Asalto comando con explosivos en Paraguay: atacan tres bancos y una casa de cambios en Santa Rita
Un grupo comando integrado por más de 20 delincuentes fuertemente armados protagonizó durante la madrugada de este martes uno de los ataques más audaces registrados en los últimos meses en el departamento paraguayo de Alto Paraná, en el corazón de la Triple Frontera y a unos pocos kilómetros de la frontera con Misiones. Los asaltantes utilizaron explosivos y armas largas para irrumpir simultáneamente en tres bancos y una casa de cambios ubicados en el centro de la ciudad de Santa Rita.
El operativo criminal se desarrolló entre la 1 y las 1.30 de la madrugada y tuvo como objetivos las sucursales de Banco Familiar, GNB y Ueno Bank, además de una casa de cambios situada sobre la Ruta PY06, una de las principales arterias de la región en la ciudad de Santa Rita.
Según informó el director de Policía de Alto Paraná, comisario general José Vega, los delincuentes se movilizaban en al menos cinco vehículos y actuaron con una logística propia de los denominados “asaltos tipo comando”, modalidad que ya tuvo antecedentes recientes en esa zona fronteriza de Paraguay.
Los atacantes detonaron explosivos en las instalaciones de Banco Familiar y GNB con el objetivo de acceder a las bóvedas. También irrumpieron en Ueno Bank, donde redujeron a un funcionario y a un guardia de seguridad, a quien le sustrajeron su arma reglamentaria.
La violencia del operativo alcanzó también a una patrulla policial. Cuatro efectivos de la Comisaría 18ª de Santa Rita que realizaban tareas de vigilancia preventiva en la zona fueron sorprendidos por los asaltantes. Los delincuentes rodearon la patrullera y lograron reducir a uno de los agentes, a quien despojaron de un fusil Galil y de su pistola reglamentaria.
El policía permaneció momentáneamente como rehén mientras sus compañeros lograban descender del vehículo y buscar cobertura a un costado de la ruta. El episodio derivó en un intercambio de disparos, aunque no se reportaron heridos de gravedad.
Las primeras pericias indican que las bóvedas de Banco Familiar y GNB fueron violentadas. En cambio, los delincuentes no habrían logrado acceder a las bóvedas de Ueno Bank ni concretar un robo en la casa de cambios Santa Rita.
En este último establecimiento fue hallado un artefacto explosivo que no llegó a detonar. Especialistas en explosivos del Grupo Especial de Operaciones (GEO) fueron desplegados en el lugar para neutralizar el dispositivo y garantizar la seguridad de la zona.
Tras consumar el ataque, la banda emprendió la fuga utilizando una estrategia habitual para dificultar la persecución policial. Dos de los vehículos utilizados fueron incendiados en los accesos norte y sur de Santa Rita, mientras que en distintos puntos de la ciudad fueron esparcidos clavos conocidos como “miguelitos”, destinados a inutilizar los neumáticos de los móviles policiales.
El jefe de la Comisaría 18ª de Santa Rita, comisario principal Darío Aquino, relató que los agentes que realizaban patrullas preventivas fueron sobrepasados en número y poder de fuego por el grupo armado que ejecutó el ataque contra las entidades financieras.
Según relató, los policías a su cargo estaban realizando tareas de prevención cuando fueron interceptados por al menos 10 a 15 criminales encapuchados y fuertemente armados.
Aquino explicó que intentó con otro grupo de agentes acudir al sitio para apoyar a sus subalternos, pero fueron recibidos con disparos de armas de grueso calibre poco antes de llegar al lugar.
“Tratamos de llegar para apoyar a nuestro personal, pero lastimosamente no se pudo porque fuimos repelidos por disparos de armas de grueso calibre”, mencionó.
El jefe policial confirmó que uno de los agentes fue tomado como rehén por los asaltantes y que este pidió a sus camaradas no responder al ataque. Otros tres que se encontraban en la patrullera lograron parapetarse en una canaleta, al costado de la ruta PY06.
Las autoridades paraguayas aún no lograron determinar el monto del dinero sustraído durante el golpe.
El episodio reaviva la preocupación por la capacidad operativa de organizaciones criminales que actúan en la región de frontera. El antecedente más cercano ocurrió en febrero pasado en Naranjal, también en Alto Paraná, cuando una banda integrada por unos 15 delincuentes atacó con explosivos una sucursal del Banco Sudameris bajo una modalidad similar.
La investigación continúa y las fuerzas de seguridad paraguayas desplegaron operativos en distintos puntos del departamento para intentar localizar a los responsables.



