DISTRIBUIDORAS DE GAS

Gas natural: Economía impulsa contratos directos entre productores y distribuidoras

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El Ministerio de Economía, a través de la Secretaría de Energía, dio un giro clave en la instrumentación del Plan Gas.Ar al establecer un mecanismo para ceder los contratos directos de compraventa de gas natural hoy concentrados en Energía Argentina Sociedad Anónima (EA) hacia relaciones contractuales directas entre productores y distribuidoras, con supervisión del ENARGAS. La decisión quedó formalizada en la Resolución 606/2025, firmada el 26 de diciembre de 2025 y publicada el 29 de diciembre, y se inscribe en la estrategia oficial de normalización del mercado del gas, reducción de intermediaciones estatales y retorno al marco regulatorio de la Ley 24.076, sin alterar tarifas ni los objetivos estructurales del esquema vigente.

Reconfiguración del Plan Gas.Ar y salida progresiva del Estado como intermediario

La Resolución 606/2025 introduce adecuaciones instrumentales al “Plan de Reaseguro y Potenciación de la Producción Federal de Hidrocarburos 2023–2028”, aprobado por el Decreto 892/2020, en un contexto macroeconómico sustancialmente distinto al de su creación y bajo la premisa explícita de que el Estado Nacional se retire progresivamente de actividades que pueden ser realizadas por el sector privado sin financiamiento presupuestario.

El eje central de la medida es la cesión de los contratos de compraventa de gas natural celebrados entre EA y los productores, destinados al abastecimiento de la demanda prioritaria, hacia las prestadoras del servicio público de distribución de gas por redes. Según el artículo 1°, los productores que adhieran deberán aceptar la cesión, la cual será instrumentada por EA dentro de un plazo de 30 días hábiles desde la publicación de la resolución.

Una vez perfeccionada la cesión, EA quedará liberada de todas las obligaciones futuras bajo esos contratos, aunque mantendrá a su cargo las deudas, intereses, penalidades o reclamos derivados de operaciones realizadas con anterioridad. Desde ese momento, los productores asumirán plenamente el rol de vendedores y las distribuidoras el de compradoras, estableciendo un vínculo directo conforme al artículo 12 de la Ley 24.076, que promueve la libre interacción de oferta y demanda para la formación del precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST).

Cambios operativos: inversiones, compromisos de inyección y compensaciones

La resolución también redefine aspectos operativos relevantes del Plan Gas.Ar para los Productores Firmantes que adhieran voluntariamente, sin modificar los objetivos esenciales del esquema ni las tarifas finales a usuarios.

Entre los cambios más significativos se destacan:

  • Alivio en las obligaciones informativas: se elimina el deber de presentar informes trimestrales con apertura mensual sobre el avance del plan de inversiones, junto con información auditada y en carácter de declaración jurada. La obligación de invertir se mantiene intacta, así como la facultad de la Secretaría de Energía de requerir información puntual para verificar el cumplimiento. Esta dispensa no aplica a los compromisos asumidos en la Ronda 5.2, convocada por la Resolución 770/2022 y adjudicada entre 2022 y 2023.
  • Revisión del compromiso de inyección: para los productores adherentes, deja de aplicarse la regla que dividía la curva de producción comprometida por 0,7, prevista en el Numeral (i) del Punto 11 del Anexo del Decreto 892/20. El cambio reduce exigencias formales sin alterar los volúmenes comprometidos.
  • Pago provisorio más alto: el pago provisorio mensual de la compensación estatal se eleva al 90%, calculado sobre la base de la declaración jurada presentada por cada productor respecto de sus entregas, conforme a los puntos 62 a 65 del Anexo del Plan.

En el nuevo esquema, los productores cobrarán el precio del gas en el PIST en pesos por metro cúbico, incorporado en los cuadros tarifarios, y percibirán adicionalmente la compensación a cargo del Estado Nacional. Las bonificaciones tarifarias aplicadas a los usuarios finales serán recuperadas por los productores a través del mecanismo de compensación vigente.

Supervisión regulatoria y asignación de volúmenes: el rol del ENARGAS

La resolución pone especial énfasis en la Ronda 4.2 del Plan Gas.Ar, adjudicada mediante la Resolución 860/2022, cuyos volúmenes deberán ser reasignados entre distribuidoras, generadores y, eventualmente, CAMMESA. En este proceso, la actuación de EA será supervisada por el ENTE NACIONAL REGULADOR DEL GAS (ENARGAS).

EA deberá informar a los productores involucrados cómo se distribuirán los volúmenes adjudicados, priorizando que las distribuidoras reciban el “Gas de Pico 2024” y el “Gas de Pico 2025”, según lo establecido en la Resolución 770/2022. El objetivo explícito es propiciar la firma de contratos directos entre productores y distribuidoras, reduciendo la intervención transitoria del Estado.

La adhesión al nuevo esquema es voluntaria pero indivisible: no se admitirán aceptaciones parciales ni sujetas a reservas. Productores y distribuidoras deberán manifestar su adhesión mediante el sistema Trámites a Distancia (TAD) dentro de los 30 días hábiles administrativos desde la notificación del acto. Luego de publicada la lista de adherentes, las partes contarán con otros 30 días hábiles para presentar los nuevos contratos ante la Secretaría de Energía y el ENARGAS.

Impacto económico e institucional: hacia la normalización del mercado del gas

Desde el punto de vista económico, la Resolución 606/2025 representa un primer paso concreto hacia la normalización contractual del mercado del gas natural, en línea con la emergencia energética declarada por el Decreto 55/2023 y prorrogada hasta el 9 de julio de 2026. El Gobierno busca corregir distorsiones generadas por años de congelamiento tarifario y subsidios generalizados que, según los considerandos, “comprometieron gravemente la situación financiera del Estado Nacional”.

En términos institucionales, la medida se articula con el inicio del proceso de privatización total de Energía Argentina S.A., dispuesto por el Decreto 286/2025, y refuerza el principio de que el Estado debe concentrarse en la regulación y el control, más que en la intermediación comercial.

Para los productores, el nuevo esquema ofrece mayor autonomía contractual y simplificación administrativa, aunque mantiene las obligaciones de inversión y entrega. Para las distribuidoras, implica asumir plenamente la relación comercial con los proveedores de gas. Para el sistema en su conjunto, la Secretaría de Energía apunta a reconstruir gradualmente un mercado basado en contratos privados, previsibilidad y señales de precio más transparentes, sin impacto inmediato en las tarifas finales.

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Moody’s mantiene una perspectiva sectorial negativa para las empresas distribuidoras de gas de Argentina

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La rentabilidad de las empresas distribuidoras de gas continuará deteriorándose en 2022

Moody’s Local Argentina mantiene una perspectiva sectorial negativa. Los aumentos en el valor agregado de distribución recibidos en 2022 se ubicarán por debajo de la inflación, incrementando costos y disminuyendo los niveles de rentabilidad del sector.

Perspectiva negativa: el incremento en el valor agregado de distribución (“VAD”) se encontrará por debajo de la inflación y la tasa de devaluación en 2022. Moody’s Local Argentina estima que los incrementos otorgados por el Ente Nacional Regulador del Gas (“ENARGAS”) en la última adenda de la Revisión Transitoria de Tarifas (“RTT”) se encontrarán por debajo del aumento de costos en 2022. Posterior a las audiencias públicas en febrero de 2022, el ENARGAS otorgó incrementos promedios en el VAD en torno al 40% para las distribuidoras de gas y de 60% para las transportadoras, sin agregar aumentos en el costo del gas.

Los márgenes de rentabilidad y la generación de fondos operativos de las distribuidoras de gas continuarán deteriorándose en 2022. El diferimiento del ajuste de tarifas ha tenido un impacto negativo en las métricas crediticias del sector, ya que la generación de ingresos y sus márgenes en promedio se han deteriorado en un contexto de costos crecientes y tasas de inflación persistentemente altas. Para el 2022, esperamos que los márgenes de rentabilidad (EBITDA) promedio del sector disminuya a valores de 2,4% frente a 5,7% en 2021 y que la generación de fondos operativos (en términos de ventas proyectadas) se ubique en torno a 5% frente a 12% en 2021.

Esperamos que las distribuidoras sigan manteniendo bajos niveles de endeudamiento financiero y capital de trabajo financiado a través de productores. El riesgo crediticio de menores márgenes de rentabilidad se encuentra parcialmente mitigado por el hecho de que las empresas del sector mantienen en su mayoría nulos o bajos niveles de endeudamiento financiero. Si bien estimamos que debido a los menores márgenes de rentabilidad los flujos de fondos libres puedan ser para algunas compañías negativos en
2022, las necesidades de financiamiento son bajas y esperamos que el capital de trabajo sea financiado a través de un mayor plazo de pago a proveedores.

El valor agregado de distribución del gas se incrementará por debajo de la inflación en 2022

Moody’s Local Argentina estima que los incrementos otorgados por el ENARGAS en la última adenda de la RTT se encontrarán por debajo del aumento de costos en 2022. Posterior a las audiencias públicas en febrero de 2022, el ENARGAS otorgó incrementos promedio en el VAD en torno al 40% para las distribuidoras de gas y de 60% para las transportadoras, sin agregar aumentos en el costo del gas, lo cual representó un incremento en torno al 20% en la tarifa final que pagan los clientes residenciales. Si bien podrían incorporarse cambios en las tarifas de gas luego de las nuevas audiencias públicas estimadas para la primera quincena de mayo, consideramos que los mismos estarán concentrados en el costo de producción del gas y no esperamos cambios en el VAD que reciben las compañías del sector.

Las compañías distribuidoras de gas obtuvieron mejores aumentos en el año 2022 en comparación con 2021 (40% vs. 26%) y, mientras que en 2021 recibieron los aumentos tarifarios en junio, en 2022 fueron aplicables en marzo, previo a los meses de invierno donde el consumo estacional de gas es mayor. Sin embargo, estimamos que estos se ubicarán por debajo de la variación de precios y del tipo de cambio. Para 2022, dada la elevada incertidumbre en la evolución de las principales variables macroeconómicas locales y la elevada inflación en dólares a nivel mundial, estimamos que el impacto de la suba de costos sobre la rentabilidad de las distribuidoras pueda ser mayor al actualmente esperado por el mercado. El Relevamiento de Expectativas del Mercado (“REM”) del Banco Central de la República Argentina (“BCRA”) espera una inflación y una tasa de devaluación en torno al 60% y 50% respectivamente, lo cual continuará deteriorando el ingreso genuino del sector.

Entre diciembre de 2019 y diciembre de 2021, el VAD en términos reales presentó una caída del 38% producto del congelamiento de tarifas hasta el segundo trimestre de 2021 y el incremento otorgado por el ENARGAS en junio de 2021 de sólo el 26%. Moody’s Local Argentina espera que el mayor nivel de inflación esperado genere que la disminución acumulada en términos reales del VAD llegue al 42% para diciembre de 2022, a pesar de que el aumento otorgado en el año en curso fue mayor al de 2021.

Deteriorando los márgenes de rentabilidad y métricas crediticias de las compañías del sector

El diferimiento del ajuste de tarifas ha tenido un impacto negativo en las métricas crediticias del sector, ya que su generación de ingresos y los márgenes de rentabilidad se deterioraron en un contexto de costos crecientes y tasas de inflación persistentemente altas. Moody’s Local Argentina considera que, de no existir ajustes tarifarios adicionales suficientes para permitir una recuperación de costos adecuada, los márgenes de rentabilidad de las compañías volverán a erosionarse. Para el 2022, esperamos que el margen de rentabilidad (EBITDA) promedio del sector disminuya a valores de 2,4% frente a 5,7% en 2021 y que la generación de fondos operativos (en términos de ventas proyectadas) se ubique en torno a 5%, frente a 12% en 2021

En el año 2021, el aumento de costos por efecto de la inflación, que alcanzó el 53%, superó al crecimiento de los ingresos genuinos de las distribuidoras, cuyo VAD se vio incrementado en promedio un 26%. Sin embargo, mejoras en los niveles de morosidad y cobrabilidad, y mediante políticas de eficiencias en los costos operativos, algunos participantes del sector lograron compensar la menor generación de ingresos e inclusive incrementar los márgenes de rentabilidad. En promedio, el margen EBITDA del 2021 se ubicó en 5,7%, apenas por debajo de 6,3% observado en 2020.

Sin embargo, las compañías mantienen nulos o bajos niveles de endeudamiento financiero

Los bajos a nulos niveles de endeudamiento financiero de las compañías del sector son un mitigante a los menores niveles esperados de rentabilidad. Si bien estimamos mayores presiones sobre los flujos de fondos libres que podrían ser negativos en 2022, consideramos que las necesidades de financiamiento son bajas y esperamos que el capital de trabajo sea financiado mayormente a través de productores. Dentro de las distribuidoras calificadas por Moody’s Local Argentina, Distribuidora de Gas Cuyana S.A. (BBB.ar/NEG) y Naturgy BAN S.A. (BBB.ar/NEG) no mantenían deuda financiera al 31 de diciembre de 2021, mientras que Camuzzi Gas Pampeana S.A. (BBB.ar/NEG) canceló en febrero de 2022 la deuda en dólares que mantenía con YPF S.A. (AA-.ar/EST). Por otro lado, MetroGAS S.A. (BBB-.ar/NEG) posee elevados niveles de endeudamiento por un total de ARS 16.170 a diciembre de 2021, principalmente explicados por préstamos financieros con Industrial and Commercial Bank of China Limited (“ICBC”) e Itaú Unibanco y por préstamos bancarios en pesos y en dólares con estos mismos bancos en sus filiales locales Industrial and Commercial Bank of China (Argentina) S.A.U. (AAA.ar/EST) y Banco Itaú Argentina S.A. (AA+.ar/EST), respectivamente.

Como alternativa al endeudamiento financiero, las distribuidoras de gas en el pasado se han financiado mediante retrasos en pagos de deuda comerciales con productores o transportadores de gas natural para amortiguar el efecto de los congelamientos tarifarios en los costos de distribución y realizar inversiones necesarias para el sostenimiento del servicio.

Moody’s Local Argentina considera que este tipo de mecanismo de financiamiento podría continuar utilizándose en 2022 si se evidencian mayores deterioros en los flujos de fondos de las compañías.

Mayores precios y riesgos de desabastecimiento con impacto limitado en distribuidoras

En línea con nuestros reportes anteriores, Moody’s Local Argentina considera que los efectos económicos generados por el conflicto bélico podrían generar un fuerte aumento en el déficit de la balanza comercial energética, producto de los mayores costos de importación de Gas Natural Licuado (“GNL”) y de una mayor demanda de gas natural en el país. Asimismo, consideramos que las mayores dificultades para importar gas natural debido a este conflicto podrían llegar a ocasionar faltantes de gas natural durante los meses de invierno (junio-agosto), cuando se produce un aumento estacional en el consumo de gas residencial como medio de calefacción.

Moody’s Local Argentina entiende que los mayores precios de gas natural no tendrán un impacto directo en la rentabilidad de las empresas distribuidoras de gas. El mecanismo de pass-thorugh vigente en las tarifas de gas y electricidad habilita a las empresas distribuidoras a reflejar directamente en la tarifa que paga el consumidor final el costo de compra de gas natural y de transporte sin un impacto directo en el nivel de ingresos genuinos de las empresas distribuidoras. Hasta la reglamentación de la nueva Revisión Tarifaria Integral (“RTI”), que esperamos suceda en el año 2023, el costo de generación de gas que paga el consumidor se encuentra regulado por el ENARGAS a través de las RTT. En 2020 y 2021 no se observaron incrementos en el costo de generación de gas natural que paga el consumidor final y esperamos que en las próximas adecuaciones tarifarias para el 2022 dicho aumento no supere el 40%. Sin embargo, consideramos que aumentos abruptos en el valor final de la tarifa pagada por el consumidor podría afectar de forma negativa los flujos de fondos de las compañías producto de mayores niveles de morosidad, en un contexto de fuerte caída del salario real.

No consideramos que la posibilidad de faltantes en el abastecimiento de gas tenga un impacto significativo en la generación de ingresos y de EBITDA de las compañías distribuidoras calificadas, debido a que el ingreso generado por los servicios de distribución y transporte de gas hacia usinas eléctricas e industrias representan en promedio solo el 15% de los ingresos del sector.

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