El Banco Central (BCRA) permitirá a las entidades financieras mayor posesión neta de moneda extranjera.
En el día de hoy el BCRA decidió dar marcha atrás sobre una de las tantas restricciones que deben enfrentar en el mercado los diversos agentes privados. Se trata de la posesión global neta de moneda extranjera, que limitaba hasta el día de hoy la cantidad de activos en dólares que podían poseer en su cartera las entidades financieras, pero la cual comenzará a entrar en vigencia entrado el mes de diciembre.
En un comunicado emitido el día de hoy, el BCRA informa que “gracias a esta modificación, el Sistema Financiero podrá volver a una posición cambiaria neutra de contado en moneda extranjera”. Así, la autoridad monetaria vuelve sobre sus pasos, tan sólo 20 días después de haberla implementado, pretendiendo poco a poco eliminar restricciones cambiarias de manera cuidadosa para que no tenga un gran impacto en el tipo de cambio.
Estas medidas se llevan a cabo debido al interés por parte del gobierno en firmar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, el cual proveería, según el ministro de economía Martín Guzmán, estabilidad económica para la Argentina al poder lograr una extensión en el periodo de pagos. Para el FMI es necesario que Argentina elimine tanto como sea necesario, sino por completo, las restricciones cambiarias y se avoque a reducir el rojo fiscal para poder hacer frente a sus obligaciones cambiarias.
Más dólares para la importación de bienes de capital
Además de esta eliminación en las restricciones para las entidades financieras, el BCRA también anunció más dólares para la importación de bienes de capital. La flexibilización del cepo beneficiará a quienes importes estos bienes por un tope de 1 millón de dólares, a ser pagados hasta 270 días de anterioridad a la importación, lo cual según el banco central “facilitará especialmente el acceso de diversas PyMEs a bienes de capital que permitirán aumentar su producción y eficiencia”.
La Comisión Nacional de Valores (CNV) decidió hoy limitar las operaciones de valores negociables bajo ley argentina con liquidación en moneda extranjera con las que, normalmente, personas y empresas se hacen de dólares a través del mercado de capitales.
La medida entrará en vigencia mañana con la publicación en el Boletín Oficial de la Resolución General 911/21, aprobada hoy por el directorio de la CNV, que modificará la forma de cálculo para establecer el límite máximo establecido en la normativa vigente.
En efecto, la nueva resolución establece que para contabilizar el límite máximo, que se mantendrá en 50 mil nominales semanales (equivalentes a unos US$ 17.000, aproximadamente), “las ventas de valores negociables de renta fija nominados y pagaderos en dólares y emitidos bajo ley local con liquidación en moneda extranjera realizadas en el segmento Prioridad Precio-Tiempo (PPT), ya no podrán ser compensadas o neteadas con las compras de estos mismos activos con liquidación en moneda extranjera”.
De esta forma, si bien no se afectará la operatoria diaria de inversores o ahorristas de menor volumen, sí afectará un esquema de compensación del títulos que usaban de forma asidua algunas sociedades de bolsa locales.
La resolución, informó la CNV en un comunicado, se dicta en coordinación con el Banco Central de la República Argentina (BCRA) y el Ministerio de Economía de la Nación, con el propósito de contribuir con “una administración prudente del mercado de cambios, reducir la volatilidad de las variables financieras y contener el impacto de las oscilaciones de los flujos financieros sobre la economía real, en el marco de la política económica actual”.
Misiones es la séptima provincia con más exportaciones de origen agropecuario
Misiones está mostrando una recuperación de sus exportaciones después del año de la pandemia y aunque todavía no superó su récord medido en dólares, de a poco va consolidando fortalezas que le permiten codearse con las más grandes. Según los datos oficiales dados a conocer por el Instituto Nacional de Estadística y Censos, Misiones lidera en varios puntos en el norte grande. En cuanto a las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA), Misiones es la provincia con el séptimo mayor volumen en dólares de exportación de todo el país, y es la de mayor volumen en todo el Norte Grande. Este dato cobra relevancia dado el alto valor agregado que genera este rubro, y los complejos yerbateros y de té son parte fundamental en este punto.
Con las MOA, Misiones es líder absoluto de la región con un total de USD 120 millones exportados, cifra que es mayor a la suma de las otras provincias del NEA en su conjunto.
De ese modo, participa del 62,1% del total de las ventas al exterior de la región en este punto. ¿Las claves? Los complejos yerba mate y té, que representan algo más del 35% de las exportaciones misioneras.
A su vez, en lo relativo a las Manufacturas de Origen Industrial, Misiones es también el líder absoluto de la región, con un total de USD 64 millones exportados, concentrando el 73,3% del total de las ventas al exterior de la región del NEA. En este punto, la foresto industria es uno de los motores principales de actividad.
Misiones exportó en los primeros seis meses del año por USD 201 millones, creciendo 4,7% contra igual periodo del año anterior.
Sin embargo, están todavía 5,4% por debajo del volumen del 2019, y un 6,7% debajo del 2018, y un 3,1% inferior a 2017. En este contexto, mostrar una recuperación anual en este primer semestre 2021 es importante para apuntalar la actividad, a modo tal de poder volver a superar los niveles de años previos.
En valores absolutos, los USD 201 millones exportados por Misiones representan, dentro del NEA, el segundo volumen más alto, solo superada por Corrientes (USD 278 millones). Las provincias vecinas son las únicas de la región con ventas al exterior por encima de los USD 200 millones, pero en términos de participación, las exportaciones misioneras representan el 30% del total de la región del NEA.
Entre Misiones y Corrientes, de hecho, explican el 71,6% de las ventas al exterior de toda la región, pero tienen perfiles exportadores muy diferentes. En este punto, se destaca el fortalecimiento de Misiones como líder manufacturero de la región.
Visto por grandes rubros, las exportaciones misioneras correspondientes a Productos Primarios (PP) fueron apenas por USD 16 millones; en cambio, las ventas al exterior de las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA), fueron por USD 120 millones, representando así el 62,2% del total exportado en el NEA en este rubro. Además, este rubro tuvo un crecimiento del 23,5% respecto al primer semestre 2020.
Finalmente, las exportaciones misioneras de Manufacturas de Origen Industrial (MOI) fueron por USD 64 millones, el 72,7% del total de la región del NEA, y creciendo un 0,4% respecto al año anterior.
Ante estos resultados, es evidente el perfil manufacturero de Misiones, le saca muchas cabezas de ventaja a las provincias del NEA, siendo líder regional con comodidad.
Chaco tiene un marcado perfil primario (81% del total de las exportaciones de esa provincia), al igual que Formosa (62,5% de sus exportaciones). Corrientes, por su parte, explica el 52,1% de sus exportaciones en Combustible y Energía, y el gran volumen que tuvo en ventas en ese rubro, generó que sea líder regional en los valores generales.
Además, en el ranking nacional de exportación de Manufacturas de Origen Industrial (MOI), Misiones se posiciona en el puesto trece en el ámbito nacional y tercero en el Norte Grande.
¿Qué pasó en el país?
El total de exportaciones del primer semestre 2021 en la Argentina alcanzó los USD 35.373,6 millones, de acuerdo a los datos brindados por el INDEC, y registra un alza del 28,4% respecto al año anterior.
Esta suba tiene dos explicaciones: por un lado, juega un papel fundamental la base comparativa, ya que en algunos períodos del primer semestre 2020 no se operó normalmente por efectos de la pandemia; pero también fue un factor fundamental en este 2021 el alza de los precios internacionales de diversos productos, que ayudaron a levantar el volumen total de exportaciones del país.
Observando los datos por regiones, la Pampeana, como lo hace históricamente, concentra la mayor parte de las OPEX. En este período de análisis, participa del 79,3% del total de las ventas al exterior, con un total de USD 28.057,1 millones, que equivale además a una suba del 33,9%, que es, por su parte, la más alta entre las regiones del país.
La región de la Patagonia se ubica en segundo lugar en volumen exportado, con un total de USD 2.649,7 millones (7,5% del total), y creciendo contra igual período del 2020 un 11,6%.
El NOA se ubica en tercer lugar, concentrando el 4,7% del total de los envíos al exterior, a partir de haber tenido ventas al exterior por USD 1.672,7 millones, pero con un crecimiento menor: 1,6% interanual, que es el más bajo entre las regiones del país.
La región de Cuyo, a su vez, concentró el 4,5% del total exportado, por una cifra final de USD 1.605,1 millones, mostrando una variación interanual del 5,5% en dólares.
Por su parte, el NEA, es la región de menor volumen de exportaciones, participando del 1,9% a partir de haber tenido ventas al exterior por USD 669,1 millones, pero tuvo un alto incremento interanual, que llegó al 29,4%, el segundo más alto del país detrás de la región Pampeana, explicado sobre todo por la performance correntina.
Por último, las exportaciones categorizadas como “Plataforma Continental”, “Extranjero” o “Indeterminada”, agrupadas, registraron un total de USD 718,9 millones en ventas al exterior (+34,3% interanual, representando el 2% del total).
En 2020, la pandemia por Covid-19 afectó gravemente el comercio mundial, golpeando nuestras exportaciones de bienes. Las ventas argentinas al exterior alcanzaron valores mínimos desde el 2006, al caer 16% respecto al 2019. El deterioro fue generalizado, con la mayoría de los sectores en rojo, aunque con algunas excepciones como los complejos maicero, lácteo y manicero. Sin embargo, este año, casi todas las exportaciones recuperarían buena parte del terreno cedido, por dos grandes razones: el aumento de las cantidades vendidas, resultado del crecimiento global, y la suba de los precios. ¿Qué forma tomará este avance? ¿todos los rubros mejorarán? ¿será una recuperación temporal o duradera? Veamos.
Un importante motor de nuestras ventas al exterior será la mayor demanda de nuestros socios comerciales. La proyección de crecimiento global ponderado de nuestros principales compradores supera el 5%, alentando la demanda de productos argentinos. Yendo al detalle, se espera que la economía brasileña crezca 3,5%. Este país es el mayor comprador de nuestros productos industriales, rubro que vio sus cantidades exportadas caer 28% i.a. el año pasado. En lo que va del 2021, este sector aumentó en 14% i.a. sus ventas en volúmenes. En particular, el complejo automotriz, principal segmento de exportación con destino a Brasil, redujo sus ventas un 40% i.a. en 2020 y está recuperándose a un ritmo acelerado en la actualidad (+47% i.a.).
Por otra parte, la mayor demanda internacional también alentará la venta de productos de origen agrícola. China, nuestro mayor comprador de soja y sus derivados, fue uno de los pocos países que evadió la recesión el año pasado (creció algo más de 2%) y su economía treparía más de 8% en 2021. De la mano de su actividad económica, sus compras con origen argentino seguirían en ascenso. Como resultado, el complejo sojero, que redujo sus ventas 12% en el 2020, aumentaría su volumen exportado en el 2021. También esperamos que el consumo mundial de trigo, aceite de girasol y maíz crezca, fortaleciendo nuestros envíos al exterior.
Sin embargo, las ventas de productos primarios y manufacturas agrícolas no solo crecerán en volumen: también lo harán por la suba del precio de los commodities. Este proceso, que comenzó a fines del año pasado, llevó a la tonelada de soja a cotizar por encima de los USD 580, valor que no alcanzaba desde 2013. Aunque este precio no represente el mismo poder adquisitivo que en ese entonces -producto de la inflación global-, sigue siendo el máximo en términos reales desde 2014. En simultáneo, el maíz y el trigo también alcanzaron sus mayores precios desde 2013 y 2014, respectivamente (al deflactar este valor, estos cultivos muestran sus puntos más altos desde 2014 y 2015).
Así, el aumento de nuestras ventas al exterior por estas dos vías está apuntalando el ingreso de divisas a nuestro país, permitiendo al Banco Central comprar dólares en el mercado oficial (ayudado, es cierto, por las restricciones a la compra de minoristas y empresas) y acumular reservas netas. En lo que va del año, las reservas netas aumentaron casi USD 2.500 millones, impulsadas también por la estacionalidad positiva que deja la salida de la cosecha gruesa, saltando 50% respecto a los valores críticos del cierre de 2020.
Para todo el 2021, la suba de las exportaciones (por precios y cantidades) permitirá que las importaciones se recuperen más de 20% anual y el superávit externo se mantenga en los mismos niveles que el año pasado, alrededor de USD 12.000 millones. Dependiendo de si se posterga el pago al Club de París y el FMI, esto podría incrementar significativamente las reservas internacionales de la autoridad monetaria. Por último, los ingresos fiscales se verán impulsados por las retenciones, agregando 1 p.p. del PBI adicional de recursos tributarios respecto al año pasado (los derechos de exportación pasarían de 1,4% del Producto en 2020 a 2,4% en 2021).
Aunque todas parecieran buenas noticias por el lado externo, corresponde agregar cierta cautela sobre la situación. Mientras que uno de los factores que está ayudando al crecimiento de las exportaciones y las reservas tiene un carácter estructural (la recuperación de la economía global luego de la pandemia), el otro parece ser transitorio. Las mejoras de los términos de intercambio (así como sus reducciones) suelen ser temporales y revertirse pasado un tiempo. Por este motivo, una política óptima sería tomar a los ingresos transitorios como tales, y ahorrar una parte de estos. En este caso, cuando los precios sean menos favorables y el ingreso de divisas comerciales se reduzca, podrían utilizarse estas reservas acumuladas para paliar la pérdida transitoria de recursos. Por el contrario, utilizar todos los dólares disponibles para apreciar el tipo de cambio generaría una mejora efímera de la actividad económica y el consumo, pero nos dejaría en una situación de vulnerabilidad posterior, cuando los commodities vuelvan a su “normalidad” y la situación nos encuentre, como tantas otras veces, con escasas reservas.
Hasta ahora, la postura del Gobierno a este respecto oscila entre el ahorro (conteniendo el déficit fiscal y la emisión monetaria) y la utilización de estos dólares (deslizando el tipo de cambio muy por debajo de la inflación). Una situación muy similar ocurre con el desembolso extraordinario de DEGs por parte del FMI, que llegarían en la segunda mitad de este año. Mientras que una fracción de la coalición gobernante pretende utilizarlos para acumular reservas o desendeudar al Sector Público, otro sector pretende gastar esta “lluvia de divisas” en erogaciones corrientes, lo que sería bastante menos sostenible -y recomendable según los libros de economía-.
En un país en que todo lo transitorio se toma como permanente, poder distinguir la duración de los shocks es una herramienta importante para equilibrar la dinámica general. Luego de tres años en rojo, y en pleno proceso electoral, la tentación por apreciar el tipo de cambio para mejorar los ingresos reales es fuerte. Sin embargo, acumular divisas sería una buena forma de aprovechar las ventajas temporarias sin descuidar el largo plazo.
El ministro de Economía, Martín Guzmán, envió hoy al Congreso un proyecto de ley para que las negociaciones en materia de deuda pública con cualquier tipo de financiación internacional deban contar con aval parlamentario, y así “proteger a la Argentina de procesos de sobreendeudamiento en moneda extranjera”.
“La sostenibilidad de la deuda pública debe ser política de Estado”, dijo el funcionario a través de su cuenta de Twitter en la que anunció el envío de la iniciativa.
De la misma manera, Guzmán señaló que con esa intención el Gobierno decidió enviar al Parlamento un proyecto de ley que defina “reglas para proteger a la Argentina de los procesos de sobreendeudamiento en moneda extranjera”.
El funcionario aseguró en su mensaje que esas situaciones de asfixia financiera por la toma no sustentable de deuda en moneda extranjera “socavan las oportunidades de desarrollo” de Argentina.
“Buscamos que el endeudamiento con títulos públicos en moneda extranjera bajo ley externa, así como futuros programas con el FMI, deban ser aprobados por el parlamento”, sostuvo el ministro de Economía.
El ministro consideró que “más participación del Congreso es más participación de la sociedad en definir el futuro de todas y todos”.
La iniciativa, enviada tanto a la Cámara de Senadores como de Diputados, determina en su artículo primero que “la Ley de Presupuesto General de la Administración Nacional de cada ejercicio deberá prever un porcentaje máximo para la emisión de títulos públicos en moneda extranjera y bajo legislación y jurisdicción extranjeras respecto del monto total de las emisiones de títulos públicos autorizadas para ese ejercicio”.
Toda emisión de títulos públicos en moneda extranjera y bajo legislación y jurisdicción extranjeras que supere dicho “porcentaje requerirá de una ley especial del Honorable Congreso de la Nación que la autorice expresamente”.
En su segundo artículo dispone que “todo programa de financiamiento u operación de crédito público realizados con el Fondo Monetario Internacional (FMI), así como también cualquier ampliación de los montos de esos programas u operaciones, requerirá de una ley” del Congreso “que lo apruebe expresamente”.
La iniciativa se presenta en momentos en que Guzmán se encuentra en plenas negociaciones con el FMI para refinanciar la deuda de US$ 44.000 millones de dólares más unos US$ 5.000 millones de intereses que contrajo el gobierno de Mauricio Macri.
A tono con el proyecto enviado al Congreso para la sostenibilidad de la deuda en moneda extranjera, el Gobierno anticipó días atrás que remitirá a consideración del Poder Legislativo el eventual acuerdo de renegociación que se alcance con el FMI.
Ayer, el ministro, acompañado por el representante argentino ante el FMI, Sergio Chodos, recibió a la delegación del organismo encabezada por la directora adjunta del departamento del Hemisferio Occidental, Julie Kozack, el jefe de la misión del FMI para Argentina, Luis Cubeddu y el representante residente del FMI en Argentina, Trevor Alleyne.
Argentina busca acceder a un Programa de Facilidades Extendidas que le permita, al menos por cuatro años, no pagar la deuda que de otra manera debería comenzar a hacerlo en el año próximo y en el 2023.
Ambas partes consideraron la reunión “como productiva” y se espera que la misión del FMI continúe su trabajo y mantenga otros encuentros con autoridades económicas del país en los próximos días, se informó oficialmente.
El nuevo programa daría un margen de, al menos, cuatro años y medio para comenzar a pagar el dinero adeudado e incluiría la presentación ante el Congreso de un programa de consolidación macroeconómico plurianual, en el cual se determinarán las metas fiscales, monetarias y financieras para cumplir con un sendero de equilibrio hasta 2025.