El encuentro fue solicitado en su momento por las APICOFOM y AMAYADAP para analizar diversos aspectos impositivos y fiscales relacionados al sector foresto industrial. Se realizó el martes 22 de febrero en la sede del Ministerio de Hacienda y Finanzas de Misiones, con la participación de su titular, Adolfo Safrán, y de Rodrigo Vivar y Gabriel Petta, Director General y Director de Asuntos Jurídicos Gabriel Petta de la Agencia Tributaria Misiones (ATM).
En ese marco, los empresarios solicitaron que se revisen las formas y los modos en que se hacen las intimaciones, y los plazos y términos de las determinaciones. También desde el sector se expresaron las diferencias que existen con el funcionamiento del INFOPRO, en cuanto a sus procedimientos y cálculos, y se solicitó que se revean algunas políticas de recaudación del Gobierno provincial, como la imposición de la Tasa Forestal para los rollos que ingresan desde la provincia Corrientes.
Guillermo Fachinello -presidente de APICOFOM- explicó tras el encuentro que “en materia impositiva pedimos que se revisen algunas cuestiones, y ellos reconocieron errores y se comprometieron a buscar soluciones. Además, como hacemos en otros encuentros, expresamos nuestro malestar por el trabajo del INFOPRO y les pedimos que transmitan nuestras inquietudes ante quien corresponda. Les explicamos que desde ese organismo se toman precios de referencia que no se condicen con la realidad de mercado, y que hacen cálculos técnicos que no son lo que se dan cotidianamente en el mercado nacional e internacional. También dimos cuenta de nuestra diferencia con el rendimiento que ellos toman de la madera, y su modalidad de hacer inspección sobre inspección, dejando abierta cada intervención, y eso no es lógico”.
Por parte del ámbito empresarial participaron los presidentes de la Confederación Económica de Misiones (CEM), Alejandro Haene; de APICOFOM, Guillermo Fachinello; de AMAYADAP, Abel Gauto Fechner; el tesorero de la CEM, Raúl Karaben, y el protesorero de AMAYADAP, Cristian Gruber; entre otros actores del sector industrial.
La crisis post incendios
Tras ese encuentro, representantes del ámbito empresarial provincial nucleado en la Confederación Económica de Misiones (CEM), visitaron el Ministerio de Agro y la Producción, donde fueron recibidos por Sebastián Oriozabala, su titular, y el Ministro de Hacienda, Adolfo Safrán. “Allí analizamos en conjunto cuál es el ‘después’ de este contexto, porque los problemas que se vienen van a ser distintos y por ende las soluciones deberán ser diferentes; y pedimos que antes de implementar medidas nos reunamos para poder hacer aportes u observaciones”, señaló Fachinello.
Mencionó que algunos de los temas centrales de inmediato tratamiento serán la lucha contra los incendios, donde habrá que hacer especial hincapié en la prevención, y los futuros reservorios de agua. “También se charló sobre a conformación de Consorcios de Caminos y de Manejo de Fuego, que integrarán autoridades de Gobierno, Cámaras empresariales, intendencias, organizaciones civiles, entre otras fuerzas, para mejorar la provisión de aguas y su manejo”, agregó el presidente de APICOFOM.
Finalmente, precisó que durante esta reunión “expresamos la necesidad de obtener líneas de créditos para pequeños y medianos productores afectados por los incendios; y el no pago (o devolución mediante subsidio) del Formulario 931 (AFIP) como se hizo durante la pandemia, porque sirve para fomentar el trabajo en blanco más aun en un contexto de crisis como el actual”.
Participaron de esta jornada -junto al presidente, al vicepresidente primero y el tesorero de la CEM (Alejandro Haene, Gerardo Díaz Beltrán y Raúl Karaben, respectivamente)-, referentes de diversas asociaciones de la provincia de Misiones: Guillermo Fachinello (APICOFOM); Abel Gauto Fechner (AMAYADAP); Gabriel Montiel (Asociación Rural de Animales Menores); Carolina Okulovich (Cámara de Elaboradores de Té Argentino CETA); y Héctor Chemes (de la Cámara Molineros de Yerba Mate Zona Productora CMYMZP), entre otros dirigentes, productores y empresarios.
“Perdimos todo. No quedó nada”, relató Carina Lanaro, profesional posadeña, esposa del empresario forestal Leandro Rodríguez, quienes llevaban en la localidad correntina un emprendimiento familiar productivo de más de 30 años y fueron una de las víctimas directas del siniestro.
Sus propiedades están ubicadas al oeste de la Reserva Natural del Iberá, sobre la ruta provincial de ripio 41, y el pueblo era conocido en la región porque desde ese lugar se accedía al portal que da paso a las lagunas Galarza y Luna, atracciones turísticas del Iberá.
“La gente perdió su casa, todas sus cosas, sus animales, su historia. En cuestión de horas el fuego arrasó con todo, y nadie vino a ayudarnos, a pesar de que advertimos días antes de que vengan al lugar a trabajar porque se sabía que la reserva del Iberá en esa zona estaba abandonada, y el fuego avanzaba hacia el pueblo. Nuestro predio está lindante a la reserva natural que fue donada por la ONG de Douglas Tompkins a la provincia. Sabíamos que de no frenar de alguna manera su avance, las llamas dantescas pasarían a las forestaciones y, después, al pueblo. Y así fue, perdimos todo”, relató Lanaro, al responder una entrevista con el sitio especializado Argentina Forestal.
Según el testimonio de la mujer, la situación vivida es indescriptible, «dramática y desesperante». Principalmente porque, como familia forestal, contaban con brigada de protección, operarios preparados para las primeras acciones contra el fuego, pero era insuficiente para la magnitud del fuego. “No tuvimos ayuda ni del consorcio del fuego, pedimos ayuda y nadie nos dio respuestas ni del gobierno de Corrientes ni de la Nación. Tenemos todas las secuencias de las conversaciones y de los mapas satelitales, donde las condiciones climáticas advertían que el fuego avanzaría sobre el Paraje Galarza. La ayuda nunca llegó, el fuego avanzó y no quedó nada”, repite.
Lanaro, indignada, quebrada y profundamente dolida por lo vivido, relató la situación en reiteradas oportunidades a sus allegados y amigos, y sus audios privados llegaron a la prensa. “Todo lo que dije en los audios es verdad. La situación en la zona Santo Tomé e Ituzaingó, rodeando los Esteros del Iberá fue muy compleja desde principio de enero, y se profundizó cuando ingresó a la reserva natural ya que los humedales y bañados están secos y fue declarada la emergencia ígnea en la provincia”, explicó.
“Nosotros como familia y empresa, en forma diaria veníamos ayudando a otros vecinos de la zona que luchaban contra el fuego, finalmente nos tocó el fuego y nadie nos ayudó a nosotros. Nos quedamos solos. Y cuando decimos nadie, hablo del gobierno de Corrientes, del Gobierno Nacional, ni del Consorcio de Manejo de Fuego de Virasoro. Perdimos todo, las últimas dos mil hectáreas de pinos y toda la producción de resina”, precisó.
“La empresa vecina no quiere asumir su responsabilidad, e iremos a juicio por esa pérdida”, precisó la propietaria. “Ahora, hemos sufrido la pérdida total de lo que nos quedaba en este incendio. Con todas las advertencias y pedidos previos de ayuda ante el fuego que se nos venía del Iberá, ni un avión hidrante, ni más brigadas forestales, ni más gente. No enviaron a nadie a ayudarnos. El fuego era impresionante y no íbamos a poder solos, el martes nos cansamos de pedir ayuda y nadie nos escuchó. No era solo el patrimonio forestal de más de 30 años de la familia Rodríguez, el incendio arrasó con todo el pueblo del paraje Galarza, quemó todo, es gente de Corrientes que están sin nada en estos momentos, evacuados y sin donde volver”, detalló la propietaria.
Sostuvo que el refuerzo de la provincia comenzó a llegar pasadas las doce horas que el fuego ingresó al Paraje Galarza. “pero ya era tarde. Vimos que llegaban con colectivos vacíos para evacuar a la gente directamente”, precisó.
Durante toda la jornada de la tarde del miércoles y jueves, los brigadistas intentaron sofocar las llamas, y se organizaron vecinos y rescatistas para salvar a personas y animales del paraje que huían del siniestro imparable.
No se registraron víctimas fatales, pero sí multimillonarias pérdidas materiales: se registraron quemas totales de casas, miles de hectáreas de campo destruidas e incalculables pérdidas en flora y fauna nativa, además de las plantaciones de pino y eucalipto.
“Se podía haber hecho algo para salvar de las llamas a las casas, las forestaciones, pero nadie nos apoyó, ni la Nación ni la Provincia. Como empresarios perdimos todo, no tenemos nada más que hacer en Corrientes, perdimos nuestro trabajo y para nuestra gente”, señaló la profesional.
Su familia tiene varios emprendimientos comerciales en Misiones, además de las inversiones que llevaban adelante en Santo Tomé. “En Paraje Galarza la gente trabajaba en la forestación, éramos su principal fuente de trabajo de más de 60 familias, alguien siempre estaba realizando alguna actividad para nosotros, el hijo, la esposa, el marido. Incluso había personal que tenía su casa dentro de nuestra estancia. Es muy triste lo que ocurrió, no puedo describir en palabras la desesperación y pesadilla vivida. La impotencia de ver que el fuego se acercaba y nadie venía a ayudarnos. En pocas horas todo fue de gran angustia, porque teníamos que salvar gente, rescatar a nuestro personal y a las familias del pueblo. No murió nadie de milagro”, dijo Carina Lanaro.
Aseveró que en varias oportunidades quedaron cercados por las llamas. “Fue una pesadilla”, expresó. Sostuvo que la estancia de la familia Rodríguez contaba con una mini brigada forestal para la acción rápida, tanque bomba, mochilas, tanques hidrantes. Pero todo quedó en cenizas. “Se nos quemaron los vehículos, las herramientas, los tractores, no quedó nada, y no vamos a recuperar nada de lo perdido en las llamas, porque el seguro contra incendios forestales en la Argentina no existe. ¿Sabían eso, no?”, repreguntó la entrevistada, compungida y aún muy angustiada al momento del reportaje.
Desde el martes (15) que la familia Rodríguez advertía del peligro y pedía ayuda desesperada, hasta el miércoles pasado el mediodía nadie llegó. Y en 12 horas quedó todo en cenizas. El jueves las autoridades provinciales evacuaron el pueblo, y en resumen, el Paraje Galarza “desapareció” bajo llamas. Combatientes de la zona, bomberos y brigadistas y aviones hidrantes, combatían el incendio de pastizales que está «fuera de control» en los Esteros del Iberá, pero el caos aún sigue en la provincia, la situación se complicó más en varios lotes forestales en Santo Tomé donde se combaten extensos incendios.
“No tenemos motivos para volver a Corrientes”
Para la familia, será muy difícil volver a empezar con la inversión forestal. “No tenemos motivos para volver a Corrientes, no tenemos nada más que hacer, mi esposo se quedó sin su trabajo de años. No tenemos manera de recuperar lo perdido en el incendio, ni podemos dar trabajo a nadie porque nos quedamos sin nada. Perdimos la producción de resina, los camiones, los tractores. Las dimensiones de esta desgracia no sé cómo transmitirlas realmente. Porque no todo es lo material, es mucho esfuerzo, tiempo, dedicación, proyectos, empleos de muchas familias que solo tenían nuestra estancia como fuente de ingreso. Y son ellos, la gente del Paraje Galarza la que realmente está mal, porque nosotros tenemos nuestras empresas en Misiones, pero ellos no tienen ni un colchón donde dormir, necesitan comida, ropas, muebles. Perdieron todo, se quedaron con lo puesto”, remarcó la mujer.
En este sentido, están llevando adelante una campaña de recolección de donaciones donde reciben en la Torre del Cerro de la ciudad de Posadas – de la cual son propietarios- para trasladar las donaciones a las familias de Paraje Galarza. “Nosotros no volveremos a invertir en Corrientes, pero no le daremos la espalda a su gente”, sostuvo Carina.
La cronología de la pesadilla vivida de la familia Rodríguez explica de alguna manera su indignación. Después de pelear durante más de 20 días con incendios fuera de control en predios vecinos, y advertir en todas las puertas oficiales posibles sobre la necesidad de un avión hidrante, de que se envíe más ayuda en forma urgente de brigadistas porque “no quedaría nada”, finalmente fue lo que pasó y el fuego llegó a los establecimientos forestales y “nadie” ayudó a sus propietarios. “Ni la provincia ni la Nación. Ni el Consorcio de Manejo de Fuego de Virasoro, del cual somos parte”, indicó Lanaro.
“Venía el fuego por el campo Santa María que lo administra el INTA –y que estaba prácticamente abandonado- y las llamas atravesaron la reserva natural que -ante la sequia- nosotros advertimos a las autoridades de su abandono y alto riesgo, ya que pajonales de más de 1 metro y medio de altura, estaban totalmente seco”, relató.
Los intentos por evitar la tragedia fueron en vano. “Mientras que ayudamos a los vecinos a combatir el fuego durante semanas, nadie nos ayudó a nosotros. Días previos hablé con Claudio Anselmo (Ministro de Producción), le escribí al gobernador de Corrientes (Gustavo Valdés), pedí que envíen aviones, porque de no frenar ese fuego en los campos de pastizales y bañados bajos, no habría manera de frenarlos e iba a arrasar con las forestaciones. Y así fue. Y nadie nos ayudó”, se quebró la voz de una mujer.
“Se quemaron todas nuestras plantaciones, que con tanta dedicación mi padre “Moncho” Rodríguez forestó, además afectó una miles de hectáreas de Claudio Wipplinguer, las casas de todos los vecinos, llegó al pueblo de Galarza y destruyó la vida de esa gente”, describió en el audio por su parte, Leandro Rodríguez.
Su familia perdió una inversión de 30 años: “El trabajo de toda una vida, pinares de 30 años y toda la producción de resina quedó cenizas. Nosotros dábamos trabajos a más de 60 familias, muchas de ellas vivían en nuestro campo y perdieron todas sus casas. El pueblo entero se vio arrebatado por el fuego”, expresó el empresario forestal.
“Esto es un desastre. Y más aun cuando toda la guardia de fuego nacional, los aviones hidrantes, helicópteros, todo estaba destinado para proteger un country privado en Ituzaingó. Los políticos construyen sus casas de más de 300 mil dólares, cuando nosotros tenemos que trabajar 30 años para poder tener un capital que en horas se queda hecho cenizas. No les importó nada”, cuestionaron.
Entre la impotencia y el enojo por todo lo vivido, las críticas al gobierno de Corrientes y de la Nación son lapidarias. “Lo único que saben hacer es cuidar lo de ellos, que encima es lo nuestro, es nuestro trabajo, porque somos los que pagamos los impuestos. Ahora no quedó nada en la zona, ya no hay mas productores ¿quién le va a pagar los impuestos?. Nos ignoraron y nos dejaron solos. No se imaginan la fuerza que tenía el fuego, todo lo que se quemó. Pinos de 30 años, empleos en la zona, todo el pueblo de Paraje Galarza ha desaparecido. No tienen vergüenza, han priorizado salvar sus viviendas millonarias donde veranean en lugar de priorizar la producción, el trabajo del pueblo”, se descargaron en el relato.
Por otro lado, estaban las condiciones de pobreza en la que vivía la gente en Paraje Galarza. “Ya era un lugar olvidado por la provincia y el país. Las condiciones de vida de esta gente eran inhumanas. Esto que vivimos fue un infierno, pero esta gente ya vivía algo parecido a un infierno. A los políticos evidentemente nunca les interesó Paraje Galarza, y de hecho ni siquiera debían conocer su realidad y su vida. Si hubieran ido a ese paraje, y conocieran lo que era este pueblo, hubieran tenido un poco de vergüenza, y hubieran hecho algo por lo poco (y todo) lo que tenían sus pobladores. No lo hicieron, y se quemó todo. Y tampoco lo hicieron antes de que se queme”, reflexionó finalmente.
Impotencia. Lagrimas. Tristeza. Hace más de 50 días que miles de correntinos viven esta pesadilla en la provincia, y las lluvias necesarias aún no llegan para aplacar los incendios sobre varios departamentos correntinos.
El viceministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Sergio Federovisky, destacó hoy que “sin los Esteros del Iberá secos” no habría “facilidad para que el fuego se propague” como esta ocurriendo en Corrientes, y dijo que “el cambio climático llegó, está acá y tiene esta forma”, por lo que planteó la necesidad de “preparar al Estado nacional, provincial y municipal para lidiar” con estas situaciones.
“Sin los Esteros secos, sin la vegetación sometida a un estrés hídrico creciente año tras año por el aumento sistemático de la temperatura promedio, no tendríamos la facilidad para que el fuego se propague como se está propagando”, indicó el secretario de Control y Monitoreo Ambiental de la Nación.
En diálogo con radio Metro, sostuvo que “el cambio climático llegó, está acá y tiene esta forma” y planteó una pregunta: “¿Cómo vamos a preparar un Estado a nivel nacional, provincial, municipal, que pueda lidiar con situaciones de esta envergadura que van a ser cada vez más violentas?”.
Sobre el panorama en Corrientes, donde persisten los incendios forestales que ya arrasaron el 9 por ciento de la provincia, dijo que los Esteros del Iberá -uno de los lugares afectados por el fuego-, se encuentra actualmente “sin agua”.
“Esa alteración, esa sequedad, provoca un efecto y es que es completamente proclive a que cualquier fuego se convierta en un desastre”, indicó.
Asimismo, Federovisky hizo un “mea culpa” sobre el accionar del Estado argentino.
“Creo que nunca dimensionó (el Estado) que estos problemas derivados del cambio climático iban a empezar a ocurrir y de manera tan violenta”, manifestó.
En ese sentido, expresó que “el Plan Nacional de Manejo del Fuego no tiene una estructura, más allá de la que nosotros le otorgamos en el último año y dos meses. Hay una trayectoria, pero no lo suficientemente espesa y con fortaleza como para poder responder a situaciones de este calibre”.
Asimismo, planteó que bajo la gestión anterior, “en el año 2017 se tomó una decisión de quitar el Plan Nacional de Manejo del Fuego del ámbito del Ministerio de Ambiente y llevar la parte correspondiente al ataque del fuego al Ministerio de Seguridad”.
“Todos sabemos, quienes conocemos algo de este tema, que el manejo del fuego tiene muchas etapas, y no solo el momento de ir con la manguera a tratar de apagarlo”, dijo el viceministro.
Con respeto a esas tareas, detalló que se vinculan “con la prevención, la detección temprana, el manejo de combustible fino, el adiestramiento y la capacitación a los bomberos forestales”.
“La etapa de la prevención en ese sistema de manejo del fuego había quedado con presupuesto igual a cero en el Ministerio de Ambiente”, aseveró.
El encargado de control del fuego en la delegación correntina de Virasoro, Orlando Villalba, aseguró hoy que se necesita replantear el uso del fuego para renovar la pastura para el ganado debido a que “el cambio climático modificó mucho el ambiente” y esa actividad se tornó más riesgosa.
“Después de este golpe que estamos sufriendo habrá muchas cosas por replantearse, ya que la provincia utiliza como costumbre el fuego en la actividad agraria y forestal, para renovar la pastura para el ganado”, comentó Villalba, que integra el Departamento de Protección Forestal dependiente del Ministerio de Producción de Corrientes.
En este sentido, mencionó que se trabaja “para que esta herramienta (el uso del fuego) de un costo menor a otras intervenciones, se pueda hacer de una manera más segura y responsable, tomando los recaudos necesarios” y sostuvo que hay que “trabajar en la concientización de las personas”.
En diálogo con Radio la Red, expuso que en la provincia se vive una gran sequía y dijo que “el cambio climático ha modificado mucho el ambiente” aunque no es por eso “que se inicia el fuego, en eso siempre está en el medio la actividad humana”.
En tanto, Villalba dijo que se pronostican precipitaciones para este martes y el jueves en el noreste de la provincia de Corrientes, donde hasta anoche había más de una decena de focos activos.
“Bajo mucho la temperatura, hay humedad pero ayer cerrábamos con incendios que hoy al transitar el día vamos a ir viendo cómo se comportaron durante la noche”, concluyó.
El viceministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Sergio Federovisky, quien se encuentra en Corrientes debido a los incendios que afectan al 9% de la superficie provincial, señaló este lunes que “la situación está un poquito más aliviada como resultado de las lluvias que se registraron durante el fin de semana, pero todavía sigue siendo crítica”.
“En este momento (el ministro de Ambiente, Juan) Cabandié está dirigiéndose al campamento en la zona de la localidad de San Miguel, en el centro de la provincia de Corrientes”, describió Federovisky en una entrevista con radio radio AM 990 y recordó que el Estado nacional aportó más de 10 medios aéreos y 160 brigadistas para combatir el fuego.
Consultado sobre el motivo de estos incendios, el viceministro sostuvo que “tenemos un escenario adverso que es un resultado directo del cambio climático que implica el calentamiento global y provoca dos factores: uno es la agudización de los extremos, que hace que las sequías sean cada vez más agudas y prolongadas; y el otro es que el aumento de la temperatura promedio año tras año lleva a la vegetación a un estrés hídrico que la hace imposible de soportar cualquier fuego”.
“Entonces -continuó- el principal motivo es el cambio climático y la sequía, que montan un escenario sobre el cual cuando aparece el fuego que puede ser accidental o intencional, pero siempre iniciado por la mano del hombre, resulta muy difícil de detener”.
El viceministro refirió que se trata de un “drama planetario”. “Poco antes de la pandemia Australia vio arrasada más de 23 millones de hectáreas; Canadá el último verano sufrió un incendio que se llevó 4 millones de hectáreas, por lo tanto hay que ubicar la situación en un contexto planetario que hace que el fuego sea una realidad que no podemos eludir”, detalló.
Consultado sobre la prevención, el viceministro indicó que la particularidad de los incendios de este año es que se quemaron los Esteros del Iberá porque estaban “secos” y, en este sentido, mencionó la importancia de sancionar una ley que proteja los humedales, lo que es una “condición necesaria aunque no suficiente”.
Finalmente, afirmó que en 2017, durante la gestión de Mauricio Macri, se desmanteló el Plan Nacional de Manejo de Fuego e indicó que “el expresidente no puede decir que la Nación no fue a Corrientes porque el Estado nacional está acá desde hace más de 20 días; después se podría discutir si es suficiente o no, pero la presencia no se puede negar”.
Y agregó que desde el Gobierno nacional “hemos revertido un plan sistemático de desarme del Plan Nacional del Manejo del Fuego que hoy tiene un presupuesto, medios aéreos alquilados, infraestructura en las provincias, capacitación, ropa, herramientas, esto nunca antes había ocurrido” y mencionó que “esperamos que esto sea una bisagra y se convierta en política de Estado”.