El gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, expresó su “profunda preocupación” ante la posibilidad de que el Gobierno nacional avance con la instalación de un nuevo peaje sobre la Ruta Nacional 12 y reclamó que cualquier decisión en ese sentido sea revisada por las autoridades competentes.
La advertencia se produce en un contexto de fuerte presión sobre los costos que enfrentan las familias y las actividades económicas. Para Passalacqua, incorporar un nuevo cargo al tránsito por una de las principales vías de comunicación de la provincia significaría sumar una barrera económica para quienes utilizan diariamente la infraestructura vial para trabajar, estudiar, comerciar y producir.
Quiero expresar mi profunda preocupación ante la noticia de que el Gobierno nacional pretende instalar un nuevo peaje sobre la Ruta Nacional 12 en Misiones.
En un contexto difícil para todo el país, resulta inaceptable imponer una traba más a quienes trabajan, estudian,…
“En un contexto difícil para todo el país, resulta inaceptable imponer una traba más a quienes trabajan, estudian, comercian y producen”, sostuvo el mandatario provincial, al plantear que las rutas nacionales cumplen una función que excede el transporte y resultan determinantes para la integración territorial y el desarrollo de las economías regionales.
La Ruta Nacional 12 constituye uno de los principales corredores de Misiones y concentra una parte significativa del movimiento de personas, bienes y servicios dentro de la provincia. Cualquier incremento asociado a su utilización puede trasladarse, de manera directa o indirecta, a los costos logísticos de las empresas y productores y, posteriormente, a los precios que afrontan los consumidores.
El planteo de Passalacqua coloca así el eventual peaje dentro de una discusión más amplia sobre el financiamiento de la infraestructura vial. El gobernador sostuvo que la prioridad debería estar puesta en garantizar obras, mantenimiento e inversión antes que en incorporar nuevas cargas sobre quienes utilizan las rutas.
“Los misioneros y los argentinos necesitamos obras, mantenimiento e inversión vial, no nuevas cargas que castiguen aún más el bolsillo de las familias”, afirmó.
La discusión adquiere una dimensión particularmente relevante para Misiones por su condición de provincia periférica y fronteriza. La distancia respecto de los principales centros de consumo y producción del país ya representa un componente estructural de los costos logísticos. En ese escenario, cualquier incremento adicional en el costo del transporte puede afectar la competitividad de las actividades productivas y comerciales.
Desde una perspectiva de desarrollo, el debate no se limita entonces a cuánto costaría atravesar un nuevo puesto de peaje. También involucra quién absorbe ese costo, qué contraprestación recibirían los usuarios y cuál sería el impacto acumulado sobre el transporte de mercancías, el turismo y la movilidad cotidiana de los misioneros.
El reclamo provincial apunta precisamente a que la discusión sobre el financiamiento vial contemple esas particularidades. Para Misiones, mejorar la infraestructura y asegurar el mantenimiento de los corredores estratégicos es una condición necesaria para reducir las desventajas derivadas de su ubicación geográfica, no una cuestión secundaria frente al equilibrio de las cuentas públicas.
Passalacqua formuló un llamado a la reflexión a las autoridades nacionales y solicitó que se revea cualquier medida orientada a instalar un nuevo peaje en la Ruta Nacional 12. El pedido abre una instancia para que Nación, la provincia y los distintos actores vinculados al transporte puedan evaluar alternativas de financiamiento que no terminen trasladando de manera automática el costo a las familias y al aparato productivo.
El desafío, en definitiva, consiste en encontrar un esquema que permita sostener la infraestructura vial sin profundizar los costos que ya enfrentan las economías regionales. En una provincia donde las rutas son esenciales para conectar productores, trabajadores, ciudades y mercados, la inversión vial funciona también como una política de competitividad.
La discusión sobre un eventual nuevo peaje vuelve a poner sobre la mesa una cuestión central para Misiones: la infraestructura no solo debe financiarse, sino también garantizarse y mantenerse en condiciones adecuadas para que pueda cumplir su función como herramienta de desarrollo.
El Gobierno de Misiones habilitará, entre el 1° de enero y el 31 de marzo de 2026, un Régimen Especial de Regularización de Obligaciones Tributarias del Impuesto Provincial al Automotor, que permitirá a los contribuyentes ponerse al día con deudas acumuladas accediendo a la condonación de hasta el 100% de intereses y multas. El anuncio fue realizado por el gobernador Hugo Passalacqua a través de sus redes sociales y apunta a mejorar la cobrabilidad del tributo, aliviar la carga financiera de los contribuyentes y ordenar la recaudación provincial en el inicio del próximo año fiscal.
La medida tiene impacto directo sobre personas físicas y jurídicas con obligaciones impagas vinculadas al parque automotor provincial, y se inscribe en una estrategia fiscal orientada a incentivar el cumplimiento voluntario mediante beneficios concretos, en un contexto de restricción económica y necesidad de previsibilidad tributaria.
Informo que, entre el 1° de enero de 2026 y el 31 de marzo de 2026, estará vigente el Régimen Especial de Regularización de Obligaciones Tributarias del Impuesto Provincial al Automotor, el cual prevé la condonación de hasta el 100 % de intereses y multas, en función de la fecha…
Alcances del régimen y beneficios según la modalidad de pago
Según lo informado oficialmente, el régimen estará vigente por tres meses, desde el 1° de enero hasta el 31 de marzo de 2026, y contemplará beneficios variables de condonación de intereses y multas. El porcentaje de quita —que puede llegar al 100%— dependerá de tres factores clave: la fecha de adhesión, la forma de pago y la cantidad de cuotas elegidas por el contribuyente.
Este esquema escalonado busca acelerar las adhesiones tempranas y favorecer los pagos al contado o en planes más cortos, al tiempo que ofrece alternativas de financiación para quienes necesiten regularizar deudas en cuotas. De este modo, el régimen combina un incentivo fiscal directo con flexibilidad operativa, ampliando el universo potencial de adherentes.
El Impuesto Provincial al Automotor constituye una de las fuentes de recaudación propias de la provincia y grava la titularidad de vehículos radicados en Misiones. La acumulación de intereses y multas por mora suele encarecer significativamente la deuda original, lo que en muchos casos desalienta la regularización espontánea. La condonación parcial o total de esos accesorios busca revertir esa dinámica.
El informe de Coyuntura Regional NEA realizado por Gerardo Alonso Schwarz y Juan Cuevas para la Fundación Mediterranea – IERAL donde analizan como la política cambiaría ha impactado en la región.
En los últimos meses el cambio en la política cambiaria ha generado una serie de incentivos desiguales en distintos sectores de la economía. Como consecuencia de esto se observan diferentes impactos de la variación del tipo de cambio en las economías regionales.
En las provincias de la región NEA, especialmente debido a su relación con las economías de Brasil y Paraguay es posible observar los efectos en el turismo, comercio fronterizo, comercio exterior, ahorristas e inversiones en la economía real.
De esta manera, si bien este escenario tiene un aspecto positivo en el impulso en el corto plazo del turismo doméstico y receptivo y las compras en las localidades argentinas fronterizas, genera también fuertes desincentivos a la inversión tanto para el turismo, como en el sector exportador y especialmente a la inversión extranjera en el país.
Teniendo en cuenta esta realidad cambiaria, analizamos como estos distintos tipos de cambio (ver gráfico 1) pueden afectar a los distintos sectores económicos del NEA entiéndase turismo, comercio exterior, ahorristas e inversiones en la economía real o inversión en el sector financiero.
En el caso del sector turismo, particularmente el emisivo, cualquier persona que quisiera comprar divisas en casas de cambio para viajar al exterior pagaría el impuesto solidario (82,5 pesos por dólar), lo mismo pasaría si cualquier persona residente utiliza su tarjeta de crédito o débito en pesos en el extranjero. Otra opción es comprar divisas a un tipo de cambio blue (el dólar blue, dólar paralelo o dólar negro, son eufemismos que se utilizan en Argentina para referirse al dólar estadounidense comprado ilegalmente en el mercado negro y suele tener un tipo de cambio que se encuentra muy por encima del dólar oficial) a 78 pesos por dólar que por el momento sigue siendo levemente menor al dólar solidario (en el caso de decidir vender pesos para adquirir divisas en el exterior, la cotización es muy similar a estos valores).
Para el turismo receptivo la situación es similar, ya que los turistas extranjeros pueden venir con sus divisas e ir a una casa de cambio (pueden vender el equivalente en pesos hasta 560.000 pesos al año o un máximo de 280.000 pesos por mes y a su vez para comprar divisas tienen que tener una previa autorización del Banco Central Argentina con un límite de cien dólares) y cambiar las mismas al tipo de cambio oficial (actualmente en el Banco Nación 58,5 por dólar) o la otra opción es vender sus divisas en el mercado paralelo (o en el exterior antes de viajar) donde, la transacción se hará en valores cercanos al dólar blue (75 pesos por dólar), lo cual genera una ventaja para el turista extranjero de obtener mayores pesos por divisa.
Observando esta realidad cambiaria que enfrentan los residentes como también los no residentes que quieren hacer turismo nos permite inferir un mayor movimiento de argentinos haciendo turismo dentro del país y pocos argentinos viajando al exterior. A su vez, la situación antes descripta implica que manejarse con efectivo resulta más beneficioso que con utilizar tarjetas de crédito o débito tanto para residentes como para no residentes.
En lo que se refiere exclusivamente al turismo de compras y teniendo en cuenta la realidad geográfica del NEA (en la cual las provincias limitan con Brasil y Paraguay), consideramos conveniente analizar los precios de distintos productos y servicios con un tipo de cambio oficial (en el caso de Argentina se tomó en cuenta el dólar solidario) que se ofrecen tanto en ciudades del NEA como así también en ciudades limítrofes de Paraguay y Brasil. En el caso de ciudades de Argentina que son limítrofes con ciudades de Paraguay (ver gráfico 2), se aprecia que para un grupo de productos y servicios en la actualidad la gran mayoría resulta más barato en Argentina que en Paraguay, salvo tres productos.
En los casos de ciudades argentinas y ciudades de Brasil (ver gráfico 2), los resultados nos muestran una situación muy similar a la anterior, de manera tal que la gran mayoría de productos y servicios seleccionados son más baratos en Argentina con la excepción de cinco productos.
Esta comparación de precios en ciudades fronterizas explica claramente no sólo el poco tránsito fronterizo de argentinos yendo a hacer compras a ciudades fronterizas sino también la mayor cantidad de brasileños y paraguayos haciendo viajes de compras a ciudades fronterizas argentinas (especialmente en las ciudades de Puerto Iguazú, Bernardo de Irigoyen, Paso de los Libres y Posadas).
En el comercio exterior (en este caso los sectores exportadores del NEA1 ) cuando concretan una venta al extranjero y las divisas son depositadas en sus cuentas bancarias las mismas tienen que pesificarse al tipo de cambio comprador del banco al cual fueron realizadas las transferencias que generalmente toman como referencia el tipo de cambio comprador del Banco de la Nación Argentina. Cabe aclarar que en la misma ley del impuesto solidario también generó cambios con los impuestos que se cobran a las exportaciones ya que se cobraban sumas fijas concepto de impuestos las exportaciones las mismas pasaron a ser un porcentaje. En el caso de los productos exportados del NEA (ver tabla 1) en su mayoría tributan impuestos a las exportaciones por un porcentaje del 12% salvo algunas excepciones en las que tributan el 9% (entiéndase pasta celulósica), 6% (arroz partido) y 5% (leña, carbón vegetal y madera en bruto) por lo cual el tipo de cambio efectivo será el oficial menos el porcentaje de retenciones aplicables
Las importaciones, actualmente tienen un arancel externo común del 10% más la tasa de estadística del 3% entre otros costos lo que hace que los importadores realicen transacciones a un dólar vendedor del Banco Nación de 72,3 pesos por dólar, sumado a que si el producto que importa tiene licencia automática o no automática (las licencias automáticas son aprobadas, para todos los casos, previa la importación y luego de su solicitud en concordancia con el reglamento que se encuentre vigente, mientras que las licencias no automáticas pueden demorarse para su aprobación por lo general entre 30 a 60 días).
Esta realidad cambiaria para los exportadores muestra los desincentivos que actualmente tienen ya que deben exportar a un dólar menor al oficial y a su vez, al importar bienes de capital o afrontar compromisos en divisas, deben hacerlo a un tipo de cambio mayor al cual exportan.
Por otra parte, las inversiones en la economía real (por ejemplo la compra de inmuebles, maquinaria, empresas entre otras cosas) generalmente suelen hacerse mediante la transferencia bancaria al tipo de cambio oficial comprador (actualmente en 59 pesos por dólar en el Banco Nación).
El inconveniente en las inversiones radica cuando se quieren girar las utilidades al exterior porque actualmente solamente las empresas multinacionales pueden girar el 30% de la inversión realizada, entonces la opción que tienen es el dólar contado con liquidación (esta es una operatoria realizada a través del mercado de valores. Existe un valor de referencia que nace a partir de calcular la diferencia entre una cotización en el mercado local, y otra cotización de la misma empresa en USA. La operación consta en una serie de pasos, primero comprar un título público o acción con cotización en el mercado de valores local y afuera. Luego hay que solicitar al bróker de bolsa, que envié el título al exterior, donde debemos tener una cuenta bancaria en dólares. Allí se venderá el título público o acción y se recibirá el importe en la cuenta correspondiente. A su vez, esta operatoria también sirve para ingresar fondos al país) actualmente este tipo de dólar se negocia a 82,2 pesos por dólar. Entonces si las divisas entran al país a un tipo de cambio de 59 pesos por dólar y tendrían que salir del país a un tipo de cambio de 82,2 pesos por dólar deberían tener como mínimo una rentabilidad de 39,3% (entiéndase es el cociente entre el valor del dólar CCL y el valor del dólar tipo comprador del Banco Nación)
Finalmente, aquellos individuos o empresas que quieran destinar sus ahorros a compras de divisas mayores a doscientos dólares de manera legal pueden recurrir al dólar bolsa (Se llama dólar bolsa o dólar Mep a la compra/venta de dólares realizada a partir de la operatoria de bonos. Dichos bonos están nominados en dólares, pero cotizan tanto en dólares como en pesos, permitiendo operarlos en ambas monedas) que actualmente está en 82,18 pesos por dólar.
Como conclusión ante un nuevo escenario con diversos tipos de cambios efectivos según la actividad, se aprecia que el mismo si bien tiene un aspecto positivo en el impulso en el corto plazo del turismo doméstico y receptivo y las compras en las localidades argentinas fronterizas, genera también fuertes desincentivos a la inversión tanto para el turismo, como en el sector exportador y especialmente a la inversión extranjera en el país.
1 entiéndase Arroz, Madera y sus Manufacturas, Pasta Celulósica Tabaco, Té y Yerba Mate