DEUDA PÚBLICA MISIONES

Misiones prepara una nueva ley de coparticipación municipal y fortalecerá el desarrollo económico

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La última jornada de análisis del Presupuesto 2027 en la Legislatura dejó una novedad que excede la discusión de gastos e ingresos para el próximo año. El ministro de Hacienda, Finanzas, Obras y Servicios Públicos, Adolfo Safrán, confirmó que el Gobierno provincial trabaja en un nuevo proyecto de ley de coparticipación municipal, por instrucción del gobernador Hugo Passalacqua, con el objetivo de corregir desequilibrios en la distribución de recursos entre los municipios.

La iniciativa, según explicó Safrán, no prevé inicialmente aumentar la masa total de recursos a distribuir, sino modificar los índices con los que se reparte. Hacienda trabaja sobre tres parámetros objetivos: tamaño territorial del municipio, población y cantidad de kilómetros de caminos terrados. A esos criterios podría incorporarse un cuarto componente vinculado con la actividad económica de cada localidad, utilizando como base información de la Agencia Tributaria Misiones.

El diagnóstico oficial ya identifica beneficiarios potenciales de una eventual reforma. “Los que hoy sin duda alguna están con una coparticipación injusta en función de estos indicadores son claramente Garupá, Andresito y El Soberbio”, sostuvo Safrán. También deberá definirse cómo ingresarán al nuevo esquema Fracrán, Pozo Azul y Salto Encantado, que actualmente reciben una suma fija actualizada periódicamente y deberían pasar a contar con un índice propio.

La definición abre una discusión de fondo. Si la masa coparticipable no aumenta, mejorar los coeficientes de algunos municipios necesariamente supone redistribuir participación dentro del mismo volumen de recursos. El proyecto deberá resolver, por lo tanto, no sólo qué variables medir sino cuánto pesará cada una y cómo será la transición desde el esquema vigente.

La exposición de Safrán cerró el tratamiento en comisión de un Presupuesto 2027 que prevé inversiones por $5.206.134,722 millones, contra $4.045.601 millones presupuestados para 2026. El salto nominal es de 29%, prácticamente diez puntos por encima de la inflación del 19% que Misiones utiliza como hipótesis para el próximo ejercicio. La amortización de deuda prevista alcanza los $18.157,533 millones.

El escenario macroeconómico sobre el cual se construyó el proyecto provincial es relativamente prudente frente a las proyecciones nacionales. Para 2027, Misiones utiliza una hipótesis de crecimiento real del 2,5%, frente al 4% contemplado por Nación, y una inflación del 19%, contra 18% nacional. Para 2026, la nueva estimación redujo el crecimiento esperado del 5% al 3% y corrigió fuertemente la inversión: de una expansión proyectada de 9,4% pasó a una caída de 2,1%.

Esa revisión no es menor. También fueron corregidas a la baja las estimaciones de consumo privado, de 4,9% a 3,1%; consumo público, de +1,2% a -2%; exportaciones, de 10,6% a 7,7%; e importaciones, de 11,1% a apenas 1%. El presupuesto del próximo año, en otras palabras, parte de reconocer que 2026 está dejando una economía bastante menos dinámica que la imaginada cuando se elaboró el cálculo anterior.

La dependencia de la coparticipación y el agujero que dejó Nación

La estructura de ingresos muestra uno de los puntos centrales de las cuentas provinciales. Los recursos corrientes previstos suman $4,468 billones y explican el 84,5% del financiamiento. Dentro de ellos, solamente el 24% corresponde a tributos provinciales, mientras que el 68% proviene de recursos tributarios de jurisdicción nacional. Otro 8% corresponde a recursos no tributarios provinciales.

Safrán puso el foco en el deterioro de los recursos nacionales. Los aportes no reintegrables representan apenas 7,47% del financiamiento proyectado para 2027, cuando históricamente explicaban entre 15% y 17%. Para el ministro, la reducción refleja la desaparición o retracción de programas nacionales vinculados con obra pública, incentivo docente, salud y transporte.

La presentación de Hacienda cuantifica esa pérdida. Medidos a valores reales y tomando 2023 como referencia, Misiones dejó de recibir $273.273 millones en 2024, $344.559 millones en 2025 y $305.640 millones entre enero y agosto de 2026. Sólo en los primeros ocho meses de este año, la pérdida estimada comprende $203.619 millones en transferencias automáticas, $92.698 millones en discrecionales y $9.323 millones en inversión real directa.

A esa restricción se suma el deterioro de los ingresos propios. Safrán señaló que la recaudación provincial crece actualmente apenas entre 5% y 7% interanual frente a una inflación cercana al 31%, lo que implica una fuerte contracción en términos reales. La coparticipación nacional, después de un primer semestre que calificó como “muy malo”, comenzó a mostrar una recuperación real durante la segunda mitad del año.

El 63% del Presupuesto queda concentrado en inversión social

Salud, educación y bienestar social absorben conjuntamente 63% del Presupuesto 2027. Salud tendrá $1,249 billones, equivalente al 24%; Cultura y Educación, $1,252 billones, otro 24%; y Bienestar Social, $776.422 millones, el 15%.

El desarrollo de la economía aparece como el siguiente gran bloque, con $747.028 millones y una participación del 14%. Seguridad recibe 7%; apoyo a los gobiernos municipales, 7%; legislación, justicia y culto, 5%; administración general, 3%; y deuda pública, 1%.

Mirado por clasificación económica, el 85% del gasto será corriente y el 15% de capital. Personal representa $1,736 billones, un tercio del presupuesto; las transferencias corrientes, $2,356 billones, el 45%; mientras que los trabajos públicos alcanzarán $606.048 millones, equivalentes al 12% del gasto total.

Aquí aparece uno de los movimientos más relevantes del Presupuesto 2027. El proyecto contempla $410.834,742 millones de uso del crédito, equivalentes al 7,77% de las fuentes de financiamiento. Safrán confirmó que el objetivo es recurrir fundamentalmente a organismos multilaterales para terminar proyectos paralizados o desfinanciados por Nación y desarrollar nuevas obras.

El ministro descartó que actualmente esté en agenda salir al mercado de capitales. La estrategia pasa por CAF, Fonplata y BID, con créditos de largo plazo destinados a infraestructura eléctrica, vial, viviendas, escuelas, agua y saneamiento.

La cartera presentada por Hacienda permite dimensionar el programa. Ya existe un contrato con CAF por US$75 millones para infraestructura de redes eléctricas, incluida la línea de 132 kV San Isidro–Fachinal–Alem–Oberá. A eso se suman operaciones en formulación por US$42 millones con Fonplata; US$113 millones, US$40 millones y US$47 millones con el BID; y otros US$45 millones con CAF.

En conjunto, esas seis líneas representan US$362 millones, aunque no deben interpretarse como deuda que vaya a ingresar íntegramente durante 2027: los desembolsos están asociados al avance de proyectos cuya ejecución puede extenderse durante dos o tres ejercicios. El propio Safrán explicó que el resultado corriente del presupuesto continúa siendo superavitario y que el déficit aparece al incorporar el financiamiento destinado a obras.

Entre los proyectos mencionados aparecen Troncal Sur en Oberá, el puente sobre el arroyo Tabay, obras de viviendas, infraestructura vial, agua potable, escuelas, electrificación rural y corredores estratégicos, además de la continuidad de la línea eléctrica de 132 kV que, según la exposición de Hacienda, debería alcanzar Oberá en marzo de 2027.

Piso de endeudamiento 

La decisión de tomar financiamiento se apoya en una reducción considerable del peso de la deuda provincial. Al cierre de 2025, el stock equivalía al 2,19% de los ingresos totales, frente al 101,58% de 2007. Hacienda calcula una reducción relativa de 97,84% durante ese período.

La serie más larga muestra todavía mejor el cambio: en 2005 la deuda representaba 146% de los ingresos provinciales. Dos décadas después equivale a aproximadamente 2%. Además, Misiones registra una deuda per cápita de $62.200, contra un promedio de $711.700 entre las jurisdicciones relevadas.

También cambió la composición. En 1999 el stock equivalía a US$913 millones y el 91% estaba denominado en dólares. Para fines de 2027, Hacienda proyecta un stock equivalente a US$304,8 millones, con 79% en dólares y 21% en pesos.

El desafío estará en administrar esa nueva etapa: Misiones llega con un nivel reducido de endeudamiento, pero el Presupuesto 2027 vuelve a colocar al crédito como una herramienta importante para sostener la inversión que anteriormente dependía, en buena medida, del financiamiento nacional.

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Los “verdes” que no son problema para Misiones

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En estas columnas de Economis hemos hablando en muchas oportunidades del tema de la deuda pública misionera, enfatizando en su correcta administración y las ventajas que eso trae para el gobierno provincial y, por ende, para los misioneros.

Ante cada actualización de los datos, es bueno volver a poner el foco en ello, dado que la situación nacional no se parece a la provincial, e incluso hacia dentro de las provincias varia notablemente. Empecemos por lo macro para ir luego viendo la situación local.

Hacia finales de agosto, la Argentina finalmente logró finalizar las negociaciones con los acreedores de títulos de deuda bajo legislación extranjera, y así pudo reestructurar 66.137 millones de dólares, tras una negociación que duró más de cuatro meses, y el país así salió de la zona del default.

A la par, hubo 12 provincias que iniciaron sus propios procesos de renegociación por deuda en dólares y euros bajo legislación extranjera, con 28 bonos en discusión, por un total de U$S 13.225,9 millones. De esas doce, una ya logró cerrar su acuerdo (Mendoza, por 590 millones de dólares), y quedan once aún en discusión. Estos distritos son: provincia de Buenos Aires (once bonos por USD 7.201,9 millones); Córdoba (cuatro bonos por USD 1.944,4 millones); Chaco (un bono por USD 250 millones); Chubut (dos bonos por USD 678,6 millones); Entre Ríos (un bono por USD 500 millones); Jujuy (un bono por USD 210 millones); La Rioja (un bono por USD 300 millones); Neuquén (dos bonos por USD 693 millones); Río Negro (un bono por USD 300 millones); Salta (dos bonos por USD 388 millones); y Tierra del Fuego (un bono por USD 170 millones).

Muchas de estas provincias tomaron deuda en el mercado de capitales en dólares y bajo legislación extranjera (New York) en los dos primeros años de gestión del ex presidente Macri, luego del acuerdo con los fondos buitres que les permitió a estos distritos endeudarse en dólares. Claro está que la situación del 2016/2017 en términos cambiarios y de proyecciones en materia fiscal era muy distinta a lo que luego vimos en 2018 y 2019, con crisis cambiarias que disparan los stocks de deuda provincial al pesificarlos, y con el agravante de la disponibilidad de dólares para enfrentar estos pagos. Además de las propias crisis provinciales ante un contexto inflacionario galopante (sobre todo 2019) y pérdidas reales en sus recaudaciones, algo que fue luego todavía más preocupante por la irrupción de la pandemia del coronavirus, que desplomó la economía nacional.

De hecho, de esas once provincias que está en proceso de renegociación con sus acreedores (algunas más avanzadas que otras), hay cuatro en una situación de default técnico: Buenos Aires, Chaco, Entre Ríos y Rio Negro (La Rioja será la próxima en unos días) no pagaron sus cupones, pidieron usar el período de gracia de 30 días para iniciar negociones, pero venció el período de gracia sin llegar a acuerdos.

Si bien desde algunas de esas provincias quisiera negar estar en situación de default, lo están. La diferencia (y muy importante) es que, al estar con procesos de renegociación abiertos, no se ejecutan esos defaults para continuar los diálogos.

Esta es la situación general. Veamos ahora la situación de deuda por provincias y el caso Misiones.

Para esto, hemos tomado los datos de stock de deuda pública por provincia al segundo trimestre de 2020, que es la última información actualizada ya que aún no termino el tercer trimestre el año.

Han sido 16 provincias las que cumplieron con la publicación de estos datos, y Misiones finalmente también lo hizo. El stock de deuda pública misionera es de $9.628,5 millones al 30 de junio 2020: muestra una caída del 7% respecto al mismo trimestre de 2019, siendo así el cuarto trimestre consecutivo de descensos interanuales del stock de deuda. Contra el primer trimestre del año, tuvo un crecimiento del 9,1%, explicado en gran parte por la toma del crédito con el Fondo Fiduciario de Desarrollo Provincial (FFDP) en el marco del programa de asistencia financiera de emergencia a las provincias por el COVID19. Esta es la primera buena noticia para Misiones.

La segunda buena noticia en este punto es que Misiones, del total de los 16 distritos con datos al 30/06, es la que tiene el tercer menor stock de deuda del país, solo por encima de Formosa ($5.568,6 millones) y La Pampa ($2.235,3 millones); y la tercera buena noticia es que Misiones es, junto a Tierra del Fuego, las únicas dos provincias que tuvieron descensos interanuales de su stock de deuda, en un contexto donde creció en la enorme mayoría de las provincias, algunas hasta por encima del 70%.

Ahora, veamos otro aspecto de la deuda: medida per cápita. En Misiones bajó (comparando con el segundo trimestre 2019) un 8%, y también es el cuarto mes consecutivo de caída de la deuda per cápita misionera, que para el 30/06 es de $7.633,8 por habitante de la tierra colorada.

Ese nivel de deuda per cápita es el segundo más bajo a nivel nacional, solo por encima de La Pampa ($6.236,3 por habitante); y midiendo su variación interanual, es nuevamente junto con Tierra del Fuego las únicas dos provincias que lograron hacerla bajar. En muchas otras provincias crecieron hasta por encima del 50%.

Otro tipo de análisis de la deuda y su impacto en la administración provincial: el peso del pago de los servicios e intereses de la deuda sobre los ingresos corrientes de la provincia: al segundo trimestre 2020, es de apenas el 0,6%, y está en su nivel más bajo de los (por lo menos) últimos seis trimestres, lo que significa que no altera en nada el peso de la deuda en las obligaciones provinciales.

Si lo vemos en términos absolutos, por intereses y servicios de la deuda entre enero y junio de este año, Misiones abono un total de $347,1 millones. Es el segundo nivel nominal más bajo del país, solo por encima de Formosa ($312,7 millones); y, además, ese 0,6% de participación de estos pagos sobre el total de los ingresos corrientes es el más bajo de todo el país.

Siguiendo en este punto, esos $347,1 millones abonados son un 6% menos que lo abonado por este concepto al segundo trimestre 2019, y en este punto, Misiones de nuevo se destaca en el país: es una de las únicas cuatros provincias que redujeron este punto, pero con un dato todavía más fuerte: las otras tres provincias (Chaco, Río Negro y Jujuy) están todas en procesos de renegociación de sus deudas en dólares.

Alguno se preguntará: ¿y qué pasa con la deuda en dólares de Misiones? ¿Está renegociando al igual que otras provincias? La respuesta es NO. Misiones no ha colocado títulos en dólares, no tiene bonos en circulación en moneda extranjera y no está sufriendo la situación que si sufren esas once provincias que mencionamos antes.

Misiones ha sabido no sumarse a esa toma de créditos 2016-2017 aun cuando, en ese momento, estaban todas las condiciones dadas para hacerlo.

Del total del stock de deuda misionera, solo el 12% está expresada en dólares, y no son bonos: son créditos de organismos multilaterales como el BID. Por ende, los verdes no son un problema para Misiones.

Misiones está teniendo una muy buena administración de su deuda pública, y a pesar de tener todas las condiciones de tomar crédito (a largo plazo o a corto vía emisión de letras) decide sostener esta política de desendeudamiento que sin dudas repercute en una mejor administración de los recursos para la provincia.

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