Esta herramienta permite agilizar y organización de los trámites comerciales en la Municipalidad de Posadas.
Bajo el concepto de agilizar, organizar y generar mayor participación comercial, continúa en vigencia la Ventanilla Única en la planta baja de la Municipalidad de Posadas.
Durante la feria administrativa, se llevan adelante cerca de 30 consultas diarias: “Diez de ellas están relacionadas con habilitaciones nuevas, otras cinco con renovaciones, y las restantes tienen que ver con bajas y otras diversas inquietudes”, indicó Carlos Irmay Roca, director municipal de Habilitaciones Comerciales.
Además, recordó que existen diferentes tipos de trámites:
• De alto riesgo: más de 100 m2, con concurrencia de público y con producción de alimentos.
• De bajo riesgo: menor de 100 m2
Los interesados se deben acercar en el horario de 07:00 a 12:00, de lunes a viernes, también se pueden comunicar al teléfono: 0376-4438768 o por WhatsApp 15-4-699989. O bien por correo electrónico: habilitacionescomerciales16@gmail.com.
El Presidente se reunió con directivos de las petroleras y les dijo que por ahora los valores de los combustibles no sufrirán modificaciones. Les pidió una propuesta para salir del congelamiento y habló del “efecto psicológico” de los aumentos.
Surtidores.com – El Presidente Alberto Fernández se reunió esta tarde con directivos de las principales petroleras del país. El precio de los combustibles fue el tema principal de la agenda y tal como se esperaba, por el momento seguirán sin variaciones.
El mandatario aseguró que por ahora se mantendrá el congelamiento, ya que el contexto internacional no ameritaba un ajuste. Pero además, justificó su decisión en que un aumento causaba un “efecto psicológico” sobre los consumidores.
No obstante pidió a las empresas que acerquen una propuesta “lógica” para desactivar el freno y poder evaluarlo.
Las operaciones en supermercados se derrumbaron un 8,8% y en grandes centros comerciales, un 3,8% ese mes. Los datos surgen de la comparación interanual.
El consumo en los supermercados cayó un 8,8% en septiembre respecto de igual período del año pasado y en los centros de compras retrocedió un 3%, en la misma comparación, según informó esta tarde el INDEC.
La caída del consumo en esos mega centros comerciales alcanza ya a los quince meses consecutivos, aunque en el último bimestre se muestra una desaceleración de la fuerte caída de períodos anteriores.
En los autoservicios mayoristas también se registró una baja del 3,2% en el nivel de ventas interanual, que alcanzó también una retracción de quince meses.
A precios corrientes, midiendo el impacto de la inflación, la facturación de los supermercados llegó a los 57.966,8 millones de pesos con un aumento del 45,2%.
Sergio cuenta que recibió el llamado apenas asomaba el sol. “Vení porque es impresionante la cantidad de gente esperando”, decía la voz del otro lado del teléfono. Un par de horas después, toda la provincia estaba enterada de la extensa fila que se había formado frente a su panadería, en el acceso a Garupá, para conseguir uno de los quince puestos de trabajo que ofrecía. En total, cuenta, fueron 1182 curriculums los recibidos en esa mañana que sorprendió a todos y que fue una postal de la extensa recesión que agobia a la Argentina desde hace casi dos años.
Hoy, sentado en el cómodo entrepiso de la cafetería del flamante local, Sergio Petri cuenta que a muchos de sus colegas les pareció “una locura” animarse a invertir en un momento tan crítico. Y admite, a veces pienso que “estoy un poco loco”. Pero en realidad, no hay locura, sino una forma muy racional de encarar el negocio. “Creo que si en momentos de crisis no salimos al ataque va a ser peor, creo que no fue solo mío el problema, entonces abrir algo me parece una manera de contribuir. No sé si es momento, si es la manera, pero tenemos que salir al ataque”, desarrolla el joven empresario de 38 años.
¿Es una filosofía esa?
Es una filosofía de negocios, estar siempre al frente, innovando productos, intentando dar un paso al frente, no especulando nada. Nosotros capacitamos a nuestro personal constantemente, probamos productos que por ahí no funcionan, pero estamos en la búsqueda. La semana pasada tres chicos viajaron a Buenos Aires -en avión-, a una capacitación, yo creo que eso es un motor, porque donde uno se queda, no funciona. Que es lo que vemos por ahí en negocios que no avanzan, se quedan esperando para invertir, se estancan, esperando que la situación mejore, y está verde que la situación mejore. Ojo salir al ataque no me da la seguridad de que funcione, pero al menos la posibilidad de probar, yo me la quiero dar.
¿Qué pensaste el día de la cola frente a la panadería?
No entendía nada, se me aceleró el corazón. Cuando llegué y vi a todas las personas, lo primero que hice fue pedir disculpas a todos. Llamé a mi esposa, a mi encargada, para que nos ayuden con los curriculums.
La flamante sucursal, en la intersección de las avenidas Quaranta y 213 de Posadas, es un enorme salón con un entrepiso destinado a la cafetería. Todo luce impecable y la mezcla de negro y grises le dan un tono moderno a las paredes y techos. Hay comida fresca, de la cocina propia, panes, exquisitas tortas, sandwiches y vinos de las mejores marcas en las vitrinas. Es un centro gastronómico, un concepto superior a la panadería tradicional. Todo bajo el lema “Il pane nostro di ogni giorno”, un homenaje a las raíces italianas del apellido Petri. Las jóvenes que están en el mostrador son varias de las que formaron parte de la extensa fila que asombró a Misiones. “Llegué a las 7 y ya había cola. Casi me fui”, confiesa una con una enorme sonrisa.
¿Cómo nace la panadería?
La historia en sí es larguísima, yo cuando arranco en panadería cuando tenía 16 años, en Buenos Aires. Yo soy de San Vicente, de una zona rural y cuando crecíamos teníamos que salir e irnos a donde sea a buscar algo. A mí me tocó ir a Buenos Aires, tenía un hermano que ya estaba allá trabajando en una panadería, yo me puse al lado de él, así fue como empezó la historia. Terminó yo haciendo pan después. No duró mucho mi pasar en Buenos Aires, porque era feo, estaba lejos de mi familia. Volví, fui a San Vicente, donde trabajé diez años con Ceferino Rodríguez en el sector de panadería. Con ellos aprendí muchísimo, desde cómo amasar, hasta cómo manejar el negocio. Después de diez años apareció una pareja amiga con ganas de invertir, me propusieron la posibilidad de hacer algo juntos, como propietario, lo charlamos y decidimos venir a Posadas y hace once años que estamos acá.
¿Cómo se transforma el emprendimiento en una de las principales panaderías de la ciudad?
Siempre le metimos para adelante, intentando con los productos, dando buena calidad, dando lo mejor, tratando de innovar, yo creo que el cliente hoy busca calidad, por sobre todo. Me pasa a mí, yo como muy poco asado, pero cuando como asado, quiero que sea el mejor. Yo creo que pasa igual con el pan, con la torta, con las especialidades. Intentamos siempre por ese lado, gracias a Dios eso nos tiene acá, no sé si bien o mal, pero nos tiene acá.
La panadería y la sociedad empezaron en el cruce de las avenidas Santa Catalina e Ituzaingó. Después de nueve años se mudaron a Garupá, aunque la sociedad se diluyó en buenos términos. En Garupá se realiza la producción de lo que se vende en todos los locales. En la nueva sede se termina el horneado de algunos productos, como las chipitas, que siempre salen frescas. En total, emplea a más de 45 personas. “La panadería requiere mucha mano de obra, para vender un kilo de pan, hay un gran proceso atrás, lo mismo las facturas, por eso se necesita mucha mano de obra. Más si uno lo quiere hacer bien. Se genera mucho trabajo, pero las ganancias, no son las mejores, porque hoy tener un empleado en blanco cuesta un montón. Siempre hablamos con mis colegas panaderos de lo mismo, sería interesante en algún momento bajar los costos laborales. Las cargas sociales, no los sueldos, yo creo que el trabajador tiene que ganar más, pero las cargas sociales son costosas”, analiza Sergio.
¿Te sumaste al “Ahora pan”?
Sí, nos ayudó bastante porque hoy nos dan beneficios, en este local no porque no lo presenté todavía, pero tenemos un descuento de la luz del 50%.
¿Cómo fue el desarrollo de este local tan moderno?
El equipo que me rodea es maravilloso, desde el panadero, el chico que barre, el carpintero, el electricista. Tengo una relación muy fluida con la gente que trabajo, ya sea de forma directa o indirecta. La idea inicial sí fue mía, pero después el que me hizo las sillas puso lo suyo, el que me puso la luz, es decir, vamos charlando, diseñando sobre la marcha, pero buscábamos algo innovador, salir de lo clásico, romper de lo tradicional.
¿Por qué elegiste acá, que no es el centro de la ciudad?
Creo que es un punto estratégico. Para mí, que esto es el centro, porque acá se distribuye a donde quiero, a Itaembé Guazú, a San Isidro. Donde quieras ir, tenes salida rápida a cualquier punto de la ciudad. Lo otro que nos motivó fue el estacionamiento, que para una panadería hoy parece una exageración, pero creo que a la larga va a faltar, pero es algo que vale oro, porque uno se quiere estacionar enfrente.
Sergio cuenta que cuando puede, se pega una escapada a San Vicente, donde todavía está su familia, orgullosa del presente. Sus padres lo acompañaron en la inauguración . “Tuve la suerte de irme de mi casa a los 16 años por la puerta grande, no tuve que pelearme con nadie y cada vez que vuelvo soy bien recibido”, relata. Y ese sentido de pertenencia familiar, lo transmite con su familia, con Ester y sus tres hijos. “Tengo una familia espectacular, me acompañan muchísimo en el trabajo, se bancan, porque a veces me pongo horas y horas a trabajar, ellos no me ponen trabas de ningún tipo. Siempre pongo a Dios en primer lugar, a mi familia, a mis compañeros de trabajo, porque no son solo empleados, sino son compañeros de trabajo, me pongo a hablar de ellos y se me eriza la piel”, se emociona.
Las cadenas de valor mundiales han acelerado el crecimiento, pero están perdiendo impulso. Informe del Banco Mundial muestra una vía para que los países en desarrollo logren mejores resultados en materia de crecimiento
El aumento de las tensiones comerciales en el mundo amenaza con bloquear un camino que los países más pobres emplean para mejorar sus condiciones económicas: su capacidad de fabricar piezas de bajo costo para las corporaciones multinacionales.
En un informe publicado este martes (08/10), el Banco Mundial advierte que los conflictos comerciales entre potencias, específicamente Estados Unidos y China, están interrumpiendo las cadenas de suministro y haciendo que los fabricantes aplacen las decisiones de inversión para evitar quedar atrapados en el fuego cruzado de la guerra comercial.
En una era caracterizada por la desaceleración del comercio y el crecimiento, los países en desarrollo pueden lograr mejores resultados para sus ciudadanos implementando reformas que aumenten su participación en las cadenas de valor mundiales. Estas reformas pueden ayudarlos a expandir sus economías pasando de las exportaciones de productos básicos a las manufacturas básicas, y a garantizar que los beneficios económicos se distribuyan de forma más generalizada en la sociedad. Esta es la conclusión a la que se llega en un nuevo informe del Grupo Banco Mundial.
El Informe sobre desarrollo mundial 2020: El comercio al servicio del desarrollo en la era de las cadenas de valor mundiales es el primer informe del Grupo Banco Mundial dedicado al comercio desde fines de los años ochenta. En él se concluye que desde entonces las cadenas de valor mundiales han impulsado una transformación económica que permitió a los países más pobres avanzar rápidamente por la vía del desarrollo. A través de dichas cadenas, los países en desarrollo pueden especializarse y enriquecerse sin tener que crear industrias enteras desde cero.
“Las cadenas de valor mundiales han desempeñado un papel importante en el crecimiento permitiendo que las empresas de los países en desarrollo logren avances significativos en términos de productividad, y ayudándolas a pasar de las exportaciones de productos básicos a las manufacturas básicas. En la era de las cadenas de valor mundiales, todos los países pueden beneficiarse considerablemente si aceleran las reformas destinadas a incrementar el comercio e impulsar el crecimiento”, afirmó Pinelopi Koujianou Goldberg, economista en jefe del Grupo Banco Mundial. “Los países necesitan del comercio para desarrollarse, y contar con un entorno abierto y predecible es beneficioso para todos. A fin de garantizar el apoyo social sostenido al comercio, los responsables de formular las políticas deben asegurarse de que los beneficios de las cadenas de valor mundiales se distribuyan de manera generalizada entre una amplia variedad de grupos —sobre todo los pobres y las mujeres— y que se proteja el medio ambiente”.
Hoy en día, las cadenas de valor mundiales representan casi el 50 % del comercio internacional. Pero, según el informe, su crecimiento se ha estancado desde la crisis de 2008. Las fricciones comerciales han generado incertidumbres relacionadas con el acceso a los mercados, lo que ha llevado a las empresas a considerar la posibilidad de postergar los planes de inversión. Asimismo, los beneficios de la participación en las cadenas de valor mundiales no se han distribuido de manera equitativa entre los distintos países ni dentro de ellos. Los costos ambientales están creciendo, principalmente debido al aumento de las emisiones de dióxido de carbono generadas por el transporte de bienes intermedios, que implica mayores distancias.
A pesar de estos desafíos, en el informe se señala que las cadenas de valor mundiales pueden seguir siendo un motor de crecimiento sostenible si los países en desarrollo adoptan medidas de protección ambiental, en particular iniciativas destinadas a reducir los subsidios a la producción y la fijación del precio del carbono, y reformas normativas más profundas, y las economías avanzadas adoptan políticas abiertas y predecibles. Se muestra que los países pueden tomar la iniciativa para obtener mejores resultados eligiendo entre una variedad de opciones adaptadas a la etapa específica de desarrollo en la que se encuentren. Estas opciones incluyen políticas más sólidas para reducir las emisiones de carbono (como la valoración económica de la degradación ambiental) y ayudar a los trabajadores desplazados a conseguir nuevos empleos.
En particular, en el informe se destacan los pasos que pueden seguir los países para atraer inversiones dentro de las cadenas de valor mundiales, aun cuando se hayan visto en gran medida excluidos de la revolución de las cadenas de valor. Pequeños pasos —como acelerar los trámites aduaneros y reducir las demoras en las fronteras— pueden generar importantes beneficios para los países que están haciendo la transición de las exportaciones de materias primas a un nivel básico de manufactura. Para muchos de los bienes que se comercializan en las cadenas de valor mundiales, un día de retraso equivale a imponer un arancel superior al 1 %. Asimismo, las inversiones que mejoran la conectividad modernizando las comunicaciones, los caminos, los ferrocarriles y los puertos pueden generar grandes beneficios.
De acuerdo con el informe, las cadenas de valor mundiales: ▪ Promueven la productividad y el crecimiento: Se estima que el aumento de un 1 % de la participación en ellas genera un crecimiento del ingreso per cápita de más del 1 %, es decir, aproximadamente el doble que en el comercio tradicional. En Etiopía, las empresas que participan en las cadenas de valor mundiales son más del doble de productivas que otras empresas similares que participan en el comercio tradicional. ▪ Reducen la pobreza: Dado que los beneficios en términos de crecimiento que se obtienen gracias a las cadenas de valor mundiales son mayores que los derivados del comercio de productos finales, su impacto en la reducción de la pobreza también es mayor. Las regiones de México y Vietnam que participaron más intensamente en las cadenas de valor mundiales experimentaron mayores reducciones de la pobreza. ▪ Generan mejores puestos de trabajo: Las empresas que integran las cadenas de valor mundiales contribuyen a que las personas se dediquen a actividades de manufactura y de servicios más productivas y tienden a emplear a más mujeres, respaldando así la transformación estructural en los países en desarrollo.