conservación ambiental

El Loro Pecho Vinoso resiste en Misiones: las acciones para evitar su desaparición

Compartí esta noticia !

El Bosque Atlántico es uno de los puntos más biodiversos del planeta, pero también uno de los más amenazados, habiendo perdido el 84% de su cobertura original. En este escenario crítico, las poblaciones de Loro Pecho Vinoso (Amazona vinacea) también se han visto afectadas. Aunque hace un siglo sus bandadas eran tan inmensas que lograban oscurecer el cielo, hoy la especie está catalogada como En Peligro a nivel global y en Peligro Crítico en Argentina, donde se estima que sobreviven menos de 500 individuos. 

Frente a este desafío, Aves Argentinas, el Ministerio de Ecología y el Instituto Misionero de Biodiversidad, impulsan el Proyecto Loro Vinoso, un esfuerzo colectivo enfocado en revertir su declive y mejorar el éxito reproductivo de la especie en el norte de Misiones. 

Las amenazas que enfrenta el Loro Vinoso

La mayor parte de la población remanente de este carismático loro en Argentina se concentra en Tobuna, una pequeña localidad del departamento de San Pedro, Misiones. Allí, los fragmentos de selva nativa coexisten con un paisaje dominado por chacras familiares dedicadas a cultivos como la yerba mate, el tabaco y el maíz.  En este entorno, el Loro Vinoso enfrenta amenazas como la pérdida y fragmentación del hábitat, la falta de cavidades naturales para nidificar debido a la tala de árboles de gran porte y el saqueo de pichones. 

Líneas de acción de la temporada 2025

Durante la última temporada reproductiva, se estableció la Estación Biológica, un espacio clave para el desarrollo del proyecto. Desde allí, el equipo trabajó en estrategias clave para favorecer el aumento de la población de esta especie amenazada.

1. Monitoreo poblacional y conteos. Desde el año 2005, se realizan censos colaborativos junto a investigadores, guardaparques y voluntarios. Este 2025, los conteos se realizaron tanto en Argentina, como en Brasil y Paraguay. En Argentina la población se mantiene estable, pero en un número crítico, donde quedan alrededor de 323 individuos. 

2. Instalación de cajas nido. Para mitigar la falta de cavidades naturales, este 2025 se diseñaron e instalaron 40 cajas nido en árboles nativos, en estrecha colaboración con las familias locales que permiten colocarlas dentro de sus propiedades. 

3. Monitoreo de parejas y nidos. Es una de las actividades centrales del proyecto, donde se identifican parejas y localizan sus cavidades mediante recorridos a pie por chacras y fragmentos de selva. De esta manera, se puede observar su comportamiento y seguir sus desplazamientos. 

4. Estudios ecológicos. Se realiza el seguimiento de los pichones para conocer las áreas que utilizan para alimentarse, descansar y desplazarse, además de comprender mejor cuántos pichones sobreviven en la temporada. Para ello, los pichones son marcados y, cuando es posible, equipados con transmisores que permiten registrar sus desplazamientos y comportamiento.

“Esta temporada fue clave para el Loro vinoso. La instalación de las cajas nido, el monitoreo de parejas y pichones, el conteo poblacional y todas las líneas de acción del proyecto fueron posibles gracias al trabajo en red de investigadores, voluntarios, madrinas, padrinos de nidos y a las familias de las chacras que son parte de este gran proyecto para salvar a una especie en peligro crítico”, expresó Sofía Zalazar, de Aves Argentinas. 

Cada temporada nos demuestra que, con el apoyo científico, institucional y el involucramiento de la comunidad, es posible brindarle al Loro Vinoso una oportunidad de recuperación.

Compartí esta noticia !

El yaguareté número 50 en libertad en Iberá marca un hito para la restauración de la especie en Argentina

Compartí esta noticia !

El nacimiento del yaguareté número 50 en libertad en los Esteros del Iberá marca un nuevo hito en uno de los procesos de restauración ecológica más ambiciosos de Argentina. La cifra confirma el éxito de un proyecto que logró reintroducir al mayor felino de América en una región donde había desaparecido hace más de siete décadas.

El registro representa mucho más que un dato simbólico. Refleja la consolidación de una población reproductiva de yaguaretés en estado silvestre, capaz de sostenerse y expandirse en un ecosistema donde la especie había sido extinguida por la caza y la pérdida de hábitat.

El proceso fue posible gracias al trabajo articulado entre Rewilding Argentina, el Gobierno de Corrientes, la Administración de Parques Nacionales, instituciones científicas, equipos veterinarios, técnicos especializados y comunidades locales. Durante años, las tareas incluyeron la construcción de corrales de adaptación, el traslado de ejemplares, programas de reproducción, monitoreo permanente y liberaciones controladas.

La recuperación del yaguareté tiene un impacto que trasciende a la propia especie. Como principal depredador terrestre del país, cumple un rol clave en el equilibrio de los ecosistemas, regulando poblaciones de otras especies y contribuyendo a la restauración de procesos ecológicos que se habían perdido tras su desaparición.

Con una población creciente de ejemplares libres en Iberá, los esfuerzos de conservación ingresan ahora en una nueva etapa. El desafío pasa por fortalecer la conectividad entre poblaciones silvestres y promover la recuperación del yaguareté en otros ambientes naturales de Argentina, favoreciendo corredores biológicos que permitan ampliar su distribución histórica.

Desde la organización conservacionista destacan que el concepto de rewilding va más allá de la reintroducción de una especie. El objetivo es reconstruir ecosistemas completos, recuperar funciones ecológicas esenciales y generar condiciones para que los procesos naturales vuelvan a desarrollarse de manera autónoma.

El nacimiento del yaguareté número 50 se convierte así en un símbolo de la recuperación de la biodiversidad en el nordeste argentino y en una muestra de que la convivencia entre las comunidades humanas y la fauna silvestre es posible cuando existen políticas de conservación sostenidas en el tiempo.

Compartí esta noticia !

Colombia se propone lo imposible: quiere plantar 2,3 millones de árboles para reforestar 2.000 hectáreas de bosque en 40 años

Compartí esta noticia !

Mientras crece el debate global sobre la efectividad de las campañas masivas de plantación de árboles para mitigar el cambio climático, Colombia decidió avanzar con una estrategia diferente: restaurar ecosistemas degradados mediante especies nativas, compromisos de conservación a largo plazo e integración económica de las comunidades locales.

La iniciativa, denominada Sembrando Futuro 2.0, contempla la restauración de más de 2.000 hectáreas de bosque en los departamentos de Antioquia, Caldas, Risaralda, Córdoba y Chocó. El plan prevé la plantación de 2,3 millones de árboles autóctonos y ya es considerado uno de los proyectos de restauración ecológica más ambiciosos del país.

Sin embargo, el diferencial del programa no radica únicamente en la magnitud de la forestación, sino en el modelo de sostenibilidad diseñado para garantizar la supervivencia y recuperación efectiva del ecosistema a largo plazo.

El proyecto apunta a reconstruir corredores biológicos, recuperar biodiversidad y restablecer servicios ambientales en zonas degradadas. Para ello, fueron seleccionadas más de 70 especies nativas, entre ellas nueve consideradas amenazadas, evitando así los modelos tradicionales de monocultivo forestal que suelen ser cuestionados por especialistas ambientales.

La primera etapa del programa ya supera las 1.000 hectáreas restauradas y las tareas de plantación comenzaron en septiembre de 2023. La meta final es completar las 2.000 hectáreas distribuidas en cinco regiones estratégicas desde el punto de vista ecológico.

En los últimos años, distintos expertos ambientales comenzaron a advertir que muchas campañas globales de plantación de árboles fracasan porque priorizan cantidad sobre calidad ecológica. La falta de diversidad de especies, la ausencia de mantenimiento y la escasa participación comunitaria suelen convertirse en factores críticos.

Precisamente allí es donde Sembrando Futuro 2.0 intenta diferenciarse. El proyecto incorporó acuerdos de conservación renovables a 40 años con propietarios privados, pequeños productores y organizaciones comunitarias. Esa escala temporal modifica completamente la lógica habitual de los programas de reforestación, muchas veces limitados a ciclos políticos o financiamientos de corto plazo.

El esquema busca que las comunidades locales no queden relegadas a un rol secundario, sino que participen activamente en los beneficios económicos derivados de la conservación ambiental.

Hasta el momento ya se firmaron 25 acuerdos de conservación y los participantes reciben cerca del 55% de los ingresos asociados a créditos de carbono generados por el proyecto. Ese componente económico aparece como uno de los pilares centrales de la iniciativa.

La lógica detrás del modelo es simple: transformar la protección del bosque en una actividad económicamente viable para quienes viven en esos territorios. De esta manera, la conservación deja de depender exclusivamente de la conciencia ambiental y comienza a integrarse dentro de las economías regionales.

Además del impacto ecológico, el programa ya generó más de 240 empleos locales vinculados a viveros, plantación, monitoreo y mantenimiento forestal.

El proyecto también recibió una calificación “A” de Sylvera, firma internacional especializada en evaluación de proyectos de carbono. La calificación destacó especialmente el diseño técnico, la contabilidad de carbono y los beneficios sociales y ambientales de la iniciativa.

El caso colombiano se produce en un momento en que América Latina busca posicionarse como actor clave dentro de los mercados globales de carbono y soluciones basadas en naturaleza. La región concentra algunos de los ecosistemas más biodiversos del planeta, pero también enfrenta fuertes presiones por deforestación, expansión agropecuaria y degradación ambiental.

La experiencia de Sembrando Futuro 2.0 comienza a ser observada con atención por distintos países de la región debido a su combinación de restauración ecológica, financiamiento climático y participación comunitaria.

El desafío de fondo, sostienen especialistas, ya no pasa solamente por plantar árboles, sino por lograr que los bosques sobrevivan, recuperen biodiversidad y generen incentivos económicos suficientes para garantizar su preservación durante décadas.

Compartí esta noticia !

Parques Nacionales: suben las tarifas en Iguazú desde junio

Compartí esta noticia !

La Administración de Parques Nacionales oficializó un fuerte reordenamiento tarifario en las áreas protegidas del país y confirmó nuevos valores para el ingreso al Parque Nacional Iguazú desde el 1° de junio. La entrada general pasará a costar $60.000, mientras que la tarifa para residentes nacionales será de $25.000 y para residentes misioneros de $8.000.

La medida busca incrementar recursos para infraestructura, mantenimiento y control en parques con alta presión turística. Pero en Misiones el debate excede la conservación ambiental: el Parque Iguazú es uno de los principales motores económicos provinciales y cualquier modificación tarifaria impacta sobre hoteles, gastronomía, transporte, comercio y empleo turístico.

El nuevo esquema revela además un cambio de criterio económico dentro de Parques Nacionales: el organismo avanza hacia un sistema más segmentado, con tarifas diferenciadas según origen del visitante y mecanismos promocionales para aumentar permanencia y gasto turístico.

El dato que mira Iguazú: cuánto pesa el acceso en el costo total del viaje

El ingreso al Parque Nacional Iguazú es uno de los componentes centrales del gasto turístico en el destino.

Con la nueva resolución:

  • Entrada general: $60.000 (antes 45.000)
  • Entrada nacional: $25.000 (antes 15.000)
  • Residentes provinciales: $8.000 (antes 5.000)
  • Estudiantes: $15.000 (antes 7.000)
  • Menores, jubilados y personas con discapacidad continúan exentos

También se actualizaron:

  • Flexipass de 3 días: $120.000
  • Flexipass de 7 días: $210.000
  • Pase anual: $300.000

El objetivo oficial es claro: captar mayor ingreso por visitante extranjero y fortalecer financiamiento propio sin depender exclusivamente del presupuesto nacional.

Para Iguazú, sin embargo, la variable decisiva no es únicamente cuánto recauda Parques Nacionales, sino cómo influye la tarifa sobre la competitividad regional frente a destinos vecinos de Brasil y Paraguay.

La economía turística de Puerto Iguazú no funciona aislada. Compite diariamente con: Foz do Iguaçu (Brasil) y Ciudad del Este (Paraguay) Las llamadas asimetrías fronterizas son diferencias de precios, impuestos, costos operativos y tipo de cambio entre países limítrofes.

Cuando Argentina encarece servicios turísticos en dólares, parte del consumo puede migrar hacia destinos vecinos. Por eso, aunque el aumento mejora ingresos para conservación y servicios, el sector privado sigue con atención otro indicador: el costo total de estadía.

En turismo internacional, el visitante no analiza sólo la entrada al parque. Evalúa: hotelería, gastronomía, transporte, excursiones, y carga impositiva. La combinación de todos esos factores define competitividad.

Qué busca Parques Nacionales con el nuevo esquema

La resolución incorpora un modelo más sofisticado de administración turística. Además de actualizar valores, introduce herramientas para incentivar permanencia:

Beneficios incorporados

  • 50% de descuento para el segundo día dentro de las 72 horas posteriores al primer ingreso
  • Flexipass con lógica de múltiples visitas
  • Pase anual nacional para acceso ilimitado
  • Integración plena al sistema digital S.E.T.E.C.A.

La estrategia apunta a aumentar estadía promedio y consumo interno dentro de destinos turísticos. Para Iguazú eso tiene un valor económico concreto: cuanto más tiempo permanece un visitante, mayor derrame genera sobre el ecosistema privado local.

El turismo doméstico atraviesa un momento sensible. La actualización tarifaria se produce en un contexto donde: el transporte aéreo continúa caro, los costos hoteleros siguen elevados, y el consumo turístico muestra segmentación creciente. Ahí aparece el principal desafío para Iguazú: sostener volumen turístico nacional sin deteriorar ingresos reales.

La tarifa provincial de $8.000 funciona como amortiguador político y económico para residentes misioneros. Pero el mercado nacional enfrentará un costo considerablemente mayor respecto de temporadas anteriores.

La resolución justifica el incremento por necesidad de sostener: senderos, control, seguridad, mantenimiento, y servicios turísticos. En destinos internacionales, la calidad de experiencia se volvió tan importante como el precio.

El turismo premium que busca captar Iguazú exige: infraestructura moderna, circulación ordenada, servicios digitales, y estándares ambientales altos. Si la mejora tarifaria se traduce efectivamente en inversión visible, el destino podría fortalecer posicionamiento internacional.

El riesgo aparece si el visitante percibe subas sin mejoras tangibles en servicios.

Anexo R 132 Parques Nacionales by CristianMilciades

Parques Nacionales empieza a autofinanciarse

La medida también muestra una transformación institucional más profunda.

Parques Nacionales avanza hacia un esquema donde las áreas protegidas financian crecientemente su funcionamiento mediante ingresos propios.

El texto oficial incluso remarca que el aporte del visitante contribuye al “sostenimiento y desarrollo” del sistema completo de áreas protegidas.

Eso reduce presión presupuestaria sobre el Estado nacional, pero vuelve más sensible la relación entre tarifas y demanda turística.

Iguazú seguirá siendo uno de los principales activos turísticos argentinos. La discusión ya no pasa por volumen de visitantes solamente, sino por rentabilidad, permanencia y gasto promedio.

El desafío para Misiones será sostener competitividad regional mientras el turismo argentino entra en una etapa de mayor dolarización de servicios y segmentación de consumo.

La clave estará en equilibrar tres variables: conservación ambiental, rentabilidad turística, y accesibilidad económica.

Porque en una economía de frontera, el precio de una entrada no se analiza de manera aislada: forma parte de la competitividad integral del destino.

Compartí esta noticia !

Misiones endurece el control sobre proyectos de conservación: Ecología reglamentó la restauración de flora autóctona y fauna silvestre

Compartí esta noticia !

El Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables de Misiones oficializó un nuevo marco regulatorio para los proyectos de conservación y restauración de flora autóctona y fauna silvestre, una decisión que redefine las condiciones bajo las cuales podrán desarrollarse iniciativas provinciales, nacionales e internacionales vinculadas a la biodiversidad misionera.

A través de la Resolución N° 136, firmada el 8 de mayo de 2026, la cartera que conduce Martín Recamán aprobó la “Reglamentación de Proyectos de Conservación y Restauración de Flora Autóctona y Fauna Silvestre”, con el objetivo de unificar criterios técnicos, administrativos y sanitarios y fortalecer la protección del patrimonio biológico de la provincia .

La nueva normativa complementa leyes ambientales vigentes como las leyes XVI N° 11, XVI N° 47, XVI N° 29, XVI N° 35 y XVI N° 8, además de normas específicas sobre monumentos naturales y la Resolución 368/2023 sobre centros de manejo de fauna silvestre. El eje central es establecer contenidos mínimos obligatorios para la aprobación de proyectos de conservación, reproducción controlada, restauración ecológica, translocación e investigación científica.

El texto parte de una premisa estratégica: Misiones busca evitar intervenciones improvisadas o sin sustento técnico sobre especies sensibles y ecosistemas clave de la ecorregión Selva Paranaense, una de las reservas de biodiversidad más importantes de Argentina.

