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El trigo sube a máximos de 21 meses y reconfigura el mercado global

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El precio internacional del trigo alcanzó esta semana su nivel más alto en 21 meses al tocar los US$ 246 por tonelada en Chicago, en un contexto marcado por tensiones geopolíticas, suba de costos energéticos y deterioro en las condiciones productivas de los principales países exportadores. El movimiento representa un incremento cercano al 30% respecto de fines de enero y redefine las expectativas del mercado global.

El cambio de tendencia no es menor: el cereal pasó de un escenario de abundancia y stocks elevados a otro con señales de ajuste en la oferta. En ese giro, el conflicto en Medio Oriente —con el Estrecho de Ormuz operativamente bloqueado y una caída significativa en el tránsito marítimo— aparece como un factor central que impacta sobre el precio de la energía y, en consecuencia, sobre los costos agrícolas.

Tensiones geopolíticas y malas condiciones del cultivo en exportadores clave cambiaron drásticamente la realidad del mercado trigo. La relación urea/trigo es la más alta desde por lo menos una década. Brasil busca intensificar el uso de maíz para etanol.

El Estrecho de Ormuz sigue cerrado

Se cumplieron ya dos meses desde la explosión de las hostilidades en Medio Oriente y hace veinte días que se iniciaron las negociaciones para intentar alcanzar un acuerdo de paz. Esta última ventana de tiempo no estuvo exenta de incidentes, con idas y vueltas de parte de los dos bandos, ataques continuados y con Estados Unidos “bloqueando” el Estrecho de Ormuz para cualquier buque que quiera entrar o salir de Irán. Lejos de acercarse a una normalización del flujo comercial, en términos prácticos, el Estrecho sigue “intransitable”. Durante los últimos sesenta días, solo 356 buques entraron o salieron de Ormuz, casi la mitad del tránsito habitual en una semana.

Ya el mercado ha tenido tiempo para descontar un contexto macroeconómico global más complejo, con precios de la energía subiendo (el Brent se negocia por encima de los US$ 107/bbl), con menor producción agrícola global por la caída en los márgenes fruto del aumento en la estructura de costes productiva y, consecuentemente, cotizaciones más altas para commodities agro. 

Bajo el escenario actual, el cambio en el panorama del mercado de trigo dio un giro de 180°. Luego del maíz, es el cultivo más intensivo en uso de fertilizantes nitrogenados en el mundo, encareciendo especialmente la siembra del cereal. En Australia la siembra ya comenzó y existe un generalizado consenso de que el área total tendrá importantes ajustes este año, algunas estimaciones conservadoras hablan de un 4% menos de superficie y otras de un recorte de hasta el 12%. En nuestro país la situación es similar a muy poco de comenzar las labores para el cereal (ver debajo).

En Estados Unidos la sequía viene acechando hace varias semanas al trigo de invierno y actualmente solo el 19% de la superficie implantada no sufre la falta de humedad, con el 35% del trigo en condiciones malas o muy malas, 15 p.p. más que el año pasado a esta altura. Todo esto, teniendo en cuenta que la superficie sembrada total para esta campaña norteamericana se estima como la más baja desde que el USDA lleva los registros.

El mercado pasó de evaluar un escenario global “pesado” para el trigo, con suministros récord y stocks holgados, a eventualmente encontrarse con recortes de oferta para nada esperados hace unos meses atrás. A fines de enero se negociaba en Chicago en el orden de los US$ 190/t, mientras que esta misma semana el trigo tocó máximos desde junio del 2024 al alcanzar los US$ 246/t, un 30% más. 

Entre la dinámica internacional y local, el mercado argentino de trigo también cambió drásticamente. La curva de futuros se desplazó entre un 12 y 17% desde fines de enero hasta ahora, con el contrato a julio del 2026 sumando US$ 25/t. Sin embargo, lo más importante es el cambio de dirección de la curva. Hasta la última semana de febrero, el mercado de futuros mostraba el clásico “inverso” entre mitad de campaña y próxima cosecha, aunque con escasa diferencia fruto de los stocks récord que se esperan para esta campaña. Desde la implosión del conflicto y la suba de costos de producción, la curva empezó a cambiar de orientación y ahora el trigo está en “carry” hasta enero del 2027. Es decir, se descuenta un contexto – local y global – más ajustado hacia delante, donde las toneladas que en su momento “sobraban”, planchando la curva de futuros, ahora tienen un alto incentivo a racionarse.

