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Nación celebra exportaciones forestales al mismo tiempo que la industria revela una profunda crisis

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Apenas dos días después de que las principales industrias madereras de Misiones aseguraran que atraviesan “una de las peores crisis” del sector, la secretaría de Agricultura de la Nación emitió un informe diametralmente opuesto, en el que celebran un “crecimiento sostenido” de la actividad.

“La foresto industria consolida la diversificación de mercados, avanza en las negociaciones sanitarias y el acuerdo Unión Europea -Mercosur abre nuevas oportunidades para el sector”, reza el comunicado oficial.

La oficina, que depende de Luis Caputo, festejó que las exportaciones de la foresto industria mantienen una tendencia positiva, al cerrar el año 2025 con una mejora del 18%, respecto al año anterior: “70 mercados para la madera; 75 para papel y cartón y 44 para taninos muestran el esfuerzo de la cadena para avanzar en el agregado de valor y la inserción internacional de sus productos”.

En el primer trimestre de 2026, destinos estratégicos mostraron incrementos en el volumen de compras: India creció un 350% respecto del mismo período de 2025; Estados Unidos, el 56%; Vietnam, un 33%; China, un 9% y Chile, un 2%, de acuerdo a las estadísticas de INDEC. A su vez, las ventas de madera aserrada crecieron un 30% en volumen; colofonias, un 17% y maderas perfiladas, un 15%.

En este marco, se destaca que el acuerdo Unión Europea- Mercosur, que comienza su implementación el próximo 1º de mayo, representa una oportunidad para mejorar las exportaciones, con algunos productos que al inicio del mismo tendrán arancel del 0% y otros con una canasta de desgravación que varía entre 4 y 8 años.

En esta línea, se desarrolló el primer encuentro de la Mesa de Inserción Internacional para la Foresto Industria en la cual se presentaron los avances con el mercado de India, quien aceptó el nuevo tratamiento térmico para la madera de eucalipto que propuso Argentina, lo que facilitará el proceso exportador. A su vez, se presentaron los avances de las negociaciones en curso con Paraguay, Túnez, Marruecos, Chile, Argelia y Turquía.

En la misma línea, Agricultura destaca “el potencial” de la cadena foresto industrial tras el anuncio de inversión por más de USD 2.000 millones para la producción de celulosa en Corrientes, considerada como una de las inversiones más importantes en la historia argentina para este sector. Sin embargo, en el sector todavía ponen en potencial ese anuncio, ya que no hay estudio de impacto ambiental aprobado y todavía no hay inversores confirmados. 

Pese al optimismo oficial, el propio tablero de Agricultura revela un escenario mucho más complejo y sin analizar la rentabilidad, impactada de lleno por la suba de costos y los aumentos de tarifas y combustible. En el capítulo de papel y cartón, marzo volvió a mostrar un deterioro marcado en los indicadores en rojo del balance mensual y del acumulado.

En exportaciones, las ventas externas cayeron -37,1% en toneladas frente a febrero, con apenas 3.667 toneladas exportadas, mientras que en valor la baja fue de -36,5%, totalizando US$ 5,015 millones. El acumulado enero-marzo también profundiza esa tendencia negativa: 13.769 toneladas exportadas (-36,6% interanual) y US$ 18,583 millones (-36,4%), confirmando una fuerte retracción del sector en comparación con igual período de 2025.

Del lado de las importaciones también aparecen números en rojo en el acumulado: aunque en marzo crecieron 18% en volumen y 33,5% en valor respecto al mes previo, alcanzando 52.439 toneladas y US$ 65,911 millones, el trimestre enero-marzo muestra una baja de -6,1% en dólares, con US$ 171,647 millones importados, pese a que en cantidades todavía conserva una suba de 7,9% (145.116 toneladas). Esta combinación agrava el déficit histórico del capítulo 48: la balanza comercial de marzo profundizó su rojo un 47% respecto de febrero, consolidando al rubro papel y cartón como el principal foco deficitario del monitor forestoindustrial.

En contraste con el desempeño de papel y cartón, el capítulo 44 de madera mostró en marzo una dinámica más favorable en exportaciones. Las ventas externas totalizaron 60.740 toneladas, con una leve baja mensual de -1,3%, pero con una suba acumulada interanual de 1,8% en el primer trimestre, alcanzando 181.879 toneladas. 

En valor, el resultado fue aún mejor: se exportaron US$ 25,573 millones en marzo, un crecimiento de 18,8% frente a febrero, mientras que el acumulado enero-marzo llegó a US$ 68,837 millones, con una mejora interanual de 26%. Es decir, aunque el volumen se mantuvo prácticamente estable, el ingreso de divisas creció con fuerza, impulsado por mejores precios y mayor peso de productos de mayor valor agregado.

La principal tracción provino de la madera aserrada (partida 4407), que exportó 30.655 toneladas en marzo por US$ 12,468 millones, representando el principal rubro del capítulo, aunque con leves bajas mensuales de -4,8% en volumen y -2,7% en valor.

También se destacó la madera perfilada longitudinalmente (4409), con una suba de 24,6% en toneladas y 22,1% en dólares, alcanzando US$ 3,911 millones; y los tableros de fibra (4411), que sumaron US$ 2,755 millones y una mejora acumulada de 31,5%. En cambio, la mayor caída volvió a registrarse en madera en bruto (4403), con apenas 121 toneladas exportadas y US$ 18 mil, desplomándose -98,9% en volumen y -96,7% en valor mensual, además de una baja acumulada superior al -58%. También los tableros de partículas (4410) siguen en rojo en el trimestre, con una caída acumulada de -9,2% en valor, pese a la recuperación puntual de marzo.

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Forestales: el INFOPRO congela precios de la materia prima y abrió una mesa técnica por alivio fiscal

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En medio de un escenario definido por los propios actores como una de las peores crisis del sector forestoindustrial, el directorio del Instituto Forestal Provincial (INFOPRO) resolvió este lunes mantener congelados los precios de la materia prima forestal en Misiones, sin modificaciones respecto de los valores ya establecidos en la Resolución 2/25.

La decisión fue adoptada por unanimidad durante la reunión de directorio realizada en la sede de APICOFOM, presidida por Hugo Escalada, titular del Instituto, con la participación de representantes industriales, productores primarios y cooperativas forestales.

La votación cerró uno de los puntos más sensibles de la agenda forestoindustrial: el precio de referencia para la materia prima en un contexto de fuerte retracción de la actividad, caída del consumo, suba de costos y pérdida de competitividad frente a otras regiones y países limítrofes.

Se aprobó por unanimidad la propuesta impulsada por APICOFOM de “mantener el precio fijado en la Resolución Nº 2/25 del INFOPRO, hasta la próxima reunión del Directorio”.

Esto implica que no habrá incrementos en los valores de referencia para rollizos, chips y demás productos forestales regulados por el organismo provincial.

La resolución fue respaldada por Hugo Escalada, Cristian Francisco Ottenweller, Eladio Rafael Rebak, Gabriel Bortolon y Mario Ernesto Centurión, quienes votaron afirmativamente la continuidad del esquema vigente.

La preocupación por la crisis

El encuentro no estuvo centrado únicamente en la cuestión de precios. La situación general del sector ocupó buena parte del debate, con fuerte preocupación por la caída de la actividad y la presión impositiva sobre toda la cadena forestal.

APICOFOM presentó formalmente una nota con tres pedidos centrales:

  • suspender incrementos en el esquema vigente;
  • establecer una mesa técnica para analizar medidas de alivio fiscal;
  • eliminar la tasa forestal y revisar la eliminación de retenciones de Ingresos Brutos de la Agencia Tributaria Misiones (ATM).

El acta detalla que, “atento a la coyuntura económica del sector forestal, de acuerdo a la realidad económica del país”, los directores acordaron que se presentarán propuestas de alivio fiscal ante el INFOPRO, para luego elevarlas a los organismos correspondientes.

El congelamiento de precios llega en un momento particularmente delicado para la cadena forestal. Empresarios del sector vienen advirtiendo sobre la caída en la demanda interna, la menor actividad en la construcción, la retracción del mercado del mueble, la pérdida de competitividad exportadora y el aumento sostenido de costos energéticos, logísticos y laborales.

En ese contexto, la posibilidad de una actualización de precios de la materia prima aparecía como un factor de tensión entre productores e industria.

Finalmente, prevaleció la postura de sostener los valores actuales, bajo el argumento de evitar mayores distorsiones en una actividad que hoy atraviesa fuertes dificultades financieras.

El respaldo unánime refleja además una señal política hacia adentro del sector: priorizar la estabilidad y trasladar la discusión principal hacia el frente fiscal y la necesidad de condiciones especiales para sostener la competitividad de Misiones frente a Brasil, Paraguay y otras provincias forestales.

Con el precio congelado y la resolución aprobada, ahora el foco se trasladará a la mesa técnica que deberá analizar posibles herramientas de alivio tributario.

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Los malos indicadores de 2025 dificultan la actividad de la cadena forestoindustrial en el primer semestre

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El último “Informe de empleo y actividad” elaborado por la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines – FAIMA, destaca el difícil panorama que enfrenta la cadena de valor sectorial. Pero también da cuenta de las asimetrías presentes al interior de la misma.

El trabajo de FAIMA fue coordinado por su director ejecutivo Fernando Couto y contó con el respaldo de los datos aportados por las 28 cámaras de todo el país que representan a la actividad sectorial.

Panorama complejo

FAIMA pone de relieve que la recuperación macroeconómica no se traduce de manera homogénea en la cadena foresto-industrial. En este sentido, la entidad puntualiza que el crecimiento del EMAE (Estimador Mensual de Actividad Económica) está fuertemente impulsado por sectores primarios, mientras que la industria continúa mostrando debilidad estructural.

Por otra parte, el crecimiento observado en algunos segmentos responde en gran medida a efecto rebote estadístico. “Tanto en madera como en muebles, las subas acumuladas deben interpretarse en el contexto de las fuertes caídas registradas en 2024, lo que sugiere una recuperación parcial más que una expansión consolidada”, advierte FAIMA.

El empleo continúa ajustándose, con una caída del empleo industrial del 6,15% interanual. “Es una clara muestra que indica que el proceso contractivo aún no se ha revertido, particularmente en actividades vinculadas a construcción y bienes de mayor valor agregado”, comenta el coordinador del informe Fernando Couto.

Para las PyMEs, la realidad es aún más compleja. El relevamiento sectorial evidencia una caída significativa en ventas, mostrando que la recuperación no está siendo uniforme y que existen fuertes diferencias según escala y región.

En línea con lo anterior, persisten señales de fragilidad en la demanda interna: La contracción del comercio sectorial confirma un menor dinamismo del consumo y de la actividad vinculada a construcción, precisa el informe de FAIMA.

Números y señales

El punto de partida en 2026 lleva el lastre de los números preocupantes que mostró el balance sectorial de 2025. Así, en toda la cadena foresto-industrial, el comportamiento fue dispar.

El sector de madera y productos de madera (excepto muebles) mostró una recuperación interanual del 4,6% en diciembre y una suba acumulada del 3,8% en 2025, tras haber registrado una fuerte caída del 14% en 2024.

En cambio, el sector de muebles y colchones registró una caída interanual del 6,6% en diciembre, aunque acumuló una expansión del 14% en el año. “Sin embargo, este crecimiento debe interpretarse como una recuperación parcial luego de la caída del 18% sufrida en 2024”, aclara el informe.

En el segmento PyME mueblero, el relevamiento sectorial de FAIMA para el cuarto trimestre de 2025 indicó una caída promedio del 19% en ventas, evidenciando una divergencia respecto de indicadores oficiales y reflejando una recuperación desigual según tamaño de empresa y región.

En materia de empleo registrado, la cadena foresto-industrial mostró una contracción interanual del 6,15% en el segmento industrial y del 2,42% en el comercial.Las mayores pérdidas de empleo industrial se concentraron en viviendas prefabricadas de madera (-31%). Pero también hubo índices altos en artículos de tornería (-22%), enchapados y tableros (-20%) y aserrado de madera nativa (-11%).

