El Gobierno nacional autorizó a la aerolínea paraguaya Paranair a operar nuevas rutas internacionales que conectarán Argentina con Paraguay, Chile y Bolivia, incorporando escalas estratégicas en las provincias de Jujuy y Salta.
La medida fue oficializada mediante la Disposición 9/2026 de la Subsecretaría de Transporte Aéreo, dependiente de la Secretaría de Transporte del Ministerio de Economía. La autorización habilita a la compañía a prestar servicios regulares de transporte aéreo de pasajeros y carga en tres corredores regionales.
Las rutas aprobadas son Asunción–Jujuy–Iquique, Asunción–Salta–Iquique y Asunción–Viru Viru–Jujuy. Los servicios podrán ser operados con aeronaves de gran porte y estarán destinados tanto al traslado de pasajeros como al transporte de mercancías.
La decisión se enmarca en el acuerdo bilateral de transporte aéreo vigente entre Argentina y Paraguay, así como en el memorando de entendimiento firmado por ambos países en julio de 2024 para fortalecer las relaciones aerocomerciales.
Según se desprende de los fundamentos de la disposición, la propuesta presentada por Paranair cumple con los requisitos establecidos por el marco regulatorio vigente y cuenta con la designación formal de la autoridad aeronáutica paraguaya para operar servicios regulares hacia territorio argentino.
Asimismo, la Dirección Nacional de Transporte Aéreo, dependiente de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), emitió un dictamen favorable sobre la solicitud presentada por la empresa.
La incorporación de estas nuevas rutas amplía la oferta de conexiones internacionales desde el norte argentino y refuerza la integración aérea regional, facilitando los vínculos comerciales, turísticos y logísticos entre el Noroeste Argentino, Paraguay, Bolivia y el norte de Chile.
Para las provincias involucradas, la medida representa una oportunidad para fortalecer la conectividad aérea y potenciar el flujo de viajeros y cargas, en una región que busca consolidarse como un nodo estratégico de intercambio dentro del corredor bioceánico sudamericano.
La Resolución 829/2026 del Ministerio de Economía formalizó la adhesión argentina a una reforma acordada entre los países miembros del ATIT que modifica integralmente el Anexo I sobre Aspectos Aduaneros. Aunque se trata de una actualización normativa de carácter técnico, su alcance impacta directamente sobre la competitividad del comercio exterior terrestre, especialmente en corredores donde los tiempos de frontera representan uno de los principales costos ocultos para exportadores e importadores.
El cambio más relevante es la creación del marco legal para la utilización digital del Manifiesto Internacional de Carga por Carretera y Declaración de Tránsito Aduanero Internacional (MIC/DTA), el documento que acompaña las operaciones de transporte terrestre entre los países firmantes. La reforma permitirá que la información sea intercambiada electrónicamente entre las administraciones aduaneras, eliminando procesos basados en documentación física y reduciendo instancias de validación manual.
La Secretaría de Transporte sostuvo que la actualización responde a la necesidad de adaptar el acuerdo a la evolución del comercio internacional y a las nuevas tecnologías de control aduanero. El objetivo es avanzar hacia un sistema con intercambio de datos en tiempo real entre las autoridades de Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Chile, Bolivia y Perú.
Menos burocracia, más previsibilidad logística
La relevancia económica de la medida radica en que los costos logísticos ya no están determinados únicamente por el transporte en sí mismo. En muchas cadenas productivas, especialmente las exportadoras, los tiempos administrativos representan un componente creciente del costo total de una operación.
La reforma busca atacar precisamente ese punto mediante la estandarización digital de procedimientos y la actualización de las reglas que regulan el Tránsito Aduanero Internacional (TAI).
Entre los principales cambios se destacan: Digitalización del MIC/DTA, principal documento del transporte internacional terrestre. Intercambio electrónico de información aduanera entre los países miembros. Actualización de las definiciones operativas vinculadas al tránsito internacional. Adecuación de los requisitos técnicos de unidades de transporte y precintos de seguridad. Fortalecimiento de los mecanismos de control sin incrementar cargas administrativas. Consolidación del principio de suspensión de tributos mientras la mercadería permanece en tránsito internacional.
La Dirección General de Aduanas, dependiente de ARCA, intervino en el análisis técnico del protocolo y manifestó no haber encontrado observaciones sobre el texto negociado entre los países participantes.
Para las provincias del NEA, donde gran parte de la actividad exportadora depende del transporte carretero hacia Brasil, Paraguay y los puertos regionales, la digitalización de procesos aduaneros tiene una relevancia que excede el plano administrativo.
La posibilidad de que las aduanas compartan información en tiempo real podría contribuir a disminuir tiempos de validación documental y mejorar la trazabilidad de las cargas. Aunque el protocolo no elimina controles ni modifica requisitos tributarios, sí establece las bases para una operatoria más integrada entre las administraciones aduaneras de la región.
Un paso hacia la integración logística sudamericana
La actualización del ATIT refleja una tendencia que atraviesa los principales bloques comerciales del mundo: sustituir controles basados en papel por sistemas interoperables de gestión de datos.
La logística regional enfrenta actualmente desafíos estructurales vinculados a infraestructura, costos de transporte y coordinación fronteriza. En ese contexto, la digitalización aparece como una de las herramientas de mayor impacto inmediato porque permite mejorar la eficiencia sin requerir grandes inversiones físicas.
La resolución establece que el nuevo protocolo entrará en vigencia sesenta días después de que todos los países firmantes completen sus procedimientos internos de aprobación y la ALADI comunique formalmente su entrada en vigor.
La verdadera dimensión económica de la reforma dependerá de la velocidad con que las administraciones aduaneras implementen sistemas interoperables y adopten procesos digitales compatibles. La experiencia internacional muestra que la digitalización genera beneficios cuando se acompaña con integración tecnológica efectiva entre organismos. Para los exportadores del NEA, el indicador clave no será la modificación normativa en sí misma, sino su capacidad para traducirse en menos tiempo de espera, menor costo operativo y mayor previsibilidad en los corredores de comercio exterior.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva inauguró este viernes 19 en Foz do Iguaçu el Puente de Integración Brasil–Paraguay, una obra estratégica financiada íntegramente por Itaipú Binacional que conectará esa ciudad brasileña con Presidente Franco. Con una inversión total de 712 millones de reales, la nueva infraestructura apunta a potenciar el comercio bilateral, mejorar el flujo turístico y consolidar la integración logística del Mercosur, con impacto directo sobre las economías de ambos países.
La inauguración se realizó en el marco de un acto oficial en el que Lula aseguró que por el nuevo puente “pasarán unos pocos miles de millones de dólares en intereses a las economías de Brasil y Paraguay”, al facilitar el tránsito de personas, bienes y servicios. “El pueblo paraguayo se mudará a Brasil y el pueblo brasileño a Paraguay, para hacer negocios, trabajar, vender y comprar. Lo importante es que ambas economías crezcan”, afirmó el mandatario.
La obra, que une Foz do Iguaçu (estado de Paraná) con Presidente Franco, en el departamento paraguayo de Alto Paraná, constituye un nuevo paso en la agenda de integración regional impulsada por el gobierno brasileño y se suma a otras conexiones viales estratégicas entre ambos países.
Una infraestructura clave para el comercio y el Corredor Bioceánico
El Puente de Integración Brasil–Paraguay tiene una extensión total de 760 metros y un vano libre de 470 metros, el más largo del continente. La estructura atirantada se sostiene sobre dos torres de 190 metros de altura, equivalentes a un edificio de 63 pisos. Su diseño permite un cruce ágil sobre el río Paraná y una mayor capacidad para el transporte de cargas.
La inversión total de Itaipú Binacional alcanzó los 712 millones de reales. De ese monto, 372 millones se destinaron a la construcción del puente y 340 millones a las obras del Perimetral Este, una autopista de casi 15 kilómetros que conecta la nueva infraestructura con la BR-277. Este corredor desvía el tránsito pesado del centro urbano de Foz do Iguaçu y enlaza la frontera con el puerto de Paranaguá, uno de los principales nodos logísticos de Brasil.
Según precisaron las autoridades, Itaipú asumió el costo total del puente, la aduana y los accesos. El esquema institucional fue tripartito, con el Departamento Nacional de Infraestructura de Transporte (DNIT) como órgano propietario, el gobierno del estado de Paraná como ejecutor y la binacional como responsable de la transferencia de recursos.
Además, Lula destacó que otra conexión vial entre Brasil y Paraguay se encuentra en su etapa final: el puente entre Porto Murtinho (Mato Grosso do Sul) y Carmelo Peralta, también financiado íntegramente por Itaipú. Esa obra forma parte del Corredor Bioceánico, considerado estratégico para conectar el centro-oeste brasileño con los puertos del norte de Chile, reducir costos logísticos y ampliar la integración regional.
Inicio operativo y respaldo institucional
Durante el acto, el ministro de Transporte, Renan Filho, confirmó que con la finalización del puente y del Perimetral Este, los organismos de control y fiscalización ya están en condiciones de operar. “A partir de mañana liberaremos el flujo de camiones sobre el Puente de Integración”, señaló, en referencia al inicio gradual de la operatoria desde este sábado 20.
En una primera etapa, el cruce estará habilitado únicamente para camiones sin carga, conocidos como “en lastre”, bajo horarios específicos coordinados por la Receita Federal y la Policía Federal de Carreteras. Posteriormente, se habilitará también el tránsito de ómnibus turísticos fletados. Los horarios definitivos serán informados por los organismos competentes.
La ministra de la Secretaría de Relaciones Institucionales, Gleisi Hoffmann, subrayó que se trata de “una inauguración real” y no simbólica. “El puente está listo y todos nuestros servicios están preparados para que funcione”, aseguró.
En los últimos dos años, Itaipú Binacional transfirió 70 millones de reales para las obras del Perimetral Este, lo que representa el 20,6% del total invertido en ese tramo. La última transferencia vinculada directamente al puente se realizó en 2023, cuando la binacional aportó 7 millones de reales tras la finalización de las obras civiles, concluidas en octubre de ese año.
Una obra con más de tres décadas de gestación
El director general brasileño de Itaipú, Enio Verri, recordó que las primeras discusiones sobre la construcción del puente comenzaron a principios de los años 90. Con la firma de Actas de Entendimiento en 1992 y su aprobación por el Congreso en 1994. Sin embargo, el proyecto cobró impulso recién a partir de 2003, durante los dos primeros mandatos de Lula. Y fue licitado en 2014, bajo la presidencia de Dilma Rousseff.
En 2005 se firmó un nuevo acuerdo internacional que definió las bases técnicas de la obra y estableció la responsabilidad financiera de Brasil. En 2012, el proyecto fue incorporado como prioridad estratégica al Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC). Tras completar los procesos de licitación, licencias ambientales y proyectos de ingeniería, el Instituto Brasileño de Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables (Ibama) otorgó la licencia ambiental en febrero de 2017. Las obras comenzaron en 2019 y avanzaron de forma sostenida hasta su finalización física en 2023.
Verri también destacó el rol de Itaipú en la integración regional y citó como ejemplo la Universidad Federal de la Integración Latinoamericana (UNILA). Creada en 2010, que cuenta con estudiantes de 32 países y cuyas obras fueron reactivadas con recursos de la binacional. “La integración es una marca de todos los gobiernos del presidente Lula”, afirmó.
Con la puesta en marcha del Puente de Integración Brasil–Paraguay, ambos países apuestan a profundizar el comercio, dinamizar el turismo y fortalecer una red logística regional que impacta directamente en la competitividad del Mercosur.
“No queda otra salida para lograr el desarrollo humano e integral de nuestros pueblos, y así alcanzar la reducción de la desigualdad, el equilibrio de la puja distributiva, terminar con las consecuencias del neoliberalismo, y lograr una verdadera federalización de nuestro país, que seguir trabajando en este tipo de iniciativas”, afirmó esta mañana Guillermo Justo Chaves, jefe de Gabinete de la Cancillería argentina, al participar del webinario “El Desafío de los Corredores Bioceánicos Sudamericanos en la Integración Regional Venidera”.
Durante el encuentro, organizado por el Parlasur y que cuenta con la participación de expertos de nuestra región, gobernadores y legisladores, Chaves aseguró que “los corredores ya son una idea que se ha trasformado en prioritaria para el desarrollo de nuestra naciones, como así también una posibilidad de diseñar un futuro post pandemia”.
Señaló que la pandemia nos dejó enseñanzas: “Ahora revalorizamos el rol del Estado, los principios de cooperación y la solidaridad. Estos conceptos deben servir de plafón para trabajar en estos emprendimientos, a partir de una concepción humana, sin ser ingenuos, a la par de alentar la iniciativa privada. Hay que consolidar la idea de trabajar en macrorregiones integradas”.
Chaves explicó además que “el desafío de los corredores tiene dos matices: uno desde el punto de vista de la tarea técnica, y otro desde la vocación que debe tener los estados de plantear esto como prioridad. En nuestro país se ha creado una comisión interministerial que trabaja con mucha fuerza en la convicción de que los corredores tienen que ser una realidad, no un sueño, con el foco en la región NOA y NEA”.
Puntualizó también que “la integración tendrá su renovación en el desarrollo de los corredores, con la misma importancia estratégica que la creación del Mercosur, y de esta manera el encuentro de Sarney y Alfonsín en Foz de Iguazú y el Tratado de Asunción tendrán un correlato en el XXI”.
Sobre el final, el jefe de Gabinete de la Cancillería destacó “la relación que hemos logrado construir en este año de gestión con la hermana República de Chile, independientemente del signo político de los gobiernos, con una agenda común marcada por el escenario que encontraremos a la salida de la pandemia”, al tiempo que subrayó el fundamental “vínculo que estamos restableciendo con el estado plurinacional de Bolivia, con el deseo de que sea miembro pleno del Mercosur”.
El Presidente del Parlasur Oscar Laborde, por su parte, aseguró que “los corredores pueden tener muchas consecuencias, una es ser lugares de tránsito entre el Atlántico y el Pacífico, pero deben ser además una vinculación ente los países, y también permitir el desarrollo del comercio y el turismo, porque concebimos a la integración regional como bioceánica, y a su vez no podemos integrarnos al mundo sin mirar al pacífico, al tiempo que Chile mira al Atlántico”.
Del webinario participan, entre otros, Jorge Capitanich, gobernador del Chaco; Juan Manzur, gobernador de Tucumán; Edgar Blanco Rand, intendente regional de Antofagasta; Jorge Neme, secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería; Oscar Laborde, presidente del Parlamento del Mercosur, y Miguel Calisto, titular de la Comisión Interparlamentaria de Seguimiento, de la Alianza del Pacifico.