COMMODITIES

El maíz marca récord de stocks y presiona precios mientras la soja arranca con menor oferta

Compartí esta noticia !

El mercado agrícola argentino atraviesa un punto de inflexión: al 1° de abril, los stocks comerciales de maíz alcanzaron un récord histórico de 19,3 millones de toneladas, impulsados por una cosecha estimada en 67 Mt y un fuerte ritmo de comercialización. En paralelo, la campaña de soja 2025/26 comienza con menor oferta total, lo que introduce un cambio en la dinámica del complejo agroexportador.

El dato central —difundido por la Secretaría de Agricultura— refleja un salto del 46% interanual en existencias de maíz y un volumen 2,3 veces superior al promedio de la última década. La magnitud del stock instala una tensión clave: abundancia de oferta frente a precios en retroceso y limitaciones logísticas.

Récord de existencias de maíz: 19,3 Mt al primero de abril

El flujo de maíz sigue siendo extraordinario, al miércoles de esta semana ya hay acumulado compromisos por 21,9 Mt del cereal para la campaña 2025/26, 42% más que el promedio de los últimos diez años y el 33% de la cosecha estimada. En términos relativos de la producción, se progresa 6 puntos porcentuales por encima del año pasado a esta altura.

En sintonía con una cosecha récord estimada en 67 Mt (ver), las existencias de maíz al primero de abril alcanzan 19,3 Mt según SAGyP. Esto es un máximo histórico para dicho momento del año, 46% más que el año pasado a esta altura y 2,3 veces el promedio de los últimos diez años. Es decir, los números comerciales comienzan a reflejar el gran salto productivo del maíz temprano y un panorama muy positivo para la oferta total del cereal en este nuevo ciclo comercial 2025/26. Esto, en un contexto en el cual el hemisferio norte tendrá retracciones de área de maíz por el efecto de rotaciones y el aumento de costos productivos.

Entre la estimación de una cosecha récord de maíz, que ya avanza sobre el 25% a nivel nacional, el récord productivo de trigo y girasol, más las toneladas que empiezan a llegar de soja, las existencias totales de granos en plantas de acopio, elevadoras e industria alcanzan las 38,3 Mt al primero de abril. Dicho número se encuentra apenas por debajo del récord del año 2020, cuando se registró un stock de 17 Mt de soja y este año solo se contabilizan 4,6 Mt a comienzos de mes. De esta forma, la composición del stock cambió fuertemente, ya que estas 12,4 Mt menos de soja al primero de abril, se compensan casi en su totalidad por 5,6 Mt adicionales de maíz, 2,4 Mt más de trigo y 2 Mt extras de girasol, que en conjunto suman 10,1 Mt más que en abril de 2020.

En el mercado de granos todo está conectado: el espacio físico juega un rol fundamental en la colocación de precios, sobre todo para mercadería disponible, lo que explica las presiones en las cotizaciones del maíz y la soja en estas semanas.

El mercado local de soja pone primera

Cartón lleno para la campaña gruesa: comienza abril y arranca el ciclo comercial 2025/26 de la soja. A pesar de que la superficie sembrada habría caído 8,7% entre campañas, se espera que el rinde promedio nacional compense en el margen, proyectando una cosecha de 48 Mt según GEA-BCR (ver). Sin embargo, los stocks iniciales de la campaña, remanentes de la 2024/25, son los más bajos en una década (dejando a un lado la sequía), por lo que la oferta doméstica para este nuevo ciclo se estima en 52 Mt, la más baja desde la 2022/23 y 8% por debajo del promedio de los últimos diez años. En la zona núcleo el avance de cosecha todavía es incipiente, culpa de las interminables lluvias sobre la región. Según GEA (ver) solo se habría cosechado el 2% de la zona central, por detrás del 7% del año pasado y muy lejos del 50% promedio de las últimas campañas a estas alturas. En los primeros ocho días de abril ya llovió lo que suele llover en todo el mes y está retrasando las labores. 

Si bien aún el avance de las labores es incipiente, el volumen de toneladas que se operaron en el mercado interno creció exponencialmente. En términos comerciales, la comercialización adelantada evolucionó con cautela. Solo se vio un salto importante en octubre de 2025 con la eliminación temporaria de retenciones, y desde allí la concertación de negocios se centró en maíz. Sin embargo, con la inminente llegada de la cosecha, el volumen operado se comenzó a acelerar, en la búsqueda de ponerse al día con las ventas y asegurar un lugar para la descarga. En las últimas seis semanas se duplicaron las toneladas comprometidas con un volumen negociado de 6,1 Mt de soja, lo que representa 13% de la cosecha esperada, el avance más rápido en diez años.

Al tiempo que avanza la comercialización, las cotizaciones en el mercado disponible se desplomaron 9% en dólares, teniendo en cuenta que la pizarra pasó de promediar US$ 350/t a US$ 319/t en diez ruedas. Lo poco atractivo de las cotizaciones actuales para el lado vendedor son evidentes en el tipo de contratos que se cierran. El 80% de las toneladas comprometidas en las últimas seis semanas para la 2025/26 son a fijar precio; en términos de volumen, es la primera vez que se comprometen tantas toneladas sin precio, con casi 5 Mt. 

El aceite de soja sostiene los precios internos

La guerra en Medio Oriente estuvo traccionando las cotizaciones internacionales por commodities estos últimos meses. Un conflicto de estas características tiene implicancias en un amplio espectro de actividades a lo largo de todo el globo, pero una directa de ellas ha sido la suba de los productos energéticos en el mercado internacional y con ello, la tracción en aceites vegetales.

La cotización FOB del aceite de soja argentino promedia US$ 1.258 /t en el spot, ganando más de US$ 150/t (+ 14%) en lo que va del año. El nivel actual de precios de exportación de aceite para la cosecha es el tercero más alto en los últimos quince años, solo después de los precios estratosféricos del 2022 y apenas por detrás del 2012. El rally en las cotizaciones del aceite traccionó el precio promedio de venta del sector industrial a cosecha, haciendo que pase de US$ 461/t promedio en marzo a US$ 502/t durante esta semana. Como las cotizaciones por la harina no se mantuvieron en niveles tan alto, actualmente el precio del aceite explica casi la mitad del precio de venta industrial de soja esta campaña, máximos en una serie de diez años. Esta dinámica implica que el poder de compra industrial está altamente expuesto a la fortaleza del aceite en un escenario de altísima volatilidad global.

Como efecto colateral del cierre del Estrecho de Ormuz, varios de los grandes productores y exportadores de aceites vegetales han buscado incrementar la participación de biocombustibles en su matriz energética, lo que implica eventualmente mayor absorción interna. Este hecho no es trivial para el mercado global, siendo que ya tiene un antecedente cercano el aumento sostenido de consumo de aceite de palma en Indonesia con una producción que crece en menor medida, provocando una menor disponibilidad del producto e impulsando las cotizaciones del aceite de palma por encima incluso que las del de soja o girasol. 

Biocombustibles al rescate: la respuesta de los grandes productores/exportadores

Durante el último mes, con el recrudecer del conflicto en Medio Oriente, se ha visto como el escenario de abastecimiento energético se tornó complejo para muchos países. Las principales naciones afectadas fueron las de Asia, que es el principal destino de las exportaciones de combustibles del Golfo Pérsico. En la mayoría de los casos estas debieron adoptar incluso medidas de racionamiento de los combustibles, en búsqueda de morigerar los graves efectos de la crisis. 

El malestar en Asia provocado por la escasez de combustibles fósiles fogueó el debate por incrementar las mezclas con biocombustibles, tratando de aprovechar recursos propios y reducir la dependencia de combustibles importados. Indonesia y Malasia, los dos grandes productores y exportadores de aceite de palma, avanzan a incrementar su tasa de corte a niveles muy elevados; por el lado del aceite de soja, Estados Unidos hizo lo propio y Brasil avanza en la misma dirección.

Indonesia y Malasia avanzan en una mayor utilización de biocombustibles en el sudeste asiático. Indonesia proyecta pasar de B40 a B50 a partir de julio, con el objetivo de generalizar su uso en el transporte hacia 2028. En paralelo, Malasia evalúa escalar desde B10 hacia B20 y B30 de forma gradual. En América, Brasil también profundiza esta tendencia y planea elevar la mezcla obligatoria de bioetanol del 30% al 32% en el corto plazo, reforzando el rol de los biocombustibles en su matriz energética.

Por último, el viernes 27 de marzo entró en vigor la nueva política de mezcla de biocombustibles de la EPA en Estados Unidos. Dicha normativa establece nuevos volúmenes de corte obligatorio con biocombustibles en 2026 y 2027, cifras que no tienen precedentes e incluso son mayores a los inicialmente propuestos en junio de 2025. Según el informe técnico de la EPA, el impacto directo de la nueva regulación implica un aumento del uso de aceite de soja para la producción de BBD (Biomass-Based Diesel) del 62% y 72% en 2026 y 2027 respectivamente, esto equivale al uso total anual de 8,4 Mt de aceite en 2026 y 8,9 Mt de aceite de soja en 2027. En términos comparativos, el uso promedio de aceite de soja para la producción de BBD durante los últimos cinco años en USA fue de 4,6 Mt. Según el mismo reporte de la agencia, espera que el 100% de la producción de aceite de soja sea a base de materia prima local, por lo que implicaría una necesidad de procesamiento interno de soja por entre 44 Mt y 47 Mt para cubrir dicha necesidad de aceite respectivamente.

Compartí esta noticia !

BlackRock ve un “tercer orden mundial” tras la captura de Maduro y no cambia su estrategia de inversión

Compartí esta noticia !

La intervención militar de Estados Unidos en Venezuela y la captura del presidente Nicolás Maduro no modificaron la estrategia de inversión de BlackRock. El mayor gestor de activos del mundo encuadró el episodio dentro de un escenario de creciente fragmentación geopolítica, al que definió como un “tercer orden mundial”, pero descartó impactos inmediatos sobre los mercados globales y ratificó su postura favorable al riesgo.

La evaluación surge de un informe difundido la semana pasada por el equipo de estrategia de BlackRock, en el que la firma analizó las implicancias macroeconómicas y financieras de la ofensiva estadounidense y del traslado de Nicolás Maduro a Nueva York, donde enfrenta cargos vinculados a drogas y armamento. Pese al peso simbólico y político del operativo, la gestora consideró que los mercados ya operan bajo un régimen de alta dispersión de resultados posibles y que el evento no altera, por ahora, la dinámica financiera internacional.

Un nuevo régimen macroeconómico marcado por la fragmentación

Para BlackRock, la situación en Venezuela se inscribe en un cambio estructural más amplio del orden global. En su diagnóstico, los acontecimientos recientes reflejan un “nuevo régimen macroeconómico” impulsado por megafuerzas de largo plazo, entre las que se destacan la fragmentación geopolítica y la transformación energética.

Estos eventos son la manifestación de nuestro marco de nuevo régimen macroeconómico: un mundo con una amplia gama de resultados a largo plazo impulsados por megafuerzas, especialmente la fragmentación geopolítica y la transformación energética”, sostuvo la firma en el documento citado.

En esa línea, BlackRock afirmó que el mundo atraviesa el “tercer orden mundial distinto desde la Segunda Guerra Mundial”, caracterizado por Estados Unidos redefiniendo sus relaciones económicas y estratégicas con el resto del planeta. Este contexto, señaló la gestora, incrementa la incertidumbre política, pero no necesariamente se traduce en riesgos sistémicos para los mercados financieros globales.

Sin contagio financiero y continuidad de la estrategia pro-riesgo

A pesar del shock político que implicó la captura de Maduro, BlackRock aseguró que no observa señales de contagio hacia los activos globales. En consecuencia, mantuvo sin cambios su posicionamiento estratégico: sobreponderación en acciones estadounidenses, exposición al tema de inteligencia artificial y preferencia por bonos de mercados emergentes en moneda dura.

Vemos un impacto limitado en los mercados globales por ahora”, indicó el informe. Y agregó: “Nuestra postura pro-riesgo y sobreponderación en acciones de EE.UU., el tema de IA y bonos de mercados emergentes no ha cambiado”.

Desde la Casa Blanca, el presidente Donald Trump sostuvo que la acción militar en Venezuela no implica un cambio de régimen, sino un relevo de liderazgo. Para BlackRock, la falta de un plan político y militar claro respecto del futuro venezolano introduce un alto nivel de incertidumbre regional, aunque sin consecuencias inmediatas para los portafolios globales.

No hay un plan político ni militar claro para lo que viene, vemos mucha incertidumbre por delante. Pero esto puede no importar mucho a los mercados globales”, advirtieron los analistas de la gestora.

Energía, commodities y un impacto acotado

Uno de los canales de transmisión que el mercado sigue con atención es el energético. Venezuela posee las mayores reservas de petróleo del mundo, pero su producción actual representa apenas alrededor del 1% del suministro global. Sobre esa base, BlackRock descartó disrupciones relevantes en los precios de los commodities.

Venezuela puede tener las mayores reservas de petróleo del mundo, pero sólo produce alrededor del 1% del petróleo mundial. Esperamos un impacto limitado en el corto plazo y un impacto ligeramente negativo en el largo plazo sobre los precios del petróleo”, señaló la firma.

Asimismo, el informe indicó que no se esperan cambios significativos en la producción de petróleo, gas y minería venezolana en el corto plazo, lo que refuerza la idea de que el canal de materias primas no actuará como vector de contagio macroeconómico inmediato.

Venezuela y la transición política bajo observación

En el plano político, BlackRock anticipó que el foco estará puesto en la eventual hoja de ruta hacia una transición y en el rol que puedan asumir figuras clave del actual esquema de poder. En particular, el informe mencionó la atención sobre la continuidad de Delcy Rodríguez, leal a Maduro y al expresidente Hugo Chávez, en un eventual liderazgo interino.

Observamos cualquier hoja de ruta hacia una transición y si Delcy Rodríguez permanece en el centro de cualquier liderazgo interino”, precisó el documento, aunque aclaró que estos factores no tendrían incidencia directa sobre la estrategia de inversión global.

En síntesis, para el mayor gestor de activos del mundo, la ofensiva de Estados Unidos en Venezuela confirma la consolidación de un orden internacional más fragmentado y volátil, pero no altera el apetito por riesgo ni la asignación estratégica de activos en el corto plazo.

Compartí esta noticia !

El Banco Mundial prevé baja en los commodities y enciende alarma por impacto de La Niña en Argentina

Compartí esta noticia !

El Banco Mundial estimó que los precios de las materias primas caerán un 7% tanto en 2025 como en 2026, acumulando cuatro años consecutivos de declive y alcanzando en el próximo calendario el nivel más bajo de los últimos seis años. Además advirtió por un posible impacto de La Niña en la producción agrícola de Argentina.

El informe “Perspectivas de los mercados de materias primas” explicó que la baja en los precios está vinculada al “débil crecimiento económico mundial, el creciente superávit en la oferta de petróleo y la persistente incertidumbre en las políticas”.

Al mismo tiempo, planteó la posibilidad de que condiciones climáticas fuera de lo previsto puedan generar otro impacto en los precios de los commodities, al afectarse la producción de regiones agrícolas como Argentina y Brasil.

El impacto de La Niña

Al respecto, puntualizó que “un fenómeno de La Niña más intenso de lo previsto podría traer consigo un clima más cálido y seco de lo normal a importantes regiones agrícolas, como Argentina, el sur de Brasil y la costa del Golfo de EE. UU.”, indicando que “esto podría afectar la producción de alimentos básicos como el maíz, el trigo y la soja, e impulsar los precios por encima de las previsiones”.

En este sentido, agregó que “las condiciones meteorológicas indican la probable ocurrencia de un evento de La Niña a finales de 2025 o principios de 2026”, explicando que “si La Niña resulta ser más intensa y prolongada de lo previsto en el escenario base, podría provocar un clima más cálido y seco de lo normal en regiones clave para la producción agrícola”.

El reporte del Banco Mundial remarcó que “pese a las recientes reducciones, los precios de los productos básicos se mantienen por encima de los niveles anteriores a la pandemia: se prevé que en 2025 y 2026 serán un 23% y un 14% más altos, respectivamente, que en 2019”.

En este marco, hizo énfasis en que los precios de los alimentos a nivel global están declinando, y se prevé que disminuyan un 6,1 % en 2025 y un 0,3 % en 2026. En esta línea, detalló que “en los mercados de productos alimenticios básicos, los precios disminuyeron por tercer trimestre consecutivo en el tercer trimestre de 2025 (intertrimestral), debido a la marcada caída de los precios de los cereales, en particular el arroz, el trigo y el maíz, en un contexto de amplia oferta mundial”.

Los precios de los commodities

Asimismo, el informe reveló que “los precios de la soja caen en 2025 debido a la producción récord y a las tensiones comerciales, pero se espera que se estabilicen en los próximos dos años”. Sobre este aspecto, recientemente Estados Unidos y China acordaron retomar las exportaciones desde el país norteamericano, lo que produjo que la soja ronde los US$400 millones en el mercado de Chicago.

Al señalar el efecto de las restricciones comerciales, expuso que en ese periodo “han aumentado significativamente las oportunidades de exportación para los productores de Argentina y Brasil, lo que ha contribuido a una brecha sustancial entre los precios de referencia de la soja en Estados Unidos y Brasil”.

Compartí esta noticia !

¿Qué ocurrirá con el precio del oro?

Compartí esta noticia !

De acuerdo con información actualizada, a día 9 de julio, el valor del oro está ubicado en 3 295,03 USD la onza. Se trata de un precio que representa una caída del 0,2 % respecto a su cierre anterior, influenciado por un dólar más fuerte y mayores rendimientos de los bonos estadounidenses.

A continuación, se muestra un análisis detallado sobre las fluctuaciones del precio del oro y qué se espera tras el conflicto entre Irán e Israel.

Fluctuaciones del mercado

Hasta el momento del 9 de julio de 2025, el precio del oro ha oscilado entre un mínimo de aproximadamente 3 288 USD y un máximo cercano a 3 338 USD. Esto refleja volatilidad en el mercado, posiblemente influenciada por las tensiones globales y las variaciones en las tasas de interés.

La cotización del oro puede seguirse tanto en sitios especializados en información financiera como a través de plataformas que permiten el trading online en España con Plus500, entre otras disponibles en el mercado, así como en medios financieros internacionales, portales de datos en tiempo real y aplicaciones móviles dedicadas.

¿Cuál es el precio por gramo de oro actual?

Aparte de conocer el precio del oro por onza, también es clave conocer cuál es su valor por gramaje. Hoy en día, el valor del oro de 24 quilates está ubicado en 107,5 USD el gramo. Sin embargo, los expertos invitan a seguir de cerca las fluctuaciones del mercado del oro y a cada uno de los factores que alteran su precio.

¿Qué ocurrirá con el oro tras las tensiones entre Irán e Israel?

Las tensiones geopolíticas que se generan entre naciones ocasionan fluctuaciones en los mercados del mundo, y el oro no escapa de ello. A continuación, se muestra cómo sería el desenlace de este conflicto, algo que ha generado incertidumbre entre los inversores:

Volatilidad en poco tiempo

A nivel histórico, cada vez que hay tensiones geopolíticas, suele aumentar el precio del oro, ya que es buscado como un activo de refugio por parte de los inversores. Cada vez que estos comienzan a comprar oro, generan que su precio aumente.
Los conflictos entre Israel e Irán pueden generar un incremento en la demanda del oro, generando repuntes como consecuencia de la inestabilidad en la región y la incertidumbre.

Los precios del petróleo variarán

Oriente Medio es el epicentro para la distribución y producción de petróleo. Entonces, todo conflicto que ocurra en la zona generará la interrupción de las operaciones, ocasionando fallas en el suministro y un consecuente aumento en su precio.
Los precios altos del petróleo tienden a ocasionar inflación, lo que podría incentivar a algunos inversores a buscar oro como refugio, una acción que a su vez aumenta el valor de este metal precioso.

Fluctuaciones en el valor de las monedas

Los conflictos geopolíticos suelen ocasionar variaciones en los mercados de divisas. Los activos refugio, tal como el dólar norteamericano, el franco suizo o el yen japonés, se suelen apreciar en estas situaciones, mientras que el resto tienden a ser poco atractivos.


La conexión entre el precio de las divisas y el oro también se puede ver afectada. Pero, si el USD sube su valor -como está ocurriendo actualmente-, esto puede generar una caída en el precio del metal precioso, ya que su relación suele ser inversa.

Efectos a largo plazo

Son varios los factores que influyen en el precio del oro a largo plazo. Uno de los más importantes es el resultado de los conflictos geopolíticos entre Irán e Israel, el tiempo que duren, las decisiones políticas regionales tomadas y las modificaciones en las economías mundiales.

Las medidas ejecutadas por los bancos centrales, sobre todo en las que incluyen tipos de intereses, así como las tendencias inflacionarias, tendrán protagonismo en las oscilaciones en el precio del oro.

En general, aunque el oro es considerado como un activo refugio en tiempos de incertidumbre, su valor también puede verse influenciado por varios factores. Además, el conflicto entre Israel e Irán puede ocasionar un incremento en el valor del metal precioso, pero, el resultado final, será determinado por las decisiones que tomen ambas naciones y por las tendencias de los mercados globales.

Compartí esta noticia !

Clima, guerra y material para mantener elevados los precios de los alimentos por más tiempo

Compartí esta noticia !

Escriben Christian Bogmans , Andrea Pescatori y Ervin Prifti , del FMI – Los precios de los alimentos, que alcanzaron un récord a principios de este año, han aumentado la inseguridad alimentaria y avivado las tensiones sociales. También han puesto a prueba los presupuestos de los gobiernos que luchan contra el aumento de las facturas de importación de alimentos y la disminución de la capacidad para financiar la protección social de los más vulnerables.

Para defenderse de nuevos aumentos de precios y permitir que los alimentos y fertilizantes lleguen a quienes más los necesitan, los autores dicen que es vital que el comercio internacional permanezca libre.

El corredor de cereales del Mar Negro ha facilitado las exportaciones de cereales de Ucrania y ha reducido los precios a los niveles anteriores a la invasión, mitigando el hambre mundial.

“Es importante que también haya acceso global a los fertilizantes, mediante la eliminación de las barreras comerciales que limitan el suministro mundial, ya sea directamente o como consecuencia de las sanciones internacionales impuestas a Rusia”.

Las subidas de tipos de interés han aliviado las presiones sobre los precios, pero el clima, la guerra y los costes de los materiales podrían mantener elevados los precios de los alimentos durante más tiempo

Los precios de los alimentos, que alcanzaron un récord a principios de este año, han aumentado la inseguridad alimentaria y aumentado las tensiones sociales. También han puesto a prueba los presupuestos de los gobiernos que luchan contra el aumento de las facturas de importación de alimentos y la disminución de la capacidad para financiar la protección social adicional para los más vulnerables.

Para comprender mejor la escala de estos desafíos sin precedentes para los formuladores de políticas globales, cuantificamos en una nueva investigación el impacto típico de cuatro impulsores históricamente importantes de los precios de los alimentos básicos. Nuestro análisis, publicado en el recuadro especial de octubre de la última edición de Perspectivas de la economía mundial, muestra que:

Una caída del 1 por ciento en las cosechas mundiales eleva los precios de los productos básicos alimentarios en un 8,5 por ciento.

Un aumento de 1 punto porcentual en la tasa de interés principal de la Reserva Federal reduce los precios de las materias primas alimentarias en un 13 por ciento después de un trimestre.

Un aumento del 1 por ciento en los precios de los fertilizantes, que han subido recientemente por el aumento de los precios del gas natural, impulsa los precios de los productos alimenticios en un 0,45 por ciento.

Un aumento del 1 por ciento en los precios del petróleo aumenta los precios de los productos básicos alimentarios en un 0,2 por ciento.
Estas estimaciones se pueden usar para explicar mejor las fluctuaciones recientes en los precios de los alimentos y ayudar a definir las perspectivas, ya que diferentes factores pueden ejercer fuerzas opuestas.

Se pronostica que las condiciones climáticas de La Niña regresen por tercer año consecutivo, lo que traerá temperaturas del agua por debajo del promedio en el centro-este del Océano Pacífico, según la Organización Meteorológica Mundial de la ONU. Períodos similares de tres años ocurrieron durante la primera crisis alimentaria mundial entre 1973-76 y nuevamente entre 1998-2001.

Además, la Iniciativa de Granos del Mar Negro que proporciona envíos de exportación seguros desde Ucrania podría causar otro impacto en los suministros de cereales si Rusia la suspende nuevamente. Esto por sí solo reduciría los suministros mundiales de trigo y maíz en 1,5 puntos porcentuales, en relación con las expectativas actuales y, a su vez, aumentaría los precios de los cereales en un 10 por ciento dentro de un año.

Además, los altos precios de la energía elevan los precios de los combustibles y los fertilizantes, aumentando los costos de producción de alimentos, pero también desvían la producción de alimentos hacia los biocombustibles. Los precios de los fertilizantes son el doble de lo que eran antes de la pandemia, incluso después de un retroceso en los últimos meses.

Alrededor del 45 por ciento de cualquier cambio en los precios de los fertilizantes generalmente se refleja directamente en los precios mundiales de los cereales dentro de los cuatro trimestres, según muestra la investigación del FMI. Esto sugiere que parte del efecto de los altos precios de los fertilizantes aún puede materializarse por completo. En los países más pobres, donde los agricultores usan fertilizantes con más moderación, el uso reducido puede disminuir las cosechas.

Presión de precios a la baja

Además de desacelerar el crecimiento económico mundial, que tiene un efecto directo modesto en los precios de los alimentos, las subidas de tipos de interés del banco central han aliviado significativamente las presiones sobre los precios. La Reserva Federal, por ejemplo, está aumentando los costos de endeudamiento al ritmo más rápido en dos décadas. Las tasas más altas tienden a desalentar las tenencias de inventario y reducen las actividades especulativas en los mercados de futuros de productos básicos, ejerciendo así una presión a la baja sobre los precios de los alimentos.

Nuestras estimaciones sugieren que el ajuste de la Fed ya ha ayudado a bajar los precios de los cereales desde abril y seguirá ejerciendo presión a la baja sobre los precios hasta fines del próximo año.

Pensando en el futuro

Sigue siendo incierto cómo se desarrollará la combinación de interrupciones en la cosecha, precios de la energía y política monetaria. El comercio en los mercados de futuros sugiere que los precios de los cereales al por mayor solo caerán un 8 por ciento el próximo año desde los máximos actuales. Sin embargo, nuestras estimaciones indican que las restricciones de la oferta podrían compensar el debilitamiento de la demanda, manteniendo los precios elevados durante los próximos trimestres.

Se estima que los precios internacionales más altos de los alimentos agregaron 6 puntos porcentuales a la inflación de los alimentos al consumidor en 2022. Sin embargo, el traspaso a precios minoristas domésticos de alimentos más altos podría demorar de seis a 12 meses, otra razón por la cual, además del reciente debilitamiento de las monedas de los mercados emergentes , mucha gente tendrá que esperar el alivio de los precios más bajos de las materias primas.

Finalmente, el riesgo de que los precios de los alimentos vuelvan a subir en lugar de bajar durante los próximos dos trimestres sigue siendo alto. Y si estos riesgos no fueran suficientes, el impacto del aumento de las tasas de interés en la inseguridad alimentaria podría ser mixto. Esto se debe a que la desaceleración resultante de la actividad económica puede reducir los ingresos personales. Combinado con los niveles de precios de los alimentos todavía elevados, esto podría aumentar el número de personas con inseguridad alimentaria.

Para defenderse de nuevos aumentos de precios y permitir que los alimentos y fertilizantes lleguen a quienes más los necesitan, sigue siendo vital que el comercio internacional permanezca libre. En particular, el corredor de cereales del Mar Negro ha facilitado las exportaciones de cereales de Ucrania y ha hecho bajar los precios a los niveles anteriores a la invasión, mitigando el hambre mundial. Es importante que también haya acceso global a los fertilizantes eliminando las barreras comerciales que están limitando el suministro global, en la medida de lo posible.

Los países deben permitir que el aumento de los precios mundiales se traslade a los precios internos y, al mismo tiempo, aumentar el gasto en protección social específico, según lo permita su presupuesto. Esto es necesario para permitir que las señales de precios reequilibren los mercados de alimentos y, al mismo tiempo, para proteger el poder adquisitivo de las familias vulnerables. El alivio de la deuda externa y las donaciones de organizaciones internacionales podrían ayudar a financiar la expansión de los planes de asistencia social en los países en desarrollo.

Para ayudar a aliviar las tensiones de oferta, los países deben estimular la producción interna de alimentos, evitando al mismo tiempo acumular y utilizar reservas, especialmente aquellas que han acumulado niveles más altos de existencias. Finalmente, los altos precios del combustible en la bomba han llevado a los legisladores a mantener o aumentar los mandatos para que las refinerías de petróleo mezclen biocombustibles en su mezcla nacional de combustibles, con la intención de aumentar la oferta. Esta demanda adicional de cultivos para producir materia prima para etanol y otros biocombustibles ejerce más presión sobre los precios de los alimentos. Reducir los mandatos de mezcla de biocombustibles ayudaría a disminuir el impacto de una mayor demanda de biocombustibles en los precios de los alimentos.

Christian Bogmans, es economista en el Departamento de Estudios del FMI (Unidad de Productos Básicos).

Andrea Pescatori, Jefe de la Unidad de Productos Básicos del Departamento de Estudios del FMI y editor asociado de Journal of Money, Credit and Banking

Ervin Prifti es Economista Principal del Departamento de Investigación del Fondo Monetario Internacional y trabaja en temas de seguridad alimentaria y mercados de productos básicos agrícolas.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin