Déficit turístico

Turismo internacional: enero arrancó con déficit de visitantes y una salida masiva al exterior

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El turismo internacional abrió 2026 con un dato que funciona como termómetro económico y social: la “cuenta” de viajeros quedó en rojo. En enero, Argentina registró un saldo negativo de 1.272,4 miles de visitantes internacionales, resultado de un desbalance entre los ingresos de no residentes y las salidas de residentes.

La cifra no es un matiz estadístico: marca que, en pleno mes pico de vacaciones, viajaron al exterior muchos más argentinos de los que ingresaron al país, un fenómeno que suele leerse como combinación de incentivos cambiarios, estrategias de consumo y dinámica regional (especialmente con destinos limítrofes).

La “cuenta” del mes: entraron 1,07 millones, salieron 2,34 millones

El informe del INDEC detalla que ingresaron 1.070,8 miles de visitantes no residentes por todas las vías (aérea, terrestre y fluvial/marítima), de los cuales 682,0 miles fueron turistas y 388,9 miles excursionistas.

En paralelo, las salidas al exterior incluyeron 2.343,2 miles de visitantes residentes, con 1.764,1 miles de turistas y 579,2 miles de excursionistas.

La consecuencia fue un rojo doble: el saldo negativo total se explicó por -1.082,1 miles de turistas y -190,3 miles de excursionistas. Dicho de otra forma: incluso descontando a quienes cruzaron sin pernocte, el déficit principal provino del turismo “pleno”.

Un dato clave: la mayor parte del turismo emisivo se fue a países limítrofes

El informe aporta una señal potente sobre el patrón de salida: el 84,6% del turismo emisivo se dirigió a países limítrofes, con Brasil (32,5%) y Chile (19,1%) como destinos principales.

Ese mapa se confirma en el desglose por país/destino: Brasil concentró 573,5 miles de turistas residentes y Chile 336,4 miles, en un mes donde el total de turismo emisivo (residentes) fue de 1.764,1 miles.

La lectura es directa: el verano consolidó una salida regional intensa, típicamente asociada a viajes de corta/mediana distancia, cierta elasticidad del consumo turístico y facilidad operativa de cruce fronterizo.

Por dónde se movió la marea: terrestre para salir, aérea para entrar

La estructura por vías también deja una foto nítida.

  • Para el turismo emisivo (residentes), predominó la vía terrestre (56,7%), seguida de la aérea (33,5%) y la fluvial/marítima (9,8%).
  • Para el turismo receptivo (no residentes), el mayor peso lo tuvo la vía aérea (48,8%), luego la terrestre (39,6%) y la fluvial/marítima (11,6%).

En cantidades, el detalle de enero muestra que el turismo emisivo por vía terrestre alcanzó 1.000,3 miles de turistas (con una caída interanual de -22,2%), mientras que por vía aérea fueron 591,1 miles (con suba interanual de 26,7%).

Del lado receptivo, entraron 332,7 miles de turistas por vía aérea (suba interanual 13,4%) y 270,4 miles por vía terrestre (baja -8,7%).

El resultado es una asimetría funcional: la Argentina recibe relativamente más por aire y “pierde” más por tierra, algo esperable cuando el motor de salida son países cercanos.

¿Quiénes llegaron? Europa y Brasil al frente del receptivo

En el turismo receptivo de enero, el INDEC señala que Europa representó 19,5% y Brasil 19,4% de los turistas no residentes, mientras que Estados Unidos y Canadá aportaron 15,4%.

En valores absolutos, Europa sumó 133,0 miles de turistas (variación interanual 5,2%) y Brasil 132,1 miles (variación -2,0%). El mayor salto, sin embargo, aparece en Estados Unidos y Canadá: 104,8 miles, con 25,3% interanual.

Aquí hay un indicio relevante para el negocio: mientras la región sostiene volumen, los mercados de mayor gasto potencial muestran señales de recuperación, al menos en el ingreso aéreo.

El déficit de turistas no es solo un número: es una pista sobre precios relativos y consumo

En enero, el turismo emisivo total cayó -8,5% interanual y aun así el saldo fue fuertemente negativo. Eso sugiere una ecuación donde la brecha entre quienes salen y quienes entran sigue siendo amplia, incluso con bajas interanuales. La clave está en el “tamaño” de cada flujo: 2,34 millones de salidas vs 1,07 millones de ingresos.

Para el sector privado, el dato funciona como alerta y como brújula: el mercado local turístico compite, mes a mes, con alternativas externas (sobre todo regionales) que pueden resultar más “atractivas” según precios relativos, conectividad y percepción de valor. Para el Estado, es una señal útil para calibrar promoción, conectividad y estrategias de captación.

Lo que deja enero: un verano con saldo en rojo y una región como gran protagonista

El informe del INDEC, publicado el 26 de febrero de 2026, confirma que el primer gran mes del año no arrancó con un “boom” receptivo que compense la salida de residentes. La historia del mes se resume así: déficit de visitantes, déficit de turistas y una fuerte gravitación de Brasil y Chile como destinos.

Y en turismo, cuando la balanza se inclina tanto, rara vez es casualidad: suele ser la economía, los precios y la logística diciendo en voz alta hacia dónde se mueve la demanda.

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Endeudamiento y turismo absorbieron el superávit comercial y dejaron la cuenta corriente en rojo, según CEPA

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El balance cambiario del Banco Central cerró 2025 con una fuerte presión sobre las cuentas externas: la Formación de Activos Externos (FAE) y el déficit del turismo demandaron en conjunto USD 42.329 millones, según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), elaborado en base a datos oficiales de diciembre de 2025. El resultado expone una dinámica estructural compleja: superávit comercial insuficiente, salida récord de capitales privados, déficit turístico histórico y un rol central del endeudamiento con organismos internacionales para sostener la acumulación de reservas.

Cuenta corriente en rojo y un superávit comercial que no alcanza

La Cuenta Corriente cambiaria registró en diciembre de 2025 su tercer mes consecutivo con déficit, con un saldo negativo de USD 1.565 millones. De este modo, el año cerró con un rojo acumulado de USD 2.223 millones. Si bien la balanza de bienes fue superavitaria, el margen resultó acotado: apenas USD 426 millones en diciembre, con exportaciones por USD 6.118 millones —un aumento interanual de solo 4%— y pagos por importaciones por USD 5.692 millones, un 4% menos que el año anterior.

El informe señala que la menor liquidación de divisas volvió a explicarse por el desempeño del sector oleaginoso y cerealero, que en noviembre registró un saldo neto de USD 1.139 millones, con una caída interanual del 44%. En el acumulado de 2025, este complejo aportó un ingreso neto de USD 31.323 millones, un incremento de USD 10.142 millones respecto de 2024, pero aun así el superávit comercial fue absorbido casi en su totalidad por el pago de intereses y el déficit turístico.

Turismo emisivo y fuga de capitales: los principales drenajes de divisas

Uno de los datos más contundentes del balance cambiario es el desempeño de la balanza turística. En diciembre, el saldo por viajes y pasajes —neto de servicios postales— fue deficitario en USD 445 millones, mientras que el cálculo ampliado que incluye consumos con tarjetas, viajes y transporte de pasajeros arrojó un rojo de USD 713 millones. En el acumulado anual, el déficit turístico alcanzó USD 10.052 millones, el más elevado desde 2017, cuando llegó a USD 10.709 millones.

A este desequilibrio se sumó la Formación de Activos Externos del sector privado no financiero, que alcanzó niveles históricos. Solo en diciembre de 2025, la FAE demandó USD 1.822 millones, y en todo el año acumuló USD 32.340 millones, la cifra más alta del siglo. El informe detalla que en ese mes 1,5 millones de personas humanas compraron USD 2.186 millones en billetes. Desde la unificación cambiaria, en apenas siete meses, la demanda totalizó USD 32.871 millones, un monto equivalente al 227% de los desembolsos realizados por el FMI en el mismo período.

Inversión extranjera débil y endeudamiento como ancla financiera

La Inversión Extranjera Directa (IED) mostró un comportamiento errático y no logró revertir su tendencia negativa. En diciembre fue positiva en USD 139 millones, pero el saldo acumulado de 2025 cerró con una salida neta de USD 1.281 millones, mientras que desde diciembre de 2023 el resultado negativo asciende a USD 1.103 millones.

En contraste, el financiamiento externo cumplió un rol clave para sostener la cuenta financiera. El ingreso neto con Organismos Internacionales, incluido el FMI, alcanzó USD 18.677 millones al cierre de 2025. Solo en diciembre, el saldo neto con estos organismos aumentó en USD 1.608 millones, con ingresos por préstamos de USD 4.294 millones y pagos por USD 2.687 millones. El informe menciona que en ese mes se habría producido tanto la cancelación del swap con Estados Unidos como nuevo endeudamiento con otros organismos.

En términos estructurales, CEPA advierte que entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025 la balanza comercial de bienes acumuló USD 41.320 millones, pero al descontar la balanza turística (USD -16.027 millones) y el pago de intereses (USD -22.436 millones), el saldo neto se reduce a apenas USD 2.858 millones. En otras palabras, intereses y turismo explican el 93% del superávit comercial acumulado, evidenciando que el esfuerzo exportador resulta absorbido por compromisos financieros y por un tipo de cambio que incentiva el turismo emisivo.

Informe de Balance Cambiario BCRA Enero 2026 by CristianMilciades

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