carry trade

Caputo reconoce tasas elevadas y apuesta a la baja de la inflación y al ingreso de dólares

Compartí esta noticia !

El ministro de Economía, Luis Caputo, reconoció públicamente que las tasas de interés reales en pesos se mantienen en niveles elevados, una situación que —según admitió— genera tensiones sobre la actividad económica y complica el objetivo oficial de reactivación. El funcionario atribuyó este fenómeno a la volatilidad preelectoral y a un contexto de “ataque político” al oficialismo, y proyectó que los rendimientos comenzarán a descender a medida que la inflación consolide su tendencia a la baja. El reconocimiento se produjo en un momento particularmente sensible para la política económica: el Tesoro enfrenta vencimientos de deuda en pesos por casi $10 billones en los próximos días y acaba de convalidar tasas cercanas al 3% efectivo mensual en letras de corto plazo.

Tasas altas, volatilidad y equilibrio macroeconómico

Están altas, obviamente”, respondió Caputo al ser consultado sobre la evolución de las tasas de interés. No obstante, explicó que el nivel actual de rendimientos es consecuencia directa de la incertidumbre preelectoral, que impacta sobre las expectativas financieras y encarece el costo del dinero en pesos. En ese marco, sostuvo que la volatilidad tuvo efectos transversales: “Tuvo sus consecuencias fuertes, en todo: en el nivel de crecimiento que tuvo el país, en el nivel de inflación y en el nivel de riesgo país”.

El ministro señaló que el descenso de las tasas será un proceso de convergencia natural, en la medida en que la inflación continúe desacelerándose. En el corto plazo, sin embargo, los rendimientos elevados cumplen una doble función: sostienen el carry trade y apuntalan la estabilidad cambiaria observada en las últimas semanas, a costa de restringir el crédito y elevar el costo financiero para familias y empresas.

Desde una perspectiva de política económica, la baja de tasas aparece como un objetivo estratégico del Gobierno para el mediano plazo, ya que permitiría reducir el costo del financiamiento, mejorar el acceso al crédito y potenciar la recuperación de la actividad.

Licitaciones, rollover y tasas convalidadas por el Tesoro

El debate sobre el nivel de las tasas se da en paralelo a un calendario exigente de financiamiento en pesos. En la última licitación, con apenas $2,3 billones depositados en el Banco Central de la República Argentina (BCRA), el Tesoro adjudicó $10,34 billones, tras recibir ofertas por $11,17 billones. El resultado fue un rollover del 124,20% respecto de los vencimientos del día, lo que implicó una absorción neta de liquidez del mercado.

El dato central estuvo en las tasas de las letras más cortas. En particular, las LECAPs con vencimiento el 16 de marzo convalidaron rendimientos de hasta 2,99% efectivo mensual, un nivel elevado si se tiene en cuenta que para marzo se espera una inflación por debajo del 3%.

Las lecturas del mercado fueron dispares. Para Lucio Garay Méndez, economista de Eco Go, el rendimiento es “mucho”, aunque consistente con licitaciones previas: “Ya en la licitación pasada habían dado un buen premio, similar a este en la LECAP más corta”. En cambio, Nicolás Cappella, de Invertir en Bolsa (IEB), relativizó el impacto y sostuvo que la Secretaría de Finanzas otorgó “un poco de premio en la parte corta”, pero dentro de una licitación “normal” y favorable para el Gobierno.

Desde GMA Capital, destacaron que la operación funcionó como un mecanismo de absorción monetaria, retirando del mercado alrededor de $2 billones y endureciendo levemente las condiciones de liquidez, en un contexto en el que la tasa de caución rondaba el 20% anual y el dólar mostraba subas moderadas.

La atención ahora está puesta en la próxima licitación, prevista para la semana entrante, cuando vencen $10 billones, de los cuales $9 billones corresponden a acreedores privados. El resultado será clave para evaluar la sostenibilidad de la estrategia financiera en un escenario de tasas elevadas.

