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Depeche Mode se suma a la fiesta del anime en el IMAX

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El IMAX del Conocimiento suma a su cartelera “Depeche Mode: M”, documental que revive la energía de la gira Memento Mori. Además, continúan las proyecciones de “La princesa Mononoke”, en su versión remasterizada, y “Chainsaw Man: Reze Arc”. Entradas en parquedelconocimiento.com (promociones 2×1 el viernes y 4×2 el domingo).

 La princesa Mononoke, la obra maestra de Hayao Miyazaki, ha regresado para conquistar nuevos públicos y despertar la nostalgia en aquellos que ya la han visto mediante una reversión masterizada hecha para IMAX. Estrenada originalmente en 1997, narra la historia de Ashitaka, un joven príncipe que busca la cura a una maldición y termina envuelto en la lucha entre los espíritus del bosque y los humanos que devastan la naturaleza. Su regreso a la gran pantalla invita a reencontrarse con uno de los relatos más poderosos del cine de animación japonés. Estará en cartelera los días jueves, viernes y domingo, los últimos dos días con promociones en las entradas.

El próximo nuevo clásico del anime Chainsaw Man: Reze Arc continúa en el IMAX del Conocimiento el jueves, sábado y domingo. El filme conjuga en justa dosis acción y fantasía ya que está basada en la exitosa obra de Tatsuki Fujimoto. Dirigida por Tatsuya Yoshihara y con guion de Hiroshi Seko, la cinta adapta el arco narrativo “Reze”, una de las partes más esperadas por los fans del manga.La historia sigue a Denji, un joven que tras la muerte de su padre se ve obligado a pagar una deuda imposible. Su vida cambia cuando salva a Pochita, un demonio con forma de perro motosierra que se sacrifica para devolverle la vida. Así, Denji renace como Chainsaw Man, un híbrido entre humano y demonio reclutado por los Cazadores de Demonios de Seguridad Pública.

«Depeche Mode: M». Lo clásico no pasa de moda

El estreno de esta semana en el IMAX es un documental sobre una de las bandas más emblemáticas de los años ochenta pero que ha dejado su estela musical hasta un futuro que aún no se divisa dónde culmina. Con idea original y dirección hecha por el cineasta mexicano Fernando Frías, galardonado principalmente por el largometraje Ya no estoy aquí (2019), el filme sigue a la banda inglesa durante su presentación en el legendario Estadio Foro Sol (México) cuando realizara su gira mundial titulada Memento Mori (2023), frase del latín que significa “recuerda la muerte”, refiriéndose al concepto de finitud humana.

Este disco y su concepto penetraron profundamente en la cultura mexicana ya que la conexión entre el culto a los muertos y la música es muy fuerte en esta tradición, y esa es la veta que explora magistralmente Frías. Tanto la gira como el disco marcaron un hito que aún se escucha, y el filme fue aclamado por la misma Rolling Stone como “una celebración impresionante de la vida y la música”.Cartelera del IMAX del Conocimiento del jueves 30 al domingo 2 de noviembre (2D +13)

Jueves 30
18.00 Chainsaw Man. La película: Arco de Reze (2D Subtitulada)21.00 La princesa Mononoke (2D Subtitulada) (2D Subtitulada)
Viernes 31
18.00  La princesa Mononoke (2D Subtitulada)(2D Castellano) (2×1 entradas)21.00 Depeche Mode: M (2D Subtitulada) (2×1 entradas)

Sábado 118.00  Chainsaw Man. La película: Arco de Reze (2D Castellano)21.00  Depeche Mode: M (2D Subtitulada)

Domingo 2
17.00 La princesa Mononoke (2D Castellano) (4×2 entradas)20.00  Chainsaw Man. La película: Arco de Reze (2D Subtitulada) (4×2 entradas)
Tarifas
Entrada general $8000. Menores de 12 años y jubilados $6000. Tickets disponibles en la App del IMAX.

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Alfombra colorada de la diversidad: arte, historia y frontera en el cierre de Oberá en Cortos

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Con una ceremonia de premiación realizada en el Cine Teatro Oberá, finalizó la 22º edición del festival internacional de cine, que consagró a la coproducción argentino-paraguaya El príncipe de Nanawa, dirigida por Clarisa Navas como la gran ganadora. Por primera vez, celebrando la inauguración de la categoría, se inauguró la Alfombra colorada de la diversidad, una intervención tejida del Circuito de Arte del festival, a modo de homenaje a la historia del territorio, la ancestralidad guaraní, las migraciones y los cruces de frontera que dieron forma a la región. Tras finalizar la ceremonia, se proyectó el film de cierre: El creador, de Guillermina Gala Chiariglione.

