Industria, débil recuperación con desempeños divergentes
Por Guillermo Bermúdez / FIEL – La actividad de la industria en el mes de abril, de acuerdo a información preliminar del Índice de Producción Industrial (IPI) de FIEL, registró una mejora interanual de 0.8%, encadenando un bimestre de avance y recortando la caída acumulada en el primer cuatrimestre a 0.3% en comparación con el período enero – abril del año pasado.
En el mes, ocho de las diez ramas incluidas en el relevamiento mostraron un avance en la comparación interanual. El mejor desempeño entre los sectores de actividad lo mostró el de los insumos químicos y plásticos -sumando tres meses de mejora-, en parte por efecto de paradas realizadas en 2025, mientras que, en el otro extremo, el bloque de los minerales no metálicos y la producción automotriz tuvieron los mayores retrocesos.

En lo que se refiere al desempeño de los sectores industriales en el primer cuatrimestre y en la comparación interanual, el ranking de crecimiento lo lidera la refinación de petróleo con una mejora acumulada de 8.8%, seguido de: la producción de alimentos y bebidas con un alza de 4.0%, las industrias metálicas básicas con un avance de 3.8%, y los químicos y plásticos con un incremento de 2.1%. Con un retroceso superior al promedio se colocan la metalmecánica (-0.5%), la producción de papel y celulosa (-0.8%), los insumos textiles (-0.9%), los despachos de cigarrillos (-1.3%), los minerales no metálicos (-6.1%) y automotores (-18.9%), en cada caso en la comparación con el nivel de actividad acumulado entre de enero y abril de 2025.
En el cuatrimestre, el mayor aporte para amortiguar la caída de la industria lo realizó la producción de alimentos y bebidas, seguido de la refinación de petróleo, la producción de insumos químicos y plásticos y las industrias metálicas básicas. Por su parte, la mayor contribución a la contracción de la actividad en lo que va del año lo hizo la industria automotriz, junto con la producción de minerales no metálicos.

Como se mencionó, la refinación de petróleo consolida, en el primer cuatrimestre del año, su posición al frente de los sectores de actividad y en abril, de acuerdo a información preliminar, volvió a mostrar un avance en la comparación interanual, sumando once meses de mejora. En el mes se tuvieron paradas cortas en la refinería Ricardo Eliçabe de Bahía Blanca y de New American Oil en Plaza Huincul, al tiempo que se destacó el alza del proceso de crudo por parte de Raizen. Así, en los primeros cuatro meses del año se llevan refinados 10.9 millones de metros cúbicos de petróleo, el nivel más elevado para un primer cuatrimestre desde 2008.
El bloque de los alimentos y bebidas volvió a mostrar un avance en el mes de abril por el aporte de la producción de alimentos. En efecto, el sector registró en abril un incremento de la producción del 3.0% en la comparación con el mismo mes del año pasado, combinando alzas en la fabricación de alimentos (+3.7%) con una producción de bebidas que igualó (+0.1%) el nivel alcanzado un año atrás. Entre los alimentos, la lechería acumula un año y medio de mejoras, se tiene un marcado avance en la producción de aceite de girasol, y la faena porcina crece a la par del retroceso de la faena vacuna. En efecto, la faena vacuna registró en abril una caída de 15.3% -el mayor retroceso en veintiún meses- en la comparación con el mismo mes de 2025, sumando dieciséis meses de contracción y sin perspectivas de una reversión de la fase de en el corto plazo. Entre las bebidas, en abril se moderó el aumento que mostró en marzo la producción de cervezas, mientras que se tuvo una caída en la de gaseosas, aguas y jugos. En mayo se da inicio a la zafra de caña en el noroeste del país, con perspectivas de alta disponibilidad de materia prima para la producción de azúcar y etanol. Transitoriamente, se tienen demoras en algunos ingenios debido al exceso de humedad en los suelos, lo que obstaculiza el ingreso de maquinaria a los lotes.
La producción de químicos y plásticos registró en abril una nueva mejora en la comparación interanual, marcando el mayor avance del mes entre los sectores de actividad, en parte explicado –nuevamente- por el efecto de paradas realizadas en 2025. En abril el bloque mostró un repunte anual de 6.5%, encadenando tres meses de mejora en la comparación interanual, repitiendo un avance en la producción de químicos y petroquímicos básicos por efecto de paradas realizadas un año atrás. Además, en el mes se tuvo un nuevo avance en la producción de jabones –funcionando en régimen- combinado con un marcado recorte en la producción de neumáticos, actividad que acumula veintiséis meses en retroceso sin expectativas de mejora en el corto plazo. El mes de mayo presenta un desafío para el sector debido a la normalización de la producción en varias actividades al interior de la rama en 2025, y contando con el hecho de que Cabot Argentina cesa desde ese mes la producción de negro de humo en su planta de Campana. La firma continuará realizando ventas hasta agotar el stock del producto, insumo esencial para la fabricación de neumáticos, caucho, burletes, y demás. Contando que se trataba de la única planta operando en el país dedicada a dicho insumo intermedio, el mercado local pasará a ser abastecido íntegramente por importaciones.
Con un retroceso ligeramente superior al promedio de la industria en los primeros cuatro meses del año, la metalmecánica registró en abril el segundo mes con mejora de la producción en la comparación interanual por el aporte de la maquinaria agrícola y el material de transporte pesado. Al respecto, el relevamiento de ADIMRA respecto al sector metalúrgico, arrojó para el mes un retroceso en el agregado, con caídas en todos los segmentos con la excepción del de maquinaria agrícola y el de carrocerías y remolques.
En lo que se refiere a ventas de maquinaria agrícola, en abril se patentaron 822 unidades, marcando una mejora del 5.1% en la comparación interanual y un avance del 5.2% en los primeros cuatro meses del año respecto al mismo período del año pasado, revirtiendo con ello la caída que se tenía en el primer bimestre del año. La cosecha récord junto con mejores condiciones de financiamiento y variedad de oferta, han impulsado decisiones de inversión, que se espera se sostengan en los próximos meses. Es de destacar que la caída de los patentamientos de maquinaria agrícola en el segundo semestre de 2025 ofrece una baja base de comparación para el rebote de las ventas.
En abril en el Área Metropolitana de Buenos Aires se registró un récord de jornadas con precipitaciones y una marca histórica en términos de volúmenes de agua acumulada. Las lluvias que también marcaron record en el centro y norte del país por la presencia del fenómeno de El Niño afectaron el normal desarrollo de actividades. Por caso, el bloque de los minerales no metálicos registró una caída interanual del 11.7% con un descenso generalizado en los despachos y producción de insumos para la construcción, resultando en un retroceso acumulado en los primeros cuatro meses del 6.1% en la comparación interanual. Así se plantea el interrogante de si la caída de la producción del bloque en abril no es explicada por el impacto del factor climáticos en la construcción.
En particular, en lo que se refiere a los despachos de cemento, estos tuvieron un retroceso del 11% en el mes, combinando una caída del 17.5% en los despachos en bolsa, con una contracción del 7.1% en los envíos a granel, los que interrumpieron quince meses de mejora en la comparación interanual. De este modo, las ventas de cemento acumulan en el primer cuatrimestre del año una contracción del 4.7% respecto al nivel alcanzado entre enero y abril del año pasado.
Al respecto de lo anterior, merece mencionarse que la firma Loma Negra apagó a mediados de mayo y hasta noviembre uno de los dos hornos de su planta de Olavarría con el objetivo de ordenar la producción y administrar el sobre stock de clinker en un contexto de debilidad de demanda por el producto.
En lo que se refiere a ventas de insumos de la construcción, según el relevamiento del Grupo Construya, en abril registraron una caída del 4.7%, igualando (+0.5%) en cuatro meses el nivel alcanzado en el mismo periodo de 2025.
Los datos del indicador sintético de la actividad de la construcción que elabora INDEC para el mes de abril se conocerán a comienzos de junio y permitirán confirmar o rechazar la presunción respecto al impacto del factor climático sobre la actividad y la venta de insumos. El último dato daba cuenta de una marcada mejora de la construcción en la comparación con marzo del año pasado y en relación al mes anterior en la medición corregida por estacionalidad, pero el relevamiento de expectativas mostraba un deterioro para el segundo trimestre del año.
Como se mencionó. el sector automotriz fue el que registró la mayor caída de actividad en abril, acumulando la más alta contracción en el cuatrimestre entre los sectores de actividad. En efecto, en el mes la producción se contrajo 17.8% en la comparación interanual, combinando la décima caída en la producción de automóviles (-37%) con un ligero retroceso en la de utilitarios (-1.3%). Este desempeño estuvo explicado por la realización en el mes de paradas de distinta magnitud y motivos en las terminales -reducción de producción por caída de exportaciones, problemas de abastecimiento de autopartes, adecuación de líneas para el lanzamiento de nuevos modelos-, que afectaron la producción. Hacia mayo, la planta de Stellantis en El Palomar ya opera con un turno de producción, al tiempo que la firma informó que parará la producción entre fin de mes y principio de junio, y una quincena adicional en julio. Por su parte, General Motors, en su planta de Santa Fe, repite el esquema de suspensiones del año pasado.
En lo que se refiere a ventas mayoristas de vehículos, en abril registraron una caída de 31.6% en la comparación interanual, sumando tres meses de retroceso como resultado de los sobre stocks que poseen las concesionarias y a pesar de mejores precios de las unidades a partir del recorte de impuestos internos. Con lo anterior, en lo que va del año, el envío de las terminales a las concesionarias acumula una caída de 17.9% en la comparación con los primeros cuatro meses del año pasado. Es de destacar que en el caso de las ventas de vehículos de fabricación nacional la caída registrada en el mes de abril superó el 50%, acumulando en el cuatrimestre un retroceso de 40.6%, respecto al año anterior en cada caso. Por su parte, la venta de vehículos electrificados, alcanzó a representar el 4.7% del total en el mes de abril, elevando su participación al 7.4% en los primeros cuatro meses del año, en comparación con el 0.3% alcanzado en el mismo período de 2025.
En el caso de los patentamientos, luego del impasse en la caída del mes de marzo, en abril volvió a observarse un retroceso de ventas que alcanzó 13.6% en comparación con el año pasado. Mientras que la participación de vehículos importados continúa aumentando –se acerca al 70%-, en el mes se tuvo un bajo promedio diario de ventas –abril está entre los meses con alta estacionalidad-, a pesar de mejores condiciones de financiamiento, sugiriendo una expectativa de mayores recortes de precios por parte del público. Con lo anterior, en los primeros cuatro meses del año, los patentamientos acumulan una contracción del 5.6%, recortando las expectativas de ventas para 2026 al orden de las 600 mil unidades, lo que marcaría una merma del orden del 2% respecto al nivel alcanzado en 2025.
A diferencia de lo que ocurre en el mercado local, las exportaciones repitieron la mejora en abril por el aporte de los envíos de utilitarios. En efecto, en abril las exportaciones crecieron 18.8% en la comparación interanual, combinando un crecimiento en los envíos de utilitarios del 60.7% con una caída del 34.7% en la de automóviles. La mejora por segundo mes de las exportaciones se apuntala en el avance de los utilitarios contando que las exportaciones de automóviles acumulan diez meses de retroceso. En el mes se tuvo un fuerte aumento de los envíos a América Central y Ecuador, junto con Brasil, destino que recupera participación en las exportaciones. Con todo, en cuatro meses del año, las exportaciones alcanzan las 79.2 mil unidades acumulando un retroceso de 1.6% en la comparación con el mismo periodo del año pasado.

Desde la perspectiva de los tipos de bienes producidos, en el primer cuatrimestre y en la comparación interanual, los bienes de consumo no durable lideran el ranking con un crecimiento de 3.3%, seguidos de los bienes de uso intermedio con una mejora acumulada 0.8%. Con una contracción superior al promedio se colocan los bienes de capital, que acumulan un retroceso de 4.7%, seguido de los bienes de consumo durable con una merma del 8.7%, en cada caso en los primeros cuatro meses del año y en la comparación con el mismo periodo de 2025. Respecto a los primeros tres meses del año, los bienes de uso intermedio elevaron su aporte al crecimiento mientras que los de consumo durable y capital recortaron la contracción acumulada. Por último, los bienes de consumo durable hacen el mayor aporte al retroceso de la industria en lo que va de 2026.
IPI como Ciclo Económico
En términos desestacionalizados, la producción industrial del mes de abril registró un alza de 0.8% respecto al mes anterior. De este modo, las señales que indican que la industria se encontraría transitando una nueva fase de recuperación se han fortalecido, identificando a septiembre de 2025 como un potencial punto de giro. En efecto, la tasa de variación suavizada de corto plazo es mayor a la de largo plazo desde enero pasado cuando comenzó a mostrar crecimiento, al tiempo que en el mes de abril la tendencia ciclo detuvo su caída.

En consistencia con los resultados del análisis del ciclo clásico, la medida de ciclo en crecimiento tuvo su mayor desvío –a la baja- en septiembre pasado desde cuando recortó la caída, pasando a mostrar desde enero que la industria avanza con una velocidad superior a la de su tendencia de largo plazo. También en el mes se observó una mejora del índice de difusión de la recuperación entre los sectores industriales sostenida en el aporte de actividades entre alimentos y bebidas, químicos y plásticos y al interior de la metalmecánica, reflejando, no obstante, transitoriamente una recuperación aún poco generalizada.

Si se considera a septiembre de 2025 como potencial inicio de una nueva fase de recuperación de la industria, desde aquel mes la actividad acumula un crecimiento del 7.2% equivalente anual, superando el ritmo alcanzado en las expansiones que comenzaron en mayo de 2014 y septiembre de 2016, y que en siete meses habían acumulado un crecimiento anual de 4.8% y 5.5%, respectivamente. No obstante, la actual dinámica de crecimiento rezaga respecto a la alcanzada en los restantes nueve episodios de recuperación de la industria desde 1980.
Es interesante observar que, al analizar la evolución de la producción de los distintos tipos de bienes ajustada por estacionalidad, la de bienes de consumo no durable no acompañó la caída que tuvo el promedio de la industria desde febrero del año pasado, sosteniendo una mejora desde febrero de 2024. En cambio, los bienes de consumo durable y los intermedios si gravitaron en la caída del agregado. Desde septiembre pasado, los bienes de uso intermedio se recuperan con la mayor dinámica respecto al promedio de la industria. La recuperación industrial muestra velocidades disímiles para los distintos grupos de bienes.
En síntesis. La industria mostró en el mes de abril, por segundo mes, una ligera mejora interanual, con ocho de diez ramas registrando un avance. La producción de químicos y plásticos volvió a tener un alza en parte por un efecto de base en 2025 –que desaparecerá en mayo-, mientras que la producción automotriz registró nuevamente la caída más profunda entre las ramas de actividad. En la comparación con marzo descontando factores estacionales volvió a tenerse un avance. Momentáneamente la recuperación es débil en comparación con episodios previos, al tiempo que muestra desempeños divergentes y una baja difusión entre los sectores de actividad.







