La actividad industrial volvió a mostrar señales de debilidad en noviembre de 2025. Según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el índice de producción industrial manufacturero (IPI manufacturero) registró una caída de 8,7% interanual y un retroceso de 0,6% respecto de octubre, lo que confirma el quinto mes consecutivo de contracción. Aunque el acumulado del año aún se mantiene en terreno positivo, con una suba de 2% entre enero y noviembre, la dinámica reciente profundiza el deterioro del sector y vuelve a encender alertas sobre su desempeño hacia el cierre del año.
El dato, difundido en Buenos Aires el 8 de enero de 2026, vuelve a poner en foco la fragilidad de la recuperación industrial, con una mayoría de ramas productivas operando en niveles inferiores a los de 2024 y con caídas particularmente severas en sectores intensivos en empleo y valor agregado.
Cinco meses consecutivos de caída y un rebote que no se consolida
De acuerdo con el informe técnico del Indec, en noviembre el IPI manufacturero mostró una contracción interanual de 8,7%, mientras que la serie desestacionalizada evidenció una baja mensual de 0,6% y la tendencia-ciclo retrocedió 0,1% frente a octubre. Con este resultado, la industria acumula cinco meses consecutivos de caídas, tras los retrocesos registrados en julio (-0,8%), agosto (-4,3%), septiembre (-0,5%), octubre (-2,8%) y ahora noviembre.
El desempeño contrasta con la evolución del primer semestre del año, cuando la actividad industrial había logrado cerrar varios meses en alza. Esa dinámica explica que, pese al deterioro reciente, el acumulado enero-noviembre de 2025 aún muestre un incremento de 2% respecto de igual período de 2024. Sin embargo, la persistencia de variaciones negativas en la segunda mitad del año pone en duda la sostenibilidad de ese resultado y refuerza la percepción de un estancamiento prolongado.
Desplome sectorial: quince de dieciséis ramas en baja
El informe del Indec revela que en noviembre quince de las dieciséis divisiones de la industria manufacturera registraron caídas interanuales, lo que da cuenta de un retroceso ampliamente generalizado. Las bajas más pronunciadas se observaron en sectores clave:
Productos textiles: -36,7%
Vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes: -23%
Productos de metal: -18,6%
Maquinaria y equipo: -17,9%
Prendas de vestir, cuero y calzado: -17,6%
También mostraron retrocesos significativos productos de caucho y plástico (-12,5%), muebles y colchones (-9,4%) y alimentos y bebidas (-7,8%), una rama de alto peso en el nivel general del índice.
Las caídas fueron más moderadas en sustancias y productos químicos (-3,4%), industrias metálicas básicas (-3,1%), productos minerales no metálicos (-2,4%) y madera, papel, edición e impresión (-0,3%). La única excepción fue la refinación del petróleo, coque y combustible nuclear, que mostró una suba interanual de 6,3%, convirtiéndose en el único sector con desempeño positivo en el mes.
Impacto económico y señales para el cierre del año
El nuevo retroceso del IPI manufacturero refuerza el diagnóstico de una industria que no logra consolidar una recuperación sostenida. La profundidad de las caídas en ramas como textiles, automotores y metalmecánica amplifica el impacto económico y social, dado su peso en el empleo industrial y en las cadenas de valor regionales.
Además, la secuencia de bajas mensuales desde julio sugiere que el impulso observado en la primera mitad del año perdió fuerza, dejando a la industria expuesta a un escenario de alta volatilidad. Aunque el acumulado anual aún se mantiene en terreno positivo, la tendencia reciente plantea interrogantes sobre el arrastre estadístico hacia el cierre de 2025 y las perspectivas de corto plazo.
En este contexto, los datos oficiales del Indec confirman que la industria manufacturera continúa operando bajo presión, con una recuperación incompleta y un desempeño heterogéneo, donde solo la refinación energética logra escapar al sesgo contractivo que domina al resto del entramado productivo.
Agresión descarada pisoteando soberanía, bajo pretextos de muy dudosa o nula credibilidad, es lo que cabe definir de la nueva y desembozada agresión de estilo patotero, perpetrada en su pretendido patio trasero, por el descarnado poder imperial de “la gran potencia del norte”.
Mucha tela para cortar, por lo que es necesario separar lo esencial de lo secundario, o meramente anecdótico. En la historia de agresiva prepotencia, de la cual hace gala el permanente accionar de la política exterior yanqui, no es nueva la recurrente utilización de la fuerza bruta, cuando las presiones económicas, financieras, de política exterior, y del aparataje cultural resultan insuficientes o infructuosas.
Lo que tal vez marque una diferencia acentuada, es la explicitación directa, brutal y desvergonzada, del interés estratégico esencial que motiva la agresión directa, que es el dominio pleno por parte de EEUU, de las enormes reservas de petróleo y gas que atesora el subsuelo venezolano, además de las nada despreciables existencias de metales raros, esenciales para las industrias de más compleja tecnología.
En todo ello entra el muy fuerte enfrentamiento geopolítico de EEUU con China, y es muy claro que el accionar de ambas superpotencias muestra muy claras diferencias. Mientras China ofrece concretas colaboraciones, con apoyos tecnológicos y financieros, para grandes obras de infraestructura, y acuerdos bilaterales de asociaciones estratégicas; EEUU muestra predilección por practicar la Doctrina del Gran Garrote, con injerencias explícitas de intervencionismo, como lo hizo en las recientes elecciones de Argentina.
No queda muy en claro, si el actual accionar de EEUU reafirma su pretendida excluyente supremacía -como la tuvo al fin de la Segunda Guerra Mundial-; o si evidencia su irreversible decadencia frente al creciente poder chino y de los bloques de poder asentados principalmente en Asia y cercanías.
Con la desfachatez propia de patoteros ahítos de poder, Trump dijo que busca recuperar “su” petróleo, pisoteando con ello todo atisbo de soberanía de Venezuela sobre sus recursos naturales; y con la soberbia propia de tiránicos emperadores todo poderosos de muy viejas épocas del Antiguo Testamento, hace alardes de gobernar Venezuela a su antojo, como si fuera un protectorado.
Diriase que el accionar “trumpístico” atrasa dos milenios largos, copiando la metodología de fuerza bruta del Imperio Romano, a la vez que acentúa el posicionamiento soberbiamente imperial no exento de crudo racismo, que heredaron de sus “primos” del otro lado del Atlántico, pero sin las sutilezas diplomáticas del viejo imperio británico, hoy devenido en primer socio menor del aun vigente imperio yanqui, el cual parece negar al mundo multipolar que se puede constatar.
No sorprende, pero no deja de ser repudiable, que muchos venezolanos (y muchos más latinoamericanos), justifiquen la agresión descarada y sangrienta, y el desfachatado secuestro de un presidente de nuestra Íbero América, bajo prefabricados y dudosamente creíbles argumentos de narco tráfico, de los que ahora se desdicen, que parecen tan falaces como las supuestas “armas de destrucción masiva” u otras mentiras similares, que difundieron para justificar las invasiones y destrucciones generalizadas de Iraq, Libia y otros países, asolados por la “democratización a bombazos” que pregonan y practican EEUU y sus cómplices estratégicos.
Seguramente en Venezuela operaron varios traidores, que por sus treinta denarios avalaron el secuestro y el consecuente derramamiento de sangre, el cual es harto dudoso que no haya afectado a las fuerzas atacantes.
Se menciona la cifra de 50 millones de dólares, no definido si es el total o el monto per cápita, para los entregadores; cifra que es “plata chica” comparada con la importancia estratégica de “aleccionar al díscolo país que osó rebelarse”, y al buscado dominio total de las riquezas a saquear impunemente, tal como lo hacían, sin tanta violencia explícita, en las épocas previas al chavismo, cuando la riqueza extraída no llegaba al pueblo más que en cuentagotas, según informes que parecen creíbles, y que son metodología usual de los imperios saqueadores.
Con esas acciones de patoterismo explícito, exaltación de la fuerza bruta, y pisoteo de todo atisbo del Derecho Internacional, todo el Sistema Mundo queda muy afectado, o directamente desarticulado.
Y mientras que con toda lógica, los argentinos que razonamos con criterios geopolíticos y claros sentimientos patrióticos, nos preocupamos por Venezuela, por Argentina, y por los países de la Patria Grande que el autoasumido “emperador” amenazó con invadir o aleccionar; el desembozadamente cipayo gobierno libertario prosigue sus tareas destructivas, arrastradamente subordinado a los dictados de EEUU y sus socios Atlantistas; y con sus metas de involucionarnos a un protectorado subdesarrollado, o de máxima, perpetrar la hoy ya amenazante disolución nacional.
La Cámara de Empresarios del Transporte Urbano de Corrientes rechazó este miércoles 7 de enero el pedido de recomposición salarial formulado por la Unión Tranviaria Automotor (UTA) sede local y aseguró que el incremento pretendido por los choferes no puede ser afrontado en el actual contexto del sistema. Con una tarifa plana de $1.890 —la más alta del NEA y entre las más caras del país— y una caída sostenida de pasajeros, el sector empresario advirtió que elevar los haberes pondría en riesgo la continuidad del servicio.
“El acuerdo está firmado y los haberes son de $1.200.000. El nuevo salario de $1.370.000 que pide la UTA es inviable de pagar”, sostuvo el vocero de la cámara empresarial, quien remarcó que las condiciones económicas actuales del transporte urbano no permiten absorber una suba de ese nivel.
Salarios, costos y caída de pasajeros: el diagnóstico empresario
Según explicaron desde la Cámara de Empresarios del Transporte Urbano, el reclamo sindical choca con una realidad operativa marcada por la reducción de la demanda y el encarecimiento de los costos. “Es un pedido de recomposición salarial que es inviable; los trabajadores lo saben porque ven la caída de pasajeros que tenemos, es notable y es imposible de considerar. Así no podemos continuar”, afirmaron.
En la actualidad, el salario de un chofer de colectivo urbano en la ciudad de Corrientes asciende a $1.200.000. El pedido de la UTA apunta a elevar ese ingreso a $1.370.000, lo que representa un aumento significativo para empresas que sostienen su estructura con una recaudación cada vez más ajustada.
Desde el sector empresario subrayan que la ecuación económica del transporte urbano ya se encuentra tensionada, incluso con una tarifa que se ubica en $1.890 por viaje. Ese valor posiciona a Corrientes como la ciudad con el boleto más caro del NEA, un factor que, según reconocen, también incide en la retracción del número de pasajeros.
Tarifa elevada y límites del sistema
La discusión salarial se da en un contexto sensible para el transporte público urbano, donde el margen de maniobra para absorber nuevos costos aparece prácticamente agotado. La tarifa vigente, considerada alta en términos comparativos, no logró frenar la pérdida de usuarios ni garantizar una mejora sustancial en la sustentabilidad del sistema.
Para los empresarios, el aumento del boleto no es una alternativa inmediata ni viable para compensar el incremento salarial solicitado, dado el impacto social que tendría sobre los usuarios y el riesgo de profundizar aún más la caída de la demanda. En ese escenario, advierten que cualquier ajuste adicional en la estructura de costos podría comprometer la prestación del servicio.
Repercusiones
El rechazo al pedido de la UTA anticipa un escenario de negociación compleja en el corto plazo. La advertencia empresarial pone en evidencia los límites económicos del sistema de transporte urbano correntino y abre interrogantes sobre cómo compatibilizar las demandas salariales con una estructura tarifaria ya elevada y una demanda en retroceso.
Mientras tanto, el conflicto deja expuesta una problemática recurrente en las ciudades del interior: la dificultad de sostener servicios públicos esenciales frente a la combinación de costos crecientes, ingresos limitados y menor cantidad de usuarios, sin mecanismos que permitan equilibrar la ecuación económica sin trasladar todo el peso a trabajadores o pasajeros.
Este domingo 11 de enero, Santa Ana será escenario de una nueva edición de la Fiesta del Cerro – Esencia Viva, una propuesta cultural y popular que invita a disfrutar de la música, la gastronomía y las tradiciones en un entorno natural privilegiado. El evento se desarrollará en el Campo San Expedito, ubicado sobre el camino de acceso al Parque Temático de la Cruz.
La fiesta propone un encuentro al aire libre que combina identidad, cultura y naturaleza, con una programación pensada para toda la familia.
La grilla artística contará con la participación de Pablo y su Grupo, Orlando Ejert, Agustín Rodríguez y su Conjunto, Los Criollitos del Chamamé y Los Bandidos de la Cumbia, ofreciendo ritmos populares que acompañarán la jornada festiva.
Uno de los grandes atractivos será la gastronomía tradicional, con asado a la estaca de novillo y cerdo (con reserva previa), rosca de chorizo y servicio de cantina, además de la presencia de emprendedores locales que pondrán en valor los sabores y productos de la región.
Durante el evento también se llevarán adelante competencias de zapateo y concursos de baile, con premios en efectivo de hasta $100.000, junto a juegos criollos y sorteos que sumarán participación y entretenimiento para el público.
Desde la organización destacaron que la Fiesta del Cerro – Esencia Viva busca consolidarse como un espacio de encuentro comunitario y una propuesta que complementa la oferta turística de Santa Ana, fortaleciendo la economía local y promoviendo las expresiones culturales propias de la región.
De esta manera, Santa Ana se prepara para vivir una jornada que celebra las tradiciones, el paisaje y la esencia cultural misionera, en el marco de la agenda de eventos de verano de la provincia.
La administración estadounidense de Donald Trump se atribuye actualmente la supervisión de la gobernanza de Delcy Rodríguez, la vice chavista que se ha convertido en la actual presidenta de Venezuela tras la caída en desgracia de Nicolás Maduro tras el operativo estadounidense realizado el sábado en Caracas. Washington le garantizaría al régimen, con un cambio de rostro, cierta gobernabilidad si el nuevo liderazgo le concede “acceso total” al petróleo venezolano. No obstante, la Casa Blanca ha divulgado que el plan de transición en el país caribeño se llevaría a cabo en tres fases.
Así lo expuso el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ante el Congreso de EE. UU., donde habló sobre la actual “fase de cuarentena” en Venezuela, en el contexto de la presión que Washington está ejerciendo sobre el régimen venezolano tras la captura de Nicolás Maduro y en medio de la transición.
En este proceso, por el momento, Donald Trump ha marginado a la dirigente María Corina Machado y al presidente electo venezolano Edmundo González Urritia de encabezar la transición, mientras presiona a la gobernanza chavista de Delcy Rodríguez para darle a la Casa Blanca el “control total” del petróleo en Venezuela.
El plan de EE.UU.
En esa lógica gubernamental en materia de política exterior en el Hemisferio Occidental, Marco Rubio detalló la hoja de ruta estratégica de la administración de Trump para el futuro de Venezuela, que incluye tres etapas o fases con el objetivo de evitar una guerra civil, reactivar la economía y reconstruir el tejido social del país, martirizado por un régimen que persigue y tortura a los opositores.
“Parte de esa estabilización, y la razón por la que entendemos y creemos que tenemos la mayor influencia posible, es nuestra cuarentena”, sostuvo Rubio, refiriéndose al bloqueo impuesto por Washington contra los petroleros sancionados afines al régimen venezolano.
“Como han visto hoy, dos barcos más fueron incautados. Estamos en medio de este proceso y, de hecho, a punto de cerrar un acuerdo para tomar todo el petróleo que tienen, el petróleo que está estancado en Venezuela”, explicó Rubio, en alusión a la incautación al sur de Islandia de un petrolero ruso afín a Venezuela y de un segundo petrolero en aguas internacionales frente a Caracas.
La reciente incautación del tanquero ruso Bella 1/ Marinera podría aumentar las tensiones entre el gobierno de Trump y el de Vladímir Putin, las cuales, sin duda, se activaron tras la operación estadounidense del sábado para capturar al aliado chavista Nicolás Maduro en suelo venezolano. Además, se suman las recientes declaraciones del ministro de Guerra estadounidense, Pete Hegsheth, quien en tono humorístico comentó que las defensas aéreas rusas en la capital venezolana “no funcionarían tan bien” debido a que no pudieron detener la redada estadounidense.
En este contexto, Rubio destacó la visión de Trump, quien anunció la noche anterior un plan para vender entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo venezolano a precios de mercado. El dinero de esta venta de petróleo “se gestionará de tal manera que controlaremos cómo se distribuye para que beneficie al pueblo venezolano”, afirmó Rubio.
Tomaremos entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo. Lo venderemos en el mercado a precios de mercado, no con los descuentos que recibía Venezuela… Ese dinero se manejará de tal manera que controlaremos su distribución para beneficiar al pueblo venezolano, no a la corrupción ni al régimen
“La segunda fase será una fase que llamamos de recuperación”, añadió el secretario de Estado estadounidense en relación a las etapas de transición en Venezuela tras la caída de Maduro. “Y consiste en garantizar que las empresas estadounidenses, occidentales y de otros países tengan acceso al mercado venezolano de forma justa”, añadió.
La segunda fase, según dijo, también incluye el cierre de centros de tortura como El Helicoide, la liberación de los presos políticos y la reconciliación social con el gobierno venezolano para garantizar que “las fuerzas de la oposición puedan recibir amnistía y ser liberadas”, dijo Rubio.
Se comenzará a generar un proceso de reconciliación nacional en Venezuela para que las fuerzas de la oposición puedan ser amnistiadas y liberadas de las cárceles o repatriadas al país y comenzar a reconstruir la sociedad civil
“La tercera fase, por supuesto, será la de transición”, declaró Rubio a los periodistas, y añadió: “Creemos que avanzaremos de forma muy positiva”.Trump comunica que él mismo administrará el petróleo de Venezuela
El martes, el presidente de EE.UU., Donald Trump, declaró que él mismo controlará el dinero que se obtendrá de la venta de millones de barriles de petróleo venezolano.
A través de un posteo en Truth Social, reveló que “las autoridades provisionales de Venezuela entregarán entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de alta calidad y autorizado a EE.UU.”.
¡Este petróleo se venderá a su precio de mercado, y ese dinero será controlado por mí, como presidente de EE.UU., para garantizar que se utilice en beneficio del pueblo de Venezuela y de EE.UU.!
A su vez, el Trump anunció que ha solicitado al secretario de Energía, Chris Wright, que ejecute este plan de inmediato. “Se transportará en buques de almacenamiento directamente a los muelles de descarga en Estados Unidos”, concluyó.
A pesar del operativo estadounidense que logró la captura de Nicolás Maduro en jurisdicción venezolana, Washington aún no ha logrado fracturar la cúpula militar del régimen. De hecho, la Casa Blanca está negociando en estos momentos, a través del secretario estadounidense Marco Rubio, con Delcy Rodríguez, la vice de Maduro que juró este lunes como presidenta interina.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha confirmado que Marco Rubio, el número dos de la Casa Blanca, está dialogando directamente con Delcy Rodríguez para liderar una transición en Venezuela tras la caída de Maduro, garantizándole cierta legitimidad a la gobernante chavista, a pesar de los crímenes que pesan sobre sus hombros, a fin de que le permitan a Estados Unidos el “acceso total” al petróleo, expulsando de esta manera la influencia de Irán, Rusia y China en la región.
No obstante, la cúpula del chavismo —Diosdado Cabello, los hermanos Rodríguez (Delcy y Jorge) y el Padrino López—, aún sigue invicta en Venezuela, a pesar de la detención de Maduro.
Este domingo, Trump afirmó que Delcy “dirigiría” Venezuela “hasta que podamos llevar a cabo una transición segura, adecuada y sensata”. En sus afirmaciones, también ninguneó a María Corina Machado, la líder opositora que recibió un Nobel de la Paz.
“Tiene el apoyo o el respeto dentro del país. Es una mujer muy agradable, pero no tiene el respeto”, sentenció.
Al principio, Delcy Rodríguez, la antigua vicepresidenta de Maduro hasta este lunes, se enfrentó discursivamente a Trump, acusándolo de intervenir en la soberanía del país y exigiendo la liberación de Maduro. Pero, con el correr de la horas, el tono de Rodríguez cambió radicalmente. Es más, el domingo por la noche, publicó un mensaje conciliador hacia EE.UU. tras encabezar su primer consejo de ministros.
“Venezuela reafirma su vocación de paz y de convivencia pacífica. Nuestro país aspira a vivir sin amenazas externas, en un entorno de respeto y cooperación internacional”, decía el mensaje publicado en su cuenta de Instagram.
“Consideramos prioritario avanzar hacia un relacionamiento internacional equilibrado y respetuoso entre EE.UU. y Venezuela, y entre Venezuela y los países de la región, basado en la igualdad soberana y la no injerencia”, añadió, en un lenguaje que podría considerarse más conciliador y predispuesto a negociar con Trump.
Según afirmó a El Debate Martín Rodil, un cazador de criminales para EE. UU. y especialista en inteligencia y narcotráfico, Delcy Rodríguez, la vicepresidenta convertida en presidenta interina tras la caída en desgracia de Nicolás Maduro, junto a su hermano Jorge, actual presidente de la Asamblea Nacional, habrían sido los informantes clave sobre la rutina del sucesor de Maduro y habrían señalado la ubicación exacta de la “casa segura” a la que el mandatario bolivariano acudía a pernoctar.
En concordancia con estas sospechas, el hijo de Nicolás Maduro, conocido como “Nicolasito”, difundió un mensaje de audio a través de redes sociales en el que advirtió que “la historia dirá quiénes fueron los traidores”.Delcy Rodríguez y su hermano, señalados como los “traidores”
Por otro lado, en contraste con la nueva postura de Delcy Rodríguez, Diosdado Cabello, número dos del chavismo y actual ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz de Venezuela, lanzó una advertencia a Donald Trump y afirmó que rescataría al líder chavista, encarcelado en Nueva York, de las garras del imperialismo que, según la República Bolivariana, afirma combatir.
“Se nos fue el comandante (Hugo) Chávez y nosotros seguimos adelante. A Nicolás lo vamos a rescatar, pero si algo le pasa a alguno de nosotros, tenemos que seguir adelante, levantar su bandera por la paz, por la independencia, por la soberanía, por la vida”, dijo Diosdado Cabello en redes sociales, citado por el portal opositor Efecto Cocuyo. En su mensaje, Cabello insistió en la “unidad monolítica” del chavismo.
En la misma línea que Diosdado, quien se ha jactado públicamente de “romper cráneos” de los “traidores a la patria”, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, acusó este lunes a EE. UU. de “asesinar a sangre fría” a miembros de la seguridad de Maduro y a “civiles inocentes”.
“La Fuerza Armada Nacional Bolivariana rechaza contundentemente el cobarde secuestro del ciudadano Nicolás Maduro Moros, presidente constitucional de la República, nuestro comandante en jefe, y de su señora esposa (…) hecho perpetrado el sábado 3 de enero, luego de que se asesinara a sangre fría a gran parte de su equipo de seguridad: soldados, soldadas y ciudadanos inocentes”, dijo el uniformado en una alocución transmitida obligatoriamente por todas las televisoras y emisoras de radio nacionales.
El mercado venezolano
Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, con una capacidad estimada de aproximadamente 303.000 millones de barriles, según la Administración de Información Energética (EIA), la agencia oficial de estadísticas energéticas de USA.
Este volumen sitúa al país por delante de grandes productores como Arabia Saudita (267 000 millones de barriles) e Irán (209 000 millones).
Sin embargo, gran parte del petróleo venezolano es extrapesado, lo que requiere tecnología avanzada e inversiones significativas para su extracción.
En la práctica, el potencial es enorme, pero sigue subutilizado debido a la deficiente infraestructura y las sanciones internacionales, que restringen las operaciones y el acceso al capital.
Según el Statistical Review of World Energy, una publicación anual del Instituto de Energía (EI), la producción de petróleo de Venezuela se ha desplomado en las últimas décadas, desde un pico de 3,7 millones de barriles por día en 1970 a un mínimo de 665.000 barriles por día en 2021.
El año pasado, la producción experimentó una ligera recuperación, volviendo a alrededor de 1 millón de barriles por día, lo que representa menos del 1% de la producción mundial de petróleo.