El liberal Sebastián Piñera de la alianza “Vamos Chile” ganó la primera vuelta de las elecciones con el 36,64% de los votos y disputará el balotaje presidencial en diciembre con el progresista Alejandro Guillier del frente “La Fuerza de la Mayoría”, que obtuvo el 22,70% de los sufragios.
En tercer lugar muy cerca del segundo, quedaba Beatriz Sánchez Muñoz del Frente Amplio con el 20,27% de apoyos, ya muy lejos el cuarto puesto era para el derechista José Kast con el 7,93%, quinta quedaba la candidata del Partido Demócrata Cristiano, Carolina Goic, con el 5,88% de los votos.
Cerraban el conteo Marco Enríquez Ominami, del Partido Progresista con el 5,71% de los votos, el comunista disidente Eduardo Artés con el 0,51% y el ex socialista Alejandro Navarro con el 0,36%.
En tanto en la asignación de escaños a la Cámara de Diputados, la alianza liberal “Chile Vamos” que apoyó a Sebastián Piñera obtenía el 38,68% de los votos que se traducen en 73 escaños, este resultado los deja cerca de la mayoría absoluta de 78 escaños, en segundo lugar el frente oficialista y progresista “La Fuerza de la Mayoría” que apoyaba a Alejandro Guillier obtenía el 24,05% y 43 escaños.
El tercer lugar en diputados fue para el izquierdista “Frente Amplio” de Beatriz Sánchez, con el 16.51% y 20 escaños en la Cámara, cuarta entraba la Convergencia Democrática con el 10,69% y 13 bancas que apoyaron a la democristiana Carolina Goic, del resto de las formaciones que presentaron lista ingresaron: cuatro bancas de la Coalición Regionalista Verde, una del Pro y una de una candidatura independiente.
Para el Senado, el reparto de bancas fue muy favorable a “Chile Vamos” que acaparó 12 de las 23 bancas en disputa, “La Fuerza de la Mayoría” obtenía 7, Convergencia Democrática 3 y el Frente Amplio 1.
En el comando de campaña de Piñera había satisfacción por un lado al haber sido claramente los más votados, pero pesar por el otro porque esperaban un mejor resultado electoral, las encuestas antes de la elección le auguraban un porcentaje cercano al 45%, casi nueve punto más de lo obtenido.
En el comando de Guillier en cambio festejaron el segundo lugar, ya que estuvo muy disputado con el Frente Amplio, al que solo superaron por poco más de dos puntos, y ya llamaron a la unidad de la izquierda y el progresismo, ya que 6 de los 8 candidatos que compitieron este domingo tienen esa tendencia.
Para el balotaje a efectuarse en cuatro semanas, ya hay candidatos que comienzan a adelantar su voto, es el caso del candidato del Pro – Partido Progresista, Marco Enríquez Ominami que anunció vía twitter que votará por Alejandro Guillier.
No sería el único apoyo seguro a Guillier, se espera que en breve la candidata del Partido Demócrata Cristiano, Carolina Goic, le otorgue su apoyo también.
Piñera le sacó 14 puntos a Guillier en la primera vuelta pero estos apoyos le reportarían al candidato oficialista casi un 12% extra, en tanto se espera el posicionamiento del izquierdista Frente Amplio que quedó a las puertas del balotaje con el 20% y que resultará decisivo si llama a votar por Guillier, a la abstención o da libertad de acción.
Por el contrario, el derechista independiente José Kast seguramente dará su apoyo al ex presidente Sebastián Piñera el 17 de diciembre.
Será clave también la participación electoral, este domingo votó solamente el 46,7% de los empadronados, la movilización del mayoritario electorado abstencionista en el balotaje puede resultar decisivo para lograr el triunfo.
Los comicios generales en Chile que definirán al próximo Presidente culminaron cerca de las 18 horas y se aguardan los primeros resultados para saber sí, tal como arrojaron las encuestas previas, el conservador Sebastián Piñera vuelve a La Moneda o si la disputa se define en una segunda vuelta, escenario que espera Alejandro Guillier, el candidato del oficialismo liderado por Michelle Bachelet.
En total ocho candidatos aspiran a ocupar el gubernamental Palacio de La Moneda además del expresidente Piñera (Chile Vamos); Alejandro Guillier, del oficialista Nueva Mayoría, y la periodista Beatriz Sánchez, del Frente Amplio, son, según las encuestas, los que tienen posibilidades de pasar a una segunda vuelta electoral, convocada para el domingo 17 de diciembre.
Completan la oferta Marco Enríquez-Ominami (Partido Progresista), Carolina Goic (Democracia Cristiana), José Antonio Kast (independiente que proviene de la derechista UDI), Alejandro Navarro(País), Eduardo Artés (Acción Proletaria).
Además, hoy se elegirán también cargos legislativos, 23 senadores y a 155 diputados, para los que se estrena el sistema electoral proporcional, en comicios en los que el voto no es obligatorio.
“Vayan a votar. Voten por el que quieran”, convocó el último sábado Piñera a los chilenos para que participen en la séptima elección presidencial desde el fin de la dictadura militar del general Augusto Pinochet, en 1990.
El Gobierno también llamó a la población a votar y estableció que el servicio de metro en la capital será gratuito, para facilitar la llegada a los locales electorales. Es que se estima que sólo entre 6,6 y 7 millones de chilenos acudan a las urnas este domingo, aproximadamente un 48% del padrón, un porcentaje bajo que preocupa a todo el espectro político chileno.
Unos 17.000 miembros de las fuerzas de seguridad fueron desplegados a lo largo del país para vigilar las elecciones, consignaron medios locales y la agencia de noticias DPA.
En Chile, según datos del Servicio Electoral de Chile (Servel), se habilitarán 2.156 puntos de votación oficiales, entre colegios y centros públicos a lo largo de todo el país, con 42.890 mesas electorales que permanecerán abiertas hasta las 18.
La reforma electoral promulgada en 2015 que hoy entra en vigencia determina, entre varios cambios, un cupo de género del 40% en las listas de postulantes y habilita por primera vez el voto a presidente a los chilenos que residen en el exterior.
Unos 40.000 chilenos se inscribieron para votar fuera de su país, entre ellos unos 7.500 ciudadanos chilenos que residen en la Argentina, principal destino, en cantidad, de los trasandinos que residen en el exterior, informó en un comunicado la embajada chilena en Buenos Aires.
Esta será la séptima elección presidencial desde la recuperación de la democracia en Chile, en 1990, y han sido cinco los presidentes electos desde entonces, Patricio Aylwin (1990-1994), Eduardo Frei (1994-2000), Ricardo Lagos (2000-2006), Michelle Bachelet (2006-2010 y 2014-2018) y Sebastián Piñera (2010-2014).
En un hecho inédito en la historia de la conservación de nuestra Provincia y del país, el Estado provincial, por intermedio de la Fiscalía de Estado, se presentó como querellante particular en la causa penal por la presumible caza de un ejemplar de la especie Monumento Natural Yaguareté en el establecimiento San Jorge, perteneciente a la empresa chilena Arauco S.A. Además se formuló reserva de accionar judicialmente por el daño ecológico derivado de la pérdida de un animal de enorme valor para el funcionamiento de los ecosistemas nativos, y patrimonio natural del Estado provincial.
En una presentación realizada por la Fiscalía de Estado de la Provincia, firmada por Fidel Duarte, Fiscal de Estado y los procuradores Luis Duarte y Nelson López, y recibida en el Juzgado de Instrucción N° 3 de Puerto Iguazú , a cargo del juez Martín Britez, se dio formal ingreso a la manifestación de voluntad del Estado provincial de presentarse como querellante particular en esta causa, asumiendo la representación de los intereses públicos, y de esta manera contribuir al esclarecimiento de la verdad de los hechos y dar con los autores del hecho, y que reciban el castigo previsto para la figura del delito penal de caza agravado de acuerdo a lo previsto en la Ley de Protección de Fauna Silvestre N° 22.421.
En la presentación se contó con el acompañamiento del Ministerio de Ecología a cargo de Verónica Derna, en la persona del subsecretario de Ecología, Juan Manuel Díaz.
La figura del querellante particular fue introducida en el proceso penal de Misiones, a partir del referéndum constitucional llevado a cabo en las elecciones legislativas del año 2013, siendo un proyecto del presidente de la Legislatura, Carlos Rovira. Ofrece la posibilidad a las víctimas o damnificados por delitos de presentarse en el proceso aportando testigos, documentos y otros elementos de prueba, solicitando pericias y colaborando en todo lo que sea posible con el Juez de Instrucción para llegar a la verdad de los hechos.
El daño ecológico o ambiental consiste en el deterioro o menoscabo que sufren los ecosistemas en su normal funcionamiento luego de hechos que lo afectan negativamente. Este daño, cuando es causado por la conducta humana se puede traducir en un valor económico de reparación pecuniaria para llevar a cabo las acciones que necesarias para restablecer el equilibrio interrumpido por el accionar humano en contravención a la normativa vigente.
En el caso del Monumento Natural Yaguareté, su rol en el ecosistema es decisivo ya que por ser un depredador tope, o super predador, contribuye a la regulación de todas las poblaciones de vertebrados mayores, que constituyen sus presas, incidiendo directamente en ellas e indirectamente a todo el ecosistema, por lo cual se lo considera una especie que indicadora del estado de salud del ambiente, ya que su sola presencia implica que también existen las restantes especies que forman parte de la cadena trófica.
Actualmente, las relaciones comerciales bilaterales entre la Argentina y Chile se rigen por el Acuerdo de Complementación Económica 35 con el Mercosur. Como novedad, las comunicaciones entre un lado y otro de la Cordillera de Los Andes correrán como locales.
Los cancilleres de Argentina y Chile, Jorge Faurie y Heraldo Muñoz, respectivamente, firmarán este jueves en Buenos Aires un Tratado de Libre Comercio que tiene como finalidad fomentar las inversiones y el intercambio de bienes y servicios, y que a la vez permitirá el ingreso de productos argentinos a tasa cero a los países con que Chile tiene acuerdos similares.
La rúbrica del tratado tendrá lugar a las 12 en el palacio San Martín, sede de la Cancillería, y contará además con la participación del embajador de Chile en Buenos Aires, José Viera Gallo, y de Paulina Nazal Aranda, directora de Relaciones Económicas de la cancillería chilena, informaron desde la sede diplomática chilena en Buenos Aires.
“Hay un enorme camino por delante, sobre todo en la posibilidad de que empresas argentinas se asocien con empresas chilenas y puedan procesar productos alimentarios en Chile, añadirles valor agregado y exportarlos con arancel cero a los 65 países con los cuales Chile tiene acuerdo comercial.”, manifestó Viera Gallo.
SANTIAGO, New York Times – Un caluroso día de comienzos del año 2000, una mujer y dos hombres ingresaron a la Escuela de Inteligencia del Ejército en la localidad de Nos, en la orilla sur de Santiago.
Llevaban bolsas con películas de microfilme arrancadas de sus cartuchos. En silencio comenzaron a desenrollar las cintas y arrojarlas a un horno encendido. Repitieron la rutina hasta que no quedó nada.
Eran decenas de miles de imágenes de documentos: los archivos microfilmados de los principales órganos de inteligencia de la dictadura militar de Augusto Pinochet (1973-1990): la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA) y su sucesora, la Central Nacional de Informaciones (CNI), responsables de la mayoría de los crímenes durante su régimen.
