En el marco del Plan Paraná impulsado por el Ministerio de Seguridad Nacional para reforzar la lucha contra el narcotráfico y los delitos transfronterizos en la región del litoral, efectivos de Prefectura Naval incautaron más de 3 toneladas de marihuana sobre la costa del río Paraná, en la localidad misionera de Eldorado
El procedimiento se inició durante la madrugada, cuando efectivos de la Delegación de Inteligencia Criminal e Investigaciones local, desplegaron puestos estratégicos de observación en la zona cercana a Puerto Piray, luego de obtener información vinculada al posible cruce ilegal de estupefacientes.
En ese contexto, advirtieron la llegada de una embarcación a motor a la altura del kilómetro 1.790 del río Paraná, en la zona conocida como “Puerto Kimich”, desde donde se descargaron varios bultos que fueron trasladados hacia distintos vehículos que esperaban sobre la costa.
Al detectar la presencia policial, una de las camionetas emprendió la fuga, por lo cual se inició un seguimiento controlado que culminó en una zona de monte, donde los tripulantes abandonaron la camioneta y escaparon a pie. En el lugar se hallaron 132 bultos con características compatibles con el transporte de sustancias ilícitas.
Como resultado del operativo, Prefectura secuestró un total de 3.184 kilos de marihuana, distribuidos en diferentes formatos, con un valor estimado superior a los once mil millones de pesos. Además, se incautaron dos camionetas y una moto.
Intervinieron en la causa la Fiscalía y el Juzgado Federal de Eldorado, a cargo de los doctores Pablo Kulchar y Miguel Ángel Guerrero, respectivamente, los cuales determinaron el traslado de la mercadería para su conteo y pesaje.
La aprobación de la segunda revisión del programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el consecuente desembolso de US$ 1.000 millones no llegaron con un cheque en blanco. En su último staff report, el organismo multilateral de crédito introdujo una advertencia técnica de calado estructural: la arquitectura estadística de la Argentina —el “termómetro” con el que se mide la estabilización— presenta signos de obsolescencia que podrían estar distorsionando la lectura de la desinflación y de las cuentas nacionales.
Para el staff técnico que dirige Kristalina Georgieva, la consolidación del proceso de desinflación es una condición necesaria, pero no suficiente, si no se cuenta con un herramental de medición que refleje la economía real del 2026 y no la de hace dos décadas.
La canasta del 2004 en una economía de 2026: El diagnóstico de obsolescencia
El punto de fricción central radica en la “prolongada demora” para actualizar la metodología del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Actualmente, el indicador se rige por una estructura de consumo basada en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) de 2004/2005, lo que el Fondo califica como una “metodología desactualizada y menos representativa”.
El plan original del INDEC preveía migrar hacia la canasta de 2017/2018 a comienzos de este año, incorporando servicios digitales, nuevas modalidades de consumo y una ponderación de precios relativos más fidedigna. Sin embargo, tras la salida de Marco Lavagna y la asunción de Pedro Lines al frente del organismo bajo la órbita de Luis Caputo, el cronograma de actualización quedó en un limbo técnico.
Según el documento del Fondo, la nueva medición se publicará recién “una vez que el proceso de desinflación esté firmemente consolidado”. No obstante, el organismo advierte que la calidad de los datos es un pilar de la credibilidad del programa económico: Cuentas Nacionales: El FMI detecta limitaciones en precisión y desagregación debido a un “año base obsoleto”. Sector Externo: Existen restricciones críticas en la disponibilidad de datos devengados fuera del comercio de bienes, con rezagos que dificultan el monitoreo en tiempo real de la balanza de pagos.
Más allá de la aritmética, el Fondo apunta a la Gobernanza de Datos. El staff report insta al Gobierno a avanzar en un marco institucional “modernizado” para el INDEC. Esto implica retomar el debate sobre una nueva Ley de Estadística que otorgue mayor autarquía al organismo, blindando la producción de datos de las alternancias políticas y las urgencias del Ministerio de Economía.
En este sentido, el Fondo se ofreció formalmente para “continuar brindando asistencia técnica” que permita alinear las estadísticas oficiales con las mejores prácticas internacionales, un mensaje que en el lenguaje diplomático del organismo suele leerse como una observación sobre la necesidad de mayor transparencia e independencia técnica.
El “Trípode” de Reformas: Cepo, Tributos y Previsión
Aunque el informe destaca la marcada desaceleración de la inflación y proyecta un escenario de crecimiento moderado —condicionado por la disciplina fiscal—, el FMI recordó que el éxito del programa de mediano plazo no depende solo de la licuación o el ajuste, sino de reformas de fondo.
El organismo solicitó flexibilización del esquema cambiario: Una hoja de ruta clara para el desarme del “cepo” y la unificación del mercado de cambios. Reforma Tributaria: Simplificación del sistema para reducir la informalidad y mejorar la eficiencia recaudatoria. Y reforma Previsional: Un rediseño que garantice la sostenibilidad del sistema ante la transición demográfica.
El FMI ha pasado de la fase de “bombero” a la de “auditor”. El desembolso de los mil millones de dólares estabiliza las reservas en el corto plazo, pero la exigencia de modernizar el INDEC sugiere que el Fondo busca que la baja de la inflación sea validada por un sistema estadístico incuestionable. Para el management económico argentino, el reto será actualizar el “termómetro” sin que ello implique una corrección al alza de la inflación percibida en la transición hacia la nueva metodología.
Por Michael Mwasikakata – Los servicios de empleo son fundamentales para conectar a las personas con oportunidades de empleo y facilitar las transiciones en el mercado de trabajo. Michael Mwasikakata, especialista sénior en empleo de la OIT, explica por qué y arroja luz sobre cuestiones relacionadas con la transformación tecnológica, el desarrollo de competencias y la inclusión en el mundo del trabajo.
1. ¿Quién suele beneficiarse del apoyo que ofrecen los servicios de empleo? ¿Hay algún grupo concreto en el que se centren?
Si tiene alguna relación con el mercado de trabajo – ya sea buscando trabajo, contratando a alguien o cambiando de empleo-, los servicios de empleo, de una forma u otra, le resultarán útiles.
Dicho esto, los servicios públicos de empleo prestan especial atención a las personas que se enfrentan a barreras en el mercado de trabajo. Esto incluye a los jóvenes que se incorporan al mercado de trabajo, los desempleados de larga duración, las mujeres, los trabajadores de más edad, los migrantes, las personas con discapacidad y los trabajadores desplazados.
2. Usted comenzó su carrera hace muchos años. ¿En qué se diferencia el mercado de trabajo actual y cómo ha adaptado su enfoque para mantenerse al día?
Aunque los mercados de trabajo siempre han evolucionado con las crisis económicas, los avances tecnológicos o las perturbaciones globales como las pandemias, el cambio actual parece más rápido y complejo que nunca.
Estamos asistiendo al impacto combinado de la transformación digital, los cambios demográficos, las transiciones climáticas y la incertidumbre geopolítica.
Tampoco hemos vivido nunca una época en la que los puestos de trabajo y las trayectorias profesionales estén evolucionando tan rápidamente. Las carreras profesionales ya no son lineales, los cambios de trabajo son más frecuentes y las carencias de competencias son más pronunciadas.
Tampoco hemos vivido nunca una época en la que los puestos de trabajo y las trayectorias profesionales estén evolucionando tan rápidamente.
En respuesta a ello, los servicios de empleo han ido más allá de la simple correspondencia entre personas y puestos de trabajo. Hoy en día, la atención se centra en apoyar las transiciones: ayudar a las personas a recualificarse, adaptarse y desarrollar resiliencia con el tiempo.
Este cambio también ha hecho que la coordinación sea más importante que nunca. Los servicios de empleo colaboran ahora estrechamente con los proveedores de formación, los empleadores, los proveedores de servicios de empleo privados y otros socios para ayudar a las personas a orientarse en un sistema cada vez más complejo.
Teniendo en cuenta las barreras a las que se enfrentan las personas y las complicaciones derivadas de los factores que he mencionado anteriormente, los servicios de empleo se aplican mejor como parte de un paquete integrado con otras políticas activas del mercado de trabajo, así como con políticas de protección social.
3. A menudo hay ideas erróneas sobre los servicios de empleo. ¿Cuál es el malentendido más común con el que se encuentra?
Una idea errónea muy extendida es que los servicios de empleo se limitan a poner en contacto a los demandantes de empleo con las ofertas de trabajo. Eso es parte de su labor, pero solo una pequeña parte. Pensar que eso es todo lo que hacen es un poco como decir que una escuela solo se dedica a entregar títulos.
En realidad, los servicios públicos de empleo hacen mucho más, como mejorar la empleabilidad y las competencias de las personas que buscan trabajo, así como ayudar a las empresas a encontrar , y, a veces, gestionar, el talento que necesitan para ser productivas. Ponen en marcha políticas activas del mercado de trabajo, como la orientación hacia la formación y el desarrollo de competencias, las ayudas públicas para la contratación de grupos específicos, el apoyo al emprendimiento y al trabajo por cuenta propia, y los programas públicos de empleo; gestionan las ayudas a los ingresos y apoyan a las empresas en la contratación, la retención y el ajuste de la plantilla. La mayoría de estas medidas se adaptan e integran como parte de un paquete de apoyo para el proceso de integración del usuario en el mercado de trabajo. Gran parte de este trabajo se realiza entre bastidores.
En esencia, los servicios de empleo se centran en organizar y fortalecer el mercado de trabajo en su conjunto, ayudándolo a funcionar de manera más eficaz y justa para todos los implicados.
4. En el mercado de trabajo actual, hombres y mujeres pueden enfrentarse a retos muy diferentes. ¿Cómo tiene en cuenta su trabajo la perspectiva de género a la hora de diseñar programas y medidas de apoyo?
Limitarse a afirmar que hombres y mujeres son iguales no elimina los retos reales a los que muchas mujeres siguen enfrentándose en el mercado de trabajo.
Por eso es necesario tener en cuenta activamente la perspectiva de género al diseñar programas de empleo. Esto implica analizar quién tiene acceso a las oportunidades, la calidad de los puestos de trabajo disponibles y las diferencias salariales.
Por ejemplo, las mujeres suelen concentrarse en sectores con salarios más bajos o asumen una mayor parte de las responsabilidades de cuidado. Abordar estas cuestiones podría implicar promover el acceso a una gama más amplia de ocupaciones, apoyar soluciones de cuidado infantil o diseñar trayectorias laborales más flexibles.
También nos centramos en desarrollar la capacidad de los servicios de empleo para ofrecer apoyo sensible al género, de modo que puedan satisfacer mejor las necesidades de todas las personas que buscan trabajo.
5. La tecnología está cambiando la forma en que las personas buscan trabajo. ¿Cómo ha cambiado su trabajo en los últimos años con el auge de las herramientas digitales y la inteligencia artificial?
La tecnología y la IA han transformado los servicios de empleo en casi todas partes, aunque no al mismo ritmo. Casi todos los servicios públicos de empleo utilizan ahora herramientas digitales, desde portales de empleo en línea hasta sofisticados sistemas de elaboración de perfiles y emparejamiento basados en habilidades y competencias. En los países más ricos, esto ha dado lugar a servicios más plenamente digitales y personalizados, con emparejamiento, elaboración de perfiles y gestión de casos en línea. En muchos países en desarrollo, el progreso ha sido más lento, frenado por una infraestructura limitada, la falta de competencias y el acceso desigual a Internet.
La tecnología y la IA han transformado los servicios de empleo en casi todas partes, aunque no al mismo ritmo.
Si bien la tecnología ofrece nuevas oportunidades, también conlleva importantes advertencias, en particular el riesgo de agravar las brechas existentes. En consecuencia, tanto en los países avanzados como en los países en desarrollo, los servicios presenciales siguen siendo esenciales, a menudo por servicios digitales.
6. Los mercados de trabajo pueden variar considerablemente de una región a otra. ¿Cómo influyen las condiciones locales en el tipo de apoyo que ofrecen?
Si bien los principios fundamentales de los servicios de empleo se mantienen constantes, la forma en que se prestan varía significativamente en función del contexto local.
Las estructuras económicas locales, los niveles de informalidad, la demanda de competencias y los factores demográficos determinan la combinación de servicios, colaboraciones e instrumentos de política que se utilizan para apoyar a los trabajadores y a los empleadores. En muchos casos, esto ha dado lugar a una estructura y/o gestión descentralizada de los servicios públicos de empleo para institucionalizar la adaptación de los servicios al contexto local.
Por ejemplo, el tipo, la variedad y la profundidad de los servicios que ofrece una oficina de los SPE en una región más desarrollada con muchas industrias serán diferentes de los de otra región basada en la agricultura y con un número limitado de empresas formales.
7. Hoy en día, los empleadores se enfrentan a nuevos retos a la hora de contratar. Según su experiencia, ¿qué es lo que más les cuesta y cómo pueden ayudarles los servicios de empleo?
Al igual que los demandantes de empleo se enfrentan a retos en el mercado de trabajo, los empleadores también tienen dificultades.
Muchos señalan que les cuesta encontrar las competencias adecuadas, adaptarse a los rápidos cambios y gestionar las transiciones de la plantilla. La escasez y el desajuste de competencias son habituales, incluso en mercados de trabajo con escasez de mano de obra.
Los servicios de empleo ayudan yendo más allá de la simple contratación. Mejoran la adecuación entre la oferta y la demanda de empleo, por ejemplo, teniendo en cuenta las competencias y no solo las titulaciones, apoyan iniciativas de recualificación, promueven prácticas de contratación inclusivas y refuerzan los vínculos entre los empleadores y los sistemas de formación.
De este modo, ayudan a las empresas a encontrar no solo a cualquier candidato, sino a los adecuados, al tiempo que fomentan una plantilla más adaptable.
Michael Mwasikakata, jefe, Unidad de Servicios del Mercado Laboral para Transiciones, Departamento de Empleo, Competencias y Empresas Sostenibles, OIT
El intendente Juan José Mac Donald y Helga Fourcade, directora de DYA Argentina, firmaron esta semana un Acuerdo Marco de Cooperación para ejecutar en forma conjunta el proyecto “Alfabetización Digital con Derechos” en Aristóbulo del Valle. El convenio marca el inicio formal de una iniciativa que busca reducir la brecha digital que afecta a miles de adolescentes de la localidad y de la provincia de Misiones.
Según datos relevados por la propia organización y el Ministerio de Educación de la Nación, más del 35% de los hogares en Misiones no cuenta con acceso a internet de calidad, y muchos estudiantes secundarios llegan al aula sin herramientas digitales básicas ni con docentes preparados para acompañarlos. El proyecto abordará estas problemáticas a través del diseño participativo de un dispositivo pedagógico específico para el contexto rural y periurbano de la zona, que también incorporará contenidos sobre grooming, uso crítico de redes sociales y salud mental adolescente.
Durante la visita, el equipo de DYA mantuvo además una reunión de trabajo con Cielo Linares, Coordinadora Pedagógica de la Escuela de Innovación, y la Dra. Rosaura Barrios, investigadora del CONICET, quienes participarán en el diseño del dispositivo pedagógico junto a docentes y estudiantes de Aristóbulo. Esta articulación entre la sociedad civil, el municipio y la academia apunta a garantizar que la propuesta tenga base científica, anclaje territorial y posibilidad de replicarse en otras escuelas de la provincia.
El proyecto se desarrollará entre junio y diciembre de 2026 en tres etapas: talleres participativos de diseño con docentes y referentes locales, implementación piloto en escuelas secundarias seleccionadas, y sistematización y validación de resultados. Al cierre del año se producirá un documento metodológico transferible, pensado para escalar la experiencia a nivel provincial en 2027.
La iniciativa se enmarca en el programa N-PNP (Niñez, Prevención, No Pobreza) que DYA ejecuta en Argentina, y se apoya en años de trabajo previo de la organización en Misiones en torno a la prevención del trabajo infantil y la inclusión educativa en el sector yerbatero.
El ministro de Economía, Luis Caputo, junto al secretario de Coordinación de Producción, Pablo Lavigne, y al secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, realizaron una conferencia de prensa este viernes para brindar precisiones sobre la rebaja de derechos de exportación para los sectores agropecuario e industrial.
En este marco, Caputo destacó que, a partir de las medidas recientemente anunciadas por el Presidente Javier Milei, el Gobierno busca seguir brindando certidumbre a los sectores y otorgarles un panorama previsible para los próximos dos años. En este sentido, se implementará una reducción adicional de 2 puntos porcentuales en los derechos de exportación correspondientes a las cadenas de trigo y cebada desde junio de 2026 con el objetivo de mejorar la competitividad e incentivar la siembra.
A partir de enero de 2027, las retenciones al maíz y al sorgo bajarán 0,25% por trimestre, mientras que para el girasol será de 0,25% por semestre. En tanto a partir del enero de 2028, la baja será de 0,5% por trimestre para maíz y sorgo y de 0,5% por semestre para el girasol. En el caso de la soja, se prevé una reducción de 0,25% por mes a partir de enero de 2027 y de 0,5% a partir de enero de 2028.
“Para nosotros es importante seguir dándole una señal clara al campo, con quien hay una relación de confianza importante”, remarcó el Ministro y recordó que “el Presidente desde el día uno dijo que queríamos llevar las retenciones a cero, y ese es el objetivo final”. “No tenemos ni la más mínima duda de que en un segundo mandato lo vamos a alcanzar”, agregó.
Asimismo, el titular de Economía indicó que se está “haciendo el máximo esfuerzo fiscal posible para que en el transcurso de la gestión se pueda ir aliviando cada vez más esta carga impositiva, para que todos sigan comprobando que este el camino”. “Vamos a estar orgullosos de ser los que terminemos con el flagelo de las retenciones”, apuntó Caputo.
A partir de la entrada en vigencia de la norma, se podrán registrar Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE) para embarques a partir de enero de 2027 tributando la alícuota reducida correspondiente. Esto permitirá anticipar operaciones y desarrollar negocios futuros con las nuevas condiciones, sin necesidad de esperar al inicio del cronograma de desgravación.
Por su parte, Iraeta remarcó que “cuando el productor agropecuario ve que hay una voluntad del Gobierno de que no se pierda la competitividad, se pone más activo en términos de aplicar tecnologías, fertilizantes, y en aumentar las hectáreas”. Además, explicó que “el hecho de hacerlo ahora es porque está arrancando la campaña”.
En el caso del sector industrial, la baja será progresiva mensual del 0,375% a partir de julio de 2026, partiendo de una alícuota actual del 4,5%, hasta alcanzar la eliminación total en junio del año próximo. Alcanza a los sectores automotriz, petroquímico, químico, caucho, maquinaria y a las restantes actividades comprendidas en la normativa general.
En este sentido, Lavigne afirmó que para el equipo económico es “muy relevante seguir sacando impuestos para la exportación para que los sectores puedan competir en igualdad de condiciones”.