En el comercio sectorial también se verificó una contracción generalizada, especialmente en mayoristas de muebles (-7%) y venta minorista de madera (-3,5%). “El único segmento industrial con variación positiva fue la fabricación de somieres y colchones (+1,64%), mientras que en el comercio solo creció el segmento mayorista orientado a industria y comercio (+5%)”, destaca FAIMA.

Evolución sectorial
Evolución sectorial

Del optimismo cauteloso al desengaño de la realidad

La perspectiva que plantea para 2026 el informe de FAIMA coincide con los resultados del “Panorama de la cadena de valor de la madera de Argentina y sus perspectivas para 2026” elaborado por ASORA Madera y Tecnología.

“El año 2025 se define como un ciclo de Régimen de Supervivencia para la cadena de valor de la madera de Argentina. El periodo está marcado por una contracción de mayor a menor y una caída drástica de la demanda en el segundo semestre. Con una capacidad ociosa promedio del 50%, el sector sostiene una estrategia de retención de capital humano”, señala el mencionado informe.

El relevamiento planteaba que la viabilidad del 2026 dependía de una “cancha nivelada”, que contenía la esperanza del acceso al crédito, la reforma laboral y, fundamentalmente, una política de costos logísticos y reales que detuviera la asfixia financiera provocada por la combinación de precios planchados y tarifas en ascenso.

De acuerdo al último informe de FAIMA, poco y nada de eso se verifica en los primeros meses de 2026. Ni tampoco se vislumbra en el horizonte inmediato de la actividad industrial.

El diagnóstico general que presentó el trabajo de ASORA Madera y Tecnología se confirma con el informe de FAIMA: un estancamiento generalizado, con el mueble y la construcción atravesando una crisis profunda. Los ejes que se identificaron en el relevamiento sectorial marcan la hoja de ruta a seguir en la evolución de cortísimo plazo de la actividad de la cadena de valor de la madera:

  • Por un lado, la “Triple Pinza” de costos: tarifas de servicios en alza, incertidumbre laboral y una falta de competitividad externa que reduce drásticamente la rentabilidad.
  • Los efectos de la reforma laboral, tan esperada por los industriales, no pareciera tener el impacto inmediato que auguraron sus impulsores. Las PyMEs sostienen el empleo especializado como activo estratégico, pero enfrentan una situación contextual que las asfixia en su intención de mantener al personal que tanto les costó formar.
  • El dilema de la apertura e impacto tecnológico sigue sin resolverse. La entrada de productos finales de China amenaza la fabricación nacional. Esto afecta el recambio tecnológico, con el consiguiente efecto negativo sobre la modernización de instalaciones industriales que muestran evidentes signos de retraso y obsolescencia.
  • La nota positiva de una mayor estabilidad en precios de insumos y la previsibilidad de mercado comienza a diluirse con una inflación que se le escapa de las manos al Gobierno. Esto tiene su correlato en la caída de la rentabilidad y pisa cualquier esperanza de recomposición en los volúmenes de pedidos.

Así, el panorama presentado por FAIMA subraya más las notas negativas del análisis y previsiones del informe de ASORA Madera y Tecnología que el optimismo cauteloso de las opiniones obtenidas a fines de 2025. En esta línea, todo indica que las previsiones que señalaban la continuidad del estancamiento de la actividad y el mercado interno trazarán la escena sectorial, al menos, en el primer semestre del año.

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Inversores chinos proyectan una planta de resina de pino por US$30 millones en Santo Tomé

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La empresa Resina Rubbers S.A.S., de capitales chinos, anunció una inversión cercana a 30 millones de dólares para desarrollar un complejo industrial dedicado al procesamiento de resina de pino en la provincia de Corrientes.

El proyecto se instalará en el Parque Industrial de Santo Tomé y contempla la construcción progresiva de tres plantas industriales que procesarán derivados de la resina, principalmente colofonia, trementina y otros insumos químicos, utilizados en industrias como la farmacéutica, química, de adhesivos, pinturas y cauchos sintéticos.

Según el plan de inversión difundido por el portal especializado Pinos, la iniciativa se ejecutará en tres etapas hasta el año 2028. La primera fase prevé el inicio de operaciones en agosto de 2026, mientras que la expansión total del complejo permitirá alcanzar su capacidad industrial plena hacia el final del período.

Industrialización de la resina en origen

La iniciativa busca modificar la lógica productiva de la cadena resinera regional. Actualmente, una parte significativa de la resina de pino extraída en el noreste argentino se comercializa como materia prima o se procesa fuera de la región.

Con la nueva planta, el objetivo es integrar más etapas de la transformación industrial dentro del propio territorio forestal, generando mayor valor agregado en origen y fortaleciendo la estructura productiva local.

La resina de pino es una sustancia natural que se obtiene mediante incisiones en los troncos de los árboles. A partir de su procesamiento se obtienen colofonia y trementina, compuestos clave para múltiples aplicaciones industriales.

La empresa ya cuenta con presencia operativa en Santo Tomé, donde mantiene un depósito logístico de acopio de colofonia y trementina, que concentra producción regional y emplea a cerca de 50 trabajadores. Ese centro funciona como base para la expansión industrial prevista.

Corrientes, eje de la foresto-industria argentina

La elección de Santo Tomé responde al peso que tiene Corrientes dentro del mapa forestal argentino. La provincia forma parte del núcleo que concentra más del 85% de las plantaciones forestales del país, junto con Misiones, Entre Ríos y Buenos Aires.

Esta disponibilidad de recursos forestales posiciona al noreste argentino como uno de los principales polos de desarrollo de la foresto-industria nacional.

Diversos estudios sectoriales ya habían señalado el potencial de la región para la radicación de proyectos industriales vinculados a la madera y sus derivados. Un informe del Ministerio de Economía de la Nación elaborado en 2023 identificó a Santo Tomé como un punto estratégico para inversiones de escala dentro de la cadena forestal, debido a la combinación de materia prima disponible, infraestructura productiva y conexión con mercados regionales.

Impacto en la economía regional

Proyectos industriales de este tipo suelen generar efectos económicos que trascienden la propia planta. La instalación de un complejo de procesamiento forestal implica demanda de transporte, servicios técnicos, mantenimiento industrial, logística y proveedores de insumos, lo que multiplica el impacto sobre la economía regional.

Además, contribuye a diversificar la matriz industrial del sector forestal, que ya produce una amplia gama de bienes derivados de la madera, como tableros, celulosa, papel, insumos para la construcción y energía.

La incorporación del procesamiento de resina amplía ese esquema productivo y refuerza la estrategia de industrialización de los recursos naturales en origen, una de las principales apuestas de desarrollo de la región.

Una apuesta de largo plazo

Para la provincia de Corrientes, el fortalecimiento de industrias vinculadas a la madera forma parte de una estrategia orientada a consolidar su perfil dentro de la foresto-industria argentina.

El objetivo es avanzar desde un modelo basado en la producción primaria hacia otro con mayor densidad industrial, empleo calificado y valor agregado.

En ese marco, la llegada de una planta dedicada al procesamiento de resina representa un paso más en la construcción de un ecosistema industrial forestal, con potencial para atraer nuevas inversiones y ampliar la red de proveedores vinculados a la actividad.

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Estados Unidos en las puertas de una crisis maderera ¿una oportunidad para Misiones?

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“La madera siempre vino de Canadá” admite un contratista en uno de los tantos suburbios que se construyen al norte de la ciudad de Detroit, en Michigan. “Esto siempre fue así, desde que comencé en este negocio” repite el mismo hombre a las cámaras de CNN que buscan explicar un mercado que claramente muestra su dependencia estructural con el vecino del norte. 

El dato es contundente: Estados Unidos consume más madera de la que produce. En el mercado de softwood lumber (madera blanda utilizada en estructuras, vigas y entramados de viviendas), el país cubre alrededor del 63% de su demanda con producción local, mientras que el resto proviene de importaciones. 

Y ahí es donde aparece Canadá como socio indispensable. Aproximadamente 85% de la madera importada por Estados Unidos proviene de Canadá.  En términos de consumo total, cerca del 32% de toda la madera utilizada en Estados Unidos es canadiense. Cada año ingresan al país alrededor de 26 millones de metros cúbicos de madera importada para cubrir ese déficit estructural. Para Canadá esto se traduce en que el 80% de la madera que produce, la exporta. 

Esto significa que millones de viviendas estadounidenses dependen directa o indirectamente de la madera producida en los bosques de la Columbia Británica, Quebec o Alberta.

El problema es que ese flujo hoy está atravesado por una escalada de tensiones comerciales que parecen no tener punto de retorno. 

Aranceles, disputa histórica y nuevas tensiones

La disputa por la madera blanda entre Estados Unidos y Canadá no es nueva: lleva décadas. Washington acusa a Ottawa de subsidiar su industria forestal mediante el control estatal de los bosques, lo que -según la posición estadounidense- abarata artificialmente la madera canadiense.

En los últimos años la tensión se intensificó y, por supuesto, desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca en 2025, el enfrentamiento escaló a niveles impensados por la constante presión de nuevos aranceles y dejó el escenario en las puertas de una crisis de abastecimiento nunca antes vista. 

Las autoridades estadounidenses elevaron significativamente los derechos antidumping y compensatorios sobre la madera canadiense, que podrían superar el 30-34% en algunos casos

El resultado es un mercado cada vez más volátil.

Los precios de la madera ya alcanzaron máximos de tres años, impulsados por la expectativa de menor oferta y mayores costos de importación. 

Al mismo tiempo, Canadá anunció programas de asistencia para su industria forestal por hasta 1.200 millones de dólares canadienses, con el objetivo de resistir el impacto de los aranceles y diversificar mercados. 

El conflicto no sólo afecta a los productores: también golpea al corazón del mercado inmobiliario estadounidense.

Impacto directo en el sector de la construcción

La vivienda es el principal destino de la madera en Estados Unidos. La mayoría de las casas unifamiliares se construyen con estructuras de madera (wood frame), lo que hace que cualquier alteración en el mercado tenga efectos inmediatos.

Según estimaciones de la National Association of Home Builders, las políticas arancelarias y el encarecimiento de insumos podrían aumentar el costo de construcción de una vivienda nueva entre 9.000 y 10.900 dólares en promedio

Las consecuencias potenciales incluyen: aumento del precio final de las viviendas, reducción de proyectos de construcción, caída en remodelaciones y una feroz presión inflacionaria sobre el sector inmobiliario.

Esto ocurre en un momento en el que Estados Unidos ya enfrenta un déficit estructural de viviendas, por lo que cualquier shock de oferta en los materiales puede profundizar el problema.

El dato clave es que reemplazar completamente la madera importada exigiría construir alrededor de 75 nuevos aserraderos modernos en Estados Unidos, algo inviable en el corto plazo. 

En otras palabras: Estados Unidos necesita si o si proveedores externos.

Canadá y el giro hacia India

Frente a este escenario, Canadá comenzó a acelerar una estrategia de diversificación comercial para reducir su dependencia del mercado estadounidense.

Uno de los destinos en los que el país está poniendo la mirada es India, un mercado con enorme potencial debido a su crecimiento urbano y demográfico. La semana pasada el Primer Ministro de Canadá, Mark Carney, (quien le dijo a Trump “no vamos a rogar”) visitó Nueva Delhi para reunirse con su par Narendra Modri. La firma del acuerdo llamó la atención, pero cuando se conocieron los detalles llegó el verdadero golpe: no se usarán dólares estadounidenses ni bancos de ese país para ninguna de las transacciones. El objetivo principal es “puentear” a Estados Unidos en un acuerdo que asciende a los 50.000 millones de dólares anuales

India enfrenta un déficit creciente de materiales de construcción, y está ampliando el uso de madera en viviendas y edificios de mediana altura. Al mismo tiempo, el país más poblado del mundo tiene un ambicioso plan energético y necesita uranio para sus centrales nucleares. Canadá tiene una de las grandes reservas del mundo de tierras raras. Esto representa una oportunidad estratégica: diversificar exportaciones y disminuir la vulnerabilidad frente a los aranceles estadounidenses.

Si esa estrategia prospera, podría ocurrir un fenómeno paradójico: parte de la madera, minerales y otros recursos canadienses que históricamente iban a Estados Unidos podrían redirigirse a Asia, reduciendo aún más la oferta disponible en el mercado norteamericano.

Y ese vacío podría abrir nuevas oportunidades para otros proveedores.

¿Puede Misiones crecer en el mercado estadounidense?

Misiones posee una de las mayores reservas forestales cultivadas de América Latina, con plantaciones de pino y eucalipto que crecen a ritmos muy superiores a los de los bosques del hemisferio norte.

Para la empresaria forestal misionera Silvina Oliva, con gran experiencia en producción e incluso exportación a Estados Unidos y Canadá, el momento exige una lectura estratégica.

“El mundo se está convirtiendo en un lugar incierto, peligroso y volátil. Sí creo que nosotros como polo foresto-industrial debemos convertir esta crisis en una oportunidad para que nuestra madera sea apreciada y requerida tanto en Canadá como en Estados Unidos”.

La empresaria sostiene que el potencial productivo existe.“Nuestra materia prima crece en tiempo récord al lado del crecimiento en aquellos lares, y hasta estructuralmente podría resultar interesante”.Entre los productos con potencial exportador menciona: tablas cepilladas, tableros encolados, molduras y otros productos industrializados de mayor valor agregado. “Todo eso puede ser de interés y de hecho lo es”, señala.

Silvina Oliva lidera Valerio Oliva Forestal y exportó a Estados Unidos y Canadá.

Pero aprovechar una oportunidad internacional no depende sólo del mercado. Según Oliva, existen obstáculos estructurales que hoy limitan la competitividad de la industria forestal argentina.

“Tenemos ciertas debilidades coyunturales que tenemos que solucionar antes, y lamentablemente no dependen de nosotros: los costos altos debido a impuestos, los costos laborales y los costos logísticos que siguen siendo altísimos”.

En 2025 el complejo forestal representó apenas 0,9% del total de exportaciones del país. Las ventas externas del sector alcanzaron 821 millones de dólares, con un incremento interanual de 10,3%. El 43,1% correspondió a productos celulósicos y papeleros, principalmente pasta química de madera de conífera y papel y cartón. El 37,4% estuvo compuesto por productos del sector maderero, como madera aserrada de pino y madera de coníferas perfilada. 

Como otras economías regionales, el sector maderero-forestal enfrenta un deterioro de su competitividad externa. La baja del dólar mayorista combinada con un fuerte aumento de los costos internos está presionando los márgenes de exportación. Los costos en dólares suben y el tipo de cambio baja, lo que genera un combo de baja rentabilidad. 

A esto se suman desafíos internos del propio sector: necesidad de inversión en modernización, escasa escala exportadora, baja asociatividad entre empresas.

“En términos de calidad, certificaciones, tipo de productos: tenemos capital humano y excelente materia prima. Nos falta tecnología, inversión y aggiornamiento para poder ajustar los costos puertas para adentro”, explica Oliva.

Una ventana de oportunidad…que podría cerrarse rápido

El mercado internacional de la madera es profundamente cíclico. Las oportunidades aparecen y desaparecen con rapidez según cambian los flujos comerciales.

Por eso el interrogante de fondo no es sólo si Estados Unidos profundizará sus problemas de abastecimiento, sino si Misiones está preparada para responder, al menos en parte, a esa gran demanda.

Oliva lo resume con una pregunta que resuena en todo el sector forestal argentino:

“Ahora, ¿qué hacemos con todas las variables que dependen de las voluntades políticas? ¿Perderemos nuevamente una oportunidad más?”…

Si la tensión comercial entre Estados Unidos y Canadá continúa escalando, el mercado global de la madera podría reconfigurarse.

Y en ese escenario la industria forestal misionera podría encontrar una oportunidad histórica… siempre que logre superar sus propias limitaciones estructurales.

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