El Banco Central hizo hoy una fuerte compra de divisas, por 187 millones de dólares. Así, alcanzó los USD 44.717 millones, en el marco de su decisión de empezar a adquirir divisas como venía solicitando el Fondo Monetario Internacional.
Desde el comienzo del año, el BCRA ya compró unos USD 520 millones.
El Central adquirió USD 110 millones entre este lunes y martes (u$s 55 millones cada día). Para el mercado, es un monto relevante en el marco de los vencimientos de deuda de este año.
Es que, en 2025, el Central había comprado apenas USD 198 millones.
El Central volvió a mostrarse como comprador neto en el mercado oficial, algo relevante tras varios meses en que la acumulación de reservas fue el punto más débil del programa. Para los expertos, el BCRA logró despejar las tensiones cambiarias de corto plazo y eso favorece la compra de reservas.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) compró este jueves US$62 millones y marcó un nuevo récord en la acumulación de reservas.
Es el cuarto día consecutivo en el que la entidad que preside Santiago Bausili se hace de los dólares para aumentar el nivel de las reservas internacionales.
En concreto, sumó un total de US$175 millones, que se repartieron en US$21 millones (lunes), US$83 millones (martes), US$9 millones (miércoles) y los US$62 millones de este jueves.
De esta manera, las reservas cerraron en US$44.781 millones, el nivel más alto desde septiembre de 2021 y el mayor nivel registrado bajo la gestión de Javier Milei.
Desde que el BCRA anunció la “fase 4” del programa monetario tiene permitido adquirir un 5% del volumen diario total operado en el mercado de cambios. En lo que va del año, el viernes 2 de enero fue el único día que cerró su balance sin obtener reservas.
“El monto de ejecución diaria del programa de acumulación de reservas estará alineado con una participación del 5% del volumen diario del mercado de cambios. El BCRA podrá concretar compras en bloque que de otra manera podrían afectar el buen funcionamiento y la estabilidad del mercado”, fue lo que había anunciado Bausili junto a Federico Furiase, director del Banco Central.
El anuncio de la nueva fase del programa monetario también se enmarcó en la actualización del esquema de flotación del dólar. A partir del 2026, tanto el piso como el techo cambiario se actualizan en base al último dato de inflación que difunde el INDEC.
REPO
En paralelo, esta semana se conoció el préstamo que acordó el Gobierno junto con seis bancos internacionales por un total de US$3.000 millones.
El Gobierno cerró un préstamo por US$ 3.000 millones para pagar el vencimiento
Ese REPO (Repurchase Agreement) ocurrió en la víspera del pago de vencimientos por US$4.200 millones que tendrá lugar este viernes 9 de enero.
Se trata de los bonos emitidos en agosto del 2020 bajo el gobierno de Alberto Fernández, como resultado de la reestructuración de la deuda que hizo Martín Guzmán al frente del Palacio de Hacienda.
Con el fin de consolidar la estabilidad de precios, el Banco Central (BCRA) anunció el inicio de una nueva fase del programa monetario con el fin de priorizar el objetivo de alcanzar la convergencia de la inflación doméstica al nivel de inflación internacional.
Una de las principales medidas que anunciaron es que, a partir del 1 de enero de 2026, el techo y el piso de la banda de flotación cambiaria evolucionarán cada mes al ritmo correspondiente al último dato de inflación mensual informado por Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) (T-2). Eso implica que, el mes que viene actualizarán según el dato de noviembre, que fue de 2,5%.
“El avance exitoso en la resolución de los desequilibrios macroeconómicos y la convalidación de la fortaleza del programa económico frente a la incertidumbre política originada por las elecciones de medio término amplían el horizonte de planificación, creando condiciones favorables para el crecimiento, la remonetización de la economía y la acumulación de reservas internacionales”, destaca el comunicado del BCRA.
Y afirma que el manejo de la política monetaria se orientará a que la oferta monetaria acompañe la recuperación de la demanda de dinero priorizando su abastecimiento a través de la acumulación de reservas internacionales.
Así, desde BCRA, esperan que “la programación monetaria definirá una trayectoria consistente para los agregados monetarios que permita compatibilizar el proceso de desinflación con la acumulación de reservas internacionales”.
Las principales medidas adoptadas serán:
A partir del 1 de enero de 2026, el techo y el piso de la banda de flotación cambiaria evolucionarán cada mes al ritmo correspondiente al último dato de inflación mensual informado por el INDEC (T-2).
A partir del 1 de enero de 2026, el BCRA iniciará un programa de acumulación de reservas internacionales consistente con la evolución de la demanda de dinero y la liquidez del mercado de cambios. El escenario base de re-monetización del prevé un aumento de la base monetaria del 4,2% actual a 4,8% del PBI para diciembre de 2026, que podría ser abastecido mediante la compra de u$s 10.000 millones, sujeto a la oferta de flujos de la balanza de pagos.
Un aumento adicional de la demanda de dinero de 1% del PBI podría llevar las compras a u$s 17.000 millones, sujeto a la oferta de flujos de la balanza de pagos, sin requerir esfuerzos sostenidos de esterilización.
El monto de ejecución diaria del programa de acumulación de reservas estará alineado con una participación del 5% del volumen diario del mercado de cambios. El BCRA podrá concretar compras en bloque que de otra manera podrían afectar el buen funcionamiento y la estabilidad del mercado.
La promesa del presidente Javier Milei, realizada en noviembre de 2023 cuando era electo, de que “en 2025 los salarios en dólares van a volar”, no solo no se cumplió, sino que los ingresos de los trabajadores se desplomaron a niveles históricos.
Aseguran que el gobierno de Javier Milei utilizó el sueldo de los trabajadores “como ancla del ajuste y la desaceleración de la inflación”.
Un informe del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celag) reveló que, actualizado a noviembre de 2025, el salario mínimo de Argentina es el más bajo de toda la región.
Con apenas 225 dólares, Argentina se ubica en el “furgón de cola”, por debajo de países como Bolivia (395 dólares) o Paraguay (411 dólares). El ranking es liderado por Costa Rica (729 dólares), Uruguay (593 dólares) y Chile (567 dólares).
Poder adquisitivo inferior al de 2001
El deterioro no es solo en la comparación regional, sino también en el poder de compra interno. Un informe de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA advirtió que el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) acumuló una pérdida de poder adquisitivo del 34% entre noviembre de 2023 y septiembre de 2025.
El desplome comenzó en diciembre de 2023 (-15%) y enero de 2024 (-17%). Como resultado, el salario mínimo real “alcanzó en septiembre de 2025 un nivel inferior al de 2001, previo al colapso de la convertibilidad”.
Los salarios registrados también caen
La caída no afectó solo al salario mínimo. Según datos del INDEC, los trabajadores registrados también perdieron contra la inflación en septiembre.
Mientras la inflación de ese mes fue del 2,1%, los salarios del sector privado registrado avanzaron apenas 1,4% y los del sector público, 1,1%.vrdhJQ
Los datos de Celag sobre la desigualdad general son alarmantes: dos tercios de la población tienen ingresos por debajo de la media y el 77% de los hogares tienen un ingreso per cápita inferior a 800 mil pesos (542 dólares).
El vicepresidente de la Sociedad Rural Argentina, Marcos Pereda, reclamó que la baja de retenciones sea permanente y subrayó que es una medida para salvar las cuentas del Estado nacional y no a favor de los productores.
“Sabemos que la medida no fue por nosotros, fue por ellos”, señaló Pereda en diálogo con Radio Rivadavia.
El dirigente rural remarcó que “es un conejo de la galera bastante fuerte. De un día para el otro subieron los precios un 25%, es muy fuerte, es una medida bien extraordinaria“, pero al mismo tiempo señaló que “es injusto pensar en que todos los que vendieron antes no se beneficiaron por una cuestión de días”.
“Nuestro reclamo es continuo, nos están dando una zanahoria que nos van a quitar y deja un sabor amargo. No va a ser grato para el productor agropecuario pasar de cobrar 360 a 300 dólares de nuevo”, añadió.
Pese a este escenario reveló que el sector siente que “la quita de retenciones la tenemos cada vez más cerca”, al tiempo que subrayó que “el sector agropecuario, que lidia con cosas que no puede controlar, le va a costar dejar la nueva medida. Es un hueso que no se va a querer soltar”.
Pereda reconoció que no estaban esperando una medida de este estilo y admitió que “son medidas que buscan ser sorpresivas para impactar en los mercados, y se logró”.
El productor explicó que “cuando hay cuestiones que incluyen una ventana solamente, se van arbitrando y a veces los valores no quedan del lado del productor”.
“Lo que anunciaron ayer es que llegan hasta los 7 mil millones de dólares, por lo que cuando se llegue, se acaba ahí mismo el premio este, con lo cual se van a agolpar todos en la puerta. Además es una medida que requiere sorpresa”, agregó Pereda.
Insistió en que el sector podría estar produciendo un 40% más de lo que producimos”.