En el marco de la firma del convenio de colaboración entre el Instituto Misionero de Biodiversidad (IMiBio) y Aguas Misioneras Sociedad del Estado, realizada este miércoles 29 de abril, Agua de las Misiones presentó oficialmente a Kunu, su nueva mascota institucional y embajador de la biodiversidad misionera.
El personaje fue concebido como una figura cercana, educativa y con fuerte identidad regional, pensada para transmitir mensajes vinculados al cuidado ambiental, la preservación del agua y la protección de los recursos naturales, especialmente entre niños y familias. Su presencia estará integrada en campañas digitales, actividades recreativas, acciones institucionales y propuestas pedagógicas orientadas a la concientización ambiental.
La elección del yaguareté como símbolo no fue casual. Se trata de una de las especies más representativas de la Selva Paranaense y uno de los mayores emblemas de conservación de Misiones. Su figura está profundamente asociada a la defensa de la biodiversidad y al equilibrio de los ecosistemas de la provincia, convirtiéndolo en un ícono natural con fuerte valor identitario.
El nombre Kunu surgió a partir de un concurso abierto impulsado a través de las redes sociales de la marca, que convocó a una amplia participación de la comunidad. Se recibieron propuestas desde distintos puntos del país y la opción ganadora fue presentada por una seguidora oriunda de la ciudad de Salta, consolidando una propuesta participativa que fortaleció el vínculo con el público.
Desde la empresa destacaron que esta iniciativa forma parte de una estrategia de comunicación orientada a profundizar el vínculo con las familias desde una perspectiva educativa, participativa y con arraigo territorial. La intención es reforzar valores asociados al respeto por la naturaleza, el uso responsable del agua y la preservación del patrimonio ambiental de Misiones.
Además, Kunu será una de las figuras destacadas en la promoción institucional de la marca de cara al próximo Mundial de Fútbol, integrándose a futuras campañas especiales y contenidos vinculados a este evento internacional, ampliando así su alcance como representante de la identidad misionera.
Con esta incorporación, Agua de las Misiones continúa consolidando una estrategia de comunicación alineada con el compromiso ambiental, la educación sustentable y la puesta en valor de la biodiversidad provincial, fortaleciendo su posicionamiento como una marca vinculada al cuidado del entorno natural.
El bisonte europeo, el mayor mamífero terrestre salvaje del continente, protagoniza una de las historias de recuperación ambiental más contundentes de Europa. Tras haber estado al borde de la extinción a comienzos del siglo XX, hoy vuelve a expandirse en distintos países y, además de recuperar su lugar en los ecosistemas, se consolida como un actor clave en la restauración ambiental y la mitigación del cambio climático.
De la desaparición al renacer
Conocido también como wisent, el bisonte europeo llegó a poblar vastas regiones del continente. Sin embargo, la presión de la caza y la pérdida de hábitat lo llevaron a una situación crítica: en 1927 fue abatido el último ejemplar salvaje en el Cáucaso, y apenas sobrevivían menos de 60 individuos en cautiverio.
Desde la década de 1950 comenzaron los programas de reintroducción, que hoy muestran resultados contundentes. En la última década, la población en libertad creció de 2.579 a cerca de 7.000 ejemplares, con núcleos importantes en Polonia y Bielorrusia. Actualmente, también hay manadas en Reino Unido, Rumanía, Alemania, Suiza y Lituania.
En los Cárpatos meridionales de Rumanía, por ejemplo, más de 100 bisontes viven nuevamente en libertad gracias a proyectos de renaturalización, mientras que en Bulgaria reaparecieron en estado salvaje por primera vez desde la Edad Media.
Ingenieros del ecosistema
Más allá de su recuperación numérica, el impacto del bisonte europeo sobre los ecosistemas es profundo. Su comportamiento natural —pastoreo, derribo de árboles, remoción de corteza y baños de polvo— transforma el paisaje y favorece la regeneración de los bosques.
En el bosque de Blean, en Kent (Reino Unido), donde fueron reintroducidos en 2022, ya se observan cambios significativos. La apertura del dosel forestal permite que llegue más luz al suelo, facilitando el crecimiento de nuevas especies vegetales y aumentando la diversidad biológica.
Este rol de “ingenieros del ecosistema” contribuye a restaurar entornos más complejos y resilientes frente al cambio climático.
Aliados en la captura de carbono
El aporte del bisonte europeo también se extiende al plano climático. Un estudio de la Universidad de Yale (2024) sugiere que las manadas reintroducidas en Rumanía podrían contribuir a capturar y almacenar carbono equivalente a las emisiones anuales de hasta 84.000 vehículos a combustión.
Este proceso se explica por varias dinámicas: el pastoreo homogéneo de pastizales, la fertilización natural del suelo mediante nutrientes reciclados, la dispersión de semillas y la compactación del terreno, que evita la liberación de carbono.
Aunque las estimaciones presentan márgenes de variación, el consenso científico apunta a que la reintroducción de grandes herbívoros puede ser una herramienta relevante en estrategias de mitigación climática.
Efectos en cadena: de los bosques a las aves
El impacto positivo del bisonte también alcanza a otras especies. En los Países Bajos, por ejemplo, se detectó que aves paseriformes utilizan el pelaje que los bisontes pierden en primavera para construir sus nidos.
Este material, suave y aislante, mejora las condiciones de incubación y podría influir en el éxito reproductivo de las aves, lo que abre nuevas líneas de investigación en biodiversidad funcional.
El regreso del bisonte europeo no solo representa un logro en conservación, sino también una señal sobre el potencial de los modelos de rewilding. La restauración de especies clave puede generar efectos multiplicadores en biodiversidad, captura de carbono y resiliencia de los ecosistemas, con impactos indirectos en economías regionales ligadas al turismo de naturaleza y a los servicios ambientales.
Amanece en la selva misionera y el aire húmedo anuncia la vida que se despliega entre la vegetación. El graznido de un tucán rompe el silencio mientras, en la espesura, quizá un yaguareté se mueve en busca de alimento. Todo ocurre bajo el telón de fondo de una de las maravillas naturales del planeta: las Cataratas del Iguazú.
Pero esta vez la noticia no proviene del monte sino de la gestión que lo protege. En el corazón del Parque Nacional Iguazú, Iguazú Argentina S.A. obtuvo la certificación internacional de Preferred by Nature (PBN) para Actividades Turísticas Sostenibles, un reconocimiento que valida su modelo de operación en uno de los ecosistemas más sensibles y visitados de América Latina.
Como operador turístico del Área Cataratas, la empresa administra cerca de 200 hectáreas que constituyen el núcleo de la experiencia turística dentro de las 67.698 hectáreas del parque, donde se concentran los principales servicios e infraestructura que permiten el acceso a los saltos y a la Selva Paranaense. En ese entorno de alta sensibilidad ambiental, la operación se desarrolla bajo los criterios establecidos por la Administración de Parques Nacionales, con el objetivo de compatibilizar la conservación del ecosistema con el uso público.
La certificación fue otorgada por Preferred by Nature, una organización internacional sin fines de lucro que promueve una mejor gestión de la tierra y prácticas empresariales responsables que benefician a las personas, la naturaleza y el clima. Su marco de evaluación contempla cuatro ejes principales: gestión responsable y buenas prácticas empresariales, respeto por las personas y los derechos humanos, protección de la naturaleza y el medio ambiente, y reducción de los impactos climáticos.
El proceso incluyó una auditoría integral que combinó revisión documental con trabajo en terreno. Durante varios días se analizaron políticas internas, sistemas de gestión y prácticas operativas orientadas a la protección del entorno natural y al vínculo con las comunidades locales.
El estándar para Actividades Turísticas Sostenibles utilizado en la evaluación está además reconocido por el Global Sustainable Tourism Council (GSTC), organismo que establece los criterios internacionales de sostenibilidad para el sector turístico.
Infraestructura pensada para convivir con la selva
Como concesionaria de los servicios turísticos dentro del parque, Iguazú Argentina S.A. tiene a su cargo el diseño, construcción, mantenimiento y operación de la infraestructura destinada a la atención del visitante.
Durante la auditoría, los especialistas recorrieron los circuitos del parque y analizaron el funcionamiento de las pasarelas que atraviesan la selva, una infraestructura diseñada para minimizar el impacto ambiental y reducir la erosión del suelo. También evaluaron el funcionamiento del Tren Ecológico de la Selva, un sistema de transporte pensado para organizar el flujo de visitantes dentro del área protegida.
Este tren circula a velocidades reducidas, entre 20 y 22 kilómetros por hora, y utiliza motores a gas licuado o eléctricos, lo que permite reducir el impacto ambiental en un entorno natural altamente sensible.
La visita técnica permitió además verificar el esquema de ordenamiento que regula la experiencia turística dentro del parque y que busca mantener el equilibrio entre conservación y acceso público.
Comunidad y compromiso social
El proceso de certificación también incluyó instancias de diálogo con trabajadores de diferentes áreas de la empresa. Esa interacción permitió constatar que el personal conoce la política ambiental de la organización y comprende el impacto que su trabajo cotidiano tiene sobre el entorno natural.
Asimismo, se analizaron prácticas vinculadas a la contratación de proveedores locales y al vínculo con las comunidades de la región, incluyendo la interacción con pueblos originarios.
En ese contexto, el gerente general de Iguazú Argentina, Roberto Enríquez, destacó el significado del reconocimiento y señaló que “esta certificación refleja el compromiso de la empresa con un modelo de gestión turística que busca equilibrar la experiencia del visitante con la protección del ambiente y el desarrollo de la comunidad local”.
Desde Preferred by Nature también subrayaron el valor del proceso de evaluación. Los auditores remarcaron que el estándar aplicado “permite analizar de manera integral cómo las organizaciones gestionan su impacto ambiental, social y económico dentro de destinos turísticos de alto valor natural”.
Entre los aspectos destacados del proceso también se valoró la incorporación de mujeres en roles de liderazgo dentro de la organización, una política que apunta a fortalecer la igualdad de oportunidades y consolidar un modelo de desarrollo turístico con impacto social positivo.
Un camino de mejora continua
La certificación representa un paso importante dentro de un proceso que requiere evolución permanente. En áreas naturales como el Parque Nacional Iguazú, los desafíos cambian constantemente: el clima, la presión turística y la conservación de especies obligan a ajustar de manera continua las estrategias de gestión.
En ese contexto, el reconocimiento internacional confirma que las prácticas implementadas por Iguazú Argentina S.A. cumplen con estándares globales de sostenibilidad y refuerzan su modelo de operación dentro de una de las áreas naturales más emblemáticas del país.
Cada pasarela conecta al visitante con la selva sin dañarla. La comunidad local y los pueblos originarios cumplen un rol central como guardianes del patrimonio natural. Y el Tren Ecológico de la Selva se consolida como un ejemplo de movilidad sustentable en áreas protegidas.
El mes de febrero de 2026 entró en la historia del Parque das Aves, en Foz do Iguaçu. En total, 67.032 visitantes pasaron por el atractivo a lo largo del mes, consolidando el mejor febrero registrado por la institución en sus 31 años de actuación. El resultado representa un crecimiento del 34% en comparación con febrero de 2025, cuando el Parque recibió 50.028 visitantes.
El desempeño refuerza el protagonismo del Parque das Aves como el atractivo más visitado de Paraná después de las Cataratas del Iguazú y acompaña el fortalecimiento del turismo en el Destino Iguazú.
El aumento en la cantidad de visitantes refleja la creciente demanda por experiencias vinculadas a la naturaleza, la contemplación y la conexión con la Mata Atlántica.
“Febrero confirma una importante tendencia de crecimiento sostenible de la visitación. El aumento demuestra la fortaleza del Destino Iguazú y el interés cada vez mayor por experiencias auténticas en medio de la naturaleza”.
“Este movimiento impacta positivamente en toda la cadena del turismo, generando circulación económica y ampliando la visibilidad internacional de la región”, destaca la gerente del Centro de Recepción de Visitantes, Giliani de Almeida.
Entre los visitantes, la mayoría fueron brasileños, con destaque para los estados de Paraná, São Paulo, Santa Catarina y Rio Grande do Sul.
El público internacional también presentó una presencia significativa, especialmente de Argentina, China, Paraguay y Chile, que representaron los mayores contingentes, respectivamente, reforzando el posicionamiento del Parque como un destino global de conexión con la Mata Atlántica.
Récord en Carnaval
Durante los cuatro días de Carnaval, el Parque das Aves registró un aumento en la visitación, recibiendo 15.561 personas y superando la proyección inicial de 14 mil visitantes.
El resultado representa un crecimiento del 5% en relación con el mismo período de 2025, cuando 14.824 visitantes pasaron por el atractivo, consolidando al Parque como una de las principales opciones para quienes eligen vivir el feriado en conexión con la naturaleza.
La alta demanda confirma la fortaleza del turismo de naturaleza en Foz do Iguaçu y amplía el impacto positivo del sector en la economía local.
Marzo con exposiciones y Clubinho con cupos limitados
Para marzo, la expectativa es mantener el ritmo positivo de visitación con una programación diversificada a lo largo del recorrido, incluyendo exposiciones orientadas a la sensibilización ambiental.
El mes también marca la realización del primer encuentro del Clubinho Guardiões da Mata Atlântica, un programa con cupos limitados que promueve la conexión de los niños con el bioma a través de actividades prácticas y educativas.
Otras acciones institucionales complementan la agenda, reforzando el compromiso del Parque das Aves con la conservación y con una experiencia de calidad para el público.
Sobre el Parque das Aves
El Parque das Aves, que cuenta con un centro de conservación enfocado en especies de la Mata Atlántica y trabaja en la acogida de animales rescatados, es el atractivo más visitado de Paraná después de las Cataratas y cumplió 31 años de actuación en 2025.
Como institución privada, los visitantes contribuyen a la continuidad del trabajo del atractivo a través de la visita al Parque, el consumo en los restaurantes del Complejo Gastronómico (Restaurante Sabores da Floresta, Bistrô da Mata y Café da Praça) y las compras en la tienda de souvenirs.
El pasado martes ingresó al Parque Ecológico El Puma del Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables, un ejemplar hembra de mono carayá (Alouatta caraya), luego de haber sido atropellada en inmediaciones del Parque Federal Campo San Juan.
La mona ingresó con una fractura expuesta de fémur, lesión de alta complejidad en la que el hueso se quebró y perforó tejido antes de reingresar, generando un cuadro crítico. Tras su evaluación clínica inicial, el equipo profesional procedió a su estabilización con fluidoterapia y medicación específica. Una vez compensada, se programó y realizó una cirugía traumatológica en la que se colocó una placa y cuatro tornillos para reparar la fractura.
La intervención fue llevada adelante por un equipo de profesionales especializados, consolidando la capacidad técnica del Parque para abordar este tipo de emergencias en fauna silvestre. Posteriormente, el ejemplar permaneció varios días en reposo absoluto, bajo tratamiento con analgésicos y antibióticos, con controles periódicos cada 12 horas.
Actualmente, la evolución es favorable. No obstante, el proceso de consolidación ósea demandará aproximadamente dos meses antes de evaluar una eventual socialización con otro ejemplar y avanzar, a largo plazo, en un posible proyecto de liberación.
El mono carayá es Monumento Natural Provincial, lo que subraya la relevancia de su conservación y la responsabilidad compartida en su protección. Desde el Parque Ecológico El Puma -que continúa trabajando puertas adentro en tareas de rescate, recuperación y rehabilitación- se reafirma el compromiso diario de restituir a su ambiente natural a cada ejemplar que logra recuperarse.
Este caso vuelve a visibilizar una realidad persistente en la provincia: la coexistencia entre biodiversidad y rutas. En zonas cercanas a áreas naturales, como el entorno de Campo San Juan, es frecuente el cruce de fauna silvestre. La circulación atenta y responsable resulta clave para reducir el impacto sobre especies que forman parte del patrimonio natural misionero.