Deuda con el FMI: el peso de los intereses marcará el próximo quinquenio
La carga financiera de la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) seguirá presionando las cuentas públicas argentinas durante el próximo quinquenio. Entre 2026 y 2030, el país deberá desembolsar unos US$ 13.432 millones solo en concepto de intereses, según cifras oficiales del organismo, calculadas a la cotización actual de los Derechos Especiales de Giro (DEG). El dato dimensiona la magnitud del compromiso asumido y reabre el debate sobre la sostenibilidad del esquema financiero con el organismo multilateral.
El peso de los intereses en el período 2026–2030
De acuerdo con los datos oficiales del FMI, la Argentina deberá afrontar pagos de intereses por US$ 13.432 millones entre 2026 y 2030, una cifra que representa una exigencia relevante para las arcas nacionales. El mayor esfuerzo se concentrará entre 2026 y 2028, años en los que se acumula la mayor parte de los vencimientos financieros vinculados al acuerdo vigente.
Como referencia, entre 2018 y fines de 2025 el país ya abonó US$ 14.773 millones en intereses, pese a que ese período abarca siete años. Es decir, el próximo quinquenio concentrará un nivel de pagos casi equivalente, pero en un plazo más acotado, lo que refuerza la presión sobre el frente fiscal y financiero.
En lo inmediato, el próximo vencimiento de intereses está previsto para el 1 de febrero, por casi US$ 830 millones, mientras que durante 2026 los pagos de capital e intereses totalizarán US$ 4.400 millones.
Origen de la deuda y evolución del compromiso con el Fondo
El esquema actual tiene su punto de partida en el préstamo extraordinario otorgado por el FMI en 2018, durante el gobierno de Mauricio Macri, que luego fue renovado bajo la gestión de Alberto Fernández y acrecentado durante la administración de Javier Milei. Desde entonces, la Argentina mantiene una relación financiera intensa con el organismo, marcada por renegociaciones, reprogramaciones y nuevos desembolsos.
Según datos del Banco Central citados por Clarín, la deuda con el FMI al 31 de diciembre de 2025 ascendía a US$ 57.100 millones. Sobre ese stock se calculan los intereses que explican el flujo de pagos proyectado para los próximos años.
Cabe aclarar que la estimación de intereses por US$ 13.432 millones supone que la Argentina cumple con todos los vencimientos futuros de capital e intereses y que el FMI no otorga nuevos créditos. Bajo ese escenario, la carga financiera tendería a reducirse gradualmente a medida que disminuya el stock de deuda.
Escenarios futuros y el impacto de nuevos desembolsos
El panorama podría modificarse si el organismo decide completar los desembolsos pendientes del crédito por US$ 20.000 millones aprobado en abril de 2025. En ese caso, el FMI aún debería girar poco más de US$ 5.000 millones, lo que implicaría un aumento del stock de deuda, mayores intereses y plazos de pago más extensos.
Si bien esos fondos permitirían cubrir vencimientos inmediatos —incluidos los US$ 4.400 millones previstos para 2026—, también incrementarían la carga financiera de mediano y largo plazo, profundizando la dependencia del esquema de refinanciación con el organismo.
En este contexto, el cronograma de intereses del próximo quinquenio se consolida como uno de los principales condicionantes de la política económica, tanto por su impacto fiscal como por su influencia en la negociación permanente con el FMI.