Dólares, Ley de Inocencia Fiscal y expectativas de baja de tasas

En paralelo, Caputo vinculó el problema de las tasas altas con la escasez de ahorro en el sistema financiero y volvió a poner el foco en los dólares fuera del circuito formal. En el marco de la reglamentación de la Ley de Inocencia Fiscal, que se publicaría en los próximos días, aseguró que el ingreso de esos fondos podría aliviar significativamente las tensiones financieras.

Los datos del BCRA dicen que hay USD 170.000 millones debajo de los colchones de los argentinos”, afirmó. En comparación, señaló que los depósitos privados en dólares rondan los USD 77.000 millones, lo que implica que existe casi tres veces ese monto fuera del sistema. “Imaginate si eso fuera en los próximos meses al sistema financiero; con la mitad de eso, la gran mayoría de los problemas de la Argentina se solucionarían”, sostuvo en declaraciones radiales.

En ese sentido, el ministro definió a la Ley de Inocencia Fiscal como “un atajo enorme para que la recuperación sea mucho más rápida”, al facilitar el blanqueo y la canalización de ahorros hacia el sistema financiero formal. De concretarse, el ingreso de divisas podría mejorar la liquidez, reducir el costo del dinero y acelerar el proceso de baja de tasas que el Gobierno considera indispensable para consolidar la recuperación económica.

Compartí esta noticia !

Malignos períodos M de nuestra historia reciente: cuarta parte

Compartí esta noticia !

Después de los doce años de aplicaciones de medidas económicas heterodoxas, en los cuales el país se desendeudó, creció y se desarrolló, con fuertes mejoras en lo social, y se sobrellevó en forma razonable la crisis mundial de 2008 (lapso no exento de medidas discutibles, magnificadas por medios de comunicación operando al servicio de los sectores afines al neoliberalismo); luego de lo cual en 2015 hubo un drástico cambio político en nuestra historia reciente, asumiendo el poder formal Macri (la tercera “M”) con fuerte apoyatura endeudadora del FMI, volviéndose abruptamente al gastado recetario neoliberal.

Eso como era previsible transformó el país desendeudado en uno de los más endeudados del mundo, en proporción al PBI, y el mayor deudor -por lejos- con el FMI, ente que transgredió sus propias normas para ayudar a la fallida reelección del macrismo.

Con el enorme préstamo del FMI (y su carga de imposiciones recesivas), se facilitó enjugar el aquelarre de descomunales deudas que se habían contraído, básicamente para alimentar el perverso esquema del “carry trade”, o sea de la timba financiera oficializada, a tasas muy altas, lo que primero favoreció el ingreso de dólares, que se cambiaban a pesos para colocarlos a dichos porcentajes de tasas irracionalmente elevadas, y al final de ese período, volver a convertirlos en dólares para fugarlos al exterior.

El período de Macri reiteró medidas anti industriales, aperturistas de la economía (desprotegiendo la producción nacional), atacó a los entes tecnológicos, en particular el nuclear (baluarte de la ciencia argentina), aumentó la desocupación y bajó el poder adquisitivo de los salarios. En política exterior, mostró una subordinación con el Bloque Atlantista que fue contraria al no alineamiento que caracterizó en general el accionar argentino bajo gobiernos de orientación Nacional.

Claramente no mostró preocupación ante el hundimiento del submarino ARA San Juan, mientras en cambio se dedicó -probadamente- a espiar y perseguir a los familiares de los tripulantes siniestrados. Por un “error formal” en la denuncia, no fue condenado…

Según fuertes y nunca desmentidos trascendidos, al ser candidato presidencial, Macri tenía más de dos centenares de causas judiciales, en las que nunca pudo probar su inocencia, zafando de toda consecuencia negativa al operarse la prescripción de las mismas, por mero transcurso del tiempo, luego de largos “cajoneos” de los expedientes respectivos.

Esos sectores del Poder Judicial, tan remisos para actuar en los temas perjudiciales para referentes del sector político – empresario afín al neoliberalismo, serían los mismos que con gran despliegue mediático implementaron procesos condenatorios de dudosa objetividad e incluso sin pruebas concretas, contra referentes del sector político identificado con lo Nacional y Popular.

Las operaciones persecutorias y claramente vengativas contra los que pudieron “osar” no obedecer las sugerencias y presiones del establishment antinacional, son viejas metodologías perpetradas por sectores antinacionales, prácticamente desde el inicio de nuestro surgimiento –muy dificultoso- como nación libre e independiente; las que incluyeron claras operaciones de sumisión al Imperio Británico (después a EEUU y en períodos recientes al Bloque Atlantista), por parte de personeros de dichos poderes.

Entre otros muchos actos de traición a Argentina, se facilitó la fuga del General William Carr Beresford y de su principal oficial (detenidos después de derrotarse la invasión inglesa de 1806). Sus perpetradores Manuel Aniceto Padilla y Saturnino Rodríguez Peña, seguramente recibieron sus “30 denarios” de por vida, en pago a la miserable traición al servicio imperial.

Hubo negociados alevosos y de subordinación explícita al Reino Unido en la década infame (1930-1943), en cuyo período se intentó asesinar en el Congreso al fogoso denunciante Lisandro De La Torre quien exponía con contundentes pruebas los delitos y evasiones impositivas en las exportaciones de carnes que involucraban a frigoríficos británicos, siendo matado en el atentado el amigo y compañero de bancada de De La Torre, Enzo Bordabehere.

Entre otros muchos actos de intromisión imperial, desde buques de la Royal Navy se suministraron combustibles y municiones a la flota insurrecta que perpetro el sangriento golpe de Estado de 1955. Poco antes de eso, los infames cobardes de la Aviación Naval, junto con algunos traidores de la Fuerza Aérea, bombardearon Plaza de Mayo, matando o mutilando a centenas de inocentes, entre ellas un ómnibus lleno de escolares primarios provenientes del Noroeste.

Esas operaciones vengativas contra los referentes y vinculados al Sector Nacional, incluyeron asesinatos, muertes “dudosas” (como la de Mariano Moreno), encarcelamientos, y destierros forzosos obligando a muchos patriotas afectados por eso, a sobrevivir malamente en la pobreza e incluso la miseria absoluta; como los casos de Juan Manuel de Rosas y del Dr. Ramón Carrillo, entre muchos otros.

Volviendo a la deplorable actualidad, dentro de las causas judiciales en las que Macri no pudo demostrar su inocencia, están las enormes deudas con el Estado, la más conocida y posiblemente más abultada, la del Correo Argentino, cuyos cánones nunca pagó, e incluso quiso auto condonarse durante su presidencia.

Al fin del macrismo, se volvió a contraer deuda con el FMI, esa vez de muy abultado e impagable monto, incluso contraviniendo las propias normas del organismo financiero que opera como herramienta de presión imperial para inducir al subdesarrollo crónico.

Después vinieron los cuatro años del “albertismo”, de muy tibio e irresoluto accionar, lo cual puede considerarse otra negación de los postulados nacionales y populares, que en teoría había asumido.

Sigue…

Compartí esta noticia !

Tras la reunión con Trump, el dólar abrió a 1.415 para la venta en el Banco Nación

Compartí esta noticia !

El dólar minorista supera los $1.400 en el Banco Nación tras el condicionamiento de Donald Trump

El mercado cambiario opera con tensión tras la reunión de Javier Milei con el mandatario de EEUU. La falta de anuncios y el condicionamiento electoral generaron dudas en la city.

El dólar vuelve a tensarse después de la reunión entre Javier Milei y Donald Trump, que estuvo lejos de colmar las expectativas previas. La falta de anuncios concretos y el condicionamiento del auxilio financiero al resultado de las próximas elecciones, expuesto por el mandatario estadounidense, generó incertidumbre entre los inversores. Así, este miércoles continúa la presión alcista sobre el tipo de cambio oficial.

El dólar mayorista avanza otro 1,5% hasta los $1.380, mientras que el billete minorista supera los $1.400 para la venta en el Banco Nación. Las pizarras de la principal entidad financiera pública del país muestran que la cotización avanza 2,2% hasta los $1.415.

Será clave observar si la presión alcista se contiene en las próximas horas o si, en caso de persistencia, reaparece el Tesoro de EEUU con una nueva intervención a través de la compra de pesos, como ocurrió el jueves pasado.

Noticia en desarrollo

Compartí esta noticia !

Las burbujas financieras de Milei duran meses y dependen del FMI, según un informe privado

Compartí esta noticia !

Un informe elaborado por el Área de Economía y Tecnología de la FLACSO junto con el Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (CIFRA-CTA) advierte que el intento del gobierno de Javier Milei por montar un nuevo ciclo de valorización financiera fracasó en su primera etapa. Según el trabajo, las burbujas especulativas impulsadas por altas tasas en pesos y la apertura del carry trade se desinflan en cuestión de meses, a diferencia de experiencias previas en las que estos procesos llegaron a sostenerse durante años.

El documento, firmado por el investigador del CONICET Pablo Manzanelli, concluye que la causa central es la imposibilidad de acceder al endeudamiento externo en un contexto de elevada carga de vencimientos y crisis heredada de la gestión de Mauricio Macri. “Estamos ante un programa por fuera de su tiempo histórico”, sintetiza el estudio.

Cuatro intentos fallidos y un salvataje del FMI

El informe detalla que entre diciembre de 2023 y agosto de 2025 hubo cuatro intentos frustrados de generar burbujas financieras a través de instrumentos como las LECAP y los plazos fijos en pesos, con rendimientos en dólares que en algunos casos llegaron al 18% mensual en los inicios.

La primera burbuja, sostenida por un superávit comercial de casi u$s19.000 millones entre diciembre de 2023 y junio de 2024, colapsó en apenas tres meses por la reducción de tasas y la escalada del dólar MEP y CCL. La segunda, apalancada en el blanqueo de capitales que generó un ingreso extraordinario de u$s23.300 millones, se desarmó a comienzos de 2025 con una pérdida de reservas de más de u$s5.000 millones.

El FMI intervino en abril de 2025 con un desembolso de u$s12.396 millones, lo que permitió frenar una corrida cambiaria y estabilizar transitoriamente el tipo de cambio. Sin embargo, esa asistencia no logró sostener el carry trade: en julio de este año se registraron rendimientos negativos de hasta -7,8% en dólares para las LECAP, tras la recomendación de JP Morgan de desarmar posiciones.

El talón de Aquiles: la deuda externa y la fuga de capitales

El estudio subraya que, a diferencia de las experiencias de la dictadura (1976-1981), la convertibilidad (1991-2001) y el macrismo (2016-2019), el actual programa no contó con un ciclo de endeudamiento externo que garantizara la sostenibilidad de la valorización financiera. Entre diciembre de 2023 y marzo de 2025, la deuda pública se redujo en u$s7.800 millones, lo que Manzanelli define como un “desendeudamiento forzoso”.

El único ingreso dinámico de divisas provino del sector privado, con u$s16.000 millones vinculados al blanqueo. No obstante, ese mecanismo muestra signos de agotamiento tras varios casos de default corporativo (Generación Mediterránea, Celulosa, Grobocopatel, entre otros).

La firma del acuerdo con el FMI en abril disparó además una formación de activos externos por u$s14.730 millones en apenas tres meses y medio, fenómeno que, aunque no se tradujo de inmediato en pérdida de reservas por la adopción de bandas cambiarias, presionó al alza sobre el tipo de cambio oficial.

De cara al futuro, el trabajo advierte que los vencimientos de deuda en moneda extranjera ascienden a u$s28.774 millones en 2026 y a u$s36.216 millones en 2027, niveles difíciles de afrontar incluso con la expansión prevista de las exportaciones energéticas.

Un escenario cada vez más frágil

El documento concluye que la estrategia de Milei “empeora los términos del problema” al desconocer la herencia de la crisis de deuda y generar compromisos crecientes en divisas que son difíciles de refinanciar. “Las burbujas financieras truncas, de apenas meses de duración, son el reflejo de la falta de condiciones estructurales para un nuevo ciclo de valorización financiera”, señala el autor.

En este contexto, el estudio plantea que cualquier alternativa de estabilización —sea desde las finanzas o desde la economía real— deberá enfrentar el desafío central de los vencimientos externos. Lejos de morigerarse, el problema “se agrava en el tiempo” y condiciona la viabilidad política y económica del programa oficial.

Compartí esta noticia !

Arriazu: “El dólar no superará el techo de la banda y es momento de hacer carry trade”

Compartí esta noticia !

El economista Ricardo Arriazu, uno de los referentes más influyentes para el presidente Javier Milei y el círculo financiero, aseguró que el Banco Central cuenta con reservas suficientes para sostener el tipo de cambio dentro de la banda acordada con el FMI. Pese a la desconfianza de los inversores, recomendó aprovechar las altas tasas en pesos y anticipó un alivio cambiario para 2026 gracias a una mejora en la cosecha.

En un panel organizado por la Cámara de Agentes de Bolsa, donde compartió escenario con el politólogo Sergio Berensztein, Ricardo Arriazu cuestionó varias de las medidas implementadas tras la liberación del cepo cambiario, en particular el esquema de bandas de flotación acordado con el Fondo Monetario Internacional.

“El dólar no puede flotar en Argentina porque es unidad de cuenta. Ir al esquema de bandas nos costó más inflación que la que hubiéramos tenido en otro escenario y, además, la economía tocó un techo en febrero y ahora empezó a caer”, afirmó.

Aun así, recomendó aprovechar el marco vigente: “El Gobierno está comprometido a que el dólar no supere el techo de la banda y tiene de sobra para evitarlo. Todo el mundo tendría que estar haciendo carry trade”, señaló Arriazu.

Actualmente, el techo de la banda cambiaria ronda los $1.460. El Banco Central, según detalló el economista, dispone de USD 25.000 millones líquidos para defender ese límite, frente a vencimientos de apenas USD 1.800 millones hasta fin de año.

Tasas en alza y desconfianza del mercado

El “apretón monetario” del Banco Central se tradujo en un aumento de las tasas de interés, incentivando el rendimiento en pesos frente a la devaluación. Ayer, los bancos ofrecieron una Tasa TAMAR del 64% anual para depósitos de grandes inversores, mientras que el Tesoro colocó LECAP al 75,6% anual efectiva con vencimiento en septiembre.

Pese a estas condiciones favorables para el carry trade, Arriazu reconoció que la confianza de los inversores sigue siendo muy baja: “Este techo está aprobado por el FMI y tienen los dólares para defenderlo. ¿Por qué la gente duda? Por la política”.

Advirtió que persiste lo que definió como “riesgo Argentina”, más allá de las tensiones ideológicas: “Más que riesgo K, yo diría que es directamente riesgo argentino. Mucho más cuando vemos cómo el Congreso aprueba leyes que sólo buscan empujar a un nuevo default”.

Perspectivas para 2026 y riesgos latentes

De cara al próximo año, Arriazu se mostró moderadamente optimista. Pese a las pérdidas por las inundaciones, estimó que la recomposición de la humedad de los suelos permitirá un incremento de USD 6.000 millones en la cosecha 2026, generando un alivio en el frente externo.

En paralelo, sostuvo que sigue en pie la expectativa de una baja del riesgo país, lo que habilitaría al Gobierno a recuperar el acceso al financiamiento internacional.

Sin embargo, advirtió sobre riesgos de corto plazo:

  • El traspaso del dólar a los precios no está cerrado: “Lo que ocurrió fue que bajaron los precios internacionales de muchas materias primas y eso se trasladó al mercado local”.
  • Muchas empresas aún cargan con sobrestock, lo que obliga a reducir precios para sostener ventas.
  • El propio Gobierno, según su visión, preferiría un tipo de cambio más bajo, en torno a los $1.320.

Arriazu cerró con un mensaje doble: confianza en la capacidad del Banco Central para sostener el esquema cambiario, pero escepticismo frente al comportamiento político del país: “El problema central es que los inversores no creen que Argentina pueda sostener un verdadero cambio”.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin