Caputo apeló a la justicia social para defender el uso del FGS para dar nuevos créditos hipotecarios
Durante la presentación, el funcionario aseguró que facilitar el acceso a una vivienda “hace a la justicia social”.
“Para este Gobierno, los créditos hipotecarios son una prioridad por diferentes razones. Una, porque hace a la justicia social”, afirmó Caputo durante la conferencia de prensa en la que explicó el funcionamiento del esquema.
El concepto elegido por el titular del Palacio de Hacienda tiene una fuerte carga política e histórica. La justicia social es una de las tres banderas tradicionales del justicialismo, junto con la independencia económica y la soberanía política, y durante décadas fue utilizada por el peronismo para justificar políticas de ampliación de derechos y una mayor intervención estatal.
Caputo, uno de los principales referentes económicos de un Gobierno que cuestiona buena parte de la doctrina peronista y reivindica las ideas liberales, recurrió a esa expresión para sostener que una persona con empleo debería poder comprar una propiedad sin tener que ahorrar durante varias décadas.
“Nada más justo que una persona que tiene trabajo tenga acceso a una vivienda y no tenga que esperar 30 o 40 años para ahorrar y poder comprarla”, planteó el ministro.
“Negocio para pocos”
El anuncio del ministro de Economía, Luis Caputo, sobre un programa de créditos hipotecarios utilizando el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES está generando muchísimas repercusiones negativas. Desde la oposición, pero también periodistas y usuarios de las redes sociales, criticaron esta medida.
El cuestionamiento principal tiene que ver con el uso del Fondo de los jubilados, pero también con los requisitos para acceder a dichos créditos que los hace prácticamente inalcanzable para la clase trabajadora. Muchos coinciden que es “negocio para pocos” y que es “sarasa para la tribuna”.
“El limitado monto y segmento de la población al que apunta esta política hacen que su resultado luzca moderado en materia de mejora de la actividad”, aseguró Julia Strada, diputada de Unión por la Patria y directora de CEPA.

Desde la Izquierda, el diputado Nicolás del Caño fue uno de los que criticó duramente el anuncio: “Caputo mete mano en el Fondo de Garantía y sustentabilidad del ANSES, en la plata de los jubilados que hoy cobran una miseria, para fondear a los bancos que harán un gran negocio. Otra estafa a los que trabajaron toda su vida”.

Desde el Frente Patriótico, César Biondini también fue muy crítico: “¿A que no adivinan quiénes son los que van a calificar para estos créditos? Sí, los amigos del régimen”, lanzó en X.

También varios economistas dieron su opinión tras el anuncio de Luis Caputo, como Roberto Cachanosky:

Desde el sindicalismo también lanzaron duras críticas, como el secretario de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, y el secretario de ATE Capital, Daniel Catalano.


En la red social X no cesan las repercusiones tras el anuncio de Luis Caputo.




Cómo funcionarán los nuevos créditos hipotecarios UVA
El programa anunciado por el Ejecutivo utilizará recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES para mejorar el fondeo de los bancos y aumentar la oferta de préstamos destinados a la compra de la primera vivienda.
El Gobierno pondrá a disposición de las entidades financieras un total de $2 billones, equivalentes a unos US$1.500 millones, mediante licitaciones de depósitos a plazo fijo ajustados por UVA.
Los bancos podrán acceder a esos fondos por períodos de uno o cinco años. La tasa mínima será de UVA más 2,5% para las colocaciones a un año y de UVA más 4,5% para aquellas pactadas a cinco años.
A partir de ese fondeo, las entidades deberán ofrecer créditos hipotecarios con una tasa máxima de UVA más 7,5%, un plazo mínimo de devolución de 15 años y un límite de hasta 150.000 UVA por operación.
El dinero solamente podrá emplearse para financiar la adquisición de una primera vivienda. Además, el Banco Central controlará que los recursos entregados a las entidades sean destinados efectivamente a esos préstamos.
La primera licitación se realizará la próxima semana a través del sistema SIOPEL y tendrá un monto inicial de $200.000 millones. El esquema busca resolver una de las principales dificultades del mercado: los bancos captan depósitos mayoritariamente a corto plazo, pero necesitan prestar el dinero durante 15, 20 o 30 años.
La relevancia del financiamiento ajustado por UVA ya es significativa dentro del sistema: durante abril de 2026, más del 95% de las nuevas altas hipotecarias fueron pactadas bajo esa modalidad, según datos publicados por el Banco Central.
