DIPUTADOS

Adorni: “No cometí ningún delito y voy a demostrarlo en la Justicia”

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El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, utilizó su informe de gestión ante la Cámara de Diputados para responder a las acusaciones sobre su patrimonio y su situación judicial. En una intervención atravesada por la tensión política, aseguró que “no hubo delito” y sostuvo que las denuncias en su contra fueron archivadas por la Justicia, al tiempo que derivó las explicaciones de fondo al ámbito judicial.

La exposición se dio en el Congreso, en el marco de su obligación constitucional de informar sobre la marcha del Gobierno. Sin embargo, el tramo final del discurso se concentró en su defensa personal frente a cuestionamientos opositores, lo que reconfiguró el eje político de la sesión.

En los minutos finales de su extensa exposición de más de una hora y media ante la Cámara de Diputados, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se apartó del balance de la marcha del Gobierno para referirse a su situación personal y patrimonial, en respuesta a cuestionamientos formulados por legisladores de la oposición.

Entre la obligación constitucional y la defensa personal

El informe de gestión está contemplado en el artículo 101 de la Constitución Nacional, que obliga al jefe de Gabinete a rendir cuentas ante el Congreso. En ese contexto, Adorni planteó que varios de los cuestionamientos excedían ese marco y correspondían al ámbito judicial.

El Informe 145 que Manuel Adorni envió a la Cámara de Diputados dejó al descubierto una estrategia defensiva clara: frente a las preguntas más sensibles sobre su situación patrimonial, la de su esposa y el episodio del criptoactivo $LIBRA, el jefe de Gabinete evitó dar explicaciones de fondo y trasladó la responsabilidad casi por completo al Poder Judicial.

Según lo expuesto, tanto el Ministerio Público Fiscal como el Poder Judicial ya intervinieron en el caso vinculado a su patrimonio y a la participación de su esposa en un viaje oficial. De acuerdo a su versión, la causa fue archivada y no se detectaron irregularidades ni uso de recursos públicos.

El funcionario remarcó que los bienes familiares forman parte de anexos reservados de la declaración jurada, en línea con la normativa vigente, lo que limita la divulgación pública de esa información.

Qué explicó y qué evitó detallar

Durante su intervención, Adorni afirmó que su esposa viajó como invitada en un tramo de un vuelo oficial y regresó en un vuelo comercial, y que no hubo gastos para el Estado. También aseguró que todos sus viajes personales fueron financiados con recursos propios.

En relación a su patrimonio, sostuvo que cumplió con la presentación de declaraciones juradas y anticipó que presentará una nueva en la fecha correspondiente. Insistió en que no existió ocultamiento de bienes.

El mismo criterio se aplica a las preguntas referidas al crecimiento patrimonial del propio Adorni. El informe no niega la existencia de investigaciones ni cuestionamientos, pero evita explicarlos: no hay referencias a ingresos, actividades previas, préstamos, donaciones ni mecanismos de financiación. La respuesta oficial se limita a remarcar que el asunto está bajo análisis judicial y que cualquier ampliación podría afectar derechos individuales.

El planteo se vuelve todavía más explícito cuando el informe aborda el caso del criptoactivo $LIBRA, episodio que derivó en una causa penal en la Justicia federal. Como “consideración preliminar de carácter general”, la Jefatura de Gabinete remarca que “los hechos vinculados al lanzamiento del criptoactivo $LIBRA son objeto de una investigación judicial en curso”, identificada como la Causa Nº 574/2025 y sus acumuladas. En ese marco, advierte que “la divulgación de determinada información por parte del Poder Ejecutivo podría comprometer la integridad de la investigación y los derechos de las personas involucradas”.

A partir de esa premisa, el informe rechaza responder una serie de preguntas clave. En primer lugar, niega la existencia de acuerdos, contratos, memorandos o cartas de intención entre el Estado, el Presidente o funcionarios del Ejecutivo y los empresarios vinculados al proyecto. “En los registros y documentos de la Administración Pública Nacional no existen constancias de ningún instrumento de esa naturaleza”, afirma el texto, y sostiene que tampoco hay documentación que acredite pagos, honorarios o contraprestaciones.

Respecto de los documentos, chats o facturas mencionados en distintos pedidos de informes, la respuesta oficial es tajante: se trata, según el Ejecutivo, de “filtraciones periodísticas de material agregado a la causa judicial, cuya autenticidad, integridad y contexto no han sido verificados”. Por ese motivo, concluye que “no es procedente que el Poder Ejecutivo Nacional formule respuestas oficiales sobre la base de material de origen incierto”.

El informe también se pronuncia sobre las reuniones mantenidas en Casa Rosada y en la Quinta de Olivos con personas que luego fueron vinculadas al caso $LIBRA. Allí señala que esos encuentros “han sido debidamente informados en el marco de la Ley de Acceso a la Información Pública” y que las audiencias “fueron registradas conforme los procedimientos establecidos por la normativa de transparencia”.

Respaldo interno y disputa con la oposición

La estrategia del jefe de Gabinete dejó dos movimientos políticos claros. Por un lado, consolidó el respaldo del núcleo del Gobierno, que sostuvo una defensa cerrada frente a las denuncias. Por otro, profundizó la tensión con la oposición, que buscó instalar el tema patrimonial como eje de control político.

El oficialismo se alineó en torno a la idea de que las denuncias forman parte de una disputa política, mientras que desde bloques opositores se insistió en la falta de respuestas concretas. En ese equilibrio, el Gobierno refuerza una narrativa de institucionalidad basada en la división de poderes, al tiempo que limita el debate político sobre el contenido de las acusaciones.

Adorni, agradeció explícitamente al presidente Javier Milei por su respaldo. “Quiero agradecer al Presidente de la Nación, Javier Milei, por su presencia y por haberme dado el honor de ser su Jefe de Gabinete de Ministros”, señaló, y extendió el reconocimiento a los ministros y equipos de Gobierno.

Por último, respondió a las críticas sobre su ausencia en el Congreso durante las semanas previas. “En las últimas semanas, algunos de los integrantes de esta Cámara preguntaron dónde estaba. Acá estoy, cumpliendo con la Constitución Nacional y mostrando el resultado de nuestro trabajo”, concluyó.

Señal indirecta sobre transparencia y clima de inversión

Aunque el eje del planteo fue político, la discusión sobre transparencia y patrimonio de funcionarios tiene impacto indirecto en el clima económico. La previsibilidad institucional y la percepción de integridad en la gestión pública son variables observadas por inversores y actores económicos.

La falta de definiciones detalladas puede mantener abierta la incertidumbre en ciertos sectores, mientras que el Gobierno apuesta a que el respaldo judicial cierre el tema en el corto plazo.

No hubo referencias específicas a provincias o regiones. Sin embargo, el debate sobre transparencia, control legislativo y funcionamiento institucional tiene impacto transversal en todo el país, incluyendo Misiones y el NEA, donde las relaciones entre oficialismo y oposición también condicionan la dinámica política local.

Justicia, Congreso y disputa política

El escenario queda condicionado por dos variables. Por un lado, la evolución de las causas judiciales en trámite, que definirán si las denuncias avanzan o se archivan definitivamente. Por otro, la capacidad de la oposición para sostener el tema en la agenda parlamentaria.

Mientras tanto, el Gobierno mantiene su estrategia: respaldo político interno, defensa pública y remisión a la Justicia como árbitro final. El desarrollo de ese equilibrio marcará el tono de la relación entre Ejecutivo y Congreso en los próximos meses.

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El oficialismo avanzó con la firma del dictamen de la ley Hojarasca en Diputados

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Con polémica por la falta de debate, el oficialismo logró hoy de manera exprés la firma del dictamen de mayoría del proyecto de ley “Hojarasca”, una iniciativa concebida por el ministro de Modernización y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, que apunta a barrer con decenas de normas y regulaciones burocráticas que considera vetustas y obsoletas.

Detrás del pintoresco nombre del proyecto con que el proyecto fue bautizado existe el interés concreto de limpiar el digesto legislativo argentino de todas sus impurezas o excesos normativos.

Durante meses, la cartera liderada por Sturzenegger se dedicó a peinar exhaustivamente todo el digesto normativo vigente en nuestro país desde 1864 a la fecha, y presentó una iniciativa en 2024, que por no haberse tratado perdió estado parlamentario: en este segundo intento va por la revancha.

Con el dictamen de mayoría ya validado, la intención del oficialismo es tratarla durante una sesión a principios de mayo, luego de la esperada presentación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, para el informe de gestión del 29 de abril. 

En el plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales y Legislación General el secretario de Transformación del Estado, Maximiliano Fariña, explicó que las normas que se buscan derogar se clasifican en seis grupos.

Se encuentran aquellas que se pretenden suprimir por haberse cumplido su objeto, aquellas que limitan la libertad individual y restringen el derecho de propiedad, aquellas que suponen trámites inútiles, otras regulaciones que quedaron obsoletas por nuevas tecnologías, o por haber cambiado las circunstancias geográficas, sociales, económicas o por la sanción de leyes posteriores, normas que definen obligaciones para instituciones que ya no existen, y aquellas que crean organismos con financiamiento público.

A su turno, el secretario de Desregulación, Alejandro Cacace, explicó que el objetivo de la iniciativa para barrer “legislación obsoleta” es “el ordenamiento normativo”. 

“Así como es conocido que hemos tenido en la historia de nuestro país un problema de inflación monetaria también en el ámbito legislativo tenemos un severo problema de inflación normativa”, indicó.

Y agregó que sumando leyes, decretos y resoluciones ministeriales “se contabilizan más de un millón de normas”. 

Desde luego uno de los objetivos de la desregulación es ordenar eso porque tiene un gran costo. El primer costo es para el ciudadano”, señaló.

También enfatizó que existe un “costo fuerte” para la administración pública porque “hay un problema de aplicación” de leyes que perdieron sentido práctico y que ya no son ejecutables.

Además apuntó que “hay organismos y estructuras que se crearon a partir de esas leyes que ya no cumplen ninguna función”.

A su entender, “este ordenamiento normativo es tan necesario para la certeza de los argentinos en qué normas les rige y para la certezas de los órganos de la administración para saber qué normas aplicar”.

Cacace aclaró que el de La Libertad Avanza no es el primer gobierno que se dedica a depurar el digesto jurídico, ya que es una tarea que encaró la gestión de Carlos Menem, que continuó Fernando de la Rúa y que retomaron años después los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner.

Disconforme con la celeridad con la que el oficialismo cerró el debate, el diputado nacional de Unión por la Patria Diego Giuliano, planteó además que es “extraño que en este momento del país estemos discutiendo la hojarasca”.

Si bien reconoció que dentro del paquete de normas que el Poder Ejecutivo pretende derogar decenas de normas que quedaron obsoletas, como la ley de azotes, o el pago del impuesto a los sellos por la conscripción, advirtió que hay otras derogaciones que tocan temas “sensibles” y requieren de un abordaje más profundo, consultando a los sectores involucrados.

Lo presentan como una tarea de limpieza normativa, de una depuración de normas obsoletas, pero estamos frente a una intervención de mayor alcance del Poder ejecutivo que incide sobre el modelo del Estado y las prácticas y orientación del Estado”, subrayó el legislador massista.

“Por otro lado, han dejado pasar leyes que sí deberían haber sido analizadas para su derogación. Dejaron vigente la ley de telégrafos de la presidencia de Avellaneda, en tiempos de la Inteligencia Artificial”, criticó, y lamentó que desde el Gobierno hayan hecho “un dispendio de la administración”.

Según denunció Giuliano, “quieren tocar temas sensibles que tienen que ver con la educación, la salud y la cultura”, y además “han incorporado otras normas que merecen ser analizados con mayor seriedad, como la cuestión cartográfica”.

También reprochó que se busque derogar la ley de producción pública de medicamentos, que reduce costos del sistema sanitario y garantiza el acceso a los medicamentos”, y también se pretenda eliminar la norma sobre control sanitario de la lepra, cuando existen “300 a 400 casos” de esa enfermedad en la última década.

Otros temas que despertaron la advertencia del legislador de Unión por la Patria son la derogación de la ley de apicultura y del Consejo Federal de Juventud.

Sin dudas, uno de los puntos que más controversia durante el debate fue la intención del Gobierno de derogar la ley 11.380 que autoriza al Banco Nación a otorgar prestamos especiales a cooperativas y establece beneficios tributarios a ese tipo de entidades.

Al tomar la palabra, la diputada nacional del Frente de Izquierda Myriam Bregman consideró que “solamente con un termo en la cabeza se puede levantar la mano para aprobar una ley de este tipo”. 

“Ante todo es una muestra de autoritarismo total hacer estas modificaciones sin consultas mediante”, siguió, y agregó que “esta ley lejos está de tener una implicancia menor” ya que “ataca la salud, las cooperativas y la cultura”, entre otros sectores.__IP__

La diputada de La Libertad Avanza Patricia Vásquez confirmó que “la decisión es ésta” y lamentó que no se puedan “poner de acuerdo porque el más mínimo sentido común nos tendría que ayudar a no tener leyes en desuso”.

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Diputados ceden ante cooperativas y anticipan cambios en la “Ley Hojarasca”

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En medio del debate por la denominada “Ley Hojarasca”, el oficialismo en Diputados dio una señal política concreta: anticipó que eliminará un artículo clave del proyecto tras el reclamo del sector cooperativo. La definición se produjo este martes en la Comisión de Asuntos Cooperativos, en una reunión informativa donde entidades de todo el país advirtieron sobre el impacto económico de la iniciativa enviada por el Poder Ejecutivo. La escena abre un interrogante más amplio: ¿se trata de una corrección táctica para sostener apoyos o del primer límite efectivo a la agenda de desregulación del Gobierno?

El punto en disputa: la Ley 11.380 y el régimen fiscal cooperativo

El foco del conflicto se concentró en un inciso del proyecto oficial que propone modificar el esquema vigente de la Ley 11.380, norma que regula aspectos tributarios del cooperativismo, en particular las exenciones y contribuciones vinculadas a su funcionamiento.

Representantes de distintas entidades coincidieron en un diagnóstico: la derogación del artículo cuestionado implicaría un aumento significativo de la carga tributaria. Según explicaron, afectaría directamente al esquema de aportes para educación y promoción cooperativa, al modificar los mínimos no imponibles y elevar los montos a pagar.

Desde la Confederación Argentina Interfederativa de Cooperativas Eléctricas y otros Servicios Públicos advirtieron que el cambio podría “multiplicar” los costos y llevar a situaciones de quebranto. En la misma línea, otras organizaciones señalaron que la medida impactaría en la capacidad operativa y social del sector, especialmente en territorios donde las cooperativas cubren funciones que no alcanza el Estado.

Concesión puntual y mensaje político

El dato político surgió desde el propio bloque oficialista. En la comisión, un diputado de La Libertad Avanza adelantó que eliminarán el artículo cuestionado del texto de la “Ley Hojarasca”, en línea con el pedido del sector.

La definición no es menor. Llega en la antesala del debate legislativo y revela una estrategia de ajuste fino: sostener el objetivo general de derogar normas consideradas “obsoletas”, pero evitando conflictos con actores con fuerte territorialidad.

Al mismo tiempo, el oficialismo dejó planteada otra línea argumental: si bien reconoce el rol del cooperativismo, cuestiona su uso en determinados contextos políticos. Esa doble lectura —reconocimiento y crítica— marca el tono de la negociación que se abre.

Uun sector con capacidad de presión

El episodio expone la capacidad del movimiento cooperativo para incidir en la agenda legislativa. No solo por su volumen económico, sino por su despliegue territorial y su inserción en economías regionales.

Las advertencias fueron consistentes: pérdida de rentabilidad, afectación de servicios y debilitamiento del entramado social. En sectores como energía, consumo, agro o salud solidaria, el impacto trasciende lo estrictamente fiscal.

En términos políticos, el oficialismo evita un frente de conflicto con un actor transversal, que no responde a una única alineación partidaria. La decisión de modificar el proyecto antes de su tratamiento formal sugiere una lectura pragmática de las correlaciones de fuerza.

El debate pendiente sobre el régimen cooperativo

Aunque el conflicto inmediato parece encaminarse, el trasfondo sigue abierto. Varias entidades plantearon la necesidad de discutir el régimen tributario cooperativo, pero con un enfoque integral.

El cuestionamiento no se limita a una norma puntual, sino a la forma en que se introducen cambios: sin un esquema alternativo que reemplace los beneficios vigentes. “No derogar sin reemplazar” aparece como la consigna implícita.

Ese punto conecta con un debate más amplio sobre el rol del Estado, la carga fiscal y el lugar de las economías solidarias dentro del modelo económico.

Negociación, ley y límites políticos

La “Ley Hojarasca” sigue su curso legislativo, pero ya no es el mismo proyecto que ingresó al Congreso. La intervención del sector cooperativo obligó a recalibrar el texto antes de su discusión formal.

Lo que viene será una prueba de equilibrio: hasta dónde el oficialismo puede sostener su agenda de reformas sin erosionar apoyos sectoriales. Y, al mismo tiempo, qué otros actores buscarán introducir cambios en el articulado.

El episodio deja una señal. En un Congreso fragmentado, incluso iniciativas con respaldo del Ejecutivo deben negociar en tiempo real. Y en ese terreno, los actores con capacidad de organización territorial —como el cooperativismo— pueden marcar límites concretos.

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Diputados debaten la crisis PyME: “Si no tenemos consumo no podemos transformar nada”, advirtió Gerardo Díaz Beltrán

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En un plenario de comisiones de la Cámara de Diputados, representantes de pequeñas y medianas empresas encendieron una señal de alerta sobre el estado real de la economía: caída sostenida del consumo, pérdida de capital de trabajo y presión impositiva creciente, especialmente a nivel provincial y municipal.

El reclamo, canalizado por la CAME, incluyó la exigencia de un “nuevo consenso fiscal” y la posibilidad de declarar la emergencia PyME. La pregunta que atraviesa el debate es política: ¿el Congreso tomará un rol activo frente a la crisis microeconómica o quedará subordinado al enfoque macro del Gobierno?

Consumo en retroceso y presión tributaria: el diagnóstico del sector

Durante la reunión conjunta de las comisiones de Pequeñas y Medianas Empresas y de Comercio, dirigentes empresariales describieron un escenario crítico. La caída del consumo aparece como el principal factor de estrangulamiento.

El 95% de las PyMEs viven del consumo interno. Podemos tener las mejores leyes, pero si no tenemos consumo no podemos transformar nada”, advirtió Gerardo Díaz Beltrán, representante de la Confederación Económica de Misiones. La definición no es menor: desplaza el eje del debate desde la normativa hacia la demanda, en un contexto donde la recuperación macroeconómica no logra traccionar ventas.

Desde la conducción de la CAME, también se puso el foco en el peso del sistema tributario. Vicente Lourenzo, de la comisión de Asuntos Tributarios, planteó la necesidad de una “reforma fiscal, tributaria y previsional” y apuntó directamente contra Ingresos Brutos, al que calificó como “muy regresivo y perjudicial para la actividad económica”.

El problema, según explicaron, no es solo la carga impositiva, sino el mecanismo de recaudación. Las retenciones y percepciones anticipadas —a través de tarjetas o plataformas— impactan directamente sobre el capital de trabajo. “Nos sacan antes de que se devengue el impuesto”, sintetizó Lourenzo.

Gerardo Díaz Beltrán, de la Confederación Económica de Misiones

Tensiones federales: provincias, municipios y “aduanas internas”

El debate dejó expuesta una tensión estructural del esquema fiscal argentino: la relación entre Nación, provincias y municipios.

Desde el sector empresario denunciaron que varias jurisdicciones están profundizando mecanismos que afectan la circulación de mercadería. “Hay provincias que están generando aduanas internas”, señalaron, en referencia a pagos anticipados de Ingresos Brutos para permitir el ingreso de productos.

En paralelo, cuestionaron el crecimiento de tasas municipales que, según indicaron, no guardan relación con servicios prestados. Este punto abre un frente político sensible: la presión fiscal subnacional aparece como un límite para cualquier intento de reactivación desde el consumo.

El Congreso como árbitro: entre la emergencia y la reforma

El plenario no solo funcionó como diagnóstico, sino también como plataforma de presión política. Los empresarios pidieron avanzar en una declaración de emergencia PyME a nivel nacional, en línea con lo que ya ocurre en Santa Cruz, donde se registran ocho meses consecutivos de caída del consumo.

Además, surgieron cuestionamientos al Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI). Según expusieron, el esquema actual deja afuera a un segmento significativo de empresas. El pedido es concreto: ampliar su alcance y extender la estabilidad de beneficios, actualmente de 2 años, a un plazo mayor.

En el plano legislativo, se evidenció una diferencia de enfoque. Desde sectores de la oposición se planteó la necesidad de avanzar en una ley que atienda la crisis del sector, mientras que desde el oficialismo se defendió la prioridad de estabilizar la macroeconomía y controlar la inflación.

Entre la macro y la economía real

El debate expone una fractura clásica pero vigente: el desfasaje entre indicadores macroeconómicos y la realidad de las empresas. Mientras algunos legisladores destacan señales de estabilización, el entramado PyME advierte sobre cierres, pérdida de rentabilidad y caída de ventas.

El dato aportado en el plenario —24.180 empresas cerradas desde diciembre de 2023— refuerza esa tensión y eleva el costo político de la inacción.

En ese contexto, el Congreso aparece como un espacio de negociación clave. La propuesta de conformar una mesa de trabajo con CAME sugiere un intento de institucionalizar el diálogo, aunque sin garantías de resultados inmediatos.

Pablo Farías, presidente de la Comisión de PyMEs

Consumo, impuestos y gobernabilidad económica

Lo que dejó el plenario es menos una resolución que una advertencia. El reclamo PyME articula variables económicas y políticas: consumo deprimido, presión fiscal y falta de previsibilidad.

En las próximas semanas, el foco estará en dos frentes. Por un lado, si el Congreso logra avanzar en herramientas concretas —emergencia, reforma o alivio fiscal—. Por otro, cómo evoluciona la relación entre Nación y provincias en materia tributaria.

El trasfondo es más amplio: la sostenibilidad del modelo económico en su dimensión micro. Porque, como plantearon los empresarios, sin consumo no hay crecimiento que se sostenga en el tiempo. Y ese punto, más que técnico, empieza a convertirse en un problema político.

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Bloque de Encuentro Misionero impulsa una agenda tributaria para aliviar la economía

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El presidente de la Cámara de Representantes de Misiones, Ing. Sebastián Macías, se reunió con Federico Panozzo, presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas (CCIP), para intercambiar visiones sobre la situación económica local y los desafíos que a diario los comerciantes e industriales afrontan. Se trata de una agenda de trabajo que se viene desarrollando en todo el territorio provincial y que se manifiesta en proyectos y acciones.

De la mesa de trabajo participaron los diputados provinciales Alejandro Arnhold presidente de bloque, José Pastori y Juan José Szychowski presidente y vicepresidente de la Comisión de Presupuesto. El denominador común es la presión tributaria: “necesitamos reducir la presión que afecta la competitividad, en un contexto de caída del consumo”, destacaron.

“Necesitamos medidas concretas para corregir las asimetrías estructurales que afectan a Misiones y así generar condiciones más justas para producir, invertir y crecer acá”, explicó Macías y agregó: “debemos tener en cuenta que la presión fiscal que ejerce la Nación es desproporcionada. Cada vez que compramos un producto, en su precio hay un 43% de impuestos. De ese 43%, el 78% son impuestos nacionales. Plata que se va y no vuelve en inversiones”.

“Ningún empresario quiere no pagar impuestos; por el contrario, sabemos que son necesarios para los servicios esenciales, el transporte y las rutas por las que llevamos la producción”, aseguró Panozzo, remarcando el compromiso de las empresas misioneras sin dejar de reconocer las dificultades que afrontan.

Solicitud a Nación

Esta semana Encuentro Misionero a través de sus diputados, presentó un proyecto para que el Poder Ejecutivo Nacional impulse un régimen impositivo diferencial y específico para la provincia de Misiones.

Desde el bloque adelantaron que entre las propuestas se destacan: eliminar el IVA a los productos que lleguen a la provincia para reducir los precios en góndola. Entre otros puntos, se destaca el pedido de beneficios aduaneros para producir y exportar. “Que las empresas puedan traer maquinarias e insumos sin pagar derechos de importación y que productos como la yerba, el té y la madera no paguen derechos de exportación”, remarcó el diputado José Pastori.

Desde el bloque remarcan que este no es un reclamo nuevo: “insistimos en un reclamo histórico, por las características geográficas de nuestro territorio, con más del 90% de fronteras con Paraguay y Brasil”, detallaron.

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