El Banco Central de la República Argentina (BCRA) encadenó 84 días consecutivos con resultados positivos en sus intervenciones en el mercado cambiario, gracias a acuerdos y operaciones tanto con actores privados como con entes públicos. Este lunes, la autoridad monetaria incorporó USD 136 millones, la cifra más alta de mayo, y llevó el total de compras a más de USD 7.600 millones en 2026.
Desde el inicio del nuevo esquema monetario en enero, el BCRA sumó 7.621 millones de dólares. Abril fue el mes con mayor volumen de compras, alcanzando 2.769 millones de dólares. En las últimas dos jornadas hábiles, la entidad aceleró las compras, ya que en las primera semana de mayo había adquirido divisas a un ritmo más lento y menor a los USD 100 millones diarios.
Fuentes del Ministerio de Economía subrayaron que aún no se registró el ingreso masivo de divisas del sector agrícola por la cosecha gruesa, lo que incrementaría la oferta en el Mercado Libre de Cambios (MLC) en el corto plazo y ampliaría el margen de absorción para el BCRA.
El avance hacia el objetivo anual de compras se ubica en 76,21 por ciento. No obstante, los pagos de deuda del Tesoro efectuados con dólares adquiridos al propio Central moderaron el crecimiento neto de las reservas en el primer trimestre.
Para sostener el ritmo de adquisiciones, el BCRA emitió pesos, pero optó por no esterilizar, mientras que el Tesoro recurrió a licitaciones de deuda en moneda local para absorber liquidez y evitar presiones sobre el tipo de cambio y la inflación.
Las proyecciones oficiales para 2026 sitúan el saldo neto de compras entre USD 10.000 y USD 17.000 millones, dependiendo del flujo de divisas y la demanda interna de moneda nacional. El titular del BCRA, Santiago Bausili, señaló que estos factores serán determinantes para el balance final del año.
La liquidación de la cosecha gruesa promete aportar una cantidad significativa de dólares, lo que fortalecerá la acumulación de reservas. Además, la colocación de deuda corporativa en el exterior podría inyectar más de USD 3.200 millones en los próximos meses, reforzando la capacidad de intervención y la estabilidad cambiaria.
Al cierre de la última jornada, las reservas internacionales alcanzaron USD 46.143 millones, con un aumento diario de USD 87 millones atribuido a la compra de divisas, que superó a los egresos brutos de las arcas de la entidad monetaria.
El punto más alto de reservas en la gestión actual se registró en febrero, con USD 46.905 millones, nivel que no se alcanzaba desde 2018. La disminución posterior respondió a pagos de deuda externa y a la inestabilidad en los mercados, factores que impactaron en el valor de activos como el oro y los bonos públicos.
El dólar consolida la baja
Durante una sesión mayorista con un volumen moderado de USD 357,8 millones en operaciones al contado, la presión de la oferta provocó una disminución en el valor del dólar, que cayó 6,50 pesos, equivalente a 0,5%, y se ubicó en 1.391,50 pesos.
En lo que va de mayo, el tipo de cambio oficial muestra una variación casi nula, con una suba de apenas 50 centavos, y mantiene una baja de 4,4% en el acumulado de 2026.
En ese contexto, el Banco Central fijó un techo para la banda cambiaria en 1.723,55 pesos, dejando al dólar mayorista a 322,05 pesos, o 23,9% por debajo de ese límite. Esta diferencia representa la brecha más amplia desde el 26 de mayo de 2025, cuando alcanzaba el 24,7%.
El dólar minorista acompañó el movimiento del segmento mayorista y retrocedió cinco pesos, o 0,4%, para quedar en 1.415 pesos para la venta en el Banco Nación. Por su parte, el dólar blue avanzó cinco pesos y se situó en 1.405 pesos.
El barril de petróleo brent para entrega en junio sube casi un 3 % en la apertura de este jueves, hasta el entorno de los 97 dólares, mientras el mercado mantiene la incertidumbre sobre el alto el fuego acordado por Estados Unidos e Irán.
A las 7 horas, el brent, el crudo de referencia de Europa, avanzaba el 2,85 % en el mercado de futuros de Londres, hasta los 97,42 dólares, según datos de Bloomberg recogidos por EFE.
Los precios internacionales del petróleo suben y se acercan a la zona de los US$100 este jueves, ante la fragilidad del alto el fuego en la guerra de Medio Oriente y la reinstauración del bloqueo del estrecho de Ormuz.
El Brent, referencia para Europa, avanza durante esta jornada 3,9%, cotizando a 98,47 dólares por barril, mientras que el crudo West Texas Intermediate (WTI) de referencia en Estados Unidos cede un 4,94% y se ubica en 99 dólares por barril.
Ambos índices de referencia se revalorizan más de un 50% desde el inicio de la guerra, pese a la rebaja de su precio en las últimas horas, que ahora se ve interrumpida al retomar la senda alcista y cotizar en torno a los US$100.
Antes de la ofensiva estadounidense e israelí contra Teherán el 28 de febrero, el Brent cotizaba en torno a los 73 dólares por barril, pero el impacto del conflicto armado afectó a los mercados energéticos, que ven reducida su capacidad de abastecimiento por el bloqueo del estrecho de Ormuz.
El retorno de la tendencia alcista en el precio del crudo se da frente a la inestabilidad de la tregua acordada entre Estados Unidos e Irán y el restablecimiento del cierre de la vía navegable por la que transita una quinta parte del suministro mundial de petróleo, en medio de bombardeos de Israel en el Líbano.
En este marco, en Europa, las bolsas volvieron a abrir en rojo con París bajando 0,82%, Fráncfort 0,90%, Londres 0,17%. En tanto, el índice Euro Stoxx 50 cae un 0,83% y en España el Ibex 35 cede 0,48%.
En el continente asiático, también se exhiben registros negativos en los principales mercados. Tokio registra una caída de 0,73% y Hong Kong, de 0,54%. En Seúl la merma alcanzó el 1,6%.
Según la consultora Ecolatina con el sostenimiento de las compras, el BCRA finalizó enero sumando USD 1.158 M en el mercado. Producto de esto y el viento de cola internacional, el riesgo país quebró los 500 puntos básicos en la semana y alcanzó el nivel más bajo desde el 2018. Como contrapartida de las compras, la inyección de pesos trajo alivio al mercado local, contribuyendo a la normalización de las tasas de interés y allanando el terreno para que Finanzas alcance un holgado rollover (124%) en la semana.
La estrategia monetaria es un Central expansivo y un Tesoro contractivo. Mientras el BCRA inyecta pesos en el mercado principalmente mediante la recomposición de reservas, el Tesoro los retira mediante el superávit fiscal y las licitaciones. Como resultado, el esquema monetario se desarrolla en un contexto de liquidez en pesos estrecha, buscando evitar presiones bajistas en la tasa de interés y presiones adicionales en el mercado cambiario en un contexto del BCRA demandando. Para que este equilibrio monetario transitorio sea sostenible, una condición necesaria es que el esquema cambiario se perciba sostenible y evite sobresaltos en las expectativas de devaluación.
La semana mantuvo el statu quo observado en enero. El tipo de cambio se deslizó al alza y el dólar spot cerró hoy $1.447, aumentando 1,0% respecto al cierre del viernes pasado. De todas formas, la cotización de la divisa se mantiene estable en un 8% por debajo del techo de la banda, ampliando la distancia desde la reformulación del deslizamiento del 1% mensual por la inflación pasada (T-2). Por caso, durante el primer mes del año en promedio el dólar se ubicó 6,7% por debajo del techo, el valor más elevado desde agosto del 2025 (previo al rally electoral).
Por su parte, el BCRAsostuvo las comprasen el mercado. Durante la semana, la autoridad monetaria acumuló divisas por USD 179 M, sosteniendo de esta forma veinte ruedas consecutivas de compras en el MULC, y sumando USD 1.158 M durante el primer mes del relanzamiento del programa bajo el marco de la Fase de Re-monetización.
Como consecuencia, el Riesgo País cayó al nivel más bajo desde el 2018 al romper la barrera de los 500 puntos en la semana. Detrás de esta reducción, se encuentran factores internacionales jugando a favor, con un dólar internacional más débil y un mayor apetito por deuda emergente, que viene reduciendo la prima de riesgo de este segmento y en particular de los países vecinos. No obstante, la sostenida recomposición de reservas del BCRA influyó positivamente en el Riesgo País, algo que venía demandando el mercado y que, pese a ciertas dudas tras el anuncio oficial, empezó a tornarse creíble producto del compromiso que viene mostrando el Central en esta materia.
En los últimos informes, venimos mencionando los drivers detrás del desempeño del BCRA en el MULC. Retomando, durante enero comenzó a normalizarse la liquidación del sector agropecuario producto del ingreso de la cosecha fina y, ligado al ciclo del agro (y un esquema cambiario más creíble), un repunte de los préstamos en dólares; al tiempo que la colocación de Obligaciones Negociables en dólares por parte de las empresas continuó su marcha (sumado al remanente a liquidar en el MULC por emisiones previas). Asimismo, con la ganancia de credibilidad del esquema cambiario la presión dolarizadora electoral fue estabilizándose, lo que reforzó el efecto positivo que trae el primer mes del año cuando la demanda de pesos es más elevada por factores estacionales (aunque en menor medida que diciembre).
No obstante, esto último convive con un Central otorgando cobertura en el mercado secundario. Aunque de una forma más errática, las compras realizadas por parte de la autoridad monetaria tuvieron como contrapartida un aumento de la oferta de instrumentos dólar linked en el mercado secundario, coordinada con licitaciones ad hoc de Finanzas para instrumentos atados al dólar oficial. En este sentido, luego de un volumen inusualmente alto durante la primera quincena, la última semana volvió a evidenciarse un aumento en la negociación de dólar linked (en particular aquella con vencimiento a febrero), lo que indicaría presencia oficial en el mercado. Por ende, el Central estaría ofreciendo cobertura cambiaria para los pesos emitidos mediante las compras de divisas.
Otra consecuencia de las compras del BCRA fue la lenta normalización de la liquidez en pesos y la moderación de la tasa de interés. Desde el inicio de las compras, el Central lleva inyectado al mercado $1,7 bn, equivalente al 3,9% de la base monetaria previo al inicio del proceso, la cual se suma a intervenciones puntuales en el mercado secundario para proveer de liquidez. Sin embargo, buena parte de este abastecimiento de pesos refluyó nuevamente al Central, mediante un crecimiento de los encajes (+$1,7 bn al 26-ene) y la absorción en la ventanilla de simultáneas que disparó el stock de “Otros” pasivos al orden de los $2,5 bn en las últimas tres jornadas con datos disponibles (28-ene último dato).
Reflejando este hecho, Finanzas obtuvo un rollover de 124% en la semana. Frente a vencimientos por aproximadamente $8,3 bn, el Tesoro adjudicó $10,34 bn (sobre ofertas totales por $11,17 bn). Del total adjudicado, cerca del 67% se concentró en instrumentos a tasa fija capitalizable (LECAP/BONCAP), con vencimientos entre marzo de 2026 y enero de 2027, y TEMs en torno al 2,5–3%, destacándose la S16M6, que absorbió casi la mitad del monto colocado a tasa fija. Por su parte, los instrumentos CER explicaron alrededor del 24% de la colocación, con vencimientos que se extendieron hasta junio de 2028 y TIREAs entre 7,8% y 8,8%, mostrando demanda sostenida por cobertura inflacionaria. El instrumento TAMAR concentró cerca del 7% del total adjudicado, con un margen de corte del 6,24%, mientras que la demanda por dólar linked fue acotada, con una colocación de apenas $0,1 billones en la D30A6 a una TIREA del 6,0%.
Como consecuencia, el Tesoro absorbió cerca de $2 bn que le permitirán eventualmente comprar divisas al Central de cara a los vencimientos con el FMI. El stock de dólares del Tesoro en el BCRA se ubica en USD 150 M, los cuales son insuficientes para los vencimientos brutos cercanos los USD 100 M con Organismos Internacionales y los cerca de USD 850 M que enfrentará con el Fondo la próxima semana. Tras la licitación, los depósitos en pesos rondarán los $4,3 bn, lo que deja las cuentas en una posición más holgadas luego de lo que entendemos serán las compras de al menos USD 800 M al Central (equivalente a $1,2 bn) para afrontar los vencimientos en moneda dura.
Por ende, la estrategiamonetaria es un Central expansivo y un Tesoro contractivo. Mientras el BCRA inyecta pesos en el mercado principalmente mediante la recomposición de reservas (e intervenciones puntuales en el mercado secundario), el Tesoro los retira mediante el superávit fiscal y las licitaciones. Como resultado, el esquema monetario se desarrolla en un contexto de liquidez en pesos estrecha, buscando evitar presiones bajistas en la tasa de interés y presiones adicionales en el mercado cambiario en un contexto del BCRA demandando. Para que este equilibrio monetario transitorio sea sostenible, una condición necesaria es que el esquema cambiario se perciba sostenible y evite sobresaltos en las expectativas de devaluación.
Leve suba del dólar oficial
El tipo de cambio spot finalizó en $1.447, ubicándose 1,0% por encima de la cotización del viernes anterior y 8,1% por debajo del techo de la banda. Por otro lado, el BCRA compró USD 179 M en la semana y las Reservas Netas (Brutas – Swap CH y USA – Encajes – REPOs – SEDESA) habrían vuelto a terreno positivo por USD 100 M.
La brecha cambiaria se estabiliza
Los dólares alternativos finalizaron mixtos: el dólar minorista subió 0,7% ($1.465) respecto al viernes de la semana anterior, el dólar CCL operado con CEDEARs aumentó levemente 0,1% ($1.489) y, por el contrario, el MEP operado con AL30 cayó 0,3% ($1.465) y el dólar blue bajó 1,0% ($1.470). De esta forma, la brecha promedio finalizó en la zona del 2%.
Los futuros de dólar bajan
Los contratos a futuro del dólar finalizaron a la baja. En detalle, los contratos con vencimiento entre febrero a abril se mantuvieron estables y aquellos con vencimiento desde mayo 2026 bajaron 0,6%. Respecto a las devaluaciones implícitas, el mercado cerró con una devaluación del +2,1%, +4,7% y +7,0% para febrero, marzo y abril, respectivamente.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) continúa en el sendero de compra de dólares; hoy adquirió US$33 millones y las reservas superaron los US$46.000 millones.
La entidad presidida por Santiago Bausili entabló su décimo octava rueda consecutiva en donde se hace de dólares. En concreto, este miércoles adquirió US$33 millones y las reservas superaron el umbral de los US$46.000 millones.
Cerraron en US$46.159 millones y subieron US$380 millones netos. Así, las reservas alcanzaron el valor más alto desde septiembre de 2021, durante la gestión de Alberto Fernández.
El BCRA lleva adquiridos US$1.082 millones
El precio del oro también influenció en la suba de las reservas: el Gobierno posee 1,98 millones de onzas troy y su precio superó los US$5.000.
El BCRA lleva adquiridos US$1.082 millones en el Mercado Libre de Cambios (MLC) desde que inició la “fase 4” del programa monetario. En el mismo indicó que comprará hasta el 5% del volumen diario operado en el mercado.
En ese sentido, el presidente del Banco Central enfatizó con que la entidad monetaria podría conseguir hasta US$10.000 millones en el año, dependiendo del aumento de la base monetaria respecto del PBI (Producto Bruto Interno). Hasta el momento, compró más del 10% de ese total.
El 49% de las exportaciones misioneras medidas en dólares correspondieron a Manufacturas de Origen Agropecuaria (MOA), por un total de USD 260 millones con muy fuerte influencia de yerba mate, té y sector forestal; en comparación con 2024, mostraron un alza del 1,2%. A su vez, el 31% de las ventas al exterior fueron de Manufacturas de Origen Industrial (MOI) que totalizaron USD 166 millones con un alza del 18,1% anual; y el otro 20% de las exportaciones fueron de Productos Primarios (PP) por USD 107 millones, exhibiendo una suba del 142,3%. De este modo, Misiones ratifica su fuerte perfil manufacturero, con el 80% de sus exportaciones que fueron de ese tipo de productos.
Si se mide en cantidades, Misiones exportó por 679.995 toneladas en el 2025, creciendo 18,0% en relación con el año anterior y siendo este el mayor volumen desde 2010 (que fue de 708.535 toneladas). También todos los grandes rubros mostraron subas en este punto: las MOA tuvieron exportaciones por 329 mil toneladas (+9,8% anual); las MOI por 211 mil toneladas (+17,6%) y los PP por 140 mil toneladas (44,1%).
Al cruzar montos y cantidades exportadas por la provincia en el año 2025, surge un precio promedio de exportación de USD 784 por tonelada, un valor que es 2,3% superior al del 2024.
Misiones y su liderazgo en la región
El muy buen desempeño exportador que tuvo Misiones en 2025 ratificó su amplio liderazgo en el NEA: la provincia concentró el 47% de las exportaciones de la región con una muy holgada diferencia respecto a las otras provincias: los USD 533 millones de ventas de Misiones quedaron muy por encima de los USD 335 millones de Corrientes, los USD 235 millones de Chaco y los USD 29 millones de Formosa. En términos de desempeños, el crecimiento misionero fue el segundo mayor de la región, solo por debajo de Corrientes (+31,1%).
Pero además, Misiones también lideró en la región respecto a las cantidades exportadas: sus casi 680 mil toneladas explican el 35% del total del NEA, mientras que Corrientes quedó segunda con 639 mil toneladas y mucho más atrás Chaco (549 mil toneladas) y Formosa (72 mil toneladas).
Misiones y su desempeño en el plano nacional
Si bien el volumen exportador total de Misiones, medido en dólares FOB, es aún relativamente bajo respecto a otras provincias (se ubicó 17° en el país), lo relevante es el posicionamiento de la provincia visto por grandes rubros. Así, en el ranking de exportaciones de Manufacturas de Origen Agropecuaria (MOA), Misiones se posicionó como la provincia con el séptimo mayor volumen de exportaciones de todo el país, solo debajo de las “grandes” (Santa Fe, Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Entre Ríos y Tucumán).
En relación con la evolución de las exportaciones totales contra el 2024, el crecimiento misionero fue el octavo más importante del país, ubicándose además muy por encima de la media nacional (20,7% vs. 9,3%)