China fija cupos y aranceles para la carne y Argentina mantiene su acceso al principal mercado mundial
El Gobierno de la República Popular China puso en marcha desde el 1º de enero un nuevo esquema de regulación para las importaciones de carne vacuna, que introduce cupos y aranceles diferenciales según país de origen. En ese marco, la República Argentina logró sostener sus condiciones de acceso al principal mercado importador de carne bovina del mundo, sin ver afectado su volumen histórico de exportaciones.
De acuerdo con información de la Cancillería, como resultado de un proceso de gestiones conjuntas entre el Gobierno nacional y el sector privado, a la Argentina se le asignó una cuota de 511.000 toneladas anuales, que continuará tributando el arancel vigente del 12,5%. Ese volumen permite cubrir prácticamente la totalidad de las exportaciones argentinas al mercado chino y, además, mantiene una ventaja competitiva frente a otros países proveedores, que deberán afrontar aumentos en sus aranceles.
Desde la Mesa de Carnes de la Sociedad Rural Argentina advirtieron, sin embargo, que el nuevo esquema chino representa un desafío adicional para la competitividad del sector ganadero. En ese sentido, plantearon la necesidad de que estas regulaciones no se transformen, en el mediano plazo, en restricciones a la expansión exportadora ni afecten la rentabilidad de la cadena cárnica local.
El coordinador de la Mesa de Carnes, Carlos Odriozola, señaló en declaraciones radiales que el sector no acompaña ningún tipo de regulación o cupificación del comercio internacional. “No estamos de acuerdo con regulaciones, cupos o cuotas, ni tampoco con las retenciones. Todas son trabas que generan distorsiones en los mercados y complicaciones comerciales”, afirmó.
En relación con la decisión del Gobierno chino, Odriozola destacó que el esquema acordado permite sostener los niveles actuales de exportación. Según explicó, el cupo argentino tendrá incrementos del 2% en 2027 y otro 2% en 2028, lo que llevará el total autorizado a unas 532.000 toneladas. “No se trata de un achique respecto de lo que se venía exportando y resulta razonable, sobre todo si se observa que a los competidores no les fue tan bien: Brasil sufrió un recorte de casi 400.000 toneladas y Australia de alrededor de 100.000”, detalló.
Finalmente, el dirigente subrayó la importancia del trabajo coordinado entre el sector privado y los organismos del Estado. En ese sentido, destacó el rol de la Cancillería y de la Secretaría de Agricultura y Ganadería, junto con el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), en la defensa de los intereses comerciales del país. “Contar con una estrategia de diplomacia económica activa y articulada es clave. De no haber sido así, el impacto sobre el precio de la hacienda en Argentina habría sido muy significativo ante una eventual caída de las exportaciones”, concluyó.
