crédito

El BCRA definió su estrategia monetaria y cambiaria para 2026: foco en remonetización y reservas

Compartí esta noticia !

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) presentó sus Objetivos y planes para el desarrollo de las políticas monetaria, cambiaria, financiera y crediticia para 2026, un documento clave que consolida el programa de estabilización iniciado en diciembre de 2023 y proyecta una nueva etapa marcada por la remonetización de la economía, la acumulación de reservas internacionales y la continuidad del régimen de flotación cambiaria entre bandas. La hoja de ruta resulta central para el sistema financiero, el sector productivo y los mercados, ya que define el marco macroeconómico bajo el cual operarán las decisiones de inversión, crédito y precios durante el próximo año.

El informe oficial detalla que, tras eliminar la dominancia fiscal y financiera y sanear el balance del BCRA, la autoridad monetaria buscará en 2026 avanzar en la desinflación, extender la estabilidad financiera y sentar las bases de un crecimiento sostenido, manteniendo un estricto control de los agregados monetarios y reforzando la transparencia del esquema de política económica.

De la estabilización inicial a la tercera fase del programa económico

El BCRA repasó los resultados de las primeras etapas del programa económico. Durante el primer año de gestión se eliminaron desequilibrios macroeconómicos significativos: se erradicó el déficit fiscal y su monetización, se redujo la emisión por intereses del Banco Central y se inició el saneamiento de su balance mediante el traspaso de pasivos al Tesoro. En paralelo, se sinceró el tipo de cambio y se implementó un esquema de crawling peg inicial del 2% mensual, luego reducido al 1% a partir del 1 de febrero de 2025.

Según el documento, estas medidas permitieron una fuerte baja de la inflación, la normalización de precios relativos y tasas de interés, la duplicación del crédito al sector privado en términos reales y una recomposición del respaldo prudencial de los depósitos. El año cerró con un crecimiento interanual del 6% y una reducción marcada de la pobreza.

La segunda fase profundizó el ancla monetaria, fijando un límite estricto a la base monetaria amplia y eliminando completamente los pasivos remunerados del BCRA. Además, el Régimen de Regularización de Activos permitió regularizar más de USD 35.000 millones, fortaleciendo reservas y financiamiento privado en dólares.

En abril de 2025 se inició la tercera fase, orientada a una mayor flexibilidad cambiaria y de tasas. En ese marco, el 11 de abril se adoptó un régimen de flotación entre bandas móviles, con límites que se ajustan al 1% mensual. También se eliminaron restricciones clave: dejó de operar el dólar blend, se flexibilizaron pagos de importaciones, se levantaron restricciones para personas humanas y se habilitó la libre distribución de utilidades al exterior desde los ejercicios iniciados en 2025.

Reservas, financiamiento externo y normalización del mercado

El informe destaca el respaldo financiero internacional como un pilar del proceso. En 2025 se firmó un acuerdo de facilidades extendidas con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por USD 20.000 millones, con desembolsos por unos USD 15.000 millones durante el año. A esto se sumaron programas del Banco Mundial por USD 12.000 millones y del Banco Interamericano de Desarrollo por USD 10.000 millones, con desembolsos efectivos por USD 4.700 millones.

Estos fondos permitieron fortalecer el balance del BCRA mediante el reemplazo de activos ilíquidos por reservas en moneda extranjera líquidas. En mayo de 2025, el Banco Central recibió USD 12.000 millones por la cancelación total de Letras Intransferibles con vencimientos en 2025 y 2026 y una cancelación parcial de la correspondiente a 2029. En agosto se sumaron otros USD 2.000 millones por nuevas cancelaciones, operaciones que también implicaron una reducción de la deuda en dólares del Tesoro.

En conjunto, el BCRA y el Tesoro lograron duplicar el nivel de reservas internacionales brutas desde el inicio de la gestión. Las compras netas del Banco Central en el mercado de cambios alcanzaron unos USD 22.000 millones, a las que se sumaron USD 1.500 millones del Tesoro y financiamiento adicional, totalizando más de USD 28.500 millones.

Durante el ciclo electoral de 2025 se registró una volatilidad cambiaria inédita: la demanda de cobertura alcanzó cerca de USD 35.000 millones, equivalente a más del 50% del M2. El BCRA intervino en tres rondas consecutivas por USD 1.110 millones para defender el techo de la banda, mientras el Gobierno eliminó transitoriamente retenciones a granos por hasta USD 7.000 millones y el Banco Central firmó un acuerdo de estabilización cambiaria con el Tesoro de Estados Unidos por hasta USD 20.000 millones.

Objetivos y lineamientos de política para 2026

Para 2026, el BCRA anticipó una nueva etapa centrada en la remonetización de la economía, compatible con la estabilidad de precios y el fortalecimiento del frente externo. La autoridad monetaria anunció que pondrá en marcha un programa de compra de reservas internacionales preanunciado a partir del 1 de enero de 2026, alineado con la evolución de la demanda de dinero y la liquidez del mercado cambiario. En una primera instancia, las compras diarias representarán alrededor del 5% del volumen del mercado de cambios, con posibilidad de operaciones en bloque para evitar disrupciones.

La política monetaria seguirá basada en el monitoreo de agregados monetarios. Mientras la inflación doméstica se mantenga por encima de la internacional, el BCRA sostendrá un sesgo monetario contractivo respecto de la trayectoria prevista en su Programa Monetario 2026. Para administrar la liquidez, se utilizarán operaciones de mercado abierto y repos pasivos con entidades financieras, con tasas de referencia basadas en el mercado secundario de LECAP.

En el plano cambiario, se mantendrá el régimen de flotación entre bandas. A partir del 1 de enero de 2026, el piso y el techo de la banda se ajustarán mensualmente al ritmo del último dato de inflación informado por el INDEC, con un rezago de dos meses. El objetivo, según el BCRA, es limitar movimientos extremos del tipo de cambio sin perder flexibilidad.

El organismo también anunció la normalización gradual de la política de encajes, buscando compatibilizar estabilidad de precios y recuperación del crédito. En materia institucional, retomará la publicación del Informe Trimestral de Política Monetaria desde enero de 2026, con mayor detalle técnico y cuantitativo sobre decisiones y perspectivas.

Pagos digitales y competencia de monedas

Otro pilar del plan 2026 es la profundización de los medios de pago electrónicos. Durante 2025 se registraron casi 15.000 millones de transacciones en pesos y más de 20 millones en dólares, con un crecimiento anual superior al 50% en moneda extranjera. El programa Transferencias 3.0 concentró operaciones equivalentes a casi 95% del PBI.

El BCRA anticipa más interoperabilidad, menor uso de efectivo y avances en competencia de monedas, con cuentas y medios de pago en pesos y dólares funcionando en paralelo.

También se prevé impulsar instrumentos electrónicos como el ECHEQ, la factura de crédito MiPyME y nuevos mecanismos de cobro de cuotas, con foco en seguridad y prevención del fraude.El desafío de sostener la confianza

El mensaje del BCRA para 2026 es claro en los objetivos, pero exigente en la ejecución. La remonetización, la compra de reservas y el ajuste de las bandas al IPC requieren coordinación fina con el Tesoro y acceso sostenido a los mercados internacionales.

Con una inflación que todavía ronda el 30% anual y un mercado atento a cualquier desvío fiscal o cambiario, el programa enfrenta su principal prueba. La estabilidad lograda en 2025 sienta una base sólida, pero el 2026 pondrá a prueba si el esquema puede combinar crecimiento, desinflación y confianza en el peso de manera duradera

Objetivos BCRA 2026 by CristianMilciades

Impacto esperado y proyección institucional

Las definiciones del BCRA tienen implicancias directas sobre el sistema financiero, el sector productivo y los mercados de capitales. La continuidad del control de agregados monetarios y la compra preanunciada de reservas buscan anclar expectativas y reducir la incertidumbre cambiaria, mientras que la mayor previsibilidad favorece la inversión privada y la expansión del crédito.

El informe también anticipa avances en medios de pago, finanzas abiertas y digitalización, con impacto en costos de transacción y eficiencia del sistema. En paralelo, el fortalecimiento de la competencia de monedas y la eventual flexibilización adicional de restricciones cambiarias sobre stocks de dividendos y deudas comerciales podrían mejorar la integración financiera internacional.

En un contexto de consolidación fiscal y reformas estructurales en debate, el BCRA plantea para 2026 un esquema que combina disciplina monetaria, mayor flexibilidad operativa y una estrategia explícita de acumulación de reservas, con el objetivo de consolidar la estabilidad macroeconómica y sentar bases más sólidas para el crecimiento.

Compartí esta noticia !

Crédito y mora: ¿Cómo evolucionaron estos indicadores en los trabajadores formales de Misiones?

Compartí esta noticia !

Uno de los temas más mencionados en el último tiempo respecto a la economía real tiene que ver con el nivel de endeudamiento y morosidad de las familias argentinas, que se  encuentra, según los registros del BCRA, en picos históricos. Cuando se busca desagregar  los datos por provincia, se encuentran algunas limitaciones, ya que para las personas físicas sólo existen datos públicos para el segmento de trabajadores en relación de dependencia, lo cual achica mucho el universo de análisis pero igualmente es un muy buen indicador para medir la expansión del crédito y su correlato en los niveles de morosidad. 

Los datos del BCRA para Misiones muestran que, entre los trabajadores en relación de  dependencia, el saldo de crédito otorgado al tercer trimestre del año fue por $ 590.887  millones (medido a precios constantes) y exhibe un incremento del 51,7% en términos reales contra igual período del año pasado. La suba del saldo otorgado viene creciendo sistemáticamente: de +12,4% interanual al cuarto trimestre 2024 pasó a +127,1% en el primero de este 2025; luego +99,2% en el segundo y finalmente +51,7% en el tercero. 

Mirando el análisis punta a punta, en el tercer trimestre 2025 el saldo de crédito otorgado  creció 173,2% respecto al primer trimestre 2024. 

Esta muy fuerte suba del crédito, junto al deterioro de los ingresos de los hogares, muestra su correlato en los grados de morosidad. Una primera vista a esto es observar cómo creció el saldo en mora, es decir, la cantidad de dinero con retraso en sus pagos: al primer  trimestre de 2025 había crecido 156,6% interanual, +269,1% en el segundo trimestre y  +216,4% en el tercero. Si se compara el último dato disponible contra el primer trimestre de 2024, el saldo en mora creció 413,1% en términos reales

Medida en términos de ratio de endeudamiento, la mora de los trabajadores en relación de dependencia de Misiones pasó del 3,7% del primer trimestre del 2024 al 7,0% en el tercero del 2025, mostrando un crecimiento sostenido durante este año.  

Pese al salto en la morosidad, Misiones está entre las provincias con menores señales de riesgo.

Compartí esta noticia !

Libertad Avanza en Misiones: propuestas para desburocratizar la economía, bajar impuestos y ampliar zonas francas

Compartí esta noticia !

Los candidatos a Diputados por Misiones, Diego Hartfield y Maura Gruber junto a referentes de Libertad Avanza expusieron las prioridades económicas y regulatorias para Misiones en la antesala del 26 de octubre: reducción del Estado, reforma impositiva y zona franca nacional

En un evento llamado Misiones Productiva, los candidatos y referentes de Libertad Avanza en Misiones —entre ellos Diego Hartfield (candidato a diputado nacional), Miguel Boggiano (analista financiero)— el espacio delineó ejes prácticos de su propuesta económica: desburocratización, reforma impositiva y laboral, y una ambición de zona franca nacional. Los entrevistados defienden recortar el tamaño del Estado como condición previa para reducir impuestos y ampliar incentivos a la inversión; además pronostican que las reformas buscadas por el gobierno nacional necesitarán un volumen legislativo mayor, que se jugará en la elección del “veintiséis”, según sus propias palabras. La conversación remarcó preocupaciones concretas de productores y empresas misioneras sobre competitividad fronteriza, regulación ambiental y aplicación de normativas que, en su visión, frenan la inversión y el desarrollo productivo.

Propuestas centrales: desburocratizar, bajar impuestos y una reforma laboral e impositiva

Los referentes del espacio ubicaron como prioridad la “economía libre” y la eliminación de trabas que, según ellos, encarecen y desincentivan la actividad privada. Diego Hartfield afirmó que a los productores “les piden todo el tiempo desburocratizar el trabajo y que podamos tener una economía libre para poder trabajar”, y definió a la sobrecarga tributaria provincial como un problema estructural: “tenemos una aduana paralela, un peaje a la entrada… no puede ser… en una provincia que es una esquinita entre Brasil y Paraguay cobrar peaje en la entrada nos dificulta mucho la competitividad”.

En la agenda legislativa propuesta, los ejes mencionados con mayor insistencia fueron:

  • Reforma impositiva para reducir el peso de las transferencias y retenciones en las cadenas productivas.
  • Reforma laboral orientada a “achicar el costo” de despido y evitar incentivos a la judicialización masiva de conflictos laborales. Miguel Boggiano subrayó que “la primera es la reforma laboral y la segunda es la reforma impositiva”, y advirtió sobre efectos de litigiosidad en el fuero laboral que, a su juicio, distorsionan incentivos empresariales.

Hartfield lo sintetizó: “primero trabajamos en eficientizar las cuentas… una vez que tengamos las cuentas ordenadas… el siguiente paso es bajar impuestos”.

Zona franca, crédito y expectativas de inversión: enfoque nacional con impacto local

El anuncio reciente sobre la ampliación de la zona franca a Posadas y Bernardo de Yrigoyen fue tema de debate. Para Hartfield, la medida es positiva en tanto se avance hacia una “zona franca para todo el país”: “Hay que ver las delimitaciones de esta nueva zona franca”, dijo, y añadió que lo importante es evitar cargas impositivas por transferencias internas. Sin embargo, tanto Hartfield como Aldo Gruber manifestaron recelos sobre que la implementación sectorial o la concesión a actores específicos derive en beneficios concentrados: Gruber señaló que algunas soluciones “serían negocio para la empresa y para algunos que pueden comprar algo, pero en general no sé cómo se va a pasar eso en el resto de la provincia”.

Miguel Boggiano vinculó la agenda de reformas con la llegada de financiamiento y crédito: señaló que la incertidumbre electoral y la fragmentación de los comicios a lo largo del año han frenado decisiones de inversión y consumo. “Cualquier inversión o consumo se pospone… eso reduce la actividad”, afirmó, y añadió que la posibilidad de crédito a tasas razonables dependerá de la resolución de la incertidumbre macro y política.

Reglamentación ambiental, uso de agroquímicos y gestión pública: tensiones entre producción y conservación

En la voz del empresariado misionero representado por Aldo Gruber emergieron reclamos claros sobre la normativa ambiental y fitosanitaria. Gruber pidió una readecuación de la ley 26.331 (citada como “la Ley Bonazo” en la entrevista, también conocida como Ley de Bosques) para “que esté acorde” y permita desarrollar actividades de industria, ganadería y forestación, sin afectar los parques nacionales y provinciales. Sobre el glifosato, reclamó que se despeje la incertidumbre regulatoria: “el tema del glifosato… es una espada de Damocles sobre la cabeza de todos los productores. Hoy te doy y mañana te corto la cabeza”.

Además, Gruber insistió en la necesidad de un Estado más eficiente y menos clientelar: “hay que eficientizar el Estado… no haya tantos ñoquis… que solo ponen sello”, reclamó, y dijo que el foco del sector debe ser la previsibilidad y la seguridad jurídica para invertir.

Riesgos políticos y sociales: presiones, miedo al voto y judicialización

En el relato de campaña, Hartfield describió tensiones en el terreno electoral: denunció presión sobre votantes en comunidades del interior y señaló que “mucha gente se nos acerca y no quiere salir en las fotos, tienen miedo”. También se hizo referencia a episodios judiciales vinculados al propio espacio: “El mismo Espert se apartó y está en manos de la justicia”, dijo Hartfield, pidiendo concentrarse en propuestas en la recta final de campaña.

Por su parte, Boggiano advirtió que la dinámica política —con elecciones desdobladas— genera pausas en la economía que afectan a empresas y familias, con efectos multiplicadores sobre la inversión y la dolarización de activos por parte de los agentes económicos.

Repercusiones previsibles por sector

Productores y pymes locales. Las demandas de menor carga fiscal y de reglas laborales más flexibles responden a que los actores productivos buscan reducir costos de operación y litigiosidad. Si se impulsaran las reformas propuestas, podrían aliviarse costos de corto plazo, pero también generar confrontación con sindicatos y sectores que defienden la actual tutela laboral.

Sector ambiental y comunidades locales. Las propuestas de readecuar normativas ambientales y levantar restricciones sobre agroquímicos pueden intensificar el debate entre productores y grupos ambientalistas; la ausencia de consensos técnicos podría derivar en conflictos políticos y judiciales.

Inversores y crédito. La expectativa de mayor crédito y de llegada de inversiones internacionales (mencionada en términos generales por Boggiano) depende de la confianza que generen decisiones fiscales y de gobernabilidad; la incertidumbre electoral y la percepción de riesgo regulatorio pueden frenar estos flujos a corto plazo.

Política nacional y legislativa. Los entrevistados enfatizan que la viabilidad de reformas estructurales (impositiva y laboral) exige volumen legislativo en el Congreso y, por tanto, que los resultados del “veintiséis” serán determinantes para traducir discursos en cambios normativos.

Viabilidad y puntos de conflicto

Las propuestas que articulan Hartfield, Boggiano y Gruber combinan reclamos de competitividad regional (reducción de impuestos y simplificación administrativa) con un claro sesgo hacia la liberalización económica. Para que estas medidas se concreten, las condiciones que los entrevistados mismos señalan —orden fiscal, acuerdo político en el Congreso y mayor certidumbre macroeconómica— deben darse en simultáneo. De lo contrario, existe el riesgo de generar tensiones distributivas (trabajadores vs. empleadores), conflictos regulatorios (ambientalistas vs. productores) y percepción de captura de beneficios si medidas como la creación o ampliación de zonas francas terminan concentrando ventajas en actores privilegiados.

En suma, la campaña en Misiones exhibe una narrativa coherente con la estrategia nacional del espacio: empujar reformas profundas que reducen el rol del Estado y recortan cargas para el sector privado, planteo que enfrenta resistencias políticas y sociales importantes y cuya implementación dependerá tanto del resultado electoral del “veintiséis” como de la capacidad de negociación del gobierno para articular consensos.

Textuales:

  • Diego Hartfield: “A nosotros nos piden todo el tiempo desburocratizar el trabajo y que podamos tener una economía libre para poder trabajar.”
  • Diego Hartfield: “Tenemos una aduana paralela, un peaje a la entrada… en una provincia que es una esquinita entre Brasil y Paraguay cobrar peaje en la entrada nos dificulta mucho la competitividad.”
  • Miguel Boggiano: “La primera es la reforma laboral y la segunda es la reforma impositiva.”
  • Aldo Gruber: “La Ley Bonazo (Ley de bosques)… es muy estricta y no permite el desarrollo de la industria, de la ganadería, forestación.”
  • Aldo Gruber sobre el glifosato: “Es una espada de Damocles sobre la cabeza de todos los productores. Hoy te doy y mañana te corto la cabeza.”
  • Diego Hartfield sobre la zona franca: “Hay que ver las delimitaciones de esta nueva zona franca… lo importante desde nuestro lugar es intentar que no haya impuestos a una transferencia.”
Compartí esta noticia !

Ecolatina advierte que el rebote económico es débil y recién se consolidará en 2026

Compartí esta noticia !

La actividad económica mostró señales de rebote en agosto, pero la recuperación sigue frágil. La industria y la construcción registraron leves subas mensuales tras dos meses de caídas. Sin embargo, los niveles de producción continúan por debajo de los de 2024 y el repunte aún no logra consolidarse, según la consultora Ecolatina.

¿Rebota la actividad en agosto? La industria y la construcción mostraron leves mejoras en agosto, pero la recuperación sigue débil. Ecolatina prevé que el crecimiento real recién se consolide en 2026.

El Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI manufacturero) registró en agosto una suba mensual s.e. del 0,6%, luego de dos meses de caídas consecutivos. Con este dato la actividad del sector se ubicó 4,4% por debajo de septiembre del año pasado. En consecuencia, el indicador volvió a niveles previos al repunte de la actividad, borrando casi todo lo que había recuperado desde el año pasado.

El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) subió 0,5% en agosto, continuando con los altibajos iniciados a fin del año pasado. De este modo, si bien acumula un crecimiento del 8,6% interanual en lo que va del año, esto es ayudado por una baja base de comparación, ya la mejora respecto a agosto del año pasado es solo el 0,4%. De hecho, en lo que va del año no ha crecido, posicionándose al mismo nivel que en diciembre.  

 El resultado de las elecciones, favorable o no para el Gobierno, abrirá la posibilidad para una recalibración del esquema económico que brinde previsibilidad y estimule el crecimiento de la actividad. Sin embargo, en el mejor de los casos, los efectos serán notorios una vez entrados en 2026, cuando una baja sostenida de la tasa de interés vuelva a permitir un aumento del crédito a empresas y familias y la reanudación del proceso de desinflación brinde una mejor perspectiva a la recuperación del poder adquisitivo.

Parcial recuperación de la industria en agosto

El Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI manufacturero) registró en agosto una suba mensual s.e. del 0,6%, luego de dos meses de caídas consecutivos. Con este dato la actividad del sector se ubicó 4,4% por debajo de septiembre del año pasado. En consecuencia, el indicador volvió a niveles previos al repunte de la actividad, borrando casi todo lo que había recuperado desde el año pasado.

La leve suba de este mes no alcanzó para compensar una caída acumulada 4% entre junio y julio, producida por la volatilidad cambiaria-monetaria de esos meses. De este modo, la industria se posiciona 3,6% por debajo del máximo alcanzando en noviembre del 2024.

Al interior del índiceocho de los dieciséis sectores crecieron en agosto. Alimentos y bebidas, la categoría con mayor peso dentro del índice, fue el impulsor de la suba del mes al crecer 2,1% en la serie desestacionalizada. Entre las mejoras también se destacaron Productos de tabaco (+8,2%) y la Vehículos automotores (+5,4%). Por el lado de las caídas mensuales, la más pronunciada se observó en Otros equipos de transporte (-3,6%), seguido por Productos minerales no metálicos (-3,2%) y Productos de metal (-3,0%).

La construcción continua en modo serrucho

El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) subió 0,5% en agosto, continuando con los altibajos iniciados a fin del año pasado. De este modo, si bien acumula un crecimiento del 8,6% interanual en lo que va del año, esto es ayudado por una baja base de comparación, ya la mejora respecto a agosto del año pasado es solo el 0,4%. De hecho, en lo que va del año no ha crecido, posicionándose al mismo nivel que en diciembre.  

Si bien la construcción difícilmente vuelva a los niveles los niveles del 2023, el sector logró sostener una lenta recuperación impulsada principalmente por el crédito y la obra privada desde mediados del año pasado. Sin embargo, la meseta registrada en la actividad durante los últimos meses terminó afectando al sector, ubicando a la construcción 2,1% por debajo del máximo alcanzado en abril de este año.

En cuanto a los insumos para la construcción, siete de los doce insumos crecieron en la serie desestacionalizada. La principal incidencia positiva vino dada por Asfalto (+11,2%), seguido por Cemento (+1,9%) Y hierro (+1,4%). En contraste, Placas de yeso (-6,5%) y Hormigón (-4,3%) fueron las principales caídas.

Entre los principales motivos de obstaculización de la construcción se encuentran la caída de la actividad económica los altos costos de la construcción, que se está revirtiendo tímidamente en los últimos meses con el aumento del tipo de cambio. En ese sentido, entre las empresas privadas relevadas por el INDEC que esperan una caída en la actividad del sector en los próximos meses, el 30,7% atribuye esta perspectiva a una menor actividad económica, mientras que el 16% señala como principal causa el elevado costo de la construcción. Este segundo motivo se continuó reduciendo entre los encuestados, ya que representaba el 18,2% en el informe pasado. Esto puede deberse a la mejora en los costos en dólares desde julio, considerando que los precios del sector se determinan en dólares debido a su alto componente importado.

En materia de empleo, se registró un aumento en la proporción de empresas de obra privada que anticipan una caída en el sector durante los próximos tres meses. Mientras que el mes pasado el 18% de las firmas encuestadas preveía una reducción, en la última medición la cifra ascendió a 24,5%. A su vez, el 70,2% considera que el empleo no variará.

¿Qué esperamos hacia adelante?

La actividad económica comenzó el año en máximos, un nivel que no pudo ser sostenido a lo largo de los últimos meses que seguramente redundarán en dos trimestres (el segundo y el tercero) recesivos. En ese sentido, los indicadores adelantados de actividad para septiembre son mixtos.

Respecto a la industria, la producción de automóviles retoma las bajas al caer 1,9% s.e. en septiembre, posicionándose 5,0% por debajo del mismo mes del 2024. En la misma línea, el patentamiento de autos cayó 0,4% por primera vez en varios meses de subida (+28,2% i.a.).

La construcción presenta una mejora respecto a septiembre, aunque con señales mixtas. El Índice Construya registró una subió 1,1% s.e., del quedando un incluso por debajo de agosto del 2024 (-8,6% i.a.). Los despachos de cemento volvieron a caer en agosto (-1,8%), y se posicionaron con una contracción de 0,4% respecto a igual mes del 2024.

De todas formas, pese a la mejora en la competitividad de las últimas semanas y la expectativa de que se sostenga así incluso después de las elecciones, la incertidumbre acerca del rumbo económico, la volatilidad -ya que volvieron a subir en las últimas ruedas- de las tasas de interés y el freno en la recuperación de los ingresos reales no auguran un repunte significativo y/o sostenido de la actividad económica en lo que resta del año. En este sentido, seguimos previendo un crecimiento promedio de la actividad en el orden del 4% i.a.

El resultado de las elecciones, favorable o no para el Gobierno, abrirá la posibilidad para una recalibración del esquema económico que brinde previsibilidad y estimule el crecimiento de la actividad. Sin embargo, en el mejor de los casos, los efectos serán notorios una vez entrados en 2026, cuando una baja sostenida de la tasa de interés vuelva a permitir un aumento del crédito a empresas y familias y la reanudación del proceso de desinflación brinde una mejor perspectiva a la recuperación del poder adquisitivo.

Compartí esta noticia !

Los pagos con transferencia superaron por primera vez a los efectuados con tarjeta de débito

Compartí esta noticia !

Los pagos con transferencia a través de teléfonos móviles se transformaron en el medio de pago más usado de la Argentina, al superar por primera el monto total de las operaciones realizadas con tarjeta de débito, apenas cuatro años después de su implementación en el país.

En concreto, los pagos con celulares a través de la lectura de códigos QR, de botones de pago o de terminales de cobro POS alcanzaron los 198,8 millones de operaciones en abril, por lo que superaron a los 193 millones que se cursaron a través de tarjetas de débito y casi un 70% más que los 115 millones que se hicieron con tarjetas de crédito, según el Informe Mensual de Pagos Minoristas publicado hoy por el Banco Central.

Si bien los pagos por grandes montos siguen siendo dominados por los plásticos, sobre todo a través de grandes compras presenciales y online o internacionales por la posibilidad de pagar en cuotas, las personas son cada vez más adeptas a pagar con su celular en comercios de cercanía y por montos bajos.

Una de las claves para esto fue la implementación en noviembre del año pasado de la plena interoperabilidad del sistema de Transferencias 3.0, que una persona que tenga descargada en su celular una aplicación bancaria (MODO, BNA+, Cuenta DNI, BBVA Go, Galicia, Macro, Santander u otra) o de una fintech (Mercado Pago, Ualá, Yacaré, Tap, entre otras) pueda pagar en cualquier QR, sin importar la empresa que lo haya emitido.

Las ventajas de este sistema para los comercios es que reciben el dinero en sus cuentas en menos de 15 segundos de forma irrevocable y con la comisión más baja del mercado (de 0,6 a 0,8%), lo que simplifica las operaciones y permite competir contra el efectivo que, se estima, aún es la forma de pago más usada en la Argentina, en cerca de ocho de cada 10 transacciones.

Además, significa una mejora rotunda respecto a que los que se hacen con tarjeta de débito, que se acreditan recién a las 24 horas, o a los con tarjeta de crédito, que lo hacen dependiendo del tamaño de la empresa que reciba el dinero, si es micro o pequeña será en ocho días, si es mediana en 10 y si es grande 18 días hábiles.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin