espert

Un NO debate presidencial

Compartí esta noticia !

¿Qué dice la teoría de los debates? Que legitiman el sistema democrático, fijan agenda sobre los grandes temas, persuaden al electorado, dotan de información y aportan a la calidad institucional. Sin embargo, ¿qué discutimos en Argentina tras el primer debate? Un dedo levantado, un minuto de silencio, tiempos incumplidos para un candidato y otras cuestiones de forma y actitud. Percibimos alto contenido ideológico, monólogos y posturas moralistas conocidas como “espiritualización de los asuntos materiales” que suelen producir verdaderas discusiones culturales, religiosas o sociales que sí generan discusión a posteriori. ¿Qué efecto se pudo ver en los diferentes sondeos que se publicaron? Que terminó afirmando las tendencias que se sostenían de manera previa, es decir, reforzando las preferencias. ¿Se percibieron corrimientos electorales en los sondeos? No. Así pasamos al segundo debate presidencial. Arrancó con una breve y prometedora presentación inicial. Para Macri hay bases construidas. Para el resto de los oponentes la situación es mala y hay que discutir la crisis. Hay que discutir proclamaron. Ahí la jugada fue de uno contra cinco. 

Pero luego el debate cambió. Nuevamente la ideología fue central y el escenario fue tres a tres. En la seguridad fue explícita esa diferencia. Tres actores desde el progresismo destacando la desigualdad y tres actores desde un conservadurismo envalentonado muy -pero muy corrido- hacia la mano dura. La puja, la gran puja del debate se corrió hacia la derecha. La superposición de propuestas, valores y énfasis de Macri, Espert y Gómez Centurión fue notable y ahí se juega mucho en votos, especialmente para el futuro. El debate sobre economía fue la nada misma. Lejos, el bloque más abstracto, menos concreto. Lugares comunes, pocas políticas y las chicanas más duras. Muchas y cruzadas. Sorprendió Macri: su bloque más sólido -actitudinalmente- pero justo en su política más floja. La corrupción fue su eje: “se robaron la plata de las obras” le espetó al candidato del Frente de Todos. Pero la respuesta más incisiva de Fernández fue exactamente ahí, asociando al apellido Macri con la corrupción del estado: “Clan Macri” le respondió, recordando a la vieja idea de la “patria contratista”. 

La calidad institucional fue el bloque de la hipocresía. Desde eliminar la coparticipación hasta las críticas furibundas entre quienes son y fueron oficialistas. Y ni hablar del bloque de desarrollo social cuando el intercambio se dio en el eje pobreza. Poco consistente para decir de eso… Uno a uno variaron algo en una semana. Sorprendió Macri con el uso del pronombre “ellos” aludiendo implícitamente al kirchnerismo. Fue muchísimo más negativo y adversarial que en el primer debate y en término de solidez y actitud mejoró mucho, especialmente en su manejo no verbal. Muy enfático y con autocrítica cero, sobraron las picardías discursivas que no le suman -con tanta negatividad de su imagen- y cerró con su fallido cambio cultural, quizás animado por su marcha electoral #SiSePuede. 

Espert intentó diferenciarse -más que Macri- de Fernández tratando de interlocutar de modo directo y tuvo un buen manejo escénico y discursivo, sin nada que perder y con la displicencia de quién no será gobierno. Bajísimo en intensidad Lavagna. Sin fuerza ni convicción y volviendo algo más a la comodidad del centro. Quizás sí eso posibilite un movimiento mínimo de votos en el centro. Gómez Centurión sin la defensa de las dos vidas es otro candidato, más racional pero menos potente. Del Caño en un registro afuera del diálogo y con un intento de incorporar latiguillos discursivos o populares. Y un Fernández que no brilló y estuvo mucho más tiempo a la defensiva y hasta apesadumbrado en su rostro, salvo en el cierre donde estuvo en su performance más cuidada y editada. A su favor, quizás jugando a la dinámica del boxeo sabiendo que, ante el empate, la corona queda para el campeón. El tema es que no ganó todavía…  Así pasaron los dos debates. Oportunidades para defender la postura propia y rebatir la postura del oponente donde el debate es una lucha de pura campaña negativa, en particular, de “comparación explícita”. Este segundo, en particular, fue incluso más de ataque directo que de comparación, y con cruces personales más ofensivos. Incluso hubo registros de tensión entre los dos principales candidatos fuera de cámara y sin saludarse. Fue un acto carente de políticas concretas como propuestas y carente de muchas verdades también. Por suerte, dejó transpirar sin filtros las ideologías de cada uno, que en definitiva es el mejor modo de juzgar a los candidatos porque es su sistema de creencias desde el cual actúan y deciden.

Pasó un modelo de debate que cumple con la exigencia democrática e institucional pero no con el intercambio. La exigencia cívica de ver a los candidatos sin edición, se vio, no es tan real. La función ritual fue cumplida, y según la evidencia comparada, sus efectos sobre el sistema político seguramente serán discretos. Tras dos debates sigue una duda que persistirá más firme que nunca: ¿es quien mejor debate, necesariamente un mejor líder? No. Macri estuvo bien, pero para la mayoría de los argentinos y argentinas, su gobierno no. Así es que son los desempeños de los gobiernos los que responden a ese dilema. El 27 tendremos la respuesta. 

Compartí esta noticia !

Para “no volver al pasado”, Espert anunció su apoyo a R. Larreta en CABA

Compartí esta noticia !

El jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta, que busca su reelección, cerró un acuerdo con el candidato presidencial del Frente Despertar, José Luis Espert, con la intención de evitar un balotaje en las elecciones próximas. Sin embargo, el caudal de votos que podría aportarle Espert a R. Larreta no le alcanzaría para evitar una segunda vuelta contra el candidato del Frente de Todos, Matías Lammens.

El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, que busca su reelección, consiguió este miércoles (11/09) el respaldo del candidato presidencial del Frente Despertar, José Luis Espert, de cara a los comicios de octubre.

Cabe destacar que el objetivo de R. Larreta es evitar un balotaje con el candidato del Frente de Todos Matías Lammens, a quien en las PASO le sacó 14,5 puntos de ventaja.

Recordemos que la Constitución de la ciudad de Buenos Aires establece que para ganar hay que obtener el 50% de los votos, caso contrario se se va a una segunda vuelta.

El escrutinio definitivo de las PASO concluyó que la formula de Juntos por el Cambio obtuvo el 45,92% de los votos, mientras que el Frente de Todos sacó el 31,36%. Si estos números se repiten, habrá balotaje en la Ciudad. Y no parece probable que los votos que pueda sumarle Espert al actual jefe de gobierno -Espert obtuvo 2,2% en las PASO para presidente- puedan alterar este panorama.

Tras compartir una reunión de trabajo esta mañana en la sede del Gobierno porteño, Espert anunció en su cuenta de Twitter que apoyará a Rodríguez Larreta para que consiga su reelección en octubre en la Ciudad.

Espert explicó que su espacio Despertar no tiene candidato a jefe de gobierno – después de que Mariquita Delvecchio declinara su candidatura antes de las PASO- y que eligió apoyar al actual Jefe de Gobierno porque desean evitar que la Ciudad vuelva al pasado.

“Como no tenemos candidato a Jefe de Gobierno, como creemos que la Ciudad debe seguir con sus transformaciones y como nuestra contribución electoral es decisiva para evitar que CABA vuelva el pasado, decidimos apoyar la candidatura de Horacio Rodríguez Larreta como Jefe de Gobeirno”, escribió en su posteo junto a una foto del encuentro.

Compartí esta noticia !

SuperMiércoles de negociaciones: todos los frentes que se anotaron en Misiones

Compartí esta noticia !

Fue un SuperMiércoles de negociaciones políticas. Desde temprano hubo reuniones frenéticas para acercar posiciones en algunos espacios. En la Renovación no había dudas: como había anticipado Economis, estaba tomada la decisión de ir con boleta corta y salirse de la grieta que no hace más que profundizarse con las fórmulas presidenciales que se conocieron en las últimas horas. Por la noche llegó la confirmación oficial de que los candidatos a diputados nacionales serán propios, sin candidatura a presidente. Irían Diego Sartori, Ivonne Aquino y un tercero ligado al deporte. Misiones no será la única con boleta corta, ya que Córdoba y Neuquén confirmaron la misma estrategia en defensa de los intereses provinciales que están lejos de ser parte de la discusión central.

Juntos por el Cambio exportó su nombre a la alianza nacional con Miguel Ángel Pichetto como candidato a vice de Mauricio Macri. Y ríen sus dirigentes: “Esperemos que sea solo el nombre y no el resultado”. Se refieren al escaso 17 por ciento que sacó la coalición en las elecciones provinciales. De ese pobre caudal, los radicales sacan pecho y cuentan 35 mil votos contra apenas ocho mil de los macristas puros, por lo que se sienten en condiciones de exigir encabezar la lista de diputados o, en última instancia, forzar las PASO.

Los dirigentes del PRO no quieren que la sangre llegue al río, pero admiten como lógicas las ambiciones de los jóvenes radicales, aunque el que salga perdiendo es Alfredo Schiavoni, uno propio, hermano del senador y frustrado candidato a gobernador. Seguirán negociando hasta el 22, pero es probable que haya internas.

Según confiaron los negociadores, el acuerdo era que los radicales encabezarían las listas en los casos en los que hubiera uno del mismo partido que terminara su mandato. No es el caso de Misiones. Pero el peso de los votos favorece a los boinas blancas.

Un dato: cuentan que el nombre Juntos por el Cambio, replicado por Macri, fue fruto de la incorporación de Ramón Puerta en Misiones. Como se sumó embajador en Madrid, se adoptó el mismo nombre con el peronista Pichetto. Anoche Puerta y el flamante candidato estuvieron explicando la nueva alianza en los estudios de TN. 

El peronismo, que fue con la Renovación en la local, se abrió pensando en octubre para acompañar el frente de Todos, con la fórmula Fernández-Fernández. Pero esa fórmula también será la que encabece la boleta del Frente Popular, Agrario y Social. No hubo acuerdo entre Rafael Pereyra Pigerl y Héctor “Cacho” Bárbaro, ya que el peronismo no garantizaba PASO. Así, el Frente de Todos tendrá como referentes al PJ, el partido de la Victoria, el Frente Grande y Kolina. Por el peronismo competirían Juan Manuel Irrazábal y Cristina Britez.

El Pays irá con sus candidatos propios, junto a Unidad Popular y el partido de los Trabajadores. El Socialismo, que integró el Fpays en las elecciones provinciales, será ahora la única pata misionera de Roberto Lavagna, que anotó su frente “Consenso 2030” junto a Juan Manuel Urtubey, quien sería su candidato a vice.

También se anotó el partido Obrero, que irá con un frente único en todo el país: Nicolás Del Caño y Romina Del Plá serán los candidatos presidenciales. El otro que tiene fórmula, pero todavía no candidatos locales es José Luis Espert, que anotó el frente Despertar.

Compartí esta noticia !

Espert trajo a Misiones sus ideas de Estado chico y sin impuestos

Compartí esta noticia !

En la tarde del viernes, el economista y precandidato por el partido libertario, José Luis Espert visitó la ciudad de Posadas, para presentar su último libro “La sociedad cómplice” y sus propuestas como precandidato a Presidente de la Nación, por el Frente Despertar.
El economista se ofreció como una alternativa de los candidatos a ocupar el sillón presidencial, porque “todos  los políticos que se dedican hace tanto tiempo a la política, son parte del problema, no de la solución”.
 
“La Argentina debe hacer algo diferente si quiere que las cosas salgan bien y la única alternativa que la gente dispone en estas elecciones, es la nuestra”,asevera con vigor. “El resto de los políticos le va a proponer lo mismo, pero travestido”.
 
En ese sentido, también busca distanciarse del otro precandidato economista, Roberto Lavagna, ya que, según sus propias palabras, es un “defensor del proteccionismo industrial que tanto daño le ha hecho al país”.
 
Además alega que el ex ministro de Néstor Kirchner, no es un convencido de que el país debe tener bajos impuestos, para que “la gente disponga de sus salarios”.

Entre sus propuestas más recurrentes, está la defensa del mercado laboral, cobrando bajos impuestos, pero para eso entiende que se debe “achicar” el gasto público y promover el empleo privado.
 
“La idea es que la gente deje de tener una vida miserable, eso quiere decir que la gente pague las cosas por lo que vale, no cualquier disparate, por lo que hay que tener una economía muy abierta al mundo, un Estado que cobre bajos impuestos, por lo que es necesario que se baje el gasto público y leyes laborales que hagan que la gente pueda disfrutar de su salario y no que le quiten más de la mitad con impuestos laborales”.
 
No obstante señala que se necesita un cambio de paradigma de manera gradual, “formando y capacitando al trabajador que es despedido del sector público” y “con un programa económico diferente al de los últimos 50 años”.
 
“Con bajas de costos laborales, esos empleados serían absorbidos, por el sector privado”, aseguró Espert.
 
Sobre la economía en la región sostiene que el tamaño del Estado también forma parte de un problema que deja “un sector privado raquítico” y que “si la Argentina decidiera  un día, reducir el tamaño del Estado, para bajar impuestos y que el sector privado tenga el músculo bien firme, bien duro, a Misiones le iría muy bien”.
 
Un público joven
Al igual que cuando vino el mediático Javier Milei, muchos jóvenes y muchos mayores fueron a ver a Espert.

“La juventud tiene un enganche en nuestra propuesta que me impacta y me emociona. Ver jóvenes, que abrazan de esta manera las ideas del sentido común, las ideas de la libertad, es realmente emocionante”, resaltó el economista.
 

Compartí esta noticia !

Libertarios como confusos o cipayos en grado superlativo

Compartí esta noticia !

Como lo definió con genial simplicidad Friedrich List, Adam Smith fue un conquistador más temible que Napoleón (y lo escribió cuando estaban muy frescos los recuerdos del agresivo accionar del genial estratega y notable estadista, el autocoronado Emperador de Francia).
Para mayor precisión, Smith fue el fundador intelectual del liberalismo económico, que transformado en doctrina económica excluyente ofició de poderoso mascarón de proa del imperialismo político – económico de Gran Bretaña, cuyo cenit del poder lo alcanzó el hoy decaído imperio en la Era Victoriana.
List fue el cerebro vital que desnudó las falacias arteras que esconde la doctrina e ideología liberal, la cual fue creada para perpetuar a Gran Bretaña como el “taller del mundo” y relegar a las restantes naciones al mero rol de proveedores “especializados” de materias primas.
Las claras y contundentes ideas de List fueron utilizadas inteligentemente por Hamilton y sus sucesores en EEUU, para salir de la trampa de la primarización económica, predicada por los teóricos liberales, las oligarquías algodoneras y los intereses creados de los importadores y sus proveedores británicos; siendo también sus brillantes escritos y su tesonero accionar las bases teóricas de la unificación de Alemania y su posterior muy rápida industrialización, concretadas bajo la férrea conducción del “Canciller de Hierro” Otto von Bismarck (ideas que nada tenían en común en lo ideológico con el nazismo, que surgió seis décadas después, y con otro encuadre por cierto). Para ponerlo en claro, List puede considerarse el fundador del sano nacionalismo económico elaborado bajo pautas científicas, mientras que el nazismo fue una tergiversación o degeneración violenta y racista del nacionalismo.
Ese tipo de diferenciación hacía Jauretche, que eludía el calificativo de “nacionalista” (usado por ciertas oligarquías portuarias de las primeras décadas del siglo XX para justificar sus tropelías, atemorizando y agrediendo a inmigrantes, a los que despreciaban y a la vez temían). Por eso Don Arturo acuñó los conceptos de Pensamiento Nacional y Doctrina Nacional, libres de racismo y otras lacras degradantes. Pero este ya es otro tema…
Al producirse la Segunda Revolución Industrial, alrededor de 1870 un siglo después que eclosionara la Primera Revolución Industrial, un lote de naciones forzaron sus propios desarrollos tecnológicos e industriales, y al menos dos de ellas habían superado a Gran Bretaña en PBI industrial y en niveles tecnológicos entre 1900 y 1910. Esas dos naciones, nuevas líderes industriales y ya grandes potencias eran justamente EEUU y Alemania.
Así como Gran Bretaña elaboró su surgimiento industrial estimulado y protegido por severas normas estatales (como el Acta de Navegación, entre otras), y mantuvo el doble discurso de ser liberal “hacia afuera” y proteccionista fronteras adentro; lo mismo hicieron las nuevas potencias industriales, las que al estallido de la Primera Guerra Mundial eran un puñado de países de Europa Occidental, más EEUU y Japón.
En Argentina, la subordinación explícita y rastrera de la oligarquía respecto a Gran Bretaña, obstaculizó, impidió y luego desalentó la industrialización, la cual había alcanzado cierta relevancia durante la guerra del ’14 al ’18. Aceptadas las “industrias naturales” (que elaboraban materias primas alimenticias, básicamente), en cambio la oligarquía y el establishment se ensañaron contra las que despectivamente llamaban “industrias artificiales”, las de mayor tecnología, como las metalúrgicas, siderúrgicas, eléctricas, químicas y otras similares.
Nada debía amenazar al statu quo de supremacía omnímoda de la oligarquía tradicional y del poderío británico, que manejaba a su antojo todos los resortes del poder interno. ¡Hasta llegaron a oponerse a la creación de Facultades de Ingeniería y de Ciencias Duras, por el “peligro” que ello representaba, arguyendo incluso incapacidades genéticas irreversibles de los ingenieros y científicos argentinos, respecto a los británicos! Por supuesto, la realidad demostró la perversa falsedad de ese maligno prejuicio, como parte de la intensa campaña de colonización cultural… la cual prosigue hasta nuestros días.
Lo cierto es que Argentina desperdició una excelente coyuntura internacional para industrializarnos y desarrollar tecnologías propias, en los años de “vacas gordas” de buenos precios internacionales de las materias primas, período histórico que transcurrió entre 1880 y 1910 aproximadamente.
Al estallido de la Primera Guerra Mundial, las condiciones del comercio mundial habían cambiado sensiblemente, valorizándose los productos industriales y las últimas tecnologías de esos años.
En base a fuertes presiones múltiples, el liberalismo siguió siendo “la” doctrina económica “correcta” en el mundo, pese a los claros ejemplos “transgresores” de las nuevas potencias industriales, y eso duró hasta la gran crisis económica mundial de 1929, de la cual las “recetas” y las “leyes económicas” liberales se mostraron totalmente incapaces de superar, existiendo ya la doctrina comunista, cuyas bases económicas son –curiosamente- liberales. O sea que tanto el liberalismo como el comunismo son doctrinas “internacionalistas”, opuestas de hecho al sano nacionalismo.
Surgió entonces el keynesianismo, el cual sin combatir la propiedad privada, demostró la notable conveniencia del fuerte intervencionismo estatal, y de las acciones concretas anticíclicas, o sea lo opuesto a la ortodoxia económica.
En base a los lineamientos keynesianos (que pueden considerarse como Capitalismo de Estado), el mundo se liberó de las ataduras mentales del liberalismo dieciochesco y decimonónico, para emprender un proceso continuado de fuerte desarrollo socio económico, que no solo se centró en las potencias tradicionales, sino que llegó a buena parte del mundo subdesarrollado, y en nuestra región básicamente a Argentina, Brasil y México.
Ese período de bonanza, que algunos creyeron ininterrumpido, fue calificado como “los treinta años gloriosos”, por abarcar casi tres décadas, concretamente desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, hasta la Primera Gran Crisis del Petróleo, a comienzos de los años ’70.
Pero la reacción contra el keynesianismo y una economía más equitativa, con mejor distribución de la riqueza, mejores y crecientes niveles de vida, e incluso la fuerte política mundial de descolonización; comenzó y creció al amparo del establishment financiero transnacional que buscaba aumentar sus ganancias y retomar el Poder Real Mundial. Comenzaron a atacar desde lo ideológico, a partir de los planteos –nunca demostrados- de la “conveniencia” de debilitar a los Estados dando mayores “libertades” al capital-, en una profundización del liberalismo tradicional, que inicialmente fue llamada La Escuela Austríaca, en cuyo ámbito académico surgió y luego se expandió, de la mano de los economistas como von Mises y von Hayek, en un movimiento político económico gestado a fines del siglo XIX, pero con impulso creciente como ataque al keynesianismo desde los años ’40 del siglo XX.
Las ideas del individualismo extremo y de la anulación casi total del Estado como figura económica básica, que son principios relevantes de la Escuela Austríaca, devinieron en el neoliberalismo económico, impulsado desde mediados de los años ’70 a partir del fenómeno por entonces nuevo de la estanflación (estancamiento con inflación), lo cual no había sido previsto ni pudo inicialmente solucionarse en el marco del keynesianismo imperante.
Claro está que el espaldarazo que logró difundir e imponer por la fuerza de las presiones económicas, financieras, políticas e incluso militares, al neoliberalismo como doctrina “correcta, única y dominante”, fue consecuencia de la era reaganiana tatcheriana (presidencia de Reagan y gobierno de Tatcher), que siendo poderoso en los ’70, se adueñó del poder mundial desde comienzos de los años ’80.
Ese marco de fuertes presiones de las potencias anglosajonas, nos impuso el neoliberalismo a los argentinos, con las FFAA operando como tropas de ocupación en el propio territorio, durante el siniestro “proceso” (1), para proteger a los “Chicago’s Boys” (2) de Martínez de Hoz y sus continuadores.
El neoliberalismo pasó a ser la herramienta político – económica de la globalización salvaje, nueva forma de esclavitud diagramada para operar a escala planetaria, con la colonización mental y estupidización masiva como cadenas invisibles de ese proyecto hiper materialista e inhumano, que por cierto no trepida en usar a las sectas, a predicadores dóciles y a cuanta artimaña le sea útil, incluyendo las nuevas “deidades” del ultra ecologismo, ultra indigenismo, ultra feminismo, etc., fogoneadas por bien financiadas ONGs manejadas desde las Potencias Atlantistas.
El summum del poder lo alcanzó el neoliberalismo al colapsar la Unión Soviética, y muchos creyeron en su reinado permanente, como el norteamericano Francis Fukuyama, quien pronosticó “el fin de la historia”, para afirmar la supuesta eterna supremacía del globalismo neoliberal y de las Potencias Anglosajonas.
Esa supuesta “eternidad” duró solo una década, para pasar la geopolítica mundial a estar signada por el Mundo Multipolar de los Grandes Bloques de Poder; mientras que a menos de dos décadas después fluye de nuevo a un nuevo tipo de bipolaridad, entre las Potencias Continentalistas y las Atlantistas.
Pese a la fortísima cobertura mediática mundial y al accionar de operadores diversos a su servicio, el neoliberalismo está fuertemente depreciado y denostado como doctrina político – económica, lo cual es directa consecuencia de sus desastrosos resultados en todos los países en que sus “recetas” se aplicaron.
No puede sorprender entonces que, como de la galera de un ilusionista presto a engañar al público crédulo, haya surgida la pseudo ideología del “libertarismo”, la cual no es más que un refrito de los ultra liberales principios del neoliberalismo, presentados bajo la supuesta nueva idea de priorizar en absoluto los derechos de propiedad individuales, sin importar nada ideales como la solidaridad, el bien común y otros altos valores morales similares, llegando incluso a despreciar abiertamente a toda forma de sano patriotismo. Es el egoísmo extremo entronizado como supuesta máxima expresión de la “libertad”, lo cual en rigor de verdad implica la libertad absoluta de morirse de hambre para las grandes mayorías que en ese contexto quedan totalmente desamparadas y subordinadas al arbitrario criterio de los poderosos.
El considerado de última como un anarcocapitalismo exacerbado.
Así como el neoliberalismo es la continuación del liberalismo brutalmente acentuado, el “libertarismo” no es más que un formato aun más recrudecido del ya muy inhumano neoliberalismo.
Nunca faltan egoístas en grado sumo, desinformados y/o crédulos, que gozando de cierto grado de bienestar como resabio de años de políticas keynesianas y doctrinas político – económicas de base humana e incluso cristiana (respetando en el concepto a las otras religiones monoteístas), que ahora adhieran irracionalmente a ideas libertarias. las que de imponerse los transformarán en parias sin retorno.
No advierten que con ello no solo socavan a la propia patria, sino que promueven su futura miseria, de prosperar esa ultra materialista y excluyente doctrina.
(1) “Proceso” = abreviatura de Proceso de Reorganización Nacional, nombre autoimpuesto del golpe de Estado cívico militar de 1976 en Argentina.
(2) “Chicago’s Boys” = Colaboradores directos del ministro Martínez De Hoz, quien instaló por la fuerza de las bayonetas el neoliberalismo en Argentina. La denominación surgió porque en su mayoría eran jóvenes economistas formados en la “Escuela de Chicago”, por entonces centro mundial del neoliberalismo doctrinario.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin