Ciudad del Este consolida su boom comercial con inversiones récord
Con un crecimiento impulsado por el turismo de compras y un real brasileño fortalecido, Ciudad del Este cerró 2025 con una estabilidad inédita y una dinámica de demanda que está reconfigurando la estrategia de inversión del sector privado. Así lo planteó Gustavo Miura, CEO de Nissei, una de las principales cadenas de tecnología y electrónica de Paraguay.
El desempeño de la capital del Alto Paraná estuvo sostenido por dos factores clave: la estabilidad macroeconómica paraguaya y la apreciación del real brasileño, que acumuló una suba del 11% frente al dólar. Ese combo volvió a posicionar a la ciudad como el principal polo de compras del Cono Sur, con un flujo de visitantes internacionales que superó los máximos históricos.
A lo largo del año, el regreso del “turista de compras” tradicional se combinó con un nuevo flujo de consumidores argentinos, atraídos por la brecha de precios y la mayor previsibilidad del mercado paraguayo. El punto de inflexión fue el Black Friday 2025, que convocó a más de 300.000 visitantes y dejó en evidencia que Ciudad del Este ya no compite solo por precio, sino también por experiencia de consumo.
En ese contexto, las grandes tiendas lograron planificar sin la volatilidad que caracterizó a otros ciclos económicos. “El 2025 ha sido un buen año para Ciudad del Este, constante, sin fluctuaciones ni sobresaltos. En nuestro caso puntual hemos observado mayor afluencia de clientes turistas que clientes locales”, explicó Miura.
Infraestructura, servicios y gastronomía: el nuevo eje de inversión
La magnitud del flujo turístico ya está presionando sobre la capacidad instalada del retail. Durante el primer trimestre de 2025, Paraguay fue el país con mayor crecimiento de llegadas internacionales a nivel global (+53%), un dato que obligó a las empresas a replantear espacios, logística y servicios complementarios.
Según Miura, la saturación de los salones de venta y la demanda por experiencias de mayor valor agregado están reorientando las inversiones. La gastronomía, los eventos corporativos y los centros de experiencia se convirtieron en las nuevas prioridades.
Para 2026, Nissei proyecta un salto cuantitativo y cualitativo. “Nos espera un 2026 en el cual tenemos que reorganizar espacios adicionales para poder cubrir las demandas. Contaremos con obras de ampliación de salón, al igual que la expansión de espacios de producción de los alimentos. Prevemos también un incremento de 50% en nuestros servicios externos de catering”, detalló el ejecutivo.
La estrategia apunta a extender la permanencia del visitante en la ciudad, diversificar las fuentes de ingresos y transformar a Ciudad del Este en un hub regional de consumo, servicios y eventos.
La transformación del polo comercial también se apoya en mejoras estructurales. El avance de obras viales estratégicas y la actualización del Régimen de Turismo de Compras (RTC) por parte de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) están sentando las bases para un nuevo ciclo de eficiencia logística.
Para el empresariado, la clave ya no pasa solo por vender más, sino por hacerlo con mayor fluidez operativa, mejores tiempos de atención y una experiencia de cliente comparable con los grandes centros comerciales de la región.
Con estabilidad macro, tipo de cambio favorable para el turista y una ola de inversiones privadas en marcha, Ciudad del Este se encamina a 2026 con un perfil cada vez más sofisticado: menos mercado de oportunidad y más plataforma regional de consumo y servicios.




