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Microeventos en Cataratas: Parques Nacionales implementa un esquema experimental por un año

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La Administración de Parques Nacionales (APN) habilita un régimen exprés para microeventos en Cataratas del Iguazú y redefine la gestión del uso público

La APN aprobó un régimen excepcional y experimental que agiliza la autorización de microeventos en el Área Cataratas del Parque Nacional Iguazú. A través de la Resolución 460/2025, publicada el 22 de diciembre de 2025 en el Boletín Oficial, el organismo facultó a la Intendencia del parque a aprobar actividades de pequeña escala —hasta 60 personas— con un trámite simplificado y plazos reducidos. La medida busca adecuar la regulación a una demanda creciente de eventos de bajo impacto, mejorar la eficiencia administrativa y generar ingresos, sin comprometer la conservación ambiental ni la experiencia del visitante.

Una actualización normativa para una demanda que creció y cambió

La decisión del Directorio de la APN se apoya en un diagnóstico operativo claro: el régimen vigente desde 2013, diseñado para grandes eventos, resultaba inadecuado para actividades de pequeña escala que hoy se realizan de manera sistemática en sectores de uso público intensivo del Parque Nacional Iguazú. La Resolución N° 66/2013 exigía, por ejemplo, la presentación de proyectos con 90 días de antelación, sin distinguir entre un evento masivo y un encuentro reducido.

La Intendencia del Parque Nacional Iguazú planteó formalmente esta limitación mediante la Nota NO-2025-67013628-APN-PNI#APNAC, señalando que muchas solicitudes actuales —meriendas, ágapes, brindis o trenes especiales— surgen de coyunturas puntuales y no implican modificaciones permanentes ni impactos ambientales relevantes. Esa posición fue respaldada por informes técnicos de distintas áreas de la APN, que coincidieron en la necesidad de “una dinámica de tramitación acorde a su naturaleza”.

En respuesta, la Resolución 460/2025 establece una categoría específica de “microeventos”, definida por un parámetro objetivo: actividades de hasta SESENTA (60) participantes, realizadas exclusivamente en sectores habilitados del Área Cataratas y bajo condiciones operativas y ambientales estrictas. Superado ese umbral, continúan vigentes los procedimientos más exhaustivos del Reglamento para la Realización de Eventos Especiales y del Reglamento de Evaluación de Impacto Ambiental.

Trámite simplificado, control reforzado y plazo experimental

El nuevo esquema autoriza a la Intendencia del Parque Nacional Iguazú a tramitar y aprobar estos microeventos mediante acto dispositivo propio, con una antelación mínima de cinco (5) días hábiles administrativos, un recorte significativo frente al régimen anterior. La autorización tiene carácter excepcional y transitorio, con una vigencia de UN (1) año desde su publicación, período tras el cual deberá presentarse un Informe de Cierre para evaluar la continuidad o ajustes del sistema.

Desde el punto de vista ambiental, la APN resolvió encuadrar estos eventos bajo un procedimiento simplificado asimilable a los Proyectos Tipo 4, conforme al Reglamento de Evaluación de Impacto Ambiental aprobado por la Resolución RESFC-2023-639-APN-D#APNAC. Para ello, el solicitante debe presentar una Ficha de Proyecto y suscribir una Declaración Jurada de Compromiso Ambiental, comprometiéndose al cumplimiento estricto de las Medidas de Manejo Ambiental (MMA) aprobadas como Anexo I.

Entre las condiciones obligatorias se destacan:

  • Límite de carga: máximo de 60 personas y hasta dos microeventos por día.
  • Zonificación y horarios: uso exclusivo de áreas de uso público intensivo y dentro del horario convencional del parque.
  • Infraestructura y tecnología: prohibición de amplificación sonora eléctrica o a batería y del uso de drones; solo se admiten elementos desmontables y de bajo impacto.
  • Gestión de residuos: modalidad de “cero impacto”, con retiro total de residuos a cargo del organizador y prohibición de plásticos descartables.
  • Protocolo de Participación Responsable: obligatorio para todos los asistentes, con contenidos sobre normas de conducta y valores de conservación.

La Intendencia queda facultada para suspender, revocar o dejar sin efecto cualquier autorización ante incumplimientos, riesgos para la seguridad o afectación de los objetivos de conservación.

Impacto operativo y económico: más agilidad, ingresos y previsibilidad

Desde la gestión del parque, la medida apunta a ordenar una práctica que ya existía y dotarla de previsibilidad administrativa. Según explicó el intendente José María Hervás, la resolución “no cambia el fondo de las exigencias, sino los tiempos”, y permite responder con mayor rapidez a eventos de baja escala que antes debían tramitarse con plazos pensados para maratones o competencias deportivas.

En términos económicos, el esquema también formaliza un circuito de ingresos para el Estado nacional. El parque cuenta con un tarifario aprobado por resolución del Directorio, que establece los montos a abonar por este tipo de actividades —con valores de referencia en torno a los 700.000 pesos para grupos de 20 personas, según el tipo de evento—, a lo que se suman los servicios contratados a concesionarios habilitados. Esa división preserva el rol del Estado como regulador y garante ambiental, mientras habilita la prestación privada bajo reglas claras.

Para el sector turístico y corporativo, el nuevo régimen reduce costos de oportunidad y tiempos muertos, al permitir organizar encuentros pequeños, trenes exclusivos o ágapes sin interferir en la operatoria regular del parque ni en la experiencia del visitante general, que sigue siendo prioritaria.

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Validan internacionalmente 17 zonas críticas para proteger la biodiversidad en Misiones

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La provincia sumó 17 nuevos sitios identificados como Áreas Claves para la Biodiversidad (KBA), un instrumento internacional que orienta políticas de conservación y define zonas de prioridad ecológica de importancia global. La ampliación del mapa de territorios estratégicos fue confirmada por Andrés Bosso, coordinador del Programa NEA de Aves Argentinas, quien destacó que Misiones “es pionera” en este tipo de procesos y se convierte en el primer Estado provincial en cumplir con los estándares globales de identificación de KBA.

Las nuevas delimitaciones no implican la creación de áreas protegidas, sino la definición de contornos que requieren mayor atención en restauración, educación ambiental, reintroducción de especies y planificación territorial. El reconocimiento fortalece la posición de Misiones en la agenda ambiental y en la toma de decisiones ante futuros proyectos de infraestructura y financiamiento.

Un proceso científico con validación internacional y participación institucional amplia

En diálogo con LT17 Radio Provincia, Bosso recordó que el trabajo comenzó hace varios años, cuando Aves Argentinas coordinó un ejercicio científico para priorizar territorios claves para la conservación de la naturaleza. Se trató de un trabajo conjunto con casi una veintena de instituciones, entre ellas numerosos institutos del CONICET, Parques Nacionales, el Ministerio de Ecología y organizaciones no gubernamentales.

El coordinador explicó que se trató de una actualización de un estudio previo realizado “veinte años atrás”, pero que en esa ocasión solo abarcaba aves. En cambio, esta nueva fase incluyó mamíferos, anfibios, reptiles, peces y flora, con criterios ampliados para identificar especies amenazadas, endémicas, de distribución restringida o congregatorias.

Evaluamos especies amenazadas, endémicas de distribución restringida, congregatorias, y eso nos vincula con el territorio y nos permite fijar los contornos de cuáles son las hectáreas más valiosas”, sostuvo Bosso. El resultado acumulado supera el millón de hectáreas identificadas, aunque aclaró que la provincia cuenta con “unas quinientas y pico mil hectáreas” bajo protección efectiva, cifra que describió como “muchísimo, más que la media nacional”.

El informe completo fue publicado en un libro disponible en la página oficial de la organización. Luego, el material fue sometido a la revisión del secretariado internacional KBA, con sede en Inglaterra y respaldado por ocho instituciones globales. Su rol es verificar que los datos cumplan con criterios estandarizados a nivel mundial.

Este proceso —señaló Bosso— permite que áreas como Iguazú, Posadas y alrededores o Campo San Juan posean la misma jerarquía en los registros globales que sitios emblemáticos como el Parque Nacional Kruger, en Sudáfrica.

Impacto territorial: un mapa que incide en decisiones productivas, ambientales y financieras

Bosso remarcó que la información generada tiene implicancias concretas en las políticas públicas y en la evaluación de proyectos. “Las agencias de cooperación internacional o las entidades financieras cruzan los datos. Si alguien pide un préstamo o presenta un proyecto de infraestructura, aparece el mapa: ‘ojo que acá está el Parque Provincial Uruguay’, ‘ojo que acá está Iguazú’”, ilustró.

El coordinador también puso el foco en un aspecto geográfico clave: la necesidad de fortalecer la conservación en el sur de Misiones, una zona históricamente relegada frente a la mayor visibilidad del norte. “El sur también existe”, afirmó, al observar que muchos fragmentos de alto valor ecológico se encuentran “bastante huérfanos” de protección. Actualmente, estima que allí se contabilizan “unas quinientas hectáreas protegidas”, aunque destacó los avances municipales, como reservas locales en Salto Encantado, Corpus, Aristóbulo del Valle y Santa Ana, y la creación del Paisaje Protegido Arroyo Cazador.

Para Bosso, la consolidación de estas áreas claves es el resultado de un trabajo sostenido y coordinado: “Trabajamos mucho, y hay una correspondencia de instituciones públicas y privadas que están siempre a favor del Bosque Atlántico”.

Especies determinantes y el compromiso misionero: por qué estos sitios son estratégicos

Entre las especies señaladas como indicadores para definir las áreas críticas aparecen el carpintero canela, la ranita llorona y la mentita del monte, todas con poblaciones reducidas y distribuciones extremadamente acotadas. “Algunas están exclusivamente en el Bosque Atlántico”, explicó Bosso.

La magnitud del desafío se dimensiona cuando describe el retroceso de este ecosistema: hace cien años, el Bosque Atlántico abarcaba una superficie similar “a toda la Patagonia Argentina”, incluyendo Paraguay, Misiones y gran parte de Brasil. Hoy, “la superficie remanente sería lo que ocupa la provincia de Neuquén”, fragmentada en apenas diez bloques principales, siendo Misiones el más grande, con “cerca del cincuenta por ciento” del remanente.

Esto implica una responsabilidad directa: “Lo que haga Misiones es determinante. No sirve lo que haga otra provincia con especies que solo existen aquí”, enfatizó.

En términos cotidianos, Bosso ilustró la importancia de conservar estos territorios con ejemplos concretos: la regulación térmica bajo la sombra de la selva, la retención hídrica de los más de 800 arroyos de la provincia y el impacto económico del turismo asociado a parques como Iguazú, que combina 67.000 hectáreas de selva protegida en Argentina, 84.000 en el Parque Provincial Uruguay y 180.000 en su par brasileño.

Conservar la naturaleza, por suerte, en Misiones no es algo que haya que explicar demasiado”, afirmó. Además, destacó el rol institucional del Ministerio de Ecología, que “nunca se devaluó ni degradó”, y del Instituto Misionero de Biodiversidad, actores que consolidan una política ambiental sostenida en el tiempo.

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Parques Nacionales cambia las normas de construcción en la Patagonia

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Parques Nacionales actualiza normas de construcción en áreas protegidas de la Patagonia para reforzar criterios ambientales. Un nuevo marco regulatorio para la ocupación del suelo

La Administración de Parques Nacionales (APN) aprobó la Resolución 300/2025, publicada en el Boletín Oficial, que establece un nuevo reglamento para las construcciones dentro de los parques y reservas nacionales de la Patagonia. La medida reemplaza las disposiciones vigentes desde 2012 y busca fortalecer la sostenibilidad ambiental, el ordenamiento territorial y la prevención de impactos irreversibles en ecosistemas de alto valor de conservación.

El nuevo documento, denominado “Normas para la Ejecución, Ocupación del Suelo y Uso de las Construcciones en los Parques y Reservas Nacionales de las Áreas Protegidas de la Patagonia”, amplía su alcance a toda la región patagónica y actualiza criterios técnicos como el Área de Edificación Máxima sobre Suelo (AEDI), el Factor de Ocupación del Suelo (FOS) y el Factor de Ocupación Total (FOT).

Cambios normativos y criterios de edificación

La normativa deroga expresamente la Resolución 180/2012, que regulaba las construcciones en los Parques Nacionales Lanín y Nahuel Huapi. Entre las principales modificaciones, se redefine:

  • Superficies cubiertas y semi-cubiertas: ahora computan al 100% en el cálculo del AEDI, con excepciones específicas para aleros, escaleras exteriores y decks.
  • Superficie máxima a construir (SC): se calcula con un FOT ajustado, donde las semi-cubiertas se computan al 50%.
  • Glosario técnico unificado: se actualizan términos clave para evitar contradicciones con el Reglamento de Construcciones de 2007.
  • Instalaciones especiales: se reconoce su admisibilidad en función de parámetros de conservación ambiental.

La medida también instruye a la Dirección Nacional de Infraestructura, a través de la Coordinación Zona Sur, a realizar el monitoreo y control permanente de la aplicación de la normativa, con posibilidad de ajustes futuros.

El nuevo marco regulatorio fue consensuado con distintas áreas regionales de Parques Nacionales y recibió el aval de la Dirección Nacional de Conservación y la Dirección Nacional de Uso Público, que destacaron el impacto positivo para la modernización de la infraestructura turística.

Según el texto, el objetivo central es compatibilizar el desarrollo de servicios privados en áreas protegidas con la preservación ambiental, evitando la proliferación de construcciones que comprometan la integridad de los ecosistemas. En particular, se busca garantizar estándares más altos de sostenibilidad en zonas de fuerte presión turística, como la Patagonia andina.

La resolución entrará en vigencia a partir del 1° de octubre de 2025 y obliga a todos los proyectos privados a adecuarse a la nueva normativa para obtener la aprobación de la APN.

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Misiones celebró la fiesta del Mono Carayá Rojo en Piñalito Sur con fuerte apoyo comunitario

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El Ministerio de Ecología de Misiones acompañó este sábado la 2° Fiesta del Mono Carayá Rojo en Piñalito Sur, un evento comunitario que busca concientizar sobre la conservación de una de las especies emblemáticas de la selva paranaense. La celebración, que combina educación, cultura y ambiente, fue declarada de Interés Municipal y Provincial por su relevancia social y ambiental.

Una fiesta que une comunidad, naturaleza y cultura

La apertura oficial contó con la presencia del ministro de Ecología y Recursos Naturales Renovables, Martín Recamán, y el subsecretario de Ecología, Facundo Ringa, junto a autoridades locales. También participaron instituciones educativas y organizaciones sociales.

La propuesta incluyó música en vivo, talleres, juegos y feria local, además de un stand del Ministerio de Ecología con el equipo de Educación Ambiental y guardaparques, quienes brindaron actividades de concientización y materiales informativos para visibilizar la importancia de proteger al mono carayá rojo (Alouatta guariba clamitans), una especie considerada vulnerable en la región.

El evento fue organizado por la Escuela 364, la Comisión Vecinal de Piñalito Sur y la Fundación Mono Carayá Rojo, y se consolidó como un espacio de encuentro comunitario que trasciende lo festivo y se integra al debate ambiental provincial.

El valor del mono carayá rojo para Misiones

El mono carayá rojo es uno de los símbolos de la selva misionera y forma parte del patrimonio natural de la provincia. Su conservación es clave no solo desde la perspectiva de la biodiversidad, sino también como parte de la identidad cultural y turística de la región.

La fiesta, al integrar educación, participación comunitaria y políticas públicas, fortalece el rol de Misiones como provincia pionera en el cuidado ambiental. El reconocimiento oficial como evento de Interés Municipal y Provincial ratifica este compromiso y convierte a Piñalito Sur en un referente de iniciativas locales con proyección regional.

Conservación y desarrollo comunitario

La consolidación de esta celebración abre la posibilidad de vincular educación ambiental, turismo sustentable y economía social. Para el Ministerio de Ecología, apoyar este tipo de eventos contribuye a visibilizar las políticas provinciales de protección de la biodiversidad y a generar oportunidades para las comunidades que habitan en áreas de alto valor ambiental.

Con esta iniciativa, Piñalito Sur afianza su compromiso con la conservación del patrimonio natural y con la generación de espacios participativos que integran a toda la comunidad en torno a un símbolo de la biodiversidad misionera”, destacaron los organizadores.

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Día del Monumento Natural Yaguareté, símbolo de la biodiversidad y emblema de Misiones

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Argentina celebra el Día del Monumento Natural Yaguareté, la lucha por conservar al gran felino de Misiones

El 13 de septiembre se conmemora en todo el país el Día del Monumento Natural Yaguareté, en homenaje a la especie declarada Monumento Natural Nacional por la Ley 25.463 en 2001, la máxima categoría de protección para la fauna silvestre. La jornada recuerda la urgencia de preservar al mayor felino de América, cuya población en Argentina se encuentra en peligro crítico de extinción.

El yaguareté (Panthera onca), con su cuerpo compacto, pelaje manchado único y capacidad de recorrer entre 10 y 15 kilómetros diarios, fue históricamente un emblema de los ecosistemas del norte argentino. A comienzos del siglo XX se distribuía desde el río Colorado hasta las Yungas, el Gran Chaco y la Selva Paranaense.

Hoy, sin embargo, su hábitat quedó reducido a tres núcleos: la selva misionera, las yungas de Salta y Jujuy, y algunos sectores del Chaco. En los Esteros del Iberá, Corrientes, se lleva adelante un programa de reintroducción que ya logró devolver ejemplares a su ambiente natural.

Desde la Administración de Parques Nacionales recuerdan que el yaguareté está catalogado en “peligro crítico”, lo que implica un riesgo extremadamente alto de extinción en estado silvestre en el corto plazo. La pérdida y degradación de hábitats, la caza furtiva y la disminución de presas naturales son las principales amenazas.

Conservación y políticas públicas: avances y desafíos

La declaración como Monumento Natural Nacional en 2001, impulsada por la Ley 25.463, significó la incorporación de herramientas legales más estrictas para su protección. Bajo este régimen, el yaguareté goza de la máxima categoría de resguardo, similar a la de especies emblemáticas como la ballena franca austral o el huemul.

En Misiones, la provincia con mayor densidad de ejemplares, se articulan acciones conjuntas entre el Estado provincial, Parques Nacionales, ONGs como Red Yaguareté y Fundación Vida Silvestre, y organismos internacionales como WWF. Se destaca la creación de corredores biológicos en la Selva Paranaense y la implementación de tecnologías de monitoreo, como cámaras trampa, para estudiar y proteger a las poblaciones.

Según estimaciones recientes, sobreviven menos de 250 ejemplares en todo el país, de los cuales cerca de 90 habitan en Misiones, donde el Bosque Atlántico constituye su principal refugio.

La conservación del yaguareté no solo implica proteger a una especie carismática, sino resguardar a todo el ecosistema del que depende. “Cuidar al yaguareté es garantizar la salud de la selva”, sostienen los especialistas, ya que como superpredador regula poblaciones de herbívoros y contribuye al equilibrio de la biodiversidad.

El Día del Monumento Natural Yaguareté se presenta, además, como una oportunidad política y social: reafirma el compromiso de la Argentina con la agenda internacional de conservación, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y los compromisos de biodiversidad asumidos en el marco del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB).

El desafío inmediato, advierten los expertos, es consolidar las políticas públicas de largo plazo y garantizar financiamiento estable para programas de conservación, tanto a nivel nacional como provincial.

El futuro del yaguareté depende de la capacidad del Estado y de la sociedad de sostener una estrategia de conservación integral. Los proyectos de reintroducción en Corrientes y el fortalecimiento de corredores biológicos en Misiones ofrecen señales alentadoras.

En un contexto de cambio climático y presión sobre los bosques nativos, la preservación del yaguareté se convierte en un emblema de la lucha por la sostenibilidad. El mensaje del 13 de septiembre trasciende fronteras: proteger al gran felino americano es también defender el patrimonio natural, cultural y productivo de la Argentina.

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