foresto industria argentina

La industria maderera exige al Gobierno nacional reglas claras para salir del “régimen de supervivencia”

Compartí esta noticia !

El 149° Congreso Maderero de la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA), realizado en Cañada de Gómez, Santa Fe, cerró con un diagnóstico contundente: la foresto-industria argentina atraviesa una crisis estructural marcada por la caída del consumo interno, la pérdida de competitividad exportadora y la ausencia de respuestas eficaces por parte del Estado nacional. La advertencia fue clara: sin financiamiento, incentivos a la forestación y una política activa que proteja a las PyMEs, el sector podría enfrentar un deterioro aún más profundo en los próximos años.

Durante tres jornadas de exposiciones y debates, representantes de 23 de las 28 cámaras que integran FAIMA coincidieron en que el escenario actual dejó atrás la etapa de alerta para ingresar en una fase de supervivencia crítica. El Congreso, organizado por la Cámara de la Industria Maderera de Cañada de Gómez (CIMA), puso el foco en tres grandes ejes: abastecimiento forestal, competitividad industrial y construcción con madera como motor de demanda.

Uno de los principales reclamos estuvo vinculado al abastecimiento de materia prima. La preocupación por la concentración de rollos en manos de grandes plantas de celulosa y biomasa encendió alarmas especialmente en el NEA, donde los aserraderos PyME dependen de un flujo constante para sostener su operación. Desde FAIMA insistieron en la necesidad de una Mesa de Diálogo Permanente que permita garantizar la convivencia entre grandes jugadores y pequeñas industrias, además de exigir que la Dirección Nacional de Desarrollo Foresto Industrial actualice los registros reales de disponibilidad de madera y abandone lo que calificaron como “números de escritorio”.

El debate también reabrió con fuerza la discusión sobre la Ley 25.080 de promoción forestal. Las cámaras del Nordeste plantearon que la norma debe volver a su esencia original: incentivar al pequeño y mediano productor forestal mediante aportes no reintegrables eficientes. La lógica es simple: sin rentabilidad inmediata ni previsibilidad, nadie planta para esperar un retorno dentro de veinte años. El problema no es solo productivo, sino sistémico: si cae el primer eslabón de la cadena, en cinco a diez años comenzará a faltar materia prima y los cierres de aserraderos serán inevitables.

En paralelo, el sector busca defender el mercado interno frente al avance importador. Allí surgió la propuesta de fortalecer la marca “Mueble Argentino”, como una estrategia para diferenciar calidad y valor agregado frente a los productos importados de bajo costo. La apuesta incluye el fortalecimiento del Instituto del Mueble Argentino y el desarrollo de líneas premium apoyadas en diseño industrial y certificación técnica.

En ese punto, el Centro Tecnológico del Mueble (CTM) de Cañada de Gómez apareció como una pieza clave. La presentación de sus nuevos laboratorios fue leída como una herramienta concreta para que las PyMEs dejen de competir solo por precio y puedan hacerlo por estándares internacionales. El sello “Apto Formaldehído”, los ensayos de resistencia estructural y los avances en acabados superficiales apuntan a elevar la competitividad técnica del mueble argentino y abrir puertas tanto en exportación como en grandes desarrollos habitacionales.

Otro de los consensos fuertes fue la necesidad de impulsar la construcción con madera como salida inmediata a la crisis de demanda. El planteo volvió sobre una vieja propuesta: que una parte obligatoria de la vivienda social financiada por el Estado se ejecute con madera. La idea no solo permitiría dinamizar el consumo de los aserraderos regionales, sino también posicionar al sector dentro de la agenda de sostenibilidad y descarbonización, donde la madera gana protagonismo global como material estratégico.

El Congreso vinculó esta visión con los datos relevados por ASORA Madera y Tecnología en su informe “Panorama de la Cadena de Valor de la Madera de Argentina 2025”, donde se definió al año pasado como un verdadero “régimen de supervivencia”. Allí se registró una capacidad ociosa promedio del 50%, rentabilidad erosionada por tarifas, logística y carga laboral, además de un desplazamiento creciente de PyMEs por parte de grandes empresas que, al no poder exportar por costos portuarios elevados, volcaron sus stocks al mercado interno saturándolo.

La respuesta política de FAIMA frente a ese escenario fue clara: certificación de calidad, acceso a financiamiento vía CFI, fortalecimiento de la vivienda con madera y una agenda legislativa que devuelva previsibilidad al productor primario. La meta ya no es resistir, sino reconstruir competitividad.

La conclusión de fondo es que la foresto-industria argentina no discute solamente precios o financiamiento: discute su modelo de supervivencia. El desafío pasa por transformar la madera en un activo estratégico de la nueva economía sustentable, pero eso exige algo básico que hoy no existe: reglas claras, financiamiento razonable y una cancha nivelada para todos los actores.

Compartí esta noticia !

Alemania explora con el sector foresto-industrial argentino un esquema de cooperación ligado al acuerdo Mercosur–UE

Compartí esta noticia !

En medio de las negociaciones y expectativas por la entrada en vigencia del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, representantes de la Embajada de la República Federal de Alemania en Argentina mantuvieron el 4 de marzo de 2026 una reunión de trabajo con las entidades que integran el Consejo Foresto Industrial Argentino (CONFIAR) para analizar la creación de un proyecto de cooperación bilateral orientado al desarrollo de la foresto industria argentina.

El encuentro, realizado en Buenos Aires, no fue un intercambio protocolar más. La iniciativa apunta a preparar el terreno para una plataforma de cooperación sectorial que podría activarse una vez que el acuerdo birregional entre en vigor. La pregunta estratégica es evidente: ¿puede la foresto industria convertirse en uno de los sectores donde el acuerdo Mercosur-UE genere inversiones concretas y transferencia tecnológica?

Un esquema de cooperación que involucra al Estado y al sector privado

Por parte de la representación diplomática alemana participaron María Victoria Ehret, oficial del Departamento de Agricultura para Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay, y Cristabel Durán Rangel, project manager del programa de cooperación bilateral foresto industrial de GFA Consulting Group.

Del lado argentino estuvieron representantes de las entidades que integran CONFIAR —entre ellas la Asociación Forestal Argentina, la Asociación de Fabricantes de Celulosa y Papel, la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines y la Asociación de Fabricantes y Representantes de Máquinas, Equipos y Herramientas para la Industria Maderera— junto con la directora nacional de foresto industria.

Durante la reunión, los representantes alemanes transmitieron el interés del Ministerio de Agricultura de Alemania en impulsar un proyecto de cooperación que articule a ambos países en el marco del acuerdo comercial con la Unión Europea. Para avanzar en ese objetivo, la División de Política Forestal Internacional fue comisionada para iniciar un diálogo directo con el sector privado argentino y relevar prioridades, desafíos y oportunidades de cooperación.

La idea es construir una Plataforma de Intercambio que permita diseñar proyectos concretos de desarrollo sectorial. Según se explicó, iniciativas de este tipo suelen estructurarse con una duración estimada de tres años, lo que sugiere un esquema de cooperación técnica con impacto en innovación, inversiones y desarrollo productivo.

Certificación, tecnología y financiamiento: los ejes de la agenda sectorial

Durante el intercambio surgieron varios ejes posibles para estructurar un futuro programa bilateral.

Entre ellos se mencionaron certificaciones forestales vinculadas a la gestión sostenible, producción sustentable en la industria de celulosa y papel, agregado de valor en madera y muebles, y el acceso a financiamiento externo para la incorporación de maquinaria y tecnología industrial.

También apareció un componente institucional relevante: el análisis del marco legal y de inversión, incluyendo herramientas como el RIGI, que podrían facilitar proyectos industriales vinculados a la cadena forestal.

Desde la perspectiva del sector privado, la reunión permitió exponer la situación actual de la cadena foresto-industrial argentina y su potencial de expansión. En ese marco se mencionó un documento sectorial elaborado previamente junto con la embajada alemana que describe la estructura y competitividad de la actividad en el país.

Un punto subrayado durante el encuentro fue que Argentina es el único país de la región con margen significativo para ampliar su superficie forestada, con especies industriales como pino y eucalipto, genética avanzada y condiciones para atraer inversiones en plantas industriales vinculadas a tableros OSB y CLT.

Una agenda que conecta comercio internacional e inversión productiva

El diálogo con Alemania se inscribe en una discusión más amplia: cómo posicionar a la foresto industria argentina dentro de las oportunidades que podría abrir el acuerdo Mercosur-UE.

Para el sector privado agrupado en CONFIAR, la cooperación tecnológica y financiera aparece como una vía para acelerar procesos de industrialización y agregado de valor. Para el socio europeo, en cambio, el interés también está vinculado a estándares ambientales, certificaciones y cadenas de producción sostenibles, aspectos cada vez más relevantes en el comercio internacional.

En ese cruce de agendas —productiva, ambiental y comercial— se juega buena parte del potencial del sector.

Próximos pasos en la construcción de la plataforma bilateral

Como continuidad del encuentro, la embajada alemana gestionará una reunión virtual con entidades sectoriales de Alemania y CONFIAR, con el objetivo de avanzar en la conformación formal de la Plataforma de Intercambio.

Ese espacio debería definir los proyectos concretos que podrían desarrollarse dentro del esquema de cooperación bilateral una vez que el acuerdo Mercosur-Unión Europea entre en vigencia.

La foresto industria argentina, con fuerte presencia territorial y potencial de expansión, aparece así como uno de los sectores donde el comercio internacional, la política industrial y la cooperación tecnológica comienzan a entrelazarse. Pero la escala real de esa oportunidad todavía dependerá de cómo evolucione el acuerdo comercial y de la capacidad del sector para transformar estos primeros contactos diplomáticos en proyectos productivos.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin