Eliminan el peso mínimo de faena para bovinos y liberan el mercado
El Gobierno elimina el peso mínimo de faena bovina desde enero de 2026: más libertad para el productor ganadero.
La Secretaría de Agricultura derogó una normativa vigente desde 2007 que regulaba el peso mínimo de faena para novillitos y vaquillonas. La medida busca promover la libertad económica y reducir la intervención estatal en el ciclo productivo ganadero.
A partir del 1° de enero de 2026, quedará sin efecto la normativa que establecía un peso mínimo obligatorio para la faena de bovinos en Argentina. Así lo resolvió el Ministerio de Economía, a través de la Resolución 98/2025 de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, que deroga las Resoluciones N° 68/2007 y 547/2008, pilares del sistema de control de peso por categoría que regía hasta el momento.
La decisión se enmarca en el plan de desregulación promovido por el Gobierno nacional bajo los lineamientos del Decreto 70/2023, que busca liberar al sector privado de “restricciones innecesarias” que distorsionan el mercado y limitan la autonomía del productor.3
Cambio de paradigma: de la tutela estatal a la autodeterminación del productor
Hasta ahora, la normativa exigía que las medias reses de novillitos y vaquillonas tuvieran un peso mínimo de 99 kg, y establecía sanciones para la faena de mamones y terneros que no alcanzaran los 165 kg en res con hueso. En 2019, la exigencia se flexibilizó para establecer pisos diferenciados por sexo: 165 kg para machos y 140 kg para hembras.
La nueva medida elimina por completo estas restricciones, restableciendo la libertad del productor para definir el momento óptimo de faena, en función de sus propios criterios técnicos, sanitarios y comerciales.
Según fundamenta la resolución firmada por el secretario Sergio Iraeta, las normativas previas respondían a una “lógica de creciente intervención estatal” que limitaba el desenvolvimiento del mercado y afectaba la previsibilidad en la planificación ganadera. “Los productores cuentan con los conocimientos técnicos y las herramientas de gestión adecuadas”, señala el texto oficial.
Transición ordenada: la norma regirá a partir de 2026
La Secretaría fijó el 1° de enero de 2026 como fecha de entrada en vigencia, con el objetivo de brindar un período de adaptación al sector. Durante este lapso, los establecimientos faenadores, productores y comercializadores deberán adecuar sus procesos productivos y logísticos al nuevo régimen.
Los procedimientos administrativos iniciados por infracciones al régimen anterior seguirán su curso bajo las reglas vigentes al momento de los hechos, aclara la resolución.
La eliminación del peso mínimo de faena se suma a otras medidas recientes de desregulación productiva y comercial adoptadas en el marco del modelo libertario impulsado por el presidente Javier Milei, que busca desmantelar el “andamiaje intervencionista” heredado de décadas de regulación estatal en sectores estratégicos como la agroindustria, la energía y el comercio exterior.
Esta política responde a los principios del Decreto 70/2023, que instruye a los organismos del Estado a eliminar normas que interfieran en la libre circulación de bienes y servicios y distorsionen los precios de mercado.
La medida representa un hito para la producción ganadera al recuperar la libertad de decisión sobre el peso de faena, pero también abre interrogantes sobre sus efectos en el mercado interno y la trazabilidad. Algunos analistas advierten que, sin estándares mínimos, podrían surgir riesgos sanitarios o de competencia desleal si no hay mecanismos alternativos de autorregulación.