La conducción del evento estuvo a cargo de la actriz obereña Sabrina Melgarejo y el actor Gastón Ricaud. La sorpresa de la ceremonia fue la actuación del Coro Qom Chelaalapí de Chaco, quienes vinieron especialmente a presentarse para el cierre del Festival causando gran emoción entre los presentes con una variada interpretación de canciones en su lengua.

“Ya vamos a recuperar todo lo perdido. Esto nos tiene que hacer más fuertes. La gente de la cultura se tiene que involucrar en política, porque esa es la herramienta que tenemos para modificar las cosas”. Las palabras son parte del discurso de Joselo Schuap, secretario de cultura de la provincia de Misiones. “Los primeros a los que tiraron con cañones fue a ustedes, a la gente de la cultura y del cine, al atacar el INCAA, atacar el teatro y destruir lo que hemos construido en estos 30 años. Pero acá estamos, en Oberá en Cortos, festejando que vamos a salir adelante a pesar de todo, y que cuanto más nos toca sufrir, más demostramos el amor que tenemos por lo que hacemos, y de qué estamos hechos”, agregó. 

Coordinada por el director de cine Axel Monsú y la gestora cultural obereña Ingrid Carlson, y organizada por el gobierno de Misiones, el Instituto de Artes Audiovisuales de Misiones (IAVIM), el gobierno de la ciudad de Oberá y la Productora de la Tierra, esta edición incluyó por primera vez una competencia de largometrajes. Además del film ganador, compitieron por el premio principal Cine Globo: una vida de cine, documental brasileño de Christian Jafas y Carlos Roberto Grün, Una sola primavera, film del realizador correntino Joaquín Pedretti; Vinchuca, película misionera de Luis Zorraquín; y Kuarahy Ára – el tiempo del sol, documental paraguayo de Hugo Gamarra, que recibió una mención especial del jurado. “Ésta es una película que celebra la vida y el cine. Y este festival también es eso: una celebración de la vida y el cine. Tener esta mención en este lugar es una gracia de dios”, agradeció Gamarra. 

El encuentro audiovisual de la región

 Tras la apertura del festival el lunes 6, con el film Y la intensa lluvia, de Guillermo Rovira, se dio inicio a una verdadera fiesta del audiovisual a lo largo de toda la semana, que se consolidó como un espacio de referencia regional. Con un total de 122 títulos (112 cortometrajes, 9 largometrajes y una serie) en la grilla, todas las proyecciones del festival fueron con entrada libre y gratuita en las sedes Cine Teatro Oberá y Hotel Casino Oberá. Vale destacar que las producciones pertenecen a provincias del nordeste argentino (Misiones, Corrientes, Chaco, Formosa y Entre Ríos), Uruguay, Paraguay y el sur de Brasil, borroneando las fronteras en una importante celebración cultural e identitaria.

Los 35 films en competencia se repartieron en cinco categorías competitivas. Además de la competencia principal, el Oberá en Cortos contó con los certámenes Cortometrajes entre Fronteras, cuyo ganador fue el corto La luna despojada, de Roly Ruiz; Cortometrajes Universitarios Entre Fronteras, ganado por Misiones 1756, de Leonel Benitez; el Certamen Internacional de Cortometrajes, cuyo galardón se llevó el corto español Las Pardas, de Simone Sojo; y, por último, el Certamen de videos barriales “Mi barrio en un minuto”, cuyo primer premio se lo llevó Perritos barriales, de Nehuel González.

Las películas restantes fueron proyectadas en las muestras no competitivas Infancias LatinoamericanasCine Comunitario Entre FronterasPanorama Internacional no CompetitivoMuestra Cinemateca Fernando BirriRECAM y Festivales Entre Fronteras.

Capacitaciones y Punto de Industria

Como todos los años, el Festival Oberá en Cortos complementó su programación de películas con charlas, talleres y espectáculos alternativos. A lo largo de la semana, el Hotel Casino Oberá fue sede de un ciclo conformado por las charlas técnicas “Un diálogo íntimo con el cine”, dictada por la realizadora Anahí Berneri, responsable de films como Elena sabe y Alanis y uno de los nombres más importantes del cine argentino actual; “El videoclip como vanguardia”, por Laura Manson y Josi Guaymas; “Archivo Fernando Birri: preservación, acceso y activación de un legado cultural”, acerca del trabajo sobre el material preservado por el cineasta, dictada por Mercedes Rondina y Gustavo Duarte; Accesibilidad audiovisual: entre la práctica artística y el derecho cultural, de Rodrigo Couto, referente de la comunidad sorda y divulgador de herramientas tecnológicas para fomentar la inclusión, la autonomía y la equidad; y Narrar audiovisual para las infancias, diálogo entre Fernanda Ribeiz, Elian Guérin y Maco Pacheco sobre los desafíos de producir contenidos audiovisuales para niñas, niños y jóvenes.

Por otro lado, el festival contó con los talleres Cine Sordo, por Rodrigo Couto, con herramientas para la elaboración de contenidos y participación en procesos de producción; Filmar música, por Laura Mason, sobre realización de videoclips; Del cuento a la narración audiovisual, por Fernanda Ribeiz, sobre la adaptación audiovisual de obras literarias infantiles; Introducción a la crítica cinematográfica, por Ezequiel Boetti; y Producción de proyectos de animación, conducido por Agustín Álvarez.

La sección Punto de Industrias fue una de las grandes novedades de esta edición: un espacio profesional de actualización y asesoramiento, especialmente diseñado para productores, realizadores y técnicos cinematográficos. El programa abordó ejes clave para el desarrollo del sector, como la producción de ficción en televisión, estrategias para posicionar la producción regional en plataformas, aspectos jurídicos para coproducción y herramientas de fomento público. Las charlas ofrecidas en esta sección fueron TV Globo: Modos de investigación artística, por el realizador brasileño William HinestrosaBox Brasil: los desafíos de una región sin fronteras, por la directora brasileña Claudia DreyerAndar Audiovisual: asesoramiento jurídico para coproducciones internacionales, dictado por los abogados Anabel Jessene, Matías Leguer y la licenciada en comunicación social Eloísa Ibarrola; y Herramientas de fomento de organismos de Argentina, Brasil y Paraguay, dictada por el cineasta misionero Sergio Acosta, el realizador entrerriano Maximiliano Schonfeld, el director ejecutivo del Instituto Nacional del Audiovisual Paraguayo Christian Gayoso, el abogado paraguayo Rodney Zorrilla y la brasileña Sofia Ferreira, directora del Instituto Estadual de Cinema de Río Grande do Sul.

El festival estuvo lleno de música porque tras finalizar las funciones, el ciclo Escenarios vivos hizo vibrar la trasnoche obereña con recitales diarios en La Murga del Monte. A lo largo de 6 noches se subieron al escenario las bandas Jugo de tigreCódigo TarAmalgamaRondaRiffthreeAramides CajineaMango Dub y Los Paseros.

Los jurados oficiales del festival fueron Maximiliano Schonfeld, la periodista paraguaya Lucía Sapena Claudia Dreyer para el certamen Largometrajes Entre Fronteras; la productora Macarena RodríguezWilliam Hinestrosa dos Santos y el actor Gastón Ricaud para la competencia Cortometrajes Entre Fronteras; el escenógrafo uruguayo Daniel Fernández Vaga, el artista integral misionero Matías Juañuk y la periodista misionera Gladys Acuña para el certamen Cortometrajes Universitarios entre Fronteras; y el realizador Marcel Czombos, el artista visual misionero Mauricio Holc y la actriz y cantante misionera Flor Bobadilla Oliva para el Certamen Internacional de Cortometrajes.

Al igual que en cada edición, el Oberá en Cortos se consolidó como un espacio de encuentro, celebración y visibilidad para el cine de la región Entre Fronteras. Con películas, charlas, talleres, música y actividades artísticas, el festival reafirmó su compromiso con la identidad cultural, la inclusión y el cruce de fronteras, dejando una huella perdurable en la comunidad local.

Todos los ganadores

PREMIOS OFICIALES

Premio Cacique Overá – Mejor Largometraje Entre Fronteras

El príncipe de Nanawa, de Clarisa Navas

Mención especialKuarahy ára – El tiempo del sol, de Hugo Gamarra

Premio voto del públicoEl príncipe de Nanawa, de Clarisa Navas

Mejor Cortometraje Entre Fronteras

La luna despojada, de Roly Ruiz

Primera mención especialManoel e Betinha, de Marta Haas

Segunda Mención especialMama Michĩ, de Emilio Penayo Macchi, Giovanna Herrnsdorf, y Bruno Cattebeke.

Premio Box BrazilGallina, de Ana Arza y La nena, de Josefina Lens

Premio voto del públicoBienvenido, de Miguel Usandivaras y Martín Jalfen

Mejor Cortometraje Universitarios entre Fronteras

Misiones 1756, de Leonel Benitez

Mención EspecialToda la luz mala, de Carolina Schaller

Premio Box BrazilMisiones 1756Toda la luz mala, Yo no cruzo la frontera, la frontera me cruza a mí, de Sergio Valenzuela; Estoy esperando una casa, de Natal Cano Rojas y Dalex, de Patricia Aquino

Premio voto del público: Misiones 1756, de Leonel Benitez

Certamen Internacional de Cortometrajes

Las Pardas, de Simone Sojo (España)

Premio Box Brazil: Morto Não, de Alex Reis, La identidad que hemos construido, de Tatiana Escárate. 

Mención especial: Workers Wing, de Ilir Hasanaj (Kosovo)

Premio voto del público: Morto não, de Alex Reis.

Certamen de videos barriales “Mi barrio en un minuto”

1er premio: Perritos barriales, de Nehuel González

2do premio (voto del público): Por la sonrisa de los niños, de Sandra González

3er premio (voto del público): Villa Blanquita, de Anderson González

Menciones especiales: El Rey del Chori, de Alan Gabriel Tarnowski y Nativo, de Aaron Villar.

Premios no oficiales

Premio FUNDACIÓN SAGAI a la Mejor Interpretación Masculina

Fernando Vergara por Vinchuca

Premio ARGENTORES al Mejor Guión

Bijupirá, de Eduardo Boccaletti

PREMIO DOCU DAC al Mejor Documental Argentino

El príncipe de Nanawa, de Clarisa Navas

PREMIO SEND FILES

El príncipe de Nanawa, de Clarisa Navas

La luna despojada, de Roly Ruiz

Misiones 1756, de Leonel Benitez

Las Pardas, de Simone Sojo (España)

Morto não, de Alex Reis.

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“El Festival de Oberá nos marcó el camino hacia la institucionalidad del cine paraguayo”

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Por Ulises Rodríguez – Entrevista a Christian Gayoso, director ejecutivo del Instituto Nacional del Audiovisual Paraguayo (INAP), en el marco del Festival Internacional de Cine Oberá en Cortos

La consolidación del Instituto Nacional del Audiovisual Paraguayo (INAP) marcó un antes y un después para el cine y las artes audiovisuales del país. A solo tres años de su funcionamiento pleno, el instituto ya impulsa convocatorias, fomenta la producción y fortalece vínculos regionales, en particular con Argentina y Misiones, desde espacios como el Festival Internacional de Cine Oberá en Cortos, donde Paraguay tuvo este año una destacada participación.

El guionista Christian Gayoso, primer director ejecutivo del INAP, repasa los orígenes de la institución, los avances logrados en materia de financiamiento, formación y cooperación internacional, y la importancia de que festivales como Oberá sigan tendiendo puentes entre cinematografías hermanas.

-El INAP es una conquista muy reciente, pero detrás hay un largo camino. ¿Cómo se llega a tener finalmente una institución de cine en Paraguay?

-La lucha por una institucionalidad para el cine paraguayo fue una lucha de décadas. Durante mucho tiempo los y las trabajadoras del audiovisual empujamos desde distintos espacios, algunos tan significativos como Oberá en Cortos que fueron fundamentales no solo para visibilizar nuestras obras, sino también para reflexionar sobre la necesidad de contar con políticas públicas sostenidas. De esos espacios surgieron los actores clave que luego impulsaron la creación del instituto.

La Ley 6106 de Fomento al Audiovisual, sancionada en 2018 y reglamentada en 2019, fue el punto de partida. Esa ley creó el INAP y el Fondo Nacional del Audiovisual Paraguayo (FONAV), que estableció un esquema de participación público-privada inédito en la región. Tras algunos retrasos por la pandemia, finalmente en junio de 2021 fui designado como su primer director ejecutivo. El año 2022 marca el inicio de su vida institucional plena, cuando el INAP logró su inclusión en el Presupuesto General de Gastos de la Nación.

Financiamiento y líneas estratégicas

El INAP no solo vino a dar un marco institucional al cine paraguayo: vino a dotarlo de recursos reales. Según Gayoso, el FONAV se financia a través del tesoro público, donaciones, regalías, actividades propias y fondos provenientes del comercio audiovisual.

“Actualmente, la partida presupuestaria asciende a unos 5,2 millones de dólares, una cifra muy importante para Paraguay. Este año ya recibimos un anticipo que nos permitió desarrollar acciones misionales clave: fortalecer nuestras convocatorias para proyectos en etapa de desarrollo, producción y distribución, además de lanzar nuestro propio cash rebate, el Pro API (Proyecto Audiovisual del Paraguay)”, explica.

El plan de ejecución del INAP se apoya en tres ejes principalesProducción nacional, con líneas de financiamiento ampliadas y la incorporación de la producción seriada; Incentivo a la inversión extranjera, a través del cash rebate que busca atraer rodajes internacionales y Formación y educación audiovisual, tanto en la generación de público como en la creación de una escuela pública y gratuita de cinematografía, con capacidad para formar a 300 personas por año y abierta también a estudiantes de la región.

“Queremos que el cine esté presente en todos los niveles educativos del Paraguay. La formación de público y la creación de una escuela son esenciales para consolidar una industria con raíces sólidas y mirada regional”, afirma Gayoso.

Una nueva etapa para el cine paraguayo

El desarrollo de la producción audiovisual paraguaya ha sido notable en los últimos años. “En 2019, antes de la pandemia, tuvimos un récord de nueve estrenos. Hoy estamos retomando ese ritmo, con unos cinco estrenos anuales, pero con proyectos más sólidos y procesos mucho más profesionales”, destaca.

Uno de los avances más relevantes fue la implementación de la línea de desarrollo de proyectos, una herramienta que, según Gayoso, “ha transformado la manera de pensar el cine en Paraguay”.

“Esa línea permitió que los realizadores bajen la pelota al piso y reflexionen sobre su obra como producto cinematográfico, con objetivos claros de circulación y exhibición. Antes, la batalla era solo filmar; hoy los proyectos se piensan con visión internacional”.

Los resultados ya son visibles. Las películas financiadas por el INAP están recorriendo festivales del mundo. Un ejemplo es “Bajo las Banderas, el Sol”, de Juanjo Pereira, que participó en el Mercado Entre Fronteras de Oberá en Cortos y luego tuvo una destacada trayectoria en el Festival de Berlín, manteniéndose tres semanas en cartelera paraguaya con más de 5.000 entradas vendidas.

“Ese dato es muy significativo: un documental sosteniéndose en salas comerciales durante semanas es un indicador de que el público paraguayo está redescubriendo su propio cine”, sostiene.

Integración regional y vínculos con Argentina

El audiovisual es, por definición, un territorio de colaboración. En un contexto donde Argentina enfrenta recortes en su política cultural, Paraguay aparece fortaleciendo sus lazos de cooperación.

“Si bien los fondos son fundamentales, muchas veces las gestiones y articulaciones facilitan tanto como el dinero mismo”, reflexiona Gayoso.

El INAP mantiene diálogo constante con el INCAA, el IAAviM (Instituto de Artes Audiovisuales de Misiones) y organismos del MERCOSUR. “Con Argentina tenemos una relación estratégica. Compartimos historia, cultura y desafíos. Con Misiones, en particular, hay una cercanía natural que facilita las coproducciones. Estamos trabajando para dar el salto a la coproducción de largometrajes, después de experiencias muy positivas en cortos y desarrollo”, comenta.

El reciente acuerdo audiovisual del MERCOSUR, impulsado con la participación de la abogada argentina Anabel Jessenne, brinda un marco moderno y flexible que permitirá, según Gayoso, “una integración mucho más efectiva en el campo jurídico y productivo”.

“Argentina tiene una historia riquísima en el ejercicio del cine. Para nosotros es estratégico aliarnos, aprender y trabajar juntos. Vamos a transitar todos los caminos que nos conduzcan a Argentina, sin duda”, afirma.

Oberá en Cortos: un punto de encuentro decisivo

Este año, la participación paraguaya en Oberá en Cortos fue particularmente significativa. Con obras como Kuarahy-ára – El tiempo del sol dirigida por Hugo Gamarra -financiada por el INAP-, el país mostró su creciente presencia en los festivales regionales.

“Llegar a un festival donde las películas paraguayas ya lucen el logotipo del INAP es una satisfacción enorme. Este festival tuvo un papel clave en inspirarnos a construir nuestra institucionalidad. Espacios como Oberá en Cortos nos enseñaron el camino”, destaca Gayoso.

La visita tuvo, además, un carácter simbólico. “Mi mandato como director ejecutivo termina el próximo año, por lo que esta fue mi primera y última participación oficial en el festival. Quise venir personalmente a agradecerle a Oberá todo lo que ha aportado al cine paraguayo en estos años”, confiesa.

Un futuro que se está escribiendo

A tres años de su consolidación, el INAP representa para Paraguay un salto cualitativo y simbólico. “Hoy tenemos fondos, políticas y una estructura institucional que antes eran solo un sueño”, dice Gayoso. Pero más allá de los números, lo que está en juego es un cambio cultural profundo: la consolidación de una identidad audiovisual paraguaya, capaz de dialogar de igual a igual con la región.

“Estamos viviendo el momento más sólido de nuestra historia audiovisual. Y todavía es solo el comienzo”, concluye.

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Las Universidades Nacionales de Chaco y Misiones firmaron un acuerdo histórico en el Festival de Cine de Oberá

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Por primera vez en la historia, la Facultad de Arte, Diseño y Ciencias de las Culturas de la Universidad Nacional del Nordeste (FADyCC-UNNE) y la Facultad de Arte y Diseño de la Universidad Nacional de Misiones (FAyD-UNAM), firmaron un convenio de cooperación académica para promover el intercambio de información, la realización de simposios, talleres y proyectos de investigación conjunta marcando un hito en la integración educativa y cultural del noreste argentino.

El Festival Internacional de Cine Oberá en Cortos, en su 22ª edición, volvió a demostrar que su alcance va mucho más allá de las pantallas. En el marco de su Encuentro Universitario Internacional -uno de los ejes más significativos del evento, que incluye charlas, talleres y seminarios vinculados a la industria audiovisual- se concretó un hecho inédito: por primera vez en la historia, las Facultades de Arte de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) y de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM) firmaron un convenio de cooperación académica, marcando un hito en la integración educativa y cultural del noreste argentino.

El acuerdo entre la Facultad de Arte, Diseño y Ciencias de las Culturas (FADyCC-UNNE) y la Facultad de Arte y Diseño (FAyD-UNaM) fue rubricado en la sala de conferencias del Hotel Casino Oberá por el arquitecto Gabriel Romero y la licenciada Ivonne Stella Maris Aquino, respectivos decanos de ambas instituciones.

El convenio establece dos líneas estratégicas: una orientada a promover el intercambio de información, la realización de simposios, talleres y proyectos de investigación conjunta, y otra destinada a fomentar la movilidad estudiantil y docente, abriendo la posibilidad de que alumnos y profesores circulen entre ambas universidades para enriquecer su formación y sus experiencias profesionales.

“Un momento histórico para nuestras facultades”

Durante la firma, el decano Gabriel Romero subrayó la relevancia del acuerdo. “Estamos comprometidos con la posibilidad de relacionarnos con diferentes proyectos. Nos comprometemos a seguir trabajando juntos para colaborar con el desarrollo de los alumnos, la generación de espacios de trabajo y, por supuesto, alimentar la región con proyectos que cuenten las historias del NEA, tan ricas y valiosas”.

Por su parte, la decana Ivonne Aquino destacó la importancia del trabajo en red entre instituciones formadoras de artistas y expresó su solidaridad con la Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica (ENERC) ante el reciente desfinanciamiento de su sede en Formosa. “Son momentos en los que hay que resistir, y para eso estamos en redes todas las instituciones formadoras. Mucha fuerza y a no bajar los brazos”.

Aquino también resaltó el valor del Encuentro Universitario de Oberá en Cortos, que en esta edición reunió a más de 80 estudiantes de distintas instituciones, reflexionando sobre cómo fortalecer la formación en red y generar acciones conjuntas.

“Sabemos que la formación académica es fundamental. Es el aporte que podemos hacer desde una mirada transversal, solidaria y de compañerismo, porque ese es el espíritu que nos mueve”, concluyó.

Integración regional y cooperación académica

El director de cine y docente Marcel Czombos, director de la carrera Imagen, Sonido y Multimedia de la FADyCC-UNNE, celebró el convenio como un paso trascendental. “Las universidades siempre han sido las instituciones que lograron sobrevivir a los embates políticos. Este acuerdo nos parece estratégico e histórico, porque nunca antes hubo un convenio entre la FAyD y la FADyCC, dos facultades de arte separadas por 400 kilómetros. Este es un momento histórico para ambas, y para los intercambios entre profesores y alumnos”.

Czombos también valoró la participación de otras instituciones presentes en el Encuentro Universitario, entre ellas la UNILA (Universidade Federal da Integração Latino-Americana, Brasil), la ENERC, la Universidad Gastón Dachary (UGD, Misiones) y la Escuela Comunitaria de Cine del Oeste (ECCO, Uruguay), que contribuyen a consolidar un espacio de reflexión y cooperación regional en torno a la formación audiovisual.

Una alianza con proyección de futuro

El convenio se firmó en un contexto de profunda reflexión sobre los desafíos actuales de la educación artística y audiovisual, y con una fuerte impronta regional y latinoamericana.

Las autoridades coincidieron en que esta articulación permitirá potenciar la investigación, la creación y la producción cultural en el NEA, consolidando un modelo de colaboración entre universidades públicas que apuesta al desarrollo, la solidaridad y la integración.

Con este acuerdo histórico, las facultades de arte de Chaco y Misiones abren un nuevo capítulo en su historia institucional, demostrando que la educación pública y la cultura son motores fundamentales para fortalecer la identidad y el futuro de la región.

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Hugo Gamarra y ese cine que es memoria viva del Paraguay

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Por Ulises Rodríguez – Kuarahy-ára-El tiempo del sol del director paraguayo Hugo Gamarra rescata, más de medio siglo después, las huellas de un país visto a través de otra cámara y otro tiempo. Una película sobre la persistencia de la memoria, el amor al cine y el reencuentro con las propias raíces que generó profunda emoción entre el público del Festival y que volverá a proyectarse hoy a las 18 hs en el Cine Casino Oberá.

En la cuarta noche del Festival de Cine de Oberá se vivió una ceremonia cinéfila. Mientras las imágenes del documental Kuarahy-ára, el tiempo del sol, se desplegaban sobre la pantalla, el público se recogía en un silencio reverente. Algunas personas contenían las lágrimas. Otras sonreían con una mezcla de asombro y ternura. Era como si el tiempo -ese que todo lo devora y todo lo devuelve- se detuviera por un instante para que Paraguay volviera a mirarse a sí mismo.

El responsable de esa emoción colectiva fue (es) Hugo Gamarra, director, productor, investigador y uno de los más persistentes hacedores de la cinematografía paraguaya. Después de más de una década, Gamarra regresaba al Festival Internacional Oberá en Cortos -del que fue parte desde sus primeras ediciones-, esta vez no como jurado ni promotor, sino con una película que condensa una vida entera de amor al cine y a su país.

“Para mí es un placer estar de vuelta aquí, esta vez por una película”, dice, todavía con la voz encendida por la emoción del reencuentro. “La última vez que vine fue ese año que hizo tanto frío, que nevó en Buenos Aires y Santa Fe. No había calefacción en el hotel y dormíamos tapados con todas las frazadas. Pero el recuerdo más cálido es el de este festival, siempre abierto, siempre fraterno con el cine del Paraguay.”

Una película dentro de otra

Kuarahy-ára, el tiempo del sol es un documental-ensayo que Gamarra tardó veinte años en completar. En su centro late otra película: Kuarahy ohecha (Lo que ve el sol), realizada en 1968 por el francés Dominique Dubosc, un registro etnográfico de la familia campesina Cabral-Pereira en San Valentín del Abaí, Caazapá. Aquellas imágenes, que sobrevivieron apenas en copias deterioradas, circularon en los cineclubes de Asunción durante los años de la larga dictadura de Stroessner.

“Esa película me marcó en mi adolescencia”, recuerda Gamarra. “Era la primera vez que veía en una pantalla una representación auténtica de la paraguayidad. Cuando volví a encontrarme con esa copia, después de cuarenta años, sentí que debía hacer algo: reencontrar a Dubosc, encontrar a esa familia. Saber qué había sido de ellos. Esa fue mi aventura.”

De ese impulso nació Kuarahy ára-El tiempo del sol: una obra que cruza fronteras geográficas y temporales. Filmada en Francia, Argentina y Paraguay, es una travesía entre la memoria y el presente, entre lo que el cine recuerda y lo que el cine olvida. En ese viaje, Gamarra logra reunir, más de cuatro décadas después, al director francés con aquella familia campesina. La cámara, testigo y espejo, registra el temblor de ese encuentro: las miradas envejecidas que reconocen a quien los filmó cuando eran niños, la emoción del regreso, el peso de lo no dicho.

Durante la proyección en Oberá, el público vivió esa escena con un silencio que sólo rompen los sollozos. Nadie salió indemne de una película que, más que contar, revela: la persistencia de la memoria, la nobleza del pueblo paraguayo y la fe del cine como acto de reencuentro.

El cine como testamento y como oficio de amor

“Kuarahy-ára”, dice Gamarra, “es una película muy íntima para mí, muy simbólica en lo que representa mi devoción al cine, en sus varias manifestaciones: el cine como memoria, el cine como testimonio, como documento, como formación de público; y también mi pasado”.

Lo dice con la serenidad de quien sabe que cada fotograma tiene el peso de una vida. La película, que cuenta con un gran trabajo de montaje del argentino Mana García, no sólo reconstruye una historia: también es el testamento de un oficio, una declaración de amor a la imagen como forma de resistencia.

“Es un testamento sobre mi amor al cine y la importancia de la memoria fílmica”, explica el director. “El cine nos enseña a recordar lo que el tiempo quiere borrar.”

Gamarra, que fue fundador de la Cinemateca Paraguaya y del Festival Internacional de Cine de Asunción, es además autor de El portón de los sueños: vida y obra de Augusto Roa Bastos y Profesión cinero. A sus 69 años, ha dedicado su vida a rescatar y difundir el patrimonio audiovisual del Paraguay, y a pensar el cine como una forma de construcción nacional.

No es casual que Kuarahy-ára esté hablada en español, guaraní y francés, las lenguas que conforman su identidad múltiple. “El tiempo del sol” -como subtítulo y como metáfora- alude a ese Paraguay luminoso que persiste en los márgenes, en los pueblos, en las voces campesinas que el cine de Dubosc y el de Gamarra supieron escuchar.

El reencuentro de dos mundos

En una de las secuencias más conmovedoras, Dominique Dubosc vuelve al país después de 42 años. La cámara lo sigue por los caminos de tierra de Caazapá, bajo el mismo sol que lo deslumbró en 1968. Frente a la familia Cabral-Pereira, ya envejecida, el francés balbucea un “gracias” que resume el sentido de toda una vida dedicada a filmar lo humano.

Gamarra, desde detrás del lente, registra ese gesto con la devoción de quien está filmando una epifanía. No hay impostura: sólo verdad, emoción y respeto. Por eso la película conmueve incluso a quienes no conocen la historia. Porque habla de lo esencial: la memoria, la pérdida, el reencuentro y el poder del cine para unir los tiempos rotos.

“Yo creo que el cine es una forma de pensar el tiempo”, reflexiona. “Y esta película fue eso: pensar el tiempo que nos separó, el tiempo del sol que siguió girando sobre esas vidas.”

El regreso de Gamarra a Oberá también fue un reencuentro con la comunidad audiovisual regional. En el espacio profesional Punto de Industrias compartió reflexiones sobre el presente del cine paraguayo y el papel del Instituto Nacional del Audiovisual Paraguayo (INAP), creado en 2019.

“Dar un panorama del audiovisual paraguayo hoy es complejo, pero esperanzador”, dice. “Desde la creación del INAP, bajo la dirección de Cristian Gayoso, se está cumpliendo una gran labor. Por fin hay una política de Estado que impulsa no sólo la producción, sino también la formación de público, la investigación, el rescate del patrimonio audiovisual.”

Gamarra participó activamente en la redacción de esa ley. “Gracias a mi intervención en la audiencia pública del Congreso se amplió el objetivo de la ley: no sólo a la producción, sino a toda la cultura cinematográfica. Porque hay que pensar también el cine. Hay que pensarlo, reflexionar sobre él, qué se hizo, qué se hace y qué se puede hacer.”

En esa idea de pensar el cine, Gamarra encarna una figura singular: la del intelectual que crea, enseña, preserva y cuestiona. Un hombre de frontera entre la historia y la imagen, entre la teoría y la práctica, entre la memoria y el porvenir.

De Roa Bastos al porvenir

En paralelo a su trabajo fílmico, Gamarra prepara un libro monumental: Augusto Roa Bastos y el cine, fruto de décadas de investigación. Fue amigo del escritor y lo acompañó en su retorno al Paraguay tras la caída de Stroessner.

“Hice una película con Augusto que se llama El portón de los sueños”, recuerda. “Lo llevamos a su pueblo de la infancia, Iturbe, que marcó su sensibilidad de autor. Y desde entonces empecé a investigar su carrera cinematográfica, algo poco conocido en Paraguay, aunque en Argentina fue guionista de películas como Alias Gardelito, El trueno entre las hojasShunko. Ese vínculo entre literatura y cine es el que intento desarrollar en el libro.”

El proyecto, que se editará el año próximo en dos volúmenes, explora cómo el lenguaje cinematográfico atraviesa la escritura del autor de Yo el Supremo. Una obra más que confirma que, para Gamarra, pensar el cine es una forma de pensar la nación.

Cuando la proyección terminó en Oberá, el público esperaba la charla con el director para aplaudirlo, felicitarlo. Algunos aplaudían en silencio, todos buscaban a Gamarra con la mirada para abrazarlo. En sus ojos se notaba la misma emoción de aquel adolescente que, en un cineclub asunceno de los años setenta, descubrió por primera vez Kuarahy ohecha.

El tiempo había cerrado su círculo. Y el cine, otra vez, había hecho su milagro. “Yo creo que estamos viviendo un momento histórico muy significativo”, concluye. “El cine paraguayo está encontrando su lugar, su voz, su tiempo. Y Kuarahy-ára es, en el fondo, eso: una conversación entre el pasado y el presente, entre el sol de ayer y el de hoy. Porque el tiempo del sol -como el cine- nunca se detiene.”

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