COMERCIO EXTERIOR

Lory Máquinas proyecta desde Oberá una estrategia de internacionalización industrial

Compartí esta noticia !

La empresa Lory Máquinas, radicada en la ciudad de Oberá, decidió avanzar en una estrategia de internacionalización productiva que combina profesionalización de su área exportadora y capacitación técnica internacional, en un movimiento que articula iniciativa privada con programas públicos de promoción comercial. La firma confirmó su incorporación a la segunda edición del programa Argentina Exporta, una herramienta impulsada por el Ministerio de Acción Cooperativa a través de la Dirección de Comercio Exterior, que prevé 100 días de asistencia técnica para empresas que buscan consolidar su inserción en mercados externos.

El paso no es menor dentro del ecosistema productivo regional. La empresa, dedicada a la fabricación de cosechadoras para té, tabaco y yerba, ya registró exportaciones aisladas hacia Inglaterra, Brasil, Ecuador y África, pero ahora busca transformar esas experiencias puntuales en un esquema exportador estructurado. En paralelo, la compañía avanza en conversaciones con el centro de capacitación alemán DEULA-Nienburg para desarrollar un programa de formación técnica para su personal.

La combinación de ambos movimientos plantea una pregunta estratégica para el sector metalmecánico regional: ¿puede una pyme del interior argentino convertir la capacitación tecnológica y la profesionalización exportadora en una plataforma real de competitividad internacional?

Un programa público para ordenar la estrategia exportadora

La decisión de sumarse a Argentina Exporta se inscribe en un esquema de acompañamiento institucional diseñado para fortalecer la capacidad exportadora de las empresas. El programa asigna un asistente técnico durante 100 días, período en el que se realiza un diagnóstico del funcionamiento de la firma, se identifican áreas a mejorar y se diseña un plan de acción que incluye contactos de posibles importadores internacionales.

La ministra de Acción Cooperativa, Liliana Rodríguez, visitó la empresa en Oberá y destacó el proceso que atraviesa la firma familiar. Según explicó, el objetivo del programa es transformar la experiencia exportadora aislada en una estructura profesional de comercio exterior.

Durante la visita, Rodríguez mantuvo reuniones con Jorge Lory y David Lory, representantes de la segunda y tercera generación de la compañía. La empresa se especializa en maquinaria agrícola orientada a economías regionales, particularmente cosechadoras para cultivos característicos del nordeste argentino.

El enfoque institucional apunta a algo más que un acompañamiento técnico: busca consolidar una red de empresas capaces de competir en mercados externos con estándares comerciales y productivos más previsibles.

Alemania como referencia tecnológica y educativa

En paralelo al proceso de profesionalización exportadora, la empresa inició un acercamiento con el centro alemán DEULA-Nienburg, una academia dedicada a la formación en tecnología agrícola, gestión y mecanización.

El vínculo surgió a partir de una visita realizada por Jorge Lory a la feria Agritechnica, en Alemania, a fines de 2025. Durante ese viaje se abrió la posibilidad de enviar operarios del taller de Oberá a capacitarse en áreas vinculadas a la actividad metalúrgica.

Aunque el acuerdo aún no está formalizado, el contacto ya derivó en intercambios iniciales. Directivos del centro alemán visitaron Oberá durante su paso por Argentina rumbo a Expoagro, lo que permitió profundizar el diálogo sobre futuros programas de capacitación.

Mientras tanto, la empresa inició un proceso preparatorio interno: los operarios comenzaron clases de alemán, condición necesaria para participar en los programas formativos del centro europeo.

La iniciativa introduce una lógica poco habitual para pymes del sector metalmecánico regional: invertir en formación técnica internacional como parte de una estrategia de crecimiento industrial.

Redes, conocimiento y competitividad industrial

La estrategia de Lory Máquinas se sostiene en dos pilares complementarios. Por un lado, la incorporación a un programa público de promoción comercial que busca ordenar la estructura exportadora de la empresa. Por otro, la construcción de vínculos directos con centros de conocimiento tecnológico en Europa.

El enfoque tiene implicancias productivas concretas. La capacitación en tecnología agrícola, mecanización y metalurgia podría impactar en los procesos de fabricación de maquinaria para economías regionales, un segmento donde la innovación tecnológica empieza a definir diferencias de competitividad.

Al mismo tiempo, la profesionalización del comercio exterior abre la posibilidad de convertir exportaciones puntuales en operaciones más sistemáticas, ampliando la presencia de la empresa en mercados internacionales.

Para el entramado industrial de Misiones, el caso plantea un modelo de articulación entre política pública, formación técnica y estrategia empresarial.

Un proceso en desarrollo

La incorporación a Argentina Exporta y el acercamiento a DEULA-Nienburg no representan todavía un punto de llegada. Se trata más bien de una fase inicial en un proceso que combina aprendizaje institucional, inversión en conocimiento y construcción de redes internacionales.

En las próximas etapas será clave observar si el diagnóstico técnico del programa exportador se traduce en operaciones comerciales concretas y si las conversaciones con el centro alemán derivan en programas formativos efectivos para los trabajadores de Oberá.

La empresa ya tomó una decisión estratégica: abrir su estructura productiva al aprendizaje internacional y al comercio global. Lo que resta por ver es hasta qué punto esa apuesta logra transformar a una pyme metalmecánica regional en un actor más visible dentro del circuito de innovación agrícola.

Compartí esta noticia !

El mercado ajusta expectativas: inflación más baja, dólar retrasado y crecimiento moderado

Compartí esta noticia !

El nuevo Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) difundido el 5 de marzo por el Banco Central (BCRA) trazó una radiografía que el sistema financiero sigue con atención: inflación anual proyectada en 26,1% para 2026, un dólar mayorista estimado en $1.707 a fin de año y un crecimiento económico del 3,4%.

Los números surgen de una encuesta realizada entre el 25 y el 27 de febrero a 46 participantes —entre 34 consultoras y centros de investigación locales e internacionales y 12 entidades financieras— y ofrecen una señal clave para el clima económico y político del país: el mercado espera que la inflación continúe bajando, pero al mismo tiempo proyecta un tipo de cambio que crecería menos que los precios, lo que abre interrogantes sobre la sostenibilidad del esquema cambiario.

La pregunta que sobrevuela la City es evidente: ¿se consolida un escenario de estabilidad macroeconómica o se trata de un equilibrio frágil sostenido por expectativas aún en construcción?

Inflación en descenso y un dólar que corre detrás de los precios

El relevamiento anticipa que la inflación mensual seguirá desacelerándose durante el año. Para febrero, los analistas estimaron un IPC de 2,7%, cifra que se ubica por debajo del 2,9% registrado en enero, aunque 0,6 puntos porcentuales por encima del REM anterior.

En el caso de la inflación núcleo, el indicador se proyecta en 2,5% mensual, también con un leve ajuste al alza frente al informe previo.

Según el escenario que trazan los analistas, la barrera del 2% mensual recién se quebraría en mayo, tras lo cual el índice de precios seguiría una trayectoria descendente hasta cerrar el año con 26,1% de inflación acumulada.

En paralelo, el REM muestra un ajuste a la baja en las expectativas de tipo de cambio. El dólar mayorista promedio para marzo se proyecta en $1.429, es decir $73 menos que en el relevamiento anterior.

Para diciembre de 2026, el consenso de mercado ubica el dólar en $1.707, lo que implicaría una suba interanual de 17,9%, claramente por debajo de la inflación esperada.

Esa relación —precios creciendo más rápido que el tipo de cambio— aparece como uno de los datos más sensibles del informe, porque sugiere un proceso de apreciación real del peso, una dinámica que el mercado suele observar con cautela cuando se prolonga en el tiempo.

Crecimiento moderado y estabilidad laboral

El REM también ofrece una proyección sobre el nivel de actividad. Los analistas estimaron que el Producto Interno Bruto (PIB) habría crecido 0,8% en el cuarto trimestre de 2025 respecto al trimestre anterior, una mejora de 0,6 puntos porcentuales frente al relevamiento previo.

Para 2026, el consenso proyecta una expansión económica del 3,4% en promedio, con un crecimiento trimestral de 1,0% en el primer trimestre y 0,9% en el segundo.

En el mercado laboral, las expectativas se mantienen estables. La tasa de desempleo se ubicaría en 6,7% de la Población Económicamente Activa en el cuarto trimestre de 2025, y se mantendría prácticamente en el mismo nivel —6,7%— hacia fines de 2026.

La estabilidad proyectada en el empleo sugiere que los analistas no anticipan cambios abruptos en el mercado laboral, aunque tampoco esperan una mejora significativa.

Superávit comercial y equilibrio fiscal en el radar

El informe también muestra una perspectiva relativamente favorable para el frente externo.

Para 2026, los analistas proyectan exportaciones por US$92.737 millones e importaciones por US$80.204 millones, lo que arrojaría un superávit comercial de US$12.533 millones, una cifra US$1.358 millones superior a la estimada en el relevamiento anterior.

En materia fiscal, el REM anticipa un superávit primario de $16,1 billones para 2026, mientras que el promedio del Top 10 de analistas lo ubica en $15,9 billones. Ningún participante del relevamiento prevé un superávit inferior a $9 billones.

El escenario fiscal proyectado aparece alineado con el objetivo de equilibrio presupuestario, una variable que el mercado considera central para sostener la estabilidad macroeconómica.

Tasas y liquidez: el costo del dinero en pesos

Las expectativas sobre las tasas de interés también reflejan el intento de equilibrar inflación, liquidez y estabilidad cambiaria.

El REM proyecta que la tasa TAMAR de bancos privados se ubique en 31,3% nominal anual en marzo, equivalente a 2,6% efectiva mensual. Para diciembre de 2026, el consenso prevé una reducción hasta 24% nominal anual.

El nivel de tasas aparece como una de las herramientas clave para sostener la demanda de pesos frente al dólar, en un contexto donde el tipo de cambio proyectado crece más lento que los precios.

Expectativas en construcción

El REM no fija política económica, pero funciona como una brújula del clima financiero. Sus proyecciones condensan la mirada de consultoras, bancos y centros de análisis sobre el rumbo macroeconómico.

El escenario que surge del informe combina inflación en descenso, crecimiento moderado, estabilidad laboral y superávit fiscal, pero también plantea una dinámica cambiaria que el mercado seguirá de cerca.

La clave, en los próximos meses, será observar si las expectativas comienzan a alinearse con los datos reales o si aparecen tensiones entre inflación, tipo de cambio y tasas que obliguen a recalibrar el escenario.

Por ahora, el consenso del mercado traza una trayectoria relativamente ordenada para 2026. Pero, como suele ocurrir con las proyecciones económicas, el verdadero test llegará cuando la economía avance sobre el terreno de los hechos.

Compartí esta noticia !

Economía prorroga por dos años el derecho antidumping a ruedas de acero chinas y refuerza la protección industrial

Compartí esta noticia !

El Gobierno decidió extender por dos años la medida antidumping que grava con un 41,78% las importaciones de ruedas de acero para buses, camiones y remolques originarias de China. La decisión quedó formalizada en la Resolución 241/2026, publicada el 4 de marzo de 2026 en el Boletín Oficial, y entra en vigencia desde ese mismo día.

En términos concretos, el Ministerio de Economía cerró el examen por expiración de plazo de la medida vigente desde 2019 y optó por mantener el derecho antidumping ad valorem definitivo sobre los valores FOB de exportación. El sector alcanzado es específico pero estratégico: ruedas de acero de gran porte, utilizadas en transporte de carga y pasajeros.

La señal llega en un momento de sensibilidad para la industria autopartista y metalmecánica, donde la competencia externa convive con un mercado interno aún en recuperación.

Qué establece la norma y cómo impacta en el mercado

La resolución mantiene el derecho antidumping aplicado originalmente en 2019 a las exportaciones hacia Argentina de ruedas de acero con diámetro nominal entre 17,5 y 24,5 pulgadas, utilizadas en autobuses, camiones, remolques y semirremolques, clasificadas en posiciones NCM 8708.70.90 y 8716.90.90.

El arancel adicional del 41,78% seguirá vigente durante dos años más. Esto implica que cada importación de esos productos desde China deberá tributar ese recargo sobre el valor FOB declarado.

Además, las operaciones quedan sujetas al régimen de control de origen no preferencial. En la práctica, esto refuerza la trazabilidad y evita triangulaciones que intenten eludir la medida.

La decisión se apoya en dos pilares técnicos: por un lado, la Subsecretaría de Comercio Exterior concluyó que existe probabilidad de recurrencia de dumping si se levanta la medida; por otro, la Comisión Nacional de Comercio Exterior determinó que el ingreso de importaciones en esas condiciones podría repetir el daño a la producción nacional.

El trasfondo: revisión técnica y continuidad regulatoria

La medida original había sido establecida en 2019 mediante la Resolución 1444/2019 del entonces Ministerio de Producción y Trabajo. Como toda medida antidumping, tenía un plazo de vigencia de cinco años.

En 2024 se abrió el examen por expiración, a pedido de una empresa local. Durante el proceso no se detectó margen de dumping en exportaciones directas a Argentina en el período analizado. Sin embargo, el análisis sobre ventas a terceros mercados —en particular a Perú— arrojó un margen de recurrencia del 29,83%, lo que sustentó la hipótesis de que, de levantarse la protección, podría reactivarse la práctica.

El organismo técnico también destacó que la medida permitió cierta recuperación del sector y recomendó mantenerla por un período adicional acotado de dos años, con el argumento de consolidar esa mejora sin generar distorsiones significativas.

La resolución se dictó bajo el régimen del Decreto 1393/2008, que sigue aplicándose excepcionalmente en este caso, pese a haber sido derogado por normativa posterior.

Protección selectiva y costos para importadores

Desde el punto de vista industrial, la prórroga sostiene un esquema de protección para fabricantes locales de ruedas de acero, un segmento vinculado a la cadena automotriz pesada y al transporte de cargas.

El efecto inmediato es doble. Por un lado, mantiene un piso de precios para el producto importado, reduciendo presión competitiva directa desde China. Por otro, encarece el costo para importadores y eventualmente para empresas que utilizan ruedas importadas como insumo.

En términos de inversión y empleo, la medida apunta a dar previsibilidad a la industria nacional durante dos años adicionales. No crea incentivos nuevos, pero evita un cambio abrupto en las condiciones de competencia.

En materia de recaudación, el derecho antidumping no tiene naturaleza tributaria tradicional sino correctiva. Sin embargo, genera ingresos aduaneros mientras esté vigente.

El equilibrio que busca la autoridad económica es claro: proteger la producción local sin cerrar el mercado, dado que la medida no implica prohibición sino un sobrecosto específico.

Continuidad en defensa comercial

La resolución confirma que la política de defensa comercial se mantiene activa. No hay un giro hacia una liberalización plena en este segmento sensible, sino una continuidad técnica basada en informes de daño y probabilidad de recurrencia.

El hecho de que la prórroga sea por dos años —y no por cinco— sugiere un enfoque intermedio: sostener la protección mientras se consolida la recuperación del sector, pero con horizonte de revisión relativamente cercano.

También envía un mensaje a la industria local: el Estado mantiene herramientas antidumping cuando los organismos técnicos detectan riesgo de daño. Al mismo tiempo, preserva el marco del Acuerdo Antidumping de la OMC, incorporado a la legislación argentina por la Ley 24.425.

Lo que habrá que seguir de cerca

El verdadero impacto se medirá en la dinámica del mercado en los próximos meses. Será clave observar si la industria local mejora su competitividad estructural o si la protección solo funciona como contención transitoria.

También habrá que monitorear la evolución de los precios internos y la disponibilidad de oferta para el transporte de cargas y pasajeros, un sector estratégico para la actividad económica.

En dos años, el debate volverá a abrirse. La pregunta será si el sector logró fortalecerse lo suficiente como para competir sin la red antidumping o si la discusión sobre protección seguirá vigente.

Compartí esta noticia !

El Gobierno amplía el control sobre 56 precursores químicos y endurece la regulación del mercado industrial

Compartí esta noticia !

El mapa regulatorio de los precursores químicos en Argentina acaba de ampliarse de manera significativa. El Poder Ejecutivo modificó el régimen vigente e incorporó 56 nuevas sustancias a las listas de control del Registro Nacional de Precursores Químicos, con impacto directo en importadores, exportadores, distribuidores e industrias químicas. La decisión quedó formalizada en el Decreto 128/2026, publicado el 4 de marzo de 2026 en el Boletín Oficial, y rige desde el mismo día.

El dato central no es menor: 31 sustancias pasan a la Lista I, el nivel más alto de fiscalización, y 25 se incorporan a la Lista III, ampliando el universo de compuestos sujetos a control. Para el sector químico e industrial, la consecuencia es inmediata: más obligaciones registrales, mayores exigencias en comercio exterior y trazabilidad reforzada.

La medida se inscribe en la actualización del régimen establecido por el Decreto 593/2019, que reglamenta la Ley 26.045 sobre el Registro Nacional de Precursores Químicos.

Qué cambia en la práctica: más sustancias bajo control y más trazabilidad

El nuevo decreto sustituye el Anexo II del Decreto 593/2019 y redefine las Listas I y III de sustancias fiscalizadas.

En la Lista I se incorporan 31 compuestos, entre ellos análogos estructurales vinculados a la 1-fenil-2-propanona (P-2-P), sustancias asociadas a la síntesis de anfetaminas, MDMA y opioides sintéticos como el fentanilo, además de precursores indirectos y “pre-precursores”. Muchas de estas sustancias —al menos 17 según el propio texto oficial— no registran usos legítimos reconocidos o se limitan a aplicaciones estrictamente controladas.

Estar en Lista I implica que cualquier operación de comercio exterior requiere declaración previa como importador o exportador ante el Registro Nacional de Precursores Químicos y la autorización previa para cada operación. Es decir, el circuito administrativo se vuelve más exigente.

En la Lista III se suman 25 sustancias de uso dual —como solventes y compuestos industriales habituales— que, si bien tienen aplicaciones legítimas en la producción de pinturas, pigmentos, farmacéuticos o procesos químicos, también pueden ser utilizadas en laboratorios clandestinos. En estos casos, la lógica es preventiva: reforzar el monitoreo antes de que se consoliden nuevas rutas ilícitas.

Además, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero gestionó la apertura arancelaria específica de estas sustancias en el Sistema Informático MALVINA (SIM), lo que permite individualizarlas en las posiciones aduaneras y aplicar el grado de control correspondiente.

El contexto: drogas sintéticas, presión internacional y adaptación normativa

La actualización responde a una dinámica global. En los últimos años, la Comisión de Estupefacientes de Naciones Unidas amplió el Cuadro I de la Convención de 1988 para incluir nuevas series de precursores de diseño. A su vez, organismos como la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) y la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) impulsaron sistemas de alerta temprana ante la proliferación de sustancias químicamente modificadas para eludir controles.

El decreto recoge ese escenario y adopta un criterio más amplio: no solo incorpora sustancias puntuales, sino también análogos, derivados, sales y ésteres, anticipando estrategias de sustitución utilizadas por redes de narcotráfico.

En paralelo, el Gobierno ya había creado en 2024 una mesa interinstitucional para prevenir el tráfico ilícito de fentanilo, lo que muestra una línea de continuidad en la política de control de opioides sintéticos.

La actualización, en ese marco, busca cerrar brechas regulatorias frente a sustancias que, aunque no siempre estén listadas internacionalmente, presentan alto potencial de desvío.

Más controles para la industria química y el comercio exterior

Desde el punto de vista económico, la medida no altera precios ni impuestos, pero sí modifica costos regulatorios y tiempos operativos para empresas del sector químico, farmacéutico, petroquímico y de solventes industriales.

Las firmas que importen, exporten, produzcan o comercialicen las nuevas sustancias incorporadas a Lista I deberán reforzar su cumplimiento normativo: inscripción activa, autorizaciones específicas y documentación respaldatoria más exhaustiva. Esto puede implicar mayores tiempos administrativos y ajustes internos en compliance.

Para las sustancias de Lista III —varias de ellas ampliamente utilizadas en la industria— el impacto será principalmente en materia de trazabilidad y control aduanero. El desafío será equilibrar la fiscalización con la fluidez del comercio, especialmente en productos que se mueven en volúmenes considerables.

No obstante, el texto oficial subraya que muchas de estas sustancias tienen usos legítimos. Por lo tanto, el efecto no apunta a restringir su comercialización sino a evitar su desvío.

En términos de competitividad, la clave estará en la implementación: si el sistema de autorizaciones se mantiene ágil y digitalizado, el impacto será acotado. Si se generan demoras, podría afectar operaciones sensibles al tiempo, particularmente en comercio exterior.

Endurecimiento técnico, no simbólico

La decisión muestra un enfoque de fortalecimiento regulatorio más que de flexibilización. Amplía el universo de control, incorpora categorías químicas más amplias y articula el régimen local con estándares internacionales.

No se trata de una reforma ideológica sino técnica: responde a evidencia forense, reportes internacionales y análisis especializados, según consta en el propio decreto. También refuerza la coordinación entre el Ministerio de Seguridad, organismos técnicos y la autoridad aduanera.

Hacia el mercado, el mensaje es claro: el control sobre precursores químicos —en especial aquellos vinculados a opioides sintéticos y drogas de diseño— se vuelve más estricto y anticipatorio.

anexo Decreto 128/2026 by CristianMilciades

Lo que habrá que observar

El impacto real dependerá de la implementación práctica: tiempos de autorización, capacidad de fiscalización y adaptación del sector privado. También será relevante monitorear si la ampliación de listas logra reducir desvíos sin generar cuellos de botella en industrias con usos legítimos.

En un mercado químico cada vez más sofisticado y globalizado, la regulación juega en la frontera entre seguridad y actividad productiva. El equilibrio, como siempre, se medirá en la ejecución.

Compartí esta noticia !

La carga aérea cae en América Latina y abre un frente logístico en medio de tensiones globales

Compartí esta noticia !

El transporte de carga aérea en América Latina y el Caribe cayó 2,0% interanual en enero de 2026, según el informe mensual difundido por la Asociación Internacional de Transporte Aéreo. La región registró el peor desempeño global en demanda, mientras la capacidad ofrecida creció 2,3%. El dato contrasta con el escenario internacional: la demanda global, medida en toneladas-kilómetro de carga (CTK), avanzó 5,6% interanual y la capacidad (ACTK) subió 3,6%.

La señal es política además de económica. En un contexto donde el comercio mundial de bienes creció 4,9% interanual en diciembre de 2025 y el PMI manufacturero global superó los 50 puntos (51,8 en enero), América Latina se desacopla de la recuperación. ¿Se trata de un ajuste transitorio o de una pérdida de competitividad logística en plena reconfiguración de cadenas de suministro?

Un desempeño regional en contramano del mundo

El informe de IATA muestra un arranque sólido para la carga aérea global en 2026, con crecimiento de 7,2% en operaciones internacionales. África, Oriente Medio, Asia-Pacífico y Europa superaron el promedio mundial. En cambio, las aerolíneas de América registraron contracciones agregadas.

En América Latina y el Caribe, la caída de la demanda (-2,0%) convive con mayor oferta de bodega (+2,3%). Esa combinación implica presión sobre tarifas y rentabilidad. La región no solo transportó menos carga, sino que además incrementó capacidad en un mercado más débil.

El contraste regional es marcado. Asia-Pacífico creció 7,8% en demanda; Europa, 6,9%; Oriente Medio, 9,3%; y África lideró con 18,2%. Norteamérica retrocedió 0,5% y fue la única región que redujo capacidad (-0,2%). América Latina, en cambio, aumentó oferta pese a la contracción de volumen.

Factores globales y advertencias estratégicas

El entorno operativo ofrecía condiciones relativamente favorables: los precios del combustible para aviones cayeron 6,5% interanual en enero y el PMI de nuevos pedidos de exportación alcanzó 49,9, el nivel más alto en 10 meses, aunque todavía por debajo del umbral de expansión.

Sin embargo, el director general de IATA, Willie Walsh, advirtió que la resiliencia del sector enfrentará pruebas en los próximos meses. Señaló la evolución de las políticas comerciales estadounidenses y el estallido de hostilidades en Oriente Medio como factores que pueden afectar gravemente las cadenas de suministro globales.

El próximo Simposio Mundial de Carga, que se celebrará en Lima del 10 al 12 de marzo de 2026, pondrá en agenda la adaptabilidad y la eficiencia mediante digitalización y modernización operativa. La elección de una sede latinoamericana no es casual en un momento en que la región exhibe el desempeño más débil.

Corredores comerciales y señales de alerta

En enero, el volumen de carga aérea creció en la mayoría de los principales corredores comerciales, con la excepción de la ruta Asia–Norteamérica. Esa excepción refleja tensiones geopolíticas y ajustes comerciales en un eje clave del intercambio global.

Para América Latina, el retroceso en demanda plantea interrogantes sobre inserción exportadora, infraestructura aeroportuaria y competitividad logística. En un escenario donde otras regiones expanden volumen con mayor eficiencia, la caída regional puede traducirse en menor participación en cadenas de valor.

Además, la divergencia entre demanda y capacidad sugiere decisiones empresariales anticipando recuperación o apostando a mantener presencia en mercados estratégicos. Si esa recuperación no se materializa, la presión financiera podría escalar.

Un escenario en transición

El dato de enero no define una tendencia irreversible, pero sí marca una señal de alerta. La evolución de las políticas comerciales globales, la estabilidad geopolítica y el dinamismo manufacturero serán determinantes para los próximos meses.

América Latina enfrenta un doble desafío: recuperar demanda en un contexto de competencia creciente y sostener eficiencia operativa con márgenes ajustados. El desempeño del primer trimestre ofrecerá pistas más claras sobre si la caída responde a un ciclo breve o anticipa un reordenamiento más profundo en el mapa logístico internacional.

La carga aérea global crece. La región retrocede. Lo que ocurra en los próximos meses dirá si la brecha se corrige o se amplía.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin