La Muestra de Cine Cuir Latinoamericano “Arder en la Frontera” realizará su 4ª edición del 24 al 28 de noviembre, con actividades simultáneas en Puerto Iguazú, Foz do Iguaçu y Ciudad del Este. Con apoyo del IAAviM, el evento profundiza su proyección regional mediante proyecciones, charlas, residencia artística y acciones vinculadas al activismo y a la diversidad en un territorio estratégico para la integración cultural.
Una plataforma regional para el cine cuir: programación, actividades y expansión artística
La cuarta edición de Arder en la Frontera se desarrollará del 24 al 28 de noviembre, con sedes en Puerto Iguazú (Argentina), Foz do Iguaçu (Brasil) y Ciudad del Este (Paraguay). La programación combina cinco días de proyecciones, conversaciones y acciones formativas, además de la segunda edición de la residencia audiovisual “Desbordes en la Frontera”, que reunirá a diez artistas de los tres países.
La muestra cuenta con el apoyo del Instituto de Artes Audiovisuales de Misiones (IAAviM) y culminará en la víspera de la 5ª Marcha del Orgullo LGBTIQ+ de Puerto Iguazú, articulando memoria, arte contemporáneo y activismo territorial.
Programación
La apertura será el lunes 24, a las 19 hs, en el Cine Cataratas del Shopping JLde Foz do Iguaçu, con la proyección de “Apenas Coisas Boas”, de Daniel Nolasco, junto al cortometraje “Boi de Salto”, de Tássia Araújo. El director Nolasco acompañará la función para conversar con el público.
El miércoles 26, Ciudad del Este recibirá la sesión de Paraguay en el CineArt del Shopping Zuni, con “El Príncipe de Nanaw”a, de Clarissa Navas, presentada por su coautor y corealizador Lucas Olivares.
La clausura será el viernes 28, a las 20 hs, en La Cabaña de los Muñecos de Puerto Iguazú, con la proyección de “Forenses”, de Federico Atehortúa Arteaga, y el cortometraje “Será inmortal quien merezca serlo”, de Nay Mendl quien estará presente en la función para una charla posterior.
Además, se compartirá un work in progress de la segunda edición de la residencia audiovisual “Desbordes en la Frontera”, espacio que se desarrollará durante la semana en Iguazú, que reunirá a diez artistas de Argentina, Brasil y Paraguay para explorar vínculos entre audiovisual, arte contemporáneo y disidencia, bajo la coordinación de Zary Wong, Lara Sorbille y Guadalupe Anaya.
La programación incluye obras recientes como “Salomé” (André Antônio), “Tesis sobre una domesticación” (Javier Van Counter), “Bajo las banderas, el sol” (Juanjo Pereira), “Dos veces bestia” (Luis Esguerra Cifuentes) y “Jorge Polaco” (María Onis), así como el clásico “Nuestra película”, del colombiano Luis Ospina. También habrá una curaduría especial de animación a cargo de Brie Carvalho y Dido Davi (Div), quienes presentarán trabajos latinoamericanos que expanden los límites del medio. Para mayor información sobre la programación visitar la cuenta oficial de Arder en Instagram @muestra_arder
Un proyecto que crece con apoyo institucional
Como expresan sus organizadores, Arder en la Frontera nació en 2022 “de la inquietud de crear un espacio de exhibición y formación por fuera de los circuitos mainstream, y también un espacio de encuentro entre cinéfilos, disidencias, académicos y artistas de toda Latinoamérica”.
Para su director artístico, Nicolás Luna, el crecimiento de la muestra es fruto de un trabajo colectivo sostenido y del acompañamiento institucional. “En 2024 contamos con el apoyo de colectivos cinematográficos, universidades e instituciones como el IAAviM, que fue clave para sostener la primera edición de Desbordes en la Frontera. En 2025 buscamos repetir la experiencia con el apoyo del Instituto, que siempre abrió puertas para que la muestra siga creciendo”, destacó.
Luna subrayó que organizar Arder “es un desafío cada año”, pero también una oportunidad para fortalecer redes: “Este año se incorporan productoras de Brasil y nuevos aliados en Paraguay. El trabajo conjunto nos permite mantener el fuego encendido, porque creemos en la potencia de la muestra para el territorio y su industria creativa”.
Sobre la selección 2025, agregó: “La curaduría es un ensayo cartográfico. De un lado del río, Argentina y Paraguay dialogan desde el documental y lo experimental; del otro, Brasil nos invita a sumergirnos en el artificio. Las películas recorren deseos y territorios, y habilitan conversaciones necesarias sobre cine y experiencia cuir”.
Expansión regional e internacional
Durante el último año, Arder en la Frontera amplió su presencia fuera de la región. En 2025 integró el Premio Sebastiane del Festival de San Sebastián (España), participó del Locarno Industry Academy São Paulo, y realizó curadurías itinerantes en Buenos Aires y São Paulo. La Municipalidad de Puerto Iguazú declaró el evento de interés municipal, reforzando su carácter estratégico para el desarrollo cultural local.
Sedes
Puerto Iguazú ITUREM (Iguazú Turismo Ente Municipal): Av. Victoria Aguirre 337
La Cabaña de los Muñecos – Espacio Cultural: Av. Tres Fronteras 434
Yelter – Club y espacio cultural: Roberto Fontanarrosa s/n
Foz do Iguaçu Cine Cataratas – Shopping JL UNILA: Sala 202-5
Ciudad del Este CineArt – Shopping Zuni: Av. San Blas y Agapito Valiente
Por Tatiana Tsukamoto* y Sarah Brito** – Hablar sobre inclusión y diversidad es cada vez más urgente en la industria de la comunicación. Las marcas y agencias ya han entendido que el tema tiene un impacto directo en los negocios: una estrategia basada en la inclusión, por ejemplo, puede generar, en promedio1 , un aumento del 70% de las acciones de la empresa.
Aún así, muchos anunciantes todavía intentan dar el siguiente paso y trascender la llamada posición del “aprendiz eterno”, actitudes muchas veces bien intencionadas, pero que contribuyen a consolidar estereotipos o prejuicios. Un ejemplo claro es el que sucede con el Día Internacional de la Mujer: muchas marcas y empresas aún generan contenido, promociones o acciones para felicitar y “mimar” a las mujeres, banalizando el significado social y político de la fecha, vinculada con la lucha por la igualdad de derechos y oportunidades, entre otras cosas. En nuestra opinión, demostrar la efectividad de las campañas que asumen un compromiso con la diversidad puede sacar a las marcas de la inercia y poner en marcha nuevas iniciativas. Pero ¿cómo hacer esto?
Paso a paso
Analizar el contexto desde la pluralidad es fundamental para pensar y crear de manera diversa. La intencionalidad debe atravesar todas las etapas del proceso creativo; de otro modo, la comunicación podría acabar instalando los hábitos que queremos evitar. Busca en los datos respuestas sobre lo que las personas de diferentes intersecciones quieren consumir cuando se conectan con las marcas.
1. Captura la intención
Poner sobre la mesa búsquedas invisibles es un ejercicio de inclusión. A través de los datos, es posible descubrir la intención de las personas y promover su conexión con los objetivos de las marcas.
El volumen creciente de búsquedas específicas, como por ejemplo aplicaciones de citas para personas mayores, muestra que existe un deseo creciente de encontrar algo relevante para ciertos grupos que no se ven representados. Por lo tanto, mirar los datos es muy estratégico para deconstruir ideas preestablecidas y cuestionar lo que se considera estándar.
Dar visibilidad a las búsquedas invisibles es un ejercicio de inclusión
Si buscas información valiosa para tu audiencia, herramientas como Google Trends y la función de autocompletar la búsqueda pueden resultar útiles. Y para quienes quieran profundizar sobre un tema, el Search Console Insights marcará la diferencia. Con la ayuda de esta herramienta es posible explorar una multitud de datos sobre intereses, categorías, productos y marcas. Puede convertirse en un gran aliado al momento de desarrollar la idea, los objetivos y la orientación de tu campaña.
2. Sé relevante
Para mantener una comunicación fluida con comunidades específicas y, a menudo, subrepresentadas, no es suficiente con una campaña dirigida a ellas: la personalización de tu contenido es fundamental. Pero antes de dar ese paso, es necesario definir el mensaje y la forma de comunicarlo.
Para ser relevante para esta población, comienza haciéndote preguntas como:
¿Qué tiene para decir mi producto o marca a cada comunidad?
¿Tengo atributos, intereses o beneficios específicos para este grupo?
¿Puedo hacer modificaciones en mi contenido para que valore a cada comunidad o funcione mejor para cada una de ellas?
¿Tengo un llamado a la acción que sea mejor para cada una de estos grupos?
Por ejemplo, la marca de cerveza ecuatoriana Nuestra Siembra lanzó ”Un brindis por los agricultores”, un comercial hablado en quechua, la ancestral lengua de las provincias amazónicas de Ecuador con la que se comunican los agricultores. Con motivo del mes del campesino, este anuncio tuvo como objetivo visibilizar su trabajo (representa el 10% de la economía del país) y homenajear su identidad cultural. La elección de protagonistas de la comunidad para transmitir el mensaje fue un factor clave para la identificación y correcta representación de sus valores.
3. Realiza pruebas y mediciones
Con la campaña en marcha, ¿cómo saber si va en la dirección correcta? Cuando abordamos temas vinculados a la diversidad, la equidad y la inclusión en la comunicación, es natural que surjan dudas, pero siempre podemos recurrir a la objetividad de los datos para conocer más sobre los usuarios. La experimentación ofrece un método confiable para evaluar la efectividad de las campañas que aportan diversidad. Con la ayuda de los experimentos de video y las pruebas A/B en YouTube podemos resolver preguntas como:
¿Cuál es el mensaje más adecuado para esta campaña?
¿Los protagonistas de grupos subrepresentados mejoran el resultado del anuncio?
¿El uso de un localismo puede influir en el resultado de un anuncio?
¿La diversidad como tema de campaña impacta de manera diferente entre las audiencias más jóvenes y mayores, por ejemplo?
Utilizando Brand Lift como metodología de medición, es posible saber cuál fue la idea más exitosa o qué audiencia entregó los mejores resultados para la campaña. La herramienta está disponible para los usuarios de Google Ads y DV360, y permite comparar la efectividad de los videos, las audiencias, las estrategias de oferta y la combinación de formatos en YouTube.
Esta herramienta puede ser un gran aliado para medir la representatividad de una campaña, evaluar el impacto de sus protagonistas y entender el efecto que tuvo sobre su audiencia. Yo me ocupo”, la iniciativa conjunta entre Spotlight y la Unión Europea para generar conciencia acerca del rol de la mujer y el hombre y los estereotipos asociados a las tareas domésticas y de crianza, fue lanzada en Argentina, pero se volvió viral en Uruguay, Paraguay, México, Perú, Estados Unidos, España, Francia y Turquía. La campaña propuso cambiar la narrativa de la colaboración -“Yo te ayudo”- por una participativa y responsable -“Yo me ocupo”-, retratando así una situación muy frecuente en los hogares.
Nuevas posibilidades
Muchas agencias y marcas todavía tienen miedo de equivocarse en el camino hacia una comunicación más diversa, pero parte de la solución es dejar de ver a las audiencias como nichos. Captar la intención, ser relevante, testear y medir las campañas son estrategias efectivas en este desafío de conectar las acciones de marca con la representación y la pertenencia. Ahora que lo sabes, ¿qué tal si lo pruebas?
*Tatiana Tsukamoto – Directora creativa – Creative Works Google
**Sarah Brito – Especialista en pluralidad y comunicación Puro Movimento
La Casa Nacional del Bicentenario lanzó el segundo Concurso Somos, destinado a ilustradores e historietistas mayores de 18 años de todo el país que visibilicen en sus trabajos la diversidad sexual y las identidades de géneros.
Con el acompañamiento del Suplemento Soy de Página/12 y abierto hasta el 6 de julio, los postulantes podrán presentarse en forma individual o grupal ilustraciones con historietas o collages sobre la temática pero, previamente, deberán inscribirse en el Registro Federal de Cultura en la plataforma www.somos.cultura.gob.ar
En 2020, se realizó la primera edición del certamen para celebrar el décimo aniversario de la aprobación de la Ley 26.618 de Matrimonio Igualitario. Este año, en cambio, Somos apunta a recordar décimo aniversario de la Ley 26.743 de Identidad de Género porque, según los organizadores, “recuperar la memoria sobre la propia historia se convierte en una tarea fundamental para construir el presente y el futuro”.
El concurso homenajea con su nombre a la revista Somos, el órgano de prensa y difusión del Frente de Liberación Homosexual, que se publicó entre 1973 y 1976.
El jurado estará compuesto por por un representante del Ministerio de Cultura de la Nación, un representante del suplemento Soy y tres referentes del ámbito cultural o especialistas en ilustración e historieta. El equipo seleccionará tres trabajos que recibirán una compensación de $100.000 cada uno, la publicación en el Suplemento Soy de Página/12 (con los honorarios vigentes a la fecha de publicación), en el sitio web de la Casa Nacional del Bicentenario y en sus redes sociales. Además, el jurado seleccionará un número más amplio de trabajos para que, junto con los tres ganadores, integren una exposición en la Casa Nacional del Bicentenario.
Los trabajos premiados serán anunciados en la web y las redes sociales de la Casa del Bicentenario en julio.
Para ampliar la información del certamen, las bases y condiciones se pueden leer acá: https://drive.google.com/file/d/1vkXUOMvulEBG-ey_5eCZpEofS80eNUM5/view y para conseguir más información los interesados puede escribir al email convocatoriascnb@casadelbicentenario.gob.ar.
Antonio Aracre es el CEO de Syngenta para Latinoamérica Sur desde 2011, en los últimos años su nombre se hizo conocido por exponer un problema que se ha venido agudizando en la Argentina: la pobreza y la indigencia. En estos tiempos tan atípicos por la pandemia de coronavirus, el ejecutivo se ha involucrado en la política y se ha convertido en uno de los pocos empresarios dispuesto a tender puentes entre los productores, la sociedad y el Gobierno, sobre todo por los duros cuestionamientos de los que ha sido objeto el sector agropecuario por parte de movimientos ambientalistas.
En una entrevista en exclusiva con Agrofy News, Antonio abrió su corazón para contar todo lo que pasó en este tiempo en el que también trascendió su compromiso con la diversidad sexual. Además, lamenta que haya pocos CEOs en multinacionales que decidan contar su verdad, lo que impide la construcción de una sociedad más igualitaria e inclusiva. “La gente no se da cuenta que quedarte encerrado detrás de un placard te enferma. Quererte, aceptarte y vivir realmente como sos te libera. Te hace respirar y vivir mejor porque te hace una persona más sana de mente y cuerpo. No todos lo pueden procesar de la misma manera”, dice.
El director ejecutivo de la empresa de insumos china es un férreo defensor del sector agropecuario y también se ha involucrado en los problemas que afectan a las grandes urbes y la forma en que el campo podría ayudar a combatir esta situación. En 2019 escribió una columna de opinión titulada “El hambre que nos avergüenza a los argentinos”, producto de la repercusión que tuvieron sus palabras surgió el Consejo Federal Argentina contra el Hambre para paliar este flagelo, pero hoy se siente frustrado porque no se ha podido avanzar, tal y como creyó que iba a suceder.
Antonio Aracre, de Syngenta, con Agrofy News
– ¿Cómo está Syngenta en este momento en Argentina?
– Desde hace varios años, Syngenta ha venido creciendo a partir del acompañamiento de una paleta de productos y una serie de innovaciones que no vienen solamente por el lado del producto, sino de estrategias comerciales y financieras que se han creado para que a los productores les pueda resultar más competitivo. Este año esperamos estar dos o tres puntos arriba y así mantener nuestro primer puesto en el ranking de empresas del sector. Tenemos buenos indicios de que eso va a ser así, aunque el año aún no terminó.
– ¿Esto tiene que ver con el impulso del sector agropecuario?
– Indudablemente, esta performance viene de la mano de un sector que es extremadamente eficiente en todo lo que hace y que busca maximizar la productividad en todo lo que puede. Yo, a veces, tengo debates públicos con personas que cuestionan esto de la tecnología agropecuaria porque creen que el productor es cautivo y siempre les digo que el productor argentino es el más racional e independiente. Es conocedor, estudioso y, si realmente no hubiera valor en la tecnología, sería el primero en tacharla y no cargar costos innecesarios en su ecuación de rentabilidad. Si la abraza es porque realmente considera que le va a generar mayor beneficios. La relación costos-beneficios al adoptarla es muy positiva. El sector, en general, es muy pujante. Siempre se pone a la Argentina al hombro en sus peores años con más inversiones y lo estamos viendo en buena parte del país; se habla de un crecimiento en torno al 10% del PBI y viene apalancado de una buena porción del agro, además, facilitado porque para poder crecer necesitás importar. El crecimiento de la producción argentina en la industria, en general, necesita dólares. El 80% son insumos importados: autos, medicamentos, artefactos eléctricos y para poder importar esos insumos necesitás de dólares y los dólares vienen de la mano del campo. Recordemos que el 70% de los dólares que se generan en la Argentina proviene de la agroindustria, es decir, hay un acompañamiento enorme del sector en la recuperación del país.
– El sector agropecuario está cada vez más en la mira de iniciativas ambientalistas por el modelo de producción. ¿Cómo ve esa mirada estigmatizante sobre el campo?
– Lo veo con preocupación por dos razones muy importantes que se complementan entre sí. La primera es que creo que la sociedad no tiene una buena comprensión ni conocimiento acerca del sector agropecuario. Entonces, los sectores ambientalistas arman con mala intención, por ejemplo, este video que se viralizó la semana pasada donde se desparraman muchas falsedades e inexactitudes acerca del sector y perforan fácilmente la línea de empatía de la sociedad, que se ve asustada por esa desinformación y, por lo tanto, comprometida en su deseo de vetar estas formas de producción, sin entender muy bien por qué y, mucho menos, qué consecuencias tendría ese veto para su vida diaria. Me refiero, desde la producción de alimentos y de cuánto escasearían al cambiar el modelo productivo hasta la calidad de vida en general. Si no exportamos no hay dólares y, si no hay dólares no hay industria, trabajo y tampoco crecimiento. Esto que parece muy simple, hay una buena parte de la sociedad que no lo comprende muy bien. La otra parte de mi preocupación es con cohabitante con esto sobre qué hacemos desde el sector para ayudar a la sociedad a entender estos mensajes y que, por lo tanto, no perforen el nivel de empatía de la gente que ya conoce, entiende y no solo aceptan, sino que abraza al sector. Ahí la conclusión es que hacemos poco, nos miramos muy endogámicamente. Nos hablamos entre nosotros, pero solemos hacerlo mal o poco hacia los sectores más citadinos, más urbanos, más hostiles. Nos molesta, no nos gusta dialogar o empatizar con sectores que, por ahí, no son tan afines, sino que son más hostiles a la mirada del campo. En realidad, si queremos instalar el concepto de la Argentina agroexportadora, con todos los beneficios que tiene eso, hay que empatizar con todos los sectores.
– Para ir a un ámbito más personal, en el último año trascendió a lo público su orientación sexual, ¿no cree que hoy, 2021 sigue siendo raro que estemos hablando esto, de una elección personal?
– Yo hice pública mi orientación sexual hace 10 años, primero que nada con mi familia, después con mi jefe y con mi equipo. En los últimos dos años tomó más dimensión pública porque quizás yo tenía más dimensión pública en función de mi rol y haber subido el perfil en los medios y no me molesta, al contrario. Es verdad que es raro que uno tenga que hablar de estas cosas, pero a su vez es positivo y constructivo porque todavía hay muchos chicos que tienen dificultades para aceptarse o que siguen siendo golpeados en la calle o en los bares o que sufren un proceso de discriminación en la escuela o que tienen problemas de libertad para hablarlo con sus familias. Me parece que tenemos que construir modelos positivos que puedan ayudar a mirar su identidad desde un costado más optimista. Me pasa mucho que cuando salgo en algún medio hablando de este tema recibo muchísimos mensajes por privado de papás y mamás cuyos hijos adolescentes están en ese proceso de salir del closet y me hablan con muchísima ternura y gratitud porque a partir de lo que leyeron pudieron comprender que sus hijos podían realizarse, pero sobre todo podrían no sufrir, que es lo que más los atemoriza: el miedo que ellos tienen. A mí, así sea un mensaje que reciba de este tipo ya me hicieron el día. Poder ayudar a la gente a desmitificar algo que les hace daño, que los hace sufrir, en verdad, vale la pena porque la vida tiene cosas para sufrir de verdad y que no son tan remediables. Creo que desde ese lugar, ojalá haya más líderes, personajes públicos en el deporte, la política, las empresas y medios que lo hagan porque necesitamos esos modelos positivos. Lamentablemente, hay pocos y en nuestra actividad no conozco muchos otros, pero se va a ir construyendo una sociedad cada vez más diversa e inclusiva. A partir de la diversidad se enriquece el pensamiento porque podemos tener una sociedad mejor, con mejores pensamientos y gestores de esas ideas.
– Justamente, usted es uno de los pocos CEOS que ha decidido dar el paso y contar su historia, su verdad. ¿Cómo ha sido todo esto?
– Cuando tomás esa decisión básicamente lo hacés porque te sentís bien con vos mismo, te querés, te valorás y no tenés nada que ocultar. A mí no es que me resulte placentero hablar de mi orientación sexual a esta altura de mi vida, pero si me preguntan lo hago sin problema porque siento que ayudás a otro. A veces, en las redes sociales siempre se presenta algún inadaptado que te dice alguna cosa un tanto agresiva en alusión a eso, pero la verdad me siento muy seguro de mí mismo y no me molesta mostrarme tal cual soy, pero pienso: ‘qué triste que el único argumento para desvalorizar tu opinión sea eso’. No me duele ni preocupa. Pero me pasa mucho con las familias que me encuentran en un lugar público, me abrazan y me dicen: ‘gracias a vos pude cambiar mi mirada. Siempre amé a mi hijo, pero tenía miedo de que sufra y logré cambiar esa mirada, hoy lo veo feliz’. Cuando te pasan esas cosas sentís que ya te hiciste el día, la semana, el mes, simplemente contando tu historia de una manera positiva, está buenísimo. Me genera mucha alegría y paz. Lamentablemente, no todo el mundo lo puede hacer y no creo que sea algo para juzgar, sino que es algo para trabajar. La gente no se da cuenta que quedarte encerrado detrás de un placard te enferma. Quererte, aceptarte y vivir realmente como sos te libera. Te hace respirar y vivir mejor porque te hace una persona más sana de mente y cuerpo. No todos lo pueden procesar de la misma manera.
– ¿Cree que en el sector agropecuario hay una mirada más estereotipada que en otro rubro sobre la homosexualidad?
– El sector ha sido tradicionalmente un poco machista porque ha habido más hombres que mujeres. Creo que eso ha ido cambiando. En los últimos diez años me encuentro muchísimo más con mujeres manejando los negocios familiares. Incluso, elegidas por sus padres como sus sucesoras, algo que era impensado hace más de diez años cuando arranqué, ya que la mujer siempre estaba más reservada a un cargo administrativo, a lo sumo, si era brillante manejaba las finanzas de los negocios. Pero hoy estoy viendo mujeres al frente de los negocios agropecuarios, que fueron elegidas por sus padres como sus sucesoras y eso me pone muy contento porque significa que hay una nueva generación que, con otra cabeza, va a tener una mirada muy distinta y eso nos va a ayudar en la construcción de la comunicación hacia la sociedad.
– ¿Por qué seguimos hablando del término salir del closet?
– Porque como el placard es el lugar donde se guardan cosas, es un buen lugar para esconder cosas; acumulás todo ahí para que no se note y eso es lo que hacemos con nuestra orientación sexual. Ahí van todas aquellas cosas que nos vuelven más vulnerables y que no queremos que la gente lo note, las escondemos. Cuando llega el momento en que eso te hace invertir mucha energía, inventandote otra vida que no es la tuya, te vuelve menos auténtico, menos genuino, entonces empezás a creer, a aceptar y decir que es el momento de sacar todas esas cosas del placard, que vivas y te aceptes tal cual sos.
– ¿Le pasó esto de ocultar su vida tanto tiempo?
-Sí, salí del closet hace 15 años y en aquel entonces la sociedad no era como es hoy. El matrimonio igualitario no era como es hoy, por lo tanto, no te sentías tan legitimado como un par frente a tus compañeros, en la universidad o en tu familia. En esas circunstancias, obviamente sentís miedo. Pensá que en el colegio muchos de nosotros sufrimos bullying, eso te deja algunas heridas. Lastima y te cuesta mucho trabajo sanar, incluso, sanándolas, cuando te pasan algunas de adulto sucede lo mismo que a un disco de vinilo rayado, donde la púa siempre se queda en el mismo lugar. Por eso es que hay que trabajar tanto para evitar el bullying infantil y no solo me refiero a la orientación sexual. Hoy, es muy común ver en las escuelas situaciones de bullying por el aspecto físico, el color de piel y los chicos sufren mucho. Han habido casos hasta de suicidio, pero sin llegar a eso se genera una herida tan profunda en el autoestima que esos chicos terminan creciendo con una personalidad morata, asustadiza y retraída. Se tiene que hacer una buena capacitación en los docentes para aliviar estas cosas con mayor profesionalismo, porque no todos están preparados.
-Por último, ¿cómo está hoy el Consejo Federal Argentina contra el Hambre?
-El Consejo surgió a partir de una nota de opinión que hice en LinkedIn que se llamaba ‘El hambre que nos avergüenza a los argentinos’, en alusión a lo que sucede con los argentinos que producen tantos alimentos para millones de personas y que todavía no se le ha podido encontrar la vuelta para que su propia población no padezca este flagelo. Ahí proponía una serie de cosas sobre cómo fondear establecimientos de cooperativas en sectores más pobres y que puedan producir sus propios alimentos. Además de que puedan combatir el hambre, también lo harían con otro flagelo que es el de sentirse lo suficientemente digno, que pasa cuando uno no tiene trabajo. Eso tuvo mucha repercusión, y cuando el presidente [Alberto Fernández] era candidato estaba con el deseo de lanzar una campaña contra el hambre, entonces se formó un Consejo contra el hambre en el cual me invitaron a participar, pero desgraciadamente a los tres meses de comenzado este gobierno se desató la pandemia y no se pudo avanzar en ninguna cosa esencial ni convenios con cooperativas. Se decidió avanzar con la Tarjeta Alimentar que lanzó el Ministro Daniel Arroyo porque era necesario, evidentemente, mitigar la cuestión social de una manera rápida y efectiva porque no había tiempo. Desde ese lugar me siento un poco frustrado porque no se ha podido avanzar mucho con ese tema. Es el gran pendiente para hacer, ya no es ni de este gobierno ni del anterior. Es el pendiente de la democracia, de construir una sociedad donde en un país como la Argentina la gente no padezca de necesidades básicas insatisfechas. En poco tiempo es difícil eliminar la pobreza, pero la Argentina debería proponerse en muy pocos años erradicar la indigencia, que a diferencia de la pobreza, son personas que no logran una rutina alimenticia adecuada: comen una vez sí, una vez no, un día sí, un día no. No tienen trabajo, viven en condiciones infrahumanas desde el punto de vista de la estructura. Esto tiene que ser algo con un acuerdo horizontal en lo social de cualquier partido político, sindicatos o empresas. Debería poderse construir un consenso amplio para abordar la temática de la indigencia y erradicarla en poco tiempo. Yo sé que la pobreza está en el orden del 40,6%, pero la indigencia no debería existir. Es algo que debería darnos vergüenza a todos, el no poder hacerlo rápido. Hay que comenzar a pensar en estas cosas urgentes, construir un país más viable, con más desarrollo, más trabajo e inversiones es un objetivo a mediano y largo plazo que hay que hacer. Eso es importantísimo, pero erradicar la indigencia es urgente, no solo importante, es urgente. Es algo que se debe hacer ahora mismo y, a veces, siento que las prioridades políticas no siempre acompañan lo que para nosotros es realmente muy urgente.
La Comisión de Constitución del Senado decidió enviar el proyecto a la Comisión Mixta de la Cámara Alta. En caso de convertirse en ley el proyecto, Chile sería el octavo país latinoamericano que legaliza el matrimonio igualitario.
El proyecto que busca aprobar el matrimonio igualitario el Chile será revisado el próximo lunes, luego de que este martes la Comisión de Constitución del Senado decidiera enviarlo a la Comisión Mixta de la Cámara Alta.
Los senadores que conforman la comisión, no llegaron a un acuerdo en varios puntos del proyecto y por eso se resolverá el próximo lunes 6 de diciembre a partir de las 10 de la mañana, con una comisión integrada por senadores y diputados.
Será en esta instancia donde se discuta el proyecto hasta su total despacho, para ser analizado posteriormente y votado por la Sala del Senado.
La decisión fue lamentada por Isabel Amor, directora de la Fundación Iguales, una de las principales organizaciones que respaldan a la comunidad LGBTI del país, al señalar que posiblemente el proyecto se esté “usando con fines electorales”.
Amor recordó que detrás de este proyecto “hay personas, hay familias, hay Derechos Humanos y compromisos internacionales que el Estado de Chile debe honrar”, y pidió a la Comisión Mixta que resolverá la tramitación del proyecto que “solucionen esto con celeridad, respetando a todas las familias”.
Esta iniciativa ingresada al congreso hace cuatro años por la administración de Michelle Bachelet, viene de ser aprobada el 23 de noviembre pasado por la Cámara de Diputadas y Diputados por mayoría con 101 votos a favor, 30 en contra y dos abstenciones.
Además de admitir la denominación de matrimonio a las uniones homosexuales, el proyecto permite la adopción y la filiación, pues hasta ahora la única vía para la comunidad LGTBI es el Acuerdo de Unión Civil, una forma de concubinato.
En caso de convertirse en ley el proyecto, Chile sería el octavo país latinoamericano que legaliza el matrimonio igualitario después de Argentina, Brasil, Colombia, Uruguay, Ecuador, Costa Rica y en varios estados de México.