Con un balance ampliamente positivo, la primera Exposición Agroindustrial Oberá dejó señales claras de consolidación como un espacio estratégico para el desarrollo productivo de la zona centro de Misiones. El evento reunió a productores, industrias, comercios e instituciones en torno a un objetivo común: fortalecer el entramado económico regional y generar nuevas oportunidades de negocios.
De cara a lo que viene, los organizadores confirmaron que la próxima edición se realizará los días 10 y 11 de abril de 2027, al tiempo que anticiparon la intención de establecer un esquema bianual. La apuesta busca mejorar la planificación, potenciar las rondas de negocios y elevar el nivel de innovación en cada nueva convocatoria.
Durante el acto de cierre, se puso en valor el trabajo articulado entre el sector público y privado que permitió concretar la muestra. “Este evento no es solo de Oberá, sino de toda la zona centro”, remarcaron los organizadores, subrayando el carácter regional de la iniciativa y el compromiso de los distintos actores productivos. En ese marco, también se destacó el acompañamiento del Gobierno provincial como un factor clave para su realización.
En un contexto económico desafiante, la exposición fue leída como una señal de dinamismo y resiliencia. El intendente de Oberá, Pablo Hassan, sintetizó ese espíritu al afirmar que “Misiones no se va a detener, va a seguir produciendo, trabajando y buscando oportunidades”, en alusión al legado emprendedor que caracteriza a la provincia.
Uno de los momentos destacados fue la visita del gobernador Hugo Passalacqua al Parque de las Naciones durante la segunda jornada. “Tengo una alegría inmensa de vivir esta exposición. Exponer es poner afuera lo que somos capaces los misioneros”, expresó. Y agregó: “Sentí que estoy en familia, la gran familia de la zona centro, con ganas de mostrar lo que hace, hacer negocios y capacitarse”.
El evento también sirvió para reconocer el rol de las empresas, industrias y comercios participantes, considerados motores de la economía local y generadores de empleo. A su vez, se valoró el trabajo de los equipos técnicos y organizativos que hicieron posible la primera edición.
Como cierre, los organizadores convocaron a los asistentes a completar una encuesta de evaluación, herramienta que permitirá medir el impacto de la exposición y ajustar la propuesta de cara a las próximas ediciones.
En una decisión de alto impacto dentro del esquema de empresas públicas provinciales, el gobernador Hugo Passalacqua firmó el decreto que instruye avanzar con la disolución y liquidación de Misio-Pharma Sociedad del Estado, la firma creada en 2019 con el objetivo de desarrollar el cultivo, producción e industrialización de cannabis con fines medicinales en Misiones. En principio, la continuidad de la producción de cannabis se canalizará a través de la Biofábrica, que tiene plantines en crecimiento y capacidad de producción.
La disolución de Misio Pharma se fundamenta en la “crítica situación económica y financiera” que atraviesa el país, que -según se detalla en los considerandos- impide sostener los objetivos para los que fue creada la sociedad. El texto oficial advierte sobre la “virtual ruptura de las cadenas de pago” y el riesgo de deterioro del capital en las empresas estatales, en un contexto de recesión prolongada.
Misio-Pharma había sido autorizada mediante el Decreto N° 2052/19, con un objeto amplio que incluía desde el cultivo de cannabis medicinal hasta su industrialización y comercialización, además de la producción y manejo de insumos asociados como semillas, fertilizantes y productos derivados. La iniciativa se inscribía en la estrategia provincial de innovación productiva y diversificación de la matriz económica.
Sin embargo, el Gobierno ahora sostiene que el escenario macroeconómico volvió inviable la continuidad del proyecto, por lo que se decidió avanzar en su cierre bajo criterios de “racionalización y eficiencia del Estado”.
Proceso de disolución y liquidación
El decreto instruye al fiscal de Estado, Fidel Eduardo Duarte, a representar al Estado provincial -único accionista de la sociedad- en una Asamblea General Extraordinaria convocada para el 16 de abril de 2026.
En esa instancia se deberá formalizar:
La modificación del estatuto para adecuar las causales de disolución
La declaración formal de disolución de la sociedad
La revocación de los mandatos del directorio
La designación de un interventor liquidador
La continuidad de la sindicatura hasta la finalización del proceso
Como interventor liquidador fue designado Francisco Antonio Malica, quien tendrá a su cargo ejecutar todas las acciones necesarias para cerrar la empresa conforme a la normativa vigente.
Además, se dispuso que las funciones institucionales, autorizaciones y representaciones que tenía Misio-Pharma sean transferidas a la Agencia Ejecutiva de Desarrollo e Innovación Tecnológica (AEDIT).
La decisión marca un giro en la política provincial vinculada al cannabis medicinal, un sector que en los últimos años había generado expectativas de desarrollo industrial, agregado de valor y potencial exportador.
El cierre de Misio-Pharma se da en un contexto nacional donde varias iniciativas vinculadas al cannabis enfrentan dificultades regulatorias, financieras y de escala, en medio de un proceso de ajuste económico más amplio.
El encuentro bautizado “Misiones Productiva”, realizado este miércoles 25 de marzo a las 17 en el Hotel Julio César de Posadas, reunió a dirigentes de la oposición, identificados con Cambiemos y aliados al Gobierno nacional con empresarios forestales y ganaderos que insisten en cambiar la matriz productiva y pagar menos impuestos.
El evento organizado por los empresarios Alfredo Gruber, Gabriel Montiel y el diputado Miguel Núñez. Entre el público estaban referentes empresarios del sector forestal, yerbatero y ganadero. Productores de diferentes sectores de la provincia y legisladores del sector opositor como Cristian Castro del PAyS, Martín Arjol, del partido Libertario, Santiago Koch de la UCR, Elvani Goring del PAyS, Ramón Amarilla del partido Algo Nuevo por la Dignidad de los Trabajadores, Rosa Kurtz de la UCR. Además, estaban referentes del radicalismo Gustavo González, Ariel Pianesi, Walter Molina y del PRO, Jerónimo Lagier.
El planteo central giró en torno a las condiciones estructurales que enfrenta el sector productivo misionero. Desde la organización, se insistió en que las reglas actuales resultan “inciertas” y sin un direccionamiento claro, lo que desalienta inversiones de largo plazo, como la compra de maquinaria o la ampliación de escala.
En ese marco, se cuestionaron regulaciones específicas —como la quema programada— y se puso en debate la orientación de políticas públicas que, según se expuso, terminan condicionando la capacidad productiva. La crítica no se limitó a una medida puntual: se planteó una revisión integral del esquema normativo de Nación.
El diagnóstico incluyó además una propuesta concreta en el plano institucional: avanzar con un proyecto legislativo para que la provincia adopte como referencia las habilitaciones y prohibiciones del organismo sanitario nacional, en un intento por alinear criterios y reducir superposiciones regulatorias.
A la par, se introdujo un cambio de enfoque en la política productiva. La consigna fue directa: producir lo que se consume. Se mencionaron ejemplos concretos de productos que hoy llegan desde otras provincias —harina, carne, maíz— y que, según se planteó, podrían generarse localmente. La idea de diversificación productiva apareció así como alternativa a la dependencia de actividades tradicionales.
Empresarios en alerta: costos, crédito y mercado en tensión
El sector empresario reforzó el diagnóstico con una mirada operativa. La falta de acceso al crédito, la presión impositiva y la superposición de normativas fueron señaladas como los principales obstáculos para sostener la actividad.
Desde el ámbito forestal, se advirtió que el financiamiento en la provincia resulta más caro tanto para quien toma como para quien otorga crédito, en parte por las alícuotas vigentes. Esa estructura encarece la inversión y limita la expansión productiva. A eso se suma la carga administrativa: registros, controles y trámites que, según se expuso, “no generan beneficios concretos y sí costos operativos”.
En paralelo, se describió un escenario económico complejo. La actividad muestra señales de estancamiento, con caída de la demanda tanto en el mercado interno como en el externo. La falta de obra pública y la inestabilidad global —con impactos en comercio exterior y precios— agravan el cuadro.
A ese contexto se suma un factor emergente: el aumento de los combustibles, vinculado a tensiones internacionales, que ya empieza a ser percibido como un nuevo vector de presión sobre costos e inflación.
Correlación de fuerzas: presión sectorial y desafío político
El tono del encuentro dejó en evidencia un reacomodamiento en la relación entre el sector productivo y la política. Los empresarios no sólo plantearon demandas económicas, sino que también interpelaron directamente a los decisores públicos.
El reclamo por una baja de impuestos —en los tres niveles del Estado— aparece como un punto de coincidencia transversal. Sin embargo, también se reconoció la dificultad fiscal para avanzar en esa dirección, lo que introduce una tensión estructural: la necesidad de aliviar costos sin desfinanciar al Estado.
En ese escenario, el sector productivo busca ganar centralidad en la agenda política. La convocatoria a que los productores “sean protagonistas” del cambio y la referencia al rol de los legisladores como responsables de definir políticas públicas marcan una intención de incidir directamente en el diseño institucional.
Al mismo tiempo, el modelo comparativo con regiones vecinas de Brasil —particularmente en materia de financiamiento y productividad— opera como presión adicional sobre las autoridades locales.
Escenario abierto: entre la expectativa y la incertidumbre
El encuentro dejó planteado un punto de inflexión, aunque sin certezas sobre su traducción concreta en políticas públicas. La iniciativa de llevar propuestas al ámbito legislativo abre un canal institucional, pero el margen de acción dependerá de la capacidad de articular consensos y de las restricciones fiscales.
En paralelo, el contexto macroeconómico y global introduce un factor de incertidumbre que condiciona cualquier estrategia de mediano plazo. La falta de definiciones claras sobre el rumbo económico, sumada a la volatilidad externa, frena decisiones de inversión.
La discusión de fondo —qué producir, cómo y bajo qué reglas— quedó instalada. Lo que resta observar es si ese debate se transforma en reformas concretas o si queda absorbido por la dinámica política y económica que todavía no termina de estabilizarse.
Los datos de permisos de obra y superficie autorizada a construir en los principales municipios de Misiones, difundidos recientemente por el INDEC, muestran que el sector de la construcción atravesó en 2025 un proceso de enfriamiento significativo. La caída se verificó tanto en la cantidad de proyectos aprobados como, sobre todo, en los metros cuadrados habilitados para construir. Sin embargo, el desempeño fue heterogéneo entre ciudades y dejó a Oberá como el principal polo de actividad constructiva de la provincia.
En términos agregados, durante 2025 se aprobaron 890 permisos de obra en los siete municipios relevados por el INDEC. La cifra representa una caída del 8,2% respecto a 2024 y del 18,0% frente a 2023, confirmando una desaceleración del ritmo constructivo en línea con el contexto macroeconómico más restrictivo que atravesó el país en los últimos años.
Dentro de este escenario general, Oberá se consolidó como el municipio con mayor volumen de permisos otorgados. Durante 2025 registró 301 autorizaciones, lo que equivale al 33,8% del total provincial. A diferencia del promedio general, la ciudad logró exhibir una fuerte recuperación interanual: los permisos crecieron 27,0% respecto a 2024, el mejor desempeño relativo de la provincia. No obstante, el nivel todavía se ubica levemente por debajo del registrado en 2023 (-1,6%).
Este comportamiento sugiere que Oberá logró recomponer buena parte del retroceso observado el año anterior y mantener un nivel de actividad relativamente estable, consolidándose como uno de los mercados constructivos más dinámicos del interior misionero.
En segundo lugar se ubicó Posadas, con 172 permisos aprobados durante 2025. Sin embargo, el comportamiento de la capital provincial fue muy distinto al de Oberá: los permisos se desplomaron 49,1% respecto a 2024 y se mantienen 43,6% por debajo de 2023, reflejando un marcado freno en la actividad.
Además de Posadas, también mostraron caídas interanuales Leandro N. Alem (-13,6%) y Puerto Rico (-15,0%). En contraste, junto a Oberá, otros municipios que cerraron el año con variaciones positivas fueron Eldorado (+25,0%), Puerto Iguazú (+21,3%) y Apóstoles (+9,0%).
Si la comparación se realiza contra 2023, solo dos municipios exhiben mejoras: Apóstoles (+58,7%) y Puerto Iguazú (+2,9%). En el resto de los distritos la actividad permanece por debajo de los niveles de hace dos años, con las caídas más pronunciadas en Puerto Rico (-45,2%) y Posadas (-43,6%).
La tendencia de desaceleración se vuelve aún más evidente al analizar la superficie autorizada para construir. Durante 2025 se aprobaron 313.050 metros cuadrados, lo que implica una caída del 27,0% respecto a 2024 y del 17,6% frente a 2023. Esto indica que no solo se aprobaron menos proyectos, sino que además el tamaño promedio de las obras también se redujo.
En este indicador, Posadas continúa concentrando el mayor volumen de superficie autorizada, con 121.980 m² en 2025, equivalentes al 39,0% del total provincial. Sin embargo, el retroceso fue muy marcado: la superficie aprobada cayó 48,1% interanual y 20,3% frente a 2023.
Oberá aparece como el segundo mercado constructivo de la provincia, con 70.004 m² autorizados en 2025, lo que representa el 22,4% del total. A diferencia de la capital provincial, la ciudad logró sostener el dinamismo del sector: la superficie aprobada creció 1,6% respecto a 2024 y se ubicó 15,3% por encima de 2023.
Eldorado también mostró señales de recuperación. Con 46.394 m² autorizados, registró un crecimiento del 35,0% frente a 2024, aunque todavía se mantiene levemente por debajo del nivel de 2023 (-4,1%). Apóstoles, por su parte, exhibió una evolución positiva más moderada, con 13.248 m² aprobados en 2025, lo que implica subas del 11,1% interanual y del 5,4% frente a 2023.
En el extremo opuesto se ubican Puerto Iguazú, Leandro N. Alem y Puerto Rico. Iguazú registró 30.443 m² autorizados en 2025, con una caída del 13,2% respecto a 2024 y un retroceso muy marcado del 53,5% frente a 2023. Alem también mostró contracciones relevantes (-15,7% interanual), al igual que Puerto Rico, donde la superficie autorizada se desplomó 43,9%.
En conjunto, los datos reflejan un panorama de fuerte desaceleración del sector de la construcción en Misiones durante 2025, aunque con diferencias claras entre municipios. Mientras algunas ciudades del interior lograron sostener o recuperar parte de la actividad —con Oberá como caso más destacado—, la fuerte contracción observada en Posadas y en otros distritos terminó inclinando el balance general hacia un escenario de menor dinamismo constructivo.
¿Qué pasó en el NEA?
En la comparación regional, los municipios misioneros se destacaron por concentrar los mayores volúmenes de permisos y superficie autorizada dentro del NEA.
En cantidad de permisos, Oberá lideró toda la región con 301 autorizaciones, ubicándose por encima de Resistencia (246) y Formosa (242). Además, en términos de variación interanual contra 2024, el municipio misionero volvió a posicionarse entre los mejores desempeños del NEA, ubicándose tercero en la región, mientras que Eldorado también logró ingresar entre los primeros puestos.
En superficie autorizada, Posadas encabezó el ranking regional con 121.980 m², seguida por Corrientes (92.956 m²) y Oberá (70.004 m²). En cuanto a las variaciones relativas, Eldorado registró uno de los mayores incrementos anuales del NEA, lo que confirma que, pese al freno general del sector, algunas ciudades del interior continúan mostrando señales de recuperación.
El mercado automotor argentino volvió a mostrar señales de retracción en febrero, pero en Misiones la caída fue mucho más pronunciada que el promedio nacional. Según el informe mensual de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA), la provincia registró 438 vehículos patentados, lo que representa una baja del 20,9% respecto al mismo mes de 2025.
A nivel país, el total de patentamientos alcanzó 42.026 unidades, con una contracción interanual más moderada del 5,7%, lo que deja en evidencia que el retroceso del mercado misionero fue casi cuatro veces mayor que el promedio nacional.
Un mercado más chico dentro del mapa nacional
Con las 438 unidades patentadas en febrero, Misiones representó apenas el 1% del mercado automotor argentino, una participación que además retrocede frente al 1,2% que tenía un año atrás, reflejando la pérdida relativa de peso de la provincia en el mapa nacional de ventas de vehículos.
La caída también se observa en la comparación mensual. En enero se habían registrado 727 patentamientos, por lo que febrero implicó un descenso del 39,8%, una contracción que responde parcialmente a la estacionalidad del mercado, aunque el deterioro interanual confirma un escenario más complejo para el consumo.
Si se analizan los primeros dos meses del año, la dinámica negativa se consolida. Entre enero y febrero de 2026 se patentaron 1.165 vehículos en Misiones, frente a 1.426 unidades en igual período del año pasado, lo que marca una caída acumulada del 18,3%.
Este desempeño ubica a la provincia entre las jurisdicciones con mayor retroceso del país, en un contexto en el que el mercado automotor en general enfrenta un proceso de ajuste luego del fuerte crecimiento que había registrado en ciclos anteriores.
El comportamiento del mercado automotor suele ser un termómetro del consumo de bienes durables. La compra de vehículos depende en gran medida de variables como el acceso al crédito, el nivel de ingresos reales y la evolución de los precios en dólares del sector.
En provincias fronterizas como Misiones también influyen factores específicos, como la dinámica cambiaria con Brasil y Paraguay, que puede alterar las decisiones de consumo y el flujo comercial en la región.
En contraste con la caída en el mercado de autos, el segmento de motocicletas muestra un fuerte crecimiento en la provincia.
Durante febrero se patentaron 1.922 motos en Misiones, apenas 1,2% menos que en enero (1.946 unidades), pero con un salto interanual del 74,1% frente a febrero de 2025, cuando se habían registrado 1.104 unidades.
En el acumulado del año, el crecimiento es aún más marcado:
3.868 motos patentadas en 2026
2.625 en el mismo período de 2025
Esto representa un incremento del 47,4% interanual, con una participación del 2,8% del mercado nacional.
El fenómeno refleja una tendencia que se observa en todo el país: ante el encarecimiento de los autos y la dificultad para acceder al crédito, las motocicletas se consolidan como una alternativa más accesible de movilidad.
Un mercado nacional en retroceso
El informe de ACARA muestra que la contracción del mercado se observa en prácticamente todos los segmentos. En febrero, los patentamientos de automóviles y comerciales livianos retrocedieron 6% interanual, mientras que los vehículos pesados registraron un leve crecimiento del 2,1%.
En el acumulado del año, el mercado total argentino suma 108.480 unidades patentadas, lo que implica una baja del 4,9% respecto al primer bimestre de 2025.
Los datos del primer bimestre sugieren que el mercado automotor argentino atraviesa un período de ajuste, aunque con comportamientos dispares entre provincias. En ese escenario, Misiones aparece entre las jurisdicciones más afectadas, con una caída que duplica o triplica la registrada en gran parte del país.
El desempeño de los próximos meses dependerá en gran medida de la evolución del crédito, la estabilidad macroeconómica y el comportamiento del consumo, variables que históricamente han marcado el pulso de uno de los sectores más sensibles de la economía.
Desde el sector concesionario atribuyen la caída de febrero a una combinación de factores coyunturales. El presidente de ACARA, Sebastián Beato, explicó que el segundo mes del año presentó varias dificultades para la actividad.
“Febrero ha sido un mes complejo para tomar decisiones comerciales. Tuvimos menos días hábiles, cuestiones cambiarias, estacionales y también una expectativa de precios poco realista, factores que explican la merma de actividad en nuestros locales”, señaló.
Sin embargo, el dirigente sostuvo que las perspectivas para el resto del año continúan siendo positivas.
“Desde ACARA continuamos viendo un mercado que va a ir ganando ritmo de a poco, de menor a mayor, por eso proyectamos que el año será con un buen nivel de actividad y de crecimiento. Luego de la reforma laboral, seguimos ahora con mucha atención todo lo relacionado al capítulo impositivo, que junto con la baja de tasas, que parece haber venido para quedarse, nos hacen ser optimistas de cara a los próximos meses”, completó Beato.