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Science publica un importante hallazgo en nanofísica con aporte de investigador del CONICET

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Se trata de un trabajo que permitió medir y manipular el acople hiperfino de átomos magnéticos aislados. Alejandro Ferrón, del IMIT de Corrientes, fue uno de los responsables del desarrollo teórico.
Un novedoso descubrimiento en el campo de la nanofísica fue publicado hoy en Science, una de las revistas científicas más importantes del mundo. Se trata de un trabajo que describe cómo es posible medir y manipular el acople hiperfino de átomos magnéticos aislados en una superficie, que fue desarrollado por un equipo de físicos experimentales y teóricos de distintos países y que contó con el aporte de un investigador del CONICET.
El artículo, titulado Interacción hiperfina de átomos individuales en una superficie, presenta un experimento que posibilita la manipulación y el estudio – en la escala atómica – de metales como el hierro y el titanio, mediante el uso de un microscopio de efecto túnel. Este hallazgo tendrá aplicaciones para el desarrollo de las tecnologías cuánticas, que se proyectan como la próxima revolución en el campo de la informática.
Alejandro Ferrón es investigador adjunto del CONICET en el Instituto de Modelado e Innovación Tecnológica (IMIT, CONICET – UNNE) y fue uno de los autores del artículo, que contó con la colaboración de científicos de Estados Unidos, Corea, Portugal, Suiza, Reino Unido y España. Desde su lugar de trabajo en la ciudad de Corrientes, se encargó de parte del desarrollo teórico del descubrimiento que se presenta en la publicación.
“En este caso, mi aporte consistió en contribuir a la explicación y al análisis de los resultados de los experimentos que se realizaron en un laboratorio de IBM, en California. Una vez realizadas las mediciones, el equipo de teóricos – del que formé parte junto con Joaquín Fernández-Rossier y José Luis Lado – analizó e interpretó lo que pasó con las mediciones de los átomos magnéticos sobre óxido de magnesio, que fueron realizadas con un microscopio de efecto túnel, un complejo equipo que es conocido como STM por sus siglas en inglés (Scanning Tunneling Microscope), combinado con técnicas de resonancia de espín electrónico, llamada ESR por Electron Spin Resonance”, detalla el investigador.
Lo novedoso de este nuevo trabajo es que, a diferencia de anteriores, los físicos fueron capaces de modificar el acople hiperfino de los átomos cambiando las condiciones de su ambiente. Normalmente, indica Ferrón, estas características no son de fácil manejo, pero esta técnica hace que sea posible ya que permite moverlos sobre la superficie y ubicarlos en distintas posiciones con precisión en la escala atómica, abriendo un nuevo campo para el desarrollo de nanoestructuras.
El experimento consistió en colocar átomos de hierro y de titanio sobre una doble capa de óxido de magnesio, depositada sobre plata. “Para poder lograrlo, se hicieron muchas mediciones que permitieron encontrar isótopos de estos átomos que tengan espín nuclear no nulo, algo que ocurre apenas en el 2 por ciento del hierro y el 13 por ciento del titanio, aproximadamente. El espín es, esencialmente, el momento angular intrínseco que tienen partículas como los electrones y los núcleos atómicos y en este caso, lo que buscábamos era encontrar la manera de analizar y manipular la interacción entre el espín electrónico y el espin nuclear del átomo”, explica Ferrón.
Por los resultados de los estudios preliminares y los cálculos estructurales realizados por los científicos teóricos, los experimentales sabían que, cuando se coloca el hierro sobre el óxido de magnesio, generalmente se acomoda sobre un átomo de oxígeno. El titanio, en cambio, puede depositarse sobre el oxígeno o también en una posición intermedia, a la que llaman puente.
“En las pruebas, colocaron el átomo de titanio sobre la posición puente, midieron con STM combinado con ESR la constante de acople hiperfino – a la que llamamos A y nos permite ver qué tan fuerte se acopla el espín nuclear al espín electrónico –, obteniendo A=47 MHz. Luego, utilizando la punta del STM, se logró desplazar el titanio desde la posición puente a la posición sobre el oxígeno y la constante disminuyó abruptamente a A=10 MHz. Lo que calculamos, junto al equipo de teóricos, es de qué manera los electrones se ubican en los distintos orbitales de esos átomos para entender por qué el acople hiperfino cambia tanto al pasar de una posición a otra”, detalla el investigador.
Los resultados obtenidos en este trabajo tendrán aplicaciones vinculadas, entre otras, al desarrollo de las tecnologías relacionadas a la información cuántica. “Uno de los mayores desafíos en el campo de la informática actual es diseñar una computadora cuántica que sea eficiente y barata. En una computadora clásica, la unidad de información es el bit y puede tener el valor de 1 o 0. Su equivalente cuántico opera con qubits, lo que quiere decir que pueden tener la combinación de valores: 0 0, 0 1, 1 0 y 1 1 al mismo tiempo. La idea es que esos 0 y esos 1 sean estados de sistemas cuánticos, que podrían ser las distintas proyecciones del espín. Por ejemplo, el espín electrónico o nuclear de los átomos magnéticos utilizados en estos experimentos”, adelanta.
Aunque los procesos que se requieren para guardar y leer información a través estos sistemas cuánticos están bastante claros para los científicos, aún no se logró el desarrollo de estructuras más complejas. Este experimento, según explican sus autores, muestra de qué manera es posible “manipular” el espín y abre el camino para seguir experimentando, en vistas a ese objetivo.
“Lo que vimos en este trabajo seguramente será parte de la tecnología con la que contarán los dispositivos que utilizaremos dentro de 20 años, que serán mucho más potentes y veloces que los que tenemos ahora. Además, los resultados también podrían tener otras aplicaciones más inmediatas en otros campos tecnológicos”, estima Ferrón.
Trabajo colaborativo a escala internacional
Si bien es la primera vez que su trabajo llega a Science, Alejandro Ferrón ya tiene antecedentes de publicaciones con el mismo grupo de investigadores. El vínculo se estableció durante una estadía postdoctoral de dos años que realizó en el International Iberian Nanotechnology Laboratory, de Portugal.
“Cada vez que estoy frente a los resultados de experimentos que se realizan en los laboratorios, siento una gran satisfacción. En este caso, desde el primer momento supimos que se trataba de algo que tendría enorme trascendencia y nuestro desafío fue explicarlo”, resalta el doctor en Física, que es oriundo de Santa Fe y se instaló en Corrientes hace siete años, después de haberse formado en la Universidad Nacional de Córdoba y haber realizado un primer postdoctorado en el Centro Atómico Bariloche.

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Presentaron libro sobre las arañas saltarinas de Misiones

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La obra ofrece una revisión inédita y fue realizada por investigadores del CONICET, del Museo Argentino de Ciencias Naturales y de la Fundación Félix de Azara.
Investigadores del CONICET, del Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia” (MACN) y de la Fundación de Historia Natural “Félix de Azara“, presentaron el libro “Arañas Saltícidas de Misiones. Guía para la identificación”. Se trata de una obra que ofrece un relevamiento faunístico inédito para esta familia de arañas, conocida popularmente como “saltarinas”.
Los autores de la obra son el investigador Asistente del CONICET en la Estación Experimental Agropecuaria de Cerro Azul de INTA (EEA-CA, INTA), Gonzalo D. Rubio; el investigador de la Fundación de Historia Natural Félix de Azara y colaborador del Instituto de Biología Subtropical (IBS, CONICET–UNaM), Julián E. Baigorria; y la investigadora del MACN, Cristina L. Scioscia quien fue la encargada de presentar el libro, durante las II Jornadas Argentinas de Aracnología, que se realizaron este mes en la ciudad de La Plata.
La publicación de los aracnólogos permite abordar la fauna de arañas saltarinas de la provincia de Misiones y es la primera que utiliza como marco la clasificación filogenética de Salticidae publicada por Wayne Maddison en 2015. La obra puede ser utilizada tanto como una guía de identificación a campo como de identificación en el laboratorio, ofreciendo datos diagnósticos de especies de dos clados importantes de arañas saltarinas, el Lyssomanini y el Amycoida.
Las especies tratadas están representadas por ilustraciones específicas de estructuras genitales, y numerosas especies además están representadas por excelentes fotografías en color de especímenes vivos.
Cabe señalar que este fue el primer volumen y que está prevista la publicación de una segunda parte, que completará la clasificación de este megadiverso grupo de arañas, llamadas con frecuencia saltarinas o caza moscas, ya que cazan al acecho y se destacan por su agilidad en el salto y su vista, inusualmente eficaz entre las arañas.

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Bienvenida a becarios del Conicet Nordeste

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Por primera vez, la Facultad de Ciencias Exactas, Químicas y Naturales de la Universidad Nacional de Misiones fue sede de la Bienvenida 2018 a investigadores del CONICET Nordeste. Se realizó el martes 7 de agosto desde las 14 horas en el aula magna del edificio central de dicha casa de estudios.
Son 54 los nuevos investigadores, becarios y miembros de la carrera de Personal de Apoyo que se incorporaron al CONICET en Misiones en 2018. Se trata de 22 becarios doctorales, 16 becarios postdoctorales, 10 investigadores y 6 técnicos y profesionales de la Carrera de Personal de Apoyo (CPA).
El Conicet en Cifras
La apertura del encuentro estuvo a cargo de la directora del Centro Científico Tecnológico CONICET Nordeste, Marisa Censabella.
Acompañó la jornada de bienvenida la Secretaria de Extensión y Vinculación Tecnológica de la FCEQyN, Dra. Marcela Brousse.
Censabella presentó datos estadísticos que demuestran que esta región cuenta con el menor porcentaje de investigadores en todo el país, con apenas el 3% del total de la planta del organismo nacional.
“Es un enorme desafío y responsabilidad ser parte de CONICET. Tenemos que trabajar mucho para aumentar esas cifras”, resaltó.
Las cifras se pueden conocer a través del sitio Conicet en Cifras, publicado recientemente https://cifras.conicet.gov.ar/publica/
En primera persona
Tras la presentación de Censabella, becarios e investigadores del Conicet realizaron una ronda de testimonios donde compartieron sus experiencias de trabajo en la producción de conocimiento desde los diferentes institutos.
Entre ellos, el becario postdoctoral del Instituto de Materiales de Misiones (IMAM, CONICET – UNaM), Hernán Traid, quien contó su experiencia en investigación vinculada a estructuras nanométricas e instó a los nuevos becarios a disfrutar el nuevo camino que inician.
También participaron representantes del Instituto de Biología Subtropical (IBS, CONICET – UNaM) y del Instituto de Estudios Sociales y Humanos (IESyH, CONICET – UNaM).
Se abrió una ronda de preguntas de los asistentes, que iniciaron interesantes debates acerca de ingresos de becarios, condiciones edilicias de las unidades ejecutoras de la región y acceso a publicaciones de alto impacto, entre otros.
Consejo Directivo
Tras las exposiciones de experiencias, se conformó un panel con miembros del Consejo Directivo, del que participaron la directora del IMAM, Cristina Area; el director del IBS, Julián Ferreras; el director del IESyH, Juan Agüero; el director del Centro de Ecología Aplicada del Litoral (CECOAL, CONICET – UNNE), Oscar Orfeo y la directora del Instituto de Química Básica y Aplicada del Nordeste Argentino (IQUIBA – NEA, CONICET – UNNE), Nélida Peruchena. Cada uno de ellos se refirió a distintos aspecto que hacen al trabajo científico y a las particularidades de la región.

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Investigadores misioneros quieren generar bioplásticos con almidón de mandioca

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Casi todo lo que compramos, la mayor parte de la comida que comemos y muchas de las bebidas que bebemos vienen envasados en plástico. Investigadores misioneros buscan producir un producto biodegradable a base de almidon de mandioca, para remplazar el uso de los plásticos.
Los plásticos generalmente son sintéticos, fabricados por polimerización de compuestos derivados del petróleo, y no son biodegradables. Luego de usarlos solemos desecharlos sin más. Actualmente hay varias investigaciones que apuestan a buscar productos menos nocivos con el ambiente para ser usados como embalajes.
Pamela Soledad Cuenca, una investigadora de la Facultad de Ciencias Exactas, Químicas y Naturales de la Universidad Nacional de Misiones, actualmente lleva adelante una investigación para la generación de recubrimientos a partir del almidón de mandioca. “Dentro de mi tesis, se vio que el producto generado era apto para la generación de envases del estilo de las bolsas que se entregaban en los comercios para contener los alimentos y otros productos”, contó la investigadora a Economis.
Este producto entra en la categoría de los bioplásticos. Un nuevo grupo de productos que son biodegradables y provenientes de fuentes renovables, son una medida de reducción al problema de los deshechos plásticos contaminantes que ahogan al planeta y contaminan el medio ambiente. El plástico es la tercera aplicación del petróleo más usada en el mundo, y al año consumimos 200 millones de toneladas en el planeta. Proviene de fuente no renovable (petróleo), es contaminante y no biodegradable (puede tardar hasta más de 1.000 años en descomponerse).
Como alternativa, se está impulsando el uso de bioplásticos, que consisten en conseguir polímeros naturales a partir de residuos agrícolas, celulosa o almidón de patata, yuca (mandioca) o maíz. Son 100% degradables, igual de resistentes y versátiles, y ya se usan en sectores como agricultura, industria textil, medicina y sobre todo en el mercado de embalajes y envases.
Si bien el desarrollo de biomateriales no es un tema nuevo, en la Argentina la investigación con el almidón de mandioca representa una oportunidad para agregar valor a un cultivo con un fuerte arraigo cultural en los agricultores familiares del nordeste argentino, con una producción distribuida entre Misiones, Formosa, Corrientes y Chaco.
“Hace 10 años venimos trabajando con el equipo de Preservación y envases del Instituto de Materiales de Misiones (IMAM) en la modificación química y física del almidón de mandioca nativo para ser utilizado como matriz polimérica, para la fabricación de envases y de recubrimientos a partir de éste, teniendo en cuenta que los plásticos derivados del almidón son completamente biodegradables y amigables con el ambiente ademas de ser de bajo costo y alta reproducibilidad”, sostuvo Cuenca.
La investigadora pertenece al Grupo de Preservación y Envases (GEP) del IMAM y trabaja en el desarrollo de materiales derivados de almidón de mandioca para ser utilizados en la fabricación de envases y tecnología de alimentos. Ella fue seleccionada para realizar una Movilidad Doctoral de 5 meses en la Universidad de Valladolid (España).
La becaria se insertará en el Doctorado en Química: Sintesis Química, Catálisis y Materiales Avanzados en la Universidad de Valladolid desde desde el 15 de septiembre de este año, y realizará actividades de investigación, desarrollo y formación académica en el área de polímeros.
Cuenca explicó a Economis como es el desarrollo del recubrimiento activo basado en almidón/acetato de almidón para preservar la calidad de alimentos regionales y como luego esto derivo en la posibilidad de crear envases (bolsas) aptas para el uso comercial.
Dentro de mi tesis, se vio que el producto generado era apto para la generación de envases del estilo de las bolsas que se entregaban en los comercios para contener los alimentos y otros productos. Este es un plástico totalmente biodegradable que ofrece además distintas alternativas, pueden ser solubles en agua o no; tienen diferentes propiedades mecánicas, pueden ir participadas de otras matrices como ser papel kraft, con lo cual mejoran sus propiedades mecánicas.
Las alternativas de estos polímeros, que se generaron en nuestro laboratorio son variadas y ofrecen una gama de posibilidades de ser trabajadas para la generación de envases. En particular la producción de una camisa plástica, la típica camisa que vemos de polietileno, todavía no está concluido para poder escalarlo a nivel industrial.
Nosotros en el laboratorio obtenemos el material que es muy similar, con algunas particularidades en cuanto a sus propiedades mecánicas. Pero de hacerlo a nivel industrial, demanda todo un proceso de escalado y también de la participación de otros polímeros agregados y demanda un tiempo extra en poder adaptarlo.

– Con que tipo de almidones están trabajando
Nosotros trabajamos con el almidón comercial de mandioca que se producen en las almidoneras de la provincia. No es un almidón especial o con características particulares. El almidón esta constituido de amilosa y amilopectina y los almidones que se producen en nuestra provincia están en el orden del 20 por ciento de amilosa, amilopectina. Es un buen almidón, y trabajamos con ese almidón para que sea una mejor matriz para la industria de los bioplásticos.
-Esto permitirá darle a un producto regional como la mandioca opciones para industrializarlo
Así es. Si bien ya existen otros bioplásticos de almidón, son a base de maíz. Entre el almidón de maíz y de mandioca no hay tantas diferencias, pero la fuente botánica influye muchísimo. El almidón de mandioca tiene mucha más viscosidad en pasta que el de maíz y los productos de la gelificación, o sea las películas plásticas tienen características diferentes. Entonces nosotros trabajamos para salvar las diferencias y lograr un producto de industria misionera.
En realidad en el país hay otros grupos trabajando en desarrollos similares con base del almidón de mandioca. Es una competencia sana, donde cada grupo va impulsando su desarrollo. Al día de la fecha no tenemos conocimiento de algún grupo que haya logrado generar un producto viable para ser comercializado.
-Cuales son las potencialidades del producto sobre el que trabajan ustedes
-Los recubrimientos son films, en finas capas que se depositan sobre el producto, que pueden ser alimentos. Nosotros venimos trabajando hace tiempo con recubrimientos para frutas y ahora venimos trabajando con quesos que se producen regionalmente. Estos recubrimientos tienen la particularidad de que se le pueden incorporar principios activos, antimicrobianos o antioxidantes que pueden ayudar a extender la vida útil de los alimentos.
Particularmente el tema de mi tesis (Doctoral) es generar este tipo de recubrimientos con antioxidantes y antimicrobianos para prolongar la vida útil de quesos que se producen a nivel regional.
La variedad de usos que se le pueden dar al almidón de mandioca a partir de la generación de un film quedan a criterio de la imaginación del investigador. hoy se conoce que el extracto de yerba mate tiene propiedades antifungicas y que es rico en antioxidantes y flavoniodes. Entonces pensar en la incorporación de agregados de yerba mate, sólidos solubles o extractos a un film no es algo irracional, sino algo ambicioso y se que se están trabajando en eso. No es mi caso, pero conozco otros equipos de investigadores que lo están llevando adelante.
El equipo investigador pertenece solo a la Universidad
-Nosotros un equipo de investigación del Instituto de Materiales de Misiones (IMAM), que es un instituto de doble dependencia entre el Conicet y la UNaM. El instituto esta dentro de la Facultad de Ciencias Exactas Químicas y Naturales y tiene varias lineas de investigación, la nuestra es la de preservación y envases. Y está orientada a los envases para la industria alimentaria.
Hay investigadores que son becarios doctorales del Conicet, becarios del Sistema Interuniversitario Nacional (SIN) y docentes investigadores de la UNaM. Se trata de hacer un trabajo interdisciplinario para poder generar este tipo de desarrollos.
 

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En agosto se debatirá sobre el genocidio invisible de los pueblos indígenas en Argentina

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En Resistencia, los días 9 y 10 de agosto se realizará la segunda edición del Seminario de Reflexión sobre el Genocidio Indígena. A través de distintas líneas de estudio, investigadores del IIGHI, producen conocimiento junto con comunidades de la región.
“Los pueblos indígenas siguen sufriendo distintas formas de violencia que configuran un genocidio”, asegura Mariana Giordano, investigadora independiente del CONICET y directora del Instituto de Investigaciones Geohistóricas (IIGHI, CONICET – UNNE). Desde hace casi 20 años, trabaja temáticas vinculadas a las comunidades del Gran Chaco Argentino, particularmente desde la historia del arte y los estudios visuales
Esta es sólo una de las líneas de estudio que se desarrollan sobre el tema en la ciudad de Resistencia, que durante el 9 y el 10 de agosto será sede de la segunda edición del Seminario de Reflexión sobre el Genocidio Indígena. El encuentro, que tuvo su debut en 2017 y es organizado de manera conjunta con la Fundación Napalpí, busca generar un espacio de debate intercultural, en el que los académicos y los miembros de las comunidades puedan analizar aspectos vinculados con las lenguas, la atención de la salud, la violencia de género y el rol de los medios hegemónicos, entre otros.
De acuerdo a los datos del último Censo Nacional, del año 2010, en Argentina hay más de 950 mil personas que se autorreconocen como indígenas o descendiente de pueblos originarios. La provincia del Chaco tiene una de las comunidades más grandes del país, con grupos étnicos Qom, Wichí y Moqoit.
“La relevancia que adquieren estos sectores en la región es muy importante, por eso es indispensable que tanto el CONICET como las universidades ejecuten proyectos de investigación vinculados con estas comunidades”, señala Giordano, quien desde los inicios de su formación trabajó estas cuestiones, con una tesis doctoral acerca del discurso de la imagen del indígena chaqueño. Sus estudios después se orientaron hacia la fotografía, con imágenes de miembros de comunidades del Gran Chaco obtenidas por emisores de grupos hegemónicos durante los Siglos XIX y XX, incluyendo también regiones adyacentes de Paraguay y Bolivia.
El carácter interdisciplinario de estos trabajos, que vinculan la historia del arte y la antropología, conectaron de manera directa a la investigadora con las comunidades. “Estos procesos cambiaron totalmente mis perspectivas y esa interacción me permitió un diálogo muy fructífero y una posición diferente. Comencé a ubicarme en un espacio en el que los saberes no sólo provenían de la academia, sino que eran co-construidos con las mismas comunidades”, resalta Giordano.
Entre esos vínculos, se destaca el que construyó con Juan Chico, un historiador qom con el que realizó varios trabajos conjuntos y que hasta la ayudó a interpretar fotografías del antropólogo alemán Roberto Lehmann Nitsche sobre la masacre de Napalpí. Los resultados de estos estudios de la imagen fueron tomados como prueba, en el marco de una causa que inició el fiscal federal de la ciudad de Resistencia, Diego Vigay, para declarar este hecho como crimen de lesa humanidad.
Estas colaboraciones fueron las que dieron origen al primer Seminario de Reflexión sobre el Genocidio Indígena, que se realizó en julio de 2017 y que convocó a referentes de la temática, provenientes de distintas instituciones, con los que se analizaron las masacres ocurridas en Argentina. El interés que despertó el encuentro del año pasado planteó la necesidad de ampliar la convocatoria en 2018, sumando nuevas perspectivas de análisis y contemplando el concepto de un genocidio que sigue latente en nuestro país.
“La lengua es otro de los mecanismos del genocidio indígena, tanto por la censura a la cual ha sido sometida como por el desplazamiento respecto de la lengua hegemónica, que en la Argentina es el español. Esos fenómenos no están anclados en el pasado, sino que continúan hasta el presente”, explica la investigadora asistente del CONICET en el IIGHI, Belén Carpio, quien hace más de una década estudia la morfosintaxis de lenguas en comunidades toba del oeste de Formosa y será otra de las participantes del seminario.
Durante su presentación, analizará las concepciones que, desde el sentido común y la academia, circulan acerca de qué son las lenguas indígenas y cómo muchas veces esa mirada las define más por sus carencias que por su valor. “Queremos plantear la reflexión de qué implican los procesos de estandarización, la escritura y las distintas situaciones que representan el desplazamiento lingüístico”, adelanta Carpio, que expondrá los resultados de sus investigaciones junto a Raúl González, investigador de la Universidad Nacional del Nordeste en el Núcleo de Estudios en Lenguas Minoritarias Americanas (NELMA) del IIGHI.
“Nuestro objetivo es hacer un aporte al reconocimiento de la diversidad lingüística. La importancia de mantener y desarrollar este tipo de trabajo de descripción de variedades tiene un alto valor en términos de la documentación lingüística y de valoración de la lengua para el propio pueblo. Hacer foco en una variedad y denominarla como los propios actores, da cuenta del respeto que como investigadores sociales debemos tener a la autoadscripción étnica”, resalta Carpio.
Otro de los aspectos desde los que se analizará el genocidio latente en los pueblos indígenas es el de la salud. “Comenzamos esta línea con el objetivo de reivindicar las cosmovisiones que tiene estas comunidades respecto a la salud y aportar elementos que permitan la formulación de políticas públicas que contemplen sus particularidades. Trabajamos con sus propias percepciones para atender esas necesidades”, explica Alejandra Fantín, investigadora independiente del CONICET en el IIGHI.
Después de haber realizado estudios en la frontera de Argentina y Paraguay y en circuitos del Gran Resistencia, sus trabajos como parte del Laboratorio de Tecnologías de la Información Geográfica se centraron en la atención primaria de la salud los barrios Mapic y Toba, en los que está nucleada la población indígena de la ciudad de Resistencia.
Durante el seminario, presentará un diagnóstico realizado en base a un estudio cualitativo, desarrollado en el marco de un proyecto de investigación con una cátedra universitaria, que permitió determinar el grado de satisfacción que tiene la población respecto a la atención de la salud. Estos elementos, que toman como base los datos de los censos nacionales, permiten determinar un índice de salud ambiental, que contempla distintas dimensiones. “Estos estudios nos dan herramientas para reivindicar sus visiones, después de tantos años en los que estos habitantes estuvieron oprimidos y no se los escuchó”, agrega.
Los interesados en participar del seminario podrán acceder aquí al programa completo y al formulario de inscripción.

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