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Lula, el líder latinoamericano más importante del Siglo XXI, a punto de ir a prisión
Por Erick Closs. Luis Inácio Lula da Silva vive, quizás, los días más inciertos de su vida: entre una inminente detención y la posible victoria en las elecciones presidenciales de Brasil. Cabe destacar que de acuerdo a la Ley “Ficha Limpa”, si queda firme la confirmación y el aumento de la condena a 12 años y un mes de prisión emitida por TRF-4 (Tribunal Regional Federal Número 4), el líder del Partido de los Trabajadores (PT) no podrá presentarse nuevamente como candidato a presidente de la República Federativa de Brasil en este 2018.
Cronología de la Causa del Triplex en la ciudad balnearia de Guaruja (SP)
En el año 2003, la Cooperativa Habitacional de los Bancarios de San Pablo (Bancoop), anunció la construcción de un condominio en Guaruja. Dos años después, Marisa Letícia, esposa de Lula, adquirió uno de los departamentos, el cual se comprometió a abonarlo en cuotas.
En el año 2009, Bancoop, ante la imposibilidad de terminar el condominio, lo transmitió a la empresa constructora OAS. Luego de esta operación, Marisa Letícia decidió suspender el pago de las cuotas, por lo que también suspendió la opción de compra, pero según el Ministerio Publico Fiscal, esto no fue tan así, ya que la empresa OAS le reservó en secreto al matrimonio presidencial un inmueble distinto al que la primera dama estaba pagando. Un año después, una investigación de la Rede O Globo, dio a conocer que el matrimonio, supuestamente, era dueño de un inmueble en el Edificio Solaris pero todavía no se sabía qué unidad les correspondía. En el 2014, Lula visitó el inmueble con el presidente de OAS, Leo Pinheiro. Durante este encuentro hubo una foto tomada en secreto, la que fue difundida posteriormente por los medios brasileños.
En el año 2015, el Instituto Lula informó que el matrimonio había desistido de la opción de compra. Pero en el mismo año, el Ministerio Publico de San Pablo inició una investigación sobre la transferencia del condominio de Bancoop a OAS. A partir de esta decisión empezaron a saltar las irregularidades del caso. La Policia Federal de Brasil comenzó a investigar a Lula por corrupción pasiva y lavado de dinero, por ello, realizo una pericia caligráfica sobre uno de los recibos del departamento presidencial, la que determinó que el número de departamento del matrimonio estaba adulterado.
En el año 2016, el Ministerio Publico Fiscal denunció que Lula recibió el departamento y su posterior remodelación por parte de la constructora OAS en concepto de dádivas, como parte de una red de corrupción en la cual el ex presidente usaba sus influencias para la contratación de OAS por la petrolera estatal Petrobras. Este plan criminal, en el que habían otros actores, recibió el nombre de “Lava Jato”. Por esta razón, la cuestión del Triplex de Guaruja recayó en el Juzgado Criminal Federal de la Ciudad de Curitiba, a cargo del juez Sergio Moro, quien en Julio de 2017 condenó a Lula a 9 años y medio de cárcel, basando su decisión principalmente en el testimonio del arrepentido Leo Pinheiro, presidente de OAS, quien redujo su pena gracias al acuerdo que logró con la justicia brasileña para delatar a otros implicados en casos de corrupción. La defensa del líder del PT, a cargo del abogado Cristiano Zanin Martins buscó la nulidad del proceso y la consecuente absolución de Lula, fundamentando su estrategia en la falta de pruebas fehacientes: “pedimos la nulidad del proceso y la sentencia”, sostuvo Martins. Además agregó que “el triplex no es del ex presidente Lula. Pertenece a la empresa OAS, como consta en el registro de inmuebles. La familia nunca recibió la llave, y no pasó un día allí”. Lo cierto es que no hay ningún documento que pueda confirmar que el polémico triplex era de familia presidencial o que fue reservado para ellos.
Este Miércoles, la sala octava del Tribunal Regional Federal Número 4 ratificó la condena al ex presidente Lula por unanimidad. Además los jueces aumentaron la pena de 9 años y medio a 12 años y un mes de prisión. João Pedro Gebran Neto, Leandro Paulsen y Victor Laus consideraron que la vinculación está probada aunque no haya documentos que lo acrediten, porque el acusado no podía ignorar la trama de corrupción que se gestaba en el llamado caso “Lava Jato”. El relator, Gebran Neto, además consideró que los indicios no deben ser tenidos en cuenta como pruebas menores. En la jerga judicial, lo importante es la convicción del juez, el cual se encarga de darle la importancia que corresponde a cada prueba que se encuentra bajo su expediente. Evidentemente, los jueces que intervinieron en la causa, le dieron mucha importancia a los indicios.
Por orden del Juez Federal, Ricardo Leite, Lula tiene prohibido salir del país.
La realidad es que en la causa por la cual está siendo condenado, hay muchos indicios y pocas pruebas, por eso el interés de los juristas a nivel global.
El futuro de Lula
Por lo menos, en lo que se refiere a su carrera presidencial, se ve oscuro: la decisión de TRF-4, tribunal colegiado, gatilla la Ley “Ficha Limpa”, por lo que Luis Inácio Lula da Silva se vería imposibilitado de presentarse como candidato a presidente. Su defensa puede pedir al tribunal aclaraciones sobre el fallo, pero la decisión no puede revertirse. ¿Cómo sigue su camino?
-La defensa tiene 15 días para interponer un recurso ante el Supremo Tribunal de Justicia (instancia previa al STF), el cual va a discutir el mérito de la acción o su nulidad. Luego de la decisión del STJ, la defensa también tiene 15 días para interponer un recurso ante el Superior Tribunal Federal, el cual sólo puede decidir sobre si las leyes federales fueron correctamente aplicadas o si hubo errores en el proceso; en el primer caso la decisión será definitiva y en el segundo, el proceso volverá a primera instancia. La tramitación de estos recursos no tiene un plazo establecido, por lo que esta sería una vía incierta para la carrera presidencial del ex presidente.
-Lula podría iniciar su campaña gracias a una medida cautelar del Tribunal Supremo Electoral. El plazo para que se inscriban las candidaturas comienza el 20 de julio y termina el 15 de agosto. En el caso de que su candidatura fuera impugnada, el PT tiene la posibilidad de reemplazarlo hasta veinte días antes de las elecciones del 7 de Octubre. Si el ex presidente continua en la campaña electoral y gana las elecciones, su futuro va a depender de si la sentencia queda firme antes de que la justicia electoral reconozca que se encuentra en condiciones de asumir: en este caso, Lula se vería imposibilitado para ocupar la presidencia por lo cual asumiría su vicepresidente; o en el supuesto de que la sentencia quede firme después de que se le reconozca que está en condiciones de asumir, Lula llegaría a la presidencia y cumpliría su mandato sin mayores sobresaltos, ya que la Constitución Brasileña dice que un presidente no puede responder por crímenes cometidos previos al ejercicio de su cargo. El reconocimiento de la justicia electoral normalmente se da a mediados de Diciembre.
Por lo pronto, Luis Inácio Lula da Silva dice ser inocente. En sus discursos posteriores a la resolución del tribunal, prometió seguir luchando por los más pobres y por la memoria e imagen de su difunta esposa, Marisa Leticia, salpicada por los casos de corrupción. Aunque sabe de cuestiones complicadas, Lula se encuentra una vez más frente a una encrucijada.
Lula fue condenado a 12 años de prisión y la Justicia Electoral decidirá sobre su candidatura presidencial
El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva tiene más cerca su inhabilitación política después de que un tribunal de segunda instancia le condenó este miércoles por corrupción y lavado de dinero y aumentó su pena de prisión a 12 años y 1 mes.
Tras casi diez horas de sesión, los tres jueces que integran la octava sala del Tribunal Regional Federal de la 4ª Región de la ciudad de Porto Alegre decidieron elevar la pena de nueve años y medio de prisión por corrupción pasiva y lavado dinero dictada en julio pasado contra el exmandatario en primera instancia.
“Hay prueba, encima de lo razonable, de que Lula fue uno de los articuladores, si no el principal, de la trama de corrupción” que operó en la estatal Petrobras, afirmó el juez Joao Pedro Gebran Neto, instructor del caso, durante la lectura de su voto.
Los jueces mantuvieron un tono duro contra el líder del Partido de los Trabajadores (PT) con frases demoledoras que echaron por tierra los argumentos de su defensa al considerar que las “violaciones” fueron “gravísimas”.
“No solo había un enriquecimiento personal, también servía para financiar campañas y el proyecto político de un Gobierno”, remarcó Gebran Neto.
“Estamos ante pruebas que resistieron a la crítica, al contrapunto. Si las pruebas fuesen débiles no habrían resistido. Si resistieron es que está demostrada la culpabilidad”, aseguró el último en pronunciarse, el magistrado Víctor Luiz dos Santos Laus.
En esta causa, una de las siete abiertas en su contra en la Justicia, la mayoría por supuesta corrupción, Lula fue condenado por supuestos sobornos e la constructora OAS, que se habrían traducido en la entrega de un apartamento de lujo en la playa a cambio de favorecer a la compañía en contratos con Petrobras.
La decisión, aunque es apelable, complica las opciones del expresidente (2003-2010) para competir en las elecciones presidenciales de octubre ya que, según la legislación brasileña, los condenados en segunda instancia no pueden ser postulados.
No obstante, la última palabra sobre la candidatura de Lula, que lidera todos los sondeos de opinión y ha manifestado su intención de presentarse, estará en manos de la Justicia Electoral.
Miles de personas se movilizaron en Porto Alegre y en otras ciudades de Brasil, como Río y Sao Paulo, tanto a favor como en contra del expresidente, en un reflejo de la profunda división política del país.
Lula se convirtió el pasado 12 de julio en el primer exmandatario brasileño condenado penalmente desde el restablecimiento de la democracia (1985).
“Infelizmente está siendo condenado un expresidente, pero que pactó y cometió crimen”, sentenció Gebran Neto.
Lula, a sus 72 años, ha prometido batalla hasta el final. “Sólo el día en el que muera voy a parar de luchar”, dijo el este miércoles menguado mito de la izquierda latinoamericana.
En su último día en Perú, Francisco dijo que “América Latina está en crisis por la corrupción”
El papa Francisco denunció que América Latina está en crisis por la corrupción, aseguró que el caso Odebrecht “sólo fue una parte chiquita” y criticó que la región “está sufriendo bajo un capitalismo liberal deshumano”.
“En general la política en América Latina está más enferma que sana. Hay una crisis política no sólo en el Perú”, dijo el Pontífice en una conversación improvisada con obispos peruanos, a los que visitó en el Arzobispado de Lima.
“Gran parte de Latinoamérica sufre la decadencia y el embate de la corrupción. El caso Odebrecht sólo fue una parte chiquita. Estamos en crisis por la corrupción”, denunció Jorge Bergoglio en referencia al escándalo de sobornos que involucra a una constructora brasileña y a varios gobiernos de la región.
Y lamentó: “Se da que gana la oposición y acusa de corrupto al anterior; luego gana el otro y también lo acusa… y los dos tienen algo de razón”.
“El juego político es muy difícil y nos pone en dificultad si queremos ser pastores. Tampoco la denuncia es la única arma, están la persuasión y la formación política”, les dijo.
En ese sentido, hizo referencia al “fenómeno de los paraísos fiscales, muchos de los cuales están en América Latina”.
“América Latina estaba buscando un camino, la patria grande, y de golpe con los años está sufriendo bajo un capitalismo liberal deshumano”, señaló.
Al hablar frente a unos 60 obispos peruanos en el Arzobispado de Lima, el Pontífice homenajeó al santo Toribio de Mogrovejo y lo puso como ejemplo de alguien que “quiso llegar a la otra orilla, no sólo geográfica sino cultural”, y para eso “promovió por muchos medios una evangelización en la lengua nativa”.
“¡Cuánto urge esta visión para nosotros, pastores del siglo XXI, que nos toca aprender un lenguaje totalmente nuevo como el digital, por citar un ejemplo”, les pidió, animándolos a retomar el espíritu del evangelizador del siglo XVI.
Asimismo, los convocó a “conocer el lenguaje actual de nuestros jóvenes, de nuestras familias, de los niños”.
“Como bien supo verlo santo Toribio, no alcanza solamente con llegar a un lugar y ocupar un territorio; es necesario despertar procesos en la vida de las personas para que la fe arraigue y sea significativa”, dijo Bergoglio en su último día en Perú, desde donde regresará a Roma.
“Y para eso tenemos que hablar su lengua. Es necesario llegar allí donde se gestan los nuevos relatos y paradigmas, alcanzar con la palabra de Jesús los núcleos más profundos del alma de nuestras ciudades y pueblos”, aseveró el Pontífice.
Francisco también pidió a los obispos que “no tengan miedo de denunciar los abusos y excesos que se cometen frente a su pueblo”.
“El bien espiritual no puede nunca separarse del justo bien material, y tanto más cuando se pone en riesgo la integridad y dignidad de las personas”, enfatizó.
En su encuentro, reforzó además el pedido de “unidad” dentro de la Iglesia peruana, con el que había empezado el día frente a unas 500 monjas de clausura.
“Queridos hermanos, trabajen para la unidad, no se queden presos de divisiones que parcializan y reducen la vocación a la que hemos sido llamados: ser sacramento de comunión”, les dijo.
En esa línea, Francisco había pedido antes a las religiosas que “recen por la unidad de la Iglesia, que está tentada por la desunión”.
Fuente: Ambito.com
Política, Justicia y la pregunta de siempre ¿El fin justifica los medios?
Usualmente se le atribuye a Nicolás Maquiavelo haber afirmado que el fin justifica los medios. Sin embargo, el autor de “El Príncipe” no lo dijo de ese modo. Lo que Maquiavelo aseveró fue, que los actos de los hombres, en particular los de los príncipes, deben ser juzgados por sus resultados, fundamentalmente cuando no hacerlo condiciona el bienestar de toda la comunidad. De este modo, los métodos inmorales, incluso los ilícitos, pueden ser tolerados, siempre y cuando sean necesarios para alcanzar el bien general.
En tiempos de Maquiavelo, y no muy distante geográficamente de él, Leonardo Da Vinci revolucionaba la pintura, la botánica y la anatomía, además de darle un nuevo sentido a la ingeniería. Asimismo Copérnico daba a conocer su teoría heliocéntrica, fundando de ese modo la astronomía moderna y Cristóbal Colón por su parte “descubría” un nuevo continente. ¿Qué tenían todos estos hombres en común? Que su atrevimiento, desafiante del orden preestablecido, fue el motor de cambio.
Por estos días en nuestro país, la palabra cliché por antonomasia es precisamente esa, “cambio”. Luego de 12 años de gobierno del mismo partido político, el eslogan utilizado por la actual coalición gobernante fue justamente “Cambiemos”, simbolizando con ello la esperanza de un porvenir mejor.
Sin embargo lo que no cambia es la pregunta acerca de los medios y el fin. Personalmente considero que justificar los medios bajo la única condición de que sean beneficiosos para la sociedad es, como mínimo, preocupante. En primer lugar, porque sería muy difícil encontrar parámetros objetivos que señalen la oportunidad, pero fundamentalmente porque implicaría una excesiva concentración de poder en manos de quien se encuentre en posición dominante.
Lo señalado hasta el momento exige una reflexión acerca de si corresponde privar de su libertad a una persona presumiblemente culpable, aunque la forma no sea la adecuada.
Poniéndole nombre y apellido ¿Son legítimas las prisiones preventivas del ex Vicepresidente Amado Boudou y del ex Ministro de Planificación Julio De Vido?
Una respuesta intuitiva nos dice que sí. La inmensa mayoría de los argentinos está convencida de que, de alguna manera, los exfuncionarios abusaron de su poder y lograron de esa forma enriquecerse ilegítimamente. Consecuentemente, a esa inmensa mayoría, verlos presos, como a delincuentes comunes, les produce una satisfacción enorme, una sensación de justicia.
La pregunta que subyace ahora es, acaso esa sensación de justicia ¿justifica que el poder de turno se aparte del ordenamiento jurídico?
La indignación de las masas ante el desmesurado enriquecimiento de la clase dirigencial no es una cuestión que pretenda poner en tela de juicio. Hacer un análisis de los medios de comunicación y de su idílica objetividad es materia propia de especialistas, entre los que no me encuentro. Sin embargo, me atrevo a hacer un análisis jurídico de la cuestión y estoy convencido de que algo no encaja. Quizás sea el principio de igualdad, la presunción de inocencia o la tristemente célebre cadena de coincidencias que se desataron en los últimos tiempos, no lo sé, pero hay algo que no está claro. O quizás sí lo está y por eso es que me propongo exponerlo.
Hace pocos días los argentinos fuimos testigos del momento en el que uno de los hombres más poderosos del anterior gobierno, era privado de su libertad ante decenas de cámaras de televisión, que transmitían en vivo y en directo desde su domicilio particular la detención más estruendosa de la última década en nuestro país. Caía Julio De Vido.
Apenas nos acostumbramos a ello cuando otra figura descomunal como la del ex Vicepresidente seguía los mismos pasos, ésta vez con imágenes desde adentro de su departamento, para alegría de los morbosos. Ambos fueron trasladados al penal de Ezeiza; ambos con prisión preventiva.
Pero esta especie de Lava Jato argentino ¿es totalmente legítima o esconde una suerte de pantomima?
Lo primero que hay que remarcar es que se trata de una prisión preventiva. Ningún juez se ha expedido acerca de la culpabilidad de estos sujetos, por lo tanto ante la ley siguen siendo inocentes, ya que la Constitución Nacional prevé que nadie puede ser penado sin juicio previo, mientras que los tratados internacionales de rango constitucional establecen expresamente que toda persona acusada de haber cometido un delito debe ser presumida inocente hasta tanto y en cuanto no se establezca legalmente su culpabilidad.
Por otra parte, si bien todos somos inocentes hasta que se demuestre lo contrario, los códigos de procedimiento establecen causales que hacen procedentes las prisiones preventivas, habitualmente relacionadas con la posibilidad concreta de eludir la acción de la justicia o con el entorpecimiento de las actuaciones.
Tanto De Vido como Boudou fueron detenidos porque los jueces entendieron que, dado el poder que supieron ostentar por haber sido funcionarios de muy alto rango, cuentan con los recursos necesarios como para alterar las pruebas que servirían para condenarlos. Jurisprudencia que sienta un precedente que promete darnos mucha tela para cortar.
Amado Boudou afronta una acusación de enriquecimiento ilícito, mientras que a Julio De Vido lo acusan de administración fraudulenta, sobreprecios y malversación de fondos. La causa del ex titular del Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios es reciente, la denuncia fue presentada el año pasado y ahora, un año después, el juez Bonadío ordenó su prisión preventiva por cuestiones vinculadas a la administración de los Yacimientos de Río Turbio y por las importaciones de gas licuado, pero basándose en pericias unánimemente objetadas por los expertos en la materia. La situación del ex Vicepresidente también es llamativa ya que la causa data del año 2010 y recién ahora el cuestionado Juez Lijo ordenó su detención.
¿No llama la atención el momento en que estas figuras públicas son detenidas? Al momento de ser acusado Amado Boudou se encontraba a cargo del Ministro de Economía y luego asumió como Vicepresidente de la Nación. Sin embargo, recién ahora que no ostenta cargos públicos, el juez considera que puede entorpecer a investigación, tal como sucede con De Vido.
Me parece que no hace falta ser un erudito del derecho para darse cuenta que el argumento de los jueces es, al menos, endeble. Cualquier persona con dos dedos de frente se da cuenta que si pueden entorpecer la investigación ahora, mucho más hubieran podido hacerlo cuando eran figuras preponderantes de la política nacional.
Y si este razonamiento es correcto ¿acaso no hay funcionarios actuales imputados en causas penales? ¿No están ellos en mejores condiciones de ocultar pruebas? Y que quede claro que con esto no defiendo a los ex funcionarios ahora detenidos. Más bien todo lo contrario, me parece lógico que si el fundamento es la posibilidad concreta de entorpecer la investigación, debieron haber sido privados de su libertad varios años atrás. Suponiendo que dicho argumento fuera legítimo, claro está.
Considerando lo antes dicho, dos cosas deben ser analizadas en este momento. La primera es la independencia judicial; la segunda es qué esconde este alboroto, que a esta altura tiene tintes de novelas mexicanas.
Lo de Lijo y Bonadío parece clarísimo, Sus Señorías no se atreven a ir contra los popes del Gobierno de turno. No se atrevieron con Boudou, no se atrevieron con De Vido, y por supuesto tampoco se atrevieron con la primera mandataria CFK. Pero tampoco se atreven a tocar al actual Presidente Macri, o a sus ministros Hernán Lombardi, Juan José Aranguren o Guillermo Dietrich, entre otros, todos ellos con causas abiertas en la justicia. ¿O acaso estos últimos no pueden entorpecer la investigación sustrayendo o alterando pruebas que se encuentran bajo su órbita de actuación?
¿Es necesario armar este circo de prisiones preventivas? Probablemente si se avanzara con la investigación y se dictara una sentencia acerca del fondo de la cuestión, más de un político nombrado en el párrafo anterior iría preso. Sin embargo no, a gran parte de la justicia argentina las cosas bien hechas parece no agradarle mucho. O tal vez esconde intereses que no pueden ser expuestos, pero que al analizar minuciosamente la cuestión indefectiblemente salen a la luz.
Por otra parte, no es menos importante destacar el momento en el que cada uno de los procedimientos ya enunciados fueron llevados a cabo. Las prisiones de los máximos exponentes kirchneristas se ordenan y consecuentemente ejecutan justo después de las elecciones. Es decir, recién cuando Cambiemos afianza su poder, los magistrados federales se animan a avanzar con las respectivas causas.
Pero mucho más que eso, sendas decisiones fueron tomadas pocos días antes y pocos días después, respectivamente, de que el Gobierno anuncie una de las reformas laborales más violentas de la historia argentina, una reforma que entre otras cosas reduce la indemnización por despido, elimina multas a empresas que incumplen sus obligaciones y obliga a los trabajadores a aportar a un “fondo de cese laboral”, abonando con sus propios haberes su eventual indemnización.
Si bien estos cambios radicales aún no fueron aprobados, su tratamiento cuenta, además del maquillaje con el que fueron presentados, con la bomba de humo que representa la detención de los exfuncionarios. Mientras tanto, el común de los argentinos no dimensiona el alcance de la reforma. Sin embargo, incentivado por los medios de comunicación que actualmente transitan en sintonía con el poder político, el argentino promedio festeja las detenciones como un triunfo popular.
A modo de cierre, no puedo aseverar que el fin haya sido apaciguar el hambre de justicia de los argentinos; mucho menos que el fin haya sido camuflar los efectos negativos de la incipiente reforma laboral; sin embargo, las prisiones preventivas antes señaladas no terminan de cuadrar y los motivos han sido expuestos.
Necesitamos jueces honestos e idóneos, que despejen el manto de duda que actualmente cubre a la justicia argentina; que actúen de forma independiente, sin esperar que cambie el gobierno de turno para proceder y que por sobre todas las cosas resuelvan los casos planteados conforme a los preceptos de la Constitución Nacional y no de acuerdo a sus intereses, o los intereses de los gobernantes de turno.
No podemos permitir que el fin justifique los medios, por más idílico que parezca ese fin, será siempre el ordenamiento jurídico y los principios éticos los que nos marcarán el camino a seguir. Los atajos, las excepciones y las ambigüedades morales son muy peligrosos, porque están siempre predispuestos a favorecer al más poderoso y sus consecuencias son muy difíciles de prever.