Con el retorno a la democracia y la disolución de la CNI en 1990, sus agentes, bienes y archivos pasaron a la Dirección de Inteligencia del Ejército, DINE. Los cartuchos de microfilme quedaron bajo la custodia de su Departamento de Contrainteligencia, en una bóveda especialmente climatizada en el subterráneo. Allí permanecieron durante una década, mientras el Ejército negaba su existencia ante el requerimiento de jueces o detectives que investigaban causas de derechos humanos.
“Para mí ha sido un misterio lo que pasó con esos archivos”, dijo el exministro de la Corte de Apelaciones Alejandro Solís, quien investigó casos de derechos humanos y hoy es coordinador de la Unidad de Derechos Humanos del Ministerio de Defensa. “Preguntaba a los militares dónde habían quedado y nadie sabía. Esa siempre fue su posición oficial”.
En 2015, citados a declarar ante la justicia en la causa por el homicidio del expresidente Eduardo Frei Montalva en 1982, algunos oficiales y empleados civiles del Ejército comenzaron a revelar lo sucedido ese verano de 2000 en los hornos de Nos. The New York Times tuvo acceso a estas declaraciones, enterradas en los sesenta tomos del expediente Frei.
Por muchos años se especuló que el director de la DINA, el general Manuel Contreras —fallecido en 2015—, había hecho copias de la documentación y la había enviado fuera del país o la había guardado en alguna otra parte en Chile. Las Fuerzas Armadas siempre han alegado que no tenían información porque había sido quemada, legalmente, antes de que Pinochet abandonara el poder. Al disolverse en 1977, la DINA traspasó sus bienes y la mayoría de sus agentes a la CNI. Exagentes de la CNI han dicho a la justicia que recibieron los archivos de la DINA y procedieron a microfilmarlos.
La CNI contrató a la subsidiaria en Chile de la empresa multinacional Kodak, una de las tres compañías que ofrecía servicios de microfilmación en el país. Kodak Chile tenía el monopolio de la cartera CNI y, paradójicamente, también de la Vicaría de la Solidaridad del Arzobispado de Santiago, la principal organización de defensa de los derechos humanos durante la dictadura.
Kodak les vendió equipos de microfilmación e insumos, hizo la mantención y reparación de los equipos, capacitó a los agentes sobre cómo usarlos y les dio charlas sobre cómo resguardar la información. Según el exejecutivo de ventas de Kodak Chile a cargo de ambas carteras, Willy Surrey, los equipos que tenía la CNI eran de alta velocidad, capaces de procesar grandes volúmenes de documentos y permitían búsquedas automáticas. Comenzaron a microfilmar en 1977.
La quema de los microfilmes a inicios de 2000 se produjo antes del regreso a Chile del exdictador desde Londres, donde llevaba más de un año bajo arresto domiciliario a la espera de un procedimiento de extradición a España.CreditReuters
“Nunca vi los documentos originales que microfilmaban”, aseguró Surrey en una entrevista telefónica. “Cuando hacíamos capacitación, usaban fotocopias de los documentos donde tachaban en negro los nombres u otra información sensible”.
Entre los documentos que Surrey recuerda que la CNI microfilmaba había carpetas con fichas de personas, cédulas de identidad, fotografías, planos y recortes de diarios. Cada carpeta correspondía a una persona o hecho de relevancia, dijo.
El suboficial Raúl Otárola, del departamento de Microfilm de la División de Informática de la CNI, atestiguó que luego de la microfilmación los originales en papel eran devueltos a sus unidades para su destrucción.
Cuando llegó a ese departamento en 1983, agregó, escuchó de parte del empleado civil Juan Crisóstomo, encargado de codificar la documentación, que años antes el exdirector de la DINA había retirado los “únicos tres rollos de microfilmación relativos al caso de Orlando Letelier”, el excanciller chileno asesinado en un atentado con auto bomba en Washington en 1976. Otárola no aceptó una solicitud para entrevista.
En una conversación telefónica, Crisóstomo negó haber dicho eso y aseguró que lo único que se microfilmaba en la CNI eran archivos administrativos. “No tengo idea de qué pasó con la información de inteligencia o de operaciones”, dijo.
De acuerdo con las declaraciones judiciales, a fines de 1999 el director de inteligencia del Ejército, el general Eduardo Jara, le ordenó a la entonces jefa de la sección Archivo del Departamento de Contrainteligencia de la DINE, la mayor Mercedes Rojas, revisar los microfilmes por si contenían información relacionada con derechos humanos.
Meses antes, en agosto, el gobierno había convocado a una mesa de diálogo con las Fuerzas Armadas para ver la manera en que entregaran información sobre el destino de los desaparecidos. Los resultados de la mesa, que se prolongó durante diez meses, fueron un fiasco, pero dentro del Ejército ya sonaban las alarmas.
Rojas dijo haber pasado un par de horas al día durante dos meses mirando los aproximadamente cincuenta rollos. El material era irrelevante, estaba ocupando espacio en la bóveda y no servía para nada, le informó a su superior.
Jara le instruyó, verbalmente, incinerarlo todo. Fue entonces que Rojas pidió ayuda a dos de sus subalternos, el suboficial Luis Zúñiga y el cabo Osvaldo Ramírez. Les ordenó sacar los rollos de celuloide de sus cartuchos y meterlos en bolsas, y los tres partieron a Nos. Fue escogido ese lugar en las afueras de la capital, señaló Ramírez al tribunal, “más que nada para no contaminar el aire de Santiago”.
Soldados del Ejercito chileno queman libros el 26 de septiembre de 1973 tras el golpe de Estado. CreditAFP
Rojas dijo que no quedaron duplicados y según Ramírez también se quemaron las copias de seguridad. Tampoco se dejó acta de incineración.
Varios testigos de la CNI y la DINE interrogados por la justicia coinciden en que cada rollo de microfilme contenía unas 2500 imágenes. Sin embargo, según Surrey, cada cartucho de microfilme podía guardar “fácilmente hasta 10.000 documentos, dependiendo de su tamaño o grado de reducción”.
Jara, el exdirector de inteligencia —quien rechazó una entrevista—, declaró ante la justicia que rindió cuenta del hecho al entonces jefe del Estado Mayor del Ejército, el general Patricio Chacón. No se ha podido confirmar desde dónde provino la orden de destruir los rollos de microfilme y, más allá de su responsabilidad de mando, cuál fue el grado de participación del entonces comandante en jefe del Ejército, ya fallecido, general Ricardo Izurieta, sucesor de Pinochet.
La quema a inicios de 2000 se produjo a las puertas del regreso a Chile del exdictador desde Londres, donde llevaba más de un año bajo arresto domiciliario a la espera del procedimiento de extradición solicitado por la Audiencia Nacional de España. En ese lapso, en Chile se habían acumulado más de 300 querellas criminales en su contra.
Tal vez lo único que quedaría de los archivos de la represión, además de lo que, hipotéticamente, se habrían llevado algunos oficiales a la casa, son las fichas resumen de cada expediente que era microfilmado.
Según explicó a la justicia el coronel retirado Ricardo Yáñez, exjefe del Departamento de Computación de la CNI, antes de que las carpetas fueran microfilmadas se elaboraban fichas resúmenes digitalizadas de sus contenidos. Estas fichas se guardaban en un “computador central” antes de que los expedientes fueran microfilmados. Al menos hasta 1987, cuando Yáñez dejó la CNI, dijo, las fichas resúmenes aún estaban en ese computador central, cuyo destino se desconoce.
“Sería extraordinario contar con esos documentos porque podríamos aclarar el destino de los cerca de mil detenidos-desaparecidos y resolver muchos crímenes”, afirma Luis Henríquez, exjefe de inteligencia de la Policía de Investigaciones y jefe de primer equipo de investigación de la policía en causas de derechos humanos. “Pero, lamentablemente, por lo mismo creo que los destruyeron”.