Estados Unidos

El próximo secretario general de la ONU gustará a EEUU o será vetado

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Escribe Thalif Deen / Inter Press Service – Cuando en los años 80 se extendió el rumor de que un subsecretario general de la ONU, formado en dos prestigiosas universidades, Oxford y Cambridge, tenía intención de presentarse al puesto de secretario general, el implicado lo desechó de inmediato a IPS.

«No creo que nadie en su sano juicio quiera ese puesto», sentenció.

Un comentario que sirve de anticipo al desastre que se avecina en la ONU (Organización de las Naciones Unidas).

El próximo año y en medio de una aguda crisis financiera, la ONU deberá buscar -y encontrar- un nuevo secretario general, que asumirá el cargo a partir de enero de 2027.

El actual secretario general, António Guterres, se enfrenta a la difícil tarea de luchar por la supervivencia de la ONU, con una Casa Blanca abiertamente hostil, que obliga al organismo mundial a reducir drásticamente su personal, recortar la financiación y trasladar varias agencias fuera de Nueva York, su sede desde su creación en 1945.

En resumen: el próximo secretario general heredará una ONU prácticamente devastada.

En su discurso ante la Asamblea General en septiembre, el presidente estadounidense, Donald Trump, comentó: «¿Cuál es el propósito de las Naciones Unidas? Ni siquiera se acerca a alcanzar [su] potencial».

Para avalar su consideración de que la ONU es una organización obsoleta e ineficaz, se jactó: «Puse fin a siete guerras, traté con los líderes de todos y cada uno de estos países, y nunca recibí una llamada de las Naciones Unidas ofreciéndome ayuda para cerrar el acuerdo».

Sea quien sea el elegido, el nuevo jefe de la ONU tendrá que cumplir fielmente las reglas básicas de la administración Trump, abandonando prácticamente lo que representa la ONU, incluida la igualdad racial y el empoderamiento de género.

«Las políticas de diversidad, equidad e inclusión que se adoptaron para abordar las injusticias históricas y estructurales están siendo vilipendiadas como injustas», critica Volker Türk, el alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

En su libro de 345 páginas titulado «Unvanquished: A US-UN Saga (Invicto: una saga entre Estados Unidos y la ONU)», publicado en 1999, el ex secretario general Boutros Boutros-Ghali (1992-1996),  señala que Washington lo acusó de ser «demasiado independiente» de Estados Unidos, pero que al final hizo todo lo que estuvo en su mano para complacer a los estadounidenses.

Pese a ello, cuando se presentó a la reelección, Estados Unidos, que predica el concepto occidental de la regla de la mayoría, ejerció su veto a pesar de que Boutros-Ghali recibió 14 de los 15 votos del Consejo de Seguridad, incluidos los votos de sus otros cuatro miembros permanentes (China, Francia, Reino Unido y Rusia), el llamado P5.

En una circunstancia así, la tradición dictaría que Estados Unidos, el único en desacuerdo, se abstuviera en la votación y respetara los deseos de la abrumadora mayoría del Consejo de Seguridad. Pero Washington no lo hizo.

A diferencia de la mayoría de sus predecesores y sucesores, el egipcio Boutros-Ghali se negó a seguir ciegamente el juego a Estados Unidos, a pesar de que en ocasiones cedió a la presión estadounidense en un momento en que Washington se había ganado la mala fama de intentar manipular al organismo mundial para proteger sus propios intereses nacionales.

Jesselina Rana, asesora de la ONU en el Centro en Nueva York de Civicus, la alianza mundial de organizaciones de la sociedad civil,  dijo a IPS que ciertos Estados miembros incumplen abiertamente las normas internacionales fundamentales y se utiliza el veto para socavar los principios mismos sobre los que se fundó la ONU.

Con ese contexto, «¿serán suficientes las reformas estructurales para restablecer la confianza en la institución?», inquirió.

También se preguntó si la Iniciativa ONU80, lanzada por Guterres en marzo, con el objetivo de reconstruir la confianza en el multilateralismo, puede hacerlo cuando ha resultado un proceso opaco y que ha carecido de una participación significativa de la sociedad civil.

«Un proceso de selección del secretario general responsable y transparente requiere un apoyo más firme y explícito de los Estados miembros», dijo Rana.

A su juicio, un proceso abierto e inclusivo con la sociedad civil y basado en el liderazgo feminista reforzará la capacidad de la ONU para navegar por las difíciles condiciones geopolíticas actuales y ayudará a restablecer la confianza en el multilateralismo, argumentó.

Rana remarca que después de 80 años de liderazgo masculino, el próximo secretario general debería ser una mujer con una trayectoria demostrada en materia de igualdad de género, derechos humanos, paz, desarrollo sostenible y multilateralismo.

Felix Dodds, profesor adjunto del Instituto del Agua de la estadounidense Universidad de Carolina del Norte y miembro asociado del Instituto Tellus de Boston, que ha escrito extensamente sobre la ONU, dijo a IPS que el organismo está atravesando tiempos difíciles, probablemente los más difíciles desde la Guerra Fría.

A su juicio, quizá no sea mala idea trasladar algunas agencias de la ONU. Citó como ejemplo el caso del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud), que ya lo hizo en gran medida cuando tuvo como administradora a Helen Clark (2009-2017).

Para el académico, estar más cerca de las personas a las que se ayuda, quizá sea una cuestión de reducción de costes, pero también puede ser algo que se debería haber considerado antes.

«Pero el nuevo secretario general tendrá que ser alguien que Trump apruebe, ya que él tiene derecho de veto», señaló.

Dodds señaló que «la única opción realista» entre los candidatos que se mencionan es la actual secretaria general de ONU Comercio y Desarrollo (Unctad), la costarricense Rebeca Grynspan.

«Ha demostrado ser una buena funcionaria y ha dirigido bien la Unctad, al igual que lo hizo con Costa Rica cuando era vicepresidenta», dijo.

Pero reconoció que «es posible que volvamos a considerar a un hombre.

Es evidente que el nuevo secretario general que asuma el cargo el primer día de 2027 tendrá ante sí una tarea abrumadora. Sea quien sea, tendrá que hacer concesiones al P5 sobre el tamaño y el alcance de la ONU.

Y los recortes actuales de presupuesto y personal pueden ser solo los primeros de una serie.

«El resultado puede ser una ONU con un mandato más claro sobre lo que va a hacer. Por supuesto, las partes interesadas deben defender a la ONU como un organismo fundamental para los asuntos multilaterales, PERO al mismo tiempo deben proponer reformas que sean sencillas y refuercen el ámbito en el que trabajan», analizó Dodds.

En la nueva etapa, a su juicio, habrá que ser realistas en los ámbitos que se reforman para que sean aquellos que las partes interesadas y los gobiernos pueden trabajar juntos.

En última instancia, dijo, «la fuerza motriz debería ser una ONU más eficaz que cumpla con su cometido sobre el terreno». «¿Lo consiguen las propuestas de reforma?», se preguntó.

«La organización siempre ha trabajado en un mundo de presiones políticas. Estoy de acuerdo en que el organismo debe ser un lugar para el diálogo y la protección de los más vulnerables. ONU80 ofrece una oportunidad para el diálogo sobre propuestas realistas. La pregunta es: ¿cuáles son en las diferentes áreas?», concluyó Dodds.

Stephen Zunes, profesor de Política y Estudios Internacionales en la estadounidense Universidad de San Francisco, donde es coordinador del programa de Estudios sobre Medio Oriente, explicó a IPS que, tras las guerras napoleónicas, el Consejo de Europa mantuvo en gran medida la paz hasta que las potencias centrales decidieron que ya no les convenía.

El resultado, recordó, fue la Primera Guerra Mundial (1914-1918).

La Sociedad de Naciones estableció entonces un marco para mantener la paz hasta que las potencias del Eje decidieron que ya no les convenía. El resultado fue la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), afirmó.

«Ahora nos encontramos en una encrucijada similar, en la que el sistema de las Naciones Unidas se ve desafiado tanto por Rusia como por Estados Unidos, que, como han demostrado las invasiones de Iraq y Ucrania, ya no se sienten limitados por la prohibición de la guerra de agresión», analizó.

Para Zunes, «los ataques más recientes de Estados Unidos contra la ONU son especialmente perjudiciales, dada la importancia de las contribuciones financieras de Estados Unidos para el funcionamiento de la ONU y la capacidad de Washington en las últimas semanas para impulsar resoluciones en el Consejo de Seguridad de la ONU que aparentemente legitiman las ocupaciones militares ilegales de Israel y Marruecos sobre sus vecinos».

Los miembros de la ONU deben estar dispuestos a arriesgarse a la ira de la administración Trump defendiendo la Carta de las Naciones Unidas y los principios básicos del derecho internacional, afirmó.

«Está en juego nada menos que el futuro del organismo mundial y la paz y la seguridad internacionales», subrayó Zunes.

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Maduro denunció la desaparición de la tripulación de un buque venezolano interceptado por EE.UU.

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El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, denunció este jueves la desaparición de la tripulación de un buque petrolero venezolano que fue interceptado por fuerzas militares de Estados Unidos, un hecho que calificó como un acto de piratería y que generó rechazo a nivel nacional e internacional.

Desde Caracas, el mandatario sostuvo que la nave, dedicada al comercio internacional, fue asaltada “como piratas del Caribe” en una operación realizada por Estados Unidos en aguas ubicadas al norte de Trinidad y Tobago, en dirección a las islas de Granada.

El Gobierno venezolano acusa a EE.UU. de intentar apropiarse del petróleo

Maduro aseguró que el buque transportaba 1.900.000 barriles de crudo adquiridos legalmente en Venezuela y con destino a mercados internacionales. “Los tripulantes de esa nave están secuestrados, están desaparecidos, nadie sabe dónde están”, afirmó.

Según el presidente, el operativo militar confirma que el objetivo de Washington es “apoderarse del petróleo venezolano”, y advirtió que este tipo de acciones forman parte de una escalada que amenaza la estabilidad regional.

El jefe de Estado informó además que una encuesta realizada en las últimas horas indica que el 96% de los venezolanos repudia el secuestro, el asalto y el robo del barco, lo que, a su juicio, refleja un consenso nacional frente a la agresión denunciada.

Maduro señaló que instruyó acciones inmediatas en el plano diplomático y afirmó que Venezuela “va a asegurar todas las naves” para garantizar el libre comercio de su petróleo en el mercado internacional.

Finalmente, advirtió que algunos sectores en Estados Unidos “quieren una guerra”, aunque reiteró que Venezuela mantendrá una postura pacífica, en defensa de su soberanía y sus recursos naturales.

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Venezuela y EEUU: suspenso, con el dedo en el gatillo

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Escribe Humberto Márquez / Inter Press Service – Un clima de suspenso vive el Caribe, atento a un posible ataque sobre Venezuela de la poderosa fuerza aeronaval que Estados Unidos ha desplegado en ese mar, y cuyo objetivo más preciado es la caída del presidente venezolano Nicolás Maduro.

“Los días de Maduro como presidente están contados”, dijo el mandatario estadounidense Donald Trump en el programa “60 minutos” de la televisora CBS el 2 de noviembre. Exactamente un mes después, a la pregunta de un periodista sobre si su par venezolano se iría del poder, respondió: “Lo hará”.

A finales de noviembre, mientras Washington acumulaba fuerzas y cañones apuntando a Caracas, hubo una llamada entre ambos gobernantes, en la que se juntaron amenazas y propuestas, según medios estadounidenses. Trump ha sido evasivo. Maduro dijo que fue una conversación “respetuosa, y hasta cordial”.

Así, permanece abierto y al mismo tiempo envuelto en el misterio el abanico de opciones, en cuyos extremos aparecen o una invasión en toda regla a Venezuela, o el retiro de la flota estadounidense, como inicio o conclusión de una negociación.

“No creo en la invasión, aunque puede haber bombardeos. Lo más probable -no digo que sea inmediato, puede que tarde un poquito más- es que esto termine en una negociación entre Estados Unidos y Venezuela”, dijo a IPS Phil Gunson, analista sénior para la región andina de la organización International Crisis Group.

Basado en Caracas desde hace dos décadas, Gunson observa que “la fuerza desplegada por Washington no es solamente para Venezuela; es parte de una reorientación de la política exterior de Estados Unidos, con mayor énfasis en el hemisferio occidental y principalmente en la cuenca del Caribe”.

El 5 de diciembre la Casa Blanca publicó su nueva Estrategia de Seguridad Nacional, en la que desempolva y le da un toque Trump a la Doctrina Monroe, que se formuló hace dos siglos bajo la consigna “América para los americanos», y con la cual reivindica el papel de hegemón hemisférico que se atribuye.

“Lo que busca Trump es que Estados Unidos vuelva a ser el país que determine lo que sucede en su patio trasero cercano”, comentó Gunson, cuya organización tiene su sede central en Bruselas y se enfoca en el análisis y diseño de políticas para prevención de conflictos.

El portaviones Gerald Ford, considerado el más moderno y poderoso del mundo, se desplaza por el Caribe como parte de la flota estadounidense que podría atacar objetivos en Venezuela, Colombia y México. Para expertos militares, su presencia es la demostración de que Washington persigue objetivos geopolíticos mucho más allá de simplemente frenar el tráfico de drogas a través de ese mar. Imagen: US Navy

Portaviones contra lanchas

La fuerza en el Caribe es la mayor desplegada en el área en seis décadas: el poderoso portaviones Gerald Ford, 20 navíos de guerra, decenas de aeronaves de última generación, 15 000 efectivos, reapertura de una base militar en Puerto Rico e instalación de radares en Trinidad y Tobago, vecino hostil de Caracas.

Desde el 2 de septiembre esa fuerza ha liquidado, en el Caribe y el Pacífico oriental, a 23 embarcaciones sindicadas de transportar drogas, y dado muerte a un total de 87 ocupantes, exhibiendo capacidad de alcanzar cualquier blanco en los países que ha puesto en su diana: Venezuela, Colombia y México.

Entre sus argumentos, Trump ha dicho que con cada lancha abatida se eliminó la droga que pudo matar a 25 000 estadounidenses.

Por sobredosis de drogas murieron el año pasado en Estados Unidos 80 391 personas, según sus autoridades de salud. El fentanilo, la droga más mortífera, se asegura que no llega a suelo estadounidense desde el Caribe o Venezuela, sino a través de la frontera con México, donde mafias la elaboran con insumos provenientes de China.

El presidente Nicolás Maduro en una marcha con militares, con su esposa Cilia Flores a su derecha y los ministros de Interior y Defensa, Diosdado Cabello y Vladimir Padrino, a su izquierda. Estados Unidos ofrece millonarias recompensas por la captura de Maduro, Cabello y Padrino, y demanda que el gobernante venezolano debe abandonar el poder para dar paso a una transición. Imagen: Presidencia de Venezuela

Maduro: Se busca

La salida del poder de Maduro aparece como un gran objetivo. Washington lo acusa de ilegítimo por robar la elección presidencial de julio de 2024, que ganó su contendor Edmundo González según la oposición, y de dirigir un narcotraficante “Cartel de los Soles”, ofreciendo una recompensa de 50 millones de dólares por su captura.

Pero, dentro de su política de “paz a través de la fuerza”, Trump envía señales contradictorias acerca de si se dispone a atacar o solo exhibe los cañones para lograr los objetivos con presión y sin desatar el infierno de bombas y misiles.

“Todavía hay mucha incertidumbre y no veo claridad por parte del gobierno de Trump sobre cómo proceder”, dijo a IPS Mariano de Alba, investigador asociado del británico Instituto Internacional de Estudios Estratégicos, dedicado al estudio de la política internacional y de defensa.

Las alternativas más probables, señaló De Alba a IPS desde Londres, “son ataques quirúrgicos, bien sea contra instalaciones vinculadas al narcotráfico o a las fuerzas armadas, o un acuerdo puntual”.

En la hipótesis de un acuerdo “el régimen de Maduro hace algunas concesiones importantes sobre las prioridades de Trump -inmigrantes ilegales, narcotráfico y recursos naturales- y eso le permite permanecer en el poder, y a Trump vender internamente el despliegue como un éxito”, observó el analista.

“Veo muy claro que sigue habiendo escepticismo en la Casa Blanca sobre una gran operación militar en Venezuela, por los riesgos que supone y, adicionalmente, internamente se le está complicando el despliegue al presidente con acusaciones incluso de congresistas republicanos de posibles crímenes de guerra”, agregó.

El legislativo Congreso estadounidense examina si sus mandos militares incurrieron en esos crímenes al rematar a sobrevivientes en las “narcolanchas” abatidas, y el tema ya se inscribió en la aguda confrontación entre Trump y el partido Republicano, que lo apoya, y el opositor Demócrata, abiertamente reticente a una nueva aventura bélica.

Según analistas militares, la fuerza desplegada es insuficiente para invadir a un país como Venezuela, de 916 000 kilómetros cuadrados y 29 millones de habitantes.

Pero, por otra parte, es demasiada fuerza para hundir un puñado de pequeñas embarcaciones, la operación con la que se justificó el inicio del despliegue, en agosto, lo que convence a muchos de que el objetivo final es la cabeza de Maduro.

Algunos vendedores ambulantes ofrecen algunas mercancías a los peatones en un céntrico bulevar de Caracas. La economía informal va de la mano con la pobreza en Venezuela, en la que está sumida más de 70 por ciento de su población, asediada por imparables inflación y depreciación de su moneda, preocupaciones cotidianas mientras avanza la amenaza de un ataque estadounidense. Imagen: Tairy Gamboa / Caleidoscopio Humano

Venezuela, absorta en su pobreza

En Venezuela, entretanto, al cabo de una polarización política que va con el siglo, décadas de devastación económica, crisis humanitaria y migración de la cuarta parte de su población, la vida continúa entre la incertidumbre, la expectación o el desdén por una posible confrontación con la mayor potencia del planeta.

El gobierno ha hecho toda suerte de aprestos de defensa, desde activar sistemas antiaéreos Pantsir F-1, misiles Buk-M2E y los más ligeros Igla-S, todos rusos, hasta entregar fusiles a civiles sexagenarios que así se estrenan como milicianos.

Con discursos, marchas y declaraciones, el gobierno y su Partido Socialista Unido (Psuv), aseguran que la población está en alerta y dispuesta a combatir si se produce un ataque o una invasión y, para este último caso, se ha desempolvado la vieja tesis guerrillera de activar una “guerra popular prolongada”.

Pero muchos ciudadanos de a pie, en Caracas y en los estados, se muestran inmersos en otras preocupaciones, como la inflación más alta del mundo -535 % este año según Steve Hanke, docente de Economía en la estadounidense Universidad John Hopkins- y la imparable devaluación de su moneda, el bolívar, frente al dólar.

“No puedo hacer compras nerviosas por si vienen los marines”, dice a IPS Josefina, repostera, 39 años, dos hijos, y quien vive en el sector obrero Alta Vista, en el oeste de Caracas. “Puede que tenga nervios, pero en nuestro barrio no abunda la plata para hacer compras”, añade entre risas.

El Estudio de las Condiciones de Vida de los venezolanos, que realiza la caraqueña Universidad Católica Andrés Bello, muestra que ya en 2024, antes de la confiscatoria devaluación de este año, 73 % de los hogares estaba en la pobreza por ingresos insuficientes para satisfacer sus necesidades elementales.

Civiles en una práctica de tiro, entrenando como nuevos integrantes de la Milicia Bolivariana que se suma a las fuerzas regulares en tareas de defensa en Venezuela. El país sudamericano ha puesto en alerta a sus fuerzas armadas, entregó armas a civiles y el gobierno anunció que en caso de invasión pasará a la lucha armada y desarrollará una guerra popular prolongada. Imagen: VTV

Visiones del desenlace

La política de Trump es apoyada por la principal líder opositora y Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, y por sus seguidores, mientras que otros grupos de oposición rechazan que haya posibles ataques, y más aún una abierta invasión.

Gabriel, mecánico de 45 años, habitante de Petare, populosa barriada al este de la capital, dijo a IPS que “hay gente opositora que desea una invasión, pero muchos no la queremos, aunque no estemos de acuerdo con Maduro y como tiene al país. Hasta habría que pelear, la patria es la patria”.

Mientras, siguen apretándose tuercas: días antes de comenzar la temporada navideña y de vacaciones colectivas, Trump declaró que “el espacio aéreo venezolano puede considerarse cerrado”, y media docena de aerolíneas de la región y de Europa han suspendido sus vuelos al país, ya considerablemente aislado en materia de comunicaciones, transporte y actividad financiera.

“Se le está amargando la vida a los venezolanos, no veo a corto plazo nada bueno para su población, se la aísla más del resto del mundo”, comentó Gunson. “Eso tiene un impacto en la economía, que empezaba a mostrar algunos signos de recuperación y ahora retrocede, incluso puede volver a la hiperinflación”, agregó.

En la hipótesis de una invasión “existe la posibilidad de un caos y un vacío de poder, una situación aún peor, incluso con elementos de las fuerzas armadas peleando entre ellos. Veo muy difícil que una intervención directa militar de Estados Unidos termine en un cambio pacífico, rápido y relativamente indoloro”, remarcó Gunson.

En cuanto a la confrontación entre gobernantes, para Gunson “si Trump se retira sin mayor trámite el resultado inmediato es que Maduro se fortalece, por lo menos dentro de la coalición gobernante: mostraría que enfrentó al imperio y venció”.

De Alba añadió el componente de la política interna de Estados Unidos, cuando está por empezar un año marcado por la elección de medio término al Congreso.

En Washington, “al menos de momento, la opinión pública está posicionándose en contra de la escalada, y con señalamientos muy fuertes, como posibles crímenes de guerra. No hay ánimo para una operación que ponga en riesgo a soldados estadounidenses”, apuntó De Alba.

Dado ese juego, en que Venezuela es ahora es una pieza en la lucha política estadounidense, De Alba cree que “se está inclinando la balanza para que Trump se mantenga en la opción de la presión militar y mediática, viendo si logra un eventual acuerdo que satisfaga sus intereses, y que podría incluir la salida del poder de Maduro, o no”.

Mientras se aguarda la decisión, en la horquilla de posibles acciones cabe insertar la frase acuñada en el siglo XIX por el mariscal prusiano Helmut von Moltke: “Ningún plan, por bueno que sea, sobrevive al contacto con el enemigo”.

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Venezuela dice que sus Fuerzas Armadas listas para responder a quien se “atreva a agredir”

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Venezuela endurece su postura ante Estados Unidos y afirma que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) está lista para una “respuesta contundente”

En medio del despliegue aeronaval estadounidense en el mar Caribe, el ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, aseguró que la FANB está “más que preparada” para defender la integridad territorial. Las declaraciones profundizan la tensión bilateral que Caracas interpreta como un intento de propiciar un cambio de régimen y consolidan un discurso interno basado en la “resistencia activa prolongada”.

Un clima de máxima alerta: Venezuela denuncia una “agresión ilegal” y refuerza su estructura militar

En una transmisión del canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, sostuvo que la FANB alcanza hoy un nivel de cohesión y preparación sin precedentes.
“Una Fuerza Armada, hoy más que nunca, cohesionada, unida al pueblo… más preparada para dar una respuesta contundente a aquel que se atreva a agredir la integridad de la patria”, afirmó.

El mensaje se enmarca en la percepción venezolana de que el despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe constituye una maniobra de presión orientada a “propiciar un cambio de régimen”. Padrino aseguró que, “bajo el liderazgo” del presidente Nicolás Maduro, el país “se va a defender cuando sea necesario”.

La postura oficial se endurece luego de que Maduro calificara como “desproporcionada, innecesaria e ilegal” la presencia militar estadounidense, “a la luz de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional”.

En paralelo, el Gobierno venezolano ordenó a los cuerpos policiales estudiar —en teoría y práctica— la doctrina de “resistencia popular prolongada” y las “formas de lucha armada popular, militar y policial”, al tiempo que exigió a cada institución del país un “plan de ofensiva permanente”.

Cabello refuerza la línea dura: “Es una revolución pacífica, pero no desarmada”

El secretario general del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello, apuntaló el discurso oficial al afirmar que Venezuela vive “una revolución pacífica, pero no desarmada”. Según dijo, Maduro ordenó hace meses una “resistencia activa prolongada”, compatible con la continuidad del trabajo diario, pero en estado de alerta permanente.

Cabello describió los últimos meses como “cuatro meses intensos de amenazas”, en referencia al inicio del despliegue militar estadounidense.
El dirigente acusó a Estados Unidos de ejercer “terrorismo psicológico” para intentar “doblegar por el miedo” a la FANB y a los ciudadanos.
“No nos podemos dejar arrinconar por nadie”, afirmó.

En ese clima, anticipó que Venezuela espera una “gran victoria” frente a la presión externa, aunque advirtió:
“El que se meta con Venezuela debe tener muy claro que no será una cosa de 48 horas, ni de tres días, ni de un mes”.

Cabello también hizo jurar a comandos bolivarianos su compromiso con “asegurar la defensa” del territorio y “derrotar al imperialismo”.

Movilización interna: 1.000 nuevos militares juramentados en medio del conflicto

Como parte del fortalecimiento institucional, 1.000 jóvenes militares, de entre 18 y 22 años, fueron juramentados este sábado. El acto fue encabezado por Javier Marcano Tábata, comandante general de la Guardia de Honor Presidencial (GHP) y director de la DGCIM.

La ceremonia confirmó el tono de resistencia:
“¿Juran ustedes mantener la libertad, la independencia y la integridad territorial? ¿Juran ustedes lealtad absoluta al presidente constitucional de Venezuela…?”, expresó Marcano Tábata, subrayando que el compromiso se da “cuando el imperialismo amenaza de manera ilegal, arbitraria, mentirosa”.

Para el Gobierno venezolano, el despliegue militar estadounidense —justificado por Washington como parte de operaciones contra el narcotráfico— representa un riesgo directo. Caracas insiste en que se trata de una “amenaza” orientada a un posible cambio de Gobierno.

Tensión sostenida y consolidación del discurso de defensa

La combinación de mensajes públicos de Padrino López, Cabello, Marcano Tábata y el propio Maduro deja en evidencia un proceso de movilización institucional con tres vectores principales. Reforzar la cohesión interna de la FANB como columna vertebral del Estado. Instalar la narrativa de “resistencia prolongada” ante cualquier amenaza externa. Aumentar la preparación operativa, con incorporación de jóvenes militares y entrenamiento específico.

    El Gobierno venezolano apuesta a presentar cada movimiento militar estadounidense como parte de una escalada. A su vez, impulsa un discurso que amalgama identidad nacional, lealtad interna y legitimidad institucional.

    El tablero geopolítico del Caribe ingresa, así, en una fase más sensible, donde cada gesto diplomático o militar se interpreta como señal de escalamiento. Venezuela asegura estar lista para “una respuesta contundente”. Estados Unidos sostiene su despliegue. Las próximas semanas serán clave para medir si la tensión continúa en el plano discursivo o escala hacia un escenario más complejo.

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    Tabaco: Agricultura modifica el registro y suma a Alliance One al contingente preferencial hacia Estados Unidos

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    Economía habilita excepcionalmente a Alliance One para integrar el cupo de tabaco hacia EE.UU. en el ciclo 2025/2026

    La Secretaría de Agricultura modificó la Resolución 200/2025 para incorporar a Alliance One Tobacco Argentina S.A. al listado de empresas habilitadas para exportar dentro del contingente arancelario de tabaco hacia Estados Unidos.

    La medida, formalizada mediante la Resolución 235/2025, permitirá asegurar la plena utilización del cupo anual de 10.750 toneladas, negociado bilateralmente desde 1995, y evitar así operaciones extradós con aranceles prohibitivos del 350% + 10% ad valorem.

    Un cambio clave para reforzar el uso del cupo preferencial

    La Resolución 235/2025, firmada el 20 de noviembre de 2025 y publicada en el Boletín Oficial, sustituye el artículo 1° de la Resolución 200/2025 con el objetivo de incorporar a Alliance One Tobacco Argentina S.A. al registro de empresas habilitadas para participar del contingente arancelario de tabaco hacia Estados Unidos durante el ciclo comercial 13 de septiembre de 2025 – 12 de septiembre de 2026.

    La decisión responde a la presentación extemporánea realizada por la compañía, que solicitó una autorización excepcional luego de haber quedado fuera del período formal de inscripción. El expediente EX-2025-99613400 dejó constancia de que la firma participa del contingente desde su creación y posee trayectoria comprobada en el comercio exterior tabacalero, lo que fue ponderado por la autoridad de aplicación.

    Además, el sector en su conjunto avaló la incorporación: según la resolución, todas las demás empresas integrantes del contingente prestaron “expresa conformidad” para habilitar el ingreso de Alliance One en el ciclo 2025/2026.

    La medida se sustenta en un dato clave: el cupo fue considerado “no crítico”, dado que en el último ciclo se utilizó apenas el 8% del total disponible, lo que otorga margen operativo sin afectar la participación de los demás exportadores.

    “Es deber de la Autoridad de Aplicación asegurar la mayor utilización posible de los contingentes arancelarios agroindustriales que debe tutelar”, sostiene el texto oficial.

    Antecedentes normativos y fundamentos institucionales

    El contingente anual de 10.750 toneladas fue establecido por el Memorándum de Entendimiento firmado en Ginebra el 9 de agosto de 1995, durante la Ronda Uruguay del GATT. Allí, los Estados Unidos asignaron a la Argentina un cupo preferencial cuya utilización depende de la inscripción previa de las empresas en el Registro de Exportadores de Tabaco.

    La reglamentación argentina, vigente desde la Resolución 17/2018 y prorrogada por la Resolución 6/2023 hasta septiembre de 2026, no distribuye cuotas por empresa, sino que funciona como un régimen abierto para garantizar que el tabaco exportado con preferencia arancelaria sea originario de la Argentina.

    Ese detalle jurídico fue decisivo en el caso de Alliance One: su incorporación no afecta la cuota parte de ningún actor, sino que amplía el universo de firmas habilitadas a utilizar el cupo, cuyo aprovechamiento pleno viene siendo históricamente bajo.

    Otro elemento de peso regulatorio es el impacto del arancel extradós: fuera del contingente, las exportaciones de tabaco hacia Estados Unidos enfrentan un 350% ad valorem, más un adicional del 10%, un nivel calificado como “prohibitivo” y que vuelve estratégica la inclusión de todas las firmas con capacidad exportadora.

    Nuevo listado oficial de empresas habilitadas

    Con la modificación aplicada por la Resolución 235/2025, el ciclo 2025/2026 queda conformado por el siguiente listado de empresas habilitadas, según el Anexo IF-2025-128275279-APN-SSMAEII#MEC:

    • Cooperativa de Tabacaleros de Jujuy Ltda. (CUIT 30-51829368-7)
    • Bonpland Leaf S.A. (CUIT 30-69331273-2)
    • Comercial Industrial Misionera Argentina S.A. (CUIT 30-51141558-2)
    • CTM Cooperativa Agroindustrial de Misiones Ltda. (CUIT 30-60757294-8)
    • Coop. de Productores Tabacaleros Salta Ltda. (CUIT 30-54838738-4)
    • Alliance One Tobacco Argentina S.A. (CUIT 30-56243143-4)

    Todas con vigencia del 13/09/2025 al 12/09/2026.

    Impacto sectorial y proyecciones

    La incorporación de Alliance One podría impulsar una mayor utilización del contingente bilateral, con impacto potencial en tres dimensiones:

    Competitividad exportadora

    El uso del cupo permite acceder al mercado estadounidense sin afrontar aranceles superiores al 350%, lo que mejora significativamente la rentabilidad de la exportación.

    Certidumbre comercial

    La reinscripción de una firma con trayectoria refuerza la señal de continuidad institucional del régimen tabacalero argentino y facilita previsibilidad a compradores internacionales.

    Dinámica federal del sector

    Las empresas habilitadas operan en provincias tabacaleras clave —Misiones, Salta, Jujuy—, por lo que la decisión tiene impacto directo en cadenas locales, cooperativas y productores.

    La medida ya se encuentra vigente desde su publicación en el Boletín Oficial, conforme al artículo 2° de la resolución.

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