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El desafío del segundo trimestre: neutralizar los riesgos y potenciar las oportunidades

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Durante el primer trimestre, el Banco Central fue exitoso en acumular adquisiciones netas de dólares en el mercado por 4,5 mil millones de dólares, pero, como la demanda de dinero no se recuperó, los pesos emitidos por esas compras fueron esterilizados por diversos instrumentos administrados por el Tesoro y el BCRA, por lo que el crédito al sector privado experimentó una modesta mejora, insuficiente para lograr dinamismo en los sectores que más empleo generan.

El escenario del segundo trimestre promete un significativo salto en la oferta de dólares por la vertiente del comercio exterior (tanto del segmento energético como del agroindustrial). Pero todavía no hay señales claras respecto a cuál habrá de ser la política en el plano monetario, si se mantendrán los mecanismos de esterilización, con el freno de mano para el crédito, o si el gobierno se animará a dejar que fluyan los pesos derivados de la compra de dólares. 

Este segundo escenario es consistente con algunas de las últimas señales, caso de una parcial reducción de encajes bancarios (todavía muy modesta), y también el sendero de tasas de interés que se sostiene desde hace algunas semanas, en torno al 20,0 % anual para las operaciones por las cuales el Central toma los excedentes de liquidez de los bancos. 

De todas maneras, subsisten dudas y el temor a que el gobierno reintroduzca la política de extrema volatilidad para las tasas de interés, tal como ocurrió en la primera parte del año. Esa precaución tiene que ver con el hecho que la tasa de inflación apunta a situarse en torno a un incómodo 3,0 % mensual en marzo y en abril. Este podría ser un riesgo en la visión del Ejecutivo, ya que hasta hace poco tiempo se enfatizaba en que acumular reservas y emitir pesos sería contraindicado para las expectativas de inflación.

Sin embargo, la Argentina es una economía bimonetaria y, asumiendo esa peculiaridad, sería conveniente que el gobierno se incline por el segundo escenario, sosteniendo tasas de interés del 20 % anual para las operaciones de cortísimo plazo dentro del sistema financiero, apostando a que:

– sea considerado un rendimiento de todos modos atractivo para los inversores que “traducen” a dólar cada operación financiera, 

– y también a que la inflación mensual retome tendencia descendente después de los picos de marzo y abril, por las razones que se detallan más abajo, 

– mientras el crédito al sector privado comienza a despegar, de la mano de tasas de interés de corto plazo que han vuelto a terreno de neutralidad medidas contra la inflación, caso de los adelantos en cuenta corriente, como se observa en el gráfico adjunto

De no asumir ese camino, se corre el riesgo de no aprovechar plenamente las oportunidades que surgen del cambio del escenario internacional, y que la diferencia de 3,5 puntos porcentuales entre el rendimiento de los bonos soberanos que vencen en 2028 y los que se cancelan en 2027 sea una brecha que no pueda reducirse, lo cual obviamente complicaría sobremanera la transición del año electoral venidero, por aquello de la “profecía autocumplida”. 

Como se analiza en el artículo “Crecimiento austero…”, si la baja de la inflación de 2024 a 2025 impactó positivamente en la confianza del consumidor en forma homogénea en todos los segmentos, en el arranque de 2026 se advierte un cambio cualitativo, con una brecha creciente entre la confianza encuestada en el conurbano y la del interior del país. Dado que la inflación no es demasiado diferente entre regiones, esa brecha puede ser atribuida a problemas originados en el mercado de trabajo, con una diferencia de 3,3 puntos porcentuales en la tasa de desempleo según se trate de ciudades con más o menos de 500 mil habitantes (8,0 % y 4,7 %, respectivamente).

Una fracción de ese fenómeno se explica por cambios estructurales que ya están en marcha, y serían inevitables “costos a pagar”; pero hay otra parte que tiene que ver con las políticas macro (un esquema monetario-cambiario de transición), que sí podrían ser modificadas, sin interferir en la reconversión productiva del país. Al contrario, podrían facilitar la marcha de esos cambios estructurales.

Agitar el riesgo político; ¿una movida efectiva?

El gobierno hizo una jugada política recientemente, al pasar a licitar simultáneamente bonos Hard dollar con vencimiento en 2027 y en 2028, dentro de la serie de los Bonar, de legislación local. Los primeros rinden 5,0 anual y los segundos 8,5 %, aproximadamente. Así, se intenta mostrar la diferencia de confiabilidad en el mercado entre la actual administración y un eventual gobierno que, asumiendo a fin de 2027, marque un retorno a las prácticas de los cepos y demás políticas de discrecionalidad.

El tema es que, en la medida que esa brecha de rendimientos se mantenga, este fenómeno terminará afectando la capacidad de manejo de la macro del actual gobierno, sea por la dificultad para extender en el tiempo los vencimientos de deuda, sea por la percepción de que las reformas estructurales en marcha no habrán de madurar antes de las próximas elecciones presidenciales y/o que la actual administración no está gestionando la economía de modo de lograr suficientes adhesiones en términos sociales. 

El riesgo de reversión de políticas no deviene sólo de campañas electorales en las que se agitan programas económicos que son parte del problema de la estanflación de 15 años, sino también de la dificultad de los gobiernos reformistas de asegurar la continuidad de esas políticas. Y tampoco debe darse por hecho que las presidenciales del año próximo se habrán de dirimir entre dos candidatos en la primera vuelta. Los porotos se “vuelven a contar” en caso de balotaje.

El “ancla cambiaria” y las expectativas

Respecto de las peculiaridades del bimonetarismo y su vínculo con los desafíos de la coyuntura, vale subrayar que;

  • para la población, y su comportamiento en términos de demanda de pesos, seguramente es relevante la percepción de “abundancia de dólares” por incremento de exportaciones sustentables y/o ingreso genuino de capitales (no confundir con los meses en los que se bajaban retenciones a la soja). Y este año la balanza comercial de bienes podría llegar a 20 mil millones de dólares, de la mano de mayores volúmenes exportados y también de precios de materias primas que en el comienzo de abril se encuentran un 22,7 % por encima del promedio de 2025, con impacto positivo en la recaudación impositiva por retenciones y regalías provinciales;
  • justamente, el bimonetarismo se caracteriza por el hecho que un buen número de inversores calculan los rendimientos financieros en dólares, por lo que una tasa de interés baja en relación a la inflación puede ser considerada atractiva en términos de moneda dura, de acuerdo a las expectativas de devaluación;
  • y aun en caso que el precio del dólar rebote por mayor liquidez, ¿ese sería un disparador automático de más billetes requeridos por personas físicas? Obviamente, habrá de depender de si éste es considerado un movimiento “por única vez”, o el inicio de un ciclo alcista sostenido;
  • desde fin de 2023, pese a que se contabilizan cuatro experiencias distintas en el régimen monetario-cambiario (hasta llegar a las bandas indexadas del presente), lo que ha predominado es la utilización del “ancla cambiaria” como instrumento de estabilización. Pero,
  • la demanda de divisas por parte de individuos se mantiene desde noviembre (estimación de marzo incluida) relativamente estable en el andarivel de los 1,9 mil millones de dólares/mes. Es una cifra todavía elevada, y sería conveniente ir a un andarivel más acotado, pero, de todos modos, es un número que implica una reducción equivalente a 1,8 % del PIB (datos anualizados) respecto de las compras de dólares por personas físicas efectuadas en 2025, que alcanzaron a nada menos que 4,8 % del PIB;
  • a su vez, en el contrafáctico, ¿qué garantías hay de poder reducir la demanda de dólares por parte de los individuos mediante el recurso de una suba significativa de las tasas de interés? Esto por los efectos colaterales que tendría esa política, incluidos los elevados índices de morosidad crediticia y la percepción de insustentabilidad del instrumento.

Un segundo trimestre que será una verdadera bisagra

Subrayar las peculiaridades del bimonetarismo de cara a los múltiples desafíos del 2026 puede ayudar a precisar el diagnóstico.

Comparando datos relevantes de este segundo trimestre de 2026 con igual período de 2016 (meses después del levantamiento de los cepos por parte de la gestión Macri), se tiene que:

  • Existe un amplísimo margen de remonetización de la economía, ya que los agregados monetarios amplios en este segundo trimestre se encuentran 10 puntos del PIB por debajo del nivel de 2016, e incluso algo inferiores al piso de fin de 2019;
  • En el presente, el peso se encuentra 11,0 % más apreciado en términos reales frente a la canasta de monedas, comparado con 2016, pero los términos de intercambio se ubican 12,0 % por encima (mayor poder adquisitivo de las exportaciones en términos de productos importables) y todo indica que habrán de mejorar en las próximas mediciones en función del contexto global;
  • El efecto multiplicador de la dinámica de las crecientes ventas al exterior se amplifica en el presente, ya que las exportaciones participan en el PIB en un 26,0 % en la medición a precios contantes (20,3 % en 2016), viniendo del 19,5 % en 2023 (datos del cuarto trimestre de cada año);
  • Por supuesto, la argentina está lejos de alcanzar parámetros apropiados en su grado de apertura exportadora, pero es bastante menos cerrada que en 2016, lo cual es causa y consecuencia de inversiones locales y externas asociadas a los sectores que gozan de competitividad genuina. Son factores del lado del sector real que engarzan perfectamente con lo desmonetizada que se encuentra la economía en relación con aquella experiencia, en un contexto de cuentas fiscales en equilibrio: no hace faltar armar una “bola de lebacs” para manejar la política monetaria.

La importancia de este segundo trimestre, entonces, tiene que ver con un momento bisagra, en el que la guerra de medio oriente puso en evidencia que han aumentado las chances de la Argentina de capturar una porción mayor de inversiones guiadas por la geopolítica (ver al respecto “Una etapa de crecimiento austero; menos dependiente del financiamiento externo”), siendo que algunos de los sectores sobre los que más pesa ese factor ya han comenzado a mostrar resultados; mientras, en el plano local,  se hace más urgente una macro que facilite la reconversión productiva y que logre hacer  subir un par de peldaños la “velocidad crucero” del crecimiento. Vale subrayar que, en el cuarto trimestre de 2025, la variación anualizada del PIB respecto del tercer trimestre fue de 2,4 %, pero con una caída de la inversión del 11,2 % anualizado en relación al tercer trimestre. 

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La estrategia del jefe de asesores de Alberto Fernández para las elecciones del 2023

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El exCEO de Syngenta, que comenzará en febrero su nuevo rol, apuntó a una variable económica clave para llegar de manera competitiva a los comicios presidenciales

Aracre junto al presidente Alberto Fernández. Fotografía: Prensa de Presidencia

El 12 de octubre de 2022, Antonio Aracre manifestaba que dejaría de ser el CEO de Syngenta, una de las principales productoras de agroquímicos y exportadores de semillas de Argentina. Después de 12 años en esa función y 36 en la empresa. En esta despedida, daba indicios de que su futuro estaría relacionado a la política, en un perfil que había elevado en los últimos meses con intervenciones públicas cada vez más frecuentes.

El viernes 30 de diciembre, tras varias reuniones con el presidente Alberto Fernández, se confirmó que asumiría como jefe de asesores de Presidencia, cargo que dejó vacante Julián Leunda.

Aracre asumirá funciones en los primeros días de febrero, con el objetivo de conformar una mesa que reúne el Gobierno, la oposición, empresas y sindicatos, para avanzar en “dos o tres puntos esenciales para que la agenda de transformación de recursos pueda avanzar”.

Una de las variables que tiene clara, tiene que ver con lo económico, para que mejoren las perspectivas electorales del Frente de Todos: que baje la inflación. Será un camino complejo, puesto que habrá que cortar la inercia de una suba de precios superior al 90% en 2022.

Como jefe de Asesores Aracre afirma que en su función tendrá “una mirada transversal sobre todos los temas sin profundizar en la gestión pero asegurándose que el presidente tenga toda la información que necesita a la hora de tomar una decisión, sobre todo una decisión que no tiene que ver con el día a día sino que aparece como algo nuevo, una iniciativa distinta y una voluntad de transformar algo sobre lo que haya que investigar y formar una opinión antes de tomar una decisión”.  

Y sus principales objetivos, el especialista señaló que en principio realizó un acuerdo de “acercar al mundo de lo privado, las inversiones, y del capital al mundo de lo público, la política”. Además de “avanzar en una mesa de consenso en la que se puedan sentar el gobierno, la oposición, los sindicatos y los empresarios, con los dos o tres puntos esenciales para que esa agenda de transformación de recursos pueda avanzar”.

El nuevo Asesor y el Presidente reunidos para definir los puntos claves de la gestión del asesor. Fotografía: Prensa de Presidencia.

Para esta mesa, Aracre no ve como un obstáculo el tiempo electoral, sin embargo señala que es “necesario”, que depende de “quienes hacemos política que la gente vuelva a creer en la política”.

Con respecto al impacto del pedido de juicio político hacia la corte suprema, Aracre, afirma que es necesario. “Si esto sirve para al menos impulsar una investigación que nos brinde transparencia de lo que realmente pasó, me parece que vale la pena aún generando una situación de fricción y tensión a la cual a la larga nos vamos a tener que acostumbrar también porque es parte del juego democrático“.

Con una visión positiva sobre las posibles inversiones ante los valores en dólares de las empresas y recursos, se encuentran por debajo de lo que saldrían en el mundo, por ello el especialista avizora las grandes oportunidades a futuro, además de constituirse un mecanismo óptimo por estas condiciones para que ingresen capitales al país.

“El desafío más importante que tiene Argentina vinculado a la gente es la inflación. Si Massa logra acercar la inflación a un 3% mensual, como él mismo se lo propuso, hacia el final del primer trimestre, va a significar que la gente va a empezar a notar una mejora en el poder adquisitivo del salario. Con paritarias ya negociadas a valores altos con una inflación hacia la baja lo que vamos a ver es lo que ya se está viendo, una reversión en la tendencia respecto a cómo evoluciona el salario y la inflación. Ese es el desafío de la economía en 2023 con por supuesto un impacto en las elecciones en las elecciones de este año”, cerró.

Adaptación de entrevista realizada por Bloomberg en Línea.

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Alumnos de la escuela Amadeo Bonpland de Oberá obtuvieron el primer premio de la segunda jornada de Desafíos Filosóficos en la UCAMI

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En el marco de la celebración por el Día Mundial de la Filosofía, se realizó el jueves 16 de noviembre,  la Segunda Jornada de Desafíos Filosóficos en la Universidad Católica de las Misiones.

En esta Jornada, libre y gratuita,  la UCAMI invitó a los alumnos de 4to y 5to año del secundario de las escuelas públicas y privadas de la provincia, a realizar un trabajo en torno al tema filosófico que plantea la pregunta “¿Cuál es el límite entre lo público y lo privado?”

Durante la Jornada se produjo un debate entre los alumnos de secundaria y los alumnos de la Facultad de Ciencias Humanas de la UCAMI, señalando los problemas contemporáneos que se derivan del uso de las redes sociales y la tecnología.

Los premios consistieron en becas de inscripción y matrícula para estudiar en la Universidad, y bibliografía afín a la temática.

La actividad contó con el auspicio del Ministerio de Educación de la Provincia de Misiones, de la Librería Ediciones Montoya, la Fundación La Palma y la Dirección Provincial de Asuntos Guaraníes, quienes donaron bibliografía como premio para los ganadores y asistentes.

La Segunda Jornada de Desafíos Filosóficos es un Proyecto de Extensión de la Facultad de Ciencias Humanas de la UCAMI, que tiene cada año como objetivo proponer un tema para la reflexión, con el fin de generar interés por la Filosofía en nuestro entorno, generando una reflexión sobre los problemas sociales contemporáneos.

El tema fue seleccionado a partir del trabajo de alumnos de la Licenciatura en Ciencia de la Educación y la Licenciatura en Filosofía de la UCAMI. Los mismos, además, elaboraron los materiales didácticos y las consignas para los docentes que guiaron el trabajo de los alumnos en las escuelas.

El jurado estuvo compuesto por la Decana de la Facultad de Ciencias Humanas, Esp. Silvia Méndez, la Coordinadora de la Segunda Jornada de Desafíos Filosóficos, Dra. Mariana Urquijo, la Directora de la Licenciatura en Ciencias de la Educación, Dra. Gladys López y el Lic. Marcos Szyszkowski, Docente de la Licenciatura en Filosofía.

Los alumnos que obtuvieron el primer premio cursan 4to año. Los mismos fueron Verónica Díaz, Vanesa Schmidt, Gastóin Mareco y Cristian Hernán Zagurski, de la Escuela Amadeo Bonpland.

El segundo premio lo obtuvo la alumna de 5to año, Emilia Antonia Lindquist, del Instituto Superior Pedro Goyena.

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