La Dirección General de Aduanas-AFIP desbarató un contrabando en la localidad misionera de Puerto Iguazú, en la Triple Frontera, en la que a través de 9 vehículos intentaban transportar de manera ilegal 10 toneladas de plomo y 8 de cobre hacía Paraguay.
En un comunicado, Aduana detalló que todo comenzó cuando un ciudadano paraguayo se presentó ante el control con intención de egresar de la Argentina para ir a la ciudad de Presidente Franco, en el país vecino.
Al ser consultado sobre si tenía mercaderías para declarar en el vehículo que llevaba matrícula de su país de origen, respondió que no, que solo llevaba un poco de basura que había olvidado descargar en su domicilio.
El personal aduanero inspeccionó el baúl y constató que lo que el conductor llamaba basura era en realidad una importante cantidad de metal pesado.
El procedimiento no finalizó allí: los ocho automóviles siguientes estaban en la misma situación, conformando una caravana para contrabandear.
Tras el hallazgo, una vez pesada la mercadería, se registraron 10 toneladas de plomo acondicionado en bloques y 8 toneladas de restos de cables y caños cobre, por un valor total en plaza estimado en $7.099.166,80.
En ese marco, la Aduana procedió al secuestro de la totalidad de la mercadería, ya que la cantidad detectada permitía presumir que estaba siendo exportada con fines comerciales, lo que representa una transgresión al régimen de equipaje.
El director general de Aduanas, Guillermo Michel, afirmó hoy que el organismo nacional avanza en las investigaciones de sobre y subfacturación en el comercio exterior y que notificó sobre las mismas a la unidad de control de delitos financieros de EEUU (Fincen, por sus siglas en ingles) “porque en la mayoría de estas operaciones el circuito de este dinero termina en bancos extranjeros, fundamentalmente de Estados Unidos”.
Michel, en declaraciones a Télam Radio, dijo que respecto a esta situación “vamos a tener novedades en breve”.
“Por la brecha cambiaria, que no la escondemos y el ministro de Economía (Sergio Massa) es plenamente consciente y está trabajando sobre ella, la Aduana potenció el esquema de sobre y subfacturaciones y el uso abusivo de medidas cautelares de operadores de comercio exterior irregulares que pretenden hacerse de dólares a valor oficial y en el exterior convertirlos al tipo de cambio financiero”, apuntó el funcionario.
En este sentido, subrayó: “Cuando iniciamos la tarea en julio de 2022 trabajamos con mucha fuerza en ese rubro porque el mal negocio del comercio exterior mutó del contrabando tradicional a la sobrefacturación de importaciones”.
“Hay casos de empresas multinacionales que están trayendo importaciones de otros países pero le cargan un costo adicional para girar de manera encubierta dividendos o regalías a las casas matrices”, dijo el titular de la Aduana, en alusión a los recientes casos detectados de una empresa de aperitivos y de una multinacional relacionada con el negocio de los neumáticos.
En cuanto a la segunda forma de sobrefacturación, Michel señaló: “También hay casos de basura de electrónica, traída a valores de millones de dólares que en realidad vale cero porque es basura”.
“En la investigación que hicimos, que consistía en validar con bases de datos internacionales el valor de la mercadería, detectamos que éstas no son empresas, sino agentes irregulares que invierten mucho dinero en publicidad en páginas como Amazon o Ebay donde publican, por ejemplo, plaquetas de video a US$ 300 o US$ 500 dólares y luego lo traen sabiendo que vale US$ 1 o cero”, explicó.
A ello, se suma la detección de “gente que se dedica a comprar en Estados Unidos aviones obsoletos, fuera del sistema; ponen a 10 personas a trabajar, limpian los repuestos y los quieren importar por la vía courier a US$ 3 mil o US$ 2 mil de manera masiva”, refirió el funcionario.
Si bien desde la Aduana se bajó el nivel del cupo de courier a mil dólares para todo lo que es particulares, Michel precisó que ya se detectaron “100 personas físicas que hicieron uso abusivo del régimen de courier para importar cosas que no son para uso personal, sino que son para empresas de manera totalmente irregular”, sobre las cuales -aseguró- se iniciaron investigaciones.
En cuanto al uso abusivo de cautelares, recordó que al asumir, había “un stock de cautelares (por importaciones) para pagar de US$ 2.600 millones de empresas que estaban haciendo un uso abusivo por varios motivos”.
“Para obtener una cautelar del Estado, los requisitos son tres: verosimilitud del derecho, peligros de demora y contracautela; y encontramos empresas que no tenían peligros de demora porque se estaban sobrestockeando de manera totalmente desproporcional con el nivel de importaciones”, puntualizó Michel.
El funcionario dijo que “todas estas maniobras se potencian con la brecha porque la ganancia es muy grande, pero como Estado, además de combatir la brecha, hay que combatir las irregularidades y tratar de corregir conductas”.
En este sentido, Michel destacó avances respecto de las investigaciones sobre estas operaciones irregulares, en especial ante la Fincen estadounidense.
“Avanzamos en algo muy importante, sobre lo cual vamos a tener novedades en breve, que es notificar, a través de los organismos con competencia en la materia, a Fincen, porque en la mayoría de estas operaciones el circuito de este dinero termina en bancos extranjeros, fundamentalmente Estados Unidos”, se explayó.
Fuentes de la Aduana subrayaron que esta notificación se está llevando a cabo a través de los mecanismos de la Unidad de Información Financiera (UIF), organismo encargado del análisis, tratamiento y difusión de información de inteligencia financiera para prevenir el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo.
En las maniobras de sobrefacturación, “por lo general se utiliza la triangulación”, advirtió el titular de la Aduana; esto es -explicó- “la mercadería viene, por ejemplo, de China y se refactura a través de otra jurisdicción”, aunque advirtió que “depende del rubro”.
Mientras “lo que es electrónica se refactura mucho a través de Estados Unidos; con la carne encontramos mucha subfacturación triangulando a través de Chipre o de Uruguay”, agregó.
“Con lo que es neumáticos, encontramos mucha sobrefacturación triangulando a través de sociedades en Uruguay o en Italia, y hay muchos centros de refacturación en Panamá y en las Islas del Canal -Jersey y Guernsey-“, amplió.
En otro orden, Michel afirmó que en el organismo recibieron información de casos de sobrefacturación de carne en países como Chile y Brasil, así como en España y Países Bajos “por el tema de la cuota Hilton”.
“Sabemos cuándo salió de Argentina, pero no a cuánto entró a la aduana del país de destino final, porque siempre hay un trader en el medio desde donde se refactura”, enfatizó.
“Esa información ya la estamos obteniendo y vamos a obtener más, con lo cual ahí vamos a avanzar más en el esquema de denuncias”, afirmó el funcionario.
Esto es gracias a que “la Argentina, por impulso de Cristina Fernández de Kirchner en 2011, forma parte de la convención multilateral de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) y hoy el país, a través de la AFIP (Administración Federal de Ingresos Públicos) tiene capacidad de intercambiar información con más de 140 países a nivel masivo lo que es información fiscal”.
Por último, Michel se refirió a las gestiones vigentes para adquirir nuevo equipamiento tecnológico en los pasos fronterizos y reforzar así la capacidad de control.
“Hoy tenemos 24 escáneres de camión activos, los mismos que en la anterior gestión, y estamos trabajando en adquirir al menos seis más para reforzar la aduana del Paso de Jama, en Jujuy, límite con Chile; ahora enviamos uno a Bernardo de Irigoyen, y queremos reforzar toda la zona del norte, precisamente en Misiones, cuyo 92% de su superficie es lindante con otros países”, concluyó el titular de la Aduana.
La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y Gendarmería Nacional firmaron un convenio para la creación de una Mesa de Trabajo Operativa con el objeto de llevar a cabo investigaciones conjuntas sobre delitos económicos y financieros.
La Mesa de Trabajo Operativa actuará como fuerza auxiliar en materia de delitos tributarios y aduaneros, la lucha contra el contrabando, el lavado de activos y la financiación del terrorismo.
De la firma del acuerdo participaron el ministro de Seguridad, Aníbal Fernández; el titular de la AFIP, Carlos Castagneto; el director general de Aduanas, Guillermo Michel; la directora general de los Recursos de la Seguridad Social, Mara Ruiz Malec; y el director nacional de Gendarmería, Andrés Severino.
Además, estuvieron presentes el subdirector General de Coordinación Técnico Institucional de la AFIP, Juan Pablo Pérez Millan Barrenechea; el subdirector General de Fiscalización de la AFIP, Daniel Reposo; la secretaria de Seguridad y Política Criminal del Ministerio de Seguridad, Mercedes La Gioiosa; y el jefe de la Unidad Gabinete de Asesores del Ministerio de Seguridad, Lucas Gaincerain.
El convenio incluye la creación de Unidades Conjuntas de Investigación y la implementación de nuevas formas de cooperación entre ambos organismos, utilizando la información financiera y patrimonial de relevancia que posee la AFIP y el amplio despliegue institucional y territorial de la Gendarmería.
El acuerdo establece también la conformación de una unidad de trabajo que estará compuesta por funcionarios de la Dirección de Investigación Financiera, dependiente de la Subdirección General de Fiscalización de la AFIP, y por representantes de la Subdirección de Delitos Económicos dependiente de la Dirección General de Inteligencia Criminal e Investigaciones, de Gendarmería.
Los datos personales que puedan o pudieran transferirse, lo serán de modo directo y serán los necesarios y pertinentes para la consecución de los objetivos de aquellas, bajo protección del secreto fiscal.
● En el año 2022, el paso fronterizo con mayor movimiento migratorio en todo el país fue transitado por 8 millones de personas ● El organismo que dirige Guillermo Michel ha advertido que la mercancía más buscada por ciudadanos paraguayos es el combustible: secuestró 743 litros y 34 vehículos. ● En el detalle de la mercadería secuestrada, se destacan 17.360 atados de cigarrillos
Cruzando el Río Paraná, el Paso Fronterizo Internacional Posadas-Encarnación conecta nuestro país con la República del Paraguay. En el año 2022 fue el cruce más transitado del país, con más de 8 millones de personas, en gran parte para comprar productos argentinos —que no sólo son competitivos por el tipo de cambio, sino también por su calidad. En particular, la mercancía más buscada por ciudadanos paraguayos es el combustible.
Agentes especializados de la Dirección General de Aduanas-AFIP afectados al control de automotores que ingresan al país detectaron una gran cantidad de vehículos, tanto extranjeros como nacionales, con tanques modificados para el tráfico de combustible.
Teniendo en cuenta que el litro de éste se compra en la Argentina a $210 y se vende en Paraguay al equivalente a $420, la maniobra puede rendir ganancias de $200 por litro. Incluso, hay vehículos que tienen tanques de 80 litros, lo cual da un margen de $16.000 por viaje — algunos de los automotores tenían 6 pases por día.
En ese marco, en enero la Aduana secuestró más de 25 automotores por infracción al régimen de equipaje. Cabe recordar que esa vía no admite la exportación de combustible y que, además, en los casos mencionados hubo elementos que permitían presumir que las maniobras tenían fines comerciales: peritajes posteriores confirmaron que, en efecto, los vehículos estaban acondicionados para el contrabando oculto de combustible. Las multas, que ya han empezado a ser pagadas, ascienden a cerca de $400.000.
Ese tráfico irregular apela a métodos de ocultamiento tan peligrosos como insólitos: algunos extraen combustible de la Argentina en bolsas. Una inspectora de la Aduana lo comprobó controlando un vehículo de salida, cuando notó deformaciones en el asiento trasero. Luego, al levantarlo, detectó bolsas de plástico llenas de nafta y gasoil.
Dicho eso, en el primer mes del año no solo hubo secuestros de combustibles y vehículos: el valor del total de mercaderías incautadas supera los 20 millones dólares, un absoluto máximo histórico para la Aduana de Posadas. En concreto, fueron secuestrados 189 neumáticos, 443 pares de calzado, 6.934 productos de bazar, 17.360 atados de cigarrillos, 488 termos y vasos térmicos, 987 prendas de vestir, 34 vehículos y 743 litros de combustible.
Además, esa misma repartición recaudó más de $38.000.000 en concepto de tributos correspondientes a mercaderías ingresadas por turistas luego de compras realizadas en el exterior.
La Policía de Misiones, realizó una persecución a dos vehículos que evadieron un puesto policial a gran velocidad, terminando en un galpón donde se secuestró casi 7 millones de pesos en mercaderías de contrabando.
Ayer cerca de las 11 de la mañana, los efectivos dependientes de la Unidad Regional II, efectuaban controles preventivos en la ciudad de Oberá, cuando sobre la Ruta Provincial 5 observaron a dos automóviles que a gran velocidad realizaron maniobras para evadir a las patrullas.
Desde ese momento, los agentes comenzaron una persecución controlada, solicitando a los conductores que se detengan, quienes continuaron escapando hasta que llegaron a un galpón sobre la avenida Guayaba, donde ingresaron para ocultarse.
Seguidamente, los agentes montaron vigilancia resguardando el lugar para que los señalados no se dieran a la fuga y dieron aviso a la Fiscalía Federal, que ordenó que se realicé un allanamiento en el galpón.
Por este motivo, se hicieron presentes los efectivos de Infantería, Drogas Peligrosas, de la Comisaría 5.ª y juntamente con la Division Motorizada que había llevado a cabo la persecución, irrumpieron en el lugar donde secuestraron 56 neumáticos, 10 teléfonos celulares, 2 amortiguadores, 30 termos, vasos y elementos de blanqueria.
Además, se secuestró dos automóviles, uno marca Volkswagen Saveiro y otro un Renault Sandero donde trasladaban la mercadería y se investiga un tercer rodado que estaría involucrado.
Por otro lado, se le notificó la causa a 5 hombres de entre 22 y 45 años, también a dos mujeres de 38 y 47, quedando supeditados por disposición del Juzgado Interviniente.
Finalmente, los elementos secuestrados fueron depositados en la dependencia policial donde quedaron a disposición de la Justicia.