La reglamentación establece que todo proyecto deberá acreditar con precisión su objetivo general, objetivos específicos, indicadores verificables, antecedentes científicos y justificación técnica. Además, deberá demostrar alineación con marcos normativos internacionales como la Convención sobre la Diversidad Biológica (CDB), así como con estrategias nacionales y provinciales de biodiversidad .

Uno de los puntos más estrictos se refiere al origen de las especies utilizadas. En proyectos de restauración vegetal, los plantines deberán provenir exclusivamente de viveros registrados dentro de Misiones, con material genético propio de la Selva Paranaense y distribución comprobada para la zona de intervención. En el caso de fauna silvestre, los ejemplares deberán proceder de centros de manejo habilitados o de rescates y translocaciones debidamente documentadas, además de contar con identificación individual mediante microchips, bandas, collares, marcas o biometría.

Además, la resolución introduce una prohibición taxativa sobre los emprendimientos vinculados a la caza deportiva: quedan expresamente vedados los proyectos de planes de cría o criaderos de especies autóctonas con fines cinegéticos. La medida busca impedir que bajo el argumento de conservación se habiliten esquemas de reproducción orientados al aprovechamiento comercial o recreativo de la fauna silvestre, reforzando así el criterio de preservación y uso estrictamente ambiental de las especies nativas.

La resolución también incorpora un capítulo especial para las especies declaradas Monumento Natural Provincial. Allí se establece que ningún proyecto podrá ejecutarse sin participación activa del Estado provincial, y se prohíbe el traslado fuera de Misiones de ejemplares, crías, semillas o plantines, salvo autorización excepcional debidamente fundada. El objetivo es preservar el patrimonio genético propio de la provincia y evitar procesos de extracción o comercialización encubierta.

En materia de fauna, la norma diferencia exigencias según grupo biológico: mamíferos, aves, reptiles, anfibios, peces y fauna acuática deberán contar con protocolos específicos de bioseguridad, bienestar animal, manejo sanitario y prevención de enfermedades. También se incorporan criterios regulatorios para fungi (hongos) y microorganismos, una novedad relevante en la política ambiental provincial.

Otro aspecto clave es el endurecimiento sobre los proyectos de translocación. Toda reintroducción o refuerzo poblacional deberá justificarse dentro de un Plan de Restauración Poblacional que incluya evaluación del hábitat receptor, análisis genético, logística de traslado, monitoreo mínimo de tres años y evaluación socioeconómica sobre comunidades locales.

Incluso se exige un plan de contingencia para eventuales fallas, como baja supervivencia, dispersión no prevista o impactos negativos sobre el entorno.

En paralelo, los planes de cría en cautiverio para conservación deberán acreditar amenaza real sobre la especie, trazabilidad genética, control de consanguinidad, plan sanitario anual y protocolos de bienestar animal. La norma además prohíbe expresamente los criaderos de especies autóctonas con fines cinegéticos, cerrando la puerta a emprendimientos vinculados a la caza deportiva.

La autoridad de aplicación -el propio Ministerio de Ecología- podrá exigir evaluaciones de impacto ambiental, inventarios de especies, estudios poblacionales, diagnósticos técnicos y revisiones por parte del Instituto Misionero de Biodiversidad (Instituto Misionero de Biodiversidad), además de realizar inspecciones sin previo aviso y revocar autorizaciones por incumplimientos técnicos, sanitarios o ambientales.

También se habilita la participación de la Dirección de Áreas Naturales Protegidas cuando los proyectos se desarrollen dentro del sistema provincial de reservas.

La resolución delega en la Subsecretaría de Ecología y Desarrollo Sustentable la facultad de dictar disposiciones complementarias y aclaratorias, lo que permitirá ajustar criterios operativos sin necesidad de nuevas resoluciones ministeriales.

Desde el punto de vista institucional, la medida representa una señal clara: Misiones busca consolidar una política de conservación más rigurosa, con trazabilidad, control estatal y fuerte resguardo sobre sus recursos genéticos. En un contexto donde crecen los proyectos privados, internacionales y académicos vinculados a biodiversidad, la provincia fija ahora un marco más exigente para evitar vacíos regulatorios y blindar uno de sus principales activos estratégicos: la selva.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin