competitividad exportadora

Impulsan certificaciones orgánicas y tecnología para fortalecer al sector tealero en Campo Viera

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En el marco de la XXV Fiesta Nacional del Té, el Ministerio del Agro y la Producción reunió el sábado 28 de febrero a más de 40 productores, técnicos y estudiantes en Campo Viera para una nueva edición de las Jornadas Tecnológicas del Té 2026. La actividad, realizada en la chacra de Eugenio Feltan, combinó capacitación técnica con una señal política clara: el Gobierno de Misiones busca reposicionar la cadena tealera con innovación, certificaciones y agregado de valor.

El dato no es menor. En un contexto de mercados cada vez más exigentes, la apuesta oficial se orienta a mejorar competitividad y abrir nuevas oportunidades comerciales, especialmente en el exterior. La pregunta que subyace es si el sector logrará capitalizar este giro hacia estándares más exigentes y diferenciación productiva.

Capacitación técnica y articulación institucional

El encuentro se organizó en cuatro postas técnicas rotativas, con una dinámica práctica que permitió abordar el cultivo desde una perspectiva integral. Profesionales del Ministerio del Agro trabajaron junto al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria en temas clave como manejo de suelo, fertilidad y control integrado de plagas.

El ministro Facundo López Sartori encuadró la jornada dentro de una política pública orientada a fortalecer la cadena tealera con tecnología y sostenibilidad. La directora general de Yerba Mate y Té, Tatiana Bida, subrayó que el objetivo es acercar herramientas concretas y promover prácticas que agreguen valor al té misionero.

La actividad incluyó degustaciones de blends gourmet frío a cargo del establecimiento anfitrión Doña Irma, una puesta en escena que combinó producción primaria con diferenciación comercial. No fue un detalle menor: el mensaje apunta a salir del esquema de commodity y avanzar hacia productos con mayor margen.

Certificación orgánica y estrategia de mercado

Uno de los ejes centrales fue la proyección hacia nuevas certificaciones. La subsecretaria de Desarrollo y Producción Vegetal, Luciana Imbrogno, planteó que, si bien el sector ya cuenta con certificaciones internacionales como Rainforest Alliance y normas de inocuidad alimentaria, crece el interés por avanzar hacia la norma orgánica.

La certificación orgánica aparece como herramienta de diferenciación, sobre todo en mercados externos donde ese sello tiene alta identificación y valoración. Durante la jornada se presentó la herramienta digital “CheckList Orgánica: ¿Qué tan cerca estás de certificar tu producción?”, y se compararon sus requisitos con los estándares de Rainforest Alliance.

Profesionales de la empresa Las Treinta participaron del análisis técnico, mientras que la certificadora ECOCERT explicó el proceso formal para acceder a la acreditación.

El trasfondo es económico. La certificación no solo implica adaptación productiva, sino acceso a nichos de mayor precio. Para una provincia que concentra la producción nacional de té, la decisión de impulsar estándares orgánicos puede reconfigurar la estrategia exportadora.

Competitividad y señal política

La jornada consolidó un espacio de articulación entre el Estado, el sector productivo y organismos técnicos. En términos políticos, el Gobierno provincial busca mostrarse activo en el acompañamiento a economías regionales y en la construcción de herramientas que permitan sostener ingresos frente a la volatilidad externa.

La cadena tealera, que históricamente dependió de mercados internacionales, enfrenta el desafío de adaptarse a nuevas exigencias ambientales y de trazabilidad. El impulso a certificaciones y tecnología apunta a reducir esa vulnerabilidad.

Al mismo tiempo, la presencia institucional en la Fiesta Nacional del Té refuerza la dimensión simbólica: la producción no solo es actividad económica, sino identidad territorial y política pública.

Innovación, costos y mercado externo

El desafío ahora es convertir capacitación en resultados concretos. La adopción de certificaciones orgánicas implica inversiones, cambios en manejo productivo y cumplimiento de estándares estrictos. No todos los productores avanzarán al mismo ritmo.

La estrategia oficial apuesta a que la innovación técnica y la diferenciación permitan sostener competitividad en mercados internacionales cada vez más regulados. En las próximas campañas se verá si la herramienta digital y el acompañamiento técnico se traducen en mayor volumen certificado y mejores condiciones comerciales.

Por ahora, el Gobierno provincial fijó rumbo: conocimiento técnico, articulación institucional y búsqueda de valor agregado. El impacto final dependerá de cómo el sector incorpore estas herramientas y de la evolución de la demanda externa, un factor que sigue siendo determinante para el té misionero.

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Caputo anunció una baja de retenciones al agro para impulsar exportaciones

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El Gobierno redujo retenciones al agro, baja de alícuotas para granos y subproductos en busca de mayor competitividad exportadora

El Gobierno nacional anunció una baja permanente en los derechos de exportación aplicados a las cadenas de granos y subproductos, una medida que el ministro de Economía, Luis Caputo, presentó como “un nuevo paso en el camino del alivio fiscal para el sector agropecuario”. Las reducciones alcanzan a soja, maíz, trigo, sorgo, girasol y derivados, y forman parte del objetivo central del Ejecutivo de avanzar hacia un esquema de menor presión impositiva sobre el complejo agroexportador, responsable del 60% de las ventas externas del país.

La decisión se integra en la estrategia oficial de mejorar la competitividad, acelerar la generación de divisas y consolidar el crecimiento del sector en un contexto de ajuste macroeconómico y recomposición de incentivos productivos.

Las nuevas alícuotas: recortes en soja, granos finos y gruesos, y subproductos

En el anuncio, Caputo detalló las bajas que regirán a partir de la decisión oficial:

  • Soja: de 26% a 24%
  • Subproductos de soja: de 24,5% a 22,5%
  • Trigo y cebada: de 9,5% a 7,5%
  • Maíz y sorgo: de 9,5% a 8,5%
  • Girasol: de 5,5% a 4,5%

El ministro señaló que “eliminar las retenciones ha sido siempre una prioridad para el Presidente Javier Milei”, y que el Gobierno “seguirá haciendo todo lo posible por alcanzar este objetivo lo antes posible, en la medida en que las condiciones macroeconómicas lo permitan”.

El Ejecutivo enmarca la baja en una política de alivio fiscal progresivo, que busca mejorar el margen de rentabilidad de los productores, consolidar la industrialización de origen agropecuario y fortalecer el posicionamiento internacional de los principales complejos exportadores del país.

Contexto económico: por qué el Gobierno insiste en bajar retenciones

El Ministerio de Economía fundamentó el recorte en la necesidad de impulsar un sector que aporta aproximadamente el 60% de las exportaciones totales. Según el mensaje oficial, la reducción apunta a mejorar la competitividad internacional del agro, fomentar una mayor inversión productiva, acelerar la entrada de divisas, y estimular la actividad económica en las economías regionales.

La decisión se registra en un escenario de consolidación del programa de ajuste fiscal y desregulación económica, donde el Gobierno sostiene que un esquema impositivo más leve favorecerá el crecimiento del agro y su derrame en el mercado laboral y la producción industrial asociada.

El camino es claro: menos impuestos, más producción, más oportunidades y trabajo para todos los argentinos”, afirmó Caputo, retomando el mensaje central del Ejecutivo.

Impacto esperado y reacciones del sector agropecuario

El anuncio fue recibido en el sector como una señal alineada con las demandas históricas del campo, que viene reclamando desde hace años la eliminación total de los derechos de exportación.

La baja de alícuotas genera expectativas sobre mejoras en los precios recibidos por el productor, mayor liquidez para inversiones en tecnología y semillas, incentivos para aumentar el área sembrada, y mayor competitividad para la industria aceitera y molinera.

El efecto regional también será significativo, dado que la cadena agroindustrial tiene fuerte presencia territorial en la región pampeana y en provincias con actividad cerealera, oleaginosa y de subproductos.

Sin embargo, analistas del sector plantean que el impacto dependerá de la evolución simultánea de otros factores de la macroeconomía —tipo de cambio, costos logísticos, precios internacionales y tasas de financiamiento— que siguen condicionando las decisiones de inversión y comercialización.

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