finanzas

El Banco Central continúa en la racha compradora y las reservas superaron los US$46.000 millones

Compartí esta noticia !

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) continúa en el sendero de compra de dólares; hoy adquirió US$33 millones y las reservas superaron los US$46.000 millones

La entidad presidida por Santiago Bausili entabló su décimo octava rueda consecutiva en donde se hace de dólares. En concreto, este miércoles adquirió US$33 millones y las reservas superaron el umbral de los US$46.000 millones.

Cerraron en US$46.159 millones y subieron US$380 millones netos. Así, las reservas alcanzaron el valor más alto desde septiembre de 2021, durante la gestión de Alberto Fernández.

El BCRA lleva adquiridos US$1.082 millones

El precio del oro también influenció en la suba de las reservas: el Gobierno posee 1,98 millones de onzas troy y su precio superó los US$5.000.

El BCRA lleva adquiridos US$1.082 millones en el Mercado Libre de Cambios (MLC) desde que inició la “fase 4” del programa monetario. En el mismo indicó que comprará hasta el 5% del volumen diario operado en el mercado.

En ese sentido, el presidente del Banco Central enfatizó con que la entidad monetaria podría conseguir hasta US$10.000 millones en el año, dependiendo del aumento de la base monetaria respecto del PBI (Producto Bruto Interno). Hasta el momento, compró más del 10% de ese total.

Las compras del BCRA

  • 5 de enero: US$21 millones.
  • 6 de enero: US$83 millones.
  • 7 de enero: US$9 millones.
  • 8 de enero: US$62 millones.
  • 9 de enero: US$43 millones.
  • 12 de enero: US$55 millones.
  • 13 de enero: US$55 millones.
  • 14 de enero: US$187 millones.
  • 15 de enero: US$47 millones.
  • 16 de enero: US$125 millones.
  • 19 de enero: US$21 millones.
  • 20 de enero: US$8 millones.
  • 21 de enero: US$107 millones.
  • 22 de enero: US$80 millones.
  • 23 de enero: US$75 millones.
  • 26 de enero: US$39 millones.
  • 27 de enero: US$32 millones.
  • 28 de enero: US$33 millones.
Compartí esta noticia !

Trump 2026: promesas de alivio para el bolsillo, tensiones geopolíticas y un nuevo test para los mercados

Compartí esta noticia !

Las primeras definiciones económicas y geopolíticas de Donald Trump de cara a 2026 comienzan a delinear un escenario de mayor complejidad para los mercados financieros. Entre promesas de alivio para el bolsillo de los consumidores estadounidenses y una política exterior más disruptiva, los inversores enfrentan un contexto en el que las señales políticas vuelven a ocupar un lugar central en la formación de expectativas, con impactos que trascienden las fronteras de Estados Unidos y alcanzan al sistema financiero global.

En este marco, el debate ya no gira únicamente en torno a si las medidas lograrán cumplir sus objetivos declarados, sino también sobre cómo serán interpretadas y procesadas por los mercados. El equilibrio entre estímulo económico, control de la inflación y estabilidad financiera vuelve a ponerse a prueba, mientras que los movimientos en el tablero geopolítico reavivan interrogantes sobre comercio, energía y flujos de capital. Es en este cruce de variables donde analistas y gestores comienzan a trazar escenarios, identificar riesgos y detectar oportunidades en un año que promete estar marcado por la volatilidad y la reacción a los titulares.

El foco de la administración estadounidense en reducir el costo del crédito busca apuntalar la actividad económica, aunque con resultados que podrían ser más acotados de lo que sugieren los anuncios. “Si bien es probable que las políticas fiscales y de desregulación impulsen la actividad en 2026, los inversores deberán estar atentos a posibles efectos secundarios sobre la inflación y a la volatilidad de corto plazo”, señaló Alex Veroude, Director de Renta Fija de Janus Henderson.

En el segmento hipotecario, los analistas consideran que el impacto directo de las medidas será limitado. “Creemos que las compras de títulos respaldados por hipotecas impulsadas por el gobierno tendrán un efecto moderado sobre las tasas hipotecarias, ya que estas operaciones no eliminan duración del mercado de la misma forma que lo haría la Reserva Federal”, explicaron Nick Childs, Director de Renta Fija Estructurada y Cuantitativa, y John Kerschner, Director Global de Productos Titulizados de Janus Henderson.

Por su parte, desde VT Markets, la lectura del mercado combina expectativas de corto plazo con cautela estructural. “Este enfoque opera en dos capas: una narrativa pro consumidor que puede mejorar el sentimiento en sectores sensibles a las tasas, y otra de ejecución y regulación que definirá si se trata de un cambio real o solo de ruido político”, afirmó Eduardo Ramos Romero, Senior Market Analyst Latam en VT Markets.

En paralelo, la política exterior de Estados Unidos vuelve a posicionarse como un factor clave para los inversores. Desde Janus Henderson advierten que episodios recientes en Venezuela y Groenlandia reflejan un proceso más amplio de realineamiento geopolítico. “El desplazamiento de las placas tectónicas geopolíticas se está acelerando y está empujando a la economía global hacia una estructura más fragmentada”, sostuvo Julian McManus, gestor de cartera de Janus Henderson, quien alertó sobre riesgos para empresas con cadenas de suministro largas y poco resilientes.

Ramos Romero de VT Markets coincide en que el frente geopolítico agrega un nivel extra de incertidumbre. “La reaparición del shock arancelario eleva el riesgo de corto plazo, afecta expectativas de inflación y reduce el margen de maniobra de la Fed, lo que se traduce en mayor volatilidad en tasas, dólar y acciones”, explicó.

¿Y Argentina?

Para Argentina, el impacto es doble. “Si el contexto global se vuelve adverso, Argentina suele ser uno de los primeros mercados en sufrir. Pero si Estados Unidos logra bajar el costo del crédito sin reavivar la inflación, el apetito por riesgo puede volver y el país tiene margen para capturar subas fuertes en bonos y acciones”, concluyó el analista de VT Markets.

Compartí esta noticia !

¿El equilibrio fiscal alcanzado basta para sostener la economía?

Compartí esta noticia !

IDESA. El Ministerio de Economía publicó la información fiscal correspondiente al año 2025. El superávit primario (antes del pago de intereses de deuda) fue de 1,4% del PBI, algo inferior al del 2024 que fue de 1,8% del PBI, aunque sigue siendo notable el contraste con el 2023 cuando el déficit primario fue de -2,9% del PBI. Cuando se computa el pago de intereses de deuda queda un superávit financiero de 0,2% del PBI. A la luz de los crónicos déficits fiscales este logro tan contundente y en tan corto tiempo es inédito y meritorio

La principal estrategia utilizada entre el 2023 y el 2025 consistió en ajustar las partidas del gasto público por debajo de la inflación haciendo que disminuyan en términos reales. Así es como cayeron las erogaciones en empleo público, en subsidios económicos y en transferencias discrecionales a provincias. Mientras que el gasto previsional y de asignaciones familiares, que se ajustan por inflación, tendieron a mantenerse en términos reales. Con la baja de la inflación esta estrategia para ajustar el gasto público comienza a agotarse.

Además, hay otras evidencias que señalan puntos de vulnerabilidad. Por ejemplo, con los datos del Ministerio de Economía se puede estimar que el resultado financiero positivo equivalente al 0,2% del PBI se alcanzó gracias a que:

  • Se aplicaron impuestos muy distorsivos, entre los más nocivos están el impuesto al cheque y los derechos de exportación, por el equivalente a 2% del PBI.
  • La inversión pública se redujo respecto al 2023 en 0,9% del PBI.
  • Se estima que no se contabilizan como gastos sino como aumento de deuda aproximadamente 0,8% del PBI en concepto de intereses de deuda.

Estos datos muestran que subsisten problemas fiscales complejos. Es obvio que para que la integración con el mundo genere los resultados positivos esperados es imprescindible eliminar impuestos como al cheque y los derechos de exportación y mejorar la infraestructura. También es obvio que para sostener el orden macroeconómico es importante que la deuda pública no aumente. En definitiva, son evidencias de que es recomendable que a la etapa centrada en el ajuste le siga otra donde se incorpore y se ponga énfasis en cuestiones más cualitativas como mejorar la calidad de los impuestos y del gasto público.

El desafío es más grande todavía cuando se incluye en el análisis –como corresponde en un país federal– la situación de las provincias con sus municipios. En estos niveles de gobierno se agregan otros 4,3% del PBI de presión tributaria con impuestos provinciales muy distorsivos como Ingresos Brutos y Sellos a los que se suman tasas municipales a las ventas (una especie de impuesto a los ingresos brutos municipal). También es muy importante el rol de los gobiernos locales en la provisión de servicios cruciales para la calidad de vida de la gente y la competitividad de la producción. Las transformaciones en estos niveles de gobierno no van a ocurrir espontáneamente. Todo lo contrario, la tendencia es hacia un empeoramiento de las finanzas públicas provinciales y municipales incluyendo varias en situación de déficit. 

La etapa de consolidación del equilibrio fiscal priorizando la calidad de los impuestos y el gasto requiere pasar del énfasis en el ajuste al énfasis en el ordenamiento del Estado. Para esto es imprescindible un acuerdo de coordinación tributario y de responsabilidades entre la Nación y las provincias. Tanto por el lado de los tributos como por el de las funciones el eje central de la transformación es eliminar los solapamientos. Por ejemplo, que el Súper IVA absorba Ingresos Brutos y tasas municipales. Es decir que un mejor impuesto (el IVA) absorba muy malos impuestos (Ingresos Brutos y tasa municipales). Por el lado de las responsabilidades, aplicar la misma lógica. Por ejemplo, dejar claramente establecido que la infraestructura interprovincial es responsabilidad la Nación y el resto es exclusiva responsabilidad de los gobiernos locales. También es muy importante el ordenamiento previsional que incluya tanto el nacional como las Cajas provinciales. 

Haber logrado equilibrio fiscal es un enorme logro. Pero su consolidación requiere ampliar la estrategia pasando del ajuste al ordenamiento. Esto pone nuevos desafíos, particularmente, ordenar el sistema federal y los sistemas previsionales.   

IN 1158 – Principales puntos débiles en las finanzas públicas nacionales

Compartí esta noticia !

El oro a US$ 5.000 la onza

Compartí esta noticia !

El oro subió el lunes 26/01 a un máximo histórico: US$ 5.071,96 la onza a las 01:59 GMT, extendiendo un repunte histórico a medida que los inversores acuden en masa al activo de refugio seguro en medio de crecientes incertidumbres geopolíticas globales. En cambio la Argentina desconoce dónde se encuentran sus lingotes.

El oro al contado llegó a US$ 5.085,50 y los futuros para entrega en febrero subieron +1,79%, hasta los US$ 5.068,70 la onza. Sobre el cierre cedieron al precio ya informado.

El metal se disparó +64% en 2025, impulsado por

  • la demanda sostenida de activos refugio,
  • la flexibilización de la política monetaria estadounidense,
  • las sólidas compras de los bancos centrales (China extendió su racha de compras de oro por 14to. mes en diciembre) y
  • las entradas récord en fondos cotizados (ETF).

Los precios ya han subido más del 17% en lo que va de 2026.

El último catalizador “es efectivamente esta crisis de confianza en la administración estadounidense y en los activos estadounidenses, que fue desencadenada por algunas de las decisiones erráticas de la administración Trump la semana pasada”, dijo Kyle Rodda, analista senior de mercado de Capital.com.

El aumento del metal ocurre en días de múltiples conflictos, casi todos protagonizados por el presidente estadounidense, Donald Trump.

“El reciente aumento adicional de los precios del oro y la plata se produjo debido a problemas geoeconómicos relacionados con Groenlandia”, informó HSBC a sus clientes.

La plata también subió, con los precios al contado subiendo +3%, a US$ 106,1 la onza.

Los analistas de Union Bancaire Privée dijeron: “Creemos que el oro debería disfrutar de otro año fuerte, reflejando la continua demanda de los bancos centrales y de las inversiones minoristas, con un precio objetivo para fin de año de US$ 5.200 por onza”.

Goldman Sachs prevé que la demanda de oro se ha ampliado más allá de los canales tradicionales. El banco de inversión elevó su pronóstico para diciembre de 2026 a US$ 5.400 la onza, frente a US$ 4.900 anteriores, argumentando que las coberturas contra los riesgos macroeconómicos y políticos globales se han vuelto “rígidas”, elevando efectivamente el punto de partida de los precios del oro este año.

“Nuestro pronóstico actual sugiere que los precios alcanzarán un máximo de alrededor de US$ 5.500 a finales de este año”, dijo Philip Newman, director de Metals Focus. “Es probable que se produzcan retrocesos periódicos a medida que los inversores toman ganancias, pero esperamos que cada corrección sea de corta duración y se encuentre con un fuerte interés de compra”.BCRA

Las compras de los bancos centrales también se mantienen robustas

Goldman Sachs estima que actualmente promedian unas 60 toneladas mensuales, muy por encima del promedio anterior a 2022 de 17 toneladas, y los bancos centrales de los mercados emergentes continúan transfiriendo reservas a oro.

El único banco central que se desprende de su oro es el de la Argentina de Javier Milei.

El valor de las reservas de oro del Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha superado los US$ 8.500 millones a mediados de enero 2026: un stock físico estable de 1,98 millón de onzas troy. Sin embargo, el paradero físico del oro ha sido objeto de disputas legales y sospechas de uso como garantía.

Se han presentado amparos y pedidos de informes judiciales sobre el envío de lingotes de oro al exterior, cuestionando la falta de documentación legal y la transparencia de la operación.

Volviendo a Goldman Sachs, las coberturas contra los riesgos de la macropolítica global, incluidas las preocupaciones sobre la sostenibilidad fiscal, se mantendrán vigentes hasta 2026, a diferencia de las coberturas relacionadas con las elecciones que se deshicieron rápidamente después de las elecciones estadounidenses a fines de 2024.

“Suponemos que las coberturas de los riesgos de la política macroeconómica global se mantendrán estables, ya que estos riesgos percibidos (por ejemplo, la sostenibilidad fiscal) podrían no resolverse por completo en 2026”, dijo Goldman.

Compartí esta noticia !

Por qué 2026 podría marcar un punto de inflexión para el mercado cripto

Compartí esta noticia !

Con menos euforia y más jugadores institucionales, el mercado cripto arranca el año con señales claras de madurez. Bitcoin consolida niveles, las stablecoins ganan terreno y la regulación acelera una integración financiera que podría redefinir el ecosistema en 2026.

El mercado de las criptomonedas inicia 2026 con un escenario muy distinto al de ciclos anteriores. Lejos de una euforia desordenada, el foco está puesto en la consolidación del ecosistema, el ingreso sostenido de inversores institucionales y una posible validación de pisos de precio en Bitcoin.Tras más de una década de alta volatilidad y aprendizajes regulatorios, el universo cripto muestra señales de mayor madurez. El interés ya no se concentra solo en el valor del activo, sino en su integración estructural al sistema financiero tradicional.

Bitcoin, tasas y minería: señales de un posible piso

El comienzo de 2026 encuentra a Bitcoin operando en niveles que muchos analistas consideran de soporte. Esta lectura se apoya en varios factores: el costo de producción de los mineros, la expectativa de nuevos recortes de tasas por parte de la Reserva Federal y una creciente acumulación por parte de actores institucionales.

A esto se suma un dato clave: la salida sostenida de bitcoins desde los exchanges hacia billeteras de largo plazo, un comportamiento históricamente asociado a fases de acumulación.

“El mercado está validando zonas de soporte relevantes y muestra señales de reposicionamiento más que de salida”, explica Guillermo Escudero, director de Notbank by CryptoMarket.

Menos volumen minorista y más volatilidad

El escenario, sin embargo, convive con una baja en los volúmenes de comercio spot, que se ubican en niveles mínimos desde fines de 2023. La profundidad del mercado aún no se recupera completamente tras las liquidaciones masivas de octubre de 2025, lo que genera libros de órdenes más delgados y movimientos de precio amplificados.

De acuerdo con analistas on-chain de Glassnode, la participación del mercado spot se mantiene débil. Incluso la actividad en la red —tarifas y uso del mempool— se encuentra en mínimos recientes, una dinámica que algunos describen como una etapa de “calma previa”.

Wall Street acelera mientras el retail duda

Mientras el mercado minorista se retrae, los inversores institucionales aceleran. Los ETFs de Bitcoin al contado en Estados Unidos superaron los USD 2 billones en volumen acumulado al 2 de enero de 2026, con entradas netas por cientos de millones de dólares en la primera semana del año.

Productos como el iShares Bitcoin Trust de BlackRock lideran este movimiento, reforzando la idea de que los grandes jugadores están utilizando los precios actuales como oportunidad de posicionamiento.

Este desacople entre el mercado spot y los instrumentos institucionales sugiere que el próximo ciclo podría gestarse desde la acumulación silenciosa y no desde la euforia minorista.

“En la última segunda semana de enero hubo ingresos positivos por parte de los ETF´s lo que generó un alza en el precio que se ve el valor actual del bitcoin en USD 95.000, suponiendo que los flujos y volumen que manejan estas instituciones son lo suficientemente relevantes para aportar movimientos al mercado y posibles tendencia”, analiza Escudero. 

Menos bitcoin en exchanges, más escasez potencial

Otro indicador relevante es la caída del 17% en las reservas de Bitcoin en exchanges desde 2024, impulsada por compras corporativas, estrategias de custodia propia y acumulación de largo plazo.

Menor oferta líquida implica mayor sensibilidad del precio ante un eventual aumento de la demanda, un factor que refuerza el escenario de base más sólido para 2026.

Argentina: stablecoins, regulación y el nuevo mapa cripto

En el plano local, Argentina cierra 2025 como uno de los mercados más dinámicos en adopción cripto de la región, con un uso cada vez más orientado a las stablecoins y al ahorro digital, más que a la especulación.

Según datos de Bitwage, el 82% de las preferencias de uso de criptomonedas en Argentina se concentra hoy en stablecoins, mientras que Bitcoin representa una porción significativamente menor. “El usuario argentino prioriza previsibilidad y estabilidad por sobre la volatilidad”, señala Mariquena Otermin, CMO de Bitwage, en referencia al uso de cripto como herramienta de resguardo de valor y cobro de ingresos en dólares digitales.

Este proceso se ve acompañado por avances regulatorios. Las normas de la Comisión Nacional de Valores sobre Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (PSAV) y tokenización abren el camino para que bancos tradicionales y sociedades de bolsa comiencen a ofrecer productos cripto, fortaleciendo la institucionalización del sector.

La contracara sigue siendo la tensión impositiva. Algunas fintech cripto aún enfrentan retenciones aplicadas por la ARCA, que en ciertos casos dificultan la operatoria. Desde el sector, sin embargo, esperan que el mayor intercambio de información entre el ámbito público y privado habilite esquemas más flexibles durante 2026.

2026: adopción, pagos y sistema financiero

Más allá del precio, el año aparece como clave para la integración de los criptoactivos al sistema financiero tradicional. Bancos internacionales como Bank of America amplían el acceso a productos cripto para clientes patrimoniales, mientras que las stablecoins avanzan como herramienta de pagos y liquidaciones globales.

Empresas como Visa y PayPal ya utilizan stablecoins para liquidaciones, y emisores como Tether refuerzan su rol en infraestructura financiera.

“El 2026 no se va a definir solo por el precio de Bitcoin, sino por cuánto del sistema financiero empieza a operar sobre infraestructura cripto”, concluye Escudero.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin