EMERGENTE

Standard & Poor´s advierte que podría bajar a “negativa” la calificación de la deuda argentina

Compartí esta noticia !

El gran logro 2018 de la Administración Macri fue haber conseguido la condición de “Emergente” de parte de Morgan Stanley Capital International. Sin embargo, la mala noticia que le faltaba al Gobierno de Mauricio Macri (y a la Argentina, en general). Este viernes (31/08) la calificadora de riesgo Standard & Poor’s decidió colocar bajo “revisión especial negativa” la nota de la deuda argentina de largo y corto plazo, “por riesgos de implementación de las medidas de ajuste económico”. En 90 días tomará la decisión.
En una semana en la que el mercado demostró la falta de confianza en que la Argentina puede cumplir con sus compromisos de deuda, adquiridos en los últimos años por el Gobierno de Mauricio Macri, Standard & Poor’s, la calificadora de riesgo de referencia internacional, cambió su perspectiva de la deuda argentina, de “estable” a “negativa”, aunque mantuvo su calificación general en B+.
En su comunicado, S&P reconoce que a pesar del “compromiso de la administración Macri a estabilizar la economía argentina a través de difíciles medidas de austeridad”, la “reciente presión en la moneda podría poner en peligro la implementación efectiva” de las mismas.
“Estamos ubicando nuestras calificaciones de los créditos soberanos ‘B+’ largo plazo y ‘B’ corto plazo en CreditWatch con implicaciones negativas”, comunicó S&P. El estado de CreditWatch se mantendrá durante los próximos 90 días, al final de los cuales se determinará la nota oficial de Argentina
”Es un aviso y advertencia de que las cosas no están tan claras ni estables como a principio de año. En octubre nos habían subido la calificación a ‘B+ estable’ a ‘positivo’”, detalló Sebastián Maril, de Research for Traders.
“Hay que hacer los deberes porque si nos bajan la calificación, con un país más riesgoso, el costo de capital se encarece y las inversiones tendrían un costo de fondeo más alto. No creo que ninguna calificadora le baje la nota a la Argentina hasta antes del G20, a no ser que hay una hecatombe económica. Eso sí, de acá a noviembre es mucho tiempo para la Argentina: en enero éramos la estrella de los emergentes”, aseguró.

Compartí esta noticia !

El partido de la Argentina

Compartí esta noticia !

A falta de una alegría que llegue desde la estepa rusa, el Gobierno nacional celebró las jugadas del equipo económico y la calma aportada por el Messi de las finanzas, ahora sentado en el Banco Central.  Los primeros días de Luis Caputo en su nuevo rol vinieron acompañados por una tardía y leve baja del billete verde.  En paralelo, en el día de la Bandera, el Fondo Monetario Internacional giró la primera parte del auxilio de 50 mil millones de dólares, que se usará para fortalecer reservas y bajar la presión cambiaria, con la promesa de liquidar cien millones de dólares diarios para calmar a las fieras del mercado. Pero el gol que se gritó con ganas fue la calificación de la Argentina como “mercado emergente”, por parte de la consultora Morgan Stanley Capital Internacional (MSCI).
El reconocimiento  permitió un “ascenso” de la Argentina en el mundial de las inversiones financieras. ¿Qué méritos hizo para celebrar? ¿Qué significa ese reconocimiento? Para el Gobierno es una muestra de “confianza” de los mercados y una oportunidad para generar la demorada lluvia de inversiones y aumentar el empleo que está mostrando los primeros síntomas de agotamiento.
La realidad es que no hay que celebrar en exceso. Morgan Stanley no hace más que premiar que los países que liberan trabas a los movimientos de capitales. No hace una evaluación de la situación económica ni social. Por caso, Grecia, que pasa una de las peores recesiones, es un mercado emergente y era un mercado “desarrollado” mientras se desataba la crisis. El FMI bueno, que le brinda financiamiento, le acaba de exigir 42 años de ajuste para poder cumplir las metas y repagar la deuda asumida.
Tampoco es garantía que ser un mercado emergente modifique sustancialmente las condiciones económicas y atraiga capitales productivos. Argentina fue considerada un mercado emergente en 1988, a meses de la hiperinflación que apuró la salida de Raúl Alfonsín. Siguió durante todos los 90, mientras que crecían la pobreza y el desempleo e incluso se mantuvo durante el fugaz mandato de Fernando De la Rúa. El corralito, la pobreza explosiva y el estallido no modificaron la nota. La devaluación de Eduardo Duhalde y los primeros años del kirchnerismo, tampoco. Recién en 2009, cuando la ex presidenta Cristina Fernández impuso controles de capitales, se perdió la categoría para pasar a ser un mercado “fronterizo”.
Cuando Macri asumió, se pidió el reingreso. Desde entonces, el Congreso argentino aprobó una reforma a la ley de mercados de capitales para reducir el poder de los reguladores y aflojar restricciones. Pero recién se “premió” al país después de garantizarse de que no hubiera ninguna intención de volver a aplicar restricciones.
La agencia Reuters señaló que “la respuesta ortodoxa del Gobierno a corrida devastadora contra el peso demostró que el riesgo de un retorno a las políticas intervencionistas era bajo”, según Jeffrey Lamoureux, analista senior de riesgo país para América Latina en BMI Research en Nueva York.
“En ningún momento consideraron tirar las vallas y decir que no se puede sacar dinero”, observó Lamoureux. “Es un claro respaldo a la respuesta del Gobierno a la crisis”, enfatizó.
Curiosamente, los controles que se eliminaron para ser un “mercado emergente”, son los que permitieron la fuga de más de 15 mil millones de dólares en las últimas semanas (en mayo se fugaron 6213 millones de dólares, la mayor cifra desde la salida de la Convertibilidad).
Con excesos Cristina, se impusieron límites para la compra de dólares, había que justificar ingresos y se fijaron techos para el giro de utilidades al exterior. Todo eso desapareció.  El precio de pertenecer es resignarse a ceder ante las ambiciones del capital de moverse con libertad.
Parece no ser motivo de preocupación en el Gobierno, que todavía celebra las consecuencias de la corrida cambiaria. “En el corto plazo estas cosas tienen costo, pero yo creo que de mediano y largo plazo no hay mal que por bien no venga, es lo mejor que nos pudo haber pasado, esto nos obligó a ir a pedir el crédito al Fondo Monetario y esto da mucho mayor certidumbre particularmente con el financiamiento, porque dependemos del financiamiento externo”, explicó Caputo con la singular empatía con quienes padecen en el bolsillo el exceso de optimismo del equipo económico.
Para atenuar la especulación contra el peso, el Gobierno entregará cien millones de dólares diarios de reservas durante 75 días. También subió las tasas de interés de las Lebacs hasta un gravoso 47 por ciento. El efecto cascada es una economía paralizada con empresas imposibilitadas de financiarse. Los empresarios misioneros comienzan a advertir que el modelo se inclina  hacia un sector que no los tiene como destinatarios.
 “No vendemos nada”, confesó preocupada una fuente bancaria al ser consultada por el efecto de las tasas en la economía misionera.  La tasa del 47 por ciento es referencia como piso. Llegan hasta triplicarse de acuerdo al tiempo del préstamo y las garantías ofrecidas. Un asalariado medio, por un crédito a doce meses, debe pagar una tasa efectiva anual del 48,21 por ciento, sin IVA. A 36 meses se eleva a 54 por ciento. Mientras que al Gobierno le extendieron el margen de la tarjeta de crédito, la financiación minoritaria se hace insostenible.  Las empresas que están endeudadas en dólares –muchas industrias misioneras y especialmente aquellas que tienen alguna porción de su mercado en el exterior-, tienen una deuda 50 por ciento más  elevada que en diciembre del año pasado.
El segundo semestre será mucho más difícil”, prometió, alentador, el flamante ministro de Producción, Dante Sica, quien venía a poner a andar la maquinaria que no supo mover el sonriente Francisco Cabrera.  
Misiones no escapa a la realidad económica ni a las consecuencias políticas. El debate de fondo estará dado en la ley de Presupuesto 2019, analizó el secretario de Hacienda, Adolfo Safrán. Es que la Nación tiene la idea fija de compartir el costo del ajuste con los gobernadores, especialmente en subsidios y fondos para obra pública.
“Vamos a hacer lo mismo, pero en vez de ir a 50 kilómetros por hora, a cien”, aseguró el radical Luis Pastori en defensa del gradualismo de Macri,  pero ahora a gran velocidad.  El achique se sentirá en subsidios, primero, aportes discrecionales y obra pública, reconoció. Para el diputado aspirante a la fórmula de Cambiemos en 2019, las provincias pueden asumir el ajuste nacional porque “reciben coparticipación como nunca y en ascenso”.
A contramano de la especulación financiera, en Misiones se sigue apostando a financiar a las pequeñas y medianas empresas con créditos blandos. El Fondo de Crédito, diseñado por el gobernador Hugo Passalacqua como promesa de campaña, prepara nuevas líneas a tasas bajas, anticipó el director del ente, Horacio Simes. Una de las condiciones marcadas por el Gobernador es que se priorice a aquellos empresarios que generen mayor mano de obra.
La preocupación no es casual. Misiones se mantiene en el pequeño lote de provincias donde el desempleo no es una preocupación gravitante. De hecho, la desocupación bajó del 4,1 por ciento al 2,8 en el primer trimestre de este año. Es en la provincia gobernada por María Eugenia Vidal donde se concentra la mayor tasa, con 10,7 por ciento.
El promedio del país es de 9,1, con una “significativa” suba desde diciembre pasado, cuando se ubicaba en 7,2. En 2015 la desocupación era de 6,6 por ciento.
Por eso, la preocupación por sostener el empleo está más que justificada. Cualquier variación tiene un impacto directo en el poder adquisitivo y la pobreza de las familias. Hasta la Iglesia, distanciada del Gobierno nacional por el impulso que tomó el debate por la despenalización del aborto, pone el acento en la protección social. En la apertura de la Semana Social en Mar del Plata, la Iglesia cuestionó que “se acentúe cada vez más el enorme nivel de inequidad” y pidió que “el ajuste no lo tengan que pagar los pobres”.
Pero no hay nada que permita advertir una mejora en el corto plazo en momentos en que la Nación presiona por recortes y trasladar costos al interior. Una de las ideas sería que los gobernadores asuman parte de los subsidios y recortar al máximo los programas sociales. Es un ajuste que ya comenzó con la subejecución de partidas. Hasta ahora no hubo respuestas de Carolina Stanley sobre los fondos adeudados a comedores escolares en Misiones.  Por lo menos, el coordinador del Fondo Especial del Tabaco, Marcelo Claudio Viegas Calçada, asegura que el dinero de los tabacaleros no se tocará y que no está entre las imposiciones del FMI.
La otra variante es minimizar el gasto en obra pública y que éstas se financien con Participación Público Privada, un mecanismo que se probó en el centro del país. Pero una cosa es una autopista en el centro del país y otra el asfaltado de una ruta en un paraje del interior. El interés no será el mismo, se quejan los gobernadores, que advierten que habrá que hacer muchas concesiones para atraer inversores.
Es cierto que las provincias hoy cuentan con mayores recursos, como celebra Pastori. Pero ese veranito obedece a condiciones que no son permanentes, como la elevada tasa de inflación y la paulatina devolución de fondos retenidos por la Anses. En cambio, la Nación quiere imponer un gasto permanente, como ya ocurrió antes con otros servicios, como la educación. Algunas sobrevivirán más tiempo. Otras colapsarán bajo el peso presupuestario y ya no por el “exceso de gasto”. La mayoría, no es el caso de Misiones, tiene problemas serios para sostener el pago de la deuda pública que creció exponencialmente de la mano del dólar libre.
Son varios los gobernadores que tienen sus cuentas en orden y por eso no quieren aceptar la imposición del ajuste. No quieren ser parte de una foto en la que las provincias salgan desfavorecidas.  
En medio del Mundial, Argentina vivirá una pulseada con mucho en juego. El paro general de la CGT promete ser contundente. El más duro en los últimos ocho años y el primero en una escalada de mayor conflictividad si “no se corrige el rumbo”, según Juan Carlos Schmid, uno de los tres gordos del sindicalismo.   
En este escenario, la reelección de Mauricio Macri, que se daba por garantizada hace algunos meses, es hoy una incógnita. Es llamativo que las únicas defensas a ultranza provengan del radicalismo, que tiene escasa presencia en la mesa chica. En el PRO puro reconocen que no es tiempo de hablar de candidaturas y que aunque Humberto Schiavoni es el candidato principal para Misiones, es “pronto” para definiciones. Podría no serlo, lo que no garantiza que la fórmula sea encabezada por un radical.
En la Renovación insisten en que la mejor campaña es sostener las políticas públicas que son una marca registrada. El turismo, la seguridad y la salud están al tope de la agenda y eso se refleja en el grado de aceptación que tienen esas políticas en las encuestas. El Ahora Pan –que forma parte del Ahora Misiones- es un ejemplo del éxito de las medidas de protección de la economía local: panaderos de varios puntos del país pidieron a sus colegas locales la información de cómo se hizo el acuerdo para congelar el precio del pan mientras que en el resto del país sube por tarifazos y el costo de la harina. Misiones marcó la diferencia también en el Día del Padre: las ventas crecieron entre 20 y 30 por ciento. En el país, cayeron 6,4 por ciento.

Compartí esta noticia !

Emergentes en emergencia

Compartí esta noticia !

Hola amigos lectores. Por fin podemos gritar al unísono: “Sí se pudo, sí se pudo”. “Lo hicimos” “Eureka”. “Vencimos, Eureka”. Hasta se me pianta un lagrimón cuando veo y escucho que Argentina es un país emergente. Es como ascender de la C a la B sin ganar ningún partido. Y en cualquier momento de la B a la A con el título de “desarrollados”. 
La llegada de Macri al poder ha sido un verdadero “shock” de confianza. No hay dudas. Me siento optimista, con energía, pum para arriba. Cada mentira –digo medida- es una nueva vuelta de turcas a este gran plan que tenemos. Bueno, algunos desconfiados hicieron que el dólar se vaya a las nubes, que el peso no valga un soto, que el presidente del Banco Central se las tome y etc. ¡Ah! Y que debamos ir al último recurso, el Fondo Monetario Internacional, para que nos preste guita. 
Detalles que a usted realmente no le tiene por qué preocupar. Son todas buenas nuevas. Además, en tanto y en cuanto la tapa de los diarios la ocupen temas tan importantes y necesarios como el mundial -que se nos precipitó sí, pero aún va a dar que hablar- vamos a zafar. De lo contrario, algo se nos va a ocurrir. La imaginación no tiene límites: la muerte de Nisman, Cristina vuelve, De Vido capaz que choreó, militares en la frontera, etc. etc.
Volviendo a la buena nueva, nos costó. Y claro que costó señores, las cosas buenas siempre cuestan un poco. Pero tiene al fin esta hermosa recompensa. Hemos hecho historia, en dos años y medio, la deuda pública total representa cerca del 60% del PBI. Según los datos oficiales, “los no cambiamos un pomo”, tomamos deuda por más de US$ 96 mil millones entre diciembre de 2015 y mayo de 2017. Para 2016, último dato publicado por la Secretaría de Finanzas del Ministerio equivalente, la deuda pública total se ubicó en US$ 275.500 millones, es decir, un aumento de casi US$ 35 mil millones con respecto a 2015.
¿Entiende cuál es la diferencia entre emergente y emergencia?
Le explico mejor: emergente es aquel país que experimenta una alta tasa de crecimiento económico y una rápida industrialización, y emergencia es el estado en el que se encuentra ahora usted.
Pero mi gente linda, al fin y al cabo, como dijimos muchas veces los del grupo empresarial que ahorramos en dólares en el exterior y gobernamos este endeudamiento, todo es transitorio y temporal. O sea, salvo que venga el Big Bang y Argentina desaparezca, nuestros tataranietos todavía estarán pagando esta “fucking” deuda.
Los datos oficiales para ese año son más que alentadores, muestran un considerable incremento en la participación de la deuda argentina en manos del sector privado. Cualquier hijo de su buena madre, podría pensar que algún mal nacido con información oficial, les avisa a sus amigos financistas que tomen deuda de nuestro país; total garantizamos el pago de esa deuda con la plata que nos presta el Fondo Monetario Internacional que, paradójicamente, nos procura dólares para responder al pago de vencimientos de deuda contraída previamente. Si quieren saber, háganse amigos míos, tengo data.
Otra buena noticia, desde que Mauricio Macri asumió la Presidencia la inflación acumuló un poco más del 100 por ciento y el peso argentino es la moneda más devaluada del mundo en el 2018. Circula por las redes un video de “Los Leucos” entrevistando a Marquitos Peña y a Rogelio Frigerio, donde afirmaban que devaluar y endeudarse era seguir con el modelo K. O sea, cambiar no cambio nada. Mentimos para llegar al poder y si así lo hicimos, imagÍnenseNNN lo que haremos para conservarlo.
También hemos anunciado que vamos a vender US$100 millones diarios en los próximos 75 días para calmar al dólar. Los fondos que venderá el Banco Central forman parte de los primeros US$15.000 millones del paquete de US$50.000 de asistencia financiera que acordamos –pensando en usted- fantásticamente con el FMI. 
En suma, somos más de lo mismo. Pero esto va a calmar las cosas y la perrada no va a chillar. La gente no quiere saber de problemas, sólo quiere distracciones.
Mis amigos, por si no sabían, los países emergentes son el objeto de deseo y la tentación de muchos inversores de capitales fugaces. A pesar de ser mercados inestables que combinan años de fuerte crecimiento con otros ciclos económicos negativos, consiguen rendimientos muy positivos, por encima de la renta variable de países desarrollados. Por ejemplo, los fondos de inversión que ponen guita en la famosa “timba financiera” y se vuelan pronto. Así que les sugiero que hagan como mi amigo el presidente del Banco Central y pongan su guita en algún fondo que administre el JP Morgan, que fue quien nos dio la calificación de la risa.
También caracteriza a estos países -los emergentes- la baja renta per cápita de su población, y como contrapartida beneficia al sector exportador. La polarización en el reparto de la riqueza lleva a que la clase media sea pequeña y por ello -repito- la renta per cápita baja. ¿Usted me entiende? Le traduzco; no vamos a poder cumplir -tampoco- con la promesa de la pobreza cero y la clase media la va a pasar mal. Le vamos a “vender” que se exporta mucho, pero la realidad de su bolsillo será como Caballero en el arco de la selección argentina, no la van a ver. Plata, plata, platita, harán los pools de soja, las automotrices, papá y otros pocos. En definitiva, todo lo bueno lo dejaremos para algún segundo semestre y nos re re re plantearemos las metas y todo ese bla bla amarillo de nuestro consolidado grupo empresarial, con globo pero sin baile o aire.
El mundo es demasiado variado y complejo, pero todos debemos saber que es dominado por unos pocos, las élites económicas. La gente común tiene un impacto pequeño en las decisiones políticas. Tenemos muchos ejemplos contundentes de que el bombazo que ejercen estas economías y los grupos organizados que representan concentrados intereses empresariales en la política del gobierno es sustancial, mientras que los abundantes mortales tienen poca o ninguna influencia. Bueno gente, nos hemos “rifado” a estos grupos y somos dependientes de ellos, ahora más que nunca. ¿Tenemos salida? Creo que por ahora no, pero es bueno que ustedes lo sepan de antemano. Duele menos si te dan un beso antes….
Les comento, nuestra política económica esta “guiada” por CEO que, pareciera, representaron o representan intereses económicos propios y foráneos. Este es el motivo por el cual Mauricio metió Tweeter “el mundo confía en nosotros”.  Pero el problema es que la gente de carne y hueso de acá está comenzando a desconfiar un poco, parece. Me viene a la mente la frase -nunca aplicada, por cierto- que dice y enseña: “El secreto no es correr tras las mariposas, sino cuidar el jardín para que ellas vengan a ti”.
Ya hemos probado -aquí mismo- que nuestras palabras de campaña fueron todas incumplidas. Si, en complicidad con algunos grandes medios de comunicación, mentimos un poco para llegar. Ahora no jodan, permítanos mentir para seguir en el poder.  No he visto, por suerte, medio de comunicación masivo que exponga las alevosas falsedades de campaña que hicimos. Es por ello que, nuestro objetivo para no es informar, sino seguir manipulando. Lo del mundial se nos escapó de las manos, pero -repito- generaremos otros temas, nos nutrimos de recursos ilimitados en eso.
 
“Los pueblos nunca saben, ni ven, sino lo que se les enseña y muestra, ni oyen más que lo que se les dice”, escribía Mariano Moreno, en “Plan de Operaciones”. Por eso siempre es más sencillo y fácil decir lo que todos dicen. ¿Y dónde se encuentra esa verdad? En la realidad, mis amigos.
Queridos lectores, una desilusión no es otra cosa que aquella situación que nos permite salir del lugar incorrecto. El problema nacional es que, por ahora, no hay lugar para salir disparando. Enfrente está el pasado con sus fantasmas; y al futuro, con soberbio blindaje mediático y cortinas de humo, no lo vamos a dejar asomar. Por ahora, mi gente, no hay nada.
Misiones sigue siendo una isla y acá no podemos inflar el globo. Los de la onda amarilla estamos más desparramados que Argentina después del primer gol de Croacia. Pareciera ser que los UCR y nosotros nos abominamos mutuamente. Pero bueno, esto lo dejamos para otro día.
Como siempre, del otro lado de la reja está la realidad, de este lado de la reja también está la realidad; la única irreal es la reja.

Compartí esta noticia !

Efecto emergentes y subasta hicieron que el dólar baje su cotización

Compartí esta noticia !

Tras la recalificación de la Argentina y la inyección en el mercado de US$100 millones provenientes del crédito firmado entre el Gobierno y el Fondo Monetario, la cotización perdió 26 centavos en la plaza mayorista de la city porteña. En Posadas también se observa una leve baja en las pizarras de las casas de cambio
El dólar sufrió un desplome en su cotización este jueves, tras la recalificación de la Argentina como “economía emergente” y la inyección en el mercado de US$100 millones provenientes del crédito firmado entre el Gobierno y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
En la plaza mayorista, la divisa perdió 26 centavos en relación al cierre del martes (el último antes del feriado) y finalizó la jornada en $27,50.
Durante la rueda, la autoridad monetaria efectuó por cuenta del Ministerio de Hacienda, una subasta de venta en contado (T=0) de u$s 100 millones dólares. El precio promedio de corte se ubicó en $ 27,4009, siendo el mínimo precio ofertado adjudicado de $ 27.35.
“Cambio de tendencia en el mercado dio por resultado un brusco descenso del tipo de cambio mayorista”, remarcó Gustavo P. Quintana, operador de PR.
En al punta minorista, en tanto, el Banco Nación, de referencia, finalizó la rueda con un precio de venta de $28, 17 centavos por debajo del cierre previo. El promedio del BCRA, por su parte, arrojó un promedio de $28,19.
La sesión de este jueves sintió la influencia de la recalificación de la Argentina como “economía emergente” por parte de MSCI, y de la firma del acuerdo entre el Gobierno y el FMI por el cual se desembolsaron los 1ros US$15 mil millones (de un total de US$50 mil millones) de los cuales US$100 millones se licitaron a través del Banco Central a un precio promedio de $27,40.

Compartí esta noticia !

Macri capitaliza: “El mundo reconoce que estamos haciendo las cosas bien”

Compartí esta noticia !

El presidente Mauricio Macri salió a capitalizar la noticia del ascenso de la Argentina a ‘mercado emergente’ a través de su cuenta personal de la red social Twitter donde escribió: “Buenas noticias! La Argentina vuelve a ser mercado emergente y se abre a la llegada de capitales externos”. Acompaño el breve mensaje con un video. En tanto, se explayó más en Facebook donde dijo que “hoy el mundo reconoce que estamos haciendo las cosas bien”.


Mauricio Macri no viajó a Rosario por los actos oficiales por el Día de la Bandera entonces, apeló a las redes sociales para hacerse escuchar. Allí, celebró que MSCI (Morgan Stanley Capital Internacional) ascendió a la Argentina a la categoría de mercado emergente, desde la situación de mercado de frontera en la que se encontraba. También se confirmó la aprobación del acuerdo con el FMI y la liberación de fondos.
Tras la noticia de que después de nueve años la sociedad Morgan Stanley Capital International (MSCI) reclasificó al país como “mercado emergente”, y lo puso a la par de economías como China, Brasil, Colombia o Rusia, el presidente Macri celebró la noticia en las redes sociales. “Hoy el mundo reconoce que estamos haciendo las cos as bien”, dijo a través de Facebook y Twitter.
En Twitter acompañó sus breves palabras con un video. En Facebook se explayó un poco más y escribió: “Este es el resultado de un trabajo de 30 meses de llevar al país por el camino correcto para recuperar el estatus que perdimos en 2009, cuando fuimos considerados un mercado fronterizo, límite, por la aplicación de políticas económicas que produjeron aislamiento, estancamiento y desconfianza entre los inversores”.
Y agregó: “Gracias a esta reclasificación, muchas más empresas invertirán en el país, tendremos acceso a capital más barato y se generarán nuevos empleos. Hoy el mundo reconoce que estamos haciendo las cosas bien y nos acompaña poniéndonos al mismo nivel de las economías confiables, las economías que crecen”.
Por otra parte, el Presidente le tomará hoy (21/6) juramento en la Casa Rosada a los nuevos ministros de Energía, Javier Iguacel, y de Producción, Dante Sica.
Previamente, a las 10.30, el jefe de Estado presidirá en el Salón Eva Perón una reunión de coordinación con la mesa chica del gabinete.
El acto de puesta en funciones de los nuevos ministros será a las 12.15 en el Salón Blanco.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin