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El Gobierno explicó los dichos de Trump: “Si en el 2027 Argentina retrocede, EEUU dejará de apoyarnos”

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Santiago Caputo y Manuel Adorni explicaron que las declaraciones del presidente norteamericano Donald Trump sobre la ayuda económica se referían a las próximas elecciones presidenciales

Santiago Caputo, principal asesor presidencial inmiscuido en las negociaciones con Estados Unidos, salió a festejar los dichos de Donald Trump sobre el apoyo a la Argentina y aclaró que la advertencia sobre la ayuda financiera condicionada al resultado de las elecciones se refería a las próximas presidenciales y no a los comicios legislativos que ocurrirán en menos de dos semanas.

“Clarísimo el Presidente Trump: Si en el 2027 Argentina retrocede, Estados Unidos dejará de apoyarnos. Tenemos la oportunidad histórica de volver a ser una potencia mundial, no la dejemos pasar”, publicó Caputo en su cuenta de X.

En la misma línea se expresó Manuel Adorni: “El apoyo de los Estados Unidos se explica, como dijo el propio Presidente Donald Trump, con que hoy en Argentina hay un gobierno que defiende las ideas correctas. Si Argentina siguiera la senda del socialismo o retrocediera en el 2027 nada de esto pasaría y volveríamos atrás”.

Y completó: “Hagamos que el esfuerzo valga la pena. Tenemos nuestra última oportunidad. La libertad avanza o Argentina retrocede”.

Otros traductores

Diego Santilli, principal candidato de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires, habló en el mismo tono: “Trump fue muy claro: el apoyo a la Argentina está garantizado porque el gobierno de Javier Milei demostró que nuestro país por, primera vez, tiene un rumbo y un programa económico claro con el equilibrio fiscal como base”.

“Estas son las políticas que van a sacar a la Argentina del hundimiento al que nos condenó el kirchnerismo. Por eso, si en 2027 gana un tipo como Kicillof, ese apoyo no se va a sostener porque ya han demostrado que sus políticas nos llevaron al fracaso y la decadencia”, cerró.

Agustín Laje eligió responder sobre el tuit de Caputo: “La elección correcta jamás estuvo tan clara. 2027 será la última oportunidad para salir de la miseria en la que nos metió el socialismo del siglo XXI”.

Juan Pablo Carreira, director de Comunicación Digital conocido en X como Juan Doe, afirmó: “Mensaje directo de Trump a los kukas: si en el 2027 ganan los comunistas como Axel Kicillof se corta esta nueva alianza económica”.

“Si pierde, no seremos generosos”

Las aclaraciones llegan luego del ruido que generó en los mercados y la oposición las declaraciones -inesperadas- de Trump acerca del respaldo económico anunciado la semana pasada.

“Las elecciones se aproximan y son elecciones muy importantes que está viendo todo el mundo. Milei hizo un gran trabajo y eso trajo un poco de dolor y ahora están saliendo de eso. Una victoria sería muy importante, escuché que las encuestas lo favorecen. Serán mejor después de esto. Pero nuestro apoyo está sujeto a quién gane las elecciones porque si un socialista o un comunista gana, te sentís diferente sobre hacer una inversión. Creo que vos Scott (Bessent) sentís lo mismo. Si gana alguien que no tiene ninguna chance de llevar a cabo una buena economía por su filosofía, vos pondrías una pausa en lo que estamos haciendo“, dijo el presidente de Estados Unidos durante la reunión.

Y luego remató: “Si pierde, no seremos generosos”.

Scott Bessent, el secretario del Tesoro que anunció el swap por 20 mil millones de dólares y que participó de la cumbre, coincidió con Trump, pero lanzó guiños a Milei: Estamos confiados de que hará una gran elección. Apoyamos a Milei y lo que él desea para los argentinos. Milei, como Trump, tiene el apoyo de los jóvenes y va a poder desterrar 100 años de malas políticas”.

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El FMI recorta su proyección de crecimiento para Argentina y advierte una desinflación más lenta

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El FMI recortó su proyección de crecimiento para Argentina en 2025 y 2026: anticipa menor expansión y desinflación más lenta

El organismo ajustó a la baja las previsiones de crecimiento, inflación y empleo. El nuevo escenario refleja un contexto global más restrictivo y desafíos internos en la consolidación fiscal y la estabilidad macroeconómica.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) revisó nuevamente sus previsiones para la economía argentina y redujo las proyecciones de crecimiento para los próximos dos años. Según el informe Perspectivas de la Economía Mundial (World Economic Outlook, WEO) de octubre de 2025, el organismo espera ahora que el Producto Bruto Interno (PBI) del país crezca 4,5% en 2025 y 4,0% en 2026, un punto porcentual menos que las estimaciones publicadas en abril y ratificadas en julio.

La corrección a la baja se produce en un contexto de desaceleración global y condiciones financieras internacionales más restrictivas, que impactan especialmente en las economías emergentes. Para Argentina, el FMI atribuye la revisión a la moderación del consumo privado, al menor impulso fiscal y a la persistencia de tensiones inflacionarias, factores que reducen el ritmo esperado de recuperación tras la contracción de 2024 (–1,3%).

El organismo señala que, si bien la economía argentina podría experimentar un rebote asociado a la mejora de la cosecha y a la inversión en sectores estratégicos como la energía y la minería, la expansión será más gradual y dependiente de la credibilidad de las políticas de estabilización.

Inflación más persistente y deterioro en las cuentas externas

El informe de octubre también revisó al alza las previsiones de inflación promedio anual, anticipando una desinflación más lenta de lo previsto. El FMI estima ahora que los precios al consumidor aumentarán 41,3% en 2025 y 16,4% en 2026, frente a las proyecciones de 35,9% y 14,5% publicadas en abril.

Según el organismo, la corrección refleja presiones inflacionarias persistentes, derivadas de la inercia de los precios, la indexación de contratos y la sensibilidad del mercado cambiario. El documento advierte que la trayectoria de los precios dependerá de la coherencia entre la política monetaria y fiscal, y de la capacidad del Gobierno para anclar expectativas en un entorno de alta volatilidad.

En materia externa, el FMI también ajustó sus previsiones: proyecta un déficit en cuenta corriente de 1,2% del PBI en 2025 y de 0,4% en 2026, frente a los valores previos de –0,4% y –0,3%.
El organismo sostiene que este deterioro responde al aumento de las importaciones de bienes de capital y servicios en el marco de la recuperación, junto con una apreciación real del tipo de cambio. Si bien las exportaciones agrícolas y mineras seguirán siendo una fuente clave de divisas, su ritmo de crecimiento sería menor al estimado en informes anteriores.

Empleo, inflación y contexto regional

El mercado laboral es otro de los puntos revisados por el Fondo. El organismo espera que la tasa de desempleo alcance 7,5% en 2025 y 6,6% en 2026, por encima de las proyecciones de abril (6,3% y 6,0%). Este ajuste refleja una recuperación más lenta del empleo formal y rezago en los ingresos reales, condicionados por la inflación y el limitado acceso al crédito.

En el plano regional, el WEO de octubre sitúa a Argentina entre los países con mayor crecimiento proyectado en Sudamérica, pero también con una de las inflaciones más elevadas.
El informe estima que América del Sur crecerá en promedio un 2% en 2025, destacando el impacto de la volatilidad de los precios internacionales, la incertidumbre política y la necesidad de consolidar marcos fiscales sostenibles.

El FMI remarca que el desafío de los países latinoamericanos será mantener la estabilidad macroeconómica en un contexto de costos financieros altos y presiones sociales derivadas del bajo poder adquisitivo. Para el caso argentino, advierte que la recuperación “dependerá de la consistencia de las políticas y de la continuidad del proceso de desinflación”.

Perspectivas de mediano plazo y señales del Banco Mundial

Pese al ajuste a la baja, el FMI mantiene una proyección de crecimiento acumulado del 8,7% para 2025–2026, impulsada por la inversión en infraestructura, energía y minería, y una recuperación gradual del consumo privado. No obstante, advierte que el escenario está sujeto a “altos niveles de incertidumbre”, especialmente en torno al tipo de cambio, la inflación y el acceso a los mercados internacionales.

En la misma línea, el Banco Mundial también redujo sus estimaciones para Argentina en su informe de octubre, aludiendo a una recuperación “más débil y desigual” en la región. Ambas instituciones multilaterales coinciden en que el país enfrenta un escenario de consolidación lenta, condicionado por la política económica doméstica y las condiciones externas.

El tono más prudente del informe de octubre refleja una visión de cautela respecto de la velocidad del proceso de estabilización. El FMI señala que las perspectivas positivas a mediano plazo “requerirán anclar la credibilidad del programa macroeconómico y acelerar la convergencia fiscal” para sostener la expansión.

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Bullrich presentó el “Plan Paraná” para reforzar el control fluvial con radares, drones y patrullas integradas

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La ministra de Seguridad Nacional, Patricia Bullrich, presentó hoy, desde un guardacostas de la Prefectura Naval Argentina, el “Plan Paraná”, que tendrá como objetivo fortalecer la seguridad en la Hidrovía Paraguay-Paraná, mediante un trabajo articulado entre distintas áreas del Estado y las fuerzas de seguridad federales y provinciales.

El Gobierno lanzó el “Plan Paraná” para blindar la Hidrovía y reforzar el control fluvial con radares, drones y patrullas integradas

La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, presentó oficialmente el “Plan Paraná”, una iniciativa estratégica que busca recuperar el control y fortalecer la seguridad en la Hidrovía Paraguay–Paraná, principal corredor fluvial del país. El programa incluye patrullajes coordinados entre fuerzas federales, monitoreo satelital, incorporación de drones y radares, y la instalación de un comando unificado en Isla del Cerrito, Chaco.

Un plan integral para recuperar la soberanía y combatir el delito en la Hidrovía

La presentación se realizó este lunes desde el guardacostas GC-24 Mantilla de la Prefectura Naval Argentina, con una videoconferencia en directo con la secretaria de Seguridad Alejandra Monteoliva, quien encabezó un acto simultáneo en Isla del Cerrito (Chaco) junto al Prefecto Nacional Naval, Guillermo Giménez Pérez, y autoridades de las provincias de Chaco y Corrientes.

Acompañaron a la ministra el Subprefecto Nacional Naval, Alejandro Annichini, el Director de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), Andrés Veliz, el Director Nacional de Migraciones, Sebastián Seoane, y el Secretario General de Prefectura, Marcelo del Giorgio, entre otros funcionarios y representantes de las fuerzas federales.

El Plan Paraná forma parte de la estrategia nacional de seguridad fluvial y complementa las operaciones “Plan Güemes”, en la frontera noroeste, y “Plan Guaçurarí”, en la frontera con Brasil. Según Bullrich, el objetivo es “blindar la Hidrovía, recuperar la presencia del Estado y garantizar que lo que circule por el río sean bienes, trabajo y producción, no delito, droga ni violencia”.

La iniciativa, afirmó la ministra, “apunta a devolver al Estado el control efectivo de una vía de más de 1.700 kilómetros, vital para el transporte, el comercio y la logística del país”.

Comando unificado, tecnología y coordinación interinstitucional

El Plan Paraná contará con un comando unificado en Isla del Cerrito (Chaco), que centralizará la información y coordinará los despliegues de las distintas fuerzas federales: Prefectura Naval Argentina, Gendarmería Nacional, Policía Federal y Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), en articulación con Aduana, Migraciones y las fuerzas provinciales.

El dispositivo integrará radares, drones, sensores térmicos y monitoreo satelital, con el fin de reforzar la vigilancia aérea, fluvial y terrestre en puntos estratégicos de la Hidrovía, especialmente en zonas críticas donde se detectan actividades de contrabando, narcotráfico y tráfico de personas.

Durante la presentación, Bullrich subrayó que “la Hidrovía es una vía estratégica para el comercio y la producción nacional, pero también un punto vulnerable que debemos proteger”. Y agregó: “El crimen se combate con organización, presencia y tecnología”.

Por su parte, el Prefecto Nacional Naval, Guillermo Giménez Pérez, agradeció “la confianza del Presidente de la Nación y del Ministerio de Seguridad” y sostuvo que “el control territorial del río debe ser una política de Estado permanente”.

Un nuevo esquema de control con impacto regional

La implementación del Plan Paraná busca articular el trabajo de las agencias nacionales con los países que integran la cuenca fluvial —Argentina, Brasil, Paraguay, Bolivia y Uruguay—, donde la Hidrovía Paraguay–Paraná se consolida como uno de los principales corredores de transporte de América del Sur.

La Mesa Nacional de Seguridad Fluvial, coordinada por la Secretaría de Seguridad, será el órgano rector del plan, con responsabilidad en el seguimiento, la planificación y la cooperación internacional.

La secretaria Monteoliva destacó que la medida apunta a “enmarcar el esfuerzo de diferentes áreas del Estado hacia una construcción de seguridad sostenible”, y adelantó que se prevé una expansión progresiva del sistema de vigilancia tecnológica y patrullajes integrados.

El Ministerio de Seguridad remarcó que el programa se desarrollará sin afectar la operatividad comercial ni la libre navegación, pero fortalecerá los controles aduaneros, migratorios y de inteligencia criminal sobre cargas y embarcaciones.

Con este lanzamiento, el Gobierno nacional busca consolidar un modelo de control fronterizo basado en tecnología, cooperación federal y coordinación regional, en línea con los compromisos internacionales asumidos por la Argentina en materia de seguridad portuaria y lucha contra el crimen organizado.

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Presupuesto 2026: el margen oculto detrás de los números

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Por Marcelo Capello y Gaspar Reyna, Fundación Mediterránea. Tanto el supuesto de inflación anual (10,1%) como el de crecimiento real del PIB (5%) previstos por el proyecto de presupuesto para el año 2026 lucen optimistas. Más probable la inflación resulte mayor y el crecimiento menor, dadas sus trayectorias actuales en 2025.

¿Cómo afectaría una inflación mayor en términos fiscales? Permitiría recaudar nominalmente más que lo presupuestado, aunque también dispararía mayores erogaciones que ajustan automáticamente con la inflación. La clave estaría en el comportamiento del gasto no automático: si se limita a lo nominalmente presupuestado, podría permitir aumentar el superávit primario, inclusive en términos del PIB.

En cambio, si el crecimiento de la actividad económica fuera menor, tendería a ralentizar la suba real de la recaudación, compensando en parte los efectos de una probable mayor inflación que la prevista.

A continuación, se exhiben escenarios con tasas de inflación anual del 10,1% (proyecto de presupuesto), 15% y 20% anual, y tasas de crecimiento reales del PIB del 5% (proyecto de presupuesto), 3% y 1% anual. 

Con relación a la recaudación, en la medida que sube la inflación resulta mayor el aumento nominal pero inferior la suba real, y a medida que la economía crece más, mayor resulta el incremento de los recursos, tanto nominales como reales.

Así, por ejemplo, con una inflación de 10,1% y aumento del PIB del 5%, la recaudación real (neta de coparticipación) subiría 6,4% anual, pero si la inflación resultara finalmente del 20% con un incremento del PIB del 1%, los recursos aumentarían en torno a 2,8% real.

La porción del gasto que se mueve automáticamente con la inflación (con dos meses de rezago) exhibirá una variación acorde al escenario elegido para la inflación (nivel y secuencia). Así, dichas erogaciones tendrán un aumento real anual del 4,3% en el escenario del proyecto de presupuesto, pero dicho incremento real resultará inferior si la tasa de inflación finalmente es menor. Por caso, con una inflación del 20% anual y suba del PIB del 3%, las erogaciones automáticas aumentarían un 2,3% real en 2026.

Si las variables macro en 2026 finalmente resultaran diferentes a las previstas en el proyecto de presupuesto, más probablemente con menor crecimiento y mayor inflación, la clave para la evolución fiscal estará en el comportamiento del gasto no automático, el que tiene mayor grado de discrecionalidad en su ejecución.

Variables a tener en cuenta

En el escenario del proyecto de presupuesto, el superávit primario sería de 1,5% del PIB. En cambio, si la inflación resulta finalmente del 20% y la suba del PIB del 3%, y si los gastos no automáticos se limitan a los valores nominalmente presupuestados, podría obtenerse un superávit primario de 1,7% del PIB, mayor al presupuestado.

En el escenario descripto en el párrafo anterior, las erogaciones no automáticas caerían un 3,5% real anual, en lugar de aumentar un 1,4%, como se supone en el proyecto de presupuesto.

Por el contrario, si en los escenarios macro anteriores, en que cada uno de ellos determina una evolución del gasto automático, el poder ejecutivo decidiera ejecutar el gasto no automático en un nivel nominal que asegure un superávit primario como el del proyecto de presupuesto (1,5% del PIB), entonces la variación que ocurriría en dichas erogaciones no automáticas iría desde 1,4% real anual en el escenario del presupuesto, hasta una caída del 4,3% en el escenario de inflación del 15% anual y suba del PIB del 1%

Finalmente, si la decisión del poder ejecutivo fuera la de ejecutar un gasto no automático tal que permita alcanzar el superávit primario comprometido en el último acuerdo con el FMI (2,2% del PIB), en lugar de la meta del proyecto de presupuesto (1,5% del PIB), entonces el gasto no automático debería exhibir un ajuste que podría ir desde el 4,7% al 10,2% anual, en valores constantes, según el escenario macro.

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El dólar se derrumba más de 5% y el oficial perfora los $1.400

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El dólar oficial perdió más de 5% y marcó su menor valor en semanas, mientras el blue se estabilizó en $1.400.

Este lunes 13 de octubre el tipo de cambio mostró una corrección abrupta. El dólar oficial bajó a $1.389,05 (-5,1%), mientras el mayorista se ubicó en $1.351 (-5,1%). El blue retrocedió a $1.400 (-5,4%), el MEP a $1.409,42 (-2,2%), y el contado con liquidación (CCL) a $1.426,21 (-0,9%).

El dólar tarjeta descendió a $1.781 (-5,8%), y el cripto cerró en $1.427 (-3,2%).

En los bancos, las pizarras acompañaron la tendencia bajista. El Banco Nación vendía a $1.370 (-5,8%), Provincia y BBVA a $1.390 (-5%), Galicia a $1.380 (-7,2%), Ciudad a $1.380 (-6,2%), Santander y Brubank a $1.385 (-7,2%), e ICBC a $1.375 (-5,5%).

La caída generalizada refleja el efecto inmediato del auxilio financiero de Estados Unidos, que llegó en forma de swap por US$20.000 millones y compras directas de pesos por parte del Tesoro norteamericano, una maniobra inédita que alteró por completo la dinámica del mercado.

Por el lado de los futuros, la tendencia también es a la baja:


La intervención de Washington frenó la corrida

Durante la última semana, la presión sobre el tipo de cambio había alcanzado niveles críticos. El flujo de divisas del agro cayó a apenas US$25 millones diarios, contra más de US$1.000 millones que se liquidaban durante el régimen de retenciones cero. Con las reservas al límite (US$350 millones disponibles según Ecolatina), el Tesoro se veía obligado a vender cada vez más dólares para evitar un salto abrupto.

El anuncio del swap norteamericano cambió el tablero. Según el economista Federico Filippini (Adcap), “el financiamiento equivale al tamaño del último acuerdo con el FMI y demuestra un compromiso político y económico de Washington con la estabilidad argentina”.

El experto señaló además que la operación refuerza la credibilidad del esquema de bandas cambiarias y otorga oxígeno hasta después de las elecciones presidenciales del 26 de octubre.Ecolatina: “El tiempo que se ganó, hay que usarlo bien”

Desde Ecolatina advirtieron que, aunque el alivio es visible, el margen de maniobra sigue siendo muy limitado. Los vencimientos con organismos internacionales por US$300 millones antes de fin de mes y la caída de los ingresos por exportaciones mantienen la presión sobre las reservas.

“El swap estabiliza la plaza, pero no sustituye una estrategia macro sólida. El desafío del Gobierno será administrar este tiempo sin dilapidarlo”, señaló la consultora en su informe diario.

El diagnóstico coincide con el de varios analistas de la City: el respaldo norteamericano no elimina el riesgo cambiario, apenas lo traslada hacia adelante.Un equilibrio precario

La reacción del mercado fue positiva, pero los fundamentos siguen frágiles. La falta de dólares genuinos, la suba de tasas y la caída de los ingresos fiscales podrían volver a presionar al tipo de cambio si el flujo de divisas no mejora.

“El apoyo de Trump compra tiempo, pero no estabilidad”, enfatizó Ecolatina. “El Tesoro y el BCRA lograron frenar la corrida, pero la sostenibilidad de este esquema dependerá de mantener la disciplina fiscal y una comunicación económica coherente”.

Bancos – Venta al público: Nación: $1.370 (-5,8%) Provincia: $1.390 (-5%) Galicia: $1.380 (-7,2%) BBVA: $1.390 (-5%) Santander: $1.385 (-7,2%) Ciudad: $1.380 (-6,2%) ICBC: $1.375 (-5,5%) Brubank: $1.385 (-6,9%)


Milei y Caputo ganan aire

En la antesala de las elecciones, el desplome del dólar llegó como un respiro político para Javier Milei y Luis Caputo, que venían enfrentando una corrida sin precedentes. El auxilio norteamericano no solo estabilizó el mercado, sino que fortaleció el relato oficial de alineamiento con Washington.

Sin embargo, los operadores más experimentados coinciden en que el nuevo esquema no despeja la incertidumbre, apenas la posterga. La City lo resume sin eufemismos: “El swap de Trump compró calma, pero no confianza.”

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