economía de Misiones

El boom del cuentapropismo: ¿Quiénes son y qué hacen los misioneros?

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La semana pasada analizamos cómo fue cambiando el mapa laboral en los últimos años, tanto a nivel país como en Posadas, a partir de lo que permite observar el INDEC mediante la Encuesta Permanente de Hogares. A modo de recordatorio, se destacaba un importante avance de las modalidades de autoempleo en detrimento del trabajo asalariado, situación explicada por un doble factor: por un lado, la evolución de servicios cada vez más demandados por la sociedad, que en muchos casos se canalizan inicialmente a través del cuentapropismo; pero, por otro lado, la pérdida de empleo asalariado empuja a miles de personas a buscar refugio en el autoempleo como mecanismo de subsistencia. Este último factor es, claramente, el predominante en los últimos años en el país.

Si nos detenemos en este fenómeno, resulta necesario preguntarnos entonces quiénes son y a qué se dedican los cuentapropistas de Posadas, con el objetivo de comprender en mayor profundidad los impactos de políticas económicas que empujan a miles de argentinos hacia formas de trabajo más precarias.

Los datos muestran que el crecimiento del cuentapropismo en Posadas no puede ni debe analizarse únicamente en clave laboral. Detrás de esos números hay una señal social mucho más profunda: la necesidad de salir a buscar nuevos ingresos, ya sea porque los que existían desaparecieron o porque directamente dejaron de alcanzar. Y no se trata solo de ingresos laborales: también aparece con fuerza un fenómeno que afecta a las personas de mayor edad, que, en un contexto de bajas jubilaciones, necesitan generar recursos adicionales para sostener sus hogares.

Para entender mejor esta dinámica, conviene observar cómo se configura la estructura etaria del cuentapropismo posadeño. En 2025, apenas el 2,5% de los cuentapropistas tenía entre 18 y 24 años; el 20,7% correspondía al grupo de 25 a 34 años; el 19,6% al de 35 a 44; el 27,1% al de 45 a 54; el 16,8% al de 55 a 64; y el 13,3% a personas mayores de 65 años. Sin embargo, estos datos muestran cambios significativos respecto a 2024. Los más jóvenes perdieron 7,5 puntos porcentuales de participación (pasaron del 10% en 2024 al 2,5% en 2025), posiblemente por una mejor inserción en otras modalidades laborales (como el empleo asalariado), mientras que también se observa una leve caída en los grupos de 25 a 34 años (-1,8 p.p.) y de 35 a 44 (-3,2 p.p.).

En contraste, los grupos de mayor edad son los que ganaron protagonismo: las personas de 45 a 54 años incrementaron su participación en 2,3 puntos; las de 55 a 64 lo hicieron en 5,5 puntos porcentuales (la mayor expansión, pasando del 11,3% al 16,8%); y los mayores de 65 años aumentaron 4,7 puntos (del 8,6% al 13,3%).

Si llevamos este fenómeno a números absolutos, la magnitud resulta aún más clara. En 2024 había 5.212 personas de entre 55 y 64 años que eran cuentapropistas, cifra que ascendió a 7.970 en 2025, lo que implica un incremento del 52,9%. En el caso de los mayores de 65 años, se pasó de 3.970 personas en 2024 a 6.303 en 2025, con una expansión del 58,8%. En términos simples, en apenas un año se sumaron 5.091 nuevos cuentapropistas en Posadas mayores de 55 años.

Esto deja en evidencia que no estamos hablando solamente de jóvenes emprendedores, de personas que buscan independencia o de quienes eligen “ser su propio jefe”. Estamos hablando también de personas en etapas avanzadas de la vida laboral que no encuentran contención en el mercado de trabajo o que necesitan generar ingresos adicionales para subsistir. Más aún: dentro de este segmento, hay 2.333 nuevos cuentapropistas mayores de 65 años, lo que sugiere que muchos jubilados debieron volver al mercado laboral empujados por la necesidad.

Cuentapropismo en Posadas: los datos clave

Evolución del autoempleo, composición etaria y principales actividades

Indicador Dato destacado
Cuentapropistas de 55 a 64 años 7.970 en 2025
Crecimiento del grupo de 55 a 64 años +52,9%
Cuentapropistas mayores de 65 años 6.303 en 2025
Crecimiento de mayores de 65 años +58,8%
Nuevos cuentapropistas mayores de 55 años +5.091
Mujeres mayores de 65 años cuentapropistas 2.773 en 2025
Crecimiento de mujeres mayores de 65 años +75,6%
Principal actividad del autoempleo Construcción: 12%
Rubro con mayor expansión relativa Comercio no especializado: +317,9%
Servicios personales n.c.p. +155,7%
Fuente: elaboración en base a datos de la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC.

Si se analiza la variable de género, también aparecen matices relevantes. En 2024, los varones explicaban el 66% del cuentapropismo, participación que se redujo al 62% en 2025; en cambio, las mujeres pasaron del 34% al 38%. Este cambio es consistente con las mayores dificultades que enfrenta el empleo femenino en el mercado laboral. Dentro de este contexto, se destaca que entre los mayores de 65 años, las mujeres pasaron de representar el 40% en 2024 al 44% en 2025, probablemente como resultado de la necesidad de aportar ingresos al hogar.

En términos absolutos, el fenómeno es aún más contundente: las mujeres mayores de 65 años que se desempeñan como cuentapropistas pasaron de 1.579 en 2024 a 2.773 en 2025, lo que representa un incremento del 75,6%, el mayor crecimiento relativo entre todos los grupos etarios femeninos. En el caso de los varones de ese mismo rango etario, el aumento fue del 47,6%, siendo la segunda suba más alta dentro de ese grupo, solo por debajo de los varones de entre 55 y 64 años (que crecieron un 77,9%).

En los últimos tiempos, se ha puesto el foco en el crecimiento del cuentapropismo destacando algunas de sus virtudes (que algunas son reales, pero son las menores), pero muchas veces sin analizar su composición. Esto puede llevar a interpretaciones equivocadas. No todo crecimiento del trabajo independiente implica emprendimiento, innovación o dinamismo económico. En muchos casos, lo que refleja es subsistencia: una respuesta obligada ante la falta de empleo formal o frente a ingresos (como las jubilaciones) que no alcanzan para cubrir los gastos básicos.

Dejemos de lado la cuestión etaria y de género y veamos a qué se dedican los cuentapropistas de Posadas y cómo varió en el último tiempo esa composición. No existe una actividad con alta concentración, sino más bien un amplio abanico de servicios; en ese marco, la actividad más presente es la construcción, que concentra el 12% del total de trabajadores con autoempleo del aglomerado misionero y creció 9,9% en el último año.

Luego le siguen los trabajadores comerciantes de alimentos, bebidas y tabaco (carnicero, verdulero, panadero, venta directa al público), que concentran el 7,4% del total pero cayeron un 48,2% en el último año; esta baja está asociada con la fuerte alza de la tercera categoría en orden de participación: comercio no especializado, con predominancia de alimentos y bebidas, que concentra el 7,2% y vivió una expansión del 317,9% en 2025.

¿Por qué están vinculados? Porque se trata de dos formas distintas de clasificar una misma lógica de actividad comercial, pero con distinto nivel de especificidad. Por un lado, el “comercio de alimentos, bebidas y tabaco”, como se dijo, refiere a actividades más definidas: un carnicero, una verdulería, alguien que vende un tipo concreto de producto. Por el otro, el “comercio no especializado” agrupa a quienes también venden bienes (muchas veces los mismos alimentos o bebidas), pero agregando una oferta mucho más variada.

El carnicero siguió vendiendo carne, pero de repente anexó artículos de bazar, incluso diarios y revistas, o inclusive golosinas, por ejemplo.

En ese marco, el movimiento que sugieren los datos es bastante claro: parte de los cuentapropistas que antes estaban identificados en rubros específicos pasan a aparecer en categorías más generales. No necesariamente porque cambien completamente de actividad, sino porque su forma de trabajo se vuelve más heterogénea.

¿A qué se debe esa ampliación? Principalmente, a la necesidad de ofrecer más bienes para tener un mayor flujo de ventas, en un contexto donde solo vender carne, por ejemplo, no alcanza porque la demanda se vuelve más fragmentada, los niveles de consumo son más inestables y el ticket promedio tiende a ser más bajo.

Es decir, muchos cuentapropistas amplían su oferta incorporando otros bienes de alta rotación (bebidas, productos de almacén, artículos básicos), buscando captar distintas necesidades de consumo en un mismo punto de venta.

Ese fue el “top tres” de actividades con más cuentapropistas; pero en ese marco, ¿cuáles fueron los que más crecieron en términos relativos? El líder de crecimiento es el que ya dijimos: comercio no especializado con predominancia de alimentos y bebidas, con +317,9%, pero no fue el único.

Comercio de textiles y mercería incrementó en 158,9% (aquí puede verse el fenómeno de la persona que vende por su cuenta vía redes sociales, por ejemplo); actividades para la práctica deportiva lo hicieron en +124,5%; elaboración de alimentos en +76,5%; servicios de expendio de comidas y bebidas en +72,7%; y servicios de peluquería y tratamientos de belleza en +52,8%, entre otros.

Pero hay otra categoría que también creció mucho: los servicios personales n.c.p. (no comprendidos previamente), que se expandieron un 155,7%, convirtiéndose en la actividad con la tercera mayor expansión dentro del autoempleo local. Se trata, sin embargo, de una categoría particularmente amplia y heterogénea, que agrupa actividades muy diversas y que, justamente por su carácter residual, suele captar ocupaciones que no logran encuadrarse con claridad en otros rubros más específicos.

Pero en ese marco, y a la luz de las transformaciones recientes del mercado de trabajo, hay indicios claros de que una parte relevante de este crecimiento podría estar asociada a trabajos vinculados a plataformas digitales, como repartidores (delivery) o choferes de aplicaciones. Estas ocupaciones, cada vez más extendidas en contextos de caída o insuficiencia del empleo formal, presentan una particularidad: no siempre son registradas de manera homogénea en las encuestas, lo que impacta directamente en su clasificación estadística.

La categorización del trabajo de una persona depende, casi en su totalidad, de cómo el encuestado describe su actividad. Un repartidor puede ser clasificado dentro de transporte o mensajería si declara explícitamente que realiza entregas, pero también puede terminar en “servicios personales n.c.p.” si la respuesta es más general (por ejemplo, “trabajo con una app” o “hago repartos”).

Lo mismo ocurre con los choferes de aplicaciones: conceptualmente pertenecen al transporte de pasajeros, pero pueden ser absorbidos por categorías más amplias si no se especifica con precisión la tarea. Por ello, parte del fuerte crecimiento de esa actividad general probablemente esté reflejando la expansión de este tipo de trabajos flexibles y de difícil encuadre dentro de las clasificaciones tradicionales.

En definitiva, cuando se observa en conjunto la evolución del cuentapropismo en Posadas, lo que aparece no es solo un cambio en la cantidad de trabajadores independientes, sino también en la forma en que se insertan y sostienen sus actividades. En ese sentido, el cuentapropismo deja de ser únicamente una categoría laboral para convertirse en un reflejo más amplio de las condiciones económicas y sociales.

Detrás de cada rubro que crece, de cada cambio en la composición, hay estrategias concretas de supervivencia, adaptación y búsqueda de ingresos en un escenario donde el empleo asalariado pierde capacidad de absorción. Entender esa composición, más que el número en sí mismo, es clave para interpretar qué está pasando realmente en el mercado de trabajo local.

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La construcción repuntó en febrero en Misiones, pero perdió más de 3.100 empleos desde la llegada de Milei

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El empleo formal en la construcción mostró una señal de recuperación en febrero en Misiones, aunque todavía lejos de revertir el fuerte deterioro acumulado en los últimos dos años. Según datos elaborados por Politikon Chaco en base al IERIC, la provincia registró 4.635 puestos de trabajo formales en el sector durante febrero de 2026, con una suba mensual del 6% respecto de enero.

La mejora implicó la recuperación de 262 empleos en un solo mes y representó el mejor resultado mensual de los últimos doce meses. Sin embargo, la comparación interanual sigue siendo negativa: frente a febrero de 2025, Misiones perdió 438 empleos, lo que equivale a una caída del 8,6%.

La foto de largo plazo muestra un escenario mucho más severo. Si se toma como punto de partida noviembre de 2023 -antes del cambio de gobierno nacional- y se observa la evolución hasta febrero de 2026, la construcción en Misiones acumuló una baja del 40,4%, con la pérdida de 3.138 puestos de trabajo registrados.

En ese momento, la provincia contaba con 7.773 empleos formales en el sector. Hoy apenas sostiene 4.635, una contracción que expone el fuerte impacto que tuvo el freno de la obra pública, la paralización de proyectos privados y el encarecimiento de los costos de construcción.

Misiones, con la mejor recuperación mensual del NEA

En el plano regional, todas las provincias del Nordeste Argentino mostraron caídas interanuales en febrero. Chaco (-4,0%) y Misiones (-8,6%) presentaron los retrocesos más moderados, mientras que Formosa (-14,0%) y especialmente Corrientes (-25,1%) exhibieron caídas mucho más profundas.

En la comparación mensual, Misiones lideró la recuperación regional con una suba del 6%, seguida por Formosa (+5,9%), Chaco (+4,9%) y Corrientes (+4,0%).

Aunque el rebote mensual ofrece una señal positiva, el nivel de empleo continúa muy por debajo de los registros previos al ajuste económico nacional, especialmente en un sector altamente sensible al financiamiento, la inversión pública y la actividad inmobiliaria.

Salarios: Misiones tuvo la peor caída real del NEA

El deterioro no se limita al empleo. En materia salarial, Misiones registró en febrero la peor caída real del Nordeste en el sector de la construcción.

El salario promedio fue de $972.771, pero medido contra la inflación representó una baja real del 4,9%, ubicando a la provincia como la de peor desempeño relativo de toda la región.

Esto implica que, aun con cierta recuperación en la cantidad de puestos de trabajo, el poder adquisitivo de los trabajadores del sector continúa deteriorándose, en un contexto donde los costos de vida siguen presionando sobre los ingresos.

La construcción, históricamente uno de los principales termómetros de la actividad económica, sigue mostrando así una doble fragilidad en Misiones: menos empleo que hace un año y salarios que pierden contra la inflación.

Construcción en Misiones

Empleo formal y salarios – Febrero 2026

Indicador Dato
Empleo formal en febrero 2026 4.635 puestos
Variación mensual vs enero +6,0%
Empleos recuperados en febrero +262
Variación interanual vs febrero 2025 -8,6%
Empleos perdidos interanuales -438
Caída acumulada desde nov-2023 -40,4%
Empleos perdidos desde nov-2023 -3.138
Empleo formal en nov-2023 7.773 puestos
Salario promedio del sector $972.771
Caída real del salario -4,9%
Fuente: Politikon Chaco en base a IERIC
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Punto por punto: el régimen fiscal diferencial que busca Misiones para combatir asimetrías internas y externas

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La Provincia impulsa un esquema de exenciones impositivas y beneficios aduaneros en el marco de la reforma fiscal de Javier Milei. El proyecto retoma la lógica de la Zona Aduanera Especial vetada en 2022 y apunta a reducir costos, atraer inversiones y corregir las asimetrías fronterizas.

Misiones vuelve a poner sobre la mesa un reclamo histórico: condiciones fiscales diferenciadas para poder competir en igualdad con Paraguay y Brasil. La iniciativa, impulsada por el espacio Encuentro Misionero, busca instalar en la agenda nacional un régimen especial de exenciones impositivas y beneficios aduaneros que permita corregir las distorsiones estructurales que enfrenta la provincia por su condición de frontera.

El planteo no es nuevo, pero sí el contexto. La discusión se reabre ahora en el marco de la reforma fiscal que impulsa el Gobierno de Javier Milei, donde la provincia intenta colar un esquema propio que combine alivio tributario, incentivos a la inversión y reducción de costos logísticos. En esencia, es retomar el espíritu de la Zona Aduanera Especial aprobada por el Congreso, pero vetada por el entonces presidente Alberto Fernández.

La diferencia es que ahora el planteo no se limita a una herramienta aduanera puntual, sino que propone un régimen integral, con impacto directo sobre consumo, producción, inversión y sistema financiero y que va de la mano de una de las promesas de campaña del Gobierno nacional: bajar impuestos. El régimen propuesto busca corregir la asimetría histórica donde Misiones aporta el 31% de la recaudación del NEA pero recibe solo el 21% por coparticipación. La “Amortización Acelerada” permitirá a las industrias locales modernizar su capital físico en la mitad del tiempo contable habitual, fomentando la industrialización de la ruralidad y la tecnología.

IVA: el corazón del esquema 

El eje del proyecto pasa por el Impuesto al Valor Agregado, el tributo con mayor incidencia directa en la formación de precios.

La propuesta es clara: las ventas desde el resto del país hacia Misiones serían consideradas una “exportación suspensiva”. En la práctica, esto implica que un proveedor de Buenos Aires vendería a Misiones sin IVA.

El objetivo es doble. Por un lado, reducir el costo de reposición para comerciantes y empresas. Por otro, trasladar ese alivio a precios finales más bajos en góndola, mejorando la competitividad frente a las ciudades fronterizas.

CUÁNTO PODRÍAN BAJAR LOS PRECIOS EN MISIONES
Impacto estimado de las medidas fiscales sobre el costo de vida
Medida Impacto Ejemplo
Exención de IVA (21%) -20% a -25% $10.000 → $7.900
Eliminación del ITC (combustibles) Ahorro directo ~$15.200 por carga
Servicios con IVA 0% -20% promedio $50.000 → $39.500
Fuente: estimaciones sobre propuesta de régimen fiscal diferencial para Misiones.

El esquema también incluye a los servicios, un punto especialmente sensible para la provincia. La iniciativa plantea alícuota cero o exención para servicios básicos como energía eléctrica, conectividad e internet, en un territorio que no cuenta con gas natural y donde la logística encarece fuertemente los costos operativos.

Ganancias: el incentivo a la inversión

El segundo pilar del régimen es el Impuesto a las Ganancias, con un enfoque claramente orientado a atraer capital.

La propuesta contempla una reducción significativa de la alícuota para empresas radicadas en Misiones, con escenarios que van desde bajar la tasa del 35% al 15% o incluso establecer períodos de tasa cero.

A esto se suma un instrumento clave: la amortización acelerada. Este mecanismo permitiría a las empresas deducir inversiones en maquinaria, infraestructura o equipamiento en plazos mucho más cortos, mejorando el flujo de caja en los primeros años.

En términos económicos, es una señal directa a la radicación industrial: menos presión fiscal en el arranque y mayor incentivo a invertir en activos productivos.

CUÁNTA PLATA PODRÍA QUEDARSE EN MISIONES
Impacto estimado de un régimen fiscal diferencial sobre la liquidez provincial
Medida Monto / efecto estimado Destino económico
Retención de IVA en la provincia $890.000 millones al año Más liquidez para consumo y capital de trabajo comercial
Baja de Ganancias del 35% al 15% $530.000 millones liberados Reinversión productiva, ampliación de capacidad y empleo
Eliminación del impuesto al cheque Hasta 10% del margen neto recuperado Mejora de rentabilidad en yerba, té y madera
Fuente: estimaciones en base a la propuesta de régimen diferencial para Misiones.

Impuesto al cheque: atacar la informalidad estructural

Uno de los puntos más sensibles del planteo es la eliminación total del Impuesto a los Débitos y Créditos Bancarios para las operaciones realizadas dentro de Misiones.

El diagnóstico es conocido en la región: el impuesto al cheque funciona como un desincentivo a la bancarización y empuja a muchas operaciones hacia el efectivo, especialmente en zonas de frontera.

Su eliminación no solo aliviaría costos financieros -clave en una economía de márgenes estrechos-, sino que también podría incentivar la formalización y atraer capitales al sistema financiero local.

Comercio exterior: el corazón estratégico del proyecto

El capítulo aduanero retoma directamente la lógica de la Zona Aduanera Especial, pero con mayor nivel de detalle operativo.

Entre las medidas más relevantes se destacan:

  • Importación sin aranceles de bienes de capital e insumos destinados a la producción en Misiones
  • Facilidades para reexportación, permitiendo importar componentes, ensamblarlos localmente y exportarlos pagando tributos solo sobre el valor agregado
  • Eliminación de retenciones para productos misioneros, como yerba mate, té y madera

Este esquema apunta a transformar a la provincia en una plataforma productiva con perfil exportador, aprovechando su ubicación estratégica en el Mercosur.

Combustibles, bienes personales y costos estructurales

El paquete se completa con medidas sobre otros tributos clave:

  • Eliminación del ITC en combustibles, buscando equiparar o incluso abaratar el precio de la nafta respecto a Paraguay
  • Exención de Bienes Personales para activos radicados en la provincia, con el objetivo de retener ahorro local
  • Reducción de impuestos internos, especialmente en sectores con fuerte impacto en costos logísticos

En conjunto, el esquema apunta a atacar uno de los principales problemas estructurales de Misiones: el costo de operar en una economía periférica, sin gas natural, con alta dependencia del transporte y en competencia directa con países con menor carga tributaria.

El trasfondo del debate es más profundo que una serie de exenciones. Lo que está en juego es el modelo de desarrollo para una provincia de frontera.

Misiones compite todos los días con Paraguay y Brasil, donde los precios son más bajos no solo por tipo de cambio, sino por estructuras impositivas más livianas. Esa asimetría se traduce en fuga de consumo, presión sobre el comercio local y menor capacidad de inversión.

El régimen propuesto busca corregir esa brecha, pero abre también interrogantes: cómo se compensa la pérdida de recaudación nacional, qué impacto real tendría en precios y si el Gobierno nacional, con su enfoque de simplificación tributaria, está dispuesto a habilitar esquemas diferenciales.

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En dos años cerraron 23.000 empresas en el país y casi 900 en Misiones

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Entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025, el sistema de riesgos del trabajo mostró una caída sostenida en la cantidad de trabajadores cubiertos y empleadores con personal declarado. A nivel nacional se perdieron 334.457 puestos cubiertos y 23.149 empleadores; en Misiones, la baja fue de 11.688 trabajadores y 895 empresas. En el NEA, la retracción alcanzó a 29.607 empleos y 2.837 empleadores.

A contramano de los números que dio el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, quien dijo que se crearon 400 mil empleos en los últimos dos años, la foto del empleo formal argentino, medida a través de la cobertura del sistema de riesgos del trabajo en unidades productivas, dejó en dos años una señal nítida de retroceso: menos empresas con personal declarado y menos trabajadores cubiertos. La poda fue nacional, pero en Misiones se sintió con más fuerza relativa. Entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025, la Argentina perdió 334.457 trabajadores cubiertos en unidades productivas y 23.149 empleadores con personal declarado. En el mismo período, Misiones resignó 11.688 trabajadores y 895 empleadores.

Los datos surgen de los boletines estadísticos mensuales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo para diciembre de 2023, 2024 y 2025. El de 2025 se conoció este lunes y allí se observa que el total nacional de trabajadores cubiertos en unidades productivas pasó de 9.893.914 en diciembre de 2023 a 9.647.751 en diciembre de 2024 y a 9.559.457 en diciembre de 2025. En paralelo, la cantidad de empleadores de unidades productivas con trabajadores declarados cayó de 512.898 a 499.682 y luego a 489.749. Es decir: el primer año explicó la mayor parte del deterioro, pero 2025 volvió a cerrar en baja.

En términos porcentuales, la contracción nacional fue de 2,49% en trabajadores entre 2023 y 2024, y de otro 0,92% entre 2024 y 2025. En el acumulado de dos años, la baja fue de 3,38%. Del lado empresario, el recorte fue de 2,58% en 2024 y de 1,99% en 2025, para una caída acumulada de 4,51%. Traducido a números duros, el país terminó 2025 con 334.457 trabajadores cubiertos menos y 23.149 empleadores menos que al cierre de 2023.

Misiones mostró una trayectoria más contractiva que la media nacional. La provincia pasó de 139.960 trabajadores cubiertos en diciembre de 2023 a 133.078 en 2024 y 128.272 en 2025. Eso implica una pérdida de 6.882 trabajadores en el primer tramo y de otros 4.806 en el segundo. El saldo acumulado fue de 11.688 trabajadores menos, equivalente a una caída de 8,35%, más del doble de la retracción nacional.

La caída también fue visible en la cantidad de empleadores con trabajadores declarados. Misiones pasó de 9.638 empleadores en diciembre de 2023 a 9.140 en 2024 y 8.743 en 2025. Son 498 menos en el primer año y otros 397 menos en el segundo. En total, desaparecieron 895 empleadores del registro, una baja acumulada de 9,29%. Otra vez, el deterioro provincial superó al promedio argentino, que en ese mismo lapso cayó 4,51%.

La comparación con el NEA también deja una lectura relevante. Si se suman Misiones, Corrientes, Chaco y Formosa, la región pasó de 453.755 trabajadores cubiertos en diciembre de 2023 a 435.016 en 2024 y 424.148 en 2025. Eso significa una pérdida de 29.607 trabajadores en dos años, equivalente a 6,52%. En empleadores, el NEA bajó de 29.930 a 28.217 y luego a 27.093, una reducción de 2.837 empleadores, o 9,48%. Aquí aparece un dato central: Misiones explicó 39,5% de la caída regional del empleo cubierto, porque de los 29.607 puestos perdidos en el NEA, 11.688 correspondieron a la provincia.

En cantidad de empleadores, Misiones conservó el liderazgo regional en los tres años analizados: 9.638 en 2023, 9.140 en 2024 y 8.743 en 2025, siempre por encima de Corrientes y Chaco. Dicho de otro modo: Misiones tiene más empleadores formales que sus vecinos del NEA, pero con una escala media menor en cantidad de trabajadores por empleador.

Ese rasgo también se ve en la relación entre trabajadores y empleadores. En 2025, Misiones tuvo alrededor de 14,7 trabajadores cubiertos por empleador, por debajo del promedio nacional, que se ubicó en 19,5, y también debajo de Corrientes, que superó los 20 trabajadores por empleador. Es un dato que sugiere una estructura más atomizada, con mayor peso de firmas pequeñas y medianas, algo consistente con la matriz económica provincial.

En participación relativa, Misiones también cedió terreno. En 2023 representaba el 1,41% de los trabajadores cubiertos del país; en 2025 bajó al 1,34%. Entre los empleadores, pasó de explicar el 1,88% del total nacional al 1,79%. Dentro del NEA, en cambio, su peso siguió siendo decisivo: concentró el 30,8% de los trabajadores cubiertos de la región en 2023 y el 30,2% en 2025; y mantuvo en torno de un tercio de los empleadores regionales, con una participación de 32,2% en 2023 y 32,3% en 2025. Es decir, aun en retroceso, Misiones siguió siendo la provincia con mayor densidad empresaria formal del Nordeste.

La lectura de fondo es inquietante. No se trata solo de una baja en la nómina de trabajadores cubiertos, sino de una retracción simultánea del entramado empresario que sostiene ese empleo. Cuando cae la cantidad de empleadores, el problema deja de ser únicamente laboral y pasa a ser también productivo: hay menos unidades económicas activas con personal declarado, menos masa crítica para sostener inversión y menos capilaridad formal en el territorio. En el caso de Misiones, esa doble caída fue más intensa que en el promedio nacional y también más severa que la contracción del empleo regional.

Menos trabajo en casas particulares

A ese panorama de caída del empleo formal en empresas se suma otra tendencia silenciosa en el mercado laboral argentino: la reducción del trabajo registrado en casas particulares, uno de los sectores con mayor presencia de empleo femenino y con fuerte peso en la economía doméstica de las familias. Entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025, el sistema de riesgos del trabajo registró una baja sostenida en la cantidad de trabajadoras cubiertas. A nivel nacional, el total de personas trabajadoras en casas particulares pasó de 627.636 en 2023 a 612.830 en 2024 y a 602.685 en 2025, lo que implica una pérdida acumulada de 24.951 puestos registrados en dos años, equivalente a una caída de 3,97%.

La reducción también se observa del lado de las familias empleadoras registradas. En diciembre de 2023 había 523.692 empleadores con personal de casas particulares declarado dentro del sistema; en 2024 el número bajó a 510.755, y en 2025 descendió a 501.864. En términos nominales, esto significa que 21.828 hogares dejaron de registrar personal doméstico en dos años, una caída de 4,17%. La dinámica reproduce, aunque con menor intensidad, la misma tendencia que se observa en las unidades productivas: menos empleadores y menos personas cubiertas por el sistema formal.

En el caso de Misiones, la evolución del empleo registrado en casas particulares también mostró una tendencia contractiva entre 2023 y 2025. Según los boletines estadísticos del sistema de riesgos del trabajo, la provincia pasó de 7.402 trabajadoras registradas en diciembre de 2023 a 7.158 en diciembre de 2024 y a 6.982 en diciembre de 2025. En términos nominales, esto implica que 420 puestos de trabajo doméstico formal se perdieron en dos años, lo que representa una caída aproximada de 5,7% en el empleo registrado del sector en la provincia.El retroceso también se observa en la cantidad de hogares empleadores registrados. En Misiones había 6.197 empleadores de casas particulares declarados en diciembre de 2023, cifra que descendió a 5.985 en 2024 y a 5.842 en 2025. Es decir, 355 familias dejaron de registrar personal doméstico en el sistema formal, una reducción cercana al 5,7% en dos años. La dinámica provincial reproduce así la tendencia nacional: menos trabajadores domésticos registrados y menos hogares empleadores dentro del sistema formal, en un contexto de deterioro del ingreso familiar y creciente informalización de este segmento laboral.

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Boom exportador: Misiones lideró el NEA y logró su segundo mejor año desde 1993

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El 2025 fue altamente positivo en materia exportadora para Misiones.  Según el último informe publicado por el INDEC sobre el Origen Provincial de las  Exportaciones (OPEX) correspondientes al total de 2025, Misiones totalizó unos USD 533,4 millones en ventas de bienes al exterior, lo que marcó el segundo mejor año desde 1993. Además, ese valor significó una suba del 20,8%  respecto al 2024 y se ubicó también +42,7% respecto al promedio histórico de  exportaciones medidas en dólares corrientes.

Misiones no solo ratificó su liderazgo en el NEA, sino que lo amplió: en 2025 explicó el 47% de las exportaciones de la región, cuando el promedio histórico de  participación era del 43%. De este modo, incrementó en cuatro puntos porcentuales su peso relativo dentro del NEA, concentrando casi la mitad de las ventas externas de la región. 

En términos de productos, los correspondientes a Yerba Mate y Té explicaron el 30% de las  exportaciones totalizando USD 162,5 millones; le siguieron el complejo de papel, cartón y  otros con USD 156,1 millones (29% del total) que crecieron en un 19% anual; y el podio se completa con Tabaco sin elaborar con el 16% del total, por USD 84,1 millones y un crecimiento muy fuerte contra el 2024 que llegó a 209%. 

A su vez, en estos tres casos  mencionados, las exportaciones de 2025 también se ubicaron muy por encima de su  promedio histórico: en el caso de Yerba y Té fue de +24,9%, en papel, cartón y otros +46,8% y en Tabaco +58,8%.  

Al observar las exportaciones por grandes rubros, las manufacturas volvieron a ser  protagonistas: las de origen agropecuario (MOA) tuvieron exportaciones por USD 260,1 millones (49% del total) y crecieron 1,3% anual y +46,3% vs. su promedio histórico; las de origen industrial (MOI) exportaron por USD 166,4 millones (31% del total) creciendo 18,3% anual y +25% vs. promedio histórico; y los Productos Primarios (PP) totalizaron USD 106,9  millones (20% del total) con una expansión anual del 142,3% y de +70% frente a su promedio histórico.

En el plano nacional, Misiones explicó el 0,6% de las exportaciones totales y tuvo  el séptimo mayor crecimiento anual. 

En este marco, se destaca que Misiones es la séptima más exportadora de manufacturas de origen agropecuario.  

Visto por destinos, Brasil fue el principal socio comercial de Misiones: allí fueron el 24,4%  de las exportaciones de la provincia (por USD 130 millones) creciendo 42,6% anual. En segundo lugar quedó Estados Unidos con USD 90 millones (16,9% del total) aunque en este  caso cayó 14% contra 2024. 

La Unión Europea completó el podio con el 14,9% del total  (por USD 79 millones) pero creció de manera muy fuerte: +109,7% anual.

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