La firma La Virginia ya se encuentra instalada en Garupá con su nuevo centro de distribución ubicado sobre la ruta nacional 12, en una apuesta logística que refuerza su presencia en Misiones y en el Nordeste argentino. Desde el pasado 20 de abril ya comenzó a operar en el predio, mientras avanza con los últimos ajustes de infraestructura interna.
El nuevo centro logístico se ubica en una zona estratégica de Garupá, sobre uno de los principales corredores viales del Mercosur, lo que permitirá optimizar la recepción y distribución de mercadería en toda la región. Actualmente, la firma atraviesa una etapa de mudanza, reorganización operativa y adecuación interna del predio. En principio, trabajarán 23 jóvenes, más cuatro fleteros.
Desde el municipio indicaron que la empresa se encuentra todavía en proceso de asentamiento y que entre junio y julio alcanzaría el funcionamiento pleno.
“Están tratando de acomodarse y yo creo que el mes que viene van a empezar ya el 100% de las actividades ahí. De acuerdo a lo que nos comunicaron, después de ese asentamiento normal y formal de la empresa, van a empezar a tomar algunos operarios”, señalaron fuentes cercanas al proceso.
Actualmente, el trabajo está centrado en el acondicionamiento de la estructura interna del predio, especialmente en todo lo vinculado a la recepción y salida de mercadería, un punto clave para el funcionamiento de un centro de distribución de gran escala.
La llegada de La Virginia a Garupá representa una señal relevante para la actividad económica local, especialmente por el movimiento logístico que implica una operación de esta magnitud sobre la ruta 12, y por el potencial impacto en empleo privado formal en un contexto donde la provincia viene mostrando dificultades en ese segmento.
Con fuerte presencia nacional en café, té, yerba mate, azúcar y otros alimentos de consumo masivo, La Virginia consolida así una base estratégica en Misiones, apuntando a mejorar tiempos de distribución y cobertura comercial en toda la región.
El empleo formal en la construcción mostró una señal de recuperación en febrero en Misiones, aunque todavía lejos de revertir el fuerte deterioro acumulado en los últimos dos años. Según datos elaborados por Politikon Chaco en base al IERIC, la provincia registró 4.635 puestos de trabajo formales en el sector durante febrero de 2026, con una suba mensual del 6% respecto de enero.
La mejora implicó la recuperación de 262 empleos en un solo mes y representó el mejor resultado mensual de los últimos doce meses. Sin embargo, la comparación interanual sigue siendo negativa: frente a febrero de 2025, Misiones perdió 438 empleos, lo que equivale a una caída del 8,6%.
La foto de largo plazo muestra un escenario mucho más severo. Si se toma como punto de partida noviembre de 2023 -antes del cambio de gobierno nacional- y se observa la evolución hasta febrero de 2026, la construcción en Misiones acumuló una baja del 40,4%, con la pérdida de 3.138 puestos de trabajo registrados.
En ese momento, la provincia contaba con 7.773 empleos formales en el sector. Hoy apenas sostiene 4.635, una contracción que expone el fuerte impacto que tuvo el freno de la obra pública, la paralización de proyectos privados y el encarecimiento de los costos de construcción.
Misiones, con la mejor recuperación mensual del NEA
En el plano regional, todas las provincias del Nordeste Argentino mostraron caídas interanuales en febrero. Chaco (-4,0%) y Misiones (-8,6%) presentaron los retrocesos más moderados, mientras que Formosa (-14,0%) y especialmente Corrientes (-25,1%) exhibieron caídas mucho más profundas.
En la comparación mensual, Misiones lideró la recuperación regional con una suba del 6%, seguida por Formosa (+5,9%), Chaco (+4,9%) y Corrientes (+4,0%).
Aunque el rebote mensual ofrece una señal positiva, el nivel de empleo continúa muy por debajo de los registros previos al ajuste económico nacional, especialmente en un sector altamente sensible al financiamiento, la inversión pública y la actividad inmobiliaria.
Salarios: Misiones tuvo la peor caída real del NEA
El deterioro no se limita al empleo. En materia salarial, Misiones registró en febrero la peor caída real del Nordeste en el sector de la construcción.
El salario promedio fue de $972.771, pero medido contra la inflación representó una baja real del 4,9%, ubicando a la provincia como la de peor desempeño relativo de toda la región.
Esto implica que, aun con cierta recuperación en la cantidad de puestos de trabajo, el poder adquisitivo de los trabajadores del sector continúa deteriorándose, en un contexto donde los costos de vida siguen presionando sobre los ingresos.
La construcción, históricamente uno de los principales termómetros de la actividad económica, sigue mostrando así una doble fragilidad en Misiones: menos empleo que hace un año y salarios que pierden contra la inflación.
En enero el empleo registrado en el sector privado a nivel nacional no mostró variación relativa en la comparación mensual (0,0% respecto a diciembre), aunque en términos absolutos hubo una pérdida de 2.667 asalariados, concretando el octavo mes al hilo con descensos.
En ese marco, Misiones volvió a exhibir un resultado negativo, de acuerdo con datos de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación. En el primer mes del año, Misiones registró 98.669 trabajadores en el sector privado formal, con un descenso del 0,1% contra el mes anterior, lo que equivale a la pérdida de unos 104 empleos durante el mes de análisis.
De este modo, se profundiza el deterioro del mercado de trabajo privado formal misionero ya que exhibe bajas mensuales por octavo mes consecutivo, período en el cual Misiones sufrió la pérdida de 4.080 empleos privados. A su vez, también la comparación interanual muestra resultados negativos: contra enero de 2025, Misiones exhibe un retroceso del 4,8%(-4.732 empleos), el quinto más fuerte del país.
Por otra parte, desde que asumió Javier Milei, Misiones acumula una pérdida de 10.209 empleos (-9,4% vs. noviembre de 2023). En este caso, la provincia presenta la sexta caída más fuerte del país.
Agravando la situación: el volumen actual de empleo privado formal de Misiones es el más bajo desde diciembre de 2020; es decir, la cantidad de trabajadores privados formales de la actualidad están en mínimos de los últimos 61 meses en la provincia
Como se indicó previamente, a nivel nacional el empleo privado formal no mostró variación en términos relativos en enero (0,0% vs. diciembre 2025) aunque en términos absolutos se perdieron 2.667 empleos asalariados privados en todo el país.
Por sectores, los mejores desempeños estuvieron en la Construcción (+1,1% mensual) y Otros servicios n.c.p (+1,0%); por el contrario, los peores desempeños relativos se vieron en la Industria (-0,3%) y Hoteles y Restaurantes (-0,7%).
En la era Milei (enero 2026 vs. noviembre de 2023, desestacionalizado) son 206.262 los empleos perdidos en el sector privado formal (-3,2%).
Entre los desempeños provinciales de enero, solo ocho distritos presentaron subas mensuales del empleo privado formal, liderados por La Rioja (1,3%), Neuquén (1,2%) y Santa Cruz (0,9%).
Otras dos provincias no mostraron variación (0,0%); y, por el contrario, las otras catorce registraron caídas, con Corrientes (-0,9%) y Tierra del Fuego (-3,2%) presentando las más fuertes.
El mercado laboral argentino cerró 2025 con un dato que, en apariencia, sugiere estabilidad pero esconde un cambio profundo en la calidad del empleo. Según datos de la Secretaría de Trabajo basados en el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), el total de trabajadores registrados se mantuvo prácticamente sin variaciones interanuales, pero con una transformación significativa: el empleo asalariado cayó en más de 106.000 puestos mientras el trabajo independiente, especialmente el monotributo, creció con fuerza.
El dato central revela una mutación en la estructura laboral. El empleo asalariado —que incluye al sector privado, al sector público y al trabajo en casas particulares— retrocedió 1% interanual en diciembre de 2025 frente al mismo mes de 2024. En números concretos, la economía perdió 106.200 puestos formales bajo relación de dependencia.
Al mismo tiempo, el trabajo independiente aumentó 3,8%, con 104.800 nuevos inscriptos. Esa expansión compensó estadísticamente la caída del empleo asalariado y evitó que el total de puestos registrados mostrara un descenso más marcado.
El resultado plantea una tensión que ya comienza a discutirse en el plano político y económico: el empleo formal no desaparece del todo, pero cambia de forma. Y en ese proceso, el peso del trabajo con menor protección laboral crece.
La caída del empleo asalariado y el impacto sectorial
El retroceso del empleo registrado bajo relación de dependencia se distribuyó en varios segmentos del mercado laboral.
El sector privado explicó la mayor parte de la contracción, con una caída interanual del 1,4% equivalente a 88.800 puestos menos. El empleo público también mostró retrocesos, aunque más moderados: bajó 0,5%, lo que representa 18.700 empleos menos.
El único segmento con estabilidad fue el trabajo en casas particulares, que registró una variación prácticamente neutra, con un leve aumento de 0,3%.
Los datos muestran que el problema no se concentra en un solo sector. El deterioro atraviesa tanto al empleo privado como al estatal, lo que sugiere un impacto más amplio del contexto económico.
La dinámica tampoco es reciente. Según la serie del SIPA, la destrucción neta de puestos comenzó en septiembre de 2023 y se profundizó durante 2024. Aunque hacia fines de ese año se observó una recuperación moderada, durante 2025 el mercado laboral volvió a mostrar señales negativas.
Entre junio y diciembre del año pasado, el empleo privado acumuló siete meses consecutivos de variaciones negativas. En ese período se perdieron 96.800 puestos.
Si se amplía la mirada temporal, el deterioro es más marcado: entre septiembre de 2023 y diciembre de 2025 desaparecieron aproximadamente 150.000 empleos privados registrados.
Industria y comercio, los sectores más golpeados
El análisis sectorial revela que el impacto del ajuste económico se concentró en actividades intensivas en mano de obra.
Durante 2025 la industria perdió cerca de 40.000 puestos de trabajo registrados, la mayoría durante el segundo semestre del año. El comercio también mostró una caída significativa: desde mayo se redujeron 22.600 empleos.
El fenómeno no parece limitado a sectores tradicionalmente vulnerables. Incluso áreas consideradas beneficiarias del actual esquema económico —como agro, minería o intermediación financiera— destruyeron empleo durante el segundo semestre de 2025.
Ese comportamiento sugiere que la desaceleración laboral responde a un cuadro económico más amplio, marcado por la caída de la actividad y el ajuste fiscal.
El crecimiento del monotributo como amortiguador estadístico
El crecimiento del trabajo independiente aparece como el principal factor que evita una caída más pronunciada del empleo registrado total.
Durante 2025, el monotributo incorporó más de 104.800 trabajadores. Desde noviembre de 2023, el aumento acumulado alcanza 159.501 nuevos monotributistas.
Sin embargo, ese crecimiento también abre un debate sobre la calidad del empleo generado. En muchos casos, el monotributo funciona como un esquema laboral con menor estabilidad, menos protección social y sin las condiciones propias del empleo asalariado formal.
El fenómeno no es nuevo en el mercado laboral argentino, pero los datos recientes indican que se aceleró en el contexto del ajuste económico.
Un mercado laboral en transición
El balance de 2025 deja un diagnóstico ambiguo: el empleo registrado no colapsó en términos cuantitativos, pero sí experimentó un desplazamiento hacia modalidades laborales más flexibles.
Esa transformación ocurre en paralelo a una economía que todavía no logra consolidar una recuperación sostenida de la actividad.
El comportamiento del empleo en los próximos meses dependerá de dos variables centrales: la evolución del nivel de actividad y la capacidad de los sectores productivos de volver a generar empleo bajo relación de dependencia.
Por ahora, los datos sugieren un mercado laboral que se mantiene en pie, aunque con una estructura cada vez más distinta de la que existía apenas dos años atrás.
En diciembre de 2025, el empleo registrado en el sector privado mostró una caída del 0,2% mensual a nivel país, cifra que equivale a una pérdida de 12.399 asalariados contra el mes anterior, la séptima baja consecutiva para este indicador.
En ese marco, también Misiones presentó un resultado negativo, de acuerdo con datos de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación procesados por la consultora Politikon Chaco.
Misiones registró en diciembre de 2025 unos 98.721 trabajadores en el sector privado formal, con un descenso del 0,4% contra el mes anterior, lo que equivale a la pérdida de unos 403 empleos durante el mes de análisis. De este modo, se observa una profundización en el deterioro del mercado de trabajo misionero en este segmento, ya que de los doce meses del año solo creció en tres (enero con +0,2%, abril con +0,5% y mayo con +0,2%), en tanto que cayó en los otros nueve meses, con descensos consecutivos entre junio y diciembre.
De este modo, el saldo del año en Misiones fue negativo en 4.675 empleos.
El panorama negativo del empleo también se observa en la comparación más larga: por un lado, la variación interanual de empleo de diciembre 2025 vs. igual mes de 2024 marca un retroceso del 4,7% (-4.684 empleos), la quinta más importante del país en términos relativos.
Por otra parte, desde que asumió Javier Milei, Misiones acumula una pérdida de 10.152 empleos (-9,3% vs. noviembre de 2023). En este caso, la provincia presenta la sexta caída más fuerte del país.
A la par, otro agravante de suma a la situación: el volumen actual de empleo es el más bajodesde enero de 2021, momento donde el trabajo estaba transitando una recuperación luego de los impactos de la pandemia.
Dicho de otro modo: la cantidad de trabajadores privados formales de la actualidad está en mínimos de los últimos 59 meses en la provincia, siendo además el peor diciembre desde 2020.
¿Qué pasó en el país?
Como se indicó previamente, a nivel nacional el empleo privado formal cayó 0,2% mensual en diciembre, perdiendo 12.399 asalariados privados en todo el país respecto al mes anterior. Este descenso se explica principalmente por las caídas en sectores como la Minería (-1,0%), Hoteles y Restaurantes (-0,6%) e Industria Manufacturera (-0,5%), entre otros.
A nivel acumulado de la era Milei (diciembre 2025 vs. noviembre de 2023, desestacionalizado) son 200.941 los empleos perdidos en el sector privado formal (-3,2%).
Entre los desempeños provinciales de diciembre, solo seis distritos presentaron subas mensuales del empleo privado formal, liderados por Corrientes (0,8%), Neuquén (0,5%) y Formosa (0,5%); otras cuatro provincias no mostraron variación (0,0%); y, por el contrario, los otros catorce subnacionales registraron caídas, con Chaco (-0,7%) y San Luis (-0,9%) presentando las más fuertes.