En la tarde de hoy se anunciaron los equipos ganadores de la primera edición de CANSAT Argentina, la iniciativa que propone a estudiantes de colegios secundarios de todo el país construir una carga útil cuyo tamaño no supere el de una lata de gaseosa y lanzarla en un cohete (de allí, el término CAN -lata- y SAT -satélite-, por sus siglas en inglés).La competencia es organizada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MINCyT) y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE).
Los equipos seleccionados son “Caelus”, de la Escuela Técnica N°9 D.E 7 “Ing. Luis A. Huergo” de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; “electroSix”, del Instituto Técnico San José de la provincia de Córdoba; “gVIE”, del Instituto Técnico Salesiano Villada de Córdoba; “MERAKI”, de la Escuela Provincial de Educación Técnica N° 3 de Formosa; y “Ad Astra”, de la Escuela Provincial de Educación Técnica N° 18 de Puerto Esperanza, en Misiones. Los estudiantes misioneros viajarán en noviembre a Córdoba para el lanzamiento.
Próximamente, las y los estudiantes tendrán la posibilidad de viajar a Córdoba, al Centro Espacial Teófilo Tabanera de la CONAE para lanzar sus cargas útiles. En ese marco, realizarán distintas pruebas y mediciones, acompañadas/os por profesionales de CANSAT Argentina y de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN).
CANSAT es una competencia internacional impulsada por varias agencias espaciales del mundo, entre las que se cuentan la NASA (Estados Unidos) y la ESA (Europa). En línea con el Plan Nacional Espacial, que tiene entre sus prioridades realizar actividades de educación y formación, CANSAT Argentina se propone reproducir a escala el proceso por el cual se diseña, construye, prueba, lanza y opera un satélite.
Al respecto, el Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus, afirmó: “CANSAT propone despertar vocaciones científico-tecnológicas a través de la democratización del acceso a la información satelital. Hoy les estamos dando a las chicas y chicos de todo el país la oportunidad de acceder al conocimiento espacial, de creer y comprobar que sí pueden y de que todo eso está al alcance de la mano. Tal vez, con la construcción de este satélite del tamaño de una lata, muchos chicos y chicas descubren su verdadera vocación”.
En tanto, Raúl Kulichevsky, director ejecutivo y técnico de la CONAE, manifestó: “La iniciativa CANSAT superó todas nuestras expectativas, no solo por la enorme respuesta y compromiso de todos los participantes a lo largo y ancho de nuestro país sino también por la calidad de los trabajos presentados. Siento una alegría enorme por los resultados que se están obteniendo y un gran orgullo por nuestros jóvenes, ya que su vocación y pasión garantizan el futuro del sector espacial argentino”.
CANSAT convocó más de 850 equipos de colegios secundarios de todo el país -4.500 alumnas y alumnos– que recibieron capacitaciones por parte de especialistas, a fin de adquirir los conocimientos, las herramientas y los materiales necesarios para llevar adelante el desarrollo del proyecto. De ese total, el 57% correspondió a instituciones públicas y el 43% a privadas, repartiéndose en partes iguales el porcentaje de inscripciones por parte de escuelas técnicas y escuelas orientadas.
La Agencia Misionera de Innovación fue la encargada de priorizar los equipamientos que fueron solicitados por las distintas instituciones locales de ciencia y tecnología. El actual vicepresidente del Consejo Federal de Ciencia y Tecnología y presidente de la Agencia Misionera, Nicólas Daviña, remarcó que “en función de nuestra Agenda de I+D determinamos las prioridades para la compra de equipamiento tecnológico con el fin de que tenga impacto directo en la resolución de problemáticas locales”.
Los equipamientos tecnológicos seleccionados fueron: Analizador simultáneo termogravimétrico y calorimétrico (Instituto de Materiales de Misiones), Equipo de Rayos X (Instituto de Biología Subtropical), Secuenciador (Instituto de Genética Humana), Espectrómetro infrarrojo (INTA), Espectrómetro de Masas (INTI) y Microscopio de alta complejidad (UNaM).
Los aportes se dan en el marco del programa “Equipar Ciencia”, que tiene por objeto fortalecer las capacidades de las instituciones del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación por medio de la adquisición de equipamiento de mediano y gran porte, con una perspectiva federal. El programa se nutre de los fondos aprobados por la Ley de Financiamiento del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, Ley 27.614 promulgada el 12 de marzo de 2021.
En total, 1730 mujeres investigan y dirigen proyectos científicos en las distintas facultades de la Universidad Nacional de Misiones. De los cuatro institutos que funcionan en la provincia, tres son dirigidos por mujeres: Instituto de Biotecnología de Misiones, el Instituto de Estudios Sociales y Humanos y el Instituto de Materiales de Misiones (ambos de doble dependencia CONICET UNaM).
Según cifras del año pasado, en cuanto a la actividad de docencia e investigación se observa que en la dirección y gestión de proyectos un 56% son mujeres y un 44% varones, siendo mujeres las que más participan en los proyectos de investigación (54%).
“Creemos que la UNaM supera los promedios nacionales en cuanto al número de mujeres que se dedican a la ciencia”, afirma la rectora Alicia Bohren.
Su recorrido académico siempre estuvo ligado a la investigación, en distintas líneas vinculadas a la cuestión forestal y especies vegetales de la provincia; hasta que finalmente fue elegida para ser la primera rectora de la UNaM. Si bien Bohren señala que todavía son pocas las mujeres que se dedican a la gestión universitaria, “cada vez son más las que se involucran en la ciencia, con la generación de conocimientos, en proyectos de investigación, en formación de recursos humanos y también en la transferencia de esos saberes al sector productivo o privado que demandan estos nuevos conocimientos”.
Para esta edición de Nexo Universitario, se comparten experiencias de investigadoras que integran o dirigen equipos de investigación, como un pequeño acercamiento a la inmensa diversidad de historias que ofrece la UNaM.
Cecilia Lansone es licenciada en genética y doctora en ciencias biológicas. También es trabajadora del CONICET y profesora de la FCEQyN. En el IBS, se dedica a estudiar los roedores autóctonos, considerados potenciales transmisores de hanta virus.
“Siempre quise ser científica, siempre me interesó la fauna, la flora y hacerme preguntas. Era la típica niñita del por qué interminable”, recuerda Lansone.
Desde su visión, “en general no había mujeres en ciencia y la mayoría se dedicaba a la docencia. En los últimos años, eso fue cambiando; somos cada vez más y el desafío es muy grande, si bien se han conquistado muchos derechos, hay cosas que todavía no se tienen en cuenta. Por ejemplo, la maternidad”.
Y luego señala: “Trabajamos en un laboratorio donde no hay discriminación. El porcentaje es casi un 50 y 50. Los números del CONICET son relativamente buenos, pero cuando vas escalando disminuye la proporción de mujeres y eso es algo histórico. El famoso techo de cristal. Esperemos que se revierta”.
Natasha Schezov tiene 35 años, es doctora en biología, licenciada en química y madre de tres hijos. De familia científica, desde pequeña circulaba por los laboratorios de Exactas. Actualmente está desarrollando su beca posdoctoral en el IBS para determinar el efecto de los monocultivos de pino en los renacuajos, y en consecuencia, en los ecosistemas.
“Es un gran logro que veamos más mujeres en la ciencia y esperemos que podamos verlo en las posiciones más altas, porque creo que hay mucho número como becarias, pero después el crecimiento se hace más lento. Lastimosamente hay que pelearla, con la maternidad tenemos que repartirnos un montón, entre los niños, la educación, la carrera académica, etc”, advierte.
Sobre sus expectativas a futuro Natasha anhela: “seguir haciendo carrera en la ciencia y seguir avanzando para algún día poder dar mi conocimiento al resto, compartirlo con la comunidad y con otros científicos, ¿sino para qué hacemos ciencia?”. Para escuchar la entrevista completa: https://www.youtube.com/watch?v=htYnvEvKrrM
Carolina Mendieta realiza su beca doctoral en el IMAM. Su tema de tesis es la obtención de polietileno a partir de aserrín de pino. “La materia prima que tenemos actualmente es considerada un desecho, y la idea es obtener productos de alto valor”, describe.
Y agrega: “Estamos trabajando con materias primas que si bien no se están aprovechando, vamos actualizando los procesos e implementando la parte biotecnológica que es muy importante; también tratando de obtener procesos con baja contaminación e innovadores en la actualidad”.
Laura Covinich es investigadora asistente del CONICET y madre de una niña de cuatro años. Sobre el estudio que está llevando a cabo en el IMAM, describe: “Misiones cuenta con mucha actividad forestal, entonces nuestro propósito es tratar de valorizar los residuos que se generan de esas actividades. Mi intención es valorizar la lignina para tratar de obtener compuestos de carbono con un determinado ordenamiento en su estructura para distintas aplicaciones finales; puede ser para almacenar energía como membranas, material conductor, térmico y eléctrico”, explica. Desde su mirada, Laura opina que “hoy está más normalizado tener mujeres en puestos de toma de decisión, por ejemplo la presidenta del CONICET (Ana Franchi), cosa que años anteriores no se hubiese pensado”.
Como trabajadora de la ciencia, anhela “que se vinculen más las empresas privadas y el desarrollo en las universidades; y que las decisiones puedan tomarse en base a estudios que hagan en la universidad”.
Nancy Ehman cursó la carrera de ingeniería química, luego realizó un doctorado en ciencias aplicadas, y ahora desarrolla su posdoctorado en el IMAM.
“Mi trabajo es sobre nanocelulosa. Partimos del aserrín de pino que es un desecho de la provincia y obtenemos, por una serie de procesos, la nanocelulosa. Luego, se aplica en papeles y en materiales compuestos para lograr hacer un producto más biodegradable. Lo interesante es que pudimos tener contacto con la industria, realizar diferentes proyectos y esperamos que puedan aplicar esa nanocelulosa en sus papeles”, describe.
Como investigadora, su referente más próxima es Cristina Área, la directora del Instituto. “Si bien ahora somos muchas en ciencia, cuando recién empezó el área de celulosa y papel, las mujeres no aparecían tanto. Eso ahora está cambiando. En los congresos, se ve más cantidad y una buena perspectiva respecto al género”. Para escuchar la entrevista completa: https://www.youtube.com/watch?v=y3n40v2q0Ck
María Lorena Castrillo es investigadora asistente del CONICET y docente de la cátedra de microbiología de la licenciatura en genética.
Desde el 2011 trabaja en el InBioMis. Su línea de investigación se basa en el control biológico para combatir plagas en los cultivos, lo cual significaría una metodología alternativa al control químico que se utiliza en los cultivos, con el fin de disminuir o evitar el uso de agroquímicos.
“En este instituto somos la gran mayoría mujeres. Acá hay muchas líneas de trabajo y es un ambiente muy amplio a nuevas propuestas. En ningún momento hay que pensar que si sos mujer no podes hacer tal cosa”, expresa Lorena.
María de los Angeles Kolman tiene 42 años, es investigadora asistente del CONICET y dirige el InBioMis. De familia de clase trabajadora, los números y la biología siempre fueron su pasión. Oriunda de Buenos Aires, hace tres años llegó a Posadas a través de un programa de inserción de docentes en la FCEQyN.
María estudia microalgas eucariotas y cianobacterias: “Tienen dos componentes, una biotecnológica para la producción de productos de valor agregado a partir de microalgas; y por otro lado, la parte ambiental porque las cianobacterias son unos organismos que producen problemas y toxinas en el río, como sucedió este año en el Paraná”. Casi el 90 por ciento del InBioMis son mujeres quienes lideran todas las líneas de investigación (o la mayoría), “lo cual hace que el instituto tenga una característica bastante particular. Además, se trabaja en líneas relacionadas a una demanda específica de la provincia para intentar resolver problemas de importancia regional”.
Desde una mirada de género, Kolman analiza los efectos de la pandemia: “Según estudios publicados en revistas internacionales, el año pasado, la producción científica de las mujeres bajó mucho, mientras que la de los varones subió. Esto se da porque al tener que quedarse en su casa tuvieron que asumir todos los roles de cuidado y de mantenimiento de la casa, entonces esto deja al descubierto que esa instancia no está superada del todo”.
Además, la investigadora advierte: “Otra problemática urgente de resolver pero no solo en la ciencia, sino en casi todos los ámbitos, es la resolución de los casos de acoso y abuso. En nuestro ámbito no es tan frecuente escucharlo, pero cuando surge que alguien se anima a denunciar, una se da cuenta que se tarda mucho tiempo en resolver el problema, y mientras tanto la becaria termina conviviendo con el agresor o renunciando a la beca”.
Con una visión positiva, la directora también destaca los avances en políticas públicas en la ciencia. “Cuando empecé en 2008 como becaria del CONICET, las becarias que eran mamás no tenían ni siquiera la licencia por maternidad, algo que ahora es común. Creo que se va avanzando, y a medida que se avanza se van viendo otras problemáticas que aparecen dentro de nuestro ambiente y no escapa de lo que sucede a nivel general”, finaliza.
Es uno de los programas de RSE emblema de la compañía que se realiza por tercera vez en el país y cuenta con el respaldo del Ministerio de Educación y la Secretaría de Gobierno de Modernización de la Nación. Viajarán jóvenes de universidades de Córdoba, Tucumán, Salta, Santa Fe, La Plata, Tandil y Capital Federal.
Diez estudiantes argentinos de universidades públicas y privadas partieron hoy hacia China como parte de Semillas para el Futuro (Seeds for the Future), un programa educativo global de Huawei que la empresa implementa por tercera vez en el país.
Los alumnos seleccionados (ocho hombres y dos mujeres) estarán en el país asiático desde el 8 hasta el 25 de agosto. Allí, asistirán a seminarios sobre Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC’s) en la Casa Matriz de Huawei y visitarán los laboratorios de la empresa. Entre otros temas, indagarán sobre la industria de las redes 5G y los últimos desarrollos sobre inteligencia artificial, también serán desafiados a crear su propia estación 4G y 5G. Esto incluirá su paso por Beijing y Shenzhen, lo cual les permitirá interiorizarse con la cultura china tradicional e interactuar con delegaciones de estudiantes de Francia, El Salvador y Corea del Sur.
La tercera edición de Semillas para el Futuro se enmarca en un Memorándum de Entendimiento (MDE) que la compañía mantiene con el Ministerio de Educación y la Secretaría de Gobierno de Modernización de la Nación, tendiente a contribuir con el desarrollo educativo de jóvenes de todo el país.
La presentación oficial de la iniciativa se llevó a cabo en el día de ayer en el Centro de Entrenamiento Regional de Huawei. Durante la actividad se realizó la firma del acuerdo con la presencia de autoridades de los organismos de Gobierno. Asimismo, el encuentro ofició como una instancia de despedida de los estudiantes.
Respecto al compromiso de Huawei con la educación, el Vicepresidente de Relaciones Públicas de la empresa a nivel regional, Wonder Wang Dexian, reconoció el impacto que las Tecnologías de la Información y la Comunicación tienen sobre las sociedades: “Cambiaron nuestras vidas, nuestros negocios y están modificando el mundo todos los días. Brindan nuevas oportunidades y generan fuentes de trabajo”. En este sentido, resaltó la importancia que tiene para un país contar con talentos que contribuyan con la evolución de las telecomunicaciones: “La formación de profesionales en esta materia es la clave y a eso apunta Semillas para el Futuro”.
Por su parte, el secretario de las Tecnologías de la Información y las Telecomunicaciones del Ministerio de Modernización de la Nación, Héctor Huici, agregó: “Por tercer año consecutivo nos sumamos a esta iniciativa de Huawei que les permite a nuestros estudiantes universitarios capacitarse en nuevas tecnologías en centros de excelencia mundial, sumando así conocimiento y experiencia que esperamos puedan aprovechar durante su futuro desarrollo profesional en nuestro país. Quiero felicitar a los estudiantes seleccionados, y a la empresa por seguir apostando en Argentina. Entre todos, sector público y privado, tenemos que contribuir a generar recursos humanos especializados que puedan incorporarse fácilmente al mercado laboral actual, marcado por la digitalización”.
A su vez, el Lic. Pablo Domenichini, secretario de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación de la Nación, sostuvo que: “Para nosotros, es fundamental contribuir al desarrollo de la ciencia y la tecnología en las universidades del país y facilitar el diálogo constructivo entre la educación superior y el mundo de la producción. Es una de nuestras prioridades promover el intercambio de conocimientos y la excelencia en la formación de los futuros profesionales, no sólo en los aspectos técnicos sino también en su convicción de convertirse en propulsores del desarrollo del país”.
Los jóvenes seleccionados tienen entre 21 y 29 años y pertenecen a las carreras de Ingeniería en Telecomunicaciones, Ingeniería en Computación, Ingeniería Electrónica, Ingeniería Informática e Ingeniería en Sistemas de Información. Se trata de Agustín Srur (Universidad Católica de Salta), Juan Manuel Docampo (UTN Rosario), Francisco Mazzucco Panizza (Universidad Nacional de Río Cuarto), Christian Nicolaide (Universidad Nacional de Córdoba), Natasha Tomattis (Universidad Nacional de Córdoba), Juan Cruz Lima (UTN Córdoba), Luca Fogliatto (UTN Tucumán), Máximo Librandi (Universidad Nacional del Centro), Galo Ertola Urtubey (Universidad Nacional de La Plata), Milena Marchese (UBA).
Del proceso de selección participaron más de 450 alumnos de 55 instituciones educativas de distintas regiones del país, quienes fueron evaluados en conocimientos sobre inglés y telecomunicaciones. Los estudiantes que alcanzaron la instancia de preselección y no pasaron a la fase final podrán aplicar para posiciones en Huawei una vez graduados, siendo considerados en forma prioritaria.
La compañía desarrolló Semillas para el Futuro por primera vez en Argentina en 2017 y ya fueron partícipes 20 jóvenes de diversas regiones del país. A nivel global, se inició en 2008 y hasta finales de 2018 ha llegado a más de 450 universidades de más de 125 países y regiones.
Complementariamente a este programa, la compañía china lleva adelante su “Concurso de talento TIC” que ofrece la posibilidad a estudiantes de grado y posgrado de ampliar su formación en nuevas tecnologías, con exámenes y certificaciones internacionales.
La voz de los protagonistas de una experiencia única
Agustín Srur – estudiante de Ingeniería en Telecomunicaciones en la Universidad Católica de Salta (29 años)
“Creo que lo que aprenda en China me va a servir mucho el día de mañana para todo lo que es configuración de equipos, diseño de redes. Va a ser interesante conocer qué es lo que hay actualmente en el mercado. No tuve oportunidad de ir al país asiático, por eso va a ser muy bueno acceder a una cultura totalmente distinta del otro lado del mundo.
Estudie Ingeniería porque desde siempre me gustó la telefonía móvil, cómo hace un celular para conectarse, las antenas, por dónde van los datos, los cables submarinos, etc. Ojalá algún día pueda trabajar en Huawei”.
Juan Manuel Docampo – estudiante de Ingeniería en Sistemas de Información en la Universidad Tecnológica Nacional de Rosario (23 años)
“Estoy ansioso por conocer la cultura de China, son millones de personas, tienen una extensión gigante y una historia milenaria, de manera que podemos aprender mucho de ellos. Este viaje me va a enseñar a ver las cosas desde otros puntos de vista y eso es muy bueno para resolver problemas, contar con otra perspectiva me va a dar más herramientas. Me enteré de que había quedado mientras estaba en una clase de la facultad y no lo podía creer. Hubo una gran repercusión en mi ciudad.
De acá al futuro lo que más quiero es seguir aprendiendo y que eso me lleve a los siguientes puestos que pueda llegar a adquirir”.
Francisco Mazzucco – Ingeniería en Telecomunicaciones en la Universidad Nacional de Río Cuarto (23 años)
“Es una experiencia muy nueva, nunca hice un viaje internacional de esta escala. No termino de caer. Es una gran oportunidad, tanto de crecimiento profesional como a nivel personal. Nosotros vamos a volver con mucho conocimiento sobre manejo de tecnologías de los niveles más altos en el mundo. Y también nos vamos a empapar de una cultura totalmente diferente.
Cuando me reciba, quiero enfocarme en temas de acceso y uso de las tecnologías pensando en las personas que no tienen conectividad hoy en día. Las telecomunicaciones me parecen particularmente una forma de brindarle a la sociedad ciertos servicios, por el tema de la interconexión y cómo transforma la vida de las personas.
Creo que para mi ciudad – Rio Cuarto – esto está bueno porque sirve como antecedente de que estas cosas se pueden lograr”.
Christian Nicolaide – estudiante de Ingeniería en Computación en la Universidad Nacional de Córdoba (25 años)
“Mi principal expectativa respecto al viaje es contrastar los dos mundos que gobiernan las telecomunicaciones hoy en día. Ya estuve en Estados Unidos y me genera mucho interés viajar a China. Me va a servir para conocer las dos realidades. El proceso de selección estuvo muy interesante, incluyó un trabajo de investigación.
Hoy en día trabajo para una empresa del rubro de las telecomunicaciones que hace circuitos integrados para el procesamiento digital de señales. Tengo proyecciones de recibirme en el futuro cercano, estoy con las últimas materias, para luego seguir trabajando en estos temas. En el país, la conectividad está en un nivel inicial, por eso hay muchas oportunidades. Hay mucho por explotar”.
Natasha Tomattis – graduada de Ingeniería en Computación de la Universidad Nacional de Córdoba. Actualmente estudia Maestría en Redes de Datos en la Universidad de La Plata (24 años)
“Además de conocer China, quiero aprender mucho sobre telecomunicaciones de la próxima generación, que es en lo que se especializa Huawei. Estaba en el trabajo cuando me dijeron que había quedado y todavía no caigo. Espero poder traer mucho conocimiento del país asiático para aplicarlo en Argentina. Acá estamos muy atrasados en términos de implementaciones, pero profesionalmente estamos bastante bien.
Estudié Ingeniería porque desde chica me gustó la computación. Actualmente trabajo en una fundación dedicada al desarrollo de investigación. Por ahora, mi objetivo es aprender todo lo que pueda de los grandes”.
Juan Cruz Jatuff Lima – estudiante de Ingeniería Electrónica en la Universidad Tecnológica Nacional de Córdoba (25 años)
“Es la primera vez que viajo a China. Tengo expectativas de nutrirme de conocimientos y aprovechar todas las herramientas que nos va a proveer Huawei, además de la interculturalidad que plantea el programa. Para difundir lo nuestro y adquirir lo de otras culturas. Creo que va a ser una experiencia de capacitación única.
Los campos de aplicación de las TICs son muy amplios, el desafío es bajarlo a las necesidades que plantea la Argentina. Nuestro país es agrícola así que vamos a ver cómo brindamos soluciones en ese aspecto, en la industria 4.0, en todo lo que tiene que ver con redes, 5G, internet de las cosas. Todo es aplicable, pero hay que buscarle una solución a los problemas. Actualmente estoy dedicándome mucho a mi carrera.
Estoy muy agradecido con la gente de mi universidad y de La Rioja por el apoyo recibido, mucha gente conocida y no conocida que me bancó y me dio su cariño”.
Luca Fogliatto – estudiante de Ingeniería en Sistemas en la Universidad Tecnológica Nacional de Tucumán (25 años)
“Tengo una expectativa muy grande porque voy a conocer uno de los países más grandes del mundo, no solo por su tamaño, sino por todo el desarrollo tecnológico que hay allí. Estoy muy entusiasmado también por la cultura que espero aprender. El proceso de selección fue muy difícil, por eso cuando me enteré de que había quedado me puse muy contento. Pienso que el desafío es traer conocimiento de allá y ver qué se puede desarrollar aquí con los recursos que contamos.
Aún no trabajo porque estoy enfocado en la carrera. Uno sueña de poder ser parte de una empresa grande como Huawei y tener un impacto grande en la sociedad”.
Máximo Librandi – estudiante de Ingeniería en Sistemas en la Universidad Nacional del Centro (21 años)
“Creo que va a ser una experiencia única el hecho de conocer China por primera vez e ir con una empresa como Huawei, líder en telecomunicaciones. La experiencia me va a servir para terminar de abrir la cabeza respecto a todas las posibles salidas laborales que tiene esta carrera. Si bien actualmente no trabajo, porque mi foco está puesto en recibirme, va a ser algo muy bueno para mi futuro. Me interesa mucho la inteligencia artificial. Cuando quedé fue increíble, fui noticia en todos lados.
Estudie Ingeniería porque siempre me gustó mucho matemática y tenía facilidad para los números; me metí y me encantó. Lo bueno de esta carrera es que podemos viajar y trabajar al mismo tiempo”.
Galo Ertola Urtubey – estudiante de Ingeniería Electrónica en la Universidad Nacional de La Plata (23 años)
“Tengo muchas expectativas por ir al otro lado del mundo y encontrarme con una cultura totalmente diferente que hasta el momento solo conozco a través de las películas. Nunca salí del país ni hice un viaje internacional. Más allá de los conocimientos técnicos, la experiencia me va a sumar mucho desde la parte humana. Vamos a entrar en contacto con gente de otros países que tiene una forma distinta de relacionarse y trabajar.
Desde siempre tuve interés por saber cómo funcionaban las cosas, por eso estudié Ingeniería. Actualmente, estoy enfocado con mi carrera, desarrollando mi trabajo final. Apunto a recibirme antes de diciembre y a seguir estudiando luego, con un máster o un posgrado”.
Milena Marchese – estudiante de Ingeniería en Informática en la Universidad de Buenos Aires (21 años)
“Mi idea es conocer y aprender lo máximo posible de la cultura y filosofía China. Y nutrirnos todo lo que podamos sobre tecnología y desarrollo de la mano de Huawei. Estuve leyendo mucho antes del viaje, tengo grandes expectativas. Quiero aprovechar esto como un plus que voy a tener para encontrar algún trabajo. Hay demasiados campos vinculados a las telecomunicaciones y todos me parecen interesantes. De entre ellos, me atrae mucho el desarrollo de software de servicios, la seguridad informática, la criptografía.
Estudié Ingeniería en Informática porque me gustaba la matemática aplicada y quería algo que tuviera que ver con la tecnología, la programación. Espero poder dedicarme a eso”.
En la pasada Feria Forestal, la ministro de Cultura, Educación, Ciencia y Tecnología, Ivonne Aquino y el ministro del Agro y la Producción, José Luis Garay; firmaron el acuerdo marco para dotar de herramientas a las escuelas agrarias apuntadas a la investigación y concientización sobre la foresto industria. La primera línea de acción estará focalizada en el IEA 4 para desarrollar actividades sobre el carbón vegetal.
Esta propuesta pretende mejorar las trayectorias formativas de los estudiantes, de nivel medio y superior no universitario, promoviendo la vinculación con los sectores científico-tecnológicos y socio-productivos, a partir de la realización de prácticas profesionalizantes.
A partir de su implementación, se dará a los estudiantes herramientas de fortalecimiento en la calidad del trabajo, la productividad, y la competitividad buscando el crecimiento de la matrícula, la retención en el Primer Ciclo y la terminalidad del último año en las escuelas técnicas de todo el territorio provincial.
Con la implementación del programa, se busca también crear conciencia en los jóvenes del impacto ambiental en las industrias de madera y el cuidado del aire por humo.
A través de esto, se espera mejorar la calidad de vida y la sustentabilidad de la actividad de pequeños productores de leña y carbón.
El convenio, fue firmado por la Ministro de Cultura, Educación, Ciencia y Tecnología, Ivonne Aquino junto al Ministro del Agro y la producción, José Luis Garay. Además participaron del encuentro el Presidente del Consejo General de Educación, Mauricio Maidana y el Subsecretario de Educación Técnico Profesional, Alberto Galarza.