CLIMA

Cómo proteger la chacra ante un año con mayor riesgo de tormentas y lluvias intensas

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Las proyecciones climáticas para los próximos meses indican una mayor probabilidad de lluvias intensas, tormentas con fuertes vientos y períodos de altas temperaturas en la región. Si bien estos fenómenos no pueden evitarse, es posible prepararse para disminuir sus efectos sobre los cultivos y la infraestructura productiva. Cuando el suelo queda descubierto, las lluvias intensas provocan erosión, arrastran nutrientes, generan cárcavas y reducen la capacidad del terreno para absorber agua. A su vez, los vientos fuertes pueden afectar invernaderos, medias sombras y plantaciones jóvenes. Por eso, adoptar medidas preventivas antes de que lleguen las tormentas es una de las mejores inversiones que puede hacer un productor.

Desde el Ministerio del Agro y la Producción del gobierno provincial remarcan que muchas de estas prácticas no requieren grandes inversiones, sino incorporar hábitos de manejo que fortalecen la resiliencia de la chacra y permiten conservar uno de los recursos más valiosos para producir: el suelo.

Cubiertas verdes: una defensa natural para la chacra

Mantener el suelo cubierto con vegetación es una de las prácticas más efectivas para proteger la producción frente a lluvias intensas y temperaturas extremas. Las llamadas cubiertas verdes consisten en sembrar especies destinadas a cubrir el suelo o permitir el desarrollo controlado de vegetación espontánea entre las líneas de cultivo, evitando que la tierra permanezca desnuda.

Su función principal es proteger el suelo. Las hojas amortiguan el impacto de las gotas de lluvia y evitan que la tierra se desprenda, mientras que las raíces ayudan a mantener la estructura del suelo y favorecen la infiltración del agua. De esta manera, disminuye el escurrimiento superficial, se reduce la erosión y se conserva una mayor cantidad de nutrientes. 

Pero sus beneficios van mucho más allá. Las cubiertas verdes ayudan a conservar la humedad durante los períodos secos, incorporan materia orgánica, mejoran la estructura física del suelo, favorecen la actividad biológica y contribuyen a regular la temperatura superficial. En otras palabras, hacen que el suelo sea más sano, más estable y más resistente frente a los cambios del clima.

En yerbales, citrus, té, montes frutales y otros cultivos perennes, mantener vegetación entre las hileras también permite que el agua de lluvia ingrese lentamente al perfil del suelo, reduciendo la pérdida de fertilidad y mejorando el aprovechamiento del recurso hídrico. El director del Instituto Misionero del Suelo, Guillermo Reutemann, explicó que “cuando un suelo queda desnudo, la lluvia golpea directamente sobre su superficie, rompe su estructura y el agua termina escurriendo en lugar de infiltrarse. Las cubiertas verdes funcionan como una protección natural que reduce ese impacto y permite que el agua entre al suelo, donde realmente la necesita el cultivo”.

Además, destacó que “cuidar el suelo es una decisión productiva. Un suelo protegido conserva mejor sus nutrientes, retiene más humedad y responde mejor tanto a los excesos de lluvia como a los períodos de sequía. Es una práctica sencilla que genera beneficios durante muchos años”.

Otra práctica recomendada es conservar e incorporar árboles dentro de los sistemas productivos. Las cortinas forestales y la arborización reducen la velocidad del viento, disminuyen los daños sobre los cultivos y ayudan a crear un microclima más estable. Además, sus raíces contribuyen a estabilizar el suelo y favorecen la infiltración del agua, mientras que la copa reduce el impacto directo de las lluvias intensas y brinda sombra durante los períodos de calor extremo. Estas funciones cobran cada vez mayor importancia en un contexto donde los eventos climáticos son más frecuentes e intensos.

Antes de la próxima tormenta, revisá estos puntos

Además de mantener el suelo protegido con cubiertas verdes, el Ministerio del Agro recomienda:

  1. Revisar y reforzar invernaderos, medias sombras y otras estructuras.
  2. Limpiar canales, cunetas y desagües para facilitar el escurrimiento del agua.
  3. Evitar labores que dejen el suelo desnudo cuando se pronostiquen lluvias intensas.
  4. Conservar árboles y cortinas forestales que disminuyan la fuerza del viento.
  5. Revisar drenajes y sistemas de riego para evitar anegamientos.
  6. Mantener despejados caminos internos y accesos para facilitar el ingreso en caso de emergencias
  7. Consultar periódicamente los pronósticos meteorológicos para planificar siembras, cosechas y otras labores.

Desde el Ministerio del Agro destacan que cada chacra tiene características particulares y que las recomendaciones deben adaptarse a cada sistema productivo. En este sentido, su titular, Facundo López Sartori, afirmó que “existe un principio común a todos ellos: un suelo protegido es un suelo más preparado para enfrentar los desafíos del clima. Por eso, promover prácticas de conservación hoy significa fortalecer la producción misionera del mañana”.

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Ciudades saludables

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Imaginate caminar hacia tu oficina o hacia una reunión vecinal no solo como un desplazamiento, sino como una intervención médica precisa. No hablamos de gimnasios abarrotados ni de suscripciones costosas, sino de algo mucho más profundo: el diseño de nuestro hábitat puede ser determinante de cuánto —y cómo— viviremos.



La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha documentado consistentemente que, aunque la esperanza de vida global ha aumentado, la “esperanza de vida saludable” (HALE, por sus siglas en inglés) no ha seguido el mismo ritmo. Se estima una brecha global promedio de aproximadamente 9 a 10 años entre vivir y vivir en buen estado de salud.

Investigaciones recientes del National Center for Health Statistics y estudios publicados en JAMA Network Open, indican que en muchos países desarrollados, esta brecha no solo persiste, sino que en algunos casos se está ampliando debido a la prevalencia de condiciones crónicas (diabetes, enfermedades cardiovasculares, declive cognitivo) que comienzan cada vez más temprano en la vida adulta.

Estamos viviendo una paradoja fascinante. La ciencia médica avanza y ha logrado que nuestra esperanza de vida (lifespan) se dispare, pero el healthspan —esos años que realmente disfrutamos con plenitud física y cognitiva— se ha quedado rezagado. La clave para cerrar esa brecha, para que lleguemos a nuestros ochenta años con la vitalidad de alguien de cincuenta, tiene un nombre técnico pero poderoso: VO2 máx.

El Motor de la Vitalidad

El VO2 máx —o consumo máximo de oxígeno—, también conocido como capacidad aeróbica, ha dejado de ser una métrica exclusiva del deporte de élite. Hoy, la ciencia lo reconoce como uno de los indicadores más precisos de salud cardiovascular y uno de los predictores de longevidad más confiables del organismo humano. Aunque su medición exacta todavía requiere pruebas médicas especializadas, los relojes inteligentes comienzan a ofrecer estimaciones cada vez más precisas para millones de personas.



Según un estudio publicado por la Journal of the American Medical Association, Mas de 122.000 pacientes sometidos a pruebas de esfuerzo en la Clínica Cleveland a lo largo de más de dos décadas, demostraron una asociación inversa entre la aptitud cardiorrespiratoria (VO2 máx) y la mortalidad por todas las causas, sin un techo de beneficio observado. (https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30646252/)



Los pacientes en el grupo de “baja aptitud” tenían un riesgo de mortalidad cinco veces mayor que los del grupo “élite”. Lo más impactante fue que tener un bajo VO2 máx resultó ser un factor de riesgo mayor para la mortalidad que el tabaquismo, la diabetes o la hipertensión.

Cuando este valor es bajo, el cuerpo funciona en “modo ahorro”una invitación abierta al sedentarismo y las enfermedades crónicas. Pero, ¿qué sucedería si diseñamos nuestras ciudades para que el VO2 máx no sea algo que se “entrena”, sino algo que se “vive”?



Arquitectura que hace latir el corazón

La respuesta está en el modelo de ciudades saludables. Actualmente, la planificación urbana moderna ha priorizado la comodidad absoluta: rampas suaves, distancias cortas para el vehículo privado y una obsesión por la horizontalidad. Hemos diseñado ciudades que nos invitan a la quietud, eliminando cualquier rincón que exija un esfuerzo físico real.

Para revertir esto, debemos repensar el espacio público:

  1. Corredores de Intensidad: Imaginemos arterias urbanas donde la señalética no solo indique el destino, sino el beneficio. “Caminando a paso ligero por este tramo de 400 metros, habrás completado tu dosis diaria de entrenamiento interválico”. El diseño urbano puede incentivar la “carga física involuntaria”.
  2. El Oasis Bioclimático: El calor extremo es el enemigo del entrenamiento cardiovascular. Integrar al arbolado urbano no es solo una estrategia ambiental contra el cambio climático; es una medida de salud pública. La sombra densa de una vegetación bien planificada permite que el habitante mantenga un ritmo de actividad aeróbica constante sin riesgo a -por ejemplo- golpes de calor.
  3. La Topografía como Aliada: En ciudades con relieve, como Posadas y las principales ciudades de Misiones, debemos dejar de suavizar cada pendiente. Las rampas y escalinatas de entrenamiento, integradas de forma natural en los trayectos diarios, actúan como estaciones de alta intensidad. Un esfuerzo de apenas dos minutos en una pendiente pronunciada es suficiente para activar nuestro metabolismo aeróbico.

Hacia las HealthCities

El desafío para nosotros, como arquitectos y gestores, no es construir más pistas de atletismo, sino convertir el trayecto cotidiano en una forma de healthspan distribuido. Una ciudad donde el transporte público y la movilidad activa (bicicleta, caminata) no sean una opción “alternativa”, sino la forma más rápida y eficiente de moverse, naturalmente nos lleve a sostener un VO2 máx saludable.



En Singapur, corredores verdes conectan barrios enteros bajo cobertura vegetal para reducir el estrés térmico y fomentar caminatas. En Copenhague, la bicicleta dejó de ser recreación para convertirse en infraestructura esencial. Medellín incorporó sistemas de movilidad integrados a topografías complejas, transformando pendientes y escaleras en herramientas de inclusión urbana.

La meta es ambiciosa pero necesaria: un índice de actividad urbana que priorice la salud fisiológica de la población. Si logramos que cada ciudadano, desde Posadas hasta los municipios más pequeños, integre 20 minutos aeróbicos en su rutina —ya sea al ir a trabajar, al comprar o al pasear— lograríamos mejoras sin precedentes.

La longevidad no es un destino al que llegamos por azar, es un paisaje que construimos paso a paso. Es hora de que nuestras ciudades dejen de ser meros contenedores de actividad y comiencen a funcionar como el mecanismo que nos garantiza, sencillamente, una vida mejor hasta el último suspiro.

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La Bolsa de Rosario confirma récord productivo y acelera la cosecha con un salto de 800.000 toneladas en soja

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El último informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, al 30 de abril de 2026, confirmó un giro clave en la campaña agrícola: en apenas siete días se cosechó un millón de hectáreas de soja y la estimación de producción creció en 800.000 toneladas. El dato no solo refleja una aceleración operativa, sino que consolida un escenario de récord productivo en la región núcleo, con implicancias directas en la economía nacional.

El relevamiento señala que el desbloqueo de la cosecha respondió a una mejora en las condiciones climáticas, que permitió recuperar ritmo en una campaña que venía condicionada por excesos de humedad. La magnitud del avance semanal configura uno de los saltos más intensos de la temporada.

Una campaña que se redefine sobre el final

El informe técnico ubica este resultado dentro de una campaña gruesa atravesada por variaciones climáticas, pero que termina convergiendo en un balance positivo. La región núcleo —principal polo agrícola del país— muestra un comportamiento heterogéneo en rendimientos, aunque con una tendencia general de mejora respecto de las proyecciones iniciales.

En términos estructurales, el ciclo 2025/26 alcanza cifras históricas: el maíz lidera con una producción estimada de 19,5 millones de toneladas, mientras que la soja aportaría 17 millones . A esto se suma una campaña de trigo previa que también fue récord, con 10,4 millones de toneladas .

Este combo posiciona al sistema agrícola en un punto de máxima productividad, sostenido por la combinación de clima favorable en etapas clave y capacidad operativa del sector.

El dato más relevante del informe es la velocidad de cosecha: un millón de hectáreas en una semana. Este ritmo no solo reduce riesgos operativos, sino que permite consolidar los rindes en campo.

Los resultados muestran mejoras especialmente en la franja oeste de la región núcleo, donde se confirman rendimientos por encima de lo esperado. En paralelo, persisten zonas con desempeño dispar, afectadas por sequía o excesos hídricos, lo que explica la heterogeneidad general.

El maíz aparece como el principal motor del récord, mientras que la soja, con el ajuste de 800.000 toneladas adicionales, termina de consolidar el volumen final.

El agro vuelve a marcar la agenda económica

El informe refuerza el peso estructural del complejo agroexportador en la economía argentina. En un contexto donde el Gobierno nacional sostiene un esquema de estabilización macroeconómica, la consolidación de una campaña récord introduce un factor de alivio potencial en términos de generación de divisas.

El fortalecimiento del sector productivo también reconfigura el equilibrio entre actores: el agro gana centralidad como proveedor de dólares, mientras que la política económica queda condicionada a la capacidad de capitalizar este ciclo favorable.

No hay en el informe referencias a medidas oficiales, pero el volumen proyectado sugiere un impacto directo en la dinámica de exportaciones y en la disponibilidad de recursos para el sistema económico.

El incremento de producción, especialmente en soja y maíz, se traduce en mayor volumen disponible para exportación. Esto implica, en términos concretos, una mejora potencial en el ingreso de divisas.

El salto de 800.000 toneladas en soja no es marginal: representa un ajuste significativo en la oferta total, que puede incidir en la cadena comercial y en la logística del sector.

A esto se suma que las condiciones climáticas actuales permiten proyectar una finalización de campaña sin mayores interrupciones, lo que reduce riesgos de pérdidas adicionales.

Clima, precios y logística como variables clave

El cierre de la campaña gruesa se perfila favorable, pero el escenario no está completamente definido. Las variables a observar pasan por la continuidad del clima estable, la evolución de los rindes en zonas aún no cosechadas y la capacidad logística para absorber el volumen récord.

También será determinante cómo este aumento de producción se articula con el mercado y con las condiciones macroeconómicas. La magnitud del volumen proyectado abre oportunidades, pero también desafíos en términos de comercialización y gestión de excedentes.

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Miles de usuarios sin luz y rescates por un fuerte temporal en Mendoza

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Un feroz temporal de lluvia, granizo y ráfagas de viento azotó a la provincia de Mendoza este viernes, dejando un saldo de más de 360 incidentes, cortes masivos de energía y el rescate de tres menores que fueron arrastrados por la crecida de un dique.

Las precipitaciones, que alcanzaron los 60 milímetros en el Gran Mendoza, representaron en pocas horas la quinta parte del total de agua que cae en un año en toda la jurisdicción. Defensa Civil confirmó que se registraron más de 360 incidencias debido al desborde de cauces y canales, árboles caídos y cortes de luz, tras una jornada que paralizó diversos sectores del área metropolitana y el sur provincial.

El fenómeno meteorológico, comenzó pasado el mediodía en Maipú y Luján de Cuyo, extendiéndose rápidamente hacia la Capital, Godoy Cruz, Guaymallén y Las Heras. La magnitud de la tormenta provocó la inundación de múltiples acequias y rutas, así como la caída de ejemplares forestales que afectaron el suministro eléctrico y el transporte público. 

Desde la empresa distribuidora de energía eléctrica señalaron que “más de 56 mil suministros fueron afectados durante la tarde del viernes”, mientras que el servicio del Metrotranvía debió ser interrumpido momentáneamente por la caída de un árbol sobre el tendido en la intersección de calle Belgrano y Avenida Emilio Civit.

La situación hídrica también se vio severamente comprometida debido a que las plantas potabilizadoras de Alto Godoy, Benegas y Luján 1 y 2 quedaron fuera de servicio por las tormentas en el Piedemonte. 

En términos de daños estructurales, los departamentos más afectados fueron San Martín, con aproximadamente 123 reportes entre árboles caídos y derrumbes de techos, y Tupungato, donde se registraron más de 60 viviendas inundadas.

Uno de los momentos de mayor tensión ocurrió en Godoy Cruz, cuando tres niños cayeron al Dique Maure y fueron arrastrados por la repentina crecida del caudal. Tras un operativo de Bomberos del Cuartel Central y Voluntarios, se constató que los menores “lograron salir por la ladera sur del río” y que “presentan buen estado de salud”. En paralelo, en la zona de Anchoris, la fuerza del agua arrastró una topadora en la ruta 40, obligando al rescate de un operario que había quedado varado sobre la maquinaria

El Gobierno de Mendoza confirmó que, pese a la severidad del evento, “no hubo víctimas fatales ni heridos graves”Para las próximas horas, la Dirección de Contingencias Climáticas mantiene la alerta naranja, anticipando que se prevén “abundantes precipitaciones, actividad eléctrica intensa y posible caída de granizo”.

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Malas noticias: La atmósfera no estaría siguiendo las encuestas

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Dado que se acaban de conocer los resultados de las mediciones de la temperatura global del 2025, esta publicación se trata básicamente de una actualización de la nota ¿Qué tan grande es el aumento de la temperatura? ¿Es para preocuparse?” de marzo de 2025.

En dicha nota hago un repaso sobre lo que ha ocurrido con las temperaturas globales del planeta a lo largo de un período, en términos climáticos, relativamente “corto”, los últimos 2000 años.

Luego, esa nota es continuada por otras que abarcan períodos mucho mayores y que nos ayudan a poner en perspectiva histórica lo que representa el actual aumento de las temperaturas.

Como lo he dicho en algunos artículos anteriores, en la medida en que exista nueva información disponible sobre los temas ya publicados, procuraré mantener actualizadas las notas e introducir y comentar las correcciones que pudiesen ser necesarias.

En síntesis, los datos de la temperatura global 2025 confirman la tendencia a la suba y colocan a los últimos tres años como los más cálidos de los que se tenga registro.

De las diversas agencias que siguen estas mediciones, suelo tomar como referencia a las publicaciones de la NASA, así que vamos con sus nuevos datos.

La NASA publica datos de la temperatura global en 2025

De acuerdo a los registros de esta agencia, la temperatura global de la superficie terrestre en 2025 fue un poco más cálida que en 2023, pero, dentro de los márgenes de error, ambos años están prácticamente empatados. Desde que comenzaron los registros en 1880, 2024 sigue siendo el año más caluroso.

Las temperaturas globales en 2025 fueron más frías que en 2024, con temperaturas promedio de 1,19 °C por encima del promedio para el período de 1951 a 1980.

El análisis del Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la NASA incluye datos de la temperatura del aire obtenidos por más de 25.000 estaciones meteorológicas en todo el mundo, así como por instrumentos a bordo de barcos y boyas que miden la temperatura de la superficie del mar, y estaciones de investigación en la Antártida. Los datos son analizados utilizando métodos que toman en cuenta la distribución cambiante de las estaciones de medición de temperatura y los efectos del calentamiento urbano que podrían sesgar los cálculos.

Además, análisis independientes realizados por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés), la plataforma Berkeley Earth, el Centro Hadley (que forma parte del servicio meteorológico nacional del Reino Unido) y los Servicios Climáticos Copernicus de Europa han concluido que la temperatura global de la superficie para 2025 ha sido la tercera más calurosa que se haya registrado. Estos científicos utilizan gran parte de los mismos datos de temperatura en sus análisis, pero emplean diferentes metodologías y modelos; todos ellos muestran la misma tendencia al calentamiento continuo.

El conjunto completo de datos de la NASA sobre las temperaturas de la superficie global, así como los detalles de cómo los científicos de la NASA llevaron a cabo el análisis, están disponibles públicamente en este sitio.

Este gráfico, por lo tanto, es el que actualiza al publicado en la nota ya referida.

Índice de temperatura tierra-océano, desde 1880 hasta la actualidad, con un período base de 1951 a 1980 (el cero de referencia). La línea negra continua representa la media anual global y la línea roja continua representa el suavizado Lowess de cinco años. El sombreado gris representa la incertidumbre anual total (LSAT-Land Surface Atmospheric Temperature y SST-Sea Surface Temperature) con un intervalo de confianza del 95 % y está disponible para su descarga. Para más información sobre el modelo de incertidumbre actualizado, consulte: Lenssen et al. (2019). Fuente: Goddard Institute for Space Studies.

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) confirma que 2025 fue uno de los años más cálidos jamás registrados

Según el comunicado de la OMM (14/1/2026), la temperatura media mundial en superficie superó en 1,44 °C (con un margen de incertidumbre de ±0,13 °C) el promedio del período 1850-1900, según el análisis consolidado de ocho conjuntos de datos efectuado por la OMM. En dos de esos conjuntos de datos, 2025 es el segundo año más cálido de los 176 años contabilizados, y en los otros seis es el tercer año más cálido del registro.

Los últimos tres años, de 2023 a 2025, son los tres años más cálidos en los ocho conjuntos de datos. Para el trienio 2023-2025, el aumento medio consolidado de la temperatura respecto a los niveles preindustriales es de 1,48 °C (con un margen de incertidumbre de ±0,13 °C). Los últimos 11 años, de 2015 a 2025, son los 11 años más cálidos en los ocho conjuntos de datos.

“El inicio y el fin de 2025 estuvieron marcados por un episodio de La Niña y su consiguiente efecto de enfriamiento. Y, aun así, fue uno de los años más cálidos de los que se tiene constancia a escala mundial a raíz de la acumulación de gases de efecto invernadero que retienen el calor en la atmósfera. Las altas temperaturas observadas tanto en tierra como en el océano exacerbaron los fenómenos meteorológicos extremos, como las olas de calor, las lluvias torrenciales y los ciclones tropicales de gran intensidad, lo que subraya la imperiosa necesidad de contar con sistemas de alerta temprana”, dijo la Secretaria General de la OMM, Celeste Saulo.

También señaló Celeste Saulo en el comunicado oficial de OMM que “el monitoreo del estado del clima que realiza la OMM, basado en una recopilación de datos mundiales colaborativa y científicamente rigurosa, es más importante que nunca porque debemos asegurarnos de que la información sobre la Tierra sea autorizada, accesible y práctica para todos”.

A diferencia de otros años, la publicación de los datos por parte de la OMM se realizó de manera coordinada con las demás fuentes proveedoras de los conjuntos de datos. De esta manera se procuró robustecer la contundencia y coincidencia en la información.

Dichos proveedores son el Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S) del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo (ECMWF) para el conjunto ERA5, el Servicio Meteorológico del Japón (JMA) para el conjunto JRA-3Q, la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) de los Estados Unidos de América para el conjunto GISTEMP v4, la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) de los Estados Unidos de América para el conjunto NOAAGlobalTemp v6, la Oficina Meteorológica del Reino Unido (Met Office), en colaboración con la Unidad de Investigación Climática de la Universidad de East Anglia, para el conjunto HadCRUT.5.1.0.0, y Berkeley Earth, de los Estados Unidos de América, para el conjunto homónimo. Este año, por primera vez, la OMM también ha tenido en cuenta otros dos conjuntos de datos: el Conjunto de Datos de Temperatura Dinámicamente Coherente (DCENT), del Reino Unido y los Estados Unidos de América, y el conjunto de datos Temperatura en Superficie Combinada de China (CMST).

El siguiente gráfico actualiza al que aparece en la nota ¿Qué tan grande es el aumento de la temperatura? ¿Es para preocuparse?”.

Line graph showing global mean temperature differences from 1850 to 2025, with multiple datasets, displaying a steady increase since 1900, peaking above 1.5°C around 2020.
Anomalías de la temperatura media mundial anual con respecto a la media del período 1850-1900 entre 1850 y 2025 según los ocho conjuntos de datos indicados en la leyenda. Fuente: OMM.

El año pasado, la OMM publicó este mismo gráfico en base a seis diferentes proveedores de datos; en esta ocasión lo ha hecho en base a ocho, añadiendo así mayor contundencia al resultado.

Seis de los conjuntos de datos se basan en mediciones realizadas en estaciones meteorológicas y mediante buques y boyas, que además emplean métodos estadísticos para colmar las lagunas en las series de datos. Dos de los conjuntos —ERA5 y JRA-3Q— son reanálisis que combinan observaciones pasadas, incluidos datos satelitales, con modelos para generar series temporales coherentes de múltiples variables climáticas, en particular de datos de temperatura. Los conjuntos de datos más importantes emplean metodologías ligeramente diferentes, por lo que los valores de temperatura, e incluso las clasificaciones anuales, presentan leves diferencias.

El año 2025 es el segundo más cálido en los conjuntos de datos DCENT y GISTEMP, y el tercero más cálido en los otros seis, esto es, Berkeley Earth, CMST, ERA5, HadCRUT5, JRA-3Q y NOAAGlobalTemp.

En síntesis, se ha estimado que la temperatura media mundial real en 2025 fue de 15,08 °C, aunque el margen de incertidumbre respecto a la temperatura real, de alrededor de 0,5 °C, es mucho mayor que el correspondiente a la anomalía de temperatura de 2025.

Vale recordar que la OMM, en calidad de organismo de las Naciones Unidas encargado de las cuestiones relacionadas con el tiempo, el clima y el agua, tiene por objeto proporcionar un análisis consolidado y fidedigno en apoyo de los procesos decisorios, como es el caso de la Convención sobre el Clima.

WMO chief Celeste Saulo pointed to how “this year’s record-breaking rainfall and flooding events and terrible loss of life... (had caused) heartbreak to communities on every continent.

Esto es todo en cuanto a la actualización que debía hacer. En síntesis, la tendencia a la suba de la temperatura global sigue de manera inexorable, indiferente a las opiniones irresponsables de algunos políticos. Estamos ya pisando el umbral de 1,5 °C y las tendencias vigentes en la actualidad nos conducirán a un aumento de alrededor de 2,7 °C para el final del siglo.

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