El Gobierno autorizó la participación argentina en el ejercicio multinacional Salitre 2026, que se realizará en Chile entre el 28 de junio y el 12 de julio. Aunque se trata de una decisión vinculada a la defensa, la iniciativa tiene implicancias que trascienden el plano militar: pone a prueba capacidades logísticas, sistemas tecnológicos y recursos humanos especializados que forman parte de una cadena de valor con efectos sobre la industria nacional.
A través del Decreto de Necesidad y Urgencia 490/2026, el Poder Ejecutivo habilitó la salida del territorio nacional de personal y medios de la Fuerza Aérea Argentina para participar del ejercicio combinado “Salitre 2026”, que se desarrollará en la Base Aérea de Antofagasta, Chile. La actividad reunirá además a fuerzas aéreas de Brasil, Colombia, Paraguay, Estados Unidos y el país anfitrión.
La participación argentina incluirá una aeronave Hércules C-130, cuatro IA-63 Pampa III, un ERJ-140 y hasta 72 efectivos, en una operación cuyo costo operativo fue estimado en $176,9 millones y será financiado con partidas presupuestarias de la Fuerza Aérea Argentina.
Desde una perspectiva económica, el valor estratégico del despliegue no radica únicamente en el entrenamiento operacional. Los ejercicios multinacionales funcionan como escenarios de validación para sistemas de mantenimiento, logística, comunicaciones, abastecimiento y gestión de activos complejos.
El caso resulta especialmente relevante por la participación de los aviones IA-63 Pampa III, una plataforma desarrollada y fabricada por la empresa estatal argentina especializada en producción aeronáutica. Cada despliegue internacional implica verificar estándares de operatividad, disponibilidad técnica y sostenimiento de aeronaves en entornos exigentes, variables observadas por potenciales socios y mercados.
El ejercicio incorporará además el concepto de operaciones multidominio, una tendencia creciente en la planificación militar moderna que integra capacidades aéreas, tecnológicas y de comando bajo una estructura conjunta.
El vínculo entre defensa y desarrollo industrial
Las economías avanzadas suelen considerar al sector defensa como un impulsor de innovación tecnológica. La participación argentina en ejercicios de alta complejidad permite que personal técnico, ingenieros y especialistas operativos acumulen experiencia en procedimientos estandarizados internacionales.
Para la industria local, particularmente para empresas vinculadas a electrónica, software, comunicaciones, mantenimiento aeronáutico y servicios tecnológicos, la interoperabilidad con fuerzas extranjeras constituye un activo estratégico. La adopción de protocolos comunes y estándares internacionales suele trasladarse posteriormente a procesos industriales civiles.
El propio Ministerio de Defensa argumentó que la actividad busca fortalecer la interoperabilidad entre las fuerzas participantes y mejorar la capacidad de planificación y ejecución de operaciones combinadas.
Una señal para el ecosistema tecnológico
La autorización llega en un momento en el que la defensa vuelve a ocupar un lugar relevante en las agendas de inversión tecnológica a nivel global. Sistemas de simulación, inteligencia aplicada al comando y control, integración de datos y comunicaciones seguras forman parte de los desarrollos asociados a este tipo de ejercicios.
Si bien el decreto tiene un alcance operativo específico, también refleja una decisión de mantener presencia en espacios regionales de cooperación militar, donde se comparten procedimientos y tecnologías que luego pueden tener aplicaciones duales, tanto civiles como estratégicas.
Aspectos centrales de la operación duración: del 28 de junio al 12 de julio de 2026. País anfitrión: Chile. Países participantes: Argentina, Chile, Brasil, Colombia, Paraguay y Estados Unidos. Medios argentinos desplegados: 6 aeronaves y hasta 72 efectivos. Costo estimado:$176,9 millones. Financiamiento: presupuesto de la Fuerza Aérea Argentina.
La relevancia económica de Salitre 2026 no se medirá por el resultado del ejercicio en sí, sino por la capacidad de traducir la experiencia operativa en mejoras concretas para el ecosistema tecnológico e industrial vinculado a la defensa. La participación de aeronaves producidas en el país, la interacción con fuerzas de referencia regional y la validación de capacidades logísticas constituyen indicadores que pueden influir en futuras inversiones, desarrollos tecnológicos y proyectos de modernización del sector.
Por Guillermo Bermúdez / FIEL – La actividad de la industria en el mes de abril, de acuerdo a información preliminar del Índice de Producción Industrial (IPI) de FIEL, registró una mejora interanual de 0.8%, encadenando un bimestre de avance y recortando la caída acumulada en el primer cuatrimestre a 0.3% en comparación con el período enero – abril del año pasado.
En el mes, ocho de las diez ramas incluidas en el relevamiento mostraron un avance en la comparación interanual. El mejor desempeño entre los sectores de actividad lo mostró el de los insumos químicos y plásticos -sumando tres meses de mejora-, en parte por efecto de paradas realizadas en 2025, mientras que, en el otro extremo, el bloque de los minerales no metálicos y la producción automotriz tuvieron los mayores retrocesos.
Fuente: FIEL
En lo que se refiere al desempeño de los sectores industriales en el primer cuatrimestre y en la comparación interanual, el ranking de crecimiento lo lidera la refinación de petróleo con una mejora acumulada de 8.8%, seguido de: la producción de alimentos y bebidas con un alza de 4.0%, las industrias metálicas básicas con un avance de 3.8%, y los químicos y plásticos con un incremento de 2.1%. Con un retroceso superior al promedio se colocan la metalmecánica (-0.5%), la producción de papel y celulosa (-0.8%), los insumos textiles (-0.9%), los despachos de cigarrillos (-1.3%), los minerales no metálicos (-6.1%) y automotores (-18.9%), en cada caso en la comparación con el nivel de actividad acumulado entre de enero y abril de 2025.
En el cuatrimestre, el mayor aporte para amortiguar la caída de la industria lo realizó la producción de alimentos y bebidas, seguido de la refinación de petróleo, la producción de insumos químicos y plásticos y las industrias metálicas básicas. Por su parte, la mayor contribución a la contracción de la actividad en lo que va del año lo hizo la industria automotriz, junto con la producción de minerales no metálicos.
Fuente: FIEL.
Como se mencionó, la refinación de petróleo consolida, en el primer cuatrimestre del año, su posición al frente de los sectores de actividad y en abril, de acuerdo a información preliminar, volvió a mostrar un avance en la comparación interanual, sumando once meses de mejora. En el mes se tuvieron paradas cortas en la refinería Ricardo Eliçabe de Bahía Blanca y de New American Oil en Plaza Huincul, al tiempo que se destacó el alza del proceso de crudo por parte de Raizen. Así, en los primeros cuatro meses del año se llevan refinados 10.9 millones de metros cúbicos de petróleo, el nivel más elevado para un primer cuatrimestre desde 2008.
El bloque de los alimentos y bebidas volvió a mostrar un avance en el mes de abril por el aporte de la producción de alimentos. En efecto, el sector registró en abril un incremento de la producción del 3.0% en la comparación con el mismo mes del año pasado, combinando alzas en la fabricación de alimentos (+3.7%) con una producción de bebidas que igualó (+0.1%) el nivel alcanzado un año atrás. Entre los alimentos, la lechería acumula un año y medio de mejoras, se tiene un marcado avance en la producción de aceite de girasol, y la faena porcina crece a la par del retroceso de la faena vacuna. En efecto, la faena vacuna registró en abril una caída de 15.3% -el mayor retroceso en veintiún meses- en la comparación con el mismo mes de 2025, sumando dieciséis meses de contracción y sin perspectivas de una reversión de la fase de en el corto plazo. Entre las bebidas, en abril se moderó el aumento que mostró en marzo la producción de cervezas, mientras que se tuvo una caída en la de gaseosas, aguas y jugos. En mayo se da inicio a la zafra de caña en el noroeste del país, con perspectivas de alta disponibilidad de materia prima para la producción de azúcar y etanol. Transitoriamente, se tienen demoras en algunos ingenios debido al exceso de humedad en los suelos, lo que obstaculiza el ingreso de maquinaria a los lotes.
La producción de químicos y plásticos registró en abril una nueva mejora en la comparación interanual, marcando el mayor avance del mes entre los sectores de actividad, en parte explicado –nuevamente- por el efecto de paradas realizadas en 2025. En abril el bloque mostró un repunte anual de 6.5%, encadenando tres meses de mejora en la comparación interanual, repitiendo un avance en la producción de químicos y petroquímicos básicos por efecto de paradas realizadas un año atrás. Además, en el mes se tuvo un nuevo avance en la producción de jabones –funcionando en régimen- combinado con un marcado recorte en la producción de neumáticos, actividad que acumula veintiséis meses en retroceso sin expectativas de mejora en el corto plazo. El mes de mayo presenta un desafío para el sector debido a la normalización de la producción en varias actividades al interior de la rama en 2025, y contando con el hecho de que Cabot Argentina cesa desde ese mes la producción de negro de humo en su planta de Campana. La firma continuará realizando ventas hasta agotar el stock del producto, insumo esencial para la fabricación de neumáticos, caucho, burletes, y demás. Contando que se trataba de la única planta operando en el país dedicada a dicho insumo intermedio, el mercado local pasará a ser abastecido íntegramente por importaciones.
Con un retroceso ligeramente superior al promedio de la industria en los primeros cuatro meses del año, la metalmecánica registró en abril el segundo mes con mejora de la producción en la comparación interanual por el aporte de la maquinaria agrícola y el material de transporte pesado. Al respecto, el relevamiento de ADIMRA respecto al sector metalúrgico, arrojó para el mes un retroceso en el agregado, con caídas en todos los segmentos con la excepción del de maquinaria agrícola y el de carrocerías y remolques.
En lo que se refiere a ventas de maquinaria agrícola, en abril se patentaron 822 unidades, marcando una mejora del 5.1% en la comparación interanual y un avance del 5.2% en los primeros cuatro meses del año respecto al mismo período del año pasado, revirtiendo con ello la caída que se tenía en el primer bimestre del año. La cosecha récord junto con mejores condiciones de financiamiento y variedad de oferta, han impulsado decisiones de inversión, que se espera se sostengan en los próximos meses. Es de destacar que la caída de los patentamientos de maquinaria agrícola en el segundo semestre de 2025 ofrece una baja base de comparación para el rebote de las ventas.
En abril en el Área Metropolitana de Buenos Aires se registró un récord de jornadas con precipitaciones y una marca histórica en términos de volúmenes de agua acumulada. Las lluvias que también marcaron record en el centro y norte del país por la presencia del fenómeno de El Niño afectaron el normal desarrollo de actividades. Por caso, el bloque de los minerales no metálicos registró una caída interanual del 11.7% con un descenso generalizado en los despachos y producción de insumos para la construcción, resultando en un retroceso acumulado en los primeros cuatro meses del 6.1% en la comparación interanual. Así se plantea el interrogante de si la caída de la producción del bloque en abril no es explicada por el impacto del factor climáticos en la construcción.
En particular, en lo que se refiere a los despachos de cemento, estos tuvieron un retroceso del 11% en el mes, combinando una caída del 17.5% en los despachos en bolsa, con una contracción del 7.1% en los envíos a granel, los que interrumpieron quince meses de mejora en la comparación interanual. De este modo, las ventas de cemento acumulan en el primer cuatrimestre del año una contracción del 4.7% respecto al nivel alcanzado entre enero y abril del año pasado.
Al respecto de lo anterior, merece mencionarse que la firma Loma Negra apagó a mediados de mayo y hasta noviembre uno de los dos hornos de su planta de Olavarría con el objetivo de ordenar la producción y administrar el sobre stock de clinker en un contexto de debilidad de demanda por el producto.
En lo que se refiere a ventas de insumos de la construcción, según el relevamiento del Grupo Construya, en abril registraron una caída del 4.7%, igualando (+0.5%) en cuatro meses el nivel alcanzado en el mismo periodo de 2025.
Los datos del indicador sintético de la actividad de la construcción que elabora INDEC para el mes de abril se conocerán a comienzos de junio y permitirán confirmar o rechazar la presunción respecto al impacto del factor climático sobre la actividad y la venta de insumos. El último dato daba cuenta de una marcada mejora de la construcción en la comparación con marzo del año pasado y en relación al mes anterior en la medición corregida por estacionalidad, pero el relevamiento de expectativas mostraba un deterioro para el segundo trimestre del año.
Como se mencionó. el sector automotriz fue el que registró la mayor caída de actividad en abril, acumulando la más alta contracción en el cuatrimestre entre los sectores de actividad. En efecto, en el mes la producción se contrajo 17.8% en la comparación interanual, combinando la décima caída en la producción de automóviles (-37%) con un ligero retroceso en la de utilitarios (-1.3%). Este desempeño estuvo explicado por la realización en el mes de paradas de distinta magnitud y motivos en las terminales -reducción de producción por caída de exportaciones, problemas de abastecimiento de autopartes, adecuación de líneas para el lanzamiento de nuevos modelos-, que afectaron la producción. Hacia mayo, la planta de Stellantis en El Palomar ya opera con un turno de producción, al tiempo que la firma informó que parará la producción entre fin de mes y principio de junio, y una quincena adicional en julio. Por su parte, General Motors, en su planta de Santa Fe, repite el esquema de suspensiones del año pasado.
En lo que se refiere a ventas mayoristas de vehículos, en abril registraron una caída de 31.6% en la comparación interanual, sumando tres meses de retroceso como resultado de los sobre stocks que poseen las concesionarias y a pesar de mejores precios de las unidades a partir del recorte de impuestos internos. Con lo anterior, en lo que va del año, el envío de las terminales a las concesionarias acumula una caída de 17.9% en la comparación con los primeros cuatro meses del año pasado. Es de destacar que en el caso de las ventas de vehículos de fabricación nacional la caída registrada en el mes de abril superó el 50%, acumulando en el cuatrimestre un retroceso de 40.6%, respecto al año anterior en cada caso. Por su parte, la venta de vehículos electrificados, alcanzó a representar el 4.7% del total en el mes de abril, elevando su participación al 7.4% en los primeros cuatro meses del año, en comparación con el 0.3% alcanzado en el mismo período de 2025.
En el caso de los patentamientos, luego del impasse en la caída del mes de marzo, en abril volvió a observarse un retroceso de ventas que alcanzó 13.6% en comparación con el año pasado. Mientras que la participación de vehículos importados continúa aumentando –se acerca al 70%-, en el mes se tuvo un bajo promedio diario de ventas –abril está entre los meses con alta estacionalidad-, a pesar de mejores condiciones de financiamiento, sugiriendo una expectativa de mayores recortes de precios por parte del público. Con lo anterior, en los primeros cuatro meses del año, los patentamientos acumulan una contracción del 5.6%, recortando las expectativas de ventas para 2026 al orden de las 600 mil unidades, lo que marcaría una merma del orden del 2% respecto al nivel alcanzado en 2025.
A diferencia de lo que ocurre en el mercado local, las exportaciones repitieron la mejora en abril por el aporte de los envíos de utilitarios. En efecto, en abril las exportaciones crecieron 18.8% en la comparación interanual, combinando un crecimiento en los envíos de utilitarios del 60.7% con una caída del 34.7% en la de automóviles. La mejora por segundo mes de las exportaciones se apuntala en el avance de los utilitarios contando que las exportaciones de automóviles acumulan diez meses de retroceso. En el mes se tuvo un fuerte aumento de los envíos a América Central y Ecuador, junto con Brasil, destino que recupera participación en las exportaciones. Con todo, en cuatro meses del año, las exportaciones alcanzan las 79.2 mil unidades acumulando un retroceso de 1.6% en la comparación con el mismo periodo del año pasado.
Fuente: FIEL.
Desde la perspectiva de los tipos de bienes producidos, en el primer cuatrimestre y en la comparación interanual, los bienes de consumo no durable lideran el ranking con un crecimiento de 3.3%, seguidos de los bienes de uso intermedio con una mejora acumulada 0.8%. Con una contracción superior al promedio se colocan los bienes de capital, que acumulan un retroceso de 4.7%, seguido de los bienes de consumo durable con una merma del 8.7%, en cada caso en los primeros cuatro meses del año y en la comparación con el mismo periodo de 2025. Respecto a los primeros tres meses del año, los bienes de uso intermedio elevaron su aporte al crecimiento mientras que los de consumo durable y capital recortaron la contracción acumulada. Por último, los bienes de consumo durable hacen el mayor aporte al retroceso de la industria en lo que va de 2026.
IPI como Ciclo Económico
En términos desestacionalizados, la producción industrial del mes de abril registró un alza de 0.8% respecto al mes anterior. De este modo, las señales que indican que la industria se encontraría transitando una nueva fase de recuperación se han fortalecido, identificando a septiembre de 2025 como un potencial punto de giro. En efecto, la tasa de variación suavizada de corto plazo es mayor a la de largo plazo desde enero pasado cuando comenzó a mostrar crecimiento, al tiempo que en el mes de abril la tendencia ciclo detuvo su caída.
Fuente: FIEL.
En consistencia con los resultados del análisis del ciclo clásico, la medida de ciclo en crecimiento tuvo su mayor desvío –a la baja- en septiembre pasado desde cuando recortó la caída, pasando a mostrar desde enero que la industria avanza con una velocidad superior a la de su tendencia de largo plazo. También en el mes se observó una mejora del índice de difusión de la recuperación entre los sectores industriales sostenida en el aporte de actividades entre alimentos y bebidas, químicos y plásticos y al interior de la metalmecánica, reflejando, no obstante, transitoriamente una recuperación aún poco generalizada.
Fuente: FIEL.
Si se considera a septiembre de 2025 como potencial inicio de una nueva fase de recuperación de la industria, desde aquel mes la actividad acumula un crecimiento del 7.2% equivalente anual, superando el ritmo alcanzado en las expansiones que comenzaron en mayo de 2014 y septiembre de 2016, y que en siete meses habían acumulado un crecimiento anual de 4.8% y 5.5%, respectivamente. No obstante, la actual dinámica de crecimiento rezaga respecto a la alcanzada en los restantes nueve episodios de recuperación de la industria desde 1980.
Es interesante observar que, al analizar la evolución de la producción de los distintos tipos de bienes ajustada por estacionalidad, la de bienes de consumo no durable no acompañó la caída que tuvo el promedio de la industria desde febrero del año pasado, sosteniendo una mejora desde febrero de 2024. En cambio, los bienes de consumo durable y los intermedios si gravitaron en la caída del agregado. Desde septiembre pasado, los bienes de uso intermedio se recuperan con la mayor dinámica respecto al promedio de la industria. La recuperación industrial muestra velocidades disímiles para los distintos grupos de bienes.
En síntesis. La industria mostró en el mes de abril, por segundo mes, una ligera mejora interanual, con ocho de diez ramas registrando un avance. La producción de químicos y plásticos volvió a tener un alza en parte por un efecto de base en 2025 –que desaparecerá en mayo-, mientras que la producción automotriz registró nuevamente la caída más profunda entre las ramas de actividad. En la comparación con marzo descontando factores estacionales volvió a tenerse un avance. Momentáneamente la recuperación es débil en comparación con episodios previos, al tiempo que muestra desempeños divergentes y una baja difusión entre los sectores de actividad.
La firma La Virginia ya se encuentra instalada en Garupá con su nuevo centro de distribución ubicado sobre la ruta nacional 12, en una apuesta logística que refuerza su presencia en Misiones y en el Nordeste argentino. Desde el pasado 20 de abril ya comenzó a operar en el predio, mientras avanza con los últimos ajustes de infraestructura interna.
El nuevo centro logístico se ubica en una zona estratégica de Garupá, sobre uno de los principales corredores viales del Mercosur, lo que permitirá optimizar la recepción y distribución de mercadería en toda la región. Actualmente, la firma atraviesa una etapa de mudanza, reorganización operativa y adecuación interna del predio. En principio, trabajarán 23 jóvenes, más cuatro fleteros.
Desde el municipio indicaron que la empresa se encuentra todavía en proceso de asentamiento y que entre junio y julio alcanzaría el funcionamiento pleno.
“Están tratando de acomodarse y yo creo que el mes que viene van a empezar ya el 100% de las actividades ahí. De acuerdo a lo que nos comunicaron, después de ese asentamiento normal y formal de la empresa, van a empezar a tomar algunos operarios”, señalaron fuentes cercanas al proceso.
Actualmente, el trabajo está centrado en el acondicionamiento de la estructura interna del predio, especialmente en todo lo vinculado a la recepción y salida de mercadería, un punto clave para el funcionamiento de un centro de distribución de gran escala.
La llegada de La Virginia a Garupá representa una señal relevante para la actividad económica local, especialmente por el movimiento logístico que implica una operación de esta magnitud sobre la ruta 12, y por el potencial impacto en empleo privado formal en un contexto donde la provincia viene mostrando dificultades en ese segmento.
Con fuerte presencia nacional en café, té, yerba mate, azúcar y otros alimentos de consumo masivo, La Virginia consolida así una base estratégica en Misiones, apuntando a mejorar tiempos de distribución y cobertura comercial en toda la región.
El Gobierno de Misiones puso en marcha este martes 7 de abril de 2026 la obra de la Línea de Alta Tensión 132 kV San Isidro – Alem – Oberá II, con una inversión de US$72 millones y un horizonte técnico que promete cubrir la demanda energética de la zona centro por dos décadas. El inicio formal, encabezado por Hugo Passalacqua en Fachinal, no es solo una obra de infraestructura: es una señal política en un contexto donde la energía vuelve a ser un factor de competitividad.
Una obra estratégica para un sistema bajo presión
El proyecto contempla 116 kilómetros de línea aérea de alta tensión, con un tramo de 80 kilómetros de doble terna entre San Isidro y Leandro N. Alem, y otros 36 kilómetros de simple terna hasta Oberá, con previsión de ampliación. A esto se suma la construcción de una nueva estación transformadora en Alem y la ampliación de las estaciones de San Isidro y Oberá II.
La ejecución se financiará mediante un crédito de la Corporación Andina de Fomento y tendrá un plazo de obra de dos años, con una primera etapa —hasta Alem— prevista para marzo de 2027. El despliegue incluye más de 600 estructuras y tres obradores en Fachinal, Cerro Azul y Alem, lo que distribuye la ejecución en distintos frentes.
Desde el punto de vista técnico, la infraestructura apunta a resolver un problema concreto: la limitada disponibilidad y confiabilidad del servicio eléctrico en una región con fuerte perfil industrial. La obra permitirá redistribuir cargas, reducir interrupciones y responder a picos de demanda en momentos críticos.
Energía, industria y planificación: el eje del Gobierno provincial
El impacto alcanzará a más de 300 mil beneficiarios entre directos e indirectos, con mejoras en la calidad del suministro para más de 100 mil familias.
Pero el punto central es otro: la capacidad de sostener la expansión productiva. La zona centro concentra actividades intensivas en consumo energético —aserraderos, secaderos de yerba y té, talleres— que hoy operan con limitaciones. La nueva línea busca corregir ese cuello de botella.
En paralelo, el proyecto incorpora una variable de largo plazo: la posibilidad de integrar nuevas fuentes de generación renovable. Esto no solo amplía la matriz energética, sino que introduce un componente de previsibilidad en un sistema históricamente tensionado.
Impacto económico
En términos políticos, la obra posiciona al Gobierno provincial en un terreno estratégico: la infraestructura como herramienta de desarrollo. La inversión, financiada con crédito internacional, permite sostener una agenda propia en un contexto donde los recursos suelen ser restrictivos.
En Fachinal dimos inicio formal a una obra clave para el futuro energético de Misiones, la Línea de Alta Tensión 132 kV San Isidro – Alem – Oberá II, junto con una nueva estación transformadora en Leandro N. Alem. ⚡️🤝🏻
El componente laboral también tiene peso. Se estima que más del 80% de la mano de obra será local, lo que introduce un efecto inmediato en economías regionales. A eso se suma el impacto indirecto: mayor disponibilidad energética como condición para nuevas inversiones privadas.
En ese esquema, el Estado provincial articula con empresas como Pro Obra S.A. e Ingar S.A., consolidando un modelo mixto de ejecución. No es un dato menor: la coordinación público-privada aparece como una constante en proyectos de esta escala.
Un movimiento estructural con tiempos largos
La línea San Isidro – Alem – Oberá II no es una obra de impacto inmediato. Sus resultados se proyectan en plazos largos: dos años de ejecución y hasta 20 años de cobertura de demanda.
Ese desfase entre inversión y resultado plantea un desafío político. La infraestructura energética no se traduce en rédito inmediato, pero define condiciones estructurales para el crecimiento. En ese equilibrio se juega parte de la estrategia.
En las próximas semanas, la atención estará puesta en el ritmo de ejecución, la coordinación de los distintos frentes de obra y la capacidad de sostener el financiamiento. También en cómo esta inversión se articula con nuevas radicaciones industriales.
La obra ya está en marcha. Lo que queda por verse es si logra transformar una necesidad histórica en una ventaja competitiva sostenida.
Mercado Libre anunció la construcción de un nuevo centro de almacenamiento en el partido bonaerense de Escobar, con el objetivo de ampliar su capacidad logística y mejorar los tiempos de entrega en todo el país. El proyecto, que demandará una inversión conjunta de 115 millones de dólares y estará a cargo de Plaza Logística, se enmarca en la estrategia de expansión del gigante del comercio electrónico en Argentina.
El nuevo centro contará con más de 100.000 metros cuadrados y tendrá capacidad para procesar hasta 130.000 productos por día, además de almacenar más de 2 millones de artículos voluminosos. La iniciativa permitirá optimizar la eficiencia de los envíos, facilitar entregas en 24 horas y generará 1.300 empleos directos, junto con cientos de puestos indirectos.
La obra forma parte del plan de inversiones por 3.400 millones de dólares que Mercado Libre anunció para 2026 en Argentina, destinado tanto a infraestructura como a gastos operativos.
Plaza Logística, desarrolladora del proyecto bajo modalidad “built to suit”, sumará con este desarrollo su octavo parque logístico en el país, consolidando su posicionamiento en el segmento de infraestructura industrial de calidad.
El nuevo centro complementará la operación de los depósitos ya existentes en el Mercado Central, Tres de Febrero y la red de más de 40 centros de última milla distribuidos en distintas provincias, fortaleciendo un sistema que conecta a millones de usuarios con cientos de miles de vendedores.
“Este nuevo centro en Escobar será el cuarto de nuestra red en Argentina y en menos de 18 meses habremos cuadruplicado nuestra capacidad operativa en el país. La ampliación logística es clave para mejorar la experiencia de usuarios y acompañar el crecimiento de miles de PyMEs”, señaló Juan Martín de la Serna, presidente de Mercado Libre Argentina.
Por su parte, Ramiro Molina, gerente general de Plaza Logística, destacó que el proyecto “ratifica el compromiso con el desarrollo de infraestructura bajo estándares internacionales de calidad y sustentabilidad”.
El intendente de Escobar, Ariel Sujarchuk, subrayó el impacto local de la inversión: “Esta iniciativa fortalece el perfil del distrito como polo logístico y tecnológico, y es resultado de un modelo de gestión que promueve la articulación público-privada para generar empleo y desarrollo”.
En un contexto de expansión del comercio electrónico, el 90% de las PyMEs que operan en Mercado Libre vende fuera de su ciudad de origen y casi la mitad depende de la plataforma como principal fuente de ingresos. En este escenario, la infraestructura logística resulta clave para escalar operaciones, ampliar mercados y dinamizar la economía.
Con esta inversión, la compañía refuerza su apuesta por el crecimiento del e-commerce, la generación de empleo y el fortalecimiento del ecosistema emprendedor en Argentina.