El maíz también tuvo su rally

En Chicago el futuro más operado por maíz concatena varias ruedas consecutivas cerrando al alza y desde principios de mes hasta ahora acumula ganancias de US$ 10/t, llegando a superar los US$ 183/t para alcanzar los niveles máximos de marzo de este año. En el caso del maíz, al aumento de costes productivos hay que sumarle su rol clave como insumo energético, adicionando un factor de demanda más frente a las subas del petróleo. Los contratos de futuros de maíz fueron los más buscados por los fondos especulativos en Chicago desde que comenzó el conflicto, ampliando su cartera en una posición neta de 288.000 contratos, más incluso que en aceite o porotos de soja.

La dinámica internacional se trasladó al mercado interno vía aumento de precios de exportación, que impulsaron la curva de futuros de maíz un 4% desde principios de año y revalorizaron el precio spot. A pesar del aumento en las cotizaciones FOB, el maíz argentino sigue muy competitivo en el mercado internacional, sobre todo mirando hacia la posición de Brasil y los abiertos propuestos para la llegada de la safrinhaEn este contexto, la intensificación del uso de maíz como sustituto energético en Brasil, aumenta la competitividad del maíz argentino en el mercado global.

En Brasil buscan aumentar la tasa de corte de etanol

El viernes pasado, el Ministerio de Minas y Energías de Brasil propuso elevar el corte de bioetanol del 30% al 32% (sujeto a aprobación del CNPE) para mitigar el alza de costos energéticos derivada del conflicto en Medio Oriente.

Durante el 2025 se elaboraron 36 millones de m3 de bioetanol en Brasil, procesando 320,5 Mt de materias primas. A pesar de que la caña de azúcar sigue siendo por lejos el principal insumo, liderando ampliamente la producción (88,6%), seguida por el maíz (6,7%) y la melaza (4%), el maíz ha mostrado un crecimiento espectacular en la última década, consolidándose como una materia prima clave para el futuro del sector.

Durante las últimas nueve campañas el procesamiento de maíz para la producción de bioetanol en Brasil creció a una tasa promedio anual del 44%, multiplicándose por 18 el volumen utilizado en el ciclo 2024/25 respecto al 2016/17. 

Siguiendo a la Unión Nacional de Etanol a base de Maíz (UNEM), existen 27 biorrefinerías que utilizan maíz como insumo operando sobre suelo brasilero, 16 más que están ya autorizadas para comenzar a construirse y 14 proyectadas o ya programadas para la construcción. Según las principales uniones de productores de etanol en Brasil pasar a E32 implica agregar un consumo de 1.000 millones de litros de etanol por año, fácilmente abordables con el actual ritmo de expansión para la producción de etanol de maíz.

Más allá del E32, los biocombustibles son un motor clave de la demanda interna en Brasil. En el primer mes de la campaña 2025/26, el uso de maíz para etanol alcanzó un récord histórico de 2,1 Mt (+20% interanual). Esta tendencia en parte es capturada por las expectativas de oferta y demanda para el nuevo ciclo carioca, con un consumo interno total que se proyecta récord en 94,6 Mt.

Bajo este escenario global y local, la curva de exportación FOB de maíz en Brasil se vino desplazado hacia arriba consistentemente desde que comenzó el 2026, revalorizándose entre un 5% y 7% para los embarques desde julio a agosto. Más allá de estar esperando la segunda mejor safrinha de su historia, el cambio fundamental de la hoja de balance global y el mayor uso de commodities agro como insumos energéticos, viene impulsando los precios de exportación.

Panorama del mercado de fertilizantes

Superando los dos meses desde el inicio del conflicto en Medio Oriente, que puso en jaque un tercio del comercio mundial de fertilizantes, el mercado del insumo todavía navega aguas turbulentas. Según reporta Ingeniería en Fertilizantes, los precios internacionales de los agroquímicos siguen por encima de lo que está dispuesta a pagar la demanda interna. 

La semana pasada el mercado se vio doblegado por una licitación de insumos nitrogenados por parte de la India, que absorbió buena parte de la oferta mundial, alimentando aún más los precios. Según los informes del sector, los importadores de Argentina y de otros países no convalidaron este aumento de las cotizaciones, resultando en una demanda mundial debilitada y forzando ulteriores recortes a los precios. Sin embargo, todavía es grande la brecha entre los costos de reposición internacional y la disposición a pagar de la importación, quedando momentáneamente en off-side.

Los precios domésticos presentan, sin embargo, cierto desfasaje respecto a los internacionales. Siguiendo a Ingeniería en Fertilizantes, los importadores venden en el mercado interno a precios por debajo del costo de reposición, quedando la demanda a la merced del stock que ya existía en el país antes del conflicto y las importaciones programadas con antelación. Aun así, el fertilizante se presenta caro: la relación urea/trigo pasó en un año de 2,6 a 4,5, según GEA-BCR. Esto es, el insumo se encareció en términos relativos un 75% desde una campaña a otra, siendo el ratio más alto en por lo menos la última década. El ratio es incluso más alto que en 2022, cuando explotó la guerra ruso-ucraniana y la relación tomó valores semejantes a los que vemos hoy.

Frente a este complejo panorama en fertilizantes y con la ventana de siembra de la fina aproximándose, GEA-BCR estima que se sembrarían 300.000 ha menos de trigo para la campaña 2026/27 en la región núcleocifra que representa un recorte interanual de 17%, según marcan las intenciones de los productores. 

Importaciones de fertilizantes en el primer trimestre

La importación de fertilizantes en el primer trimestre, medida en cantidades, mostró una merma respecto a los últimos dos años. Según INDEC, Argentina compró al exterior 338.000 toneladas de fertilizantes, a un precio CIF promedio ponderado de US$ 649/t, también más alto que en el último bienio.

Desagregando la cifra entre tipos de fertilizante: 183.000 toneladas pertenecieron al complejo fosfatado, 150.000 tn del tipo nitrogenado y 5.300 tn del tipo potásico. Se ve un crecimiento en las cantidades importadas en el rubro de fosfatados, siendo la segunda más alta del último lustro. En el caso de los nitrogenados, el volumen está en línea con el promedio del último quinquenio, mientras que en el caso de los potásicos el guarismo fue relativamente magro. 

Las importaciones de fertilizantes del primer trimestre solo representaron, en promedio, el 9% del total anual importado en el último quinquenio, por lo que aún resta importar gran parte del volumen habitual, aunque eso dependerá de los precios y la convalidación de la demanda interna.

Mirando hacia el futuro de la oferta local, Pampa Energía busca adherir al RIGI su proyecto para la construcción de una planta de producción de urea -Fertil Pampa-, con la ambición de ganar un lugar en la producción local. Fertil Pampa produciría hasta 2,1 Mt de urea, aprovechando el potencial del gas de Vaca Muerta. La producción local es actualmente dominada por el gigante Profertil, que tiene la capacidad de producir hasta 1,32 Mt de urea a partir de 2030, por lo que Argentina tiene el potencial de sustituir gran parte de sus importaciones de este fertilizante. En 2025 Argentina importó 2,1 Mt de urea, por lo que existe la posibilidad abastecer de forma autónoma el consumo de urea, e incluso quizás hasta de exportarla.

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El maíz marca récord de stocks y presiona precios mientras la soja arranca con menor oferta

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El mercado agrícola argentino atraviesa un punto de inflexión: al 1° de abril, los stocks comerciales de maíz alcanzaron un récord histórico de 19,3 millones de toneladas, impulsados por una cosecha estimada en 67 Mt y un fuerte ritmo de comercialización. En paralelo, la campaña de soja 2025/26 comienza con menor oferta total, lo que introduce un cambio en la dinámica del complejo agroexportador.

El dato central —difundido por la Secretaría de Agricultura— refleja un salto del 46% interanual en existencias de maíz y un volumen 2,3 veces superior al promedio de la última década. La magnitud del stock instala una tensión clave: abundancia de oferta frente a precios en retroceso y limitaciones logísticas.

Récord de existencias de maíz: 19,3 Mt al primero de abril

El flujo de maíz sigue siendo extraordinario, al miércoles de esta semana ya hay acumulado compromisos por 21,9 Mt del cereal para la campaña 2025/26, 42% más que el promedio de los últimos diez años y el 33% de la cosecha estimada. En términos relativos de la producción, se progresa 6 puntos porcentuales por encima del año pasado a esta altura.

En sintonía con una cosecha récord estimada en 67 Mt (ver), las existencias de maíz al primero de abril alcanzan 19,3 Mt según SAGyP. Esto es un máximo histórico para dicho momento del año, 46% más que el año pasado a esta altura y 2,3 veces el promedio de los últimos diez años. Es decir, los números comerciales comienzan a reflejar el gran salto productivo del maíz temprano y un panorama muy positivo para la oferta total del cereal en este nuevo ciclo comercial 2025/26. Esto, en un contexto en el cual el hemisferio norte tendrá retracciones de área de maíz por el efecto de rotaciones y el aumento de costos productivos.

Entre la estimación de una cosecha récord de maíz, que ya avanza sobre el 25% a nivel nacional, el récord productivo de trigo y girasol, más las toneladas que empiezan a llegar de soja, las existencias totales de granos en plantas de acopio, elevadoras e industria alcanzan las 38,3 Mt al primero de abril. Dicho número se encuentra apenas por debajo del récord del año 2020, cuando se registró un stock de 17 Mt de soja y este año solo se contabilizan 4,6 Mt a comienzos de mes. De esta forma, la composición del stock cambió fuertemente, ya que estas 12,4 Mt menos de soja al primero de abril, se compensan casi en su totalidad por 5,6 Mt adicionales de maíz, 2,4 Mt más de trigo y 2 Mt extras de girasol, que en conjunto suman 10,1 Mt más que en abril de 2020.

En el mercado de granos todo está conectado: el espacio físico juega un rol fundamental en la colocación de precios, sobre todo para mercadería disponible, lo que explica las presiones en las cotizaciones del maíz y la soja en estas semanas.

El mercado local de soja pone primera

Cartón lleno para la campaña gruesa: comienza abril y arranca el ciclo comercial 2025/26 de la soja. A pesar de que la superficie sembrada habría caído 8,7% entre campañas, se espera que el rinde promedio nacional compense en el margen, proyectando una cosecha de 48 Mt según GEA-BCR (ver). Sin embargo, los stocks iniciales de la campaña, remanentes de la 2024/25, son los más bajos en una década (dejando a un lado la sequía), por lo que la oferta doméstica para este nuevo ciclo se estima en 52 Mt, la más baja desde la 2022/23 y 8% por debajo del promedio de los últimos diez años. En la zona núcleo el avance de cosecha todavía es incipiente, culpa de las interminables lluvias sobre la región. Según GEA (ver) solo se habría cosechado el 2% de la zona central, por detrás del 7% del año pasado y muy lejos del 50% promedio de las últimas campañas a estas alturas. En los primeros ocho días de abril ya llovió lo que suele llover en todo el mes y está retrasando las labores. 

Si bien aún el avance de las labores es incipiente, el volumen de toneladas que se operaron en el mercado interno creció exponencialmente. En términos comerciales, la comercialización adelantada evolucionó con cautela. Solo se vio un salto importante en octubre de 2025 con la eliminación temporaria de retenciones, y desde allí la concertación de negocios se centró en maíz. Sin embargo, con la inminente llegada de la cosecha, el volumen operado se comenzó a acelerar, en la búsqueda de ponerse al día con las ventas y asegurar un lugar para la descarga. En las últimas seis semanas se duplicaron las toneladas comprometidas con un volumen negociado de 6,1 Mt de soja, lo que representa 13% de la cosecha esperada, el avance más rápido en diez años.

Al tiempo que avanza la comercialización, las cotizaciones en el mercado disponible se desplomaron 9% en dólares, teniendo en cuenta que la pizarra pasó de promediar US$ 350/t a US$ 319/t en diez ruedas. Lo poco atractivo de las cotizaciones actuales para el lado vendedor son evidentes en el tipo de contratos que se cierran. El 80% de las toneladas comprometidas en las últimas seis semanas para la 2025/26 son a fijar precio; en términos de volumen, es la primera vez que se comprometen tantas toneladas sin precio, con casi 5 Mt. 

El aceite de soja sostiene los precios internos

La guerra en Medio Oriente estuvo traccionando las cotizaciones internacionales por commodities estos últimos meses. Un conflicto de estas características tiene implicancias en un amplio espectro de actividades a lo largo de todo el globo, pero una directa de ellas ha sido la suba de los productos energéticos en el mercado internacional y con ello, la tracción en aceites vegetales.

La cotización FOB del aceite de soja argentino promedia US$ 1.258 /t en el spot, ganando más de US$ 150/t (+ 14%) en lo que va del año. El nivel actual de precios de exportación de aceite para la cosecha es el tercero más alto en los últimos quince años, solo después de los precios estratosféricos del 2022 y apenas por detrás del 2012. El rally en las cotizaciones del aceite traccionó el precio promedio de venta del sector industrial a cosecha, haciendo que pase de US$ 461/t promedio en marzo a US$ 502/t durante esta semana. Como las cotizaciones por la harina no se mantuvieron en niveles tan alto, actualmente el precio del aceite explica casi la mitad del precio de venta industrial de soja esta campaña, máximos en una serie de diez años. Esta dinámica implica que el poder de compra industrial está altamente expuesto a la fortaleza del aceite en un escenario de altísima volatilidad global.

Como efecto colateral del cierre del Estrecho de Ormuz, varios de los grandes productores y exportadores de aceites vegetales han buscado incrementar la participación de biocombustibles en su matriz energética, lo que implica eventualmente mayor absorción interna. Este hecho no es trivial para el mercado global, siendo que ya tiene un antecedente cercano el aumento sostenido de consumo de aceite de palma en Indonesia con una producción que crece en menor medida, provocando una menor disponibilidad del producto e impulsando las cotizaciones del aceite de palma por encima incluso que las del de soja o girasol. 

Biocombustibles al rescate: la respuesta de los grandes productores/exportadores

Durante el último mes, con el recrudecer del conflicto en Medio Oriente, se ha visto como el escenario de abastecimiento energético se tornó complejo para muchos países. Las principales naciones afectadas fueron las de Asia, que es el principal destino de las exportaciones de combustibles del Golfo Pérsico. En la mayoría de los casos estas debieron adoptar incluso medidas de racionamiento de los combustibles, en búsqueda de morigerar los graves efectos de la crisis. 

El malestar en Asia provocado por la escasez de combustibles fósiles fogueó el debate por incrementar las mezclas con biocombustibles, tratando de aprovechar recursos propios y reducir la dependencia de combustibles importados. Indonesia y Malasia, los dos grandes productores y exportadores de aceite de palma, avanzan a incrementar su tasa de corte a niveles muy elevados; por el lado del aceite de soja, Estados Unidos hizo lo propio y Brasil avanza en la misma dirección.

Indonesia y Malasia avanzan en una mayor utilización de biocombustibles en el sudeste asiático. Indonesia proyecta pasar de B40 a B50 a partir de julio, con el objetivo de generalizar su uso en el transporte hacia 2028. En paralelo, Malasia evalúa escalar desde B10 hacia B20 y B30 de forma gradual. En América, Brasil también profundiza esta tendencia y planea elevar la mezcla obligatoria de bioetanol del 30% al 32% en el corto plazo, reforzando el rol de los biocombustibles en su matriz energética.

Por último, el viernes 27 de marzo entró en vigor la nueva política de mezcla de biocombustibles de la EPA en Estados Unidos. Dicha normativa establece nuevos volúmenes de corte obligatorio con biocombustibles en 2026 y 2027, cifras que no tienen precedentes e incluso son mayores a los inicialmente propuestos en junio de 2025. Según el informe técnico de la EPA, el impacto directo de la nueva regulación implica un aumento del uso de aceite de soja para la producción de BBD (Biomass-Based Diesel) del 62% y 72% en 2026 y 2027 respectivamente, esto equivale al uso total anual de 8,4 Mt de aceite en 2026 y 8,9 Mt de aceite de soja en 2027. En términos comparativos, el uso promedio de aceite de soja para la producción de BBD durante los últimos cinco años en USA fue de 4,6 Mt. Según el mismo reporte de la agencia, espera que el 100% de la producción de aceite de soja sea a base de materia prima local, por lo que implicaría una necesidad de procesamiento interno de soja por entre 44 Mt y 47 Mt para cubrir dicha necesidad de aceite respectivamente.

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BlackRock ve un “tercer orden mundial” tras la captura de Maduro y no cambia su estrategia de inversión

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La intervención militar de Estados Unidos en Venezuela y la captura del presidente Nicolás Maduro no modificaron la estrategia de inversión de BlackRock. El mayor gestor de activos del mundo encuadró el episodio dentro de un escenario de creciente fragmentación geopolítica, al que definió como un “tercer orden mundial”, pero descartó impactos inmediatos sobre los mercados globales y ratificó su postura favorable al riesgo.

La evaluación surge de un informe difundido la semana pasada por el equipo de estrategia de BlackRock, en el que la firma analizó las implicancias macroeconómicas y financieras de la ofensiva estadounidense y del traslado de Nicolás Maduro a Nueva York, donde enfrenta cargos vinculados a drogas y armamento. Pese al peso simbólico y político del operativo, la gestora consideró que los mercados ya operan bajo un régimen de alta dispersión de resultados posibles y que el evento no altera, por ahora, la dinámica financiera internacional.

Un nuevo régimen macroeconómico marcado por la fragmentación

Para BlackRock, la situación en Venezuela se inscribe en un cambio estructural más amplio del orden global. En su diagnóstico, los acontecimientos recientes reflejan un “nuevo régimen macroeconómico” impulsado por megafuerzas de largo plazo, entre las que se destacan la fragmentación geopolítica y la transformación energética.

Estos eventos son la manifestación de nuestro marco de nuevo régimen macroeconómico: un mundo con una amplia gama de resultados a largo plazo impulsados por megafuerzas, especialmente la fragmentación geopolítica y la transformación energética”, sostuvo la firma en el documento citado.

En esa línea, BlackRock afirmó que el mundo atraviesa el “tercer orden mundial distinto desde la Segunda Guerra Mundial”, caracterizado por Estados Unidos redefiniendo sus relaciones económicas y estratégicas con el resto del planeta. Este contexto, señaló la gestora, incrementa la incertidumbre política, pero no necesariamente se traduce en riesgos sistémicos para los mercados financieros globales.

Sin contagio financiero y continuidad de la estrategia pro-riesgo

A pesar del shock político que implicó la captura de Maduro, BlackRock aseguró que no observa señales de contagio hacia los activos globales. En consecuencia, mantuvo sin cambios su posicionamiento estratégico: sobreponderación en acciones estadounidenses, exposición al tema de inteligencia artificial y preferencia por bonos de mercados emergentes en moneda dura.

Vemos un impacto limitado en los mercados globales por ahora”, indicó el informe. Y agregó: “Nuestra postura pro-riesgo y sobreponderación en acciones de EE.UU., el tema de IA y bonos de mercados emergentes no ha cambiado”.

Desde la Casa Blanca, el presidente Donald Trump sostuvo que la acción militar en Venezuela no implica un cambio de régimen, sino un relevo de liderazgo. Para BlackRock, la falta de un plan político y militar claro respecto del futuro venezolano introduce un alto nivel de incertidumbre regional, aunque sin consecuencias inmediatas para los portafolios globales.

No hay un plan político ni militar claro para lo que viene, vemos mucha incertidumbre por delante. Pero esto puede no importar mucho a los mercados globales”, advirtieron los analistas de la gestora.

Energía, commodities y un impacto acotado

Uno de los canales de transmisión que el mercado sigue con atención es el energético. Venezuela posee las mayores reservas de petróleo del mundo, pero su producción actual representa apenas alrededor del 1% del suministro global. Sobre esa base, BlackRock descartó disrupciones relevantes en los precios de los commodities.

Venezuela puede tener las mayores reservas de petróleo del mundo, pero sólo produce alrededor del 1% del petróleo mundial. Esperamos un impacto limitado en el corto plazo y un impacto ligeramente negativo en el largo plazo sobre los precios del petróleo”, señaló la firma.

Asimismo, el informe indicó que no se esperan cambios significativos en la producción de petróleo, gas y minería venezolana en el corto plazo, lo que refuerza la idea de que el canal de materias primas no actuará como vector de contagio macroeconómico inmediato.

Venezuela y la transición política bajo observación

En el plano político, BlackRock anticipó que el foco estará puesto en la eventual hoja de ruta hacia una transición y en el rol que puedan asumir figuras clave del actual esquema de poder. En particular, el informe mencionó la atención sobre la continuidad de Delcy Rodríguez, leal a Maduro y al expresidente Hugo Chávez, en un eventual liderazgo interino.

Observamos cualquier hoja de ruta hacia una transición y si Delcy Rodríguez permanece en el centro de cualquier liderazgo interino”, precisó el documento, aunque aclaró que estos factores no tendrían incidencia directa sobre la estrategia de inversión global.

En síntesis, para el mayor gestor de activos del mundo, la ofensiva de Estados Unidos en Venezuela confirma la consolidación de un orden internacional más fragmentado y volátil, pero no altera el apetito por riesgo ni la asignación estratégica de activos en el corto plazo.

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El Banco Mundial prevé baja en los commodities y enciende alarma por impacto de La Niña en Argentina

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El Banco Mundial estimó que los precios de las materias primas caerán un 7% tanto en 2025 como en 2026, acumulando cuatro años consecutivos de declive y alcanzando en el próximo calendario el nivel más bajo de los últimos seis años. Además advirtió por un posible impacto de La Niña en la producción agrícola de Argentina.

El informe “Perspectivas de los mercados de materias primas” explicó que la baja en los precios está vinculada al “débil crecimiento económico mundial, el creciente superávit en la oferta de petróleo y la persistente incertidumbre en las políticas”.

Al mismo tiempo, planteó la posibilidad de que condiciones climáticas fuera de lo previsto puedan generar otro impacto en los precios de los commodities, al afectarse la producción de regiones agrícolas como Argentina y Brasil.

El impacto de La Niña

Al respecto, puntualizó que “un fenómeno de La Niña más intenso de lo previsto podría traer consigo un clima más cálido y seco de lo normal a importantes regiones agrícolas, como Argentina, el sur de Brasil y la costa del Golfo de EE. UU.”, indicando que “esto podría afectar la producción de alimentos básicos como el maíz, el trigo y la soja, e impulsar los precios por encima de las previsiones”.

En este sentido, agregó que “las condiciones meteorológicas indican la probable ocurrencia de un evento de La Niña a finales de 2025 o principios de 2026”, explicando que “si La Niña resulta ser más intensa y prolongada de lo previsto en el escenario base, podría provocar un clima más cálido y seco de lo normal en regiones clave para la producción agrícola”.

El reporte del Banco Mundial remarcó que “pese a las recientes reducciones, los precios de los productos básicos se mantienen por encima de los niveles anteriores a la pandemia: se prevé que en 2025 y 2026 serán un 23% y un 14% más altos, respectivamente, que en 2019”.

En este marco, hizo énfasis en que los precios de los alimentos a nivel global están declinando, y se prevé que disminuyan un 6,1 % en 2025 y un 0,3 % en 2026. En esta línea, detalló que “en los mercados de productos alimenticios básicos, los precios disminuyeron por tercer trimestre consecutivo en el tercer trimestre de 2025 (intertrimestral), debido a la marcada caída de los precios de los cereales, en particular el arroz, el trigo y el maíz, en un contexto de amplia oferta mundial”.

Los precios de los commodities

Asimismo, el informe reveló que “los precios de la soja caen en 2025 debido a la producción récord y a las tensiones comerciales, pero se espera que se estabilicen en los próximos dos años”. Sobre este aspecto, recientemente Estados Unidos y China acordaron retomar las exportaciones desde el país norteamericano, lo que produjo que la soja ronde los US$400 millones en el mercado de Chicago.

Al señalar el efecto de las restricciones comerciales, expuso que en ese periodo “han aumentado significativamente las oportunidades de exportación para los productores de Argentina y Brasil, lo que ha contribuido a una brecha sustancial entre los precios de referencia de la soja en Estados Unidos y Brasil”.

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¿Qué ocurrirá con el precio del oro?

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De acuerdo con información actualizada, a día 9 de julio, el valor del oro está ubicado en 3 295,03 USD la onza. Se trata de un precio que representa una caída del 0,2 % respecto a su cierre anterior, influenciado por un dólar más fuerte y mayores rendimientos de los bonos estadounidenses.

A continuación, se muestra un análisis detallado sobre las fluctuaciones del precio del oro y qué se espera tras el conflicto entre Irán e Israel.

Fluctuaciones del mercado

Hasta el momento del 9 de julio de 2025, el precio del oro ha oscilado entre un mínimo de aproximadamente 3 288 USD y un máximo cercano a 3 338 USD. Esto refleja volatilidad en el mercado, posiblemente influenciada por las tensiones globales y las variaciones en las tasas de interés.

La cotización del oro puede seguirse tanto en sitios especializados en información financiera como a través de plataformas que permiten el trading online en España con Plus500, entre otras disponibles en el mercado, así como en medios financieros internacionales, portales de datos en tiempo real y aplicaciones móviles dedicadas.

¿Cuál es el precio por gramo de oro actual?

Aparte de conocer el precio del oro por onza, también es clave conocer cuál es su valor por gramaje. Hoy en día, el valor del oro de 24 quilates está ubicado en 107,5 USD el gramo. Sin embargo, los expertos invitan a seguir de cerca las fluctuaciones del mercado del oro y a cada uno de los factores que alteran su precio.

¿Qué ocurrirá con el oro tras las tensiones entre Irán e Israel?

Las tensiones geopolíticas que se generan entre naciones ocasionan fluctuaciones en los mercados del mundo, y el oro no escapa de ello. A continuación, se muestra cómo sería el desenlace de este conflicto, algo que ha generado incertidumbre entre los inversores:

Volatilidad en poco tiempo

A nivel histórico, cada vez que hay tensiones geopolíticas, suele aumentar el precio del oro, ya que es buscado como un activo de refugio por parte de los inversores. Cada vez que estos comienzan a comprar oro, generan que su precio aumente.
Los conflictos entre Israel e Irán pueden generar un incremento en la demanda del oro, generando repuntes como consecuencia de la inestabilidad en la región y la incertidumbre.

Los precios del petróleo variarán

Oriente Medio es el epicentro para la distribución y producción de petróleo. Entonces, todo conflicto que ocurra en la zona generará la interrupción de las operaciones, ocasionando fallas en el suministro y un consecuente aumento en su precio.
Los precios altos del petróleo tienden a ocasionar inflación, lo que podría incentivar a algunos inversores a buscar oro como refugio, una acción que a su vez aumenta el valor de este metal precioso.

Fluctuaciones en el valor de las monedas

Los conflictos geopolíticos suelen ocasionar variaciones en los mercados de divisas. Los activos refugio, tal como el dólar norteamericano, el franco suizo o el yen japonés, se suelen apreciar en estas situaciones, mientras que el resto tienden a ser poco atractivos.


La conexión entre el precio de las divisas y el oro también se puede ver afectada. Pero, si el USD sube su valor -como está ocurriendo actualmente-, esto puede generar una caída en el precio del metal precioso, ya que su relación suele ser inversa.

Efectos a largo plazo

Son varios los factores que influyen en el precio del oro a largo plazo. Uno de los más importantes es el resultado de los conflictos geopolíticos entre Irán e Israel, el tiempo que duren, las decisiones políticas regionales tomadas y las modificaciones en las economías mundiales.

Las medidas ejecutadas por los bancos centrales, sobre todo en las que incluyen tipos de intereses, así como las tendencias inflacionarias, tendrán protagonismo en las oscilaciones en el precio del oro.

En general, aunque el oro es considerado como un activo refugio en tiempos de incertidumbre, su valor también puede verse influenciado por varios factores. Además, el conflicto entre Israel e Irán puede ocasionar un incremento en el valor del metal precioso, pero, el resultado final, será determinado por las decisiones que tomen ambas naciones y por las tendencias de los mercados globales.

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