Alejandro Chini: “Pasar de la crítica a la acción para una Posadas con desarrollo”
Por qué alguien que militó toda su vida en el radicalismo decide irse y ser candidato de otro espacio político. Esa pregunta se la hacen muchos en Posadas. Alejandro Chini tiene una respuesta: después de 15 años de militancia, junto a Pablo Velázquez decidieron cerrar una etapa en la UCR y dar el salto al Frente Renovador Neo, como candidato a concejal.
¿Qué te llevó a dar el paso y dejar el radicalismo?
Nosotros hace 15 años venimos trabajando con Pablo, conocemos a Posadas, sus barrios, sus intendentes, los cambios que se fueron dando. Y hay algo que me venía haciendo ruido: la falta de construcción real dentro de la UCR. El radicalismo, como muchos espacios, se volvió un lugar donde se critica mucho, pero sin propuestas. Y yo quiero construir. Sigo teniendo mirada crítica, pero con propuestas. La ciudad necesita otras voces, otras miradas. Porque Posadas es capital de provincia, una de las más importantes del NEA, y todavía no lo dimensionamos. La ciudad está linda, pero no enamora. Y hay que animarse a pensarla distinto.
¿Qué te propusiste aportar?
Primero, descentralización. Posadas es una ciudad que centraliza todo: los trámites, los eventos, los servicios. Vos vivís en San Isidro y tenés que venir al centro a hacer una habilitación. Eso se tiene que terminar. Se puede digitalizar, usar los SUM, los centros vecinales, llevar el Silicon Misiones a los barrios. No hace falta construir edificios nuevos, sino usar los que ya existen. Eso es pensar en serio en que el vecino acceda, no que tenga que ir a buscar.
¿Cómo te recibió la Renovación?
Muy bien. Y eso habla de un espacio que, aunque tiene historia, está abierto a otras voces. Nosotros llegamos con nuestro partido, el partido Podés, con intención de sumar. De sumar trabajo, ideas, compromiso. Y de construir. Yo no vine a abrir la heladera sin pedir permiso: vine a sumar. Lo importante es reconocer qué puede aportar uno al conjunto. Y en ese sentido, tratamos de ser útiles, no ruidosos.
En los últimos días protagonizaste spots muy críticos sobre los “radicales con peluca” y el Gobierno de Javier Milei ¿Qué mirada tenés del impacto nacional en la ciudad?
Las decisiones nacionales pegan en las provincias. Siempre. El problema son los fanatismos: hubo con el kirchnerismo, con Macri, con Alberto y ahora con Milei. Ninguno es bueno. Hoy tenemos un ajuste brutal. Y en Posadas se siente. El colectivo en Buenos Aires vale $274, acá $1400. ¿Dónde está el debate? En la desigualdad. El kirchnerismo tenía un esquema desigual. Milei lo profundizó: de 5 pasamos a 100.
¿Y cómo se enfrenta eso desde una banca municipal?
Poniendo un freno. No todo se decide en Nación, pero desde lo local hay que proteger al vecino. Porque cuando le sacás el comedor al chico del A32, le estás pegando en el piso. Y no le das alternativa. No lo capacitaste, no le ofreciste salida. Entonces, lo que planteamos es un Estado suficiente, no enorme, no ausente. Un Estado que pueda arreglar una calle, brindar salud, llevar cultura y deporte al barrio.
Hablaste varias veces de San Isidro. ¿Qué ves cuando caminás esos barrios?
Veo que la sensación es de angustia. Que la bronca está. Que el voto a Milei fue un grito de hartazgo. Pero hoy, ese grito ya no alcanza. La gente quiere que le resuelvan los problemas. Que se le respete la dignidad. Y eso se logra con presencia, con servicios, con oportunidades. No con ajuste seco.
¿Cuál es tu plataforma para Posadas?
Nosotros tenemos lo que llamamos un “plan a la japonesa”. Suena raro, pero significa planificar con el vecino en el centro. Una ciudad descentralizada, con cultura y deporte en los barrios, con trámites accesibles, con puntos seguros para el transporte. No queremos paradas coquetas: queremos paradas seguras, con cámaras y botones antipánico. Y todo eso se puede hacer si articulás: Silicon puede proveer tecnología, Marandú puede dar conectividad. Solo falta coordinación.
Habrá mucho radical siguiendo tus pasos ¿A quién le hablás en esta campaña?
A todos. Pero especialmente al vecino que quiere otra voz. Que quiere que discutamos. Yo no creo en la política de oficina. Creo en caminar, en hablar, en equivocarse y corregir. Cada posadeño debería ser asesor. No necesitamos más tecnócratas encerrados: necesitamos compromiso real con la ciudad.
¿Cuál es tu objetivo? ¿Ganar?
Ganar, claro. Pero más importante que ganar es poner en marcha algo nuevo. Y que se entienda que el desarrollo no es solo construir más, sino integrar más. Porque la ciudad crece, sí, pero no se desarrolla. Y eso tiene que cambiar.

