Estados Unidos

En Estados Unidos, universidades argentinas participan de una conferencia y exposición global sobre educación

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La Cancillería organiza la presencia de 29 universidades públicas y privadas en NAFSA 2023, que se lleva a cabo del 30 de mayo al 2 de junio en Washington D. C., Estados Unidos

La Cancillería Argentina, a través de la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional (AAICI), coordina la presencia nacional en NAFSA, la conferencia y exposición anual que reúne a miles de líderes educativos internacionales, estudiantes y agentes de cambio de más de 100 países, y que se realiza desde hoy hasta el 2 de junio en Washington D. C., Estados Unidos.

Argentina participa con una delegación de 29 casas de altos estudios provenientes de las provincias de Buenos Aires, Mendoza, San Luis, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y Chaco, y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. 

Las instituciones participantes son: Universidad Nacional de Córdoba, Universidad Nacional de las Artes, Universidad Nacional de José C. Paz, Universidad Nacional del Nordeste, Universidad Nacional de Rosario, Universidad Nacional de Cuyo, Universidad Nacional de Hurlingham, Universidad Nacional del Sur, Universidad

Nacional de San Martín, Universidad Nacional de La Matanza, Universidad Nacional del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires, Universidad Nacional de Quilmes, Universidad Nacional de Entre Ríos, Universidad Nacional del Litoral, Universidad Nacional de Mar del Plata, Universidad Nacional de los Comechingones, Universidad Nacional de Misiones, Universidad Siglo 21, Universidad del Salvador, Universidad Católica Argentina, Universidad Torcuato Di Tella, Universidad de San Andrés, Instituto Universitario de Ciencias de la Salud Fundación H. A. Barceló, Universidad de Congreso, Universidad Católica de Santa Fe, Universidad Blas Pascal, Instituto Universit ario CEM IC, Asociación Educacionista La Fraternidad y el Instituto Tecnológico de Buenos Aires.

“La Universidad de San Martín tiene una constante presencia en ferias internacionales y nacionales como parte de su estrategia de promoción y visibilidad. Las oportunidades de participar en conjunto con universidades del sistema universitario argentino potencia y articula la presencia de país y por ello siempre somos parte de la delegación argentina”, indicó Valeria Pattacini, secretaria de Internacionalización y Cooperación Internacional de la Universidad Nacional de San Martín, y agregó: “Nuestra presencia en NAFSA posibilita estar en reuniones y participar en eventos y conferencias de alto nivel que marcan la agenda de la educación internacional”.

En su 75 edición, NAFSA ofrece a los participantes la posibilidad de exhibir la calidad de sus programas de grado y posgrado, sus programas de intercambio (tanto de estudiantes como de profesores) y sus trabajos de investigación. También favorece el posicionamiento internacional de Argentina como destino deseable, a partir de sus programas de estudio e intercambio.

NAFSA cuenta con más de 200 eventos, entre los que se destacan sesiones y conferencias, plenarios con disertantes destacados, celebraciones especiales y diversas oportunidades para establecer contactos. 

La Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional, dependiente de la Cancillería argentina, brinda asistencia técnica y económica para que los productos y servicios argentinos sean presentados en las principales ferias internacionales, foros y congresos, y se establezcan vínculos de manera directa con compradores globales a través de las rondas de negocios que, además, facilitan que las empresas, los productos y los servicios argentinos sean conocidos por empresarios de diferentes países.

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China y Estados Unidos en el orden mundial presente

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Por José Lezama  (Director del Centro de Producción Documental de GEO Estudio y Opinión). El concepto de un “nuevo orden mundial” a menudo se refiere a cambios significativos en las relaciones políticas, económicas o sociales a nivel global. A lo largo de la historia, han surgido diferentes perspectivas y teorías sobre la posibilidad y la naturaleza de un nuevo orden mundial. Sin embargo, la configuración de un nuevo orden mundial es un tema complejo y controvertido, y su viabilidad depende de una variedad de factores y circunstancias.

Henry Kissinger, exsecretario de Estado de Estados Unidos y destacado experto en relaciones internacionales, ha abordado el concepto de “orden mundial” a lo largo de su obra y discursos. Según Kissinger, el orden mundial se refiere al sistema de relaciones y estructuras políticas, económicas y de seguridad que rigen las interacciones entre los Estados en el ámbito internacional. Sostiene que el orden mundial está basado en el equilibrio de poder entre las naciones más poderosas y en la preservación de la estabilidad y la paz. En su enfoque, el orden mundial es un conjunto de normas, acuerdos y mecanismos institucionales que buscan regular los conflictos, fomentar la cooperación y mantener la estabilidad global.

Se ha destacado la importancia de las grandes potencias en la configuración del orden mundial, especialmente aquellas que tienen una capacidad militar y económica significativa. En la visión de Kissinger las relaciones entre estas potencias deben basarse en una combinación de competencia y cooperación, con el objetivo de evitar conflictos destructivos y establecer un equilibrio de poder estable.

El impacto de China en el esquema de orden mundial del presente

China ha experimentado un avance económico notable en las últimas tres décadas. Desde principios de la década de 1980, el país ha implementado reformas económicas que han transformado su sistema económico, pasando de una economía planificada centralmente a una economía socialista de mercado con características capitalistas:

En las últimas tres décadas, China ha implementado una serie de medidas económicas clave que han impulsado su crecimiento y transformación, entre las que podemos mencionar:

  • Reforma del sistema de propiedad: China introdujo reformas para permitir la propiedad privada y la creación de empresas privadas. Esto condujo a la descentralización económica y a la apertura de sectores previamente controlados por el Estado, lo que fomentó la inversión y la competencia.
  • Zonas económicas especiales y áreas de desarrollo: China estableció zonas económicas especiales, como Shenzhen, Zhuhai, Shantou y Xiamen, en las que se aplicaron políticas más liberales para atraer la inversión extranjera y promover la exportación.
  • Liberalización del comercio exterior: China adoptó una política de apertura al comercio internacional y se unió a la Organización Mundial del Comercio (OMC) en 2001. Esto facilitó el acceso de China a los mercados internacionales y promovió un aumento significativo en las exportaciones.
  • Inversión extranjera directa (IED): China ha facilitado la inversión extranjera a través de la creación de zonas de libre comercio y la eliminación de restricciones para la entrada de capital extranjero. Esto ha atraído una gran cantidad de inversión extranjera en sectores como la manufactura, la tecnología y los servicios.
  • Desregulación y reducción de barreras burocráticas: Se llevaron a cabo esfuerzos para reducir la burocracia y simplificar los procesos administrativos y regulatorios. Esto facilitó el establecimiento y el funcionamiento de empresas, tanto nacionales como extranjeras.
  • Infraestructura y desarrollo regional: China ha invertido masivamente en la construcción de infraestructura, incluyendo carreteras, ferrocarriles, puertos y aeropuertos. Estas inversiones han mejorado la conectividad y el acceso a los mercados, así como el desarrollo económico en diferentes regiones del país.
  • Innovación y desarrollo tecnológico: China ha puesto un fuerte énfasis en la inversión en investigación y desarrollo, fomentando la innovación y el desarrollo de tecnologías avanzadas. Ha implementado políticas para promover industrias emergentes como la inteligencia artificial, la tecnología de la información y las comunicaciones, la biotecnología y las energías renovables.

Producto de estas medidas, el proceso de apertura y reforma de China ha llevado a un rápido crecimiento económico. Durante este período, el país ha experimentado tasas de crecimiento del PIB anual promedio de alrededor del 10%. Esto ha llevado a un aumento significativo del nivel de vida de la población china en general y la han convertido en la segunda economía más grande del mundo en términos de PIB, después de los Estados Unidos.

Ha logrado una transformación industrial masiva y se ha convertido en el principal exportador mundial de bienes manufacturados. Además, ha desarrollado sectores tecnológicos y de innovación cada vez más fuertes. Ha invertido en investigación y desarrollo, y ha surgido como un líder en áreas como la tecnología de la información, las telecomunicaciones, la inteligencia artificial y las energías renovables.

Estados Unidos y China – competencia económica

Ambos países son las dos economías más grandes del mundo y tienen un impacto significativo en la economía global. La competencia económica entre China y Estados Unidos se caracteriza por ser intensa y compleja. Algunas características clave de esta competencia pueden caracterizarse de la siguiente manera:

  • Tamaño de las economías: Tanto China como Estados Unidos son enormes en términos de tamaño económico. Estados Unidos tiene una economía altamente desarrollada y una base industrial sólida, mientras que China ha experimentado un rápido crecimiento y se ha convertido en una fuerza económica global.
  • Complementariedad y rivalidad: China y Estados Unidos son a la vez competidores y socios económicos. Ambos países tienen interdependencia económica, ya que participan en un extenso comercio bilateral y mantienen inversiones mutuas. Sin embargo, también hay rivalidad en sectores clave, como tecnología, comercio y propiedad intelectual.
  • Sectores económicos: Estados Unidos ha sido líder en tecnología, innovación y servicios, mientras que China ha tenido un enfoque más fuerte en la manufactura y la exportación. Sin embargo, en los últimos años, China ha invertido considerablemente en tecnología y ha buscado ser líder en áreas como inteligencia artificial, 5G y tecnología digital.
  • Disputas comerciales y tensiones: La competencia económica entre China y Estados Unidos ha dado lugar a tensiones comerciales y disputas, particularmente en relación con el acceso al mercado, las prácticas comerciales desleales, los derechos de propiedad intelectual y los subsidios estatales.
  • Innovación y propiedad intelectual: Estados Unidos ha sido tradicionalmente líder en innovación y protección de la propiedad intelectual. Sin embargo, China ha aumentado sus esfuerzos en investigación y desarrollo, y ha buscado mejorar la protección de la propiedad intelectual. Aún así, las preocupaciones persisten en este ámbito.
  • Influencia global: Tanto China como Estados Unidos buscan ejercer influencia económica a nivel global. China ha establecido iniciativas como la Iniciativa del Cinturón y Ruta de la Seda, mientras que Estados Unidos ha mantenido alianzas económicas y políticas con otros países.

Definitivamente, es importante destacar que la competencia económica entre China y Estados Unidos no es solo un asunto bilateral, sino que tiene implicaciones globales. Las decisiones económicas y políticas de ambos países afectan significativamente a la economía mundial, el comercio internacional y las cadenas de suministro globales. En los últimos años, Estados Unidos y China han enfrentado diversas disputas en varios ámbitos. Algunas de las principales áreas de conflicto entre ambos países incluyen:

  • Comercio y aranceles: Estados Unidos y China se han involucrado en una guerra comercial desde 2018, con imposición mutua de aranceles sobre bienes y productos. Ambos países han buscado proteger sus industrias y abordar desequilibrios comerciales, lo que ha generado tensiones y afectado el comercio bilateral.
  • Propiedad intelectual y transferencia de tecnología: Estados Unidos ha acusado a China de prácticas comerciales desleales, como el robo de propiedad intelectual y la obligación de transferir tecnología a cambio de acceso al mercado chino. Esto ha llevado a disputas y medidas de control más estrictas en términos de inversión y tecnología.
  • Tecnología y seguridad: La competencia en el ámbito tecnológico, especialmente en áreas como la inteligencia artificial, las telecomunicaciones y la ciberseguridad, ha sido una fuente de conflicto. La prohibición de Estados Unidos a empresas chinas como Huawei y las preocupaciones sobre la seguridad de las redes 5G han generado tensiones significativas.
  • Derechos humanos y libertades políticas: Estados Unidos ha expresado preocupación por el historial de derechos humanos en China, especialmente en relación con la represión en Xinjiang y Hong Kong. Estas preocupaciones han llevado a tensiones y medidas como sanciones y restricciones comerciales específicas.
  • Mar del Sur de China y disputas territoriales: Estados Unidos ha expresado preocupación por las acciones de China en el Mar del Sur de China, donde ha habido disputas territoriales con países vecinos. Estados Unidos ha realizado operaciones navales para respaldar la libertad de navegación y ha expresado su apoyo a las reclamaciones de otros países en la región.

Estas son solo algunas de las principales disputas entre Estados Unidos y China en los últimos años y es importante destacar que las relaciones entre ambos países son complejas y están sujetas a múltiples factores políticos, económicos y estratégicos, que dan lugar a nuevas tensiones o áreas de conflicto en el futuro.

El impacto a nivel mundial

Estas disputas entre las principales potencias mundiales han tenido un impacto significativo en el resto del mundo, tanto a nivel económico como geopolítico. La guerra comercial entre Estados Unidos y China ha generado incertidumbre y volatilidad en los mercados internacionales. Las medidas arancelarias y las tensiones comerciales han afectado a las cadenas de suministro globales y han ralentizado el crecimiento económico en diversas regiones. Además, la imposición de aranceles ha llevado a represalias comerciales de otros países, lo que ha ampliado el impacto más allá de la relación bilateral. Las tensiones entre Estados Unidos y China han afectado las inversiones y la transferencia de tecnología en todo el mundo. Muchas empresas han tenido que revisar sus estrategias y considerar el impacto de las disputas en sus operaciones y asociaciones comerciales. Además, las restricciones impuestas por Estados Unidos en relación con ciertas empresas chinas han tenido un impacto en la industria tecnológica global. Las tensiones entre Estados Unidos y China han afectado el funcionamiento del sistema multilateral, incluidas instituciones como la Organización Mundial del Comercio (OMC). El bloqueo de nombramientos de jueces en el órgano de apelación de la OMC ha debilitado su capacidad para resolver disputas comerciales, y ha surgido un debate sobre la necesidad de reformar y fortalecer el sistema multilateral. Las disputas entre ambas potencias han llevado a un reajuste geopolítico y a un aumento de la competencia estratégica en varias regiones. Estados Unidos ha buscado fortalecer alianzas y coaliciones para contrarrestar la influencia de China, mientras que China ha buscado consolidar relaciones con otros países y promover su propia visión del orden mundial. Las preocupaciones sobre la seguridad y la competencia en el ámbito tecnológico han llevado a una mayor atención y regulación en todo el mundo. Varios países han implementado medidas para proteger sus redes de telecomunicaciones y controlar la inversión extranjera en sectores considerados estratégicos.

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Yellen precisó que el 5 de junio será la fecha límite para resolver techo de deuda en EEUU

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La secretaria del Tesoro de los Estados Unidos, Janet Yellen, afirmó que su departamento se quedará sin fondos -y, por lo tanto, abrirá el paso a un default- el próximo 5 de junio, de no haber un acuerdo parlamentario entre demócratas y republicanos para incrementar o suspender el techo de deuda.

“Basándonos en los datos disponibles más recientes, ahora estimamos que el Tesoro no tendrá suficientes recursos para satisfacer las obligaciones del gobierno si el Congreso no incrementa o suspende el límite de deuda para el 5 de junio”, precisó Yellen en una nueva carta enviada a al líder republicano de la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy, donde volvió a advertir sobre la cercanía de un default de no mediar acuerdo.

Previamente, Yellen señaló en diversas ocasiones que la fecha sería “tan temprano” como el 1 de junio, sin dar mayores precisiones, por lo que los cinco días “extra” que se tendrán con seguridad les brindará a los parlamentarios un mayor margen de tiempo para negociar.

Durante los primeros dos días de junio el Tesoro tiene US$ 130.000 millones de pagos programados –especialmente de transferencias a seguridad social y al programa Medicare- que la funcionaria aseguró que se podrán cumplir.

No obstante, una vez realizados, “el Tesoro quedará con nivel extremadamente bajo de recursos”, y ya para el 5 de junio es poco probable que pueda cumplir con todas sus obligaciones.

En Estados Unidos, por la Constitución, todo tipo de toma de deuda tiene que ser autorizado por el Congreso, y desde 1917, y por la premura de los gastos de la Primera Guerra Mundial, se modificó el método estableciendo un techo en la cantidad de deuda que el país puede tomar.

Estados Unidos periódicamente llega a dicho límite –lo hizo 78 veces desde 1960-, lo cual suele requerir un acuerdo bipartidista (demócratas y republicanos) para poder aumentarlo o suspenderlo temporalmente.

De lo contrario, caería por primera vez en su historia en cesación de pagos y, por tanto, a consecuencias como una crisis financiera y una recesión.

La expectativa es que nuevamente se alcance un acuerdo sobre el filo de la fecha límite: precisamente, la última vez que se incrementó el límite de deuda en 2021 fue a sólo cuatro días de caer en default.

El techo de deuda vigente –de US$ 31,4 billones- fue superado el 19 de enero último, momento en el cual el Tesoro inició una serie de medidas de emergencia que se agotarán en los próximos días.

Las mismas permitieron al Tesoro hacerse de US$ 355.000 millones para cumplir con sus obligaciones en estos meses, pero de ellos solamente quedan US$ 67.000 millones, según informó el área.

Tras una falta de avances notables, en los últimos días tanto republicanos como demócratas acercaron posiciones: la oposición sólo accederá a aceptar un incremento del techo de deuda si el gobierno de Joe Biden acepta recortes en el presupuesto.

Al abandonar la Casa Blanca anoche, Biden señaló a la prensa que era “muy optimista” sobre las perspectivas de arribar a un acuerdo.

Según indicó la agencia Bloomberg, los equipos de negociación de ambos partidos continuaban trabajando esta mañana en los últimos detalles.

Uno de los puntos donde hay mayor distancia en las posiciones es el pedido de los republicanos de incorporar el requisito de tener un trabajo a la hora de acceder a programas sociales como la cobertura sanitaria de Medicaid o las iniciativas de asistencia alimenticia, una idea que rechaza la Casa Blanca.

El nuevo acuerdo, de pulirse estos detalles, aumentaría el límite de deuda a cambio de colocarle un techo por dos años al gasto federal –en lugar de los diez originalmente planteados por los republicanos-, con la excepción del dirigido a defensa, que podrá aumentar 3% el próximo año.

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El FMI avala el uso de Estados Unidos de la suba de tasas para frenar la inflación

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Las tasas de interés deben mantenerse altas para vencer la inflación

Estados Unidos ha demostrado ser resistente frente al significativo endurecimiento de la política fiscal y monetaria, pero las tasas de interés deberán mantenerse altas hasta fines del próximo año para controlar la inflación en la economía más grande del mundo, dijo el personal del FMI en un comunicado el viernes.

“La demanda de los consumidores se ha mantenido bien, impulsada inicialmente por una reducción de los ahorros acumulados y, más recientemente, por un sólido crecimiento en los ingresos reales disponibles”, dijo el personal al final de la consulta anual del Artículo IV del país. La participación en la fuerza laboral en edad productiva ha aumentado por encima de su pico previo a la pandemia y los salarios reales han aumentado más rápido que la inflación desde mediados de 2022, agregaron.

Pero la fortaleza de la demanda y los resultados del mercado laboral es un “arma de doble filo”, que contribuye a una inflación más persistente, según el comunicado. Si bien se espera que la inflación del PCE subyacente y general continúe cayendo este año, se mantendrá por encima del objetivo del 2 por ciento de la Fed durante 2023 y 2024.

“Para que la inflación regrese firmemente al objetivo, se requerirá un período prolongado de política monetaria estricta, con la tasa de fondos federales manteniéndose en 5¼–5½ por ciento hasta fines de 2024”.

Demanda resiliente y mercado laboral sólido

La economía de EE. UU. ha demostrado ser resistente frente al importante endurecimiento de la política fiscal y monetaria que tuvo lugar en 2022. La demanda de los consumidores se ha mantenido particularmente bien, impulsada inicialmente por una reducción de los ahorros acumulados y, más recientemente, por una sólida crecimiento de los ingresos reales disponibles. La participación en la fuerza laboral en edad productiva ha aumentado por encima de su pico anterior a la pandemia, la tasa de desempleo de mujeres y afroamericanos ha caído a mínimos históricos y los salarios reales han aumentado más rápido que la inflación desde mediados de 2022. Se espera un crecimiento de alrededor del 1,2 por ciento (sobre una base de cuarto trimestre/cuarto trimestre) para este año, repuntando modestamente más adelante en 2024. Se espera que este crecimiento lento, pero aún sólido, esté asociado con el aumento lento del desempleo a cerca del 4½ por ciento. a finales de 2024.

El aumento de los salarios para los trabajadores de bajos ingresos, el rápido crecimiento del empleo y las transferencias gubernamentales relacionadas con la pandemia lograron importantes avances en la reducción de la pobreza en 2021. En particular, la proporción de la población que vive en la pobreza se redujo notablemente del 11,8 % en 2019 al 7,8 % en 2021 y la tasa de pobreza de los hogares negros e hispanos se redujo casi el doble que el promedio nacional. Cerca de la mitad de esta mejora provino de menos niños que viven en la pobreza (principalmente debido a los pagos de impacto económico y el crédito fiscal por hijos totalmente reembolsable). Desafortunadamente, estos impresionantes logros en la lucha contra la pobreza parecen haberse revertido en gran medida en 2022 cuando expiraron los beneficios por la pandemia y se moderó el crecimiento del salario real para los trabajadores de bajos ingresos.

Un problema de inflación persistente

La fortaleza de la demanda y de los resultados del mercado laboral es un arma de doble filo que contribuye a una inflación más persistente. La inflación de bienes se ha nivelado y se espera que el crecimiento de los precios de la vivienda comience a moderarse en los próximos meses. Sin embargo, los aumentos salariales nominales anteriores ahora se están incorporando a los servicios que no son de vivienda. Si bien se espera que la inflación del PCE subyacente y general continúe cayendo durante 2023, se mantendrá sustancialmente por encima del objetivo del 2 por ciento de la Fed durante 2023 y 2024.

Lograr una desinflación sostenida requerirá un relajamiento de las condiciones del mercado laboral que, hasta el momento, no se ha evidenciado en los datos. Para que la inflación regrese firmemente a la meta, se requerirá un período prolongado de política monetaria estricta, con la tasa de los fondos federales manteniéndose en 5¼–5½ por ciento hasta finales de 2024. Las estimaciones del modelo sugieren que tal camino sería suficiente para desacelerar la demanda, restaurar el equilibrio a la mercado laboral y una menor inflación de precios y salarios. Sin embargo, en la medida en que los modelos se calibran sobre experiencias pasadas, solo ofrecen una guía imperfecta de la coyuntura actual.

Dadas las importantes incertidumbres que enfrenta la economía de EE. UU., será esencial que la Reserva Federal comunique cuidadosamente cómo evalúa los datos entrantes y brinde una guía clara sobre lo que esto significa para su trayectoria esperada de la tasa de política. En este sentido, se debe poner mayor énfasis en la necesidad de que las tasas de interés se mantengan en niveles elevados por un período prolongado de tiempo. Esto puede ayudar a alinear las condiciones financieras más estrechamente con el camino previsto para la política. Sin embargo, las comunicaciones deben seguir subrayando que la orientación a futuro del FOMC no es inamovible y que los resultados reales de las políticas dependerán de manera crítica de los datos entrantes.

Riesgos importantes a corto plazo

La resiliencia de la economía y la solidez de los mercados laborales son buenas noticias. Sin embargo, es posible que el gran y rápido aumento de las tasas de interés que ya se ha implementado no sea suficiente para llevar rápidamente la inflación a la meta. Dado que una gran parte de la deuda de los hogares y las empresas se contrajo a tipos fijos y de duración relativamente larga, el consumo de los hogares y la inversión empresarial han demostrado ser menos sensibles a los intereses que en ciclos de ajuste anteriores. Esto crea un riesgo importante de que la Reserva Federal tenga que aumentar la tasa de interés oficial mucho más de lo que se espera actualmente para que la inflación regrese al 2 por ciento. En el lado positivo, los resultados de crecimiento a corto plazo podrían ser mejores de lo previsto actualmente. Sin embargo, esto solo significaría que la economía se desaceleraría más abruptamente en una etapa posterior (posiblemente en 2024), creando una recesión a medida que se establece una política monetaria más estricta. La combinación de tasas de interés más altas en EE. UU., un dólar más fuerte y una desaceleración más pronunciada de la actividad en EE. UU. tendría importantes efectos macrofinancieros negativos en el resto del mundo.

Los riesgos a la baja asociados con una transmisión monetaria menos efectiva y una desinflación más prolongada podrían complicarse aún más por dos consideraciones adicionales:

En primer lugar, una trayectoria más alta para las tasas de interés podría revelar problemas más grandes y sistémicos en los balances de bancos, entidades no bancarias o empresas que los que hemos visto hasta la fecha. Las pérdidas no realizadas de las tenencias de valores de larga duración aumentarían tanto en los bancos como en las entidades no bancarias y el costo de la nueva financiación tanto para los hogares como para las empresas podría volverse inmanejable. Tal endurecimiento de las condiciones financieras podría desencadenar un aumento de las quiebras, empeorar la calidad crediticia y aumentar el estrés para aquellas entidades que tienen altos niveles de apalancamiento y grandes necesidades brutas de financiamiento a corto plazo. Estos problemas de estabilidad financiera podrían exacerbarse aún más si el funcionamiento del mercado del Tesoro también se ve comprometido. Cuanto más tiempo persistan las tasas de interés más altas, mayor será la probabilidad de que se revelen tales fracturas. Las quiebras recientes de grandes bancos sin actividad internacional —que, hasta ahora, solo han tenido un efecto modesto en las condiciones crediticias— podrían ser el preludio de problemas de estabilidad financiera sistémica más graves y arraigados.

En segundo lugar, la política arriesgada sobre el techo de la deuda federal podría crear otro riesgo sistémico completamente evitable tanto para EE. UU. como para la economía mundial en un momento en que ya existen tensiones visibles. Para evitar exacerbar los riesgos a la baja, el techo de la deuda debe ser elevado o suspendido de inmediato por el Congreso, lo que permite que las negociaciones sobre el presupuesto del año fiscal 2024 comiencen en serio. Además, se debe encontrar una solución más permanente a este estancamiento recurrente a través de cambios institucionales que aseguren que, una vez que se aprueben las asignaciones, se proporcione automáticamente el espacio correspondiente en el techo de la deuda para financiar ese gasto.

Los desequilibrios fiscales siguen sin resolverse

Sobre una base del gobierno general, se espera que la política fiscal sea procíclica en 2023. Con la economía operando muy por encima de su potencial y la inflación como un problema persistente, hay argumentos sólidos para una mayor restricción fiscal en 2023-24. Una postura fiscal más estricta aliviaría la carga de la Reserva Federal en la desinflación de la economía, reduciendo potencialmente los riesgos a la baja descritos anteriormente.

Más allá de la necesidad a corto plazo de endurecimiento fiscal, se requiere un ajuste más significativo (es decir, un aumento de alrededor del 5% del PIB en el balance primario del gobierno general) para poner la deuda pública en una senda descendente decisiva para fines de esta década. Vale la pena señalar que, incluso con un ajuste tan ambicioso, la deuda se mantendría muy por encima de los niveles previos a la pandemia durante la próxima década.

Generar consenso social y político para emprender dicho ajuste será un desafío. Sin embargo, impedir aumentos en la tributación de aquellos que ganan menos de US$400.000 por año o cambios en la seguridad social y Medicare, en última instancia, hará que dicho ajuste sea inviable. Más bien, un déficit federal más pequeño requerirá implementar múltiples políticas. Los ingresos podrían incrementarse a través de un impuesto federal al consumo de base amplia, un impuesto al carbono, impuestos más altos para las empresas y las personas de altos ingresos, reduciendo los gastos fiscales mal focalizados (como la atención médica proporcionada por el empleador, la venta de la residencia principal, la hipoteca intereses e impuestos estatales y locales), cerrando las lagunas fiscales, reduciendo el umbral mínimo para el impuesto al patrimonio y mejorando aún más la administración de ingresos. Los beneficios de la seguridad social podrían indexarse al IPC encadenado, el techo de ingresos para las contribuciones a la seguridad social podría elevarse y los aumentos en la edad de jubilación podrían ser más anticipados. Los costos de atención médica podrían reducirse mediante una mayor distribución de costos con los beneficiarios y cambios en los mecanismos para remunerar a los proveedores de atención médica.

Maximización de los beneficios del comercio abierto

En los últimos años, se han planteado preocupaciones globales sobre la resiliencia de las cadenas de suministro, incluso en relación con la seguridad nacional. En este contexto, la Ley de Reducción de la Inflación, la Ley CHIPS y la Ley Build America, Buy America han incluido disposiciones que están diseñadas explícitamente para favorecer los bienes y servicios producidos en los EE. UU. o en América del Norte. Sabemos por experiencia que las disposiciones proteccionistas distorsionan el comercio y la inversión y corren el riesgo de crear una pendiente resbaladiza que fragmentará las cadenas de suministro mundiales y desencadenará acciones de represalia por parte de los socios comerciales. Como tales, estas políticas “Hechas en Estados Unidos” son, en última instancia, malas para el crecimiento, la productividad y los resultados del mercado laboral de EE. UU.

En lugar de favorecer a los productores nacionales sobre los extranjeros, EE. UU. estaría mejor atendido si mantuviera las políticas comerciales abiertas que han sido vitales para impulsar el crecimiento. Además de instituir nuevas preferencias, EE. UU. también ha mantenido muchos de los aranceles y otras distorsiones comerciales que se introdujeron en los últimos cinco años. Estos deben revertirse como un medio para facilitar reducciones similares en los aranceles por parte de los socios comerciales.

La política comercial se vería mejor reforzada por el aumento de la productividad y la competitividad a través de inversiones en capacitación, aprendizaje e infraestructura de los trabajadores, lo que aumentaría la capacidad de las empresas y los trabajadores estadounidenses para competir internacionalmente. Estados Unidos debe comprometerse activamente con todos los principales socios comerciales para abordar los problemas centrales que corren el riesgo de fragmentar el sistema mundial de comercio e inversión. Esto incluye encontrar puntos en común en áreas como aranceles, subsidios agrícolas e industriales y comercio de servicios. También incluye garantizar que las nuevas iniciativas comerciales se utilicen para promover la integración comercial entre los socios comerciales, y no como herramientas discriminatorias que crean incentivos para la fragmentación.

Finalmente, para capitalizar mejor los importantes beneficios económicos que el multilateralismo y el comercio abierto han traído, EE. UU. debe redoblar los esfuerzos para fortalecer la OMC. Esto significaría evitar medidas discriminatorias que socaven el sistema de comercio basado en reglas. También significaría trabajar para restaurar un sistema de solución de diferencias de la OMC que funcione bien para 2024. En conjunto, estas acciones ayudarían a promover la certeza de la política comercial que es esencial para la inversión y el crecimiento.

Riesgos de estabilidad financiera a la vanguardia

Las quiebras bancarias recientes destacan los riesgos sistémicos potenciales que plantean incluso los intermediarios financieros relativamente pequeños. Los últimos meses han centrado la atención en la gestión deficiente del riesgo por parte de las instituciones individuales, las vulnerabilidades creadas por la “adaptación” regulatoria que se implementó en 2018 y la supervisión de supervisión inadecuada. Se han planteado preguntas importantes sobre la postura insuficientemente asertiva adoptada por los supervisores bancarios, así como sobre la efectividad de las pruebas de estrés que se realizaron para identificar el alcance de las vulnerabilidades bancarias y el potencial de contagio sistémico. Ha quedado claro que, a pesar de diagnosticar correctamente las vulnerabilidades del sistema, las acciones que tomaron posteriormente los supervisores no impidieron que los bancos más vulnerables siguieran creciendo rápidamente ni precipitaron cambios fundamentales en las operaciones de estos bancos.

Para mitigar mejor los riesgos sistémicos, los requisitos prudenciales deben ser más estrictos para los bancos medianos, sometiéndolos a requisitos similares a los de los bancos más grandes. Los cambios específicos para los bancos que no tienen actividad internacional (es decir, las empresas de Categoría III y IV) deben incluir (i) someterlos a pruebas de estrés como parte del proceso anual de pruebas de estrés de supervisión; y (ii) alinear sus requisitos de capital y liquidez con el marco de Basilea (incluida la aplicación de la cobertura del coeficiente de cobertura de liquidez y el coeficiente de financiación estable neta). Deben instituirse reglas y procesos más explícitos para intensificar las acciones de supervisión en caso de que un banco no responda oportunamente a las advertencias de supervisión. Sería beneficioso fortalecer también el marco de las pruebas de tensión para examinar una gama más amplia de posibles escenarios y realizar pruebas de tensión integradas de solvencia y liquidez. Debe adoptarse un proceso más metódico para evaluar la exposición de los bancos al riesgo de tasa de interés, tanto en las carteras disponibles para la venta como en las carteras mantenidas hasta el vencimiento, y tener una respuesta de supervisión en los casos en que se vea que estos riesgos se están acumulando. Los requisitos de divulgación más estandarizados sobre el riesgo de tasa de interés también pueden ayudar. Finalmente, la práctica de no aplicar márgenes a las garantías en la ventana de descuento (que se introdujo en marzo) debe verse como un paso extraordinario y, como tal, debe suspenderse cuando el Programa de Financiamiento a Plazo Bancario esté programado para expirar.

El alto apalancamiento, los descalces de liquidez y duración, así como la interconexión entre bancos e instituciones financieras no bancarias plantean riesgos adicionales. Los flujos hacia los fondos del mercado monetario se han acelerado luego de las quiebras de los bancos regionales y existen riesgos de que los bancos estén cada vez más desintermediados. Esta reasignación entre intermediarios puede encontrar problemas en la liquidez y el funcionamiento del mercado, con consecuencias impredecibles. Además, las diversas fallas de las entidades relacionadas con las criptomonedas ilustran la necesidad de una mayor supervisión de ese sector, incluso desde la perspectiva de la protección del consumidor. Finalmente, los intermediarios no bancarios juegan un papel importante en los bienes raíces comerciales, incluso a través de fondos de inversión en bienes raíces y valores respaldados por hipotecas comerciales. Los bienes raíces comerciales contienen un apalancamiento significativo, tienen importantes necesidades de financiamiento a corto plazo, están pasando por un ajuste significativo a los patrones cambiantes de la demanda y bien pueden verse presionados a medida que los bancos regionales reducen la exposición. Esto podría, a su vez, tener efectos indirectos inciertos para las entidades no bancarias que ameritan un mayor análisis y seguimiento.

En los últimos años, los mercados de renta fija de EE. UU. demostraron ser insuficientemente resistentes bajo estrés. Los datos sobre las operaciones del mercado del Tesoro han ido mejorando y la Fed ha establecido una línea de recompra permanente para proporcionar liquidez y contener los picos alcistas de las tasas de interés a corto plazo. El grupo de trabajo interinstitucional sobre resiliencia del mercado del Tesoro ha presentado propuestas para mejorar el funcionamiento del mercado, incluida una expansión del comercio de todos a todos y un mayor uso de la compensación central. El aumento de la capacidad de los intermediarios para intermediar en el mercado del Tesoro mediante la exclusión de los bonos del Tesoro del cálculo del índice de apalancamiento suplementario también puede ayudar. Algunos de estos han llevado a propuestas de cambio de reglas que se han circulado para comentarios públicos. Ahora debe haber un esfuerzo para traducir este trabajo en cambios institucionales que fortalezcan el funcionamiento del mercado del Tesoro.

Una necesidad urgente de invertir en reformas del lado de la oferta

Se propusieron una serie de políticas en el presupuesto del presidente que ayudarían a abordar las limitaciones del lado de la oferta para el crecimiento. Éstas incluyen:

  • Abordar la pobreza aumentando el crédito tributario por hijos, haciéndolo totalmente reembolsable y anticipable, ampliando el crédito tributario por ingreso del trabajo para trabajadores sin hijos calificados, ampliando la cobertura de Medicaid y ampliando el apoyo nutricional.
  • Incentivar una mayor participación en la fuerza laboral al proporcionar más recursos federales para el cuidado de los niños y garantizar la licencia familiar paga para los trabajadores del sector privado.
  • Ampliar la cobertura de atención médica a través de créditos fiscales para personas de bajos ingresos que compran un seguro médico privado.
  • Aumentar el acceso a la educación, incluso a través de la educación preescolar universal, subsidiar la educación superior para los hogares de bajos ingresos y apoyar la formación profesional y los aprendizajes.
  • Mejorar la progresividad mediante el aumento de las tasas del impuesto sobre la renta para las personas con altos ingresos, gravando los intereses devengados como ingresos ordinarios y asegurando que cuando los activos apreciados se entreguen como regalo (o al fallecer), las ganancias de capital se realicen y representen ingresos imponibles para el donante (o el patrimonio del difunto).
  • Revisar el régimen de impuestos mínimos globales, adoptando una regla de utilidades subimpuestas y limitando el alcance de las inversiones fiscales.
  • Limitar las oportunidades de elusión fiscal mediante la reducción de varios incentivos impositivos corporativos integrados (incluida la eliminación de todas las preferencias fiscales para los productores de combustibles fósiles).

Estas políticas propuestas ameritan ser adoptadas, pero deben formularse dentro de un marco fiscal de mediano plazo que ponga la relación deuda-PIB en una senda descendente.

Impulso hacia adelante sobre el clima, pero hay más por hacer

Las políticas de la Ley de Reducción de la Inflación son un gran paso adelante y tienen el potencial de descarbonizar la economía de los EE. UU., reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero en alrededor de un 36 por ciento para 2030 (en relación con los niveles de 2005). Sin embargo, el rápido despliegue de la capacidad de generación de energía verde y el logro de todo el potencial de las medidas de la Ley dependerán de superar los desafíos de implementación, como los retrasos en los proyectos de permisos y la ubicación de la transmisión de electricidad.

Más allá de este importante paquete de políticas, aún queda mucho por hacer para garantizar que las reducciones de emisiones alcancen el objetivo de EE. UU. de una reducción del 50% al 52% para 2030. Los pasos adicionales podrían incluir un mayor endurecimiento de las regulaciones estatales o federales (incluso sobre la eficiencia del combustible o medidas más estrictas). regulación de las emisiones de CO2 de las centrales eléctricas), asegurando que la próxima reautorización de la Ley Agrícola priorice el cambio de incentivos para la agricultura intensiva en carbono y apoye el secuestro de carbono, y comience a construir el consenso social necesario para comenzar a fijar el precio del carbono. Los mercados laborales muy flexibles de EE. UU. serán una ventaja para facilitar la descarbonización. No obstante, la capacitación y el apoyo financiero para los trabajadores más afectados ayudarían a facilitar una reasignación más rápida de la mano de obra y reducir los costos sociales de la transición. Esto ayudaría a garantizar que la reducción de emisiones obtenga un amplio apoyo social y no deje atrás a las comunidades que actualmente dependen de los combustibles fósiles para obtener empleos, actividades e ingresos fiscales locales.

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Proclama por “Día del Legado Argentino” y promoción de yerba mate en Nueva York

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El embajador argentino en Estados Unidos, Jorge Argüello, se reunió hoy en Nueva York con el alcalde de esa ciudad, Eric Adams, junto a quien conmemoró los 200 años de las relaciones diplomáticas entre ambos países, ocasión en la que el funcionario norteamericano publicó una proclama en la que declaró el “Día del Legado Argentino”.

Además, el embajador Argüello efectuó una promoción del producto de la yerba mate.

Durante el encuentro con Adams, ambos repasaron los ejes de la relación entre Nueva York y la Argentina para “fortalecer la integración en ámbitos como el comercio, las inversiones, la cultura, la educación y el deporte”.

El alcalde neoyorquino publicó una proclama en la que declaró el “Día del Legado Argentino” en conmemoración de los 200 años de establecimiento de las relaciones bilaterales y para poner en valor el “aporte histórico” de la comunidad argentina en la ciudad de Nueva York, consignó la Cancillería en un comunicado.

“Nueva York representa una verdadera oportunidad comercial, sobre todo relacionada con el incremento de la población latina, sector que ya llega al 30% de la población aproximadamente”, destacó Argüello, que como parte del acto hizo entrega de un balón de fútbol de regalo firmado por el astro Lionel Messi.

El funcionario enumeró que “productos alimenticios, culturales, y también la excelente oferta de las distintas verticales de la economía del conocimiento, basada en el talento profesional de los argentinos, encuentran en este mercado un potencial para crecer en forma sostenida”.

Posteriormente, Argüello, junto con los comisionados de Nueva York de Transporte, Ydanis Rodríguez, y de Migraciones, Manuel Castro, encabezaron un acto en la plaza Bowling Green, sitio emblemático asociado a la fundación de la ciudad y al momento en que se arrió la última bandera británica en el siglo XVIII.

Durante el evento se llevaron a cabo campañas de promoción de la yerba mate y de otros productos argentinos.

El público asistente recibió un kit de mate como parte de una iniciativa para promover el consumo de la infusión nacional en el noreste de Estados Unidos.

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