El Gobierno de Misiones confirmó que el programa Ahora Pan continuará sin aumentos hasta el próximo 15 de marzo, manteniendo el precio máximo del kilo en $2.500 en todas las panaderías adheridas de la provincia.
La medida fue posible tras un nuevo acuerdo alcanzado entre el Ejecutivo provincial y las cámaras del sector, nucleadas en el Centro de Industriales Panaderos. El entendimiento ratifica la continuidad de una de las políticas públicas de mayor impacto directo en el consumo cotidiano de los hogares misioneros.
El sostenimiento del valor de referencia implica que, frente a la volatilidad de costos e inflación que atraviesa el país, el pan -uno de los alimentos esenciales de la mesa familiar- mantendrá en Misiones un precio sensiblemente inferior al de otras jurisdicciones.
Desde el Gobierno provincial destacaron que el programa registra apenas dos actualizaciones en su valor de referencia durante todo el período 2025/2026, un dato que refuerza la estabilidad y previsibilidad tanto para consumidores como para comerciantes.
El esquema se enmarca en la estrategia de articulación público-privada que la provincia viene consolidando con distintos sectores productivos y comerciales. En este caso, el acuerdo con las panaderías permite sostener el abastecimiento y garantizar un precio accesible, en un escenario donde el poder adquisitivo de los salarios se encuentra bajo presión.
Ahora Pan se consolida así como una herramienta concreta de alivio al bolsillo, beneficiando a miles de familias en todo el territorio misionero y fortaleciendo el circuito comercial local.
La cadena internacional de lencería y moda Etam anunció el cierre definitivo de su sucursal en Posadas, ubicada junto al Posadas Plaza Shopping, poniendo fin a una trayectoria comercial que atravesó distintas etapas y sumó más de 50 años de historia en la capital misionera. La decisión implica la salida de una marca emblemática del circuito comercial local y reabre el debate sobre el impacto de los cambios en el consumo, la rentabilidad del retail tradicional y el escenario económico para el comercio urbano.
El local funcionó durante 17 años ininterrumpidos en su última ubicación, tras haber reabierto en 2008 en calle Colón 1846, luego de una primera etapa histórica sobre calle Córdoba, donde Etam se instaló hace más de cinco décadas. El anuncio se realizó a través de las redes sociales de la firma en Posadas y tuvo una inmediata repercusión entre clientas y consumidores habituales.
Una marca global con raíces profundas en Posadas
Etam fue fundada en 1916 en Alemania, aunque su consolidación internacional se produjo en Francia, donde inauguró su primera boutique parisina en 1928, en la Rue Saint-Honoré. Desde allí, la marca inició un proceso de expansión que la llevó a contar con alrededor de 3.400 puntos de venta en al menos 36 países, posicionándose como una referencia global en el segmento de lencería y moda femenina.
En Posadas, su recorrido comenzó sobre calle Córdoba, donde permaneció durante varios años antes de cerrar esa primera sede. La reapertura en 2008, ya en la zona de influencia del Posadas Plaza Shopping, marcó una nueva etapa que se extendió hasta los últimos días, consolidando a la tienda como un punto de referencia para generaciones de consumidoras.
El cierre fue comunicado con un mensaje breve pero cargado de contenido simbólico: “Hoy cerramos una etapa muy importante. La sucursal de Etam Posadas se despide, agradecidas por cada encuentro, cada charla y cada clienta que nos acompañó durante todos estos años”, señalaron desde la cuenta oficial del local.
Y agregaron: “Nos llevamos recuerdos, aprendizajes y muchísimo cariño. Gracias por haber sido parte de esta historia y por elegirnos siempre”.
Impacto comercial
La salida de Etam del mercado posadeño se inscribe en un contexto más amplio de reconfiguración del comercio minorista, atravesado por cambios en los hábitos de consumo, el avance del comercio electrónico, el encarecimiento de los costos operativos y un escenario macroeconómico desafiante para los locales físicos.
Si bien la empresa no detalló los motivos económicos detrás de la decisión, el cierre de una sucursal con 17 años de operación continua y una trayectoria total que supera el medio siglo en la ciudad tiene un impacto simbólico e institucional sobre el entramado comercial local. Para el sector, representa la pérdida de una marca internacional consolidada y plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de ciertos formatos tradicionales de retail en plazas del interior del país.
En términos urbanos, la vacancia de locales en zonas comerciales estratégicas también obliga a repensar el uso de esos espacios y la dinámica de los centros de consumo, especialmente en áreas vinculadas a shoppings y corredores históricos.
La apertura de Paliachi en la intersección de Bolívar y Colón, una de las esquinas de mayor circulación peatonal y vehicular del centro de Posadas, marca algo más que la inauguración de una heladería: representa la consolidación de un emprendimiento familiar, el desembarco del primer local franquiciado de la marca y una señal concreta del dinamismo del consumo urbano en la capital misionera. El nuevo punto de venta abrió sus puertas el jueves de Navidad, sumándose como el tercer local de Paliachi, pero el primero bajo formato de franquicia, con elaboración íntegramente misionera.
Detrás del proyecto están Luis y Moni, comerciantes con más de 25 años de arraigo en Misiones, una extensa trayectoria en el sector comercial y una historia atravesada por decisiones de largo plazo, reinvención productiva y lectura fina del comportamiento del consumo local.
De la migración laboral al arraigo productivo en Misiones
Luis y Moni nacieron en Comodoro Rivadavia, pero llegaron a Posadas hace 25 años por un traslado laboral, junto a sus tres hijos, el menor aún en pañales. Lo que inicialmente fue una mudanza por trabajo se transformó, con el tiempo, en una decisión de vida. La familia se asentó, rechazó nuevos traslados —incluso uno a Ushuaia— y construyó su proyecto personal y económico en la tierra colorada.
Ese recorrido explica el perfil del emprendimiento actual. Durante años, la pareja desarrolló actividad en el rubro textil, fue propietaria de varios locales de ropa y también del recordado “Coco Bowling”, un espacio que dejó huella en generaciones más jóvenes de posadeños. Con más de 35 años de matrimonio y los hijos ya en otras etapas de sus vidas, decidieron encarar un nuevo desafío comercial.
“Lo estamos viviendo con muchas expectativas lindas, con ganas de seguir progresando. Siempre hicimos las cosas para encontrarles un sentido”, sintetiza Luis, en una definición que resume una lógica empresarial basada tanto en la rentabilidad como en la construcción de identidad.
La esquina como activo estratégico y la apuesta por el formato franquicia
El acceso al local no fue planificado como una operación inmobiliaria tradicional. La esquina apareció publicada en Facebook Marketplace y, tras una búsqueda extensa dentro del área de las cuatro avenidas, terminó concretándose casi de manera fortuita. Para la pareja, el valor simbólico del lugar fue tan relevante como su potencial económico: una esquina transitada miles de veces a lo largo de 25 años que, finalmente, pasó a formar parte de su historia.
Desde el punto de vista comercial, la ubicación constituye un activo estratégico: alto flujo de personas, visibilidad permanente y consolidación como punto de encuentro urbano. En ese contexto, la decisión de abrir una heladería responde a una lectura clara del mercado local.
La elección del rubro se definió incluso en temporada baja. En pleno invierno, amigos provenientes de Comodoro Rivadavia se sorprendieron por el nivel de consumo de helado en Posadas, incluso fuera de los meses de calor. Esa observación terminó de confirmar que se trataba de un negocio de baja estacionalidad, con demanda sostenida durante todo el año.
“La cultura de consumo cambió mucho. El invierno son dos semanas flojas, nada más. Después de la pandemia la gente sale más, disfruta más y el consumo es distinto”, analiza Luis, marcando un dato clave para entender la viabilidad económica del proyecto.
Un proyecto familiar, con socios y mirada a largo plazo
La llegada a Paliachi también se dio de manera orgánica. Tras intentos fallidos de acceder a otras franquicias, un vínculo personal abrió la puerta: Martín, un ex empleado, actuó como nexo y permitió cerrar el acuerdo con la marca. El resultado fue la puesta en marcha del primer local franquiciado de Paliachi, manteniendo el perfil de elaboración misionera.
El esquema incluye además socios radicados en el sur del país, los mismos amigos que detectaron el potencial del consumo fuera de temporada. Se trata, así, de un emprendimiento que combina capital local, redes personales y un formato replicable, con potencial de crecimiento.
En lo operativo, la impronta familiar atraviesa todo el proyecto. Los hijos crecieron vinculados al comercio, atendiendo ferias y locales desde jóvenes. “Eso les queda para la vida: perder la vergüenza, aprender a hablar con la gente”, resume Moni, reforzando una visión del emprendimiento como escuela de trabajo y construcción social.
Señales para el comercio local
La apertura de Paliachi en una esquina emblemática suma un nuevo actor al entramado comercial del centro posadeño y refuerza una tendencia: inversión privada, proyectos familiares y marcas locales que escalan mediante franquicias, incluso en un contexto macroeconómico desafiante.
Más allá del negocio puntual, el caso funciona como termómetro del consumo, de la resiliencia del comercio urbano y del atractivo de Posadas como plaza para inversiones de cercanía, con fuerte anclaje territorial.
Paliachi no es solo una heladería. Es la expresión concreta de una historia de migración interna, adaptación, aprendizaje comercial y apuesta por Misiones como lugar para vivir, invertir y proyectar futuro.
La Feria de Emprendedores Judiciales volvió con edición Navidad y consolidó un espacio de economía creativa dentro del ámbito institucional
La Feria de Emprendedores Judiciales regresó con su Edición Navidad y volvió a convertir al Salón de Usos Múltiples del Edificio de Tribunales en un espacio de promoción del emprendedurismo, la producción propia y la economía creativa. Con la participación de 45 expositores de distintos rubros, la iniciativa permitió visibilizar el talento de la familia judicial, generar oportunidades de comercialización directa y fortalecer un circuito económico interno que combina ingresos complementarios, creatividad y vínculo con la comunidad.
Un espacio institucional para el emprendedurismo y la producción propia
La exposición se desarrolló en el Salón de Usos Múltiples del Edificio de Tribunales, donde emprendedores y emprendedoras de la familia judicial presentaron productos de diseño y elaboración propia. La jornada se caracterizó por una amplia diversidad de propuestas, con fuerte impronta artesanal y valor agregado, en la que la creatividad fue el eje central.
Entre los productos disponibles se destacaron artículos de decoración, budines, tartas saladas y dulces, panificados, frutos secos, piezas de crochet, velas aromáticas, tazas, plantas, textiles y bijouterie, entre otros bienes producidos de manera independiente. Esta variedad configuró una oferta orientada especialmente a la demanda estacional, con alternativas para la compra de regalos navideños y consumo inmediato.
La feria volvió a consolidarse así como un espacio institucional que trasciende la lógica de una simple muestra, al funcionar como plataforma de visibilización del trabajo emprendedor y de circulación económica dentro y fuera del ámbito judicial.
Impacto económico y social: 45 expositores y público abierto
En esta edición, la feria contó con la participación de 45 expositores de distintos rubros, lo que amplió el abanico de productos disponibles y fortaleció la dinámica comercial del evento. La concurrencia incluyó empleados de diversas dependencias judiciales y público en general, un dato que refuerza el carácter abierto de la iniciativa y su capacidad de integrar a la comunidad.
Desde una mirada económica, este tipo de espacios favorece la generación de ingresos complementarios para los emprendedores, reduce intermediaciones y promueve circuitos cortos de comercialización. Al mismo tiempo, consolida una cultura institucional que reconoce y acompaña el desarrollo de actividades productivas paralelas dentro de la familia judicial.
En términos sociales, la feria funciona como un punto de encuentro que pone en valor el trabajo propio, la identidad emprendedora y el intercambio directo entre productores y consumidores, fortaleciendo vínculos y redes internas.
Proyección y continuidad de una iniciativa con valor institucional
La Edición Navidad de la Feria de Emprendedores Judiciales ratificó el interés y la respuesta positiva tanto de los expositores como del público. La diversidad de rubros, la cantidad de participantes y la concurrencia sostenida refuerzan el potencial de este tipo de propuestas como herramientas de promoción económica y social dentro de ámbitos institucionales.
En un contexto donde el emprendedurismo y la economía creativa ganan protagonismo como estrategias de generación de ingresos y desarrollo personal, la continuidad de estas ferias se perfila como una política de impacto concreto, capaz de articular lo productivo con lo comunitario y lo institucional.
Estafa digital en Garupá: una investigación encubierta desbarató una maniobra con tarjetas sin fondos y entregas por Uber
Una estafa digital sofisticada, basada en compras por WhatsApp, pagos con tarjetas sin fondos y retiros inmediatos mediante servicios de mensajería, fue desarticulada por la Policía de Misiones tras una investigación encubierta. La maniobra, que generó un perjuicio cercano a los $2 millones a una farmacia de Garupá, derivó en dos detenidos y el secuestro de una gran cantidad de mercadería y dispositivos clave para la causa.
El caso expone una modalidad delictiva en expansión, que combina herramientas digitales, plataformas de pago y servicios de transporte urbano para concretar estafas en lapsos muy breves, antes de que los sistemas bancarios confirmen o rechacen las operaciones.
La mecánica de la estafa: pagos aparentes y retiros exprés
Según la investigación, los autores realizaban compras virtuales a través de WhatsApp, solicitando el envío de enlaces de pago. Utilizaban distintas tarjetas de crédito sin fondos, que inicialmente aparecían como válidas, lo que inducía al comerciante a liberar la mercadería antes de la confirmación definitiva del pago.
Horas después, los bancos emisores notificaban el rechazo de las transacciones por falta de fondos, cuando los productos ya habían sido retirados. De acuerdo con la denuncia, esta operatoria se repitió en varias oportunidades, acumulando un perjuicio económico cercano a los dos millones de pesos.
Para reducir el riesgo de detección, los estafadores variaban identidades, números telefónicos y tarjetas, y utilizaban servicios de Uber y Moto Uber para el retiro de los pedidos, cambiando de vehículos en cada operación. Cada uno de estos movimientos, diseñados para despistar, terminó convirtiéndose en un elemento central para el trabajo investigativo.
Inteligencia policial, allanamiento y secuestro de mercadería
A partir de tareas de inteligencia, vigilancia discreta y seguimiento encubierto, la Policía logró reconstruir el recorrido de los envíos y establecer que la mercadería retiradas convergía en un domicilio del barrio Santa Clara de Garupá.
Con intervención del Juzgado de Instrucción Nº 3 de Posadas, y en un operativo realizado este jueves por la tarde junto con la S.A.I.C., se concretó un allanamiento que arrojó resultado positivo.
Durante el procedimiento se secuestró una importante cantidad de bienes, entre ellos productos del rubro farmacéutico —perfumes, medicamentos y artículos de higiene—, además de teléfonos celulares, chips de distintas compañías, facturas, prendas nuevas, electrodomésticos, carteras, valijas y otros elementos de dudosa procedencia. El volumen y la diversidad de los objetos refuerzan la hipótesis de que la operatoria podría haber afectado a otros comercios.
Detenciones y continuidad de la causa
Como resultado del operativo, fueron detenidos una mujer de 18 años y un hombre de 31, quienes quedaron a disposición de la Justicia. Personal especializado avanzó con pericias sobre los dispositivos electrónicos secuestrados, considerados piezas clave para profundizar la investigación.
La causa continúa en etapa de análisis: se investiga la procedencia de la mercadería incautada, el alcance total del perjuicio económico y la posible existencia de otras víctimas comerciales de la misma modalidad delictiva, basada en el uso de tarjetas sin respaldo y pagos digitales simulados.