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Condenaron a De Vido a tres años de prisión por irregularidades en la contratación de Odebrecht

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El ex ministro de Planificación Julio De Vido, quien cumple prisión domiciliaria por la causa de la tragedia de Once, volvió a ser condenado por la Justicia, ya que el Tribunal Oral Federal N.º 2 (TOF) lo sentenció con tres años de prisión por la contratación de Odebrecht para los trabajos de ampliación de gasoductos.

Los jueces del TOF 2 lo penaron con tres años en suspenso y le aplicaron la prohibición de manera perpetua para ocupar cargos públicos.

De Vido no fue el único condenado. También recibieron sanciones Daniel Cameron y Cristian Folgar, todo en el marco del juicio por las supuestas irregularidades en la contratación de la empresa Odebrecht para realizar los trabajos de ampliación de los gasoductos Norte y Sur.

¿Quiénes son los jueces que condenaron a Julio De Vido?

Los tres jueces que consideraron partícipe necesario del delito de negociaciones incompatibles con el ejercicio de una función pública a Julio De Vido son: Jorge Gorini, Rodrigo Giménez Uriburu y Néstor Costabel.

Además, el exsecretario de Energía Daniel Cameron fue considerado autor penalmente responsable del delito de negociaciones incompatibles y recibió tres años de prisión de ejecución condicional, así como también quedó inhabilitado de por vida para ejercer la función pública. Y el ex subsecretario de Combustibles, Cristian Folgar, recibió dos años y seis meses de ejecución condicional e inhabilitación especial perpetua para ejercer cargos públicos, al ser considerado partícipe necesario penalmente responsable del delito de negociaciones incompatibles.

Asimismo, el tribunal del TOF 2 dejó absueltos al exvicepresidente de CAMMESA, Luis Beuret, y al ex subgerente de la compañía, Julio Armando Bragulat, este último por no haber mediado acusación.

En este contexto, otro punto de la condena para De Vido, Cameron y Folgar fija que, durante el mismo tiempo de sus condenas, deberán cumplir las reglas que marcan establecer su lugar de residencia y ponerse al cuidado de un Patronato.

En este sentido, los fundamentos de la sentencia se darán a conocer el cuatro de septiembre, a las 14 horas.

¿Qué dijeron los condenados antes de recibir la sentencia del TOF?

Tanto Daniel Cameron, Julio Bragulat y Luis Beuret decidieron no hablar, pero quienes sí hicieron uso de la palabra fueron Julio De Vido y Cristian Folgar.

En primer lugar, De Vido dijo: “Tuve un problema de salud, un problema cardíaco hace aproximadamente un mes, no me permitieron acceder al debate así que agradezco al tribunal todas las facilidades que me dio en ese sentido” y se mostró con “especial agradecimiento a mis abogados porque siempre se hicieron presentes y me mantuvieron informado del día a día del transcurso del juicio”.

Por su lado, Cristian Folgar, manifestó: “Quisiera dejar el reconocimiento asentado públicamente porque cuando las instituciones funcionan creo que está bien que así quede registrado” y, sobre el caso, marcó que los jueces “tienen el monopolio que les da la sociedad para, en este caso, definir si una persona está o no está en libertad, si es o no culpable de un delito penal. Y eso conlleva una enorme responsabilidad que es la de que el juicio sea justo. Y los juicios nosotros en Argentina los definimos como justos no en función del resultado sino del proceso”.

Folgar también sumó: “Estamos en el 2026 juzgando hechos del 2006, que se empezaron a analizar en el 2016-2017. El paso del tiempo nos aleja de la idea de que el juicio pueda ser justo porque a veces no se puede producir prueba” y, mencionó que “uno de los testigos que en su momento yo designé estaba perfecto de salud y falleció; y unas de las medidas de prueba que se solicitaron ya no estaban más porque por el paso del tiempo no los encontraban”.

A su vez, marcó que “muchos testigos no recordaban lo que habían hecho y un denominador común de este debate fue mostrarles a los testigos lo que los testigos habían firmado más de 20 años atrás. Y eso me parece que es un demérito a la calidad de la decisión que ustedes tienen que tomar”.

Además, sostuvo que “si durante mucho tiempo una persona está procesada y no puede ejercer determinadas funciones, eso termina siendo una suerte de castigo indirecto” y, en relación a su situación personal, añadió que “la defensa ha demostrado que mi mejor defensa es el expediente y son los hechos”; por eso, “creo que los hechos y las constancias de los expedientes se terminaron imponiendo”.

Y cerró diciendo que “Argentina está en emergencia energética por falta de capacidad de transporte. Lo cual obviamente nos dice que allá en el 2006 era absolutamente indispensable y el interés del Estado era hacer expansiones de transporte por las cuales no se tenía financiamiento. Y eso se hizo, y se hizo con un cuerpo normativo que fue avalado por los tres poderes”.

¿Qué se investigó en la causa?

La causa comenzó después de que, en medio de la investigación por el pago de sobornos a diferentes funcionarios públicos y sobreprecios de la empresa Skanska para la construcción de gasoductos, llevada adelante por la Fiscalía Federal N°4, se señalaran maniobras para la adjudicación de las obras de los gasoductos efectuados por la Transportadora de Gas del Norte (TGN) y la Transportadora de Gas del Sur (TGS).

El presunto direccionamiento en la licitación de las obras de lo que fue la segunda ampliación de los gasoductos de la Transportadora de Gas del Norte (TGN) y la Transportadora de Gas del Sur (TGS), entre los años 2006 y 2008, fue lo que se investigó.

En este caso, en el alegato, el fiscal Diego Luciani y José Ipohorski Lenkiewicz acusaron a los exfuncionarios de crear un nuevo marco normativo con la intención de que se realizara lo que llamaron “un auténtico traje a medida de Odebrecht”.

En base a esta hipótesis, pidieron la pena de cuatro años de prisión por el delito de negociaciones incompatibles con el ejercicio de funciones públicas para Julio De Vido y Daniel Cameron. Además, solicitaron tres años y seis meses para Cristian Folgar y Luis Beuret y la absolución para Julio Armando Bragulat luego de considerar la no acreditación de su participación.

Las cuatro defensas argumentaron que las condiciones que se aplicaron para la selección de la contratista derivaron de la crisis de emergencia energética y, por ello, solicitaron la absolución.

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Espert fue citado a declarar la semana próxima por la causa de presunto lavado de dinero

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El ex diputado José Luis Espert fue citado a indagatoria para la semana próxima por el juez federal Lino Mirabelli, en el marco de la causa que lo investiga por presunto lavado de dinero.

La citación se produjo luego del pedido que realizó días atrás el fiscal federal Fernando Domínguez. La audiencia tendrá lugar el próximo martes y también fue citado a declarar su contador, Mariano Cosentino.

En esta causa, se investigan los nexos financieros entre el ex diputado libertario y el empresario aeronáutico Federico ‘Fred’ Machado, quien fue extraditado y condenado en Estados Unidos por fraude y lavado de activos vinculados al narcotráfico.

El punto de partida para esta investigación, de acuerdo a lo que considera la fiscalía, se centra en un depósito de 200.000 dólares que recibió Espert por parte de Machado, sin embargo, el ex legislador aseguró que se debía a un contrato de asesoría minera en Guatemala.

Posteriormente, la Justicia consideró que el documento presentado era falso y que se pretendió utilizar para blanquear dinero obtenido de manera ilegítima, ya que Espert nunca viajó a dicho país y que las minas a las que se refería no estaban operativas.

En la misma línea, la fiscalía sostiene que el ex diputado habría usado esos fondos presuntamente ilícitos para comprar autos de alta gama e integrar pagos en un fideicomiso inmobiliario. 

Actualmente, el ex candidato de La Libertad Avanza (LLA) mantiene la prohibición de innovar, además de tener congelado el total de sus bienes y sus cuentas financieras de forma preventiva.

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La Argentina de los relatos instantáneos

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Mientras Javier Milei aprovechaba el Día de la Bandera para presentar a Manuel Belgrano como una suerte de precursor libertario, una parte importante de los argentinos seguía haciendo malabares para pagar la tarjeta, comprar alimentos o sostener un pequeño comercio que vende cada vez menos.

No se trata solamente de una discusión histórica.

Porque cuando el gobierno intenta convertir a Belgrano en un profeta del libre mercado no está hablando del pasado: está intentando apropiarse del presente.

La batalla es por el sentido.

Belgrano ya no es Belgrano.

San Martín ya no es San Martín.

La historia deja de ser un campo de estudio para convertirse en un arsenal de citas útiles para justificar un proyecto político.

Y sin embargo, el problema más profundo no es la reinterpretación histórica.

Es que vivimos en una época donde los hechos tienen cada vez menos importancia.

La reciente operación sobre la supuesta muerte de Jorge Messi volvió a demostrarlo.

Un rumor surgido de las usinas digitales de la derecha se expandió por redes sociales, atravesó medios de comunicación, llegó a programas de televisión y terminó siendo repetido por figuras públicas que no verificaron absolutamente nada. Entre ellas, Florencia Peña.

La noticia era falsa.

Pero para cuando la verdad apareció, la mentira ya había recorrido el país.

No fue un accidente.

Fue una radiografía de época.

La información ya no circula para explicar la realidad.

Circula para producir efectos.

Lo importante no es que algo sea cierto.

Lo importante es que sea viral.

Y cuanto más indignación, miedo o enojo produzca, mejor.

La misma lógica atraviesa la política argentina desde hace años.

La condena y proscripción de Cristina Fernández de Kirchner fueron presentadas como el triunfo definitivo de la República. Sin embargo, lejos de terminar allí, comenzó una nueva etapa.

Ahora aparecen filtraciones permanentes, amenazas de endurecimiento de condiciones, especulaciones sobre cárceles comunes, restricciones y castigos ejemplificadores.

No alcanza con condenar.

Hay que humillar.

No alcanza con excluir.

Hay que disciplinar.

La figura de Cristina sigue ocupando un lugar central en el sistema político argentino precisamente porque continúa representando algo que una parte importante del poder económico, mediático y judicial necesita derrotar simbólicamente.

Lo que está en juego no es una persona.

Es la posibilidad de transmitir una advertencia.

Que nadie vuelva a intentar cuestionar determinados privilegios.

Que nadie vuelva a discutir determinadas relaciones de poder.

Que nadie vuelva a construir una mayoría política capaz de disputar la distribución de la riqueza.

El mensaje es claro.

Y está dirigido a toda la dirigencia política.

Mientras tanto, la economía sigue siendo presentada como el gran éxito del gobierno.

Los números macroeconómicos mejoran.

La inflación desciende.

El equilibrio fiscal se transforma en una bandera.

Los mercados sonríen.

Pero basta caminar algunas cuadras para encontrar otra realidad.

Comercios vacíos.

PyMEs en dificultades y que cierran con la consiguiente desocupación.

Trabajadores que llegan al día veinte sin dinero.

Jubilados que eligen qué medicamento dejar de comprar.

Profesionales con dos o tres empleos para sostener ingresos que hace pocos años alcanzaban con uno.

La macro festeja.

La micro sobrevive.

Y esa contradicción debería generar un enorme desgaste político.

Sin embargo, ocurre a medias.

O al menos no ocurre con la velocidad que muchos quisieran.

Entonces aparece la pregunta incómoda.

¿Por qué la ultraderecha sigue ganando elecciones incluso cuando buena parte de la sociedad vive peor?

Porque las elecciones ya no se definen únicamente por la economía.

Se definen por el sentido común.

Durante décadas el campo nacional y popular asumió que las personas votaban principalmente según sus intereses materiales.

La realidad mostró algo diferente.

Las personas también votan identidades.

Votan emociones.

Votan pertenencias.

Votan miedos.

Votan frustraciones.

Votan broncas.

Y sobre todo votan relatos que les permitan darle una explicación sencilla a problemas complejos.

La derecha contemporánea comprendió esto mucho antes que sus adversarios.

Por eso construye enemigos.

Los movimientos sociales.

Las universidades.

Los sindicatos y los sindicalistas.

Los organismos de derechos humanos.

Los periodistas críticos.

Los artistas.

Los científicos.

El feminismo.

Siempre existe alguien a quien responsabilizar.

Y cuando la realidad contradice el relato, simplemente se produce otro relato.

Más rápido.

Más agresivo.

Más emocional.

En ese esquema, Manuel Adorni ya ni siquiera necesita ocupar diariamente el atril de la vocería presidencial. Su paso por ese lugar cumplió una función fundamental para el proyecto libertario: naturalizar una forma de comunicación basada en la provocación permanente, la simplificación extrema y la deslegitimación sistemática del adversario.

Hoy, desde la Jefatura de Gabinete, continúa formando parte de una maquinaria comunicacional que ya no depende de una sola persona.

El método quedó instalado.

Las redes amplifican.

Los influencers reproducen.

Los medios aliados legitiman.

Los algoritmos premian.

Y la realidad queda muchas veces atrapada detrás de esa enorme fábrica de percepciones.

Las denuncias, contradicciones y polémicas que periódicamente rodean a Adorni y a otros funcionarios tampoco son un dato menor. Muchas veces apenas alcanzan a ocupar algunos titulares antes de ser reemplazadas por una nueva controversia.

Todo dura horas.

Nada permanece.

Y ahí aparece otro fenómeno central para comprender esta época.

La saturación.

La política convertida en una cinta transportadora de polémicas.

Cada día surge una nueva discusión, una nueva provocación, una nueva denuncia, una nueva cortina de humo.

La velocidad es tan grande que resulta imposible procesarlo todo.

Y mientras la opinión pública corre detrás de cada episodio, las decisiones estratégicas avanzan.

Nos pasan elefantes por delante de los ojos.

La discusión sobre el futuro del Río Paraná y la Hidrovía es uno de los ejemplos más evidentes. Estamos hablando de la principal vía de salida de las exportaciones argentinas, una herramienta clave para la soberanía económica y el desarrollo nacional.

Sin embargo, decisiones de enorme trascendencia quedan relegadas a espacios especializados mientras la conversación pública es absorbida por la polémica del día, el tuit de la hora o la provocación de turno.

No es casual.

La política espectáculo tiene una ventaja extraordinaria para quienes gobiernan.

Convierte lo urgente en permanente y vuelve invisible lo importante.

Cuando la sociedad está mirando fuegos artificiales, las transformaciones profundas avanzan sin demasiada resistencia.

Y cuando finalmente se advierten sus consecuencias, muchas veces ya es tarde para impedirlas.

Por eso la discusión central de la Argentina actual no es solamente económica.

Es cultural.

Es una disputa por la verdad.

Por la memoria.

Por la historia.

Por el sentido común.

Por la capacidad de distinguir entre información y propaganda.

Entre debate y operación.

Entre política y espectáculo.

Porque mientras una parte del país sigue discutiendo datos, otra parte está construyendo emociones.

Y hasta ahora, las emociones vienen ganando.

Tal vez allí se encuentre una de las claves de nuestro tiempo.

No nos gobiernan solamente con ajuste.

No nos gobiernan solamente con decretos.

No nos gobiernan solamente con relatos.

También nos gobiernan administrando nuestra atención.

Decidiendo qué vemos.

Qué discutimos.

Qué nos indigna.

Y, sobre todo, qué dejamos de mirar.

Porque mientras el país debate la polémica del día, los elefantes siguen pasando.

Y casi nadie parece dispuesto a hablar de ellos.

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“La Argentina cambia de modelo y los sectores que pierden beneficios hacen ruido”, afirmó Etchebarne

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El economista Agustín Etchebarne aseguró que la Argentina atraviesa una “transformación muy grande” del modelo económico y sostuvo que el ruido político actual responde a los sectores que pierden beneficios con el cambio de esquema impulsado por el Gobierno de Javier Milei. “Estamos viviendo un sistema económico distinto del que tuvimos los últimos 80 años y eso genera ganadores y perdedores. Los perdedores no se quedan mudos y callados”, afirmó.

El director general de la Fundación Libertad y Progreso destacó que, pese a las tensiones políticas, los principales indicadores económicos continúan mostrando señales positivas. En ese sentido, señaló que la confianza no se deterioró y puso como ejemplo la evolución del riesgo país, la acumulación de reservas y la baja de las tasas de interés.

“Lo más interesante que ha pasado estas últimas semanas es que, a pesar del ruido político, no generó desconfianza”, explicó por Radio Rivadavia. “Si uno mira el riesgo país, que es el mejor reflejo de si está mejorando o empeorando la confianza, ha mejorado notablemente. Estamos en la zona de los 400 puntos, después de haber bajado más de 2600 puntos”.

Etchebarne remarcó además que el contexto internacional tampoco modificó la tendencia del programa económico. “En el medio hubo una guerra internacional, hubo un aumento muy fuerte del precio del petróleo y volatilidad en los mercados, y frente a toda esa volatilidad en Argentina no pasó nada. El tipo de cambio está tranquilo”, sostuvo.

Según el economista, el Banco Central logró recomponer reservas y el escenario financiero comenzó a normalizarse. “El Banco Central compró 10.700 millones de dólares de reservas, no está vendiendo sino comprando. Las tasas de interés se cayeron muy fuerte, están cerca del 20% anual con una expectativa de inflación para los próximos 12 meses que ronda esa cifra”, explicó.

Consultado sobre la designación de Adrián Ravier dentro del Gobierno, Etchebarne consideró que representa una incorporación positiva por su formación económica y su capacidad de comunicación. “Es un hombre que tiene una profundidad de conocimiento enorme y una tranquilidad para exponer porque conoce lo que está diciendo”, afirmó.

En cuanto al debate económico de fondo, sostuvo que comparte una visión vinculada a la escuela austríaca de economía, corriente que también identificó con el presidente Javier Milei. “Muchos de nosotros estudiamos en la UBA con mucho keynesianismo y en algún punto nos dimos cuenta de que eso iba mal. Creo que la escuela austríaca es la que tiene la profundidad filosófica que defiende las ideas de la libertad”, señaló.

La mora en las familias volvió a subir y se ubica en niveles récord: es la más alta en más de 20 años

Respecto a las dificultades que todavía atraviesan muchas familias, como la pérdida del poder adquisitivo y el aumento de la mora bancaria, Etchebarne consideró que existe una transición entre dos modelos económicos. “Hay algunos datos que no son tal cual. Los salarios que están más retrasados son los públicos. Cuando abrís el marcador aparece la economía informal, que es el 45% de la economía, y son los ingresos que más crecieron”, explicó.

El economista reconoció, sin embargo, que la mora fue uno de los problemas derivados del proceso de ajuste y de la suba de tasas registrada meses atrás. “La mora empezó el año pasado por la fuerte suba de la tasa de interés. Hubo un proceso donde las tasas volaron y mucha gente que tenía consumos en cuotas no pudo sostenerlos”, detalló.

Para Etchebarne, ese proceso comienza a revertirse con la caída de las tasas y el regreso del crédito. “Ahora las tasas cayeron del 100% al 20%. La refinanciación empieza a hacerse con tasas mucho más bajas y está apareciendo el crédito en dólares”, afirmó.

En esa línea, anticipó una recuperación del consumo durante la segunda mitad del año. “El consumo no pasa por el tipo de cambio, pasa por el crédito, por las tasas bajas y porque la actividad económica empieza a volver a estar en crecimiento por la inversión”, sostuvo.

Sobre las críticas que apuntan a un supuesto atraso cambiario y a que el crecimiento depende exclusivamente de Vaca Muerta, Etchebarne cuestionó esa interpretación y defendió el cambio de orientación productiva. “El programa que tiene este gobierno, a diferencia de los anteriores, le saca el pie encima al sector productivo y corta los subsidios al sector improductivo”, afirmó.

Según el economista, la clave será la expansión de las exportaciones y la apertura hacia nuevos mercados. “Una vez que empezás a sacar impuestos al sector productivo, el sector productivo vuela. Y el sector productivo es exportador: el mercado deja de ser solamente los 47 millones de argentinos y pasa a ser el mundo”, señaló.

Finalmente, Etchebarne proyectó una segunda mitad del año con inflación más baja, recuperación del crédito y mayor dinamismo de la inversión. “La inflación viene para abajo. Pronosticamos 2,1 y salió 2,1. Ahora estamos viendo que puede perforar el 2 en junio”, indicó.

Y agregó: “Van a venir inversiones muy grandes. Se han anotado 121.000 millones de dólares en inversiones en el RIGI. Eso va a impulsar la economía”.

Para cerrar, planteó que el nuevo escenario económico también modifica las oportunidades laborales. “Hoy depende mucho de cada uno si quiere mejorar. Ya no depende de que lo mejor que podías tener era un conchabo en el Estado. Ahora el sector privado paga mejor y en algunas provincias paga mucho más”, concluyó.

Feriados largos: advierten por el impacto en las economías regionales

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La yerba mate busca profesionalizar su cultura: impulsan certificaciones universitarias con el foco en el terruño

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La profesionalización de la yerba mate comienza a consolidarse como una nueva etapa para una de las principales economías regionales del país. En un contexto marcado por la búsqueda de mayor valor agregado, diferenciación y acceso a mercados premium, la Academia de la Yerba Mate, en conjunto con la Universidad Gastón Dachary (UGD), desarrolló una jornada de formación sobre historia, terruño y análisis sensorial que busca transformar la manera en que se comprende y comunica el producto emblemático de Misiones.

La actividad estuvo encabezada por Leonardo Paredes Urrutia, referente de la Academia de la Yerba Mate, quien planteó que la industria atraviesa un momento similar al que años atrás experimentaron sectores como el vino y el café: el paso desde un producto de consumo masivo hacia uno donde el origen, las características del terroir y la calidad sensorial comienzan a ser determinantes para el consumidor.

Durante la exposición explicó que muchos de los conceptos utilizados históricamente por la enología comienzan hoy a trasladarse al universo de la yerba mate. Entre ellos aparecen nociones como terruño, perfiles sensoriales, maridajes, fichas de cata y evaluación organoléptica, herramientas que permiten identificar y comunicar las particularidades de cada producto.

“Cuando un consumidor vuelve a elegir una marca porque busca repetir exactamente la misma experiencia de sabor, está valorando un producto de especialidad”, sintetizó.

La universidad incorpora a la yerba mate como objeto de estudio

Uno de los anuncios centrales de la jornada fue la consolidación del convenio firmado entre la Academia de la Yerba Mate y la Universidad Gastón Dachary, mediante el cual las certificaciones desarrolladas por la institución pasan a contar con microcredenciales universitarias.

Para Paredes, el acuerdo representa un cambio de paradigma.

“La yerba mate llegó a la universidad. Hoy también puede graduarse dentro de una institución con más de 25 años de experiencia educativa”, afirmó.

El objetivo no es únicamente formar especialistas en degustación, sino generar conocimiento desde múltiples disciplinas. Turismo, comercio exterior, marketing, ingeniería, derecho, administración y comunicación aparecen como áreas donde la cadena yerbatera ofrece enormes posibilidades de investigación y desarrollo.

Formar especialistas para agregar valor

La Academia estructuró un programa educativo dividido en distintos niveles.

La primera certificación corresponde al “Yerbarista”, orientada a quienes buscan dominar la preparación del mate, conocer la historia del producto, sus procesos productivos y transformarse en comunicadores especializados de la cultura matera.

El siguiente nivel es el de “Sommelier de Yerba Mate”, centrado exclusivamente en el análisis sensorial. Allí los participantes aprenden a evaluar color, aroma, sabor, composición, molienda, estacionamiento, características organolépticas y elaboración de fichas técnicas que permitan asesorar tanto a consumidores como a empresas.

Según explicó Paredes, este perfil profesional tendrá cada vez mayor demanda dentro de molinos, establecimientos turísticos, hoteles, restaurantes, empresas elaboradoras y espacios vinculados al desarrollo de productos premium.

“La industria comienza a necesitar especialistas capaces de evaluar técnicamente la calidad de una yerba mate y asesorar sobre mejoras en sus procesos”, sostuvo.

El terruño como nueva herramienta de diferenciación

Uno de los conceptos que mayor desarrollo tuvo durante la charla fue el de terruño, una noción ampliamente utilizada en el vino y que empieza a cobrar protagonismo en la yerba mate.

Paredes explicó que el sabor final depende de la interacción simultánea de cuatro grandes factores: el suelo, el clima, el ecosistema y las decisiones humanas durante el proceso productivo.

En ese sentido, destacó que la combinación de los suelos rojos ricos en óxidos de hierro, el régimen de lluvias distribuido durante todo el año, la Selva Paranaense y las prácticas de elaboración conforman un ecosistema prácticamente irrepetible fuera de Misiones y el noreste correntino.

Incluso señaló que distintos países intentaron desarrollar cultivos similares, aunque sin alcanzar las características sensoriales obtenidas en esta región.

Actualmente existen investigaciones que analizan posibles adaptaciones en otros territorios productores de té, como algunas regiones de China, India y Sudáfrica, aunque el consenso técnico continúa ubicando al territorio misionero como el ambiente natural óptimo para la especie.

Yerba de monte y yerba de campo: una diferenciación que gana espacio

Otro eje desarrollado fue la creciente diferenciación entre la denominada yerba mate de monte y la yerba mate de campo.

Aunque todavía no existe una reglamentación oficial que establezca ambas categorías, el concepto comienza a consolidarse dentro del ámbito académico y técnico para describir diferencias originadas por el ambiente de producción.

Las plantaciones ubicadas en zonas con mayor cobertura forestal, mayor altitud y abundante materia orgánica suelen desarrollar hojas con perfiles aromáticos más complejos, mayor intensidad y concentración de compuestos naturales.

En cambio, los cultivos desarrollados a pleno sol presentan perfiles sensoriales más suaves, homogéneos y de menor complejidad aromática.

Según explicó el especialista, estos atributos comienzan a ser cada vez más valorados en mercados de especialidad que buscan identificar el origen del producto de manera similar a lo que ocurre con los vinos o los cafés de origen.

Del consumo cotidiano al producto premium

La propuesta educativa también incorpora herramientas para realizar análisis visuales, táctiles, olfativos y gustativos de la yerba mate.

Durante la práctica, los asistentes aprendieron a identificar defectos de almacenamiento, características de molienda, proporciones de hoja, palo y polvo, intensidad aromática, composición física y atributos relacionados con el estacionamiento del producto.

El objetivo final consiste en construir un lenguaje técnico común que permita describir objetivamente la calidad de una yerba mate, generar estándares y facilitar la diferenciación comercial.

Un cambio estratégico para la economía yerbatera

Más allá del aspecto académico, la iniciativa responde a un desafío económico de fondo.

En un escenario donde los productores enfrentan recurrentes problemas de rentabilidad y precios deprimidos, la diferenciación por calidad aparece como una herramienta para construir nuevos nichos comerciales, fortalecer la venta directa y acceder a segmentos internacionales dispuestos a pagar más por productos con identidad territorial.

Para la Academia de la Yerba Mate, la estrategia consiste en formar una nueva generación de especialistas capaces de comunicar científicamente el producto, fortalecer la cultura matera y convertir al conocimiento en una herramienta para agregar valor dentro de toda la cadena productiva.

La apuesta es que la yerba mate deje de ser percibida únicamente como una infusión tradicional y avance hacia el mismo nivel de reconocimiento técnico y cultural que hoy poseen otras bebidas de origen como el vino, el café o el té, abriendo nuevas oportunidades para una de las industrias más representativas de Misiones y del NEA argentino